CAPITULO 11
…
…
….
….
….
Tosí lo más fuerte que pude, el pecho me ardía de una manera inimaginable. Todo mi cuerpo temblaba, y dolía, quemaba. Seguía con los ojos cerrados, aturdida, apenas escuchando la voz de alguien, alguien que estaba desesperado, llamándome. Traté desesperadamente de abrir mis ojos, en mi interior estaba luchando por incorporarme pero mi cuerpo no respondía.
-¡No! Espera, no te muevas – entonces pude escuchar claramente la voz de Ranma, le temblaba. Sonaba agitado, asustado.
Sentía sus manos alrededor de mi cuerpo, pero me era difícil moverme.
Me quejé. Y al fin pude abrir los ojos.
Ranma estaba inclinado sobre mí, su cara era muy distinta a la que conocía. Nunca lo había visto así. Desesperado, muerto de miedo, parecía… haber llorado, sus ojos estaban rojos. Su boca estaba entre abierta, buscando aire.
-Akane, Akane ¿Estas bien? – pregunto con la voz temblorosa. Parecía que quería tocarme pero sus manos temblaban, como si tuviera miedo de hacerme daño.
-S…si – murmuré. Sonaba bastante ronca.
Entonces, como si mi voz fuera lo que necesitaba para tranquilizarse, soltó todo el aire que al parecer estaba guardando. Vi como su pecho caía y su cabeza también. Quería verlo, quería decirle a los ojos que estaba bien, que no se preocupara por mí. Entonces después de unos segundos escuché un sollozo.
Mi mano, que lentamente iba en camino hacia él, se detuvo.
-¡¿Acaso estás loca?! ¡Porque te acercaste a la orilla!– Gritó tan fuerte que me hizo cerrar los ojos - ¡Por poco tu…!
Respiraba fuertemente, varias lágrimas caían de sus ojos hermosamente azules. Entonces tomó mi cuerpo adolorido y me abrazó, su cuerpo se agitaba por los sollozos. No me quejé, no quería que me soltara, lo único que necesitaba ahora, era sentirlo así de cerca, cerré mis ojos dejándome llevar por todo. Hundió su rostro en mi cuello mientras gimoteaba asustado. No sé si fue por estar abrazada a él, no sé si fue por su llanto o porque sabía que se había preocupado demasiado por mí. Lagrimas comenzaron a caer por mis mejillas.
En ese momento había caído en cuenta, que había caído al río. De nuevo sentí aquella sensación de ahogarme, aquella desesperación. Empecé a temblar, empecé a llorar del miedo. Por poco muero…
-Casi me vuelvo loco – dijo sobre mi cuello. Me abrazaba con más fuerza, como si fuera a desvanecerme en cualquier momento –No quiero perderte, a ti no… sentí que moría de solo verte siendo arrastrada.
Todo era un cumulo de sentimientos, el miedo, el dolor, el amor. Por poco había muerto, Ranma me salvó. Lo abracé fuerte con mis brazos temblorosos y como si el valor o el miedo no fueran nada en este universo, como si estar escondiendo mis sentimientos fuera el peor de los pecados. Le dije:
-Te amo – lo miré fijamente, mis ojos estaban nublados –Me enamoré de ti desde hace mucho… y duele como el infierno pero al mismo tiempo, es lo más maravilloso que he sentido… porque aunque sé que, sé que no sientes lo mismo, no me importa decírtelo. Porque quería que lo supieras… necesitaba… que supieras lo que significas para mi…
Sus ojos permanecían rojos, con huellas de lágrimas, una que otra resbalaba rebelde. Me miraba con los labios entre abiertos, sorprendido. Su mirada asustadiza, intensa, era una mezcla de emociones. Parecía perdido en mis palabras, como si las reprodujera en su cabeza una y otra vez.
Tenía miedo, cerré los ojos, sabía cuál sería su respuesta. No soportaba verlo. Estaba preparada para el rechazo, estaba preparada para otras malas noches llorando por él. Pero ya no había vuelta atrás, la situación me dio el pie para decirle todo lo que sentía, necesitaba que supiera todo lo que tenía guardado, aunque fuera rechazada.
