..

CAPITULO 13

..

.. OFICIALES…

.

.

Ranma se quedó mirándome desde la puerta, Ryoga pasó a su lado chocando su hombro con fuerza, pero este no respondió. Parecía cansado, preocupado, sus ojos no denotaban ese brillo que a mi tanto me gustaba cuando estaba feliz. Me acomodé en la cama esperando que me contara lo que había pasado con Ukyo, no me atrevía hablar, no quería llegar a conclusiones precipitadas como he estado haciendo todo este tiempo con él. Sabía que tenía que escucharlo, sabía que habría alguna explicación.

Soltó aire de su pecho y lentamente se fue acercando, precavido, tal vez con el pensamiento de que le voy a lanzar algo a la cabeza. Solo me quedo en mi lugar, esperando a que este cerca para poder escuchar lo que tiene que decir.

-Akane…

-¿Siguen juntos? – mi voz se adelantó.

Cerré los ojos con fuerza ¿Por qué tenía que seguir siendo así? Apreté mis manos con fuerza y mordí mi lengua.

Ranma me miró por un momento y luego sonrió tristemente.

-No – se sentó al lado de la cama –Fui con ella, a decirle que no quería estar a su lado. Ukyo no es una mala chica, en el fondo lo sé, pero… creo que por culpa de su padre, se ha vuelto una chica muy orgullosa y ambiciosa, no acepta los rechazos–Bajó la cabeza apenado, sin mirarme.

-Y… supongo que trato de seducirte ¿No? – se formó un nudo en mi estómago de solo imaginarlo.

Ranma soltó un suspiro.

-Me tomó por sorpresa, Ryoga llegó en ese momento y cuando quise venir aquí para explicarte porque sabía que vendría a contarte. Me retuvo diciendo que me quedara con ella y al final cuando me fui… dijo que se vengaría.

Tenía la mirada fija en mis pies debajo de las sabanas, estaba procesando lo que me había dicho Ranma. Sabía que Ukyo podría llegar a ser caprichosa y que cuando quería algo, hacia todo por conseguirlo. No sabía hasta qué punto sería capaz de llegar para conseguir sus objetivos, además, a ella siempre le gusto Ryoga ¿Por qué tanto capricho con Ranma? Ella debía renunciar a él.

Me preguntaba qué haría para vengarse. Pero este no iba a ser el caso, Ranma era mío y no dejaría que nadie me lo quite. Estaba decidida, habíamos pasado por mucho para llegar hasta aquí. Me sentía agradecida por su sinceridad, si empezábamos una relación, eso era lo que deberíamos hacer de ahora en adelante. Ser sinceros el uno con el otro.

Respiré hondo.

-Ryoga me besó.

Ranma abrió los ojos como plato. El silencio reino por unos segundos. Vi como apretaba su mano con rabia y podía jurar que vi en sus ojos una sed de sangre.

-Ese imbécil… - murmuró –Le daré su merecido – Iba a ponerse de pie, pero lo detuve sujetando su brazo.

-Ranma, no quiero que pelees con él. Ryoga sabe lo que hay entre nosotros, sabe lo que siento por ti.

-¿Qué? ¿Ahora lo vas a defender? – Se levantó de la cama - ¡No puede estar besando a mi novia!

Mi corazón palpitó con fuerza.

-¿Novia? – dije un poco sonrojada. Viré la cara ocultando una sonrisa -¿Y se puede saber, desde cuando somos novios? – Mordí mi labio –Que yo recuerde… nunca me lo pediste.

El silencio inundó la habitación ¿Y si esa no era la intención de Ranma? Me sentía ridícula ¿Cómo podía decir esto? Seguramente me escuchaba urgida de querer tener novio. Sentí tanta vergüenza lo que provoco que me acostara empujando la mano que tenía apoyada cerca de mi brazo. Tomé la sabana y me arropé de pies a cabeza dándole la espalda.

-Además… si fueras mi novio, no dejaría que estés besando a otras…

De repente Ranma se acostó a mi lado, encima de las sabanas, su mano atrapó mi cintura y lentamente bajó hasta mi estómago, sobre la sabana. Su otro brazo pasó por mi cuello y me rodeó. Me abrazó firmemente. Su aliento rozaba mi oreja, sentí una explosión de emociones. Las mariposas inundaron mi estómago haciéndome apretar los labios. Sentí el aroma de Ranma por todas partes, cerré los ojos y deseé estar desarropada para poder sentirnos más cerca. Su nariz acaricio mi cuello y deposito un beso en él.

