Primavera: un mes y unas semanas después.
Eventualmente nuestros protagonistas tuvieron que quedarse unos días en el refugio hasta que Joel se recuperara por completo, el clima de primavera se hacia presente y los ayudaba en su recorrido.
Ahora tenían nuevas ropas, Joel volvió a las camisas llevaba puesta una de color sobrio, entre azul y gris y sus mismos jeans, Ellie llevaba una camiseta gris de mangas largas debajo de una camisa roja, unos pantalones de color beige, algo sucios y sus zapatillas y Julián tenía puesto una camiseta cafe claro de manga larga y debajo de ella una polera color crema (el atuendo de Drake en U2) y con el anillo en su cuello
Conforme avanzaban, Ellie comenzaba a estar más callada y distante. Lo que preocupaba a nuestro pelicastaño, ahora estaban en la carretera con la pelirroja viendo una imagen tallada de un ciervo en la pared.
Ellie – llamo Joel, en voz alta.
Ella pareció salir de su trance y se volteo a mirar a sus acompañantes.
¿Qué? – pregunto, distraída.
Miren, el hospital, aquí es donde bajamos – dijo Joel – Vamos niños.
Oh genial – respondió Ellie, acercándose a ellos.
Los 3 se encaminaron hacia debajo de la autopista, defendiendo por la salida hacia la ciudad, evadiendo los destrozados autos abandonados y las malezas que a poco recuperaban terreno por sobre la humanidad.
¿Sienten esa brisa no?Saben en un día como este, me sentaría en mi porche y agarraría mi guitarra – comentó Joel, con añoranza – Si cuando terminemos con esto, les enseñare a tocar la guitarra. Si creo que les va a gustar.
Claro, genial – dijo Ellie, aún sin ánimos.
Por mi está bien, siempre quise agitar la cabeza tocando un instrumento – confeso Julián, sonriendo.
Es un trato – dijo Joel.
Siguieron varios metros en silencio. A medida que se acercaban a la ciudad.
Tuve un sueño extraño anoche – comentó Ellie, de pronto.
¿Qué soñaste? – pregunto Julián.
Resulta que estoy en este avión lleno de gente y todos están alarmados y gritando porque el avión se esta cayendo. Así que voy a la cabina, abro la puerta y no hay piloto – Conto la pelirroja – Intento usar los controles, pero… obviamente, no tengo idea de cómo se pilotea un avión. Y justo antes de estrellarnos, me despierto.
Recuerdo una vez que mi papá me contó de como sobrevivió a un accidente de avión, para su mala suerte tuvo que pasar unos días vagando por el desierto por el que sobrevolaban– comento Julián con nostalgia.
¿Cómo sobrevivió en el desierto? – pregunto Ellie, sorprendida.
No lo sé – respondió el chico, rascándose la cabellera - Tenia mucha suerte parece.
¿Y han estado en un avión alguna vez? – pregunto Joel.
No. Pero es extraño – dijo Ellie.
Bueno. Los sueños son así – dijo Joel.
Cuando llegaron a la calle de entrada a la ciudad, observaron la puerta reforzada que había sido parte de una zona de cuarenta, ahora desprovista de cualquier indicio de seguridad y vigilia.
Miren eso… Otra ciudad, otra zona de cuarentena abandonada – indico Joel, mientras se acercaban – Ahí está el hospital que la luciérnaga menciono. Vamos niños.
Descendieron del autobús y rodearon aquella zona, todo estaba bloqueado por más rejas reforzadas, para seguir tendrían que atravesar los edificios. Lo primero fue una antigua recepción.
Registraron los casilleros en busca de suministros, sin encontrar nada útil. El paso hacia los andenes y estacionamiento estaba bloqueado, tendrían que subir al segundo nivel, dejando ver una escalera a la vista.
Vamos. Tu primero Julián – dijo Joel.
El adulto lo impulso hacia arriba, donde se sujeto del borde y tras un leve vistazo.
Todo OK – Aseguro él.
Ellie – llamó Joel.
La chica se encontraba sentada en silencio, en una de las bancas centrales de la recepción. Joel se acercó a ella, mientras Julián se quedaba esperando para bajar la escalera.
¿Todo está bien? – pregunto Joel.
Si. Estoy bien – dijo Ellie, sin mucho ánimo.
Da la impresión de que estás muy callada hoy – Dijo Joel. Ella solo lo miro.
Oh… lo siento – murmuro, cabizbaja.
No, no es… - dijo el adulto – Está bien.
Volvieron a encaminarse hacia debajo de donde estaba Julián, pero Ellie seguía en el mismo lugar.
Ellie – llamo Julián. Ella alzo la cabeza y lo miro, con algo de sorpresa al notar donde estaba. El pelicastaño le estiro la mano hacia abajo para que subiera.
Se acerco a Joel y este le dio un impulso, mientras se sujetaba por la mano de Julián, hasta que logro trepar, quedando de frente a él, aun sujetados de las manos, el la miro fijamente a los ojos, de cerca.