Entonces, sus labios chocaron con los míos. Desesperados.
Fue como si me devolviera la vida, como si después de tantos días llorando por él, hubieran sido borrados de mi pecho. Me aferré a su cuello y le devolví el beso con tanta intensidad como él lo hacía. Sus manos bajaron hasta mi cintura, tomó con la otra mi cuello y me acostó sobre el suelo húmedo, sus labios no me dejaban.
Mi cuerpo era de gelatina en este momento.
Mordió mis labios, chupó, devoró. Mi cuerpo estaba ardiendo. Mis manos jalaban su cabello húmedo, aferrándolo más a mí.
Necesitaba esto demasiado.
Se separó de mí, agitado, me miraba con un brillo en sus ojos, como si de repente la tristeza de estos días hubieran desaparecido por arte de magia.
-Te amo, Akane. Te amo tanto que no sabría que hacer sin ti – acaricio mi rostro con ternura, nuestras narices chocaban, nuestras respiraciones se entremezclaban –Desde el primer día que te vi… jamás, ninguna chica había tenido ese efecto en mi… me enamoré de ti en ese instante.
-Pero tu…
-¡No! ¡Era mentira! Yo, si es verdad que vine por Ukyo, pero no porque la amara. Akane, yo… - hizo un esfuerzo por no desesperarse –Akane, todo tiene una explicación y esto tiene que ver con Ukyo y su familia.
-¿Qué? –mi voz sonaba ronca.
-Te prometo que te lo contaré. Pero, pero ahora… necesito desesperadamente esto – me besó.
Sus labios eran calientes, cálidos, me besó y mordió. Su lengua buscó mi interior, quiso saborearla y lo que pude hacer, fue dejarme llevar, también lo necesitaba. Sus besos se volvieron más urgentes, su mano bajo hasta mi estómago y acaricio mi piel, haciéndome estremecer. Pude acariciar su pecho desnudo, era tan firme, me aferré a su cuello mientras él se acomodaba sobre mí, abriendo mis piernas para colocarse en medio de ellas. Se alejó de mi boca para aventurarse con sus besos por mi cuello, no pude evitar soltar un gemido, el respondió apretando su agarre. Recorrió mi mentón hasta llegar a mi oído donde me susurró palabras de amor, promesas, deseos. Estaba entregada a él cien por ciento.
Sentí una punzada de placer al sentir su miembro chocando en mi parte intima. No tenía miedo, estaba con el, la única persona con la que quería estar siempre. Me aferré con más fuerza de sus brazos, gemí su nombre mientras el rugía el mío. Recorrí su espalda, aruñando a mi paso, avivando el dolor placentero que sentía. Él seguía empujando, acariciando, tocándome por todo el cuerpo, besándome. Su mano subió hasta mi pecho y apretujó, sus dedos buscaron mi pezón y jalaron haciéndome gritar del placer que me hacía sentir.
-Te deseo tanto – reclamó sobre mi boca.
Me besó fuerte y luego bajo hasta mi pecho. Mi ropa mojada hacia más visible mi cuerpo y mordía donde antes estaban sus dedos, chupó y acarició. Cerré mis ojos, nunca había experimentado algo tan intenso como esto, no podía dejar de gemir y pedir más. Su boca se dirigió hacia mi otro pecho e hizo lo mismo.
Sentía que me derretía.
-Quiero que seas mía, Akane, solo mía – gruñó subiendo a mi boca –No soporto verte con alguien que no sea yo.
-Ranma… -gemí de placer. Mientras nos besábamos por mucho tiempo.
