Invierno: 2 semanas después.
La nieve estaba en los suelos, el frio se hacia presente, ante esta situación, los adolescentes tuvieron que conseguir ropas más abrigadas, Ellie tenia un chaleco verde oscuro por encima de la ropa que llevaba antes, por su parte Julián tenia una chaqueta de cuero café encima, más una bufanda negra con blanco, estaban escasos de comida, así que ambos salieron a cazar en la nieve, la pelirroja arrojo una flecha encontrándose con un conejito que había recién salido de su madriguera.
Ellie guardo su arco en su mochila, junto al resto de flechas y se acerco a la presa, sujetó la parte trasera de la flecha que había atravesado al animal y la extrajo de su cuerpo.
Esto no durara mucho – comento Ellie al dejar el mamífero con Callus.
Justo en ese momento Julián le indico a Ellie algo mucho mejor que el conejo, un ciervo adulto.
Shh ah es nuestro día de suerte – susurro el pelicastaño.
Solo lo asustaras – dijo Ellie atando al caballo a un árbol – En marcha.
El dúo comenzó a trotar por la nieve, algo bastante duro de hacer, descendieron por una pequeña colina para buscar algún rastro de animal, lo vieron a distancia, dando elegantes saltos para alejarse de sus cazadores, siguieron recorriendo sin problemas una subida bastante inclinada. La nieve y el esfuerzo requerido no parecían ser un problema para el mamífero, a diferencia de ellos.
Mmm hubiera traído el arco de Joel – se recrimino a sí mismo el chico.
Oh rayos… - murmuro Ellie, frustrada, antes de que comenzaran a correr tras el ciervo.
Los jóvenes tenían más que claro que esa cacería iba a requerir toda la paciencia del mundo, sus marchas fueron más lentas cuando comenzaron a subir, siguiendo las huellas del ciervo en la nieve hasta alcanzar la cima de la colina, valiéndose de rocas y raíces para conseguir una mayor tracción.
Y aquí vamos de nuevo – comento el pelicastaño, mientras seguía a Ellie.
Siguiendo los huecos del manto helado, empezando a descender entre algunos árboles y, enfocando la vista varios metros más adelante, la pelirroja se agacho rápidamente. El venado había dejado su carrera y se encontraba registrando el suelo, removiendo la nieve con una de sus patas delanteras y olfateando entre la hierba.
Tendremos que acercarnos más – comento resignado Julián.
Ambos se mantuvieron agachados aprovechando las rocas y la hierva crecida para no ser vistos, hasta llegar a un sitio detrás de un arbusto, la pelirroja saco la flecha, la cargo, apunto y disparo.
Buen tiro – elogio el pelicastaño.
El ciervo se agitó y dio unos saltos iniciales antes de salir corriendo de allí, al notar el rastro de sangre en la nieve, empezaron a correr tras él.
Tras varios minutos corriendo, volvieron a ver al mamífero, se acercaron al animal sin que el los detectara y Ellie disparo otra flecha dándole de lleno.
Oh cielos… - murmuro Ellie agotada.
No podemos permitir que escape – agrego Julián siguiendo la sangre.
Trotaron detrás del herido animal, hasta llegar a un paso interrumpido pobremente con una cerca de madera a medio caer. Las huellas y la sangre dirigían más allá, sin otra opción, saltaron la cerca y continuaron.
Recuerdo que seguir la sangre no es bueno – comento el pelicastaño algo disgustado.
¿Qué es esto? – dijo Ellie, bajando sin dificultad y comenzaron a internarse en las ruinas – Oh, genial. Todo esta bien. Este lugar no es siniestro para nada.
Antes de seguir la sangre, le echaron un vistazo al lugar, Julián encontró un cómic para Ellie en uno de esos cajones.
Ey Ellie – llamo el chico – Encontré otra historieta.
Genial la leeré más tarde – comento la chica – Ahora volvamos con el ciervo.
