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Capitulo 16
-PLAN ENFERMIZO-
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-¿Y qué tal lo hace el cuñadito? – pregunta Nabiki con voz cantarina.
Acomodo mi cabello de tras de mi oreja y le regalo una mirada molesta, Nabiki sabia ponerme nerviosa. Desde que fui a buscarla a su salón preferible eso, a que hubiera esperado que viniera a mí y decirme cosas inapropiadas frente a Ranma no había parado de preguntar todo tipo de morbosidades; desde la posición favorita o del uno al diez que tan bueno es besando. Cada palabra me hacía sonrojar más. Lamentaba ser blanca, siempre, cualquier cosa me sonrojaba.
-No molestes, Nabiki ¡Ya te dije que no pasó nada!
-¡Pero mírate!, estas tan roja como un tomate – me señalaba mientras reía.
Me lancé a ella para tapar su boca. Algunos alumnos nos miraban curiosos, otros solo sonreían ya que veían la escena muy familiar y seguramente estaban aliviados de ver a Nabiki mas contenta. Para cambiar el tema con ella, y que olvidara lo mío con Ranma, recordé las cosas que me había dicho la tía Nodoka.
-Nabiki, en casa están preocupados por ti ¿Estas volviendo a trabajar?
La expresión divertida de mi hermana desapareció, se puso completamente seria y mirando hacia todos los lados, cerciorándose que los pasillos estuvieran vacíos, me tomó del brazo y me llevó hacia las escaleras que daban al primer piso. Estábamos solas
-¿Qué te han dicho exactamente? – no dejaba de sujetar mi brazo.
Respiré hondo y me solté.
-Que últimamente no vas a dormir a casa, que tienes llamadas raras – vi que su gesto se volvió ansioso, lo que me preocupo aún mas – Nabiki, ¿Qué está pasando? Recuerda que no tienes que meter en problemas a Kasumi, mucho menos ahora que está muy feliz con el doctor Tofu.
Y eso era cierto, desde que había llegado, Kasumi no paraba de sonreír todo el tiempo y recibir regalos de su prometido. Era algo que me aliviaba el alma, ver a mi hermana feliz.
-No quería decir nada hasta que no estuviera completamente segura, pero con todo lo que he averiguado hasta ahora, lo estoy – comenzó a mordisquear sus uñas, entonces me miró decidida –Akane, tenemos que hablar de eso en el receso –se dio la vuelta, dejándome con la palabra en la boca – ¡Lleva a Ranma contigo!
-¡Nabiki, espera! – aunque la llamé, esta no vino.
Llegue al salón y salude a Yuka a Hiroshi y a otros chicos del salón, creo que una parte de mí se podía acostumbrar a tener amigos y tratar de confiar en las personas. Pasé por el asiento de Xiampu, pero esta no me prestó atención, parecía más entretenida con un libro.
Sentí mi cuerpo tensarse e inconscientemente apreté mis puños, no puedo olvidar la pelea que tuvimos ayer, por su culpa quede un poco magullada. Todo esto me hizo darme cuenta de que me falta mucho por aprender, estaba pensando seriamente en ir a entrenar en vacaciones a las montañas ¿Querrá Ranma ir conmigo?
Yuka trato de convencerme de que le contara mi noche con Ranma, entonces decidió que yo sería su modelo a seguir y que conquistaría al chico de la heladería. No quise contarle nada, así que solo le dije que estuvimos viendo películas y le agradecí por el favor que me hizo, para quedar saldadas las cuentas, accedí en ir con ella el fin de semana a la heladería y darle ánimos para que se presente delante de su amor platónico.
Miré hacia atrás, y Ranma aún no llegaba. Esa mañana me había levantado con su cuerpo rodeándome, estaba aferrado a mí, sentía el calor de nuestros cuerpos desnudos, ya que en la madrugada a mi novio se le ocurrió que sería bueno quitarnos la ropa para dormir, lo cual inocentemente hice pero todo había sido para que termináramos haciéndolo de nuevo, esa vez fue sin más nervios ni miedo, lo hicimos como si fuera lo más natural y hermoso que existe. Creo que me volvería adicta a él.
Le dije que iba a ir a mi casa por una muda de ropa, y como no quise alertar a nadie, me metí por la ventana y salí sigilosamente. No quería aparecer con ropa de Ranma puesta o con el uniforme mal trecho que quedo después de la palea.
Unos segundos antes de que inicien las clases, Ranma entra al salón, sus ojos se conectan con los míos y automáticamente me sonrojo. Volteo la mirada, ya que si seguía viéndolo, no aguantaría ni un poco más y me lanzaría a su boca. Xiampu también lo miró y puedo asegurar que una sonrisa asomó en su rostro. Los celos se encendieron dentro de mí, no iba a dejar que esa chica intentara algo con él.