Ambos nos estábamos moviendo tanto que sentía como una corriente bajaba por mi estómago, comencé a gemir sobre su boca, esto era cada vez más intenso, Ranma me miró intensamente y con una sonrisa tan sensual y traviesa dibujada en sus labios su mano comenzó a bajar por mi estómago suavemente. Yo solo pude echar la cabeza hacia atrás sin dejar de gemir y moverme sobre su miembro. Entonces sentí su mano, donde nunca nadie me había tocado, comenzó a moverla y el placer fue cada vez más intenso. Pero no lo aparté, no lo insulté ni nada. Estaba demasiado excitada y enamorada como para quejarme.
Quería disfrutarlo.
Quería más.
-Córrete, Akane – gruño exigente sobre mi boca.
Gemí más fuerte, grité, y sentí como me hundía en aquel mar de placer. Era algo que no había sentido antes, me sentí aturdida por un instante. Ranma me besó fuerte, con más intensidad.
-Necesito hacerlo – dijo mientras, apenas podía ver como se tocaba en frente de mí mientras me besaba.
No pude verlo, pero vi como su mano dentro de su calentador se movía hacia arriba y hacia abajo con mucha insistencia. No sé si fue por el momento, la confesión o el orgasmo que me hizo sentir. Pero, mientras lo besaba, con mi mano tomé la de él y lo ayudé. Ranma me mordió, sacó su mano y comencé a darle placer con la mía.
Tenía razón, era grande, caliente, y estaba demasiado duro. Me sonrojé, pero estaba tan caliente que necesitaba sentirlo más.
Ranma soltó un gemido que casi sonaba como gruñido. Entonces sentí como algo viscoso y tibio inundaba mi mano.
Ranma respiraba agitadamente, su cabeza estaba hundida en mi cuello, estaba acostado sobre mí.
Cuando se calmó, saqué mi mano de su calentador. Ahora que todo había acabado, el dolor del cuerpo, el dolor de garganta y el pudor se apoderaron de mí. Me sonrojé demasiado que tuve que sentarme adolorida para no verlo. Vi mi mano y enseguida me dirigí a la orilla del río para lavarla. Mi cuerpo ardía y dolía. Como si un camión me hubiera pasado encima.
Escuche la risa de Ranma, de tras mío.
-¿Qué pasa, Akane? – dijo mientras se acercaba a mí.
-Nada – seguía demasiado avergonzada –Solo que, nunca… había hecho algo así.
Tapé mi rostro con las manos, muerta de la vergüenza. Entonces recordé que mi mano tenía rastros de él y la agite fuera de mí mientras gritaba. Ranma solo se reía.
-Mírame – tomó mi rostro entre sus manos – Akane, te amo. Y créeme, hubiera querido hacerte el amor como un desquiciado, pero, creo que este no era el lugar indicado como para hacerte mía como hubiera querido.
Y como si toda la realidad hubiera caído sobré mí, dije:
-Pero, estas con Ukyo.
-Te dije que no es porque la quiera. Akane, tenemos que hablar sobre muchas cosas ¿Querías saber sobre mi pasado? Entonces te lo contaré todo y esta vez en vez de huir, me escucharas, así tenga que amarrarte a mi cama de por vida. Pero que sepas que a la única mujer que amo, es a ti. Y hoy sentí que te perdía. No puedo más, Akane, ya no soporto estar lejos de ti y ver como ese imbécil te ronda como si fueras su presa –Me miró con decisión –Quiero que todos sepan que eres mía.
-Yo… - mi cuerpo seguía caliente. Me arrimé a Ranma agotada.
El cuerpo de Ranma se tensó, me miró preocupado mientras tocaba mi frente.
-Rayos, te está dando fiebre. Te sacaré de aquí, seguramente no tardaran en buscarnos.
Antes de responderle, me dejé ir a la oscuridad.
..
..
Todo era oscuridad, no podía abrir los ojos. Era como si quisiera alcanzar con mis manos a la superficie, pero el mar me estuviera tragando. Apenas podía mover un dedo, sentía que estaba en una hoguera, quemándome viva. Sentía como sudaba, al mismo tiempo el frio que mi cuerpo sentía me hacía temblar.