Atravesando el maltratado lugar, llegaron hasta una salida al otro lado, desde donde visualizaron al inerte animal.
La chica iba a extraer las flechas cuando un crujido de una rama los hizo voltearse, Ellie puso otra flecha en su arco y Julián apunto su nueva pistola que era una 92FS-9mm.
¿Quién está ahí? – pregunto la pelirroja, apuntando hacia el sitio.
¡Salgan de ahí! – agrego ahora el pelicastaño.
Desde atrás de un árbol, junto a una pequeña cabaña, emergió un hombre. De cabello largo y sucio, no tan largo como el de Julián que últimamente ya estaba por debajo de los hombros y de unos 50 años, cargaba un rifle sobre su hombro derecho. Detrás de él, otro hombre más joven, salió también, desarmado y con una mirada hostil.
El primer sujeto extendió su mano izquierda hacia ellos.
Hola – saludo – Solo queremos hablar.
Un movimiento en falso y te pondré una entre los ojos – advirtió Ellie, seria a más no poder.
Lo mismo para tu amigo – agrego Julián apuntando hacia el otro.
¿Qué quieren? – pregunto Ellie sin bajar el arco.
Me llamo David. Este es mi amigo James – dijo el mayor – Pertenecemos a un grupo más grande. Con mujeres y niños. Tenemos mucha, mucha hambre.
Nosotros también – mintió Julián, a Ellie le sorprendió esto, sabiendo que eran ellos 3 solamente, pero decidió seguirle la corriente – Mujeres y niños… con mucha hambre también.
Bueno… - dijo David, analizando y mirando a su amigo – Tal vez podríamos… hacer un intercambio por esa carne. ¿Qué necesitan? Armas, municiones, ropa…
La pelirroja recordó a Joel, ardiendo en fiebre y con una infección que podría matarlo.
¡Medicamentos! – interrumpió, sonando muy desesperada - ¿Tienen algún antibiótico?
Si – aseguro David, mirando a su compañero y asintiendo – En el campamento. Pueden seguirnos…
No lo seguiremos a ninguna parte… - advirtió seria la chica.
Tu amiguito puede ir y volver – señalo el pelicastaño con su dedo – Si vuelve con lo que pedimos, el ciervo es suyo. Si aparece alguien más…
Ella me pondrá una entre los ojos – finalizo David, luciendo divertido. Luego miro a James – 2 botellas de penicilina y una jeringa. Que sea rápido.
James no pareció convencido de lo que estaban pidiendo.
Ve – ordeno el adulto, fuerte.
James les lanzo una mirada final antes de marcharse.
Me llevare ese rifle también – dijo Ellie. David la miro a los ojos, antes de entregárselo.
Justo al mío se le acabaron las balas – pensó el pelicastaño, recordando el rifle que se quedo allá en el centro comercial.
Está bien – dijo David, dejando el arma frente de sus pies.
Retrocede – ordeno la pelirroja.
Cuando el adulto se alejo lo suficiente, la chica guardo el arco en la mochila y se inclino hacia adelante para recoger el arma, comprobando si estaba cargada y apuntándole nuevamente, por su parte Julián ya había bajado el arma. Se quedaron en silencio unos segundos. David miro los alrededores, distraído, antes de decir.
Probablemente demore en volver – comento, casual - ¿Les importa que nos resguardemos del frío?
Tráelo con nosotros – dijo ella.
El adulto asintió y se acercó al ciervo, tomándolo por la cornamenta y arrastrándolo en dirección a una de las casas cercanas. Una vez adentro, dejo el animal en el piso y con algo de madera tirada junto a una chimenea. Comenzó a armar una fogata.
Listo – anuncio David, acercando las manos al fuego para calentarnos - ¿Saben? No deberían estar aquí afuera solos.
No somos fanáticos de la compañía – mintió Julián, el asintió.