Estoy bien – susurro – De verdad.
Si tú lo dices – dijo Julián, soltándole la mano.
Los adolescentes le iban a dar la escalera hasta que Ellie comenzaba a alejarse rápidamente.
Oh, dios mío – exclamo Ellie mientras se alejaba.
Julián por su parte le daba la escalera a Joel.
¿Qué pasa? – pregunto Joel, subiendo.
Los 2 siguieron a la pelirroja hacia el interior del café, donde se encontraba mirando por una ventana. Cuando se acercaron, se volteo con una radiante sonrisa.
Tienen que ver esto – dijo, comenzando a correr hacia un corredor a su izquierda.
Joel y Julián corrieron hacia la ventana por la que ella estaba mirando.
¿Qué mierda…? – murmuro Joel, mientras comenzaban a seguirla.
Al final del pasillo, estaba ella mirando a través de otra ventana, cuando se acercaron, la pelirroja volvió a correr, ingresando a una sala de descanso que tenía una pared derrumbada.
¿Estas bromeando? – dijo Ellie, sonando molesta, volviendo a correr más allá. Tanto Julián como Joel miraron hacia afuera a través de una gran grieta, pero no vieron nada.
Volvieron a seguirla a través de unas oficinas, hacia un puente de acero y vidrio que unía aquel edificio con otro. Ellie les pedía que se apuraran, volviendo a correr. Entrando en el siguiente edificio. Tras un recorrido, allí estaba ella, mirando hacia el interior de una sala destrozada, observando una jirafa comiendo de unas hojas.
¿Ven eso? – pregunto Ellie, sonriendo.
Joel avanzó lentamente, mientras los jóvenes esperaban en la entrada.
Shh. No la asustes – pidió Ellie.
No, no lo haré – aseguro el adulto, llegando con el animal, estirando su mano para acariciarla.
¿Qué haces? – pregunto Julián.
Está bien – dijo Joel. Acariciando al animal. Luego les hizo señas para que se acercaran - Vengan aquí.
Ambos se encaminaron con cuidado, hacia la jirafa, imitando a Joel.
Hey allí – saludo Ellie – Es muy genial.
De pronto la jirafa pareció satisfecha y se apartó pacíficamente.
Wow – dijo Julián.
Luego de aquel momento, recorrieron algunos pasillos más, y subiendo hasta alcanzar la azotea, desde donde podían ver a un grupo de jirafas más adelante, Ellie apoyo sus brazos sobre la baranda de la azotea, Joel se puso a su izquierda y Julián a su derecha.
¿Esto es todo lo que esperabas? – pregunto Joel, mirándola.
Tiene sus cosas buenas y malas – dijo Ellie – Pero no puedes negar la vista.
El final ya esta a la vista – comento el pelicastaño, mirándola – Hora de irse.
Cuando disponían a ingresar al edificio, Joel se quedo con la mano en el pomo de la puerta, como pensando en algo.
¿Joel? – pregunto Julián. El solo se volteó.
No tenemos que hacer esto. Lo saben, ¿cierto? – dijo Joel.
¿Cuál es la otra opción? – pregunto Ellie.
Volver a lo de Tommy – dijo Joel – Solo… terminar con todo este asunto.
Yo solo te sigo Joel – comento el pelicastaño.
Después de todo lo que hemos pasado – dijo ella, sin dejar de negar – Todo lo que he hecho… no puede ser en vano.
Luego de eso bajaron las escaleras, Joel iba atrás de sus acompañantes.
Mira, Joel. Te agradezco tus intenciones, pero no podemos detenernos a medio camino. De verdad cuando hayamos terminado, iremos a donde tú quieras – dijo Ellie, mientras recorrían los pasillos del edificio.
Bueno, no me iré sin ustedes 2 – dijo Joel – Así que terminemos con esto.
Continuemos entonces – dijo Julián, determinado.
El edificio estaba lleno de lugares implementados para la protección civil, Julián encontró el antepenúltimo cómic para Ellie, sin nada más que registrar, salieron hacia un área de las tiendas militares de la zona de cuarentena.
Bueno, este lugar me trae recuerdos – comento nostálgico el adulto.
¿Por qué? – pregunto Julián.
Fue justo antes de que todo se viniera abajo. Termine en un triaje – explico Joel, entrando a una tienda – Dios, donde quiera que mirara, solo… veía familias devastadas. Como si todo el maldito mundo se hubiera dado vuelta en instante.
¿Fue después de perder a Sarah? – pregunto Ellie, incomoda al esperar la respuesta del adulto.
Si así es – respondió el con pena.
Yo no puedo imaginar lo que es perder a alguien a quien amas de esa manera – confeso la pelirroja, poniéndose en el lugar de Joel – Perder todo lo que conoces, lo siento Joel.
Está bien, Ellie – dijo el simplemente.
Pero nos tienes a nosotros ahora Joel – dijo Julián, intentando animarlo – Aquí estamos.
Después de un vistazo a las tiendas militares, iban a pasar por un autobús hasta que Ellie se detuvo de pronto y miro a Joel.