¿Qué había pasado conmigo? ¿Dónde estaba? ¿Dónde estaba Ranma? Quería preguntar a las voces que revoloteaban a mí alrededor, pero mis labios no se movían, lo único que podía hacer era escuchar aquellas voces que no dejaban de quejarse y pelear entre sí.
-¡No podemos dejar que esto se sepa!
-¡Pero la chica casi muere! ¿Qué clase de coordinadores deja que sus alumnos hagan ese tipo de "pruebas"?
-Nadie lo sabía, señor. Como presidenta del consejo le aseguro que los coordinadores no estaban enterados, al parecer alguien en nuestro grupo fue el responsable de esto.
El hombre pareció resoplar frustrado, podía escuchar sus zapatos golpeteando el suelo.
-Quiere decir ¿Qué un estudiante es responsable de tal crimen?
Silencio.
-Señor, sé que esto es un acto de extrema crueldad, pero, también tenemos que ser conscientes de que los chicos tenían que ir a quejarse. Pero no lo hicieron.
-¡Eso no importa! Lo que importa aquí es que por poco somos los protagonistas de la muerte de una estudiante en una salida de campo ¿Cómo creé que afectará eso en nuestra reputación?
-¡Por eso no es bueno que nadie lo sepa! Señor, entienda, eso no va a salir de aquí.
-¿Y quién nos asegura que la chica no dirá nada? – El hombre parecía angustiado –Dios, las demandas, su familia querrá sacar mucho dinero por esto. Todo por culpa de esos estúpidos niños.
-Señor, le prometo que buscaré al responsable y lo haré pagar– dijo la presidenta del consejo.
-La señorita Matsuoka y yo nos encargaremos de interrogar a los estudiantes del consejo. El responsable será expulsado inmediatamente– habló la mujer con voz nerviosa pero segura al mismo tiempo.
-Bien, no me van hacer viajar cuatro horas sin esperar resultados –el señor guardo silencio por un momento –Me iré, pero quiero que me llamen diciendo que solucionaron todo, ¿Me oyeron? O ustedes dos serán retiradas del colegio.
-Sí, señor – dijeron las mujeres.
-No voy a perder el trabajo de toda una vida, por culpa de unos mocosos – murmuro antes de irse.
Mi cuerpo seguía sin responder, me sentía débil.
La oscuridad me estaba arrastrando de nuevo.
-¿Aun no le ha bajado la fiebre?
-No, el suero y las medicinas tienen que encargase de eso. Los golpes, el agua y sumándole el susto creo que estará inconsciente toda la noche- escuché la voz de un hombre.
-¿Qué pasó con el muchacho? El que venía con ella.
-Nada que unos medicamentos y una buena siesta no puedan arreglar.
-Vicerrectora, iré a reunirme con mi consejo ¿Me quisiera acompañar?
-Bien. Usted puede descansar doctor Miyamoto, creo que los jóvenes necesitan dormir.
¿Ranma está conmigo? Intente por todo moverme, pero casi ya no podía oír las voces.
Entonces todo se desvaneció.
..
..
Abrí los ojos pesadamente, sentía como si un tren me hubiera pasado por encima. Miré a mi lado y Ranma estaba sentado apoyando la mitad de su cuerpo sobre la cama, su mano sostenía la mía. Estaba dormido.
Me detuve a verlo. Se lo veía tan tranquilo, respirando acompasadamente, sujetándome aun en sueños. Lentamente levanté mi mano para acariciar su rostro.
En verdad lo amaba.
¿Habría amado así al doctor Tofu? No, lo que yo siento por Ranma era algo más fuerte, con más necesidad, mi cuerpo me llamaba a tocarlo, a tenerlo cerca todo el tiempo. Algo que no había sentido antes con el doctor. Antes, me sentía cómoda sabiendo que hablaba con él, podría mirarlo de lejos, admirar su pureza, su bondad. Sonreí y cerrando los ojos me despedí de mi primera ilusión.
Porque, amor, era lo que sentía por Ranma y lo que el sentía por mí.
Al abrir los ojos, Ranma estaba mirándome.