Entiendo – dijo David, mirándolos - ¿Cómo se llaman?
Julián iba a responder, pero Ellie lo interrumpió.
¿Por qué? – pregunto mirándolo, molesta.
Miren. Entiendo que no sea sencillo confiar en unos extraños – dijo, divertido – Quien sea que este herido está claro que lo estiman. Estoy seguro de que todo estará bien.
Ambos lo miraron unos segundos y negaron con la cabeza levemente.
Veremos – comento la pelirroja, antes de oír un ruido característico de infectados.
Se escucho claramente; el chasquido de un chasqueador, los 3 vieron en todas las direcciones, buscando al emisor del ruido, el chasqueador entro por la puerta abierta, paralizando a los adolescentes. El infectado emitió sus chasquidos en todas las direcciones, buscando en el interior de la cabaña, al percatarse de su presencia, emitió un grito terrible al detectar a Ellie y se lanzó al ataque, sin embargo, las balas de otra arma se encargaron de acabar con él, rápidamente la pelirroja miro a Julián dándose cuenta de que el no fue, David se acercó y le dio un balazo final, en la cabeza.
¿Tenias otra arma? – pregunto la chica sorprendida.
Lo siento – dijo David, mirando hacia afuera. Mas infectados se acercaban – Bien, quisiera recuperar mí rifle ahora.
No – sentencio ella – Tienes tu pistola.
El adulto la miro algo molesto.
Espero que sepas usar esa cosa – dijo.
Tengo algo de practica – aseguro la pelirroja.
Créeme la tiene – complemento Julián levantando su pistola.
David fue a cerrar la puerta, mientras el sonido de alaridos aumentaba. Los adolescentes regresaron al otro extremo del lugar, donde descansaba el cadáver del ciervo y utilizando un trozo de plástico azul lo cubrió.
Pase lo que pase, hay que mantenerlos afuera. Esperemos que no lo encuentren – comento, volviendo a sacar su pistola, mirando en todas direcciones – Cubran las ventanas.
El primero de ellos llegó hasta una ventana que estaba bloqueada con madera, el adulto se le acerco y le dio un disparo en la cabeza.
2 más se acercaban desde afuera, Ellie con 2 certeros disparos acabo con ellos.
Después un infectado entro por la ventana trasera, David lo golpeo 2 veces, Julián se le unió y entre los 2 le hicieron un chokeslam.
Buen trabajo niño y tu no estabas bromeando tienes mejor puntería con esa cosa que yo – comento David acercándose a un pesado estante – Denme una mano con esto.
Ellie fue ayudarlo para bloquear una de las ventanas, la chica mientras empujaba, un chasqueador por un pequeño espacio de la ventana intento morderla .
¡Suéltala maldición! – ordeno Julián, dándole un culatazo en la cabeza y seguido de un disparo en la cabeza, el decidió cubrirlos mientras empujaban – jeje estos ya no me asustan.
Vienen más – anuncio David – Prepárense.
Está vez llegaron más al mismo tiempo, los adolescentes estaban espalda con espalda haciendo valer cada bala, golpeando, apuñalando y reventando cráneos, David no se quedaba atrás ya que era muy bueno con su revólver, entre los 3 lograron retener a la oleada de infectados.
Afuera se escuchaban más alaridos.
Vienen más – dijo David – Al diablo ¡Nos vamos de este cuarto!
David pateo otra puerta derribándola, entrando por un pasillo que en las ventanas habían más infectados tratando de entrar, corrieron escaleras arriba.
Vamos bloqueare el paso – dijo David mientras empujaba otro estante – Niño ayúdame con esto y tu ¡Cubre las escaleras!
Al terminar de bloquear la puerta.
Síganme – pidió el adulto mientras empujaba otras puertas entrando a un almacén– Por aquí.
Bien – dijo Ellie - ¿Sabes adónde vas?
Nunca estuve en este lugar – respondió el.
