Capítulo 1: el joven león
Mañana comenzaría el torneo de Harrenhal como era debido, y con ello también comenzarían los bailes y todas esas tonterías con bardos y marionetistas, pero Jaime no quería saber nada de eso, mañana iniciaría un baile como inauguración del torneo y Cersei estaba convencida de que el príncipe Rhaegar le pediría bailar, si esperaba eso era una estúpida.
Las alucinaciones de conspiraciones del rey Aerys eran agotadoras, el denominado rey loco veía conspiraciones hasta del sol, y no se refería a la casa Martell, pero llego a escucharle decir que tenía a Dorne al tener a su princesa, Elia Martell. Ella era una mujer amable y bondadosa pero la que parecía más princesa era la dama de Dorne, la tal Ashara pero Jaime no quería seguir pensando en Aerys y sus conspiraciones imaginarias solo quería dormir y se quedó dormido apenas toco la almohada y soñó que Aerys quería quemar Desembarco del Rey y él apuñalo a Aerys por la espalda con su espada para salvarla, la sangre tibia le manchaba los pies y las manos mientras su respiración se hacía más pausada y luego notó que lo miraban, todas las casas importantes y cadetes lo miraban y veían lo que había hecho: Stark, Tully, Baratheon, Tyrell, Martell, Arryn, entre otras. También estaba mirando el príncipe Rhaegar Targaryen, en sus ojos se veía la decepción.
—Sin honor! Matarreyes! Sin honor! ¡Asesino! – dijeron todos los nobles
—No! No! No es verdad!...el rey se había vuelto loco! …iba a matar a muchos! – explico Jaime como una suplica
—Asesino! ¡Sin honor! – dijeron los otros caballeros de la guardia real
—No! ¡Yo salve a Desembarco del Rey! – exclamo Jaime desesperado
Jaime Lannister despertó de golpe de esa pesadilla, tenía la cara y el pecho aperlado en sudor y luego sintió una mano cálida acariciándole la mejilla, el joven león subió la mirada y vio que era Cersei vestida de sirvienta.
—Cersei… ¿Qué haces aquí? – pregunto Jaime tomando la mano de Cersei
—Vine a visitarte ¿Qué no puedo hacerlo?
—Sabes que soy caballero de la guardia real…
—Pero eso nunca te ha detenido – dijo Cersei con una sonrisa
Cersei se desato la parte superior del vestido, no traía corpiño ni ropa interior por lo que se quitó todo el vestido de sirvienta hasta quedar desnuda. Jaime se maravilló al verla y apretó uno de sus pechos y Cersei puso la mano en la entre pierna de su hermano. Y ambos esa noche hicieron el amor.
—Quiero que la mates – dijo Cersei entre gemidos
—No te escucho – dijo Jaime, solo pendiente en hacerle el amor
—Mátala
—No entiendo nada de lo que dices
—Mata a Elia Martell
Jaime había escuchado lo que su melliza había dicho, pero estaba muy excitado pero un momento mientras penetraba a Cersei no vio el rostro de su hermana y su otra mitad sino la cara de Lyanna Stark, fue tanta su sorpresa que lanzo a Cersei al otro lado de la cama ¿Qué había sido eso? ¿Por qué pensaba en esa muchacha mientras estaba con Cersei?
—¿Qué? – dijo Jaime muy alterado
—¿Me amas? ¿Harías lo que fuera por mí? – dijo Cersei aun jadeante
—¿A qué viene todo eso?
—La tía Genna me dijo que padre quiere casarme con Stannis Baratheon ¡Stannis Baratheon! Y no quiero, esa princesa dorniense sin tetas está ocupando mi lugar, pariendo los hijos que deberían ser míos
—¿Y qué quieres que haga yo?
—Sálvame de Stannis, mata a Elia Martell para que yo sea princesa de Roca Dragón
—¡matar a la princesa!¡jure proteger a la familia real no matarla! – dijo Jaime sobresaltado
—¡Hazlo si me amas!
Jaime no dijo nada y eso enfureció a Cersei quien le dio una bofetada a su hermano por no responderle y se fue semi-desnuda a su habitación.
—"Yo también te quiero hermana" – pensó Jaime
Jaime se quedó en su habitación por un momento, no podía dormir por lo que se vistió y camino por Harrenhal, tal vez se encuentre con el fantasma de Harren el Negro y sus hijos. Lo primero que encontró fue al apuesto y gallardo Robert Baratheon teniendo sexo con 3 mujeres a la vez, no respetaba a su prometida la joven Lyanna a la cual celaba además estaba encaprichado con Cersei según lo que había observado.
—"Cerdo" – pensó Jaime antes de irse
El joven león siguió caminando por el castillo hasta que oyó la voz del príncipe Rhaegar pero también la de Ser Arthur Dayne y Jon Connington junto con otros señores que Jaime no reconoció pero si la voz de Lord Walter Whent. Todos estaban reunidos en una habitación hablando, Jaime se acercó para escuchar lo que decían, al parecer era un derrocamiento.