Lo sentí sentarse de tras mí, podría jurar que desde que paso eso entre nosotros, la tensión se palpaba en el aire. Lo deseaba tanto, deseaba sentir su tacto y sus dedos rozar mi piel. Comencé a sentir una necesidad de estar cerca de él. No sabía si era bueno o malo, pero, estaba segura de que era la primera vez que me enamoraba de esa manera.
-¿Cómo estás? – murmuró cerca de mi oído, haciendo que toda mi piel se erizara.
Cerré los ojos y no pude contener la sonrisa. Miré hacia todos lados, por suerte nadie nos prestaba atención.
Al cabo entró la maestra y rápidamente le dije a Ranma que Nabiki quería hablar con nosotros a la hora del almuerzo. Este acepto y ambos pasamos el resto de la clase, pensativos ¿Qué tenía que decirnos Nabiki?
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-Que buen semblante tienen ¿Paso algo interésate para que los dejara así? – Nabiki nos lanza una mirada divertida.
Ranma carraspea su garganta.
-¿Qué es eso tan importante que tienes que decirnos? – pregunta sin rodeos.
Mi hermano no dejaba de mirarlo, ella no era tonta, sabía lo que había pasado y estaba disfrutando el molestarnos. A mi hermana le ha gustado siempre sentirse superior que los demás, también le ha gustado el ambiente lleno de tensión, eso no la convierte en una mala persona, solo que, siempre se sentía más lista y ayudaba a los demás beneficiándose ella también. Y a eso me refería en que siempre cobraba por su ayuda. Aún seguía pensando que no era mala persona. El cabello de mi hermana comenzó a moverse con la brisa del viento, hacia un poco de frio aquel día.
-Supongo que tú sabes lo que pasa ¿No Ranma? – La miramos confundidos –Se trata de nuestros padres, se lo de la abuela de la chica nueva de la escuela y también que pensabas comprometerte con Ukyo para rescatar a tu padre y el mío.
El silencio colgó en el aire, Ranma y yo nos miramos sorprendidos. Mi novio le lanzó una mirada llena de desconfianza a mi hermana ¿Cómo podía Nabiki saber tantas cosas? El viento cruzo por nuestro lado, haciéndome estremecer. A veces me daba miedo ver las cosas que Nabiki podía ser capaz de descubrir. Me sentí hundida y un poco apenada, ya que no le conté nada, pero, tampoco era mi culpa, yo me había enterado recientemente y nuestro plan era ir a casa y contarle todo a la familia. Nabiki nos estudiaba desde su lugar. Al ver que no decíamos nada y por nuestras expresiones se adelantó hablar:
-Desde hace mucho tiempo he tratado de averiguar el paradero de mi padre, tenía un amigo que es detective ¿Lo recuerdas, Akane? Te hablé de él una vez.
-Si… lo recuerdo – recordé la vez en que Nabiki nos contó la verdad a mí y a mi hermana y lo que hacía para mantener nuestra familia. Una sensación de vacío inundó mi estómago.
-¿Detective? ¿De qué hablan? – Ranma nos miró confundido.
-Tengo un amigo que conocí en mi antiguo trabajo, es uno de los mejores detectives del país, él estuvo tras la pista de nuestro padre. Pero, como no tuvo mucho éxito dimos por desestimada la búsqueda. Pero, la llegada de la tía Nodoka fue la clave para retomar la búsqueda, hablé con mi amigo y tiempo después, me llamó diciendo que había encontrado una pista. Sabía que había algo raro, así que moví mis contactos, hablé con las personas correctas y descubrimos todo.
-¿Qué descubrieron? – pregunté.
-Que nuestro padre y el de Ranma eran amigos desde hace mucho años, y que cuando mi padre se fue, el de Ranma también lo acompaño, pasaron por muchos lugares hasta llegar a China, donde los encerraron por querer robar comida y luego, misteriosamente no volvieron a salir de allí.
Mi corazón latía con tanta fuerza que sentía que podía salirse de mi pecho, Ranma tomó mi mano y la apretó, no me importaba que Nabiki nos viera, necesitaba sentir el apoyo de Ranma.
-Y supongo que ahora sabes la razón ¿Verdad? – Dijo Ranma –Estas diciendo cosas que ya sabíamos.
Nabiki estrechó los ojos y asintió, una sonrisa llena de superioridad asomó por su rostro.