Eso no ayuda – murmuro Julián.
¿Como estas? – pregunto David mientras subían escaleras.
No necesitas preocuparte por nosotros – respondió la pelirroja.
Todo iba bien, hasta que David salto un objeto que obstruía el camino, los adolescentes lo imitaron sintiendo un crujido, Julián alcanzo a saltar justo a tiempo agarrándose del borde de la plataforma, sin embargo, Ellie no alcanzo a reaccionar y cayo.
¡Oh mierda! – dijo la pelirroja en un quejido desde abajo.
¿Estas bien? – pregunto preocupado el pelicastaño.
Estoy bien… - respondió aun dolida.
Más chasqueadores – anuncio el adulto - ¡Sal de ahí!
Hora de correr – dijo Julián alejándose con David.
La pelirroja se cubrió apenas escucho los chasquidos de infectados, uso el arco para librarse de un par de ellos, fue corriendo hacia la escalera para salir, apenas subió un chasqueador se fijo en ella acercándose, lastima que 2 disparos en la cabeza acabaron con él.
¿Estas bien? – pregunto aliviado Julián.
¡Oh allí están! – dijo Ellie – Y si estoy bien.
Vamos, la puerta está por aquí – señalo el adulto corriendo – Debemos subir ahí.
Hay una escalera allí arriba – señalo ahora el pelicastaño.
Aquí, ven aquí – pidió la chica al ver una parte que podría subir – Impúlsame hacia arriba.
Bien ¿Lista? – dijo David mientras la levantaba.
Ellie recorrió el sector agachada para no alertar a los chasqueadores de abajo, hasta alcanzar la escalera
Bien aquí va – dijo Ellie bajando con cuidado la escalera.
Bien con cuidado – dijo el adulto colocando la escalera, seguido Ellie bajo y subió la escalera, Julián decidió botar la escalera cuando la chica subió.
Por si acaso – dijo él.
Luego corrieron entrando por una puerta de metal que daba a un pasillo de madera con agujeros.
Tenemos que encontrar una manera de salir de aquí – dijo David.
No me digas – respondido sarcástico el pelicastaño.
Dios, parece que alguien ya lucho con esas cosas y perdió – comento la pelirroja al ver un cadáver junto a una bomba de clavos que recogió.
Ah dios he estado buscando a estos muchachos – confeso el adulto.
En un rato estaremos vivos o como ellos – señalo Julián – Personalmente me enfocaría en lo primero.
No importa tomen su equipo – dijo con pena David - Prepárense
Los 3 se asomaron por el pasillo, viendo como 1 corredor se acercaba a ellos, Ellie levanto el rifle y acabo con él, ahora un chasqueador se acercaba que no fue problema para la pelirroja.
¿Escuchan eso? ¡Están en el techo! – anuncio la chica.
Tras bastante tiempo de combate, lograron hacerse de un espacio de tiempo, ya se notaba que eran menos. Lastimosamente un terrible temblor sacudió las paredes de lata de la bodega, dando paso a un gordinflón que bajaba del techo.
¡Ah maldita sea! – dijo Julián cargando su arma.
¡Es un gordinflón! – advirtió Ellie, apuntándole con el rifle.
¿Un qué? – pregunto David, quien terminaba de matar a un chasqueador.
Uno de esos malditos grandotes – dijo la pelirroja impaciente.
¡Atención! – anuncio el pelicastaño, mientras le arrojaba una molotov, dándoles tiempo para dispararles mientras se retorcía de dolor.
Ya al recuperarse el grandote, se llevo una de sus manos al pecho y extrajo un saco de esporas.
¡Sal de ahí David! – pidió Julián, mientras se alejaba del gordinflón.
Las esporas se elevaron desde el sitio que impacto, el adulto de no ser por la advertencia del pelicastaño ya hubiera sucumbido, luego de que Ellie lo rematara con 3 balazos del rifle, el grandote cayo inmóvil al suelo.
