Capítulo 1
"Uzumaki Naruto"
El sol había salido y el inicio de una nueva mañana en la ciudad de Fuyuki estaba comenzando, en Miyami la zona residencial de la ciudad de Fuyuki al otro lado del rio Mion, las personas se preparaban para el nuevo día, aquellos que tenían empleo salían de sus hogares siendo despedidos por sus familias para tomar el bus más cercano que los llevara a Shinto mientras aquellos que tenía clases se preparaban para un día más de aburrimiento, algo parecido sucedía en la residencia Emiya, una casa de estructura tradicional japonesa ubicada en el distrito tradicional.
Como todas las mañanas, el comienzo del día en la residencia Emiya nunca era uno normal, pero como uno de los residentes de la casa Emiya le gustaba decir, la normalidad está sobrevalorada.
—Taiga ¡Ese en el plato de Naruto-nii!— sonó la voz de Shirou Emiya, actual dueño de la residencia Emiya, el cual se encontraba terminando de servir el desayuno.
—Nop— dijo la alegre voz de Fujimura Taiga, guardiana del chico y autoproclamada hermana mayor de Shirou mientras comenzaba a comer del plato que había servido el chico, el cual como Shirou había dicho no era para ella ya que el suyo ya se lo había terminado de comer —Naruto todavía está en el dojo de seguro se volvió a quedar dormido, por lo cual como adulto responsable en este hogar es mi deber tomar el primer plato de comida
"Querrás decir el segundo"
Shirou por su parte solo pudo bufarse desde la cocina sirviendo otro plato de comida
—¿Cuál adulto responsable? No lo veo— dijo por lo bajo Shirou pero para su mala suerte la mujer en la mesa logro escucharlo.
—¿Cómo Shirou-chan?— dijo Taiga en una dulce voz, una dulce voz que Shirou conocía muy bien y que sabía que prometía sufrimiento —No logre escucharte bien
—N..Nada Fuji-nee— se apresuró a decir el chico tartamudeando sus palabras.
Pero antes de que ambos pudieran seguir con el intercambio de palabras el timbre de la puerta de la casa sonó, alertando ambos de la llegada de alguien.
—Nee Shirou, se un buen chico y atiende la puerta, seguramente es Sakura-chan— dijo Taiga entre bocados de comida.
Sin poder negarse Shirou coloco su delantal en la entrada de la cocina antes de salir en dirección de la entrada.
Cuando abrió la puerta de su hogar se encontró de frente con la serena figura de Matou Sakura, hermana menor de Shinji Matou –compañero de clases de el- y miembro del club de arquería de la escuela, ambos iban a la misma escuela, la academia Homurahara, aunque ambos en diferentes años Emiya estaba comenzando su segundo año mientras Sakura su primero
—Buenos días Emiya-sempai— dijo la chica con una leve sonrisa mientras se recogía un par de mechones de se largo cabello violeta detrás de su oreja derecha, un gesto bastante femenino y que Shirou no pudo evitar notar, lejos estaba la pequeña y extraña niña que había conocido años atrás, delante de el ahora estaba una hermosa chica que estaba comenzando a mostrar su figura de mujer.
"Contrólate Shriou, es Sakura la misma Sakura de siempre, la que es casi como una hermana" se reprimió el chico mientras traga un nudo que se le había formado intentando controlar los pensamientos sucios.
—B…Buenos días Sakura-san— respondió el chico con un leve sonrojo mientras se hacía a un lado para darle paso a la chica —Bienvenida
La chica hizo una leve reverencia antes de entrar a la residencia quitándose los zapatos y colocándolos en el rack de la entrada donde estaban los de Taiga y Naruto
—Fuji-nee está en la sala, si tienes hambre puedo servirte un plato, prepare sopa de miso pero hay tostadas si prefieres algo más ligero— informo Shirou a la chica mientras cerraba la puerta.
—Gracias Emiya-sempai— dijo la chica acordándose de algo — ¿Y Uzumaki-sensei?— pregunto ella dándose cuenta que el chico no había dicho nada del otro seudo residente de la residencia Emiya.
Uzumaki Naruto, era el otro miembro de su disfuncional familia, autoproclamado hermano mayor de Shirou y la verdadera razón por la cual Sakura visitaba la residencia Emiya todas las mañanas; todavía podía recordar con claridad ese día cinco años atrás, había sido un par de meses desde la muerte de su padre cuando Naruto lo invito para que lo acompañara a conocer a alguien, fue un encuentro breve en el parque al parecer Naruto había ayudado a la joven Sakura meses atrás, aunque Shirou tenía el presentimiento que ambos se conocían de antes, y luego de un par de encuentros le pareció una buena idea que ella conociera a su hermano menor el cual según su palabras era un buen chico solo que demasiado antisocial y que necesitaba amigos de su edad, así fue como Shirou Emiya se hizo amigo de Matou Sakura, desde entonces la presencia de la chica de cabellos violeta se había vuelto parte de la residencia Emiya y era raro no verla durante el desayuno o la cena.
—Naruto-nii debe estar en el dojo como siempre, a veces pienso que si Kiritsugu no lo hubiera construido Naruto no tendría motivos para venir.
Una leve risita se escapó de los labios de Sakura, incluso la risita de Sakura estaba comenzando a sonar femenina o eso pensaba el.
