Interludio

"Aquello por lo que mentimos"

—¡Kiritsugu!

Un fuerte grito lleno de rabia resonó por todo la casa, sacándolo de sus pensamientos. Había estado disfrutando de una hermosa mañana de primavera en paz y armonía cuando el llamado del otro residente de su casa exploto como un volcán. Kiritsugu solo pudo sonreír triste sabiendo de dónde provenía el enojo de Naruto, resignándose al encuentro inminente tomo su taza de té y trago un sorbo del amargo pero delicioso te Japonés.

—¡Kiritsugu ¿Dónde estás?!— grito Naruto por la casa, podía escuchar al fondo varias puertas corredizas ser abiertas con algo de fuerza innecesaria, ciertamente el rubio no estaba de humor. Decidiendo no responder Kiritsugu solo pudo esperar a que este lo encontrara sentado en la vereda de su patio, mientras observaba el cielo en busca de respuestas.

Unos segundos más tarde la puerta corrediza del patio fue abierta revelando a un chico de pelo corto rubio y ojos azules, el mismo chico que había sacado de aquel hospital años atrás, el mismo chico que lo había salvado años atrás.

—¡Ahí estas!— dijo Naruto señalándolo con su dedo índice derecho, Kiritsugu solo le sonreí mientras notado un par de papeles apuñados en su otra mano, los mismos papeles que le había dejado en su habitación esta mañana. Con pasos fuertes Naruto se acercó a el deteniéndose justo en frente de él mirándolo con enojo.

Kiritsugu levanto una ceja curioso mientras seguía disfrutando de su te, como si nada estuviera pasando —Si Naruto— respondió Kiritsugu mientras agrega —¿Sucede algo?

Con esas dos palabras el rubio pareció perder el poco control que le quedaba

—¿Qué si sucede algo?— susurro Naruto en un tono peligroso —¡Que si sucede algo!— repitió otra vez en un tono más elevado pero esta vez más como un reproche que como una pregunta —¡CON UN DEMONIO, CLARO QUE SUCEDE ALGO!— le grito Naruto en cara habiendo superado su límite, la gota había rebosado el vaso y antes de que el pudiera decir algo en su defensa los papeles que el rubio había tenido en la mano se los lanzo en la cara

Comprendiendo el enojo del rubio Kirtisugu tomo papel por papel sin inmutarse ante la falta de respeto del chico. Pasaron nos instantes de que el rubio volviera a hablar

Calmando un poco antes de seguir hablando Naruto le pregunto —¿Qué significa todo esto Kiritsugu?

La mirada del rubio estaba puesta en los papeles que el mismo le había lanzado

—Sabes muy bien que significan Naruto, el titulo lo explica todo— le respondió el mientras sus ojos se posaban en las letras en tinta negra que adornaban en un arco la primera página del documento, en esta se podía leer claramente la palabra 'Testamento', la última voluntad de alguien muerto mientras más abajo luego de una declaración estaba escrito el nombre de 'Kiritsugu Emiya', en pocas palabras el documento en sus manos era su propio testamento, su última voluntad.

—Deja de bromear Kiritsugu, ¡No es para nada gracioso!— reprocho Naruto, el cual no quería creer lo que había leído, después de todo las personas solo hacían un testamento cuando sabían que sus vidas estaban a punto de terminar cuando sabían que ya no podían seguir esquivando los brazos de la muerte, por eso él no lo podía aceptar, esto debía de ser una broma del hombre de pelo negro, una broma para cobrarse toda las que el le había echo.

—Ojala lo fuera—respondió Kiritsugu con voz cansada pero sin arrepentimientos

Naruto negó fuertemente retrocediendo un par de pasos

—¡Mentira!— refuto el rubio sin creerle nada a Kiritsugu, embriagándose en su fantasía de que se trataba de una broma de Kiritsugu.