Oigan… - llamo David – Creo que lo logramos.
Creo que los matamos a todos – confirmo Julián jadeando.
Bien, no luzcan tan decepcionados – dijo el adulto.
Digamos que es desconfianza – murmuro Ellie para sí misma.
Escuchen – indico David, mientras que el dúo se acercaba a una sección de la pared que estaba derrumbada y que daba una vista de la cabaña en donde estaba el ciervo.
No hay infectados – dijo la pelirroja.
No hay infectados – confirmo David - ¿Qué les dije? Bien, regresemos, veamos como está nuestro ciervo
Los 3 volvieron a la cabaña. La fogata aun estaba encendida y el mamífero aún cubierto por el plástico completamente intacto.
Se las arreglaron muy bien allá atrás – felicito el adulto – Diría que hacemos un buen equipo.
Pff, tuvimos suerte – dijo Ellie agachándose frente a la fogata y a su lado estaba Julián.
¿Suerte? – pregunto él, sorprendido – No, no existe la suerte. No, miren creo que todo pasa por una razón.
Seguro – dijo ahora Julián.
En serio y puedo demostrarlo – dijo David, aviando el fuego – Ahora este invierno, ha sido muy cruel. Hace unas semanas yo… envié a un grupo de hombres a un pueblo cercano en busca de comida.
A ambos les pareció interesante lo que iba a contar David, así que escucharon atentos.
Solo unos pocos regresaron – continuo David – Dijeron que los otros habían… sido asesinados por un hombre loco.
El dúo trago saliva al comentario del adulto.
Y resulta que este hombre loco viajaba con unos niños, más especifico un niño… y una niña – agrego el adulto, mientras señalaba a sus acompañantes.
Que coincidencia – murmuro el pelicastaño.
Ambos lo miraron fijamente por unos segundos antes de que se levantaran rápidamente, Ellie tomo su rifle y lo apunto al adulto, Julián por su parte se quedó detrás de la pelirroja.
No se enfaden – pidió el – No es su culpa, son solo unos niños.
Ellie lo miro atentamente. El, sin embargo, dejo de mirarla y se fijó detrás de ellos.
James, baja el arma – ordenó.
Julián se volteo y levanto su pistola, encontrándose con el amigo de David, quien les apuntaba con su pistola.
Ni modo, David – dijo James – No los dejaré ir.
Baja el arma – repitió David, con más fuerza. James lo miró, antes de obedecer – Ahora dales la medicina.
Los otros no estarán contentos con esto – mascullo James, acercándose a David y lanzando una bolsa a los pies, el pelicastaño la recogió rápidamente.
Si, bueno. No es tu problema – refuto David como si nada.
¡Quítate del maldito camino! – ordeno Ellie, sería. James se hizo a un lado y salíeron, sin darles la espalda.
No sobrevivirán mucho allá afuera – dijo David – Puedo protegerlos, en especial a ti niña.
No gracias – refuto el pelicastaño antes de irse.
Los adolescentes corrieron, siguiendo la sangre que había dejado el ciervo, ninguno de ellos los siguió, vieron a Callus en el mismo sitio en el que lo habían dejado, Julián lo libero del árbol, subió primero y ayudo a Ellie a subir, partiendo de regreso a donde Joel.
Regresaron a donde estaba el herido adulto, entraron por el portón para que Callus entrara, bajaron al sótano en el que tenían a Joel.
¡Joel – llamo la chica – Solo pudimos conseguir algo de comida.
¡Pero conseguimos esto! – agrego Julián sacando la penicilina de su chaqueta.
El pelicastaño se la dio a Ellie, con la aguja extrajo el liquido y se lo inyecto al adulto quien soltó un leve quejido.
Listo es todo – dijo Ellie mientras tapaba al adulto - ¿Y ahora qué hacemos?
