Les llevo un par de horas llegar a la carretera, y casi todo el resto del día divisar la ciudad de Bill.
Allí vamos – dijo Joel indicando una barandilla que conduce al bosque – si será más ir por aquí
Rayos – murmuro Ellie.
¿Qué? – pregunto Joel.
Nada, es que… nunca vi nada como esto – respondió la chica.
¿Por el bosque? – pregunto Joel.
Si. Nunca caminé por el bosque – confirmó Ellie – Es genial.
Siguieron unos senderos naturales, que eran más fáciles de seguir que el bosque mismo. Las aves volaban al verlos pasar.
¿Por qué no me llevan con Marlene? – pregunto Ellie de pronto.
Si ella hubiera podido encargarse, ¿Por qué nos lo ha dejado a nosotros? – dijo Joel.
Tal vez esté mejor ahora – respondió la pelirroja.
Niña no quiero ofenderte, pero las posibilidades de supervivencia de tus amigos no eran muy altas – respondió Joel.
Es mucho más fuerte de lo que crees – dijo Ellie, mientras Julián seguía callado.
No importa, porque dudo que uno de nosotros pueda volver a la ciudad entero – dijo Joel mirando a su alrededor – Créeme quisiera que hubiera otra opción.
El aroma de la flora le daba un tono natural muy agradable a la zona. Parecía relajante. Subieron una colina, hacia la torre de agua encontrando una valla de seguridad fuertemente cerrada, Joel decidió cruzarla de otra forma.
Whoa, mira luciérnagas – señalo Ellie – digo luciérnagas de verdad.
¿Tienes un frasco? – pregunto Julián.
No ¿Por qué? – pregunto Ellie confundida.
El frasco es para atraparlas – señalo el pelinegro.
Hacen buenas fuentes de luz – agrego Joel colocando una tabla para cruzar.
Eso… parece un poco mal – dijo Ellie.
Sí… lo que sea, ¿podemos irnos por favor? – pregunto Joel en un tono alto.
Lo siento – se disculpó Ellie – me perdí un poco.
Subieron al techo de una estación de control, y usando una larga tabla de madera. A lo lejos, cerca del pueblo, vieron humo ascendiendo al cielo.
¿Eres tú Bill? – murmuro Joel.
¿Dónde se suelen encontrar? – preguntó Ellie.
¿Huh?, en diferentes lugares – respondió cerradamente Joel.
Nunca estuviste aquí ¿verdad? – pregunto de nuevo la pelirroja.
Sé que vive aquí, pero… no, nunca estuve aquí en persona – respondió Joel.
Y ese humo, ¿crees que sea él? – pregunto Ellie.
Esperemos que si – respondió Julián.
Descendieron por otra colina entrando a la ciudad, escucharon los chasquidos de 2 chasqueadores, luego de encargarse de ellos. Fueron a la casa de ahí, la pasada hacia el patio de enfrente estaba cerrada, pero el ingreso a la casa estaba abierto. Joel abrió la puerta trasera y entraron. Era unas oficinas, registraron la primera planta antes de subir a la segunda. Ellie comenzó a emitir soplidos extraños.
¿Estás bien? – pregunto Joel.
Estoy intentando aprender a silbar – respondió Ellie.
¿No sabes como silbar? – pregunto Joel sorprendido.
¿Suena a que se como silbar? – pregunto irónicamente Ellie.
Solo dame un segundo – dijo Joel registrando la habitación.
Ellie, solo junta los labios y sopla suavemente – dijo Julián, demostrándolo silbando.
Ellie le hace caso y sale un pequeño silbido.
Guau – susurro Ellie mientras Joel indicaba para que salieran.
Salieron de la casa y una vez más están afuera. El trío comienza a caminar cuando ven una puerta cerrada antes de llegar a la reja.
Bueno – dijo Joel intentando abrirla – Mierda.
¿Qué? – dijo Ellie.
Esta cerrada podría tener cosas útiles adentro – dijo Joel.
¿Tienes una daga? – pregunto Julián – si la tienes puedo abrirte la puerta.
Sí, aquí – dijo Joel sacándola de su mochila.
Julián forcejea la puerta y con un sonido de click se abre, pero la daga se rompe.
Genial – dijo Ellie, mientras Julián empujaba la puerta.
Gracias – agradeció el chico.
Después de recoger los suministros, llegan a la puerta con rejas.
Oh mierda. Está atascada desde el otro lado – dijo Joel, Julián le iba a pedir otra daga de nuevo, pero Ellie lo interrumpió.
Aquí, impúlsame – dijo Ellie.
Tal vez podría… - propuso Julián, pero Ellie lo interrumpió.
No, ya tuviste tu momento – dijo Ellie – ahora yo tengo que lucirme.
Pero si en ningún momento fue competencia – dijo Julián levantando sus brazos como buscando una explicación.
Está bien. Dame tu pie -dijo Joel ignorando la discusión de los adolescentes – Solo ábrela, nada más.
Está bien – dijo Ellie mientras Joel le daba un impulso – y woala.
Genial, hey mira eso – dijo Julián agarrando la barra de acero que Ellie dejo caer.
Siguieron por una calle ancha que parecía ser una avenida principal, hacia el centro del pueblo. Viendo una serie de tiendas.
Entonces, digamos que este amigo tuyo nos da un auto, ¿Luego qué? – le pregunto Ellie a Joel.
Bueno, después vamos a buscar a Tommy – dijo Joel.
Marlene dijo que es tu hermano – dijo Ellie.
Lo más importante es que era una luciérnaga – Joel se estaba exasperando un poco – El sabría donde llevarte.
Comprendo – dijo Ellie en voz baja.
Vive lejos de aquí y por eso necesitamos el auto – dijo Joel mientras caminaba hacia un patio.
Ey, mira Gnomos – dijo Ellie señalando a los enanos.
Sí, son nomos – dijo Joel claramente.
Tuve un libro de ilustraciones de ellos. Siempre pensé que eran lindos – dijo Ellie entusiasmada – Las hadas no, me dan asco.
¿Te aborrecen las hadas? – preguntaba riendo Julián.
Sí… ¿Y qué? – dijo Ellie con un leve sonrojo de vergüenza.
No, nada solo decía – dijo soltando una risa.
Siguen la calle entrando a una vieja pizzería y encuentran una vieja arcade.
Oh… mira eso – señalo Ellie.
¿Ya jugaste a alguno de esto? – pregunto Joel.
No. Pero tenía un amigo que sabía todo acerca de este juego. Aparentemente, hay un personaje llamado Angel Knives que – dijo Ellie haciendo memoria – Te perforaba el estomago antes de darte una patada.
Conozco varios de este tipo de juego, MK, Street Fighter entre otros – agrego Julián.