Suspiré.

Ranma hacia que todo mi cuerpo perdiera el control con su cercanía, hacía que mi corazón lata deprisa, que el amor que sentía creciera más y más, una sensación de felicidad y dicha inundaron mi pecho. Sentía ganas de llorar, pero no de tristeza, por fin podía estar cerca de él y no como un juego, ahora sabía que él también me quería.

-Perdón por ser un tonto, con todo lo que ha pasado… pensé que ya éramos algo – susurraba a mi oído. Mi piel se erizo al sentir su aliento cerca de mi oreja, una sensación de jalón eléctrico recorrió todo mi cuerpo, haciéndome estremecer –Quiero que seas la única que me toque, que me bese, que este conmigo siempre… así como yo quiero serlo para ti, el único.

-Ranma… - suspiré.

Podía jurar que sería capaz de escuchar mi corazón. Porque sentía que podía escuchar el suyo.

-Akane… - lentamente tomó mi rostro y me giró -¿Quieres ser mi novia?

El tiempo se detuvo. Sus ojos brillaban y al mismo tiempo estaban oscurecidos, como si estuviera frenándose en su interior, como si deseara muchas cosas más. Deseé saber qué era lo que pasaba por su cabeza y lo miré curiosa deseando que pensáramos en lo mismo ¿Cómo podía estar tan enamorada de él? Un chico que había llegado a mi vida de repente, alguien que estuvo de acuerdo conmigo para un juego tonto y aun así se logró enamorar de mí.

Sonreí. Era obvia mi respuesta.

-¡OIGAN USTEDES DOS! – un grito proveniente de la puerta nos asustó a muerte. Ranma se sentó de golpe al igual que yo –Mi consultorio no es lugar para estar de arrumacos ¡Ranma! No entiendo que haces aquí si ya te di de alta.

-Lo siento – dijo apenado –Pero, usted sí que aparece en el momento más inoportuno.

Le doy un codazo, estaba tan roja de la vergüenza que no me atrevía a mirar al doctor que me había atendido.

El doctor soltó un suspiro.

-Chicos, yo también fui joven, pero, este no es lugar adecuado para estar así – Se acercó a nosotros –Ranma, necesito revisar a Akane ¿Podrías salir?

-¡¿Qué?! ¡Pero ella aun no me ha dado mi respuesta! – dijo en tono de berrinche. No pude evitar soltar una risa.

-¡Te la dará después! Su salud es más importante – el doctor lo hizo a un lado y se sentó en su lugar –Además, quiero que Akane esté bien para que vaya a ver los fuegos artificiales de esta noche.

-¿Va haber fuegos artificiales? – pregunté un poco emocionada. Me encantaban los fuegos artificiales.

-Sí, lo harán para cerrar la excursión. Además será entretenido para que los demás estudiantes olviden que hubo un accidente aquí.

Miré a Ranma de reojo, el parecía serio, como si recordara lo que había sucedido.

-Ranma, puedes venir a verla para que la lleves a ver los fuegos artificiales.

Suspiró y me miró con una sonrisa.

-Vendré por ti luego.

Cuando nos quedamos solos el doctor ¿Miyamoto? No recordaba bien su apellido, me examinó y me hizo preguntas cotidianas sobre cómo me sentía.

Luego de anotar todo en una libreta me miró con una sonrisa. Era tan parecida a la sonrisa del doctor Tofu, que sentí cierto alivio de que estuviera aquí.

-Bien, puedo decir que eres una chica fuerte, parece que hoy mismo puedes salir de aquí – acaricio mi cabeza –Los medicamentos te ayudarán para calmar el dolor en tu cuerpo, pero de ahí, todo está muy bien.

-Es un alivio.

El doctor parecía pensativo por unos momentos, como si sus pensamientos lo dominaran y lo aislaran de este mundo. Su cabello oscuro cayó sobre sus ojos y me preguntaba si estaría bien. Entonces me miró con una sonrisa nostálgica.

-¿Sabes, Akane? Me recuerdas mucho a mi hermanita. Una chica fuerte al igual que su carácter, creo que por eso hice todo para que no sintieras dolor alguno.

Paso la mano sobre mi cabeza, sacudiéndola como si fuera un niño. Parecía desolado, como si algo lo perturbara e entristeciera al mismo tiempo.

No pude evitar sonrojarme. Sonreí.