—Príncipe ¿está seguro? Lo que está planeando es muy peligroso – dijo Lord Whent
—El verdadero peligro es mi padre – contesto Rhaegar
—¿Qué quieres decir? – pregunto Connington
—Mi padre no está en sus cabales y está destruyendo el reino, si sigue así solo quedaran tirones de Poniente – contesto Rhaegar
—Príncipe, yo lo apoyare en todo – dijo Arthur Dayne - ¿Por qué la razón de este torneo?
—Buscar a los mejores para una rebelión contra mi padre – dijo el príncipe de Roca Dragón
Todos en la habitación hicieron exclamaciones de impresión y Jaime tuvo que taparse la boca para no soltar una palabra que hiciera que lo descubrieran. Entre todos esos hombres, todos querían demostrar su valor, Jaime no escucho la voz de Ser Barristan ¿el desconocía este complot? De seguro que si. De entre todos los conspiradores Jon Connigton tomo la palabra.
—¿Quién tiene en mente, príncipe? – pregunto el pelirrojo Connington
—Hay 2 personas prometedoras
—¿Quiénes son? – pregunto Arthur Dayne
—Brandon Stark y Robert Baratheon
—Con su permiso, príncipe – interrumpió Jon Connington – pero Robert Baratheon es indigno de ser parte de esta cruzada por los 7 Reinos. No se toma nada enserio y solo le importan la bebida y las putas
Jon Connington siguió diciendo todos los defectos de Robert Baratheon y sus pocas virtudes, esto hizo sonreír a Arthur Dayne quien sabía que a Jon Connington le desagradaba la idea de tener un señor como Robert.
Y Jaime seguía escuchando todo, y claro que no se lo iba a contar a nadie, de repente una mano se posó en el hombro del Lannister lo que lo sobresalto, pero intento no hacer ruido. La persona quien estaba ahí era Lyanna Stark quien poniendo su dedo en sus labios le dijo que no hiciera ruido. Lyanna tomo de la mano a Jaime y ambos salieron del castillo, la doncella lobo corrió y salto juguetonamente bajo las estrellas, a Jaime le pareció que era como una niña.
—¿De que hablaban esos caballeros? –pregunto Lyanna
—Solo tonterías – dijo Jaime
—¿Qué clase de tonterías?
—Una dama como usted no debería saberlo
—No me gusta ser una dama y tampoco quiero casarme con Robert
—Lo conozco, parece que le gusta mucho las damas
—Bésame
Jaime abrió sus ojos verdes de la impresión mientras Lyanna lo miraba con sus ojos grises, y Jaime se la quedó mirando. Ella era muy hermosa pero no tanto como Cersei pero en esos momentos era más hermosa que su hermana amante y la besó como la besaría a ella; Lyanna jamás había sentido la calidez de un beso y los labios del caballero blanco Jaime Lannister le parecieron dulces como la miel.
Ellos pensaron que nadie los estaba mirando, pero si los habían visto, Benjen Stark, el hermano menor de Lyanna, los había visto.
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Para inaugurar el torneo de Harrenhal, la esposa de Lord Walter Whent, Lady Whent, organizo un baile para todas las demás damas y caballeros que habían asistido al torneo. En eso el viejo Barristan invito a bailar a la dorniense Ashara Dayne, por primera vez en su vida Ser Barristan Selmy se había enamorado por primera vez y deseo por primera vez en su vida volver a ser joven y que ella se fijara en el pero ahora solo se conformaría con bailar con ella.
Mientras Ned Stark miraba como Ashara Dayne y Jon Connington bailaban, pero también parecía que hablaban y si estaban hablando. Ashara se había dado cuenta de la fijación de Jon con el príncipe Rhaegar lo que hizo enojar a Jon cuando termino el baile Jon Connington se fue muy enojado. Ashara no bailo con nadie más.
Ned se la quedó mirando. Ella era tan hermosa con ese vestido violeta con azul que resaltaba sus hermosos ojos. Ned estar quería ir y pedirle bailar, pero era muy tímido, el jamás fue bueno hablándole a las mujeres y menos a una que le atrajera tanto como la hermana de Ser Arthur Dayne. Ese Arthur Dayne, como deseaba ser como él: fuerte, valiente y seguro de si mismo. De repente sintió una mano en su hombro volteo y vio que era Brandon, su hermano mayor, el cual tenía una sonrisa pícara en los labios.
—¿Mirando a las mozas hermano? – pregunto Brandon
—No… es lo que parece – dijo Ned ruborizado
—¿Entonces?
—Me interesa una mujer y quiero bailar con ella, pero…
—¿Pero qué?
—No me atrevo a hablarle…
—Entonces déjamelo a mi
—¡Espera hermano! – exclamo tomándolo del brazo – no quiero estropearlo!
—Eso no pasara, además
—¿Además, que?
—Puedo hablar con mi futura cuñada ¿Cuál dama es?