Salen de la pizzería y encuentran un cartel viejo en la calle principal.
Evacuación obligatoria – dijo Ellie - ¿Evacuar hacia dónde?
¿Dónde crees? Zona de cuarentena. Mira, algunos lugares se levantaron antes de que apareciera la infección – explico Joel – la mayoría no lo hizo.
Debe ser difícil. Solo… dejar todas tus cosas así – dijo Ellie.
Esa no es la parte difícil – susurro Joel para sí mismo.
Encuentran una barricada improvisada de alambre de púas bloqueando la calle.
Hmm. Sí, es obra de Bill – dijo Joel.
¿Alguien más vive en esta ciudad? – pregunto Julián.
Hasta donde yo sé, solo el – respondió Joel, encontrando un collar de luciérnaga.
Las luciérnagas estaban en todas partes – dijo Ellie.
Sí, lo estaban. Esperando restaurar el país a lo que era – dijo Joel.
Bueno… con una vacuna, tal vez lo harán – dijo Ellie.
Tal vez – respondió Joel.
Fueron hacia el callejón, un chasqueador se les cruzó, apenas se acerco a ellos, una bomba le explotó, matándolo al instante.
Whoa… Nelly ¿Qué? ¿Demonios fue eso? – pregunto Ellie sobresaltada.
Eso… sería una de las trampas de Bill – dijo Joel también sorprendido.
Tu amigo es algo paranoico – murmuro Julián a Joel.
Eso es una forma de hacerlo – dijo Joel.
Por ahora apreció las trampas explosivas de Bill - comento el pelicastaño pasando sobre el cadáver del infectado.
¿Cuál es el trato con este tipo? – pregunto Ellie.
Bueno, nos ayudó a entrar cosas de contrabando en la ciudad – explico Joel – Él sabe cómo encontrar cosas.
Bueno, esperemos no explotar mientras lo buscamos – dijo irónicamente Ellie.
Solo miren donde pisan y estarán bien – dijo Joel a sus acompañantes.
El lugar estaba lleno de barricadas, por lo que tuvieron que rodear varias de ellas. Una de las más grandes tuvo que treparlas. Joel subió a Julián primero, luego Julián ayudo a subir a Ellie y entre los 2 subieron al viejo. Sobre el contenedor de un camión, por alguna razón encontraron un arco y un par de flechas.
Déjame usarlo – Pidió Ellie – tengo bastante buena puntería con eso.
¿Qué tal si nos dejas ocuparnos de esto a nosotros? – opino Joel.
¿Por qué el y no yo? – refuto Ellie.
Porque el tiene más experiencia que tu – dijo Joel defendiendo a Julián.
Podríamos ir los 3 armados y apuesto a que soy mejor que el – dijo Ellie señalando a Julián.
¡Oye! – protesto Julián.
¡Sabes que es verdad! – dijo Ellie a lo que Julián solo miró en silencio y aparto la mirada.
Treparon hasta el techo de uno de los edificios, usando una tabla larga.
Bien, escuchen. Bill no es exactamente la persona más estable del mundo – dijo Joel – Así que cuando lleguemos déjenme hablar a mi ¿Comprenden?
Comprendemos – dijeron los 2.
Dejemos bien en claro a él. A él no le gustan mucho los extraños – agrego Joel.
Muy bien – dijo Ellie.
Bill es un buen tipo, solo necesita tiempo para acostumbrarse a los demás – volvió a agregar Joel mientras saltaba desde una escalera.
Julián lo sigue mientras ayuda a Ellie y se topan con otra bomba.
Ven ese cable, quédense bajo de él – advirtió Joel.
Bien – dijo Julián.
Oyen un ruido golpeando la puerta.
¿Oyes eso? – pregunto Ellie.
Si – dijo Joel acercándose a la puerta.
Mierda ¿vas a entrar? – pregunto Ellie en un tono de preocupación.
Quiero ver que encontramos – respondió el abriendo la puerta.
Encontraremos mi cuerpo cuando muera de un ataque al corazón – dijo Ellie.
No te preocupes, yo me encargo – dijo Joel mientras agarraba una botella.
Cuando Joel subió al segundo piso, un infectado apareció e inmediatamente se dirige a él, Joel le lanza la botella aturdiéndolo y lo agarro tirándolo al suelo y pisándole la cabeza.
Cielos. Esa cosa me dio un susto terrible – dijo Ellie exaltada.
Bien, mientras estemos aquí, veamos que podemos usar – propuso el chico registrando la casa.
Ya al terminar de registrar la casa.
Vamos, salgamos de aquí ahora mismo – propuso Joel bajando las escaleras.
Volvieron al callejón, esquivando más trampas de Bill para seguir avanzando hacia un almacén grande, al cual entraron por una oficina lateral.
Chicos vamos, solo…- dijo Joel, abriendo la puerta hacia el interior del almacén.
CLICK
De pronto los adolescentes vieron a Joel elevándose rápidamente, de cabeza, por una cuerda alrededor de su tobillo, mientras un refrigerador bajaba del techo, atado a la misma cuerda.
¡Mierda! – gritó Joel – Maldición, Bill.
Aquí… te tenemos – dijo Ellie mientras ella y Julián lo estabilizaban.
¿Qué es esto? – preguntó la chica.
Es otra de las estúpidas trampas de Bill – gritó furioso Joel.
La nevera – señalo Julián – parece que es el contrapeso.
¡Corten la soga y caeré! – ordenó el viejo.
¡En eso! – dijo Ellie sacando su navaja de bolsillo.
Julián inconscientemente se frota el cuello al recordar su primera experiencia con esa navaja.
Ven Ellie – pidió el, juntando las manos para que pudiera trepar sobre la nevera – Encárgate de esto.
Ellie apoyó su pie sobre las manos del chico y se sujetó de sus hombros para equilibrarse, entonces comenzó a cortar la cuerda.
Hay 2 cuerdas – indico Ellie, forcejeando.
-Una debe ser para mantener la nevera fuera de…
Un grito llamo la atención del trío.
¡Joel! – gritó Julián con temor.
¡Mierda aquí vienen! – dijo Joel sacando su revolver y Julián sacaba su pistola.
¡Chicos! – gritó ahora Ellie.
¡Solo encárgate de la soga! – grito Julián mientras mataba al primer corredor que entraba.
¡Vamos Ellie! – grito Joel, volviendo a matar otro corredor.
Luego de matar 3 corredores más, ahora entro un chasqueador que se dirigía a Joel que estaba recargando su arma sin poder defenderse, estaba apunto de agarrarlo, pero Julián lo aparto con una patada y disparándole 2 veces en la cabeza matándolo.
¡Ya está! – anuncio Ellie, terminando de cortar la cuerda, pero solo elevo más a Joel. ¡aquí hay municiones!
