Querido Deku,

Hey. Ha pasado como una semana desde que… todo pasó.

¿Seré honesto? Me olvidé de escribirte por un tiempo. Han pasado muchas cosas.

Pero… eso está bien, ¿Verdad?

Eijirou pudo irse a casa hace un par de días, aunque todavía viene a visitarme todos los días como el enorme cursi que es.

Me compra flores, como un total tonto.

Son lindas.

Recientemente ha sido mucho audaz acerc de nosotros. Hay una especie de cosa tácita entre nosotros, ambos lo sabemos, pero en r4ealidad no hemos hablado de ellos.

No sé lo qué haremos, en realodad. Realmente no me importa dónde estamos en una relación. Si él está conmigfo, es suficientemente biueno.

Bleh, acabo de leer eso de nuevo. Creo que me pegaste toda tu cursilería.

Shouto también me visitó un poco, una o dos veces, aunque la última visita se interrumpió cuando Rei entro.

Al parecer, tenían un montón de lazos de madre e hijo que hacer.

Sorprendentemente, Iida me visitó ayer, con Uraraka a su lado, como de costumbre.

Parecía que estaba tratando de no llorar, lo que mí me parecía extraño. Y se disculpó, mucho, por no reconocer mi trauma y ser un mal amigo o algo así.

Mira, realmente no es su culpa, y se lo dije, pero esto podría ser una cosa que se le quede pegado por un tiempo, lo que suena tan molesto como el carajo.

Ah, Uraraka, sin embargo.

Ellos vinieron con pequeños regalos, ¿De acuerdo? Chocolates y chicherías y demás.

Uraraka me entregó un tupperware con katsudon, diciendo que la 'comida de hospital apesta y tú hiciste esto una vez, así que pensé que te gustaría'.

Además de llanto, y huéspedes nerviosos y enfermeras.

En general, una experiencia divertida.

Aizawa me visitó, ¿Y divina qué? Él me sonrió.

Como, de verdad, una sonrisa real.

Nunca había visto a este hombre sonreír antes en toda su vida, esperaba es jodidamente horrible que os dio al comienzo del año escolar.

Wow. Eso parece como hace una vida ahora.

Él, Mic y Hitoshi aparecieron como lo pedí. Hitoshi realmente parecía feliz cuando empecé hablar, pero tengo que decir…

Creo que mentiste y no te fuiste cuando dijiste que lo hiciste, porque realmente no hay excusa para que yo llore tanto últimamente.

Sí, lloré un poco, como la usual norma estos días. Pregunté si no les importaba que volviera con ellos.

Mic, el cariñoso tonto, también comenzó a llorar. Y él no llora en voz baja.

Pero… dijo que sí. Todos dijeron que sí. Incluso Hitoshi, lo cual fue sorprendente, pero dijo que no le importaría tenerme alrededor un par de años más.

Entonces… eso nos lleva al día de hoy.

Estoy dejando este lugar pronto. Yendo a casa con ellos.

No va a ser fácil. *Mamá* Mitsuki ha estado peleando por la custodia, pero…

Aizawa me dijo que no me preocupara por eso. Al parecer, papá está de acuerdo en que debo pasar un tiempo lejos de casa, por lo que está ayudando donde puede.

Todavía no sé cómo sentirme acerca de eso. Nunca pensé que me estaban abusando, pero tampoco puedo decir que tuviera una vida feliz.

Oh, sí.

Tía Inko lo está haciendo mucho mejor.

Todo esto la sacudió realmente, y… tengo la sensación de que ella podría quedarse aquí por un tiempo más, pero lo entiendo.

Ella y Rei han estado hablando. Aparentemente se llevan muy bien. Y luego agregamos a ese estúpidamente agradable viejo que frecuenta el lugar, Toshinori, en la mezcla, y todos están muy felices, creo.

Me alegro de que haya gente con quien pueda hablar aquí. Ella realmente necesitaba eso.

Tal vez… tal vez ella también tenga la oportunidad de empezar a mejorar.

Vale. Creo que eso es todo.

No sé si podré seguir escribiéndote tan a menudo como antes, pero… volveré a escribir pronto. Es una promesa.

Kacchan.