Creo que no nos hemos dado el tiempo de hablar sobre nosotros Ellie – dijo Julián – Creo que ya es el momento.
Ella solo asiente y se dirigen al living de la casa, ambos se sientan en el sofá de ahí, uno al lado del otro.
Bien yo empezare – dijo Julián - ¿Pregúntame lo que quieras?
Para empezar ¿Cómo te sientes? – pregunto ella.
Ah sigo entero...todo lo que hemos pasado en el viaje pues...diablos mentiría si te dijera que no me estoy divirtiendo – respondió el soltando una risa.
Mmm yo también. Bien, entonces ¿Por qué estabas con Tess y no con tus padres? – pregunto ella nerviosa – Siempre tuve esa duda.
El la miro con solemnidad y le respondió:
Para empezar, yo solía vivir en New Orleans, mi padre tenía esposa antes de estar con mi madre, el me conto que tenia una hija con él, su esposa fue seleccionada para trabajos en el exterior dejándolo solo, mi madre le ofreció estadía en su casa ya que tenía más recursos para brindarle, la cual acepto, pasaron semanas, meses e incluso años y ella todavía no regresaba.
Oh eso es duro y otra cosa, no veo que te parezcas a Tess – dijo ella confusa.
-La verdad Tess es medio hermana de mi madre.
-Eso explica mucho.
Mi padre bajo una depresión, mi madre le ofreció consuelo y no tardaron en que… bueno… eh – continuaba nervioso Julián, mientras con su mano izquierda hacia un circulo y con el dedo índice de la otra mano lo metía – Ya sabes.
Oh, ya – dijo Ellie sonrojada al comentario de su amigo.
Nací, crecí con mi medio hermana, ella era rubia también era mayor que yo, papá penso que no me llevaría bien con ella por no ser de la misma madre, pero fue todo lo contrario a ella le gustaba tener un hermanito el cual cuidad hasta que un día los 4 estábamos rodeados de infectados, él se quedó atrás para darnos tiempo, yo y Cassie que ese era su nombre nos quedamos con mamá, mamá me tranquilizaba diciendo que ya el ha salido de situaciones peores que esa, mi tío nos visitaba seguidamente hasta que cumplí 11 años y el sitio en el que estábamos fue dado de baja, mamá escapo a otro país porque había sido una ladrona altamente buscada, fui enviado a Boston y Cassie se fue con el tío Sam. Tess me recibió, a pesar de eso, papá me dio esto para recordarlo, salvo los suspensores que uso para llevar mi pistola que también eran de el – dijo Julián sacando un anillo plateado colgado al cuello, este tenía algo escrito en un idioma diferente.
La pelirroja nunca lo había notado antes.
Oh es bastante bonito – comento Ellie, tocando el anillo.
Esta un poco viejo, pero me conto de todas las aventuras que paso con el – comento Julián mirando el anillo – Y eso es todo, ahora háblame de ti.
Yo… nunca conocí a mis padres – confeso melancólicamente Ellie – Sabía el nombre de mi madre que era Anna, pero ella murió cuando era muy joven.
¿Qué hay de tu padre? – pregunto Julián.
Nunca lo conocí – respondió la chica – De todas formas, después que ella muriera, me dejo una carta y le pidió a Marlene que cuidaría de mí, aunque nunca la conocí hasta los 13 años.
Mencionaste que te criaste en un internado militar y que te escapas mucho – recrimino el pelicastaño.
Si, una de esas veces Ri… y yo – dijo incomoda la pelirroja – ya sabes el resto.
¿Qué ibas a decir antes? – pregunto el chico.
Ellie permaneció en silencio por un momento.
-Mira si no quieres decirme esta…
¡NO! Quiero que lo sepas – dijo ella algo alterada – Yo solía conocer a una chica, su nombre era Riley, era mi mejor amiga y la primera persona que ame.
Estas palabras al chico lo sorprendieron, Ellie ya amaba a alguien antes de conocerlo.