Gracias – dijo Joel atrapando las balas.
Entra otra oleada de infectados y empiezan a disparar de nuevo. Un infectado iba agarrar a Ellie, pero Julián se lo quito como la otra vez.
La pelirroja finalmente corta la segunda cuerda, soltando a Joel.
Maldición… murmuro Joel mientras se levantaba.
¡Joel, cuidado! – grito Ellie.
Un infectado salto sobre Joel, intentando morderlo, pero un hombre apareció cortándole la cabeza al infectado.
¡Levanta el trasero y ponte de pie! – dijo el hombre extendiendo la mano a Joel.
¿Qué…? Empieza a decir Ellie, pero Julián le toca el hombro indicando que tienen que correr.
¡Por aquí! – grito el enmascarado, comenzando a correr hacia la salida.
Lo siguieron de cerca, esquivando algunos infectados hasta salir del almacén, cerrando la cortina metálica detrás de ellos. Corrieron detrás de Bill hasta que se vieron bloqueados por más infectados.
¡Mierda! – grito Bill - ¡Atrás, Atrás!
¿¡Hacia dónde!? – pregunto Joel.
¡Nos abriremos camino! – dijo Bill.
Regresaron y se metieron en un callejón que conducía hacia la puerta lateral de un edificio que estaba cerrada. Bill comenzó a probar llaves.
¡Date prisa Bill! – urgió Joel.
¡Detrás de nosotros! – grito Ellie.
Joel le disparó a un infectado mientras Julián golpeaba a otro en la cabeza. Bill abrió la puerta y entraron, cerrando rápidamente, era una cocina.
No se detengan – indico Bill, dirigiéndose hacia otra puerta, abierta – Este lugar no es seguro.
Los 4 se vieron interceptados por más infectados que lograron reducir a disparos y golpes. Salieron y vieron un callejón casi completamente bloqueado por vehículos destrozados.
¡Ya casi llegamos! – grito Bill - ¡Por el camión!
Los jóvenes entraron primero, pasaron rápidamente a través del contenedor hacia la puerta abierta de otro edificio. Entraron y cerraron la puerta.
Maldición - dijo Ellie – eso sí estuvo cerca.
Ni que lo digas – comento Julián inhalando profundamente.
Uhm… gracias por el heroísmo y todo – dijo Ellie a Bill que se le acercaba – Ellie.
Bill por su parte le coloca unas esposas.
Ey. ¿Qué estas… Julián? – dijo Ellie mientras la esposaba a una tubería.
¡Hey detente! – dijo Julián agarrando a Ellie.
Él intenta liberarla, pero recibe un culatazo cayendo al piso.
¡Bill! – grito Joel, mientras caminaba hacia él.
¡Date vuelta y ponte de rodillas! – Ordeno Bill apuntándole con un arma.
¡Tranquilízate! – intentaba razonar Joel con él.
¡Date vuelta y ponte de rodillas! – volvió a ordenar más enojado ahora Bill.
¡Bien! – dijo Joel dándose la vuelta y Bill le dio una patada para que se arrodillara.
¡No me provoques! – grito Bill - ¿Tienes algún brote?
No – respondió el.
¿Alguna mordedura? – pregunto registrándolo.
¡No maldición estoy limpio! – respondió Joel ya arto de la situación.
Si veo un solo movimiento… - dijo Bill, pero Ellie lo interrumpió a punta de golpes con la tubería.
¡Hija de perra! – grito Bill. Joel le quito el tubo a Ellie y esta solo lo mira y luego se acerca a Julián para ayudarlo a levantarse.
Cuando Julián se levanto pudo sentir un moretón purpura es su mejilla.
¿Mira lo que hiciste! – Grito Ellie a Bill mientras revisaba al chico - ¡Maldito idiota!
¿Terminaste? – dijo Joel.
¿Qué si ya terminé? – pregunto Bill sarcástico – Entran en mi casa, activan casi todas mis trampas… y casi rompes mi brazo hábil.
¿Quién son estos pendejos? - pregunto Bill - ¿Qué hacen aquí?
No importa quiénes somos, estamos aquí porque le debes favores a Joel – dijo Elle, acercadose a él, alzando su brazo derecho – así que empieza por quitarme estas cosas y disculparte con Julián.
¿Le debo favores a Joel? – dijo Bill, sarcástico, mientras se alejaba para apoyar su machete sobre una mesa y comenzó a afilarlo - ¿Es una broma?
Iré al grano… dijo Joel, tirando el tubo – Necesito un auto.
Bueno, es una broma… dijo Bill – Joel necesita un auto. Bueno, si tuviera 1 que funcionara, cosa que no tengo, ¿por qué piensas que te lo daría? Si claro, adelante toma mi auto y de paso llévate mi comida también.
Bueno, parece que podrías perder un poco esa comida – comentó Ellie.
Escúchame pequeña basura… - dijo Bill apuntándole con su machete.
¡No, púdrete, lastimaste a Julián! – grito Ellie - y ¡Me esposaste!
Necesito que te calles. De acuerdo – dijo Joel apartándola – regresa y ayuda a Julián con ese hematoma.
La pelirroja se acerca al pelinegro, que estaba pasando su mano por encima del hematoma.
¿Estas bien? – preguntó Ellie mientras ella le quitaba la mano y con la de ella tocaba el moretón haciendo una mueca de dolor.
Lo estaré… ¿puedes sacar un botiquín de mi mochila? – pidió el chico.
Claro… ¿esto? – pregunto ella sosteniendo una caja.
Si, gracias – dijo el sosteniendo el botiquín.
El chico lo abre el cual tenia cinta, tijeras, vendas y se venda la mejilla.
¿Eso ayudara? – pregunto Ellie.
Si tuviera hielo sería mejor – explico el chico – Esto ayudara por ahora.
Mientras con los adultos.
Los favores que crees que te debo no son tan importantes – comento Bill.
De hecho, lo son Bill.
Bill miro a Joel unos segundos.
No importa, porque no tengo uno funcione – terminó diciendo.
-Pero hay uno en esta ciudad.
Piezas. Hay piezas en esta ciudad – aclaro Bill.
Lo que significa que podrías reparar 1 – dijo Joel. Bill volvió a mirarlo.
Bien – dijo sacando un mapa – Si voy a hacerlo, necesitaré herramientas.
Están al otro lado de la ciudad – dijo Bill – Ayúdenme a recogerlas, y tal vez pueda armar algo que funcione.
Está bien – dijo Joel mientras Bill ponía las llaves de las esposas en la mesa.
Total, en unos días lo más probable es que estemos muertos – razono Joel.
Ellie luego tosió llamando la atención de todos.
¿Qué? – pregunto Joel.
Ellie luego señalo la mejilla de Julián.