—Eso no es verdad Emiya-sempai, Uzumaki-sensei te considera como familia— intento defender la chica al rubio.
Shirou solo bufo mientras caminaba al lado de Sakura —Bueno tal vez no solo el dojo sino también la comida, Fuji-nee y Naruto-nii son tan parecidos que es aterrador a veces
Sakura solo asintió ante la afirmación de Shirou acordando de las palabras
—Si no es molestia Emiya-sempai, iré a buscar a Naruto-sensei
—Claro Sakura-san—la chica asintió antes de comenzar a alejarse por el pasillo en dirección del dojo al otro lado del jardín, sin más que hacer en el pasillo ingreso de nuevo en la sala de estar donde taiga seguía comiendo mientras observaba las noticias en la tele
—¿Era Sakura-chan?— pregunto Taiga notando la presencia de Shirou entrar a la sala sin apartar su vista de la tele
—Si, fue a traer a Naruto
—Je je je— se rio por lo bajo taiga sabiendo la verdadera razón por la cual la chica había ido a ver Naruto en el dojo —Pobre Sakura-chan, tocándole traer al perezoso de Naruto
—Si— respondió Shirou caminando de nuevo a la cocina, pero fue sorprendido cuando noto la ausencia de un tazón con su ración de sopa de miso y habiendo solo una persona más en la cercanía el culpable no podía ser otro.
—Fuji-nee— llamo Shirou con voz fría
—¿Qué?— dijo ella sin apartar la vista
—Ese tazon de miso donde lo conseguiste
—¿Oh este?— dijo ella levantando la vajilla en la mesa —en la cocina— dijo ella como si nada —todavía tenía hambre así que vi este lindo tazón de miso dije 'que buen chico es mi Shirou-chan, sirviendo a su hermosas y sexy Fuji-nee otra ronda de sopa de miso antes de irse a ver a la joven y encantadora Sakura-chan, sabiendo de antemano que su querida hermana quedaría con hambre'— termino de narrar taiga con su voz de inocencia y de buena chica
—Hey fuji-nee, esa era mi sopa
—¿seguro Shirou-chan?, este pobre tazon estaba solo y abandonado en la cocina gritándome cómeme
—Fuji-nee, de verdad eres todo un tigre— se resignó en decir Shirou utilizando el apodo que tanto odiaba Taiga
—¡QUE NO ME LLAMES TIGRE!— se pudo escuchar por toda la residencia
Como siempre era otra mañana más en la residencia Emiya
Cuando Sakura llego al dojo se detuvo un momento en la puerta corrediza que daba entrada al dojo de la residencia Emiya, muy pocas casas se podían dar el lujo y la ostentosidad de tener un dojo personal, eso era prueba de los recursos que poseía el anterior propietario, Kiritsugu Emiya padre de Shirou el cual había fallecido cinco años atrás dejándolo todo a su hijo, incluida una pequeña fortuna.
Tomando una bocanada de aire Sakura templo sus nervios y decida abrió la puerta del dojo revelando una figura masculina la cual reposaba con ambas piernas cruzadas al otro extremo del dojo, mientras sus brazos reposaban sobre su regazo de forma relajada, tenía ambos ojos cerrados mientras una leve pero lenta respiración se podía notar en su pecho, los demás miembros de la casa siempre pensaban que Naruto se quedaba dormido en el dojo, pero para los ojos de Sakura esto era algo totalmente diferente a dormir, según las palabras de Naruto esta era su forma de meditar pero para Sakura algo diferente ocurría, cuando Naruto meditaba una sensación de paz y tranquilidad se asentaba en el lugar, su cuerpo parecía emitir una calidez que inundaba todo el dojo, una calidez que incluso su retorcido y sucio cuerpo podía sentir y como una polilla atraída a la llama, ella no podía resistir esa calidez que la embriagaba incluso cuando sabía que podía salir quemada.
Dejando su bolso en la entrada del dojo se acercó en silencio a la figura de Naruto sintiendo esa calidad irradiar del cuerpo del hombre mientras un enorme sonrojo que intentaba controlar se presentaba en su rostro, ya que la forma prefería de meditar del rubio era sin camiseta dejando expuesto su bien definido y marcado cuerpo, sin poder resistir la tentación Sakura recorrió con sus ojos los marcador abdominales del rubio terminando en sus fuertes y definidos bíceps, cuando no daría para poder pasar sus mano por esos músculos pero rápidamente sacudió esos pensamientos, sabiendo que había visto más de lo debido aparto su mirada de Naruto sintiendo satisfecha y conforme, esas imágenes que graba en su mente todas las mañanas le ayudaba a aliviar su dolor durante las noches
Con las mejillas sonrojadas y con su corazón acelerado cerro los ojos dejándose bañar en la calidez y tranquilidad del lugar, una sensación que intentaba recordar y guardar en lo más profundo de su corazón una sensación que era totalmente diferente al frio aterrador que la espera en su hogar todas las noches, por eso Naruto era como un sol para ella mientras más tiempo pasaba cerca de el más atraída se sentía por este y como la polilla estaba al borde de quemarse, solo que al final de ese precipicio sola la esperaban horrores de la mano de su abuelo.
