Era temprano, muy temprano, o el sol había sido tapado por las nubes que amenazaban lluvia [Como siempre], o aún no amanecía, fuera como fuera, esa casa ya estaba en pie.
— ¿Ninguno abandonó la casa? — Escocia sonrió.
— Alemania y Prusia. Ah, y España se llevó a México y… también a Estados Unidos — El peli rojo miró a su hermano menor que desvió la mirada ignorando el tema.
— Sí que lo criaste bien... — Bromea, el inglés sigue ignorándolo.
Están en la sala, todos están reunidos. Siendo claros, no es que todos se quedaron hasta tarde, algunos se fueron temprano, después de la comida en el restaurante, pasaron por el pub... y luego la fiesta siguió en su casa, como estaba organizado, pero no todos llegaron... Austria por ejemplo, Austria desapareció junto con Suiza y Hungría en el camino.
— ¡Este pastel está increíble! — Grita ruidoso el rubio mientras se atiborra de pastel — Es tan dulce y esponjoso y... y... ¡Hidromiel! — Ve la jarra cerca, la toma y comienza a beberla.
— Anko, que ruidoso... Eres un borracho — Dice a su lado el que mejor durmió de todos, acomodado al lado de Islandia.
— ¡Ah, qué importa un poco más! — Se toma a fondo blanco un vaso del dulce hidromiel.
— Anko... Ya bebiste mucho. Esta vez no te ayudaré si terminas borracho, mejor come — Y le mete un puñado de galletas en la boca.
A su vez, Sverige esconde lentamente la jarra de hidromiel y se la deja en las manos a Finlandia. ¡Qué buen protector! Con una pajilla, Fin-san comienza lentamente a beber...
— ¡Muy buena fiesta, England! — Dan-san se limpia la boca y se levanta del sillón con sus enormes y pesadas botas — ¿Dónde está el pequeño Tyskland? Quería que él y Preußen fueran a mi casa por un concurso de øl...
— Ambos se fueron a su casa... CREO — No se puede asegurar mucho, pero seguro Prusia se llevó a su hermano.
— Una lástima — Fin-san ve a Tanska buscar algo con la mirada... Al no encontrarlo, lo ignora, pero un hipo lo delata. Increíblemente, Dan-san es el primero en proponer una buena idea — Yo debo irme... ¿Sverige, Fin, Norge, Is, aprovechamos de irnos juntos?
— ¿Por qué habría de irme con ustedes? — Islandia mira a Escocia y éste asiente — Nos veremos en otra oportunidad.
— Ya... nosotros nos vamos — Norge toma la corbata de Dinamarca y lo jala — Sve... trae a Fin.
— ¡Norge... Jajajaja... mi cuello ¡Mi cuello! N-no respiro Jajajaj Norge! — Fin-san ve que Ta-san no ha hecho algo malo ¿Norge-san se ha enojado porque Islandia-san no ha querido ir con todos y se desquita con Ta-san?
— ¿Fin? — Sverige le pregunta más que todo si se va, sólo con tres letras.
— Vayan, vayan... Me iré con Estonia luego — Finlandia está comenzando a beber otra vez, pero aún le queda mucho como para quedar ebrio, y Francia ha escondido el bebestible, va a estar bien.
— Hm — Asiente Suecia y los tres rubios altos de ojos azules salen de allí.
Y entonces aparecen dos de los Estados Bálticos. A Inglaterra le duele mucho la cabeza, no sabe cuánto bebió anoche ni en qué momento se quedó dormido, pero juraría que son tres y ahí falta uno. Estonia ve a Finlandia y se da cuenta que ya ha vuelto a beber, lo mejor es que lo acompañe y se vayan juntos.
Fiesta en la tierra angla y todo se ha vuelto un desorden, el descontrol... Pasan las cosas más increíbles cuando England está de cumpleaños.
Rusia aparece como si nada, sonriendo y llevando en la espalda a su hermana mayor, mientras a duras penas sostiene a la hermosa Bielorrusia, a quien Lituania socorre con prisa. Iván sigue bebiendo una botella de Vodka y para el castaño de profundos y hermosos ojos azules, está más que claro que ninguno de los tres eslavos puede irse solo a su casa. Podrían, sí, pero seguro llegaban antes a América que a la Europa oriental.
— Son todos unos borrachos, osea... Mira lo que acaban de hacer — Se despierta Polonia comiendo un pastel de fresa aparte — Pero England, es tiempo de hacer una remodelación a tu casa, un poco de rosa no vendría mal ¿Qué veo? Uhh, eslavos ebrios.
— Da! — Exclama Rusia sonriendo con la nariz roja.
— ¿Lit, te los llevas? — El rubio sonríe.
— Quisiera Polonia, pero Letonia no aparece por ningún lado y temo que algo le haya pasado, no puedo dejarlo... Ni a la señorita Bielorrusia — El de melena castaña mira a la doncella entre sus brazos, mientras Rusia sonríe teniendo la mirada pegada en él.
— Letonia ¿Verdad? ¡Yo lo vi en un lugar oscuro! ¿Verdad? — Rusia sonrió intentando ayudar.
No es chistoso, en absoluto. Letonia no aparece, de hecho, varios países están perdidos. Esta situación terminará de quemar los nervios del inglés. Piensa en eso cuando ve aparecer a Grecia y Turquía, discutiendo, mientras Italia Veneciano va en medio de ambos. El turco se fija en la espalda de Rusia y hace un gesto extraño.
— Cuando ella despierte... — La toma de la espalda del ruso — Agradecerá no verte, Rusia.
— No deberías meterte en asuntos familiares... — Sonríe de forma aterradora, pero el moreno no le toma mucha atención y se lleva a Ucrania en brazos.
— Pero si casi soy de la familia... Y aún estoy a tiempo de integrarme ¿Verdad? — La respuesta deja a todos con la boca abierta... ¡Qué valentía!
El ruso queda callado, no importa... Solo es una broma, una bromita que le costará caro en un tiempo más. Una pequeña broma... No importa, no importa, toma su botella de vodka y se la acaba por completo.
— Para que te quedes tranquilo, yo puedo llevármelos — Polonia se acomodó el cabello.
Lituania suspiró agradeciendo al fénix. A él no le importaba conducir un poco más para llegar a las casas de los hermanos, y como Rusia estaba consiente, de seguro podían ir conversando todo el camino, o él: Polonia, conversando todo el camino.
Lituania acomodó a Bielorrusia en el asiento trasero de un auto; y Rusia se fue de copiloto mientras Polonia conducía. El Estado Báltico restante, tenía que encontrar a su hermano más pequeño. Presentía que Rusia tenía que ver con su desaparición... Suspiró.
— Esto es un desastre ― Filosofó el inglés.