-Gracias por cuidar de mí, seguramente su hermana está orgullosa de tenerlo.

-Murió hace diez años.

Me sorprendí, no supe que decir, me sentí mal. Sabía lo que era perder a un ser querido, pero no sabía lo que era perder a un hermano. Pensé en mis hermanas y me pregunte ¿Qué sería de mi vida sin ellas? El terror invadió mi pecho, no quería ni imaginarlo. Miré al doctor, este parecía perdido en sus recuerdos.

-Lo siento mucho.

-No pasa nada, la recuerdo con una sonrisa todos los días.

-Yo perdí a mi madre cuando era pequeña, y mi padre… - cerré mi boca rápidamente.

El doctor me miró fijamente. Entonces una sonrisa melancólica cruzo su rostro.

-Lo siento, es duro perder a un ser querido. Pero, ellos aunque no estén con nosotros físicamente, siempre estarán en nuestros corazones y cuidándonos. No dudo que tu madre se haya convertido en tu ángel al igual que mi hermanita es un ángel para mí.

Las palabras del doctor Miyamoto me llegaron al corazón. El recuerdo de mi madre inundo mi cabeza, la recordaba y eso me hacia sonreír, también un sentimiento de melancolía se apodero de mí y sentí ganas de llorar. Extrañaba a mi familia, y deseaba tanto que mi padre y el padre de Ranma estuvieran bien.

..

..

-¿No es emocionante? – Decía Yuka emocionada mientras guardaba su ropa –Me gustan mucho los fuegos artificiales. Nos llevaran a un espacio abierto y habrá comida, es como una feria ¡Que emoción!

-No sabía que te gustaran tanto las ferias.

-Voy a todos los matsuri, me gusta ponerme mi kimono y comer dulces ¡También jugar! – Me miró sonriendo - ¿Has ido al matsuri?

-Creo que fui cuando era niña – eso era cuando mi mamá aún estaba viva –Pero, no recuerdo bien.

-¡¿Qué?! – Yuka corrió hacia mí y tomo mis manos - ¡Se aproxima uno! Tú y yo iremos, no dejaré que mi amiga se lo pierda.

No pude evitar sentirme feliz al escuchar que Yuka me consideraba su amiga. Yo no era una persona de estar hablando con todos y tampoco tenía amigos ni estaba en algún grupo de chicas, siempre me sentía cómoda con la distancia que establecía entre todos y yo, pero, ahora que Yuka se acercaba a mí, el vacío en mi pecho se llenaba cada vez. Desde que Ranma había llegado a mi vida, todo se había vuelto tan diferente, todo cambio y estaba tan feliz de haberlo conocido.

-Está bien, pero ¿Tendré que ponerme kimono?

-Solo si tú quieres, pero apuesto que te verías hermosa. Seguramente volverías loco a tu novio – dijo guiñándome el ojo.

Puse los ojos en blanco y comencé a reír.

-Aun no le he dado mi respuesta y ya anda diciéndole a todos que es mi novio.

Desde que salimos de la enfermería, Ranma no para de acosarme para que le diera mi respuesta, pero aunque sabía que le iba a decir que si, quería que fuera especial. Cada vez que algún chico se me acercaba para preguntarme como estaba, Ranma le decía que "su novia" estaba bien. No pude evitar sentirme un poco incomoda ya que ahora era el centro de atención de todos, todos me miraban y algunos murmuraban sonriendo. Pero cuando vi a las amigas de Ukyo, estas me miraban de mala manera y susurraban cosas entre ellas. Seguramente todos piensan que le quite a su novio, pero, me daba igual lo que pensaran. Nadie sabía lo que en realidad pasaba entre nosotros. Sin dejar de ser insistente, me dejó en la puerta de mi cabaña.

La presidenta del consejo tampoco me quitaba los ojos de encima, era una sensación extraña.

-Podrías dejar de decirle a todos que eres mi novio, cuando aún no te he dicho nada.

-Ambos sabemos tu respuesta, además, es mejor que todos se vayan enterando para que sepan que si tratan algo contigo, se la van a ver conmigo – guiño su ojo. Me di un pico y se fue.

Guardé todo lo que tenía. Yuka mordió su labio y sonrió.

-Aunque no le hayas dicho nada, el ya asume que eres su novia ¿Cuándo piensas responderle?

-En los fuegos artificiales – me sonrojé.

-¡Kyaaa! ¡Que romántico! – se lanzó a mí en un abrazo. Yuka era una chica muy dulce y cariñosa –Puedo imaginarme ese momento, eres tan romántica Akane.