Kiritsugu negó con la cabeza, había espera una reacción negativa por parte del rubio, pero no de esta magnitud, pero podía comprenderle, él le había prometido ayudarlo a encontrar una forma de volver a casa, era solo una esperanza a la que el rubio podía aferrarse para no perder la cordura, pero con su inminente partida ya no tendría a nadie quien pudiera ayudarlo en su objetivo, por eso su testamento en este le dejaba lo necesario al rubio para que pudiera seguir por su cuenta su búsqueda dejándole libros, dinero y contactos mientras el resto se lo dejaba a su hijo Shirou, pero en el fondo sabía que no sería suficiente el pobre rubio había perdido su rumbo cuando llego a este mundo, y pronto con su partida el chico volvería a quedar solo en su búsqueda…pero algo que no podía controlar, su debilitado cuerpo ya estaba pronto a dejar de funcionar, la maldición había cobrado su precio.

—Lo siento Naruto, de verdad desearía que fuera una broma— volvió a hablar Kiritsugu —Seré directo chico, estoy muriendo

Los ojos de Naruto se abrieron de par en par

—¿Desde cuándo?

Se escapó de los labios del rubio en un susurro

—Desde el principio chico, cuando nos conocimos ya sabía que este ere mi destino no tienes nada que lamentarte o arrepentirte chico— le dijo el con una leve sonrisa, su muerte era algo que había aceptado, no, que había recibido con buenas noticias

La mente de Naruto pareció dejar de trabajar

Kiritsugu aprovecho el silencio para tomar otro trago de su te, dejando que el rubio aceptara sus palabras mientras agradecía internamente que Shirou estuviera en clase ya que este tampoco sabía la verdad detrás de su débil cuerpo.

—Debiste haberme dicho— susurro Naruto luego unos instantes pensativos

—¿Para qué chico?

El enojo volvió al rostro del chico

—¡Para hacer algo Idiota!— le reprocho Naruto mirándolo directamente a los ojos —Pudimos buscar ayudar, o tal vez pude haber hecho algo, Mi modo sennin tal vez nos pudiera haber ayudado, ¡yo que se!— dijo rápidamente Naruto haciendo gestos con su mando, algo que le pareció graciosos a Kiritsugu.

—¿Qué?— pregunto Naruto dándose cuenta del rostro sonriente del hombre

Kiritsugu dejó escapar un par de carcajadas más antes de responder —Chico, si de verdad existiera algo que pudiera ayudarme lo hubiera buscado hace años

Naruto lo miro confundido

—No hay hechizo o magia que pueda curarme chico, lo que me afecta tampoco puede ser curado con la medicina moderna, lo que me afecta no tiene remedio mi muchacho— le explico Kiritsugu con una sonrisa débil —Eso es algo que descubrí años atrás, y si soy sincero estoy contento Naruto

'como puedes estarlo' escucho susurrar al rubio

—Mi muerte es algo que acepte años atrás chico— comenzó a explicar kirtisugu —Durante mucho años luche por lograr mi sueños, solo para darme cuenta de que estos solo podían ser solo eso un sueño…o eso pensé hasta que los conocí a ustedes dos, Shirou y tu, Naruto, ustedes dos me salvaron, por eso estoy agradecido— Kiritsugu miro al rubio con una sonrisa —Por eso no temo mi muerte chico, Mi único lamento es el no poder seguir ayudándote, por eso te dejo lo necesario para que puedas continuar solo— termino de decir Kiritsugu mientras el rostro de Naruto se oscurecía y este bajaba la mirada

—Yo nunca quise esto— susurro Naruto — ¿Cuánto?— pregunto este en forma criptica, pero Kiritsugu entendió a lo que se refería

—Medio año, un año si tengo suerte

Naruto asintió y con la mirada en el suelo comenzó a alejarse dejando nuevamente solo a Kiritsugu el cual volvió a su contemplación del cielo mientras repasaba la conversación con el chico de pelo rubio, a su lado una taza de té fría acompañada por un par de papeles arrugados

Tuvo que pasar una semana para que Naruto volviera a dirigirla la palabra a Kiritsugu y fue durante el invierno de ese año que Kiritsugu vio su última luna acompañado por un chico de pelo rojo que había heredado su sueño todo esto mientras observado por un chico de cabellos rubios a la lejanía.