Lo siento chico – se disculpó Bill.
Está bien, hágamos como que nunca paso – dijo Julián calmado.
Joel solo se ríe y murmura 'perdona y olvida'
Bien, síganme – dijo Bill – el lugar está lleno de trampas - sigan mi trasero.
Imposible no verlo – murmura Ellie y Julián se ríe ligeramente.
¡Basta! – ordeno Joel severo.
Bien, lo que sea que necesiten les sugiero que lo tomen – propuso Bill parándose al fondo de la sala.
Esta bien, chicos vean si hay algo que podamos usar – pidió Joel.
Bien – dijo Ellie mirando alrededor.
¿Estás bien? – pregunto Joel mientras Julián agarraba el mapa de Bill y un manual de entrenamiento.
Sí… he estado mejor – dijo Julián entregándole el manual a Joel.
Joel asiente y le da unas palmadas en la espalda. Se separo para buscar cosas. Los jóvenes y Joel fueron al cuarto trasero.
Tiene un maldito palo metido en el trasero – murmuro Ellie a Bill.
Solo… manténganse fuera de su camino – advirtió Joel.
No tienes que decírmelo 2 veces – murmuro Ellie – No era necesario que lo golpeara.
Ellie estoy bien – dijo Julián señalando su mejilla - ¡Es solo un rasguño!
Ellie le sonríe. Los 3 caminan de regreso a donde estaba Bill, pero los jóvenes se detienen al ver un tablero.
Oye, ¿Sabes como jugar a esto? – pregunto Ellie.
Ñee algo – dijo Julián encogiendo los hombros – No soy tan bueno.
Siempre quise aprender – admitió la pelirroja.
Tal vez puedas – dijo el pelicastaño mientras se aseguraba de que Bill no lo viera y guardo el tablero.
Te enseñare cuando haya tiempo – comento el con una sonrisa.
Ellie solo asintió.
¡Hey tórtolos¡ ¡dense prisa! – grito Bill
Ambos asienten y caminan donde Bill.
¿Tienen lo que necesitan? – pregunto Bill.
Estamos listos – anuncio Joel.
Bill abrió el seguro de la puerta y corrió el cerrojo. Les dio paso corto al pasillo que dirigía hacia una escalera, entro Joel primero, seguido de Ellie y al último Julián.
No dejes la puerta abierta – advirtió Bill, comenzando a subir.
Entendido – dijo el pelicastaño, cerrando la puerta.
Tenemos que cruzar al otro edificio – dijo Bill, desde arriba – Arriba. Vamos.
Pst. – resopló Ellie.
No se separen – pidió Joel.
Subieron la escalera rápidamente.
No puedo creer que acordaras con esta basura Bill – dijo Bill, hablando solo – Lo que deberías haber hecho era dejarlos atrás.
Este tipo está loco – susurró Ellie, junto a Julián.
Al menos ahora sabemos que si es capaz de tener una conversación civilizada – murmuró el ahora. Ellie ahogo una risa disimulada.
Entraron en un estudio del departamento sobre la fuente de sodas, totalmente arruinado.
Entonces, ¿en que clase de lío estás? – pregunto Bill en voz alta - ¿Dónde demonios esta Tess?
El corazón de Julián se apretó ante la mención de su tía. Ellie al ver esto agarro su mano y la sostuvo.
Gracias – susurró el con una triste sonrisa.
Ellie le devolvió la sonrisa y le acaricio los nudillos.
Es un trabajo, una simple entrega – dijo Joel.
Salieron por una ventana abierta, hacia un andamio ensamblado utilizado antiguamente para pintar.
¿Y que debes entregar? – pregunto Bill - ¿Esa mocosa?
JA JA – exclamó Ellie aun sosteniendo la mano de Julián, sarcástica – Vete a la mierda.
Bill rió mientras entraba en el edificio siguiente, a través de otra ventana.
Espero que sepas lo que estás haciendo, Joel – dijo Bill.
¿Te burlas de mi con este tipo? – pregunto Ellie a Julián señalando a Joel el solo se encogió de hombros.
¿A dónde vamos Bill? – pregunto Joel.
Mi otro refugio – dijo Bill, ya desde la puerta de salida – Es más un depósito de armas.
Espera… - dijo Ellie – creí que íbamos a reparar un auto.
¿Íbamos? – pregunto Bill, burlesco - ¿Tú sabes reparar?
Bill, solo… - pidió Joel, interrumpiendo la discusión.
Es como ya dije, lo que necesito se encuentra del otro lado de la ciudad – explicó Bill – Pero para ese lado nunca voy por que esta lleno de infectados. Así que vamos a necesitar más armas.
Salieron hacia el pasillo de aquel piso y se dirigieron hacia la escalera de emergencia para bajar al primer nivel. Había una lavandería ahí.
Shh, shh. Hay uno adentro – señalo Joel a una puerta.
Oh, hace tiempo que intento encargarme de esos – dijo Bill – Tranquilos no pasa nada.
Bill entró a otra parte y estos lo siguieron y vieron un infectado atrapado, bajo el peso de un montón de ladrillos y escombros amarrado a una soga. El ermitaño se acercó a él, sacando su machete.
Entonces, nunca respondiste mi pregunta sobre Tess – Dijo Bill – Ósea. Creí que ustedes eran 2 inseparables. Mientras Julián agarraba la mano de Ellie más fuerte y ella respondía con la misma presión.
Está ocupada – dijo Joel cortantemente.
Si, claro. Ocupada – dijo Bill, divertido. Blandió su machete para decapitar al corredor de 2 cortes – Me parece… que es posible que haya problemas en el paraíso.
Joel luego mira a sus acompañantes y los ve aun de la mano.
¿Qué hacen ustedes 2? – pregunto confuso Joel.
Ellos rápidamente se sueltan apartando la mirada avergonzados.
La sangre brotó del cuello cercenado, generando un charco de sangre.
Ay, qué asco – murmuró Ellie.
Bill usó sus llaves para abrir la puerta que conducía hacia el exterior. Parecía ser un estacionamiento con autos en pésimo estado.
Entonces, ¿Por qué no reparas uno de estos autos? – pregunto Ellie, mirando los alrededores.
Oh por dios. Que genialidad – comento Bill, sarcástico – Todo este tiempo, ¿Cómo no se me ocurrió reparar uno de estos autos?
Muy bien, no seas un imbécil – dijo Ellie.
Las ruedas están podridas y las baterías están descargadas. Y no puedo imaginar cómo estarán por dentro los bloques de los motores – explicó Bill, impaciente – Los únicos que fabrican baterías para autos son los militares.
Debido a la voz alta de Bill, un crujido de las ramas alertándolos, seguido de alaridos de infectados.