Tapé mi cara de la vergüenza.

-No digas esas cosas Yuka, me pones más nerviosa.

Alguien aclaro su garganta desde la puerta. Yuka se separó de mi y vimos a Ryoga. Parecía triste, mi corazón se estrujo, no lo había visto así, y eso me lastimaba mucho.

-¿Podemos hablar? – su voz sonaba cansada.

Yuka me miró preocupada, asentí y ella se marchó.

Nos quedamos de pie, en silencio. Ryoga no dejaba de mirarme a los ojos, su mirada café, ya no era la misma, parecía perdido, triste, cansado, confundido. Era mi mejor amigo, odiaba verlo así, apreté mis manos con fuerza, todo esto era mi culpa.

-Así que ya son novios – dijo después de un rato.

Bajé los ojos apenada. Maldito Ranma ¿Así que les dijo a todos para que Ryoga también se enterara?

-Ryoga…

-Vine a despedirme.

Alcé la mirada confundida.

-¿Cómo? ¿Despedirte? ¿Vas adelantarte o que…? – mi corazón latía con fuerza.

Ryoga sonrió tristemente. Negó con la cabeza, tomó aire como si el pecho le doliera. Mis ojos se humedecieron, tenía ganas de acércame a él.

-Pediré que me transfieran a otra escuela.

El tiempo se detuvo un instante. Me había quedado sin palabras, como si una fuerza invisible me hubiera mantenido en mi lugar, sin moverme, desapareció, mi cuerpo se hizo para atrás.

-¿Q…que? No entiendo…

-No hay nada que entender, Akane. Me iré y por eso vengo a despedirme de ti. A mi padre le ofrecieron un puesto en Tokio, al principio pensé en quedarme y vivir solo pero, es mejor que me vaya.

-¿Estás loco? – Mi pecho subía y bajaba rápidamente -¿Cómo que te vas de la escuela? ¡Es lo más estúpido que he oído! ¡No puedes irte!

-Tú no entiendes…

-Ryoga pero…

-¡Tengo que hacerlo! – su voz se quebró.

Ese sonido hizo que las lágrimas salieran de mis ojos. Ryoga se tapó los ojos con el antebrazo, sorbió su nariz, secó sus lágrimas y tomó aire. Nos quedamos en silencio. Pude ver que su pecho bajaba y subía con violencia ¿Tanto lo había lastimado?

Esto no podía estar pasando, Ryoga no podía dejarme sola, era mi mejor amigo, era una persona demasiado importante para mí, era como mi familia ¿Y ahora me abandonaba? Me estaba dejando como lo había hecho mi papá.

-No puedes irte… - sollozaba.

-Es lo mejor, Akane – apretó sus manos con fuerza –Ya no soporto esto, necesito alejarme.

-¡¿Qué diablos no puedes soportar?! ¡Tan cobarde eres para irte a otra escuela! – Me acerqué con rabia -¡¿Por qué me haces esto?! ¡Se supone que eres mi amigo!

Ryoga mordía su labio con fuerza que por un momento temí que se lastimara. Levantó la mirada y sus ojos estaban cargados de lágrimas y rabia. Me detuve.

-¡Porque te amo!

Dio un respingón hacia atrás. Lleve mis manos al pecho, todo esto era mi culpa…

Sabía los sentimientos que Ryoga sentía por mí, pero, tampoco quería que sufriera. Todo esto era tan doloroso como complicado.

Que Ryoga quiera irse era mi culpa…

Lo había lastimado…

-Porque te amo, Akane. Te amo desde hace mucho tiempo – decía entre sollozos llenos de rabia –Siempre me he preocupado por ti, siempre fuiste importante, la persona en la que siempre pensaba. Traté de hacerte feliz cuando sabía que eras infeliz, no sabes cómo me dolía verte ausente, sufriendo. Pero eso no me importaba, trataba de hacerte sonreír aunque sea una vez, porque, porque verte sonreír era la cosa más maravillosa del mundo.

-Ryoga… - mi voz se quebró.

Ryoga sonrió tristemente mientras las lágrimas resbalaban por su mejilla.

-Y pensar que solo necesitabas a Saotome para ser feliz… ¿Sabes? Sé muy bien que lo quieres y que eres feliz con él. Él pudo hacer en un corto tiempo lo que yo no pude hacer por años. Y no me malinterpretes, no estoy molesto, al contrario –entonces sonrió de verdad, haciéndome llorar –Espero que de verdad seas feliz con él.