-Hola – sonreí.
-Hola – dijo suavemente.
Así estuvimos por un rato, mirándonos sin decir una palabra. Sus ojos me mostraban tanto amor que todo lo malo que alguna vez sentí en mi vida, la chica rota sin ganas de seguir adelante, había encontrado a alguien quien la llevara a la luz. Alguien que la sujetaba de la mano con fuerza y no la dejaba desfallecer.
-¿Cómo estás? – preguntó con voz suave.
-Bien, ahora estoy mejor – sonreí.
Al acto me sonroje al recordar las cosas que habíamos hecho, cuando me besó y dijo que me amaba al igual que yo lo amaba, cuando nos tocamos como locos hasta encontrar el placer.
Ranma sonrió, creo que supo lo que estaba pensando y beso mi mano.
-Akane, no quiero arruinar tu recuerdo erótico pero ¡auch! – Se sobó la cabeza donde lo había golpeado –Necesito que me digas como diablos te caíste al agua.
No había olvidado nada, ni siquiera la desesperación que se sentía el hundirse dentro de un rio. Apreté mis labios, era difícil revivir ese momento, había tenido mucho miedo. Antes de caerme recuerdo perfectamente un golpe en la espalda, como un empujón. Esto debía ser una broma ¿Quién podría haberlo hecho? Yuka no, además, estaba lejos de mí. Dejé caer mi cabeza en la almohada.
-No lo sé, no estoy segura. Creo, que me resbale – solté una risa nerviosa –Sabes que soy un poco torpe.
–Akane, esto es serio. Estuviste a punto de morir, si yo no… -tomó aire – si yo no hubiera estado allí, no sé qué habría pasado.
Bajé mi rostro avergonzada. Si, él tenía razón, estuve a punto de morir ahogada. Estuve a punto de perderlo todo…
-Hey, no… no pienses en eso – llamó mi atención tocando mi rostro suavemente –Akane, quiero que me digas ¿Cómo fue que caíste al agua?
-Yo… - no quería preocuparlo más de lo que estaba ahora. Necesitaba cerciorarme de que mi cabeza no estaba jugándome una mala broma. Apreté su mano para darle seguridad –la piedra en la que estaba apoyada se movió y… resbalé.
-¿Estas segura? – parecía muy preocupado. Cuando le aseguré que así pasó, soltó el aire en su pecho –Por un momento creí que alguien te habría lanzado apropósito.
-A veces soy un poco torpe. Además, ¿Quién estaría tan loco como para lanzarme al agua? – Le pregunte como si fuera la cosa más tonta del mundo –De todos modos, solo estábamos Yuka y yo. No vi a nadie más.
-No lo sé, tal vez el que se inventó esas estúpidas pruebas. Te juro que cuando sepa quién es, no le quedará ni el apellido.
Guardamos silencio por un momento. Pensando. ¿Quién sería capaz de hacer algo así? Sentí la mano de Ranma presionando la mía. Parecía perdido en sus pensamientos, entonces lo acaricié, no quería que se preocupara por mi culpa.
-Ranma, dejando de lado eso, quiero… quiero que me digas la verdad.
-Te dije que lo haría, que te contaría todo.
-Entonces te escucho – me senté en la cama. Mire a mi alrededor, estábamos solos. Me di cuenta que aún no había amanecido ¿Qué hora sería? - ¿Estamos solos?
-El doctor Miyamoto fue a dormir, le aseguré que te echaría un ojo. El pobre estaba cansado. Vendrá en la mañana con el desayuno.
-¿Cómo están Yuka y Hiroshi? – no pude evitar preguntar, ya que ellos estaban con nosotros.
-Estaban asustados cuando los encontré contigo en brazos. Habían ido a buscar ayuda y llegó el coordinador hecho una furia, casi trepa las paredes. Yuka no paraba de llorar y echarse la culpa por lo que te había pasado.