—¡Buenos días Sakura-chan!— interrumpió la voz de Naruto sacándola de su tren de pensamientos los cuales estaban tomando un rumbo oscuro
Sorprendido Sakura abrió sus ojos de par en par siendo recibida por la enorme y cálida sonrisa de Naruto, la misma sonrisa que el solo le dedicaba a ella, esta nunca fallaba en causarle un leve rubor, si tan solo pudiera ser alguien diferente, si tan solo no fuera Matou Sakura, si tan solo no fuera tan sucia y manchada, si tan solo fuera merecedora de esa sonrisa que siempre le alegraba su día.
—Buenos días Uzumaki-sensei — dijo la chica levantándose del suelo de madera sabiendo que la meditación había llegado a su fin como todo los días —Emiya-sempai ya termino de preparar el desayuno.
—Excelente— dijo Naruto levantándose también —Shirou-chan nunca me falla
Sakura miro hacia el otro lado del dojo intentando evitar el contacto visual, más aun cuando el tórax expuesto del rubio estaba en todo su esplendor delante de ella, pero no pudo evitar el sonrojo en su cara
—¿eh?— dijo Naruto confundido observando el extraño comportamiento de la chica, notando su sonrojada cara —¿ne Sakura estas bien?— pregunto Naruto posando su mano en la frente dela chica sintiendo su temperatura corporal sin notar nada fuera de lo común —No pareces tener fiebre
Por su parte el rostro de la chica se prendió como un semáforo cuando sintió el contacto del rubio y rápidamente se apartó de este —Estoy bien Naruto-sensei— se apresuró a corregir Sakura intentado ocultar su rostro ante la vergüenza
—Si tú lo dices Sakura-chan— dijo Naruto tomándole la palabra a la chica —Por qué no te adelantes a comer voy tomar una ducha rápida, como y nos vamos ¿Qué dices?
—Está bien Naruto-sensei— dijo la chica asintiendo —¿Vendrás conmigo al club hoy?— pregunto ella esperanzada, mientras un sentimiento de terror surgía en su corazón.
—Seguro, como todo los días Sakura-chan— dijo el rubio dándole el pulgar derecho
Sin poderse contener Sakura sonrió alegre al escucha las palabras del rubio
—Que disfrutes tu baño Uzumaki-sensei— dijo la chica con una agradable sonrisa luego de escuchar las palabras del rubio y con una leve reverencia comenzó a caminar a la salida del dojo habiendo cumplido su tarea.
Luego de un delicioso desayuno a cargo de Shirou, el grupo de tres estaba listo para partir a clases
Fujimura Taiga en su acostumbrado vestido verde, debajo de este una blusa manga larga de color amarillo con rayado verde oscuro dándole un aspecto salvaje, y todavía se pregunta por qué le apodan el tigre de Fuyuki. Uzumaki Naruto con su acostumbrado traje negro y camisa naranja por fuera terminando con una corbata color blanco, dándole un aire respetable pero al mismo tiempo no lo suficientemente serio como alejar a las personas y por ultimo Matou Sakura en su uniforme reglamentario de la escuela
—Ne ne Shirou-chan, deberías reconsiderar de nuevo y volver al club de arquería— interrumpió Naruto mientras termina de colocar sus pertenencias en su maletín, incluyendo el bento que le había preparado Shirou —Tanto tiempo solo en la mañanas no es bueno para un chico de tu edad
Una pequeña venita se posó en la frente de Shirou —vuélveme a llamar shirou-chan Naruto-nii y prometo que comerás pan con te frio el resto de la semana
Pero Naruto pareció no escuchar la amenaza del chico.
—Ne Taiga-chan, estos mocosos de hoy en día no respetan a sus mayores como en mi época
Taiga solo asintió dejando escapar un sí, sí tomando una pose pensativa; por su parte Sakura solo miraba de reojo la escena a la espera de ambos adultos en la salida de la residencia
—No sé qué haces a estas horas solo pero respetare tu decisión de abandonar el club de arquería— comento Naruto mientras se acercaba a Shirou colocando su brazo sobre los hombros del chico —Pero entre tú y yo— susurro Naruto bajando su voz diez decibeles a un tono que solo ellos podían escuchar —¿Dime la verdad Shirou?, sé que eres un chico un desarrollo y estas en esa edad donde comienza ese extraño cosquilleo— Shirou no entendió lo que quería insinuar hasta las siguiente palabras salieron de la boca del rubio —¿Estas aprovechando la hora libre para masturbarte cierto?— le susurro Naruto al mismo tiempo que el rostro del chico tomaba el color de un tomate, siendo indiferente de de su pelo —Creo que es la hora de irme— dijo Naruto al público, saliendo a la puerta donde lo espera Sakura dejando a una confundida Taiga la cual no entendía el porqué de la reacción de Shirou el cual se había quedado mudo
—Uzumaki-sensei— llamo Sakura mientras observaba a Shirou —¿Qué le hiciste a Emiya-sempai?— pregunto ella en tono inocente desconociendo la razón de la vergüenza del chico de cabellos rojos.
—Nada que debas saber Sakura-chan, nada que debas saber— comento Naruto con una sonrisa picarona la cual Sakura reconoció de inmediato, este le había jugado una broma al chico —Ne, Taiga vámonos, hasta luego Shirou-chan
—Hasta luego, Shirou
—Hasta luego Emiya-sempai
Cantaron los tres en unísono dejando al avergonzado chico en la puerta de la residencia Emiya, y con las despedidas echas comenzaron a caminar en dirección de la escuela
Cuando iban a mitad de la cuadra Naruto comenzó una extraña cuenta regresiva
—3…2…1— dijo Naruto y justo cuando termino su conteo un grito en la inconfundible voz de Shirou inundo el vecindario.