¡Maldita sea! – exclamo Joel sacando su arma y una botella de vidrio.
¡Infectados! – gritó Ellie, retrocediendo para resguardarse en ellos.
A mi señal – indicó Bill.
El primer infectado que paso, activo una bomba de Bill, reduciendo el número de infectados, luego Bill lanzo una bomba molotov a un grupo de 3 chasqueadores quitándoles lo más fuerte de encima, por último, quedaban 2 que apunta de botellas y golpes acabaron con ellos.
Oh, cielos – murmuro Ellie, cuando acabaron con la amenaza.
Bien… tienes que revisar las barricadas otra vez. Descuidas las cosas simples y pagas por eso – Dijo Bill, retomando la caminata - ¿Sabes lo que significa? Tomar todas las provisiones del almacén y acarrearlas hacia el vallado del lado este… otra vez. Entonces, tendrás que…
Bueno, ahora está hablando solo – murmuró Ellie, cuando volvían a caminar.
Quizás… vea gente que nosotros no – susurró Julián, ganándose una risa de la pelirroja.
Julián – reprendió Joel - ¿Bill?
¿Joel? Por aquí – dijo Bill, alcanzando una reja cerrada y abriendo el candado con sus llaves.
Entraron a un patio delantero en cuya parte trasera había una escalera que llevaba a una casa.
Lindo lugar elegiste para atrincherarte, ¿no? – comentó Joel, mientras Bill cerraba con llave la reja.
Sabes, por más malas que sean esas cosas, al menos son predecibles – dijo Bill – Las que me asustan son las personas normales. Tú deberías entender eso mejor que nadie.
Comenzaron a subir.
¿Qué quieres decir? – pregunto Ellie a Joel.
Nada… - dijo el - ¿seguro que esa puerta los detendrá?
La cerré con llave y no tienen una copia – dijo Bill.
Fueron hacia la entrada del sótano. Joel abrió y descendieron.
Ustedes – Bill se volteó para señalarnos a los adolescentes – No toquen nada y Tú cierra la puerta.
Equipémonos – dijo Bill, volteándose hacia el lugar donde tenía sus armas.
Joel detiene a Ellie del hombro.
Uh, uh – dijo él.
-¿Qué? Necesito un arma.
No la necesitas – dijo Joel.
Joel puedo cuidarme sola – dijo la niña.
No, solo… quédense aquí los 2 – dijo Joel.
Bien. Esperaré a que me maten por culpa de ustedes – dijo Ellie resignada.
Los jóvenes caminan hacia otro lado y los adultos hacia otro.
No puedo creer esta mierda – murmuró Ellie.
No te preocupes. Estoy seguro que Joel finalmente te dejara tener un arma – dijo Julián tratando de animar a Ellie.
Es como si pensara que le disparare por la espalda o algo así – dijo Ellie.
Puede ser algo… paranoico – admitió el pelicastaño - Pero no tanto como Bill.
¿Tú mejilla esta mejor? – pregunto Ellie.
No sé, veamos – dijo Julián quitándose el parche – Aun duele, pero esta mejor que antes.
Luego el chico ve un CD y más chucherías.
Hey, mira eso – señalo la pila.
Realmente debería organizar esta mierda – murmuró Ellie comenzando a ordenar.
¡Ey! ¿!QUÉ TE DIJE CUANDO BAJAMOS LAS ESCALERAS!? -pregunto Bill iracundo ¿¡QUE TE DIJE!?
Solo estaba… arreglando tú estúpida pila – dijo Ellie apartándose de las revistas.
¡NO TOQUES MIS COSAS! – repitió Bill, malhumorado.
Ellie solo le levanto el dedo del medio. Bill resoplo y siguió cargando su escopeta.
Maldición. Si sigues cuidando niños harás que nos maten – dijo Bill a Joel.
¿Podemos seguir con esto por favor? – dijo Joel ignorando el comentario de Bill.
Claro. – dijo Bill, arrojándole una escopeta a Joel – sigamos con esto a y toma esta bomba.
Gracias. Entonces ¿qué hacemos? – pregunto Joel.
Cada algunas semanas los militares vienen a la ciudad, a buscar provisiones o algo así, pero les sorprendería lo que dejan pasar por alto – explicó Bill – Hace un tiempo, se vieron superados por una horda de infectados, habían rodeado el camión, choca con la escuela, aún está ahí con la batería puesta.
¿Qué hay si esta dañada? – pregunto Joel.
No. Esos camiones son como tanques. Esta ahí esperando – afirmó Bill – había querido ir a buscarla, pero me pareció demasiado peligroso con la cantidad de infectados. Pero al demonio Joel necesita un auto.
Entonces tomamos esa batería y la colocamos en otro auto – razono Joel.
Volvieron hacia la entrada, pero en dirección a la puerta que llevaba al interior.
Lo juro por dios… si alguno de ustedes tomo algo… - dijo Bill.
Ey amigo no necesitamos tu mierda si… - dijo Ellie ya harta de Bill.
Subieron hacia un santuario de la iglesia.
Guau – murmuró Ellie viendo a su alrededor. Por otro lado, Julián ni se inmuto por el lugar.
Bonito lugar tienes aquí – elogio Joel.
Bueno si tienes algo que confesar este sería el lugar para hacerlo – propuso Bill.
¿Crees que funcione? – pregunto Ellie, descolocando a Julián.
¿Qué cosa? – pregunto el confundido.
Rezar, pedirle a dios o algo así – respondió Ellie.
No, es solo una forma de perder el tiempo – respondió escéptico el chico – Perdí la fe hace años ya que ese dios del que hablan no hace nada en un mundo así.
Vaya, no pensé que pensaras de esa manera – dijo Ellie sorprendida de la respuesta de su amigo.
Aun falta por conocernos Ellie – dijo Julián marchando hacia la ventana de salida.
Está bien… es hora de echar un vistazo - dijo Bill abriendo la ventana y saltaba.
Vamos, los 2 – dijo Joel mientras los jóvenes saltaban.
Miren, allí está la escuela – señalo Bill a lo lejos.
Bien – dijo Joel.
¿Listo? – preguntó Bill.
Supongo que lo averiguaremos – murmuró Joel.
Bajan al cementerio y encuentran una pila de cuerpos quemados.
Oh – dijo Ellie mirando la pila.
Vamos, no tienes que mirar eso – dijo Joel.
Vi cosas peores – admitió la pelirroja.
Pasando este portón es territorio desconocido para mí – admitió Bill adentrándose en el cementerio.
Hey ¿escuchan eso? – susurro Julián al grupo al escuchar chasquidos.
¡Silencio! – ordeno Joel agachándose.
