― ¡Al fin te encontré! Ahora vas a decirme todo lo que sucedió anoche, o no seré capaz de responder por mis actos, comienza a hablar AHORA.

― Y-yo... Yo no lo recuerdo todo... Yo no... no lo sé.

― ¡¿Cómo que no lo sabes?! Dijiste que prepararías Hidromiel, te dejamos 10 minutos y... ¡Y todo se va de las manos! ¿Qué le pusiste? Habla ahora.

― Pero si preparé el hidromiel con los mejores ingredientes, tal y como Nor-Noruega me dijo que lo preparara.

― Espera... ¿Dijiste Noruega? ¿Noruega entró a la cocina?

― No... yo salí a preguntarle.

― Saliste... Y dejaste la cocina sola... ¿Viste que alguien entraba?

― No... no había nadie, ¡ah, excepto Francia preparando el pastel! claro, después de eso... ¿Después de eso que sucedió?

― Dímelo tú, estás casi desnudo Canadá.

Inglaterra había dado con la respuesta que tanto quería desde un principio: Francia. ¡Francia! Y había estado a su lado todo éste tiempo... Eso explicaría la razón por la que lavaba los platos y la vajilla de forma tan obsesa a primera hora en la mañana ¿Qué había hecho esa rana?

¡Japón y Taiwán se habían cambiado de religión para casarse! ¿Se daría cuenta siquiera de lo que había provocado? España iba a matar a Estados Unidos, eso, o pronto habría otra boda católica. Turquía se había enfrentado a Rusia, el pequeño Letonia había salido huyendo espantado, los americanos despertaron del desmadre y con un humor del diablo. Argentina juraba venganza de algo que él hizo y que no recuerda [Por desgracia] ¡Australia y Chile se...! Se... se... ¡Ni siquiera podía creer que eso había sucedido! ¡Sólo pensar todo le daban ganas de cortar el cabello de risitos de oro francesa con tijeras de jardinería!

¿Qué había hecho para merecer eso?

Mon amour... Nueva Zelanda dice que...― El inglés lo empujó.

― "Mon amour" fuck you bitch!― Canadá se tapó los ojos― ¡Todo éste tiempo, fuiste tú quien provocó que perdamos los recuerdos! ¿Qué le pusiste al pastel?

― Un glaseado especial que China me ayudó a preparar y un relleno de dulce de leche que Uruguay me... ― Ambos tuvieron un clic en la cabeza.

Uruguay, famoso por el tango, la milonga y Gardel, famoso por el mate, las tortas fritas, el bo, el ta... Famoso por el fútbol, famoso por sus playas, por sus ríos, por su cultura gauchesca y el indomable pueblo Charrúa. Uruguay, famoso por su fascinación a las plantas, como Países Bajos.

― Recuerdo que la señorita Colombia le dio un poco de la harina a China...

― ...Todo por culpa de los latinoamericanos... ― El inglés se sostuvo la cabeza, estaba cansado, y aún no era medio día.

― Bueno, el misterio está resuelto...― Francia sonrió.

― ¿Si? ¿Tú crees? Dilo, ¿Que le agregaste al pastel, de tu parte? ― Por favor, Inglaterra no era estúpido, Francis le había hecho algo al pastel ANTES que los americanos sumaran ingredientes a la receta.

— Países Bajos me vendió un poco de...

— Ahhhhh, ni lo digas — Inglaterra se sentó en uno de sus sillones individuales, se cruzó de piernas y se masajeó la frente.

Este era el peor cumpleaños en mucho tiempo ¿De qué sirve haberlo pasado maravilloso si no recordaba lo sucedido? Había perdido la memoria, su dignidad, su interés en cierta persona... Había perdido hasta sus calzoncillos y no podía recordar donde había dejado su orgullo.

Amour Chilí estaba llorando — Dijo Francis, dejando duro al inglés... Odiaba saber que una mujer llorara, por su culpa — Después de lo de anoche, creí que estarías con ella.

El inglés se quitó las manos de la frente y miró al francés, mientras bajaba la pierna que se había cruzado. El franco le devolvió la mirada con atención, esperando una respuesta que nunca llegó, entonces abrió los ojos mientras ensanchaba una sonrisa zorruna.

— Honhonhonhon Así que no recuerdas lo que hiciste anoche con le petit Chilí...

— Debes estar bromeando — El inglés sonrió — Pasó la noche con Australia... Con Australia, yo lo vi.

— Oh Australia, es un gran chico... Por su bien no admitirá lo que hicieron anoche los tres.

— L-los... ¿Los 3? — El inglés mira a todos lados y le susurra en los oídos del francés — ¿Un trío?

— ¡Un trío! ¿Por qué te haces el sorprendido? ¿Ya olvidaste que hace tiempo tu, una moza y yo...?

Shut Up! Eso fue hace tiempo, yo no la obligaría a hacer eso, además no... Es Australia, por Dios, es un niño ¡Ambos lo son!

— Pero si tú te la llevaste, yo lo recuerdo bien, ambos desaparecieron ebrios.

— Pues no lo recuerdo, además, por si lo olvidaste ¡YO crié a Australia! Y soy una especie de... De... ¡De padrino para Chile! Un pariente lejano, como tú...

— Honhonhonhon si así tratas a tu familia lejana, no quiero saber cómo tratas a tus hermanos y aquellos con quiénes compartes sangre ¿Corre el incesto por el UK?

El francés estaba aburrido de tanto drama, quería tocarle los cojones al inglés, era su beneficio de ser mayor, molestar a los menores para que éstos lo divirtieran a su modo. Una forma simple de rehuir a los problemas y a sentimientos más profundos.

El inglés miró al francés por un rato, serio, fijo y frío...

— Si... Escocia y yo solemos "hacerlo", Francia. Yo violé a Gales. Así formamos el Reino Unido de la Gran Bretaña, nuestra relación se basa en un matrimonio polígamo... Es lo usual ¿No? Solo así se crean los grandes imperios, Irlanda del Norte suele hacerme "favores" cuando lo necesito. Así que sí Francis, el Reino Unido se basa en relaciones incestuosas... Ya ves a Escocia, siempre intenta separarse, pero al final del día corre a mi cuarto para profundizar nuestra unión.

El francés ve el rostro sincero del inglés. No... ¡Esto debe ser una broma! En un principio, está pálido como papel, como lienzo de atril, pero luego recuerda que el humor inglés es fuerte... Es una broma... Solo una broma, sonríe. Por poco se asusta de aquello, y eso que él es el experto...

— Honhonhonhon... Por poco me haces caer pequeño inglés... Tu sentido del humor es tan grosero y morboso como siempre — El inglés parpadea dos veces — No caeré en tus bromas...

— Lo más divertido del caso es... — Sonríe con malicia y el francés siente helarse el nacimiento de la nuca — Que no es una broma, Francis.

El asco recorre las fibras más sensibles del francés, es la confesión más asquerosa que le han hecho en el último tiempo... ¿Como espera que continúe como si nada?

— ¿Qué pasa idiota? Muévete, bastardo del vino, hay que encontrar a quiénes faltan.