—¡NARUTO!
—No nada más reconfortante que una broma bien jugada— comento Naruto luego de que el grito de Shirou muriera mientras caminaba a paso lento por la cera, si no fuera por la compañía se hubiera puesto a tararear una canción.
—Ne Naruto no deberías molestar tanto al pobre de Shirou, como su guardián legal deberías mostrar algo de consideración por el pobre
—Solo por dos años— susurro Naruto, para luego girarse a ver la mujer—No te preocupes Taiga, solo intento alegar un poco al pobre de Shirou te juro que si no fuera por mis constantes molestias el chico solo se la pasaría ayudando a los demás a veces debo decirle a Issei que le un respiro al pobre— tomando una pausa continuo —Shirou debe aprender a relajarse y vivir un poco la vida, conseguir una novia, salir con sus amigos, no solo vivir encerrado en la casa reparando cosas
A pesar de lo absurdo que sonaban las palabras del rubio Taiga solo pudo asentir, sabiendo que el rubio decía la verdad, a pesar de la buena persona que era Shirou este a veces solía actuar como un robot ayudando a los demás y olvidándose de su propio bienestar.
—Ciertamente Emiya-sempai es de gran ayuda en la escuela— comento Sakura la cual había escuchado las palabras del rubio recordando todas las veces que había visto al chico de pelo rojo ayudando a la escuela 'el falso conserje' era su apodo entre los chicos de la escuela —de no ser por el la mitad de los arcos del club estuvieran inservibles
—¿Ese no es el club a tu cargo Taiga?— pregunto Naruto levanto una ceja en dirección de la mujer —un adulto responsable no debería depender de sus alumnos para que resuelvan sus problemas, ¿Qué has estado haciendo con el presupuesto del club Ta-I-Ga-Chan?— Taiga comenzó a caminar a paso un poco apresurado mientras pequeñas gotitas de sudor comenzaban a aparecer por todo su cuerpo
—Deberíamos apresurarnos un poco sino queremos llegar tarde
—Todavía no son las siete— refuto Naruto a la mujer —De verdad Taiga eres un caso sin remedio
—Hey no opines, tú no tienes ningún club a tu cargo
—Eso no es mi culpa Taiga— respondió Naruto conociendo las razones por las cuales el principal no le había puesto a cargo de ningún club de la escuela —solo soy consejero estudiantil, mi trabajo es guiar a esta pérdida juventud en estos oscuros años emocionales conocido como pubertad— comento Naruto detallando su responsabilidad en la escuela —a penas y soy considerado como profesor por el resto de mis colegas, resaltado lo de apenas, un poco menos y me ponen con el conserje
—Por lo menos el conserje hace algo útil, tu solo pasas el día en tu oficina holgazaneando, de verdad no sé cómo el principal no ha podido eliminar tu puesto.
—Así de increíble soy Taiga-chan— dijo Naruto con una sonrisa sabiendo muy bien porque el director no había eliminado el puesto de consejero estudiantil, todo gracias a los contactos de Kiritsugu y un poco de chantaje por su parte —No seas tan mala con el pobre de mí Taiga-chan lo haces sonar como si no tuviera trabajo, sabes muy bien que intento ayudar donde puedo ya sea con los clubes o con las clases, además la puerta de mi oficina siempre está abierta para aquellos que necesiten mi ayuda, ya sea una mano amiga o simplemente oído para ventilar sus preocupaciones, no sabes la cantidad de problemas que nos ahorraríamos si solo escucháramos
—Pff, no sabes el terror que es balancear el presupuesto de un club, o darle clases de inglés a 30 almas desinteresadas— comento Fujimura sintiéndose decaída, ciertamente amaba su profesión con pasión pero los jóvenes la hacían una labor difícil
Naruto solo dejo escapar una carcajada ante el puchero de la mujer, a pesar de su edad Taiga no dejaba de actuar como una adolecente, pero eso era parte de su encanto
—Ma…ma, no seas así Taiga te aseguro que Sakura-chan aquí presta toda su atención a tus lecciones, ¿Cierto Sakura-chan?
La pregunta de Naruto tomo por sorpresa a la chica que se había mantenido al margen de la conversación, sumergida en sus pensamientos
—Si Uzumaki-sensei, la clase de Fujimura-sensei ciertamente son de la más interesante
—Ves taiga-chan— dijo Naruto mientras le daba un par de palmaditas a la cabeza de Sakura mientras le decía buena chica, como si se tratara de una mascota, pero Sakura pareció no importarle ya que su concentración estaba en el contacto del rubio y en la calidez de su mano, con un enorme sonrojo recibió el aprecio del chico.
—Solo debes ser más positiva
—Espera a dar clase y veras de lo que hablo
Fueron las últimas palabras de una decaída Fujimura antes de que el grupo siguiera con su caminata en silencio a la escuela.