-Me puse a investigar toda tu vida, la de latía Nodoka y la de tu padre, supe lo de tus concursos y luego que misteriosamente viniste a Nerima, también sabía lo de tu relación con Akane, era obvio que sentían algo el uno por el otro entonces se me había hecho muy extraño que de la nada tuvieras una relación con Ukyo, cuando tenías algo con mi hermana. Así que empecé acercarme a ella con la intención de que me contara todo, no niego que al principio fue un poco difícil. La chica no es tonta, pero tampoco es muy lista.
-¿Te acercaste a Ukyo? – Pregunte casi ofendida - ¿Por qué diablos no me dijiste nada? ¡Podías haber confiado en mí!
Nabiki me miró con ojos filoso.
-¿Me hubieras dicho la verdad, Akane? – Al obtener mi silencio como repuesta siguió – Te conozco demasiado bien como para saber lo que me dirías y lo que no. Era obvio viendo que no dormías, casi no comías y te la pasabas llorando por las noches ¿Crees que no me di cuenta?
Baje mi mirada avergonzada. ¿Nabiki se había dado cuenta de todo? Me sentí miserable ¿Tanta pena daba? Sentí el apretón de Ranma, acarició su pulgar sobre mi mano.
-Tenía que mantenerlo en secreto, Akane, yo cuando hago algo siempre lo hago sin que nadie se entere o arruinaría mis planes.
La miré tan sorprendida, a veces me daba miedo. Nabiki era muy lista, muy astuta. Recuerdo que mi padre decía que Nabiki, de todas sus hijas era la que se movía con más cautela, analizando todo y a todos, parecía una serpiente y cuando menos lo esperabas ella ya estaba diez pasos delante de ti.
-Logré hacerme su amiga y logré que confiara en mi ¿Sabes? Me enteré de cosas muy interesantes… - sus palabras quedaron colgadas en el aire.
Ranma me miró, por su expresión tampoco podía creer en todo lo que Nabiki estaba diciendo. Creo que también le tenía miedo.
-Me contó que su padre estaba demasiado feliz por tener una relación con Ranma, aunque en realidad ella no lo quería así, pero también te odiaba – dijo refiriéndose a mí –una chica un poco caprichosa podría decirlo, pero ella no estaba con Ranma solo por su padre, ella estaba con él para hacerte la vida imposible.
-¿Cómo es posible que sepas todo eso? – Alcé la voz un poco molesta - ¿Cómo pudo confiar en ti para decirte todas esas cosas?
-Tengo mis métodos… - dijo examinando sus uñas –Siempre tienes que saber cómo acercarte a las personas, un paso en falso y todo se arruina.
-¿Qué le dijiste? – preguntó Ranma.
Nabiki apretó sus labios y alzó sus hombros como si fuera algo normal:
-Le dije que mi familia era disfuncional. No teníamos padres y que compartíamos algo en común: no teníamos amigos y ambas te odiábamos.
Mi cuerpo se estremeció. Ranma se tensó a mi lado, un poco molesto.
-¿Estas segura de que ella es tu hermana? – Pregunto Ranma un poco nervioso – Espero que no te hayas acercado a Ukyo con la intención de hacerle daño a Akane.
-Es mi hermana ¿Qué me crees? Todo esto lo hice con un solo propósito. En fin – movió su mano en el aire para que no la interrumpiéramos –Ukyo me contó que un amigo de su padre y miembro de la tribu de la anciana, iba a ir a la salida de la escuela en lugar del doctor Tofu, todo para estar cerca de ustedes y mucho mas de ti, Akane… - Nabiki me miró preocupada –Lo que te sucedió, no fue un accidente…
-¡Espera un momento! – la detuve con el corazón en la mano -¿Te refieres al doctor Miyamoto? No, eso es imposible él no podía haberme hecho eso… – mi corazón latía a toda prisa, sentía que podía salírseme del pecho – El, el… ¡Parecía una buena persona!
Ranma arrugó el entrecejo y guardó silencio, perdido en sus pensamientos, por su expresión pude notar que la noticia le cayó como un balde de agua fría. Yo seguía pensando que era imposible que el amable doctor Miyamoto tuviera algo que ver con todo lo que estaba contando Nabiki. Entonces, recordé cuando estaba cerca del río, el momento en que sentí un golpe en mi espalda e hizo que perdiera el equilibrio y cayera al agua… no podía ser posible, era imposible que tuviera algo que ver. Dejé caer mis manos al suelo, esto tenía que ser una broma…
-¿Akane? – Ranma me sujeto de los hombros - ¿Me mentiste? ¿Acaso tu…?
