Querido Deku,

Hoy tuve que enfrentarme a uno de mis mayores temores.

Escuela cancelada.

Vale, no es tan malo como lo estoy poniendo… probablemente.

Pero ha sido un infierno absoluto desde tu día.

Mis padres. Mi madre, ella…

Visité a Tía Inko de nuevo hoy. No pude hacerlo ayer, con todo lo que pasó.

Ella ha envejecido, creo. Hay muchas más líneas en su cara ahora. Y ella se ve más delgada, no como ella era cuando éramos pequeños, sino… enfermiza.

No me gusta.

Hisashi no estaba allí, gracias a Dios. Ella dijo que estaba fuera por negocios.

Todavía no me gusta.

Aunque cocine con ella hoy. Katsudon. Y fuimos a visitarte.

El lugar es lindo. Lo mantienen bien. Dejamos el katsudon en el área del altar y lo vimos desaparecer juntos.

Espero que lo estés disfrutando, donde sea que terminaste.

No podía justificar volver con ella. Y no quería irme a casa. Así que me quede—todavía estoy aquí ahora mismo. Si pudiera hablar, ¿Podrías escucharme?

Algunos días pienso en seguirte. Podrían poner mi cuerpo a lado del tuyo. Tal vez incluso me reuniría contigo, si la otra vida cuenta para eso.

Pero aún no es hora. Primero tengo que ser un héroe. Tengo que hacerle saber al mundo.

Tal vez después de eso.

Me quede dormido allí.

Tuve un sueño maravilloso. Donde te quedaste. Fuimos a UA juntos y, finalmente, nos convertimos en rivales, amigos.

La señora que trabajaba allí me levantó a la hora del cierre. De noche. Pasé la mayor parte del día allí.

La casa estaba tensa cuando volví.

Excepto cuando visité a Inko, no creo que haya tenido ninguna comida.

Supongo que mañana será otro día.

¿Te volveré a ver en mis sueños?

Kacchan.