Era el fin del cuarto periodo y el timbre que indicaba el comienzo del almuerzo sonaba por todo el edificio, una mañana más de clase en la academia Homurahara había terminado, el sol estaba en su zenit y el calor del verano se hacía sentir por toda la escuela
—Bueno una mañana menos— se dijo Naruto mientras bajaba los pies del escritorio y se enderezaba en la silla reclinaba —Veamos que preparo Shirou— dijo Naruto con una voz que detonaba hambre mientras caminaba en dirección de su maletín en busca del bento de comida.
Esta era la vida cotidiana de Uzumaki Naruto, 'profesor' de la academia Homurahara donde ocupaba el puesto de consejero estudiantil, según sus funciones su deber era ayudar a la población estudiantil en sus problemas emocionales y/o psicológicos, enseñarles a afrontar la transición entre la adolescencia y la adultez, en pocas palabras él era el psicólogo privado de la escuela, algo de lo que no podía quejarse ya que con su pasado y sus habilidades aprender cualquier profesión actual requería estudiar años de contenidos que no se aprendería ni que se lo escribieran en el cerebro, ¿de qué sirve calculo o química para alguien como el? Además estudiar era algo en lo que el realmente apestaba, pero por lo menos tenía un punto que podía salvar si cualquier característica definía a Uzumaki Naruto era su gran empatía y su capacidad para relacionarse con las personas y ayudarlas.
Luego de terminar la secundaria y con ayuda de Kiritsugu había obtenido un título en psicología un par de años después y con ayuda de los contactos de Kiritsugu había logrado obtener el puesto en la academia, un puesto creado específicamente para él, pero el mayor problema de su trabajo era lograr que aquellos necesitados de su ayuda vinieran a él. Es regla general que las personas les gusta embotellar sus emociones más aun en esta sociedad donde lo común es llevar una máscara al mundo exterior, algo en lo que él era un experto, por ende muy pocos buscan ayuda externa incluso cuando sus problemas y emociones están al punto de estallar eso sin contar que estaba lidiando con adolecentes los cuales eran una coctel de hormonas, problemas emocionales y crisis de identidad, pero no hay problema lo suficientemente gran que Uzumaki Naruto no pueda resolver por eso había decidido que si sus pacientes no venían a él, el iría a ellos, por eso el profesor Uzumaki era considerado un estudiante más por la escuela ya que era más común verlo entre los estudiantes ya sea charlando con ellos o ayudándoles en lo que sea que en su oficina, pero esa mañana había sido una excepción de lo esperado ya que había tenido una charla con un par de alumnas las cuales habían solicitado hablar con él, luego de soltar todo sobre él y de sentirme mejor Naruto le dio su consejo personal y como podían mejorar su situación sin que esta se volteara en su contra.
—Problemas del corazón— respondió Naruto mientras abría el bento, notando que se trataba de algo sencillo pero si era de Shirou seguramente era deliciosos —De verdad no sé qué problema hay con dos personas del mismo género se amen— se dijo el, sin todavía comprender el prejuicio de esta sociedad, de donde el venia nadie le importaba con quien salieras o quien te gustaba mientras hicieras tu labor sin problema —Diferente mundo diferentes reglas— se repitió el mientras volvía a su asiento deteniéndose un momento delante del espejo que adornaba la pared de su oficina al notar su reflejo en este mientras lo invadía la melancolía.
Atrás en el pasado había quedado la figura de aquel chico de 15 años de pelo puntiagudo dorado que había prometido salvar a todos, la figura que lo miraba en el reflejo del espejo era la figura de un hombre de 25 años de edad de pelo corto amarillo, barbilla cuadrada ojos azules fríos y sin vida, la tres marcas en cada mejilla que lo habían acompañado durante su juventud se habían desvanecidos dejando atrás un rostro que a veces el mismo ni reconocía
—¿Cuándo fue que todo se fue a la mierda?— susurro el mientras memoria del pasado lo embriagaban causando un dolor en su pecho —Diez años, ya van a hacer diez años desde aquel día— recordó el
El día en que conocía Shirou y Kiritsugu
El día en que murió y volvió a nacer
Pero antes de que pudiera sumergirse en sus remembranzas el sonido de alguien tocando la puerta lo saco de sus pensamientos.
Sacudiendo la cabeza respondió —¡Adelante!— informo Naruto sacudiendo su cabeza borrando esos pensamientos, este no era momento para sumergirse en propia lastima.
—Con su permiso Uzumaki-sensei— sonó la delicada voz de Sakura entrando en la oficina pero sin su acostumbrado bento
—¿Almorzamos Sakura-chan?— pregunto Naurto levantando su bento en dirección de la chica, pero está bajo la mirada apenaba tomándose la manga derecha de la camisa con su mano izquierda, con solo ver esto Naruto supo que estaba nerviosa, temerosa de que el dijera algo que pudiera herirla
—Etto— intento decir Sakura
—Tranquila Saura-chan, si tienes otra cosas que hacer no tienes que explicarte— le dijo Naruto con una sonrisa calmada, realmente no le molestaba comer sin la chica de vez en cuando.
—No, no es eso Uzumaki-sensei— se apresuró a responder la chica —Las chicas de mi clase me invitaron a comer con ellas y acepte antes de pensarlo, ¡Perdon!