Unas semanas antes de conocerte a ti y a Joel, la volví a ver después de un mes. Me dijo que ya era una luciérnaga. Escape del internado militar y fui al centro comercial, ella me llevo allí cuando nos conocimos. Fue el mejor día de mi vida, divertirse, contar chistes, ser una niña otra vez… luego no lo fue. Nos atraparon desprevenidos los corredores, logramos escapar, lastimosamente cuando salte sobre un andamio, este cedió dejándome caer a donde había un infectado el cual me mordió, Riley intento salvarme, pero a ella la mordieron en la mano – continuo la pelirroja con lágrimas en los ojos.
Riley llegó a la conclusión de que teníamos 2 opciones, podíamos ir por la vía fácil o morir peleando. Pedí una tercera opción, pero no había ninguna, al final ella murió y descubrí que soy inmune – termino de contar Ellie.
Valla… yo… no sé qué decir – comento Julián estupefacto.
Entonces di esto – dijo la pelirroja secándose las lágrimas y mirándolo fijamente.
Ella lo abraza.
Dime que sobreviviremos a esto, llegaremos a las luciérnagas, salvaremos el mundo. No morirás y que tampoco me abandonaras – dijo Ellie mientras abrazaba al pelicastaño.
El solamente le devolvió el abrazo.
Tranquila, no moriré ni tampoco te dejare – le dijo al oído – Porque te quiero.
Yo también te quiero – respondió ella separándose del abrazo.
Mientras ambos se veían a los ojos por un momento, el chico dio un agudo bostezo.
Creo que tenemos que volver con Joel – propuso Julián, levantándose del sillón.
La noche volvió a caer, invitándolos a descansar, Julián se recostó al lado de Joel, Ellie por su parte se había recostado en otra parte del sótano, con solo verla el pelicastaño vio que tenía mucho frio.
Ellie… ven duerme conmigo – propuso algo sonrojado el pelicastaño.
Ellie por su parte asintió y se subió encima de el que la rodeo con sus brazos para abrigarla.
Me alegra que estés cuidándome – comento Ellie acurrucándose.
Nos cuidamos mutuamente Ellie – corrigió el, mientras le acariciaba el cabello.
Y ambos sucumbieron a los brazos de Morfeo.
Ya al amanecer, las voces de unos hombres lograron despertar primero a Ellie, quien se levantó de inmediato.
Julián despierta – dijo Ellie, mientras movía a su amigo.
Que… ¿Qué pasa Ellie? – pregunto el, frotándose los ojos.
La chica se asomo por la ventana, visualizando a los hombres de David.
Nos rastrearon – anuncio Ellie.
Tenemos que alejarlos, no podemos dejar que encuentre a Joel – propuso el chico, ya al levantarse.
Los 2 abren el portón liberando a Callus y cerrándolo con cuidado, se montan en el animal comenzando a andar lentamente.
¿Estamos seguros de que está aquí? – pregunto uno de ellos.
Ey, había huellas de caballo en la maldita calle – dijo otro – Están aquí.
¡Ey los tengo! – dijo un hombre que forcejeaba con Julián para poder botarlo – Muevan su trasero.
Ellie por su parte le apuñalo el cuello.
¿Qué estás esperando? – pregunto uno de ellos desesperado - ¡Dispárales!
Pero David dijo… - dijo uno de ellos en protesta.
Al diablo con David – refuto el otro - ¡Dispárales ahora!
¡ARRE! – ordeno Julián a su caballo, empezando a galopar.
¡Mierda son demasiado! – dijo Ellie agachando la cabeza para esquivar disparos.
En eso un hombre intento subirse al caballo.
¡Sal de acá mierda! – dijo Julián, mientras lo pateaba, dejándolo caer.
¡Vengan a buscarnos hijos de perra! – exclamo Ellie, mientras le disparaba a uno de ellos.