Bajé la mirada un poco apenada. No quería que Yuka sufriera por mi culpa, hablaría con ella apenas pudiera. Nunca había creído entablar una relación tan rápido con otra persona del salón excluyendo a Ranma Yuka se había portado muy bien conmigo, parecía inocente y una buena amiga, al igual que Hiroshi.
-El campamento se volvió loco cuando llegamos, todos preguntaban qué había pasado y cuando llego el director, Dios… la presidenta por poco comete homicidio con su grupo. Todo era un caos – contaba mientras reía, como si hubiera sido todo un espectáculo. Pero la risa no llegaba a sus ojos.
Su lindo rostro, estaba un poco pálido, tenía ojeras y el blanco de sus ojos estaba un poco rojo. Se le notaba el cansancio. Pude notar que se había cambiado de ropa, tenía una roja de mangas estilo china, y el botón se abría por la parte de su pecho. Tuve la tentación de pasar mis dedos sobre su piel.
-Gracias – murmuré. Ranma me miró a los ojos –Por salvarme…
Se inclinó, sus manos quedaron apoyadas sobre el borde de la ventana. Tenía su cuerpo encima del mío, pero no me tocaba, podía ver sus antebrazos, fuertes, duros. Su cabello caía sobre su cara, sus ojos se oscurecieron, sus labios se entre abrieron. Dios… no me cansaría jamás de admirarlo.
-Akane, por ti iría al mismo infierno, pelearía con quien sea, todo con tal de protegerte.
Sentí un nudo en la garganta. Me vi tentada a tocar sus brazos que estaban por encima de mí. Pero mi mano cayó en mi pecho.
-No puedo creerlo – dije soltando un suspiro.
-¿Qué?
-Que me ames…
Sonrió, tan cálido, tan de él. Esa sonrisa que te desarma y te vuelve vulnerable.
-No soy una persona de promesas, siempre actuó. Pero, quiero que sepas, que de ahora en adelante… será lo único que haré. Amarte…
Bajó sus brazos, me tomo el rostro con cuidado y selló su promesa con un beso.
..
..
Hola a todos!
Pues primeramente gracias por todos sus comentarios :D aprovechando que estoy en casa me di el tiempo para adelantar algunas cositas y subir un cap nuevo. A todos les deseo un lindo año nuevo, no beban mucho y disfruten!
Respuestas:
GabyCo : gracias por tu comentario! Y sii asi sea 31 o 14 de febrero, sea la fecha que sea siempre subiré :D espero que pases un lindo año nuevo!
EroLadyLawliet : Hola! Gracias! Por fiiin ya están juntos no? Jejej este cap no es tan corto supongo, pero espero que te haya gustado mucho :D pronto sabremos quien estuvo de tras de todo! Muuuaahhhajajajaj te deseo un feliz año nuevo! :D
nancyricoleon: HOli! Yo también quisiera un héroe personal y que sea asi de fuerte como Ranma. Jajaja mi amor platónico desde la infancia. Un besote grande y feliz año.
SARITANIMELOVE : un besote amiga! Ya Ranma la salvo espero que te haya gustado este picante capitulo.
akanitacuri: saludo para ti! :D espero que pases también un lindo año nuevo! Un besote y gracias por comentar :D
Gogoga: jajaja taaraaan, no te hice esperar mucho! :D gracias por tu comentario espero que este capitulo te haya gustado! Un besote! Y feliz año!
SusyChantilly : OMG! Te admiro! Gracias por leer mi historia me emociona tanto que comentes xD estaba a punto de dejar un comentario en "vainilla" me encanta ese fic! Lo amo! Escribes super que bien me encanta como narras y como se desenvuelven los personajes. Me hacen reir tanto y casi me quemo con el ultimo cap! Gracias por pasarte por aquí y te felicito! Espero que este te haya gustado jejej un besote y pasa lindo año nuevo!
Zwoelf : muchas gracias! Estoy feliz de que te guste! Me encanta cuando las personas están felices por lo que hago que me inspira a seguir :D un besote y feliz año!
Caro: pasa lindo carito! Un feliz año! Un beso!