Naruto solo pudo sonreír de alegría, sabía que Sakura era una chica muy tímida con problemas emocionales muy arraigados de los cuales el solo había podido descubrir unos pocos y si su corazonada no le fallaba ni sus sentidos, el mayor problema de Sakura estaba en su Hogar, la caso de los Matou, por eso le alegraba que la chica estuviera entablando amistad con sus compañeras de clases. Su relación con la chica de pelo violeta había comenzado años atrás cuando esta todavía estaba en la primaria, conoció a Sakura siendo amedrentada por unos abusones de su escuela pero lo que más le sorprendió fue la mirada sin vida que tenía la pequeña mientras recibía los golpes de los abusones, sin otra acción que tomar intervino por la pequeña Sakura ese día y desde entonces su amistad había sido una constante en la vida de ambos, tanto así que ambos comían juntos durante la hora del almuerzo sin prestarle atención a los rumores mal infundados que recorrían la academia los cuales aseguraban que ambos estaban en una relación ilícita entre profesor y alumna, ¡la imaginación de los adolescentes hoy en día!
—Bien por ti Sakura-chan— comento Naruto en alegría —Ve y disfruta el almuerzo con las chicas, yo molestare a Shirou— aseguro Naruto alterando su plan de comer en la oficina, después de todo era el deber de un hermano mayor molestar al hermano menor.
—Gracias Uzumaki-sensei— dijo la chica agradecida antes de salir de la oficina e dirección de su salón, más relajada.
Sin ganas de comer solo Naruto salió de su oficina, recordándose de pasar llave y con su bento en la mano comenzó a caminar por los pasillos de la escuela en busca de Shirou el cual si no se equivocaba de seguro estaba en la sala del consejo estudiantil, el pobre siempre comía en la compañía del presidente del consejo estudiantil cuando traía su almuerzo, pero para su sorpresa encontró al chico de cabellera roja de pie en el pasillo del tercer piso con el bento en la mano sin abrir mientras su mirada estaba fija en un grupo de chicas que charlaban animadamente cerca de las escaleras, deteniéndose en su andar observo con detenimiento lo que sucedía, el grupo de chicas estaba bastante alejadas de la posición de Shirou por lo cual sería imposible espiar en su conversación por lo cual ¿Cuál era la intención de Shirou en observar las chicas? Un comportamiento poco común en el chico el cual se ponía nervioso con la mínima cercanía femenina, pero su curiosidad fue respondida cuando detallo con su mirada el grupo de chicas, en el centro de este como si fuera la líder del grupo, no, como si demandara ser la líder del grupo, y atrayendo las miradas del cuerpo estudiantil con solo su presencia estaba la estudiante número uno y la chica ejemplar de la academia Homurahara, Tohsaka Rin.
Rápidamente Naruto entendió de que se trataba esto, su pequeño hermano sin poder contenerse tuvo que ver la hermosa figura de la chica de pelo negro, años en compañía del chico le había enseñado sus mañas y forma de pensar, y años de experiencia le había pulido sus sentidos cuando se trataba de los sentimientos del corazón, todavía se sentía idiota recordando su juventud cuando ni siquiera podía ver las claras señales, de verdad era un idiota en su juventud –todavía lo era cuando se trataba de chicas que estaban interesadas en el-, por eso no lo tomo por sorpresa cuando se dio dé cuenta de que su pequeño Shirou le gustaba la chica de pelo negro y si los rumores no mentían él y media escuela se sentían atraídos por Rin Tohsaka, pero luego de observar el comportamiento del pelo rojo, la atracción de este por ella era algo más complicado que un simple interés pasajero, tal vez estaba estrechando sus sospechas pero si le preguntaban aseguraría que Shirou estaba levemente enamorado de la pelo negro, ya sea por su hermosa figura, su elegante presencia o por su actitud inmaculada, lo cierto era que debía ayudar a su hermano pequeño, pero lamentablemente no podía, no, no es que no pudiera es que no debía
Naruto, promete que cuidaras de Shirou, pase lo que pase no dejes que ese mundo lo adsorva, prométemelo…promete que lo cuidaras pase lo que pase
Una promesa a un hombre, una promesa echa bajo la luna…una promesa que no podía romper, a pesar de las apariencias, a pesar de su hermosura, no había persona más peligrosa en toda la escuela, no, en toda la ciudad para Emiya Shirou que Tohsaka Rin, pues ella ocultaba algo que nadie conocía, ni siquiera Shirou conocía la verdadera identidad de Rin, pues solo él sabía que la chica era una Hechicera.
—como escuchaste, soy un hechicero…
"Por que el amor tiene que ser tan complicado" pensó Naruto con cansancio, ¿Por qué era tan difícil amar a alguien más?, Rin Tohsaka, hechicera heredera de la familia Tohsaka segundos dueños de la ciudad de Fuyuki y amenaza número uno para Shirou Emiya ya que a pesar de su apariencia noble y su deseo de ayudar a los demás Shirou también era un hechicero un novato en toda regla, pero eso no quitaba que fuera uno de ellos.
"por que tuviste que dejarme todo a esto a mi Kiritsugu, si pudiera te traería de vuelta a la vida para patearte el trasero" se dijo el en lamento.