—La del vestido violeta con azul – dijo Eddard ruborizado
—Pues iré
La dama estaba de espaldas y Brandon pudo escucharla hablar y escucho perfectamente su acento dorniense "Dorne, ¿eh? Mi hermano escogió a una mujer fogosa"
—Señorita – dijo Brandon
—Si - respondió la bella Ashara volteándose
"es muy hermosa, Ned tiene buen gusto" pensó Brandon. La dorniense sonrió a modo de saludo, ella tenía una sonrisa que podía encender las 100 chimeneas de Harrenhal y su mirada era tan hipnotizante. Brandon no podía dejar de mirarla.
—¿Qué le pasa? – pregunto Ashara Dayne
—Ah…nada mi Lady, Soy Brandon y mi hermano Ned, es un poco tímido y le gustaría bailar con usted
—¿Ned? Así que usted es un Stark de Invernalia
—¿Cómo sabe eso?
—Lo supuse además conocí a su hermano el otro día, puede decirle a su hermano que con gusto bailare con él – dijo Ashara Dayne con una sonrisa dulce
"Aparte de hermosa, es inteligente…tal vez es demasiado para Ned" pensó Brandon al verlos bailar con su hermano menor mientras Benjen y Lyanna sonreían y hacían pequeñas bromas sobre la nueva "novia" de su hermano Eddard pero Brandon también se había fijado en ella, él estaba muy interesado en Ashara Dayne.
Por otra parte, Jaime Lannister estaba en un rincón mirando como su hermana Cersei esperaba que el príncipe Rhaegar le pidiera bailar. La joven leona se había vestido con un vestido de seda de color verde y oro para resaltar su cabellera y sus ojos. Pero el príncipe no la miro ni la invito a bailar, ya que le prestaba más atención a sus hijos y esposa. Eso hizo enfurecer a Cersei.
—"Pobre de mi hermana" – pensó Jaime
Sin que el Lannister se diera cuenta Lyanna Stark se le acercó y le toco el hombro. Lyanna Stark traía un vestido color azul hielo y el cabello suelto. Ella era bonita con una belleza salvaje muy distinta a la de Cersei.
—Señorita Stark
—¿Quieres bailar? – pregunto Lyanna
—¿No se enojará tu prometido?
—Mi prometido prefiere beber como un marinero myriense que bailar
—Entonces no hay problema
Jaime y Lyanna comenzaron a bailar y verlos bailar provoco algunas reacciones: Cersei estaba furiosa y celosa mientras los hermanos Stark miraban incrédulos y Eddard miraba con desaprobación.
—Debo contar algo – dijo Benjen
—¿Qué es? – pregunto Brandon
—Lya no está enamorada de su prometido sino de ese Caballero blanco
—¿Que? – dijo Brandon
—¿De que estas hablando, Benjen? –pregunto Ned
—Vi a Lya y ese caballero de la guardia real besandose, yo los vi – dijo Benjen
—Hablare con ella – dijo Ned
Otro que vio el baile fue Robert Baratheon quien en un avanzado estado de ebriedad y estaba completamente molesto de volver a ver a Lyanna con Jaime.
—¡¿creí decirte que te alejes de mi prometida?! – exclamo Robert
—No estamos haciendo nada malo – dijo Jaime
—¡no te quiero volver a ver cerca de ella! – exclamo Robert
—¡Aun no somos nada! Puedo hablar y bailar con quien quiera – dijo Lyanna
—¡La estas enajenando! – exclamo Robert
Robert, en su ira y borrachera, intento retar a Jaime a una batalla: Robert con su martillo y Jaime con su espada. El joven león iba a aceptar, pero fueron detenidos por Arthur Dayne, la estrella del alba.
—Ya basta – dijo Arthur Dayne
—¡Quitate maldito dorniense! – exclamo Robert
—Dije que ya basta – repitió Arthur Dayne
Robert intento quitar a Ser Arthur Dayne de su camino, pero la estrella del alba logro inmovilizar a Robert Baratheon y derribarlo de un cabezazo que lo dejo en el piso.
—Gracias – le dijo Jaime a Arthur
—El príncipe quiere verte, ahora
Jaime miro a Lyanna antes de irse y en el camino vio la hermosa cara enojada de su hermana Cersei. Jaime fue llevado a una habitación con una mesa de roble, el príncipe Rhaegar parecía serio y estaba en compañía de Jon Connington.
—Príncipe – dijo Jaime arrodillándose
—Jaime Lannister, quisiera confiarte mi tesoro más preciado y quiero que lo protejas – dijo el príncipe Rhaegar
—¿Su tesoro?
—Mi familia, mi esposa e hijos. Habrá cambios y la transición de esos cambios pueden ser perjudicial para ellos dime ¿puedo confiar en ti? – pregunto el príncipe
—Si, príncipe
Con esas palabras Jaime Lannister se convertía en el guardián de la familia real. El protector de los hijos y la esposa del príncipe Rhaegar Targaryen.