-No te vayas… - dije entre llanto –no me dejes…

Soltó un suspiro y secó sus lágrimas.

-Tengo que hacerlo, me duele mucho esto que siento, me duele verlos juntos. Akane, te amo, y de verdad necesito tiempo para asimilarlo todo, para sentirme bien conmigo mismo. Necesito estar alejado de ti.

-¡Pero eres mi amigo! ¡No puedes dejarme!

-Soy tu amigo, sí. Pero también soy un hombre que te ama con locura, que no puede controlarse cuando está cerca de ti. Necesito estar alejado, necesito poder apagar este sentimiento que tengo por ti para poder ser tu amigo como se debe, Akane.

Ryoga se acercó a mí, estaba a unos cuantos pasos de poder tocarlo. Mi corazón dolía mucho, estaba perdiendo a mi mejor amigo, y todo era mi culpa, por no poder corresponder al amor que sentía por mí. Nuestras respiraciones eran entre cortadas, tenía tantas ganas de abrazarlo, el pecho me dolía, quería limpiar sus lágrimas y consolarlo. No dejaba de llorar, no quería que saliera de mi vida, pero al parecer el necesitaba estar alejado de mí. Me sentía egoísta, quería decirle que se quedara, que lo ayudaría. Pero sabía que era una mala idea, no sabía que decirle, no sabía qué hacer.

Todo esto me dolía mucho.

-Lo siento, de verdad – tomó mis manos con fuerza y me jaló hacia su pecho.

Lo abracé con fuerza y sollocé más fuerte. Ryoga también estaba sollozando.

Nos abrazamos tan fuerte que dolía, pero al mismo tiempo nos aliviaba. Ryoga acaricio mi cabeza, me despeinó, respiro tan fuerte que pude sentir su dolor.

-Perdóname… - sollocé en su pecho.

Ryoga se separó de mí, aun sonreía. Secó mis lágrimas como hacia cuando éramos más pequeños, como siempre hacia cuando estaba mal. Rememoré todos los momentos que habíamos vivido juntos, las veces que salíamos a cazar saltamontes al bosque, cuando me enseño andar en bicicleta, cuando me ayudaba a entrenar, las veces que reíamos por todo, la vez en que estuvo conmigo cuando murió mi mamá, también cuando me apoyó cuando mi papá se fue. Ryoga siempre estuvo en mi vida, siempre estuvo apoyándome, cuidándome. Y yo solo lo lastimé, me sentía culpable, no quería que se fuera de mi vida.

-No tienes por qué disculparte – se alejó de mí. Guardo silencio un momento y caminó hacia la puerta –Adiós, Akane.

Cuando se marchó, caí de rodillas al suelo y lloré.

..

..

Todos los alumnos estábamos reunidos en el campo abierto que había mencionado Yuka, había una fogata y todos estaban contentos, todos estaban animados, tomándose fotos, hablando. Caminé entre la gente, aún estaba triste por la partida de Ryoga, él se había ido a casa argumentando que había tenido una crisis familiar, así que se lo permitieron.

Yuka me había encontrado en el cuarto, llorando y estuvo conmigo hasta que logré calmarme, también me aconsejo diciendo que le diera a Ryoga el tiempo que necesitaba, que era lo mejor que podía hacer por él y que siempre sería mi amigo. Ella también prometió ser mi amiga y no dejarme sola nunca, algo que me enterneció. Luego de una larga charla me sentí mejor, sabía que Ryoga se iba porque se sentía mal, y si era lo mejor para él, respetaría su decisión.

-Hola escurridiza – Ranma susurró a mi oído.

Pegué un brinquito, volteé y Ranma estaba de tras de mí con su uniforme deportivo: calentador y una camisa blanca. Se lo veía tan bien, definitivamente Ranma era un chico muy atractivo. Me miró de arriba abajo inspeccionando mi ropa, sus ojos se volvieron fuego y supe al instante las cosas que quería hacerme. Me sonrojé y le di la espalda.

-No deberías mirarme de ese modo, pervertido.

-¿Acaso no puedo ver a mi novia? – se pegó a mi espalda y me rodeo con sus brazos.

-Aun no soy tu novia ¿Recuerdas? Además, estoy molesta contigo porque anduviste diciéndoselo a todo el mundo. Ahora todos piensan que soy una roba novios.