El problema del asunto era la herencia desconocida que había dejado Kiritsugu en los hombros del Shirou, pues Kiritsugu se había asentado en la ciudad de Fuyuki sin permiso de la familia de hechiceros a cargo de esta, por lo tanto ellos eran unos itrusos en el territorio de los tohsaka, ellos no sabían que Emiya Shirou era un mago sin autorización viviendo en su ciudad pero al mismo tiempo Shirou no sabía que Rin era la hechicera a cargo de la ciudad, por norma si ella descubría que Shirou era un mago era su deber confrontarlo, en el mejor de los casos sería una discusión verbal en busca de la verdad, en el peor terminaría en un enfrentamiento entre hechiceros algo que Shirou no tenía ni la más mínima esperanza de ganar y si todo se iba a la mierda Rin contactaría a la asociación algo que Naruto debía evitar a toda costa, primero el nombre de Emiya era un nombre odiado entre la asociación de hechiceros, con enemigos incontables que si se enterare que Kiritsugu Emiya había tenido un hijo no dudaría en cobrar su venganza en Shirou, por otro lado Shirou era un mago sin entrenamiento formal el cual no conocía las reglas de la asociación por lo cual si los enemigos de Kiritsugu no lo mataban antes la asociación lo capturaría pero lo más importante de todo, era el, pues Uzumaki Naruto era una anomalía en este mundo, algo que no debía existir y que si la asociación se enterara de su existencia no dudarían en utilizar todos sus recursos en capturarlo para estudiarlo, en conclusión, la existencia de Rin Tohsaka era un peligro para la continuidad de Uzumaki Naruto y Shirou Emiya y para su lamento no podía acabar con la amenaza con sus habilidades particulares ya que si lo hacía alertaría su presencia a la asociación, ya que una persona común y corriente no debía ser capaz de matar a un Hechicero.
"Te odio Kiritsugu, porque tu hijo tuvo que gustarle Rin Tohsaka, por que no Sakura o una chica del club de arquería" fue lo último que se dijo mientras reanudaba su paso y en in instante se colocó detrás de Shirou y aprovechando el descuido del chico ya que tenia su vista puesta en rin grito.
—¡SHIROU!— sonó la voz de Naruto por todo el pasillo causando que el chico saltara alarmado como un gato mientras gritaba 'Ahh', por poco y no tiraba el bento al suelo, el público en el pasillo se calló al escuchar la conmoción y girándose a ver de quien se trataba se dieron cuenta que era el par de idiotas de la escuela, Uzumaki y Emiya.
—¡Naruto-nii!— refuto Shirou luego de recuperarse del susto, girándose a ver al rubio —Casi me matas del susto, no vuelvas a hacerlo o comerás pan con te frio…por el resto dela año
—Ma ma, Shirou se ha vuelto un hermano malo, ¿Qué tal malvado puede ser alguien para tratar a su pobre hermano mayor de esta manera?— dijo Naruto con lágrimas falsas en los ojos,
—Jezz— se quejó Shirou tapando su cara con una mana, ¿acaso Naruto no se daba cuenta de la vergüenza que lo hacía pasar delante de los demás? —¿Qué quieres?
—No seas así Shirou— regaño Naruto —Y yo que venía a invitarte a comer a conmigo, pero veo que estas comiendo con los ojos a la joven Tohsaka, entiendo que estas en esas edad en que comienzas a ver a las chicas con ojos diferentes, y si de verdad te gusta Toh…— intento decir Naruto pero su boca fue tapada de inmediato por la mano de Shirou el cual su rostro tomo un tono rojizo en un abrir y cerrar de ojos
Con ojos freneticos Shirou miro sus alrededores en busca de alguien que los hubiera escuchado, pero la comedia entre Shirou y Naruto era algo común entre la población estudiantil y por ende ya nadie le prestaba atención al dúo, el chico dejo escapar un suspiro de alivio mientras liberaba la boca del rubio el cual sonreía de forma idiota
—Si como contigo dejaras de molestarme— pregunto Shirou todavía nervioso de que su secreto casi fuera escupido por Naruto.
Naruto asintió como un cachorro.
—Bien, Issei debe estar esperándome en el salón del consejo estudiantil
Con un lamentado Shirou y un alegre Naruto los dos comenzaron a caminar en dirección del consejo estudiantil.
Pero lo que ninguno de los dos se dio de cuenta fue la presencia de una chica de pelo negro la cual se había ocultado entre la multitud cuando Shirou soltó el grito interesada por el comportamiento de ambos decidió espiar en su corta conversación. Saliendo del salón donde se había ocultado comenzó caminar por el pasillo mientras un leve rubor adornaba su inmaculado rostro mientras un susurro de escapaba de sus labios
—Emiya-kun…
¿Acaso había escuchado bien? Pensó la chica sin notar la mirada de reojo de cierto profesor rubio
Era pasada las once de la noche cuando llego a su casa, una pequeña vivienda en las orillas del bosque al borde del distrito tradicional de Miyami, a pocos minutos de la residencia Emiya.
—Estoy en casa— grito el mientras abría ingresaba a la residencia, pero como siempre no había nadie que respondiera su llegada, después de todo vivía solo —No hay hogar como tu casa—repitió el de forma irónica algo que había visto en una revista, a pesar de que era su casa este no era su hogar, como sonaba, este sitio era algo más como un hotel para él, un sitio donde solo iba a dormir, un sitio que deba tener por obligación más que por necesidad.