Joel probo lanzando una botella alertando a un buen número de chasqueadores, no lo pensó 2 veces y les arrojo una bomba molotov, cruzaron hasta llegar al patio principal donde había 2 chasqueadores, Bill macheteo uno y Joel a punta de palos se encargo del otro, al terminar fueron a la puerta del patio.
Ah mierda… cerrada – dijo Joel intentando abrir la puerta.
Tranquilo. Tengo una llave para la puerta – dijo Bill abriendo la puerta con el juego de sus llaves – Sugiero ir con calma.
¡Corredores! – advirtió Ellie, al ver 2 de ellos delante.
Con calma – dijo Joel
Joel comenzó a moverse hacia adelante y le tocó el hombro a Julián, indicando que lo siguiera. Ambos se acercaron cautelosamente a ellos, Joel estrangulo al primero y el chico hacia lo mismo con el segundo.
Ese es tu cuello – susurro Julián al dejar el cuerpo inerte en el suelo.
Después de lidiar con esos 2 y ver un jardín plagado de infectados, Joel arroja una botella distrayéndolos y permitiéndole al grupo colarse en la casa. Después de cruzarla y saltar por la ventana, continuaron escabulléndose de los infectados y matando los que fueran necesarios.
No estabas bromeando acerca de este lugar ¿No? – susurro Joel a Bill.
¡Si me dieran un arma, podría ayudarlos a matar a estos malditos! – susurro fuerte Ellie mientras entraban a un garaje.
Cállate. Solo cállate – le susurro Bill.
Por aquí – susurro Joel, tratando de abrir la puerta – Esta atada del otro lado.
¿Qué tal si entramos por aquí? -susurro Ellie indicando la puerta del perro.
¿Qué la puerta del perro? – susurro Bill – Joel es tu decisión.
Tengan mucho cuidado – indico Joel sacando la madera que la cubría.
Los 2 pasaron por ahí, liberando la puerta.
Más chasqueadores en la casa – señalo Julián.
No nos vieron – susurro Joel, sacando el arco – Hora de usar esto.
Joel certeramente les da con la flecha en la cabeza a los primeros 2, se adentran en la casa viendo otro y Joel le dispara otra flecha matándolo, doblaron a la izquierda, topándose con otro chasqueador, Bill se colocó detrás de él y lo empalo con su machete matándolo.
Está bien, vamos, vamos a subir la casa rodante – dijo Bill subiendo.
¿Quién dejo esto aquí? – pregunto Ellie - ¿Tienes amigos en la ciudad?
No. Pero tengo una idea de quien podría venir por aquí – admitió Bill adentrándose en otra casa - La escuela esta al otro lado de la casa.
¿Amigo tuyo? – pregunto Julián incomodando a Bill.
Algo así – admitió el.
Wow, no pensé que tuvieran amigos – dijo burlesca Ellie.
Cállense y vamos – ordeno Joel
Los 3 suben al segundo piso de la casa. Julián entro en la habitación de los padres y Ellie y Joel en la de los niños.
Ey, ¿Tienes un segundo? – pregunto Ellie a Joel.
¿Sí? – acepto Joel.
Yo… solo quiero decir que lo siento. Por Tess – dijo Ellie tratando de no incomodar a Joel – eso es todo, no volveré a citar el tema.
Ellie, no tienes que preocuparte por mi – le dijo Joel a la niña – Además deberías decirle eso a Julián.
Ya lo hice – admitió Ellie – es solo que no te lo dije a ti.
Deberíamos ver a Bill - propuso Joel bajando la escalera con los jóvenes detrás de él.
¡Ey! Joel! – grito Bill.
¿Sí? – pregunto el, llegando al lado de Bill.
Dame una mano con esto – pidió Bill indicando el portón del garaje.
Los adultos levantan el portón y ven la escuela de cerca.
Que te dije allí esta la escuela. Vamos – dijo Bill – Hay un montón de ellos ahí, sugiero no hacer ni un ruido.
Todo salió casi perfecto Joel y Julián se encargaron de unos cuantos silenciosamente, pero no paso mucho para alertarlos, Joel le encargo de ser el guardaespaldas de Ellie quedándose atrás, mientras el y Bill se encargaban de la mayoría.
Dios santo… - comento Ellie – Eso fue aterrador.
Bueno eso fue más fácil de lo que pensé – dijo Bill – deben estar escondidos en otra parte.
Será mejor no poner a prueba nuestra suerte – dijo Joel cargando su escopeta - ¿Cómo entramos?
Por ahí – señalo Julián, apuntando arriba de un bus justo en frente a una reja.
La pelirroja se acercó hacia allá y miro.
Dejaron una escalera allá arriba – confirmó Ellie – Ven, Julián. Si me ayudas puedo subir y bajar la escalera.
El chico suspiro y puso sus manos en forma de peldaño, impulsándola.
No te mates allá arriba – advirtió Bill.
Gracias Bill – respondió Ellie impaciente.
La chica bajó la escalera. Bill subió primero, luego Julián y al final Joel. Se pararon en seco antes de bajar por el otro lado de la reja, escuchando decenas de infectados.
Mierda, ahí vienen – dijo Bill - ¡Andando!
Saltaron hacia el interior, justo cuando los primeros corredores llegaban a la reja: un gran grupo comenzó a acumularse rápidamente.
¡Oh, mierda! ¡Se amontonan en la valla! – grito Ellie, mirando a los infectados con miedo - ¡No va a resistir!
¡Tenemos que entrar y sacar la batería! – grito Bill, comenzando a correr hacia el fondo del sitio.
¡Vámonos Ellie! – gritó Julián, sujetándola del brazo y siguiendo a los adultos.
Joel encuentra una ventana para entrar y la abre.
¡Vamos, ustedes, vamos! – grito Joel, dejando entrar a los jóvenes primero, luego Bill y al último Joel.
Pero un chasqueador sujetó a Joel por las piernas antes de que lograra entrar: los adolescentes lo sujetaron por los brazos
¡Mierda! – gritó Joel, pateando al chasqueador, que finalmente lo soltó. Jalaron con fuerza y lograron meterlo.
Bill le voló la cabeza al chasqueador, y Julián cerro la ventana.
No va a resistir – dijo Julián. Ya que los infectados se amontonaron contra la ventana.
¡Apresúrate, Bill! – grito Bill.
El trío principal bloquea la puerta.
¡Dime que ya terminaste! – grito Joel mientras seguían reteniendo la puerta.
Esta vacío – dijo Bill con incredulidad - ¡Vacío maldición!
¿¡Por dónde Bill!? – pregunto Joel desesperado - ¿¡Bill dónde!?
¡Dónde sea menos aquí! – gritó Bill, internándose en la escuela - ¡Vamos!
Se abrieron camino – advirtió Joel, poniéndole seguro a la puerta por la que entraron.