Las lágrimas comenzaron a resbalar por mis mejillas. De repente sentí miedo, volví a experimentar la sensación de la desesperación, el sentimiento de saber que morirás porque te estas ahogando. No quería mentirle a Ranma, pero tampoco quería preocuparlo. Lo miré apenada…
-Lo siento… - al escuchar mis palabras, su expresión se volvió furiosa –No quería que te preocuparas, habían pasado tantas cosas.
-No resbalaste… - murmuró para sí mismo. Entonces sus ojos se posaron furiosos sobre mí -¡Dijiste que habías resbalado! ¡¿Te da cuenta de lo estúpida que fuiste por no contarme la verdad?!
-¡Lo siento! – Me agarré de su brazo, pero este se levantó desquiciado, comenzó a dar vueltas, parecía un animal enjaulado – Pensé que había sido mi imaginación, pero luego me di cuenta que no. Pero, ¿Cómo alguien podía hacer algo así? Estaba asustada y confundida.
Ranma me miró como si lo que acabara de decir fuera la cosa más ridícula que hubiera escuchado en su vida.
-¿Cómo quién? Pues no sé, tal vez ¡El enfermo que nos puso esas pruebas de mierda! – Ranma se sujetó el cabello con fuerza. Rápidamente se agachó a mi altura y tomó mi rostro entre sus manos -¿Te das cuenta de que quisieron matarte? ¿Eres consciente de eso?
-Ranma…
-¡Si no lo hubieran hecho de esa forma, hubieran hecho otra cosa! – su mirada estaba cargada de rabia, miedo, angustia. Mis lágrimas seguían cayendo, en esos momentos olvidé que Nabiki estaba presente -¡Tenías que decírmelo! ¡Te prometí que te protegería!
-Lo siento – mi voz se quebró.
Ranma chasqueó la lengua y me aferró a su cuerpo en un abrazo casi doloroso pero a la vez consolador. Murmurándome al oído que me amaba, que no dejaría que nada malo me pasara y que mataría al primero que quiera hacerme daño. Nunca había sentido tanto miedo por mi vida, y al mismo tiempo, nunca me había sentido tan protegida como me sentía ahora. Me aferré a Ranma lo más fuerte posible, su aliento golpeo mi oreja y pequeñas cosquillas recorrieron todo mi cuerpo.
-¿Podrían dejar de hacer eso estando yo aquí? Me dan nauseas.
La voz de Nabiki hace que mi cuerpo se crispe, el viento seguía soplando. Me quise separar de Ranma pero este lo impidió. Se sentó a mi lado y me rodeó con su brazo. Con la otra mano sujetó la mía con fuerza, miró a mi hermana.
-¿Dónde lo encuentro?
-Estas muy lejos de encontrarlo – El cuerpo de Ranma se tensó –Pero, él no fue el que hizo que Akane tuviera el accidente. Él planeo el juego estúpido con ayuda de un estudiante del consejo, por lo que se, el plan de ese medico de pacotilla era en enfermar más a Akane, tal vez darle alguna cosa ¡Yo que sé! pero fue otra persona quien la empujó.
Recordé mi conversación con el doctor Miyamoto, no parecía una mala persona, el me recordaba tanto al doctor Tofu. Además, recordaba cuando había dicho que yo me parecía a su hermana menor que había muerto. Si es cierto que su plan era darme algún brebaje extraño y enférmame mas ¿Por qué nunca sentí nada?
-Maldito… - gruño entre dientes. Estaba completamente segura, de que si Nabiki le decía a Ranma de quien se trataba, seguramente lo mataría.
-Nabiki… ¿Sabes quién lo hizo? – pregunte temerosa.
Mi hermana cierra los ojos y los vuelve abrir, también estaba furiosa, pude ver la sed de venganza en sus ojos.
-La presidenta del consejo estudiantil…
El tiempo colgó en el aire. De todas las personas, de todos los estudiantes, jamás podría cruzárseme por la cabeza que la presidenta del consejo estudiantil fuera la que provocó aquel accidente. Ranma y yo quedamos impactados, todo daba vueltas en nuestras cabezas, la información que estaba soltando Nabiki era como una bomba nuclear que resonaba hasta en mis huesos, sentí náuseas y terror ¿Cómo era posible? Busqué con la mirada a mi hermana, ella seguía seria, preocupada, furiosa.
-Mei Matsuoka, viene de una familia prestigiosa, una chica que tiene todo y muy ambiciosa. Ella era la estudiante ejemplar y también la mentirosa y manipuladora. Estudié su perfil, la seguí después de que Ukyo me contó que iba a decirle la verdad a su padre. Al parecer escuchó una conversación donde su padre hablaba con su esposa diciendo los planes de Mei y el doctor.