Naruto-nii, ¿por qué tienes que vivir aquí?, ¿Por qué no vienes a vivir conmigo? Tu sabes que tengo habitaciones de sobra
Recordó la voz de Shirou cuando este le informo que había comprado una casa a las orillas del distrito, la primera recepción por parte del chico fue enojo pensando que el rubio lo estaba rechazando que ya no queria vivir con el, pero luego de sentarlo y explicarle la situación este acepto a regañadientes pero eso no significaba que se rendiría fácilmente, el primer año que comenzó a dormir en su casa todas las mañanas era recibido por la oferta de Shirou cuando entraba a la residencia Emiya para que se quedara en esta, y siempre el la rechazaba, no es que no quisiera vivir con el chico de pelo rojo, todo lo contrario, esta casa se sentía fría y sin vida, aquí no hay nada para él ,ni nadie esperaba su llegada, pero a pesar de eso esta casa era una obligación que necesitaba, ya que su investigación le impedía que la hiciera en un sitio donde pudiera ser descubierto, además también necesitaba un sitio donde pudiera practicar sus técnicas más peligrosas sin llamar la atención de los vecinos, por eso había tenido que comprar esta casa en las afueras del distrito tradicional, al borde de la montaña Mount Enzou cercas del bosque, donde nadie nunca ven, aquí podía entrenar y continuar su investigación sin ser descubierto, más aun cuando sus habilidades no era algo que existía en este mundo.
—Bien— dijo el mientras dejaba su maletín en su cuarto, habiendo cenado en la residencia Emiya gracias a Sakura la cual había preparado una comida deliciosa, salió en dirección del sótano, abriendo una compuerta secreta debajo de la alfombra en la cocina bajo por las escaleras oscuras que daba acceso a sótano de la casa, una de las razones por la cual la había adquirido sin importarle quienes habían sido sus dueños anteriores, ¿saben lo raro que es conseguir una casa con sótano en esta área?, en plena oscuridad ingreso el código secreto en la cerradura digital que había adquirido y con el sonido de barras siendo removidas la puerta del sótano fue abierta ante sus ojos como por arte de magia.
"Si tan solo hubiéramos tenido de estas" pensó el mientras ingresaba a la oscuridad de su estudio secreto, pero rápidamente desecho la idea, esta puerta no duraría en contra de sus mejores técnicas
Pasando el interruptor en la pared, las lámparas en el techo comenzaron a encendedor y luego de un momento su estudio estaba completamente iluminado.
Con todo listo camino hacia el escritorio donde varios libros y pergaminos estaban abiertos, mientras un tomo pesado ocupaba el centro de este, en la portada se podía leer, 'Rituales e Invocaciones, viaje entre dimensiones' un tomo que había conseguido por medio de los contactos del difunto Kiritsugu
—veamos, donde quede— pensó el mientras tomaba asiento delante del escritorio para reanudar su lectura, mientras le daba una ojeada al comienzo de un extraño círculo dibujado en el suelo del desolado estudio, el comienzo del circulo estaba rodeado de símbolos o tal vez eran garabatos, estos dibujados con su propia sangre como indicaba el libro, todo parecía estar en orden, solo le faltaba las partes más importante solo tenía que descifrar lo que explicaban en el libro, hacerle ingeniería inversas y rediseñarlo para que pudiera usarlo con su energía la cual era muy diferente a la que utilizaba los Hechiceros, si la energía que ellos utilizaban era Disiel, él era Gasolina, parecidas pero muy diferentes además de agregarlo un toque especial, tal vez era no era un maestro en sellos como Jiraiya pero durante sus viajes con el había aprendido algo sobre ellos.
—así cierto aquí— se dijo encontrando la página para continuar con su lectura, sintiéndose más cerca de su completar su objetivo, podía sentirlo, solo unos meses más, la impacienta lo quería dominar pero sabía que no podía dejarla ganar, los siguientes pasos eran críticos para lo que estaba haciendo, si ya había esperado diez años que era un par de meses mas, a pesar de no ser hechizo Naruto había estudiado como encontrar la manera de regresar a casa y a pesar de no encontrar un método directo sabía que debía existir alguna forma, debía haber una manera de poder lograr, ese era su mayor deseo…no su Mayor objetivo, volver a casa, y si no existía manera de volver pues él tendría que hacerla.
Lo que tú quieres Naruto no es posible, viajar entre mundos…lo que pides es un milagro, no un hechizo
Era lo que explico Kiritsugu cuando le presento su problema, pes verán a pesar de ser una personan común y vivir una vida común, Naruto no era para nada común.
El no era un Hechizero como Shirou y Rin
No él era algo muy diferente
En este mundo el sería considerado una anomalía, una reliquia del pasado, un Ninja, maestros de la sombras y fuerza militar que existió en la época de los shogunes japoneses, para a diferencia de los ninjas de este mundo.
El podía manipular su energía interna, Chakra, esa era la diferencia entre él y los ninjas de esta realidad y lo que lo hacía altamente valioso ante los ojos de la asociación de hechiceros si llegasen a enterar de su existencia o de sus habilidades.
El era Un Shinobi de la Aldea Oculta entre las Hojas
Y como buen Shinobi, debía volver a casa como sea
Hogar que estaba a la distancia de otro mundo, otra realidad
—Solo esperen un poco más chicos— susurro Naruto suprimiendo las memorias de sus camaradas —solo un poco más y regresare, arreglare todo… lo juro
Con su determinación repleta se volcó a estudiar el libro delante de el.
Capitulo 1
Fin