Vamos a ir por allí… a hurtadillas por atrás – dijo Bill
Ustedes 3, síganme – dijo Joel – Los sacare de aquí.
El pasillo estaba oscuro y desierto. Los casilleros de los estudiantes en mal estado con infectados alrededor, Joel uso el arco para no alertar la mayor cantidad posible, hasta llegar a un laboratorio, que los condujo hacia otras puertas, con un letrero que decía gimnasio. Los adultos forcejearon la puerta para abrirla.
Hay más en camino – advirtió Bill entrando al gimnasio – bloqueen las puertas.
Julián ayudo a Joel a correr los soportes de las colchonetas para bloquear la puerta.
Esto no los detendrá por mucho tiempo – dijo Joel.
Hasta que escucharon un poderoso golpe de las puertas del gimnasio.
Eso no suena bien – comento Joel, mirando la puerta.
Un segundo estruendo abrió la puerta, dándole paso a una abominación.
¿¡Qué diablos es eso!? – pregunto Ellie horrorizada.
¡Es un maldito gordinflón! – grito Bill.
Aquel gordinflón les arrojo un saco de esporas, que los 4 tuvieron que apartarse, ahora 3 infectados entraron complicando las cosas.
¡Julián encárgate de esos, yo y Bill contendremos al gordo! – pidió Joel sacando su escopeta.
El solo asintió sacando su pistola, disparo al primero matándolo, el segundo se había fijado en Ellie así que aprovecho de agarrarlo y tirarlo al piso y pisándole la cabeza y el tercero el pelicastaño le pateo el estomago con el empeine del pie, seguido la pelirroja le apuñalo la cabeza y Julián lo remato con un golpe al mentón.
¡Oh cielos! - suspiro Ellie.
¡Ahora eliminemos al grande! – propuso Bill.
Los 3 empezaron a dispararle, Julián seguía disparándole hasta que escucho el click de su arma.
¡No, no, no, no, mierda! – maldecía Julián revisando sus bolsillos - ¡Estoy fuera!
Finalmente, y luego de lo que pareció una eternidad, el monstruo cayo tras un disparo final de Joel, dejando munición de escopeta que recogió.
Ah, cielos… ¿Qué le pasa al grandote? – pregunto Ellie.
Esta infectado desde hace mucho – explico Joel – Los llamamos gordinflones.
Gordinflón, de acuerdo entiendo – comento Ellie.
Odio interrumpir la lección de biología, pero ¿podemos irnos de aquí? – propuso Bill - ¿Por favor?
Bien – dijo Joel – Vamos gente. Bill y Ellie primero.
Joel ayudo a todos respectivamente.
¡Joel, detrás de ti! – grito Ellie. Bill y Julián se inclinaron extendiendo las manos para ayudar al viejo.
¡De prisa! – grito Bill.
Joel saltó y atrapo ambas manos y lo subieron justo a tiempo. Uno de los infectados se estrelló contra las gradas reventándose el cráneo.
¡Odio esas malditas cosas! – exclamo Ellie.
Salieron por la ventana al costado de la escuela, donde atravesaron una calle.
Hay una escalera por ahí – señalo Ellie.
Corrieron hacia la escalera colocada contra una cerca de madera y treparon para pasar al patio de la casa, Bill la derribo al bajar.
Entren a la casa ahora – dijo Bill.
Entraron por una puerta de vidrio abierta.
Bien, eh, eso salió bien – comento Ellie.
Joel la miro exasperado.
Bien…. Iremos a revisar… este lado de la casa… vamos Julián – dijo Ellie mientras arrastraba al chico con ella.
Los 2 caminan alrededor de la casa.
No creo que se el mejor momento para sarcasmos – comentó Julián sarcásticamente.
Ahora tú dímelo – dijo Ellie mirándolo.
Solo pensé que deberías saberlo – le dijo el con una sonrisa humorística.
Caminan otro poco y encuentran una puerta que conduce al garaje. Abren la puerta y ven una camioneta con el capo abierto.
Oh, mierda… - dijo Julián.
No piensas… - dijo Ellie.
Ambos se miran y se dirigen a la camioneta.
¡Esa es la batería! – señalo el pelinegro - ¡Ellie ve si puedes encender el auto!
¡Lo tengo! – dijo la pelirroja, metiéndose a la camioneta y encendiéndolo.
Joel y Bill escuchan el ruido y van hacia el garaje.
Mira lo que encontramos – dijo Ellie en el asiento del piloto y Julián al frente del capo – aún tiene energía.
Bill camina hacia donde estaba Julián y mira con incredulidad.
Es mi batería. Ese maldito – dijo Bill caminando a donde el piloto – Sal de ahí.
Está bien, dios – dijo Ellie mientras salía.
La batería esta agotada pero las celdas están activas – comento Bill.
¿Y significa? – pregunto Joel.
Que, si empujamos, lo ponemos en marcha y el alternador recargara la batería – respondió Bill saliendo de la cabina.
¿Eso supones? – pregunto Joel.
Mira, querías un plan B – dijo Bill molesto – Esto es lo mejor que hay.
¿Qué piensas? - pregunto Ellie.
Julián ya no tiene balas así que el conducirá y tu estarás de copiloto Y Bill y yo empujamos – dijo Joel al grupo.
Julián va al asiento del piloto y Ellie al del co-piloto.
Cielos… más cosas mías. Entonces que ibas a robarte mis cosas y escaparte es así Frank – comento Bill agarrando una escopeta que Joel tomo para la munición -deberías revisar la casa seguro hay más provisiones.
Es una buena idea – murmuro Joel.
¡Dime cuando estés listo para terminar con esto! – le dijo Bill.
Te pego un grito – dijo mientras iba al asiento del conductor.
¿Vas a estar bien con esto? - pregunto Joel.
Si… mi tío Sam… me enseño algo sobre conducir - - comento el pelinegro.
Están haciendo un buen trabajo los 2 – dijo Joel con una sonrisa – Creo que deberían saberlo.
No te decepcionaremos – agrego la pelirroja.
Bien – dijo Joel mientras exploraba la casa.
Poco después, Joel regresa al garaje.
Bill, yo… encontré esto allí dentro – dijo Joel dándole una carta – creo que deberías tenerlo.
Así es como te sientes. Bueno púdrete Fran. Maldito idiota – dijo Bill al leer la carta y la botaba - ¿Listos para irnos?
Estamos listos – le dijo Joel dirigiéndose atrás de la camioneta y Bill lo seguía.
Bien, pon primera – indicó Bill.
Listo – dijo Julián.
Mantén el pie en el embrague y cuando comenzamos a avanzar…
Sé como soltar el embrague – le interrumpió el chico impaciente.
¿Cómo demonios…? – exclamo Bill - ¿Sabes qué? No me interesa. ¡Solo hazlo bien!