Disparen al caballo – propuso uno de ellos ¡Disparen al maldito caballo!
¡No, no, no! – dijo asustado el pelicastaño – Muévete Callus.
Lastimosamente, el caballo fue impactado por una bala, dejándolos caer colina abajo, los adolescentes lograron sobrevivir, sin embargo, el animal no conto con la misma suerte.
No, Callus – dijo con pena el chico.
¡Tenemos que irnos! – propuso Ellie levantándolo del brazo – Debemos dar la vuelta, regresar con Joel.
Los 2 corren ocultándose en una vieja casa, Ellie encontró más flechas para su arco, por su parte Julián encontró algunos suministros para fabricar.
¿En verdad la mataremos? – pregunto uno de ellos afuera de la casa – David la quería con vida.
Esa no es su decisión. James me dijo que es la niña de la universidad – respondió otro bandido - ¿Cuántos de los nuestros murieron allí?
¿Y que ahí del niño? – pregunto otro.
No lo sé, David dijo que si lo ven dispárenle, si queríamos – respondió otro.
Ahh, perfecto – murmuro el pelicastaño, al saber que con el no tendrían piedad.
No te preocupes saldremos de esta – dijo Ellie alentándolo.
Lo que continuo para ellos fue salir a hurtadillas, con el arco la pelirroja les lograba despejar el camino, hasta llegar al camino de regreso.
Es el camino de regreso – señalo Ellie.
Aguanta Joel – dijo Julián, descendiendo.
Cubran el terreno – ordeno uno de ellos a lo lejos - ¡Asegúrense de que no se estén escondiendo por aquí!
Al ver como varios hombres vigilaban el sector, decidieron rodear por la izquierda ya que estaba más despejado, la pelirroja tuvo que matar a uno de ellos que se estaba asomando por ahí.
¿Encontraste algo? – pregunto un hombre de David sin obtener respuesta – Hola ¿Estás ahí?
Ellie por su parte le atino con una flecha ya que podía alertar a sus compañeros, para su mala suerte un adulto logro ver los cadáveres de sus camaradas.
Maldita basura – susurro la chica.
3 tipos se habían juntado para idear una estrategia sobre la situación, al ver la oportunidad, Julián fabrico una bomba molotov y la encendió.
¡Atrapen esto! – anuncio el chico arrojando la molotov, calcinándolos a los 3 - ¡Ahora corre!
Ambos al ver la oportunidad, corrieron detrás de la casa, movieron un contenedor de basura que bloqueaba la entrada y entraron.
¡No quiero quedar atrapada aquí! – confeso la chica, al entrar a la casa, mientras se adelantaba.
Ellie estaba tan enfocada en salir del lugar, que no se dio cuenta que se había separado de su acompañante, que estaba más preocupado por encontrar suministros que salir.
La pelirroja comenzó a forcejear la puerta de salida, cuando 2 brazos la agarraron, ella intento liberarse, pero fue inútil.
Tranquila… - dijo una voz que resulto ser David – Estarás a salvo aquí.
La falta de aire hizo que Ellie cayera inconsciente.
Eso es, eso es – dijo el adulto.
Todo esto era observado por el pelicastaño que había vuelto con Ellie, al verse superado por numero y armas, no tuvo otra opción que poner su mano en la boca y evitar hacer todo ruido posible. David y sus hombres se habían llevado a su amiga, sin que el haya hecho algo para salvarla, salió de donde estaba oculto verificando que no había nadie más, abrió la puerta que había forcejeado la pelirroja, afuera vio una moto de nieve.
Je los imbéciles dejaron la llave puesta – dijo Julián subiéndose a la moto – Vamos… enciende maldita sea… ¡Si!
Y comenzó a regresar con Joel.
¡Vamos Joel, tienes que despertar! – pensó el chico mientras manejaba - ¡No quiero hacer esto solo! ¡Pero si no tengo otra opción lo hare!
Continuara…