-Pero… no entiendo ¿Con que fin? – preguntó Ranma.
-Al parecer su familia está pasando una crisis financiera y le prometieron bacante en una de las universidades más prestigiosas, caras y respetadas del país ¿Te imaginas que una chica tan ambiciosa como ella no aceptara?
-Pero… - balbuceé - ¿Por qué ella?
-Su familia es amiga de la familia de Ukyo. El padre es un maldito manipulador y supo convencerla, ella era la única que tenía acceso a las tareas que se les iba aplicar en el campamento, todo pasaba por sus manos, era la persona más confiable en ese momento. – Nabiki respiró hondo –Cuando Ukyo se enteró de todo, cuando supo que el padre de Ranma estaba secuestrado, quiso enfrentarse a su padre y este la mandó a China, a la aldea para que la mantuvieran vigilada y en su lugar…
-Mandaron a Xiampu y ese extraño chico – terminé de decir.
-¿Ukyo te contó todo eso? – preguntó Ranma. Su cuerpo se aferraba al mío de manera protectora.
-Me dejó una carta, en el lugar donde nos reuníamos con frecuencia, justo antes de marcharse a China.
-Pero no entiendo ¿Por qué mandar a Ukyo a esa tribu? Se supone que su padre lo que quería era que ella se quedara con Ranma. Al traer aquí a la nieta de la anciana, sería una desventaja para él.
-El dinero mueve montañas, Akane. No lo olvides.
Nos quedamos en silencio por un momento. Por mi mente se cruzaba la imagen de Ukyo, la chica linda, prepotente, con ganas de llamar la atención de todos, mucho más la de Ryoga. Cuando ella supo que Ranma y yo teníamos algo, sus celos por la atención aumentaron y fue tras el sin importarle nada. Cuando dijo que se vengaría por dejarla por mí, pensé que se refería a que haría sufrir a nuestros padres. Pero, ¿Acaso Ukyo era consciente de todo lo que estaba pasando? Tal vez, solo era una chica que le gustaba recibir la atención que creía merecer ya que para su padre no era nada más que un objeto. Comencé a sentir lastima por aquella muchacha. Miré de reojo a Ranma, este parecía perdido, sus ojos miraban hacia un lugar fijo en el suelo ¿Puede que el también este sintiéndose mal por ella?
-Todo esto es… jodidamente malo – Ranma la miró preocupado - ¡Se está saliendo de control! ¿Arriesgar la vida de muchas personas solo para que me case con Xiampu? Esto ya se está volviendo enfermizo.
-Lo sé, pero supongo que esto ya no se trata solo de un simple arreglo matrimonial. Creo que esto va mucho más allá.
Nos quedamos en silencio, a lo lejos se escuchaba la risa y gritos de alguno de los chicos que jugaban futboll. Ranma, Nabiki y yo estábamos en silencio tratando de adivinar ¿Por qué tantas molestias? ¿Por qué tratar de matarme? ¿Por qué mantener cautivo a nuestros padres? Sabía que la anciana quería a Ranma para su nieta, para engendrar herederos, pero esto se estaba volviendo una necesidad enfermiza, también sabía que el padre de Ukyo quería a Ranma para generar más dinero ya que era uno de los mejores luchadores de artes marciales que existía. Apreté mis puños con fuerza. Ranma no era un juguete, no era un objeto de valor, era una persona común y corriente, que tenia deseos, sentimientos. No dejaría que se apropiaran de él de esa manera.
-Las amazonas podemos llegar a ser muy obstinadas y orgullosas.
Todos pegamos un brinco de miedo. Alzamos la vista al escuchar la voz melosa de Xiampu, esta estaba sentada con las piernas cruzas, arriba del techo, junto a ella de pie, estaba el muchacho que ayer la acompañaba y detuvo la pelea. Ambos nos miraban con una sonrisa en sus caras. Ranma me cubrió con su cuerpo, se puso en posición de ataque. Nabiki también se puso delante de mí, tratando de defenderme.
-No, esperen – dijo el muchacho alzando las manos –No venimos a pelear, permítanme presentarme. Mi nombre es Mousse y ella es Xiampu, mi prometida.
-Tu… ¿Prometida? – dijo Ranma muy confundido.
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Hola amigos! Aquí con un nuevo capitulo. Espero que les haya gustado.
Se que he tenido unas pequeñas faltas de ortografía jaja asi que mil perdones. Esta semana estare ocupada ya que son semanas de exámenes de primer parcial asi que ¡Deséenme suerte! Los quiero a todos y gracias por todos sus comentarios que amo tanto.
Volveré pronto con mas capítulos.!