Los adultos comenzaron a empujar, poco a poco fueron agarrando velocidad hasta alcanzar la pendiente de la entrada de autos, por inercia la camioneta comenzó a moverse hacia la calle.
¡Ahora Julián! – indicó Joel.
Mientras la camioneta decencia. Las luces traseras parpadearon débilmente. Esta llego a la calle sin haber encendido.
¡Ey! Buen trabajo niño – grito Bill, sarcástico.
Bill. No funciona – dijo Joel y comenzó a correr a la camioneta. Chicos… vamos a intentarlo de nuevo.
Comenzaron a empujar de nuevo, esta vez con más fuerza ya que la calle era plana.
¡Cuidado! – advirtió Ellie ¡A la izquierda!
Unos cuantos infectados aparecen, pero sin problemas los adultos se encargan de ellos.
Estamos bien. De vuelta al camión – dijo Bill volviendo a empujar.
¡Tenemos que ir más rápido! – dijo Julián.
Mira, si logramos llegar a la cima podemos…. – dijo Bill, pero fue interrumpido.
¡Por esa casa a la derecha! – advirtió Ellie.
Los adultos se vuelven a encargar de ellos.
Realmente has arruinado mi día y lo sabes Joel – dijo Bill empujando el vehículo.
Una tercera oleada los interrumpe, pero se encargan de ellos.
Estamos bien, Julián, prepárate…. ¡Ponlo en marcha! – dijo Joel.
El chico lo hace y lo enciende.
¿Oyes ese sonido Bill? – pregunto Joel.
Si, lo que significa que ellos también lo escuchan – respondió Bill.
Mientras los adultos se acercaban al auto debían encargarse de unos cuantos, mientras que en el auto.
¡Ya vamos a salir de aquí! – comento sonriendo Julián.
Ellie no le contesto y solo miro fijo afuera con los ojos abiertos.
¡Cuidado! – advirtió ella.
¿Qué? – pregunto el, dándose cuenta que un corredor iba corriendo hacia él, este se intentaba meter por la ventana, pero el chico lo retenía con una mano en la frente y otra en el mentón - ¡QUITAMELO, QUITAMELO, QUITAMELO!
Ellie desesperadamente buscaba su navaja y al encontrarla la enterró en la frente del corredor matándolo.
¡Gracias por eso! – agradeció el tomando una bocanada de aire.
Por nada – dijo Ella limpiando su navaja.
¡Ve, ve! – dijeron detrás de ellos - ¡A toda velocidad!
¡Oh mierda! – dijo el apretando el acelerador y comenzando a escapar.
Julián conduce por unos 10 minutos, hasta llegar a un camino al costado de una montaña.
¡Es suficiente! – grito Bill dándole golpes al costado – ¡Basta!
El pelicastaño apretó el freno. Bill se bajó de inmediato y Joel lo siguió.
Mantenlo en marcha ¿sí? – dijo Joel a Julián, quien levanto su pulgar.
Esos niños casi hacen que nos maten – comento Bill.
Tienes que admitirlo… - dijo Joel – se las arreglaron bien allí.
Ustedes no lo lograran – dijo Bill alejándose de Joel – Oh casi lo olvido.
El ermitaño saco una manguera de goma y se la arrojo a Joel.
¿Qué es esto? – pregunto Bill.
Te sorprendería la cantidad de autos que aún tienen gasolina – dijo Bill.
Mira Bill, sobre tu amigo allí. Eso es algo difícil… - dijo Joel.
¿A mano? – pregunto Bill.
A mano – respondió Joel.
Entonces, ¡lárguense de mi ciudad! – ordeno Bill.
Está bien, vámonos – dijo Joel, indicándole a Julián que salga.
¿Todavía puedo conducir? – pregunto él.
Ahora no – dijo Joel y el chico salió y fue al asiento trasero junto con Ellie.
Fue alrededor de una hora de viaje desde que dejaron el pueblo de Bill. La lluvia caía pesadamente.
Oh, cielos – exclamo Ellie.
Ey ¿Qué paso con la siesta? – pregunto Joel viendo por el espejo retrovisor.
Bien, sé que no lo parece, pero no es una mala lectura – dijo Ellie – solo hay un problema justo al final ''continuara''. Odio este tipo de finales.
¿De dónde sacaste eso? – pregunto Joel.
Uh… en lo de Bill – respondió ella. A Joel no pareció gustarle – Digo, todo esto estaba tirado por ahí.
Joel suspiro, ya no había nada más que hacer.
¿Qué más encontraste? – preguntó.
Yo me robe su tablero de ajedrez – admitió Julián.
¿Cuándo agarraste eso? – pregunto Joel.
Luego de disculparse – respondió el.
Bueno… - Ellie registro su mochila – ten. ¿esto te pone nostálgico?
La pelirroja le entrega un cassette de música.
¿Sabes? De hecho, es de una época anterior a la mía – comentó Joel, leyendo el cassette – De todos modos, es un éxito.
Metió el cassette en el reproductor de la camioneta y comenzaba a tocar música country.
Oh, cielos… - suspiro Joel, disfrutando.
Bien… - dijo Ellie – Es mejor que nada. Oh, y estoy segura de que tu amigo extrañara esto esta noche.
Aja… - dijo Joel, sin prestarle atención, Julián por su parte se sonrojo por lo que estaba viendo Ellie.
No pensé que le gustaran los hombres - Murmuró el chico.
Poco para leer, pero tiene unas fotos interesantes – dijo Ellie. Joel se volteó y vio lo que la chica estaba viendo.
Oye, Ellie… eso no es para niños – dijo Joel, mientras ella volteaba la revista en posición vertical.
¡Wow! – exclamo - ¿Cómo… como rayos puede caminar con esa cosa?
De la misma forma que Joel y yo – dijo Julián apartando la mirada.
¿Qué, no te gusta esto? – pregunto Ellie.
No tengo nada en contra de eso – dijo Julián – pero yo no bateo hacia ese lado.
Deshazte de eso. Solo… - Joel intentó quitarle la revista, pero no podía ya que tenía que ver el camino.
Espera un poco, quiero ver a qué se debe tanto escandalo – dijo Ellie, alejando la revista del alcance del adulto – Oh… ¿Por qué están todas pegadas?
Ehm… uh… - Joel y Julián no sabían que responder
Solo bromeo con ustedes – dijo Ellie riendo y arrojando la revista – Adiós amigo.
¿Por que no tratan de dormir un poco? – propuso Joel.
Pft… ni siquiera tengo sueño – aclaro Ellie.
Unas horas más tarde… Ellie estaba durmiendo en el regazo de Julián, quien también estaba durmiendo cuando llegan a la autopista de Pittsburgh.
Continuara...
