― ¡Busca a Holanda!
― Oui, oui... L'Anglaterre, mon amour... ― Francia se mordió los labios― ¿Te pasa algo?
― ¡Y por qué habría de pasarme algo!― Le gritó histérico― Tú solo busca, y es todo.
El inglés vio una botella de cerveza cerrada, la tomó de un manotazo y usando una servilleta doblada le quitó la tapa, llevándosela a los labios sin mucha elegancia... Ay no, alcohol antes del medio día...
Francia sabía que el inglés parecía muy molesto, lo conocía, pero no podía asegurar de dónde venía su furia, podía ser de cualquier cosa, probablemente del desorden y la desesperación de no recordar lo que había sucedido anoche, le molestaba que esos sujetos no aparecieran por lugar alguno ¿Era eso?
― ¿Qué se cree? Man… fuck you guy... ― Dejó salir mientras bebió a fondo blanco y comenzó a aflojarse el nudo de la corbata― ¡Francia! ¿Tienes un cigarro?
― Eh... non... Estaba cocinando.
― Lucky... —Dijo.
Metió la mano en un jarrón y revolviendo su interior, comenzó a maldecir con esa sucia boca de pirata que tenía. Hasta que ya, del interior sacó una caja de cigarrillos Rothmans King Size. Buscó en sus pantalones, hasta que encontró un hermoso encendedor recargable con la bandera británica como diseño, y se lo llevó a la boca, tomando un gran bocado de humo desde el cigarro.
Francia no quería decir mucho... No quería, pero eso no significaba que se quedaría callado.
― ¿Se puede saber qué rayos te pasa?
― No.
England termina aquello y deja callado a Francia. Fin de la Historia.
―...Dulce margarita... ¿Y sabes qué dijo el tulipán?― Escucharon en uno de los baños de la planta baja.
― Si me deja salir ahora... Prometo que no diré algo de esto, Neth-san ― Dijo firme el neozelandés.
Nueva Zelanda estaba dentro de la bañera mientras Países Bajos tenía todo a su alrededor lleno de botellas vacías de cervezas y una fuente "ilimitada" de combustible para su pipa. La Isla Oceánica fue inteligente y se instaló al lado de la ventana, que abrió para no quedar cooptado por el humo venenoso, así habían pasado parte de la madrugada, cuando Nueva Zelanda despertó en el baño, y al minuto, Netherlands entró hablando sobre unas flores y un molino de viento.
Otro pequeño detalle: Usaba un bralette naranjo y una mini falda naranja también.
― Ay Deus... ― Francia se golpeó el rostro al ver la habitación llena de humo.
― ¡Herman... digo, Inglaterra!― Nueva Zelanda sonrió al verlo.
― ¿Qué mierda pasa con ésta puta situación? ― El oceánico suspiró: Inglaterra estaba molesto.
― ¡Aléjate de mis flores! ― Le gritó Países Bajos, mostrando sus enormes y fibrosas piernas, usaba calcetines blancos y sandalias.
― Por favor, Países Bajos, son botellas vacías de cerveza. Ya deja de fumar esa mierda tuya.
― L'Anglaterre... No le hables así. Cuando está bebido y ha fumado mucho, de verdad es... ― Ambos vieron levantarse al muy alto Países Bajos, casi exageraba en porte ― ¡Te lo dije, ya lo hicimos enojar!
La mole versus el país más afeminado del fandom ¿Quién va a ganar? Francia sólo quería que Países Bajos tuviera un mareo de esos que le dan cuando ha bebido mucho, o que por tener la pipa en la boca, se contuviera o algo... Pero no, la montaña se alzaba frente a ellos.
Una pequeña sonrisita se formó en la boca del "dientes torcidos", ninguno entendía qué era tan divertido, eso molestó al rubio que tenía el peinado intacto; el poder del gel. Tomó la barra de la toalla para golpearlo, pero el dueño de casa lo esquivó simple, e incluso se las ingenió para que se tropezara con sus propios pies y cayera de rodillas. Pareciera que sólo hacia enojar al borracho neerlandés que se lanzó con todo sobre el inglés, que utilizó el mismo peso y fuerza del más alto para aprovechar de vencerlo, se estaba comenzando a levantar cuando, tomando una de las botellas vacías, se la estrelló en la cabeza, dejándolo inconsciente.
Francia sólo pudo ver los ojos verdes del de las cejas pobladas tras esa hazaña... Esos ojos ardiendo verdes en furia, le recordaba a dos cosas en eras distintas: Su década Punk y su era Pirata, bueno, actualmente seguro podría unir ambas en el Steam Punk.
―...A veces se nos olvida que dominaste el mundo por un siglo, señor imperialista ― ¿Siendo sinceros? Hasta se le había olvidado que Inglaterra da... miedo.
― New Zeland, France, háganse cargo de Países Bajos, creo que acabo de recordar algo importante.
El rubio dorado se sacudió más la chaqueta, sentía apretado el cuello, siguió soltándose la corbata, hace un tiempo que le molestaba mucho. Antes de salir por la puerta, tomó otra botella de cerveza de las que Países Bajos estaba acaparando, golpeó la tapa con el borde del lavamanos, ni siquiera esperó salir para darle un largo trago a la bebida.
― ¿El señor Inglaterra se encuentra bien?― Nueva Zelanda se abrochó la camisa.
― Esperemos que si― ¿Qué más podía decir?
― ¿Señor Francia, ha visto a Australia? No recuerdo lo que sucedió anoche... Brasil estaba llevando a Chile y entonces... ¡Qué dolor de cabeza! Creo que Australia dijo que iría a buscarla...
― Oh mon ami... Mejor no menciones eso ― Francia suspiró― Australia invitó a Chile a un café. Deberías llamarlo en un tiempo más, creo que deberían hablar sin Le petit Chilí presente... Quizás para entonces L'Anglaterre esté más calmado.
― Ujuju... ¡Tan vergonzoso que puede resultar ser ese chico! ― Exclamó Nueva Zelanda pensando en lo mucho que molestaría a Australia ― Espero que a esa chica le gusten los animales salvajes.
― ¿Lo dices por los amigos animalitos de Australia?
― No... Lo digo por Australia.
― Ohhhh... Honhonhonhon... Como me gustaría ver eso.
Seguro que sí Francia, seguro que sí.