-Tú no eres nada de eso, además, que yo recuerde nosotros éramos "novios" antes de que saliera con Ukyo.

-Eso era falso.

-Pero esto no – beso mi cabeza.

Respiré profundo y disfruté de su cercanía.

-Es un poco raro – dije.

-¿Qué cosa?

-Estar así. Quiero decir, antes cuando pretendíamos ser novios, nos abrazábamos, besábamos y era… normal. Pero ahora, mi corazón no deja de latir cada vez que estas cerca, me pongo nerviosa y quiero estar pegada a ti todo el tiempo.

-¿Eso es un "si"? – susurró a mi oído.

Me volteé, la luz de la fogata iluminaba su rostro, sus ojos brillaban, la sonrisa en su rostro, esa sonrisa traviesa que tanto me gustaba.

-Sí, Ranma. Si quiero ser tu novia.

Me atrajo hacia él y me besó. Pasé mis manos alrededor de su cuello, me puse de puntitas y nos fundimos en un beso que puede que algunos nos hayan visto, pero a mí no me importaba, esta era mi burbuja, estar con Ranma hacia que perdiera toda pena por todo, hacía que mi cuerpo volara de felicidad, mordió mi labio y se separó de mi un poco, sin soltarme.

-te amo, Akane.

-Y yo a ti, Ranma.

Segundos después, el cielo se ilumino de colores. Escuchaba el asombro de todos, risas, chillidos. Ranma me miraba profundamente, y yo a él. Me dio un corto beso y me abrazo por la espalda y ambos admiramos los fuegos artificiales y disfrutamos este momento. El momento en que nos hicimos novios de verdad.

..

..

..

Hola a todos! Hoy estoy inspirada para subir este capítulo nuevo. Creo que no tardaré en subir ya que tengo algunos adelantados, porque como sabrán, las vacaciones han terminado y las clases van a empezar jeje asi que prefiero adelantar esto. Gracias a todos por sus comentarios, no saben lo feliz que me hace. Casi no puedo contantarles porque en ocasiones tengo prisa de subir y se me hace un poco difícil por el tiempo. Pero hoy, les contestaré. Ojo, siempre leo sus comentarios. :D

EroLadyLawliet: Hola! Gracias por comentar! Pues si, ese genma y Soun siempre metiéndose en problemas jeje siempre característico de los personajes, quise adaptarlo un poco al anime original pero con un poco de mi toque. Espero que te guste y te siga gustando, un saludo enorme y un abrazo.

DanisitaM: Enserio lo reeleiste? :D eso me emociona mucho, yo también cuando leo un buen fic o un libro que me guste mucho, los leo una y otra vez. Espero que te haya gustado este capitulo! :D saludos!

Emiilu: muy pronto sabremos quien estuvo de tras de todo! :3 espero no te aburras y estar haciendo un buen trabajo para entretenerte :3

nancyricoleon: Hola! Gracias por comentar! Pues si, todo esto es un lio jeje y aparecerán personajes del anime normal :D siempre los incluyo en mis historias. Espero que te haya gustado este capitulo, un saludo!

akanitacuri : Hola akanita! Tranquila que Akane no sufrirá tanto jejej también es mi personaje favorito, bueno, todos pero mi crush siempre será Ranma jejeje un saludo enorme y espero que este cap te haya gustado.

GabyCo: hola Gaby! Gracias por siempre comentar, no sabes lo feliz que me haces. Espero no dejarte mas intrigada jejej y se vendrán los próximo capítulos intesos jejeje de esos que les gusta, un saludo enorme amiga!

SusyChantilly: gracias por tus deseos linda! Espero que tu también tengas un 2019 muy bueno! Sii pues siempre se me vienen cosas a la cabeza y las escribo jajaja mi novio dice "que fumas para escribir todo eso" no se si sentirme halagada o insultada :D espero que este capitulo te haya gustado mucho y vendrán unos mas emocionantes y calientes :3 saludos!

SARITANIMELOVE : hola amiga! Feliz año a ti también! Espero que este capitulo te haya gustado, nuestro Ranma se porta bien con nuestra Akane, ya sabes algunos hombres si son fieles jejej espero estes bien y tengas un lindo año!

livamesauribe: hola! Enserio me siento feliz de que hayas aceptado leer mi fic, espero poder dejarte un buen sabor de boca y que te sigan gustando los próximos capitulo que subiré después. Tratare de no demorar. Un saludo grande y un feliz año para ti.