Joel… mira, aquí – dijo ella – María nos la mostró y yo… eh, la robé. Espero que no te importe.
No puedes tener las manos quietas ¿Eh? – comento sarcástico el pelicastaño.
De uno de sus bolsillos saco la vieja foto de el y Sarah. Joel la tomo y se quedo viéndola. Contemplándola unos segundos para finalmente guardarla y soltar un suspiro.
Bueno, no importa cuánto lo intentes – comentó Joel - No se puede escapar del pasado. Gracias.
Ella asintió y siguieron adelante, esquivando escombros, derrumbes y autos, atraves de un túnel que apenas se acercaron escucharos infectados y lo peor un gordinflón a la vista.
¡Retrocedan! – pidió Joel.
Pasaron agachados por un momento viendo a 2 corredores pasivos.
¡Oh mierda! – dijo Joel – Bien Julián, yo con el de la derecha, tú con el de la izquierda.
Joel se acerco al primero estrangulándolo, dándole la oportunidad para que Julián le rompiera el cuello como él sabe hacerlo al segundo.
2 menos, quedan muchos más – murmuro el pelicastaño, dejando el cadáver en el suelo.
Más adelante, un corredor pasivo y un chasqueador errático los esperaban.
Julián se acerco al corredor y le rompió el cuello, por su parte Joel no quiso usar dagas y con el hacha que tenía, la blandió al costado del cuello del chasqueador, sin embargo, el gordinflón los escucho.
¡Corran! – ordeno Joel, sacando el lanzallamas.
¡Vienen 3 más hacia aquí! – advirtió Ellie.
Joel quemo por un momento al gordinflón para darles algo de tiempo, también le pidió a Ellie que lo mantuviera ocupado, el primer corredor, Julián le dio una patada con el empeine en el estómago, dándole la oportunidad a Joel de rematarlo con un gancho al mentón.
Jaja y así es como se hace – comento el pelicastaño.
El segundo, Ellie lo había debilitado con 2 balas, dejando Joel y Julián hacerle un Chokeslam contra el suelo.
Buen trabajo – comento el adulto – Ahora yo me encargo del grande.
Y el ultimo, Julián le volvió a dar una patada en el estómago, seguido Ellie le apuñalo la cabeza y el pelicastaño lo remato con un gancho al mentón.
Y no te levantes – dijo Ellie
Siguieron avanzando por el túnel que con el eco del lugar podían escuchar a más infectados, entrando a una sala a la derecha.
Oh dios mío, son demasiados – dijo preocupada Ellie.
Lo se solo sigamos a delante – dijo Joel, avanzando por la oscura sala, al fondo del pasillo 3 infectados pasivos - ¡Oh diablos!
Joel, tu el primero, yo el segundo y Ellie el ultimo – propuso Julián.
Con absoluta coordinación, Joel estrangulo al primero, Julián le rompió el cuello al segundo y Ellie al ultimo lo apuñalo al costado del cuello. Salieron al exterior topándose con más infectados adelante.
¡Retrocedan! – pidió Joel, caminando lentamente - ¡Arriba del camión!
Los 3 subieron al camión, encontrando un manual para Joel, al fondo del túnel, 2 gordinflones, unos cuantos corredores y chasqueadores.
Bien esto es lo que haremos, Ellie tu lanzaras el ladrillo al centro de ahí, yo lanzare la molotov y al ultimo Julián lanzara la bomba de clavos – explico Joel sacando la bomba.
A la señal de Joel, la pelirroja lanzo el ladrillo alertando a un montón de infectados para que el adulto lanzara la molotov, calcinando a un buen número y al último el pelicastaño arrojo la bomba encargándose de los gordinflones, lamentablemente el ruido, atrajo a otros infectados, bajaron del camión a eliminar los que quedaban
Desaparece de aquí – gruño Julián, dándole con un palo a un chasqueador que se acercaba a él matándolo, ahora un corredor se le lanzo con la intención de morderlo.
¡Quita tus manos de el imbécil! – gruño Joel, golpeando al infectado en la cabeza y alejándolo de el seguidamente entre los 2 lo alzaron en el aire y lo estrellaron contra el suelo (Chokeslam) - ¿Quién es el que esta fuera de forma? ¿Eh?
Por su parte Ellie mato al ultimo chasqueador y el lugar quedo en silencio.
Creo que ese era el último – aseguro la pelirroja, recargando su pistola.
Los matamos… creo que los matamos a todos – dijo Joel, jadeando.
Parece que si – confirmo Julián, también jadeando.
Resiste y sobrevive – dijo Joel ya recuperado, avanzando hacia un camión – Bien, pueden empujar la caja para que caiga.
Ellie subió al camión, empujando la caja para que sus acompañantes subieran, el lugar estaba inundado salvo una saliente al costado dejando pasar a nuestros protagonistas.
Cuidado al pisar – dijo Joel – El agua parece bastante profunda.
Joel iba primero para verificar el camino-
Hey, eso es lo que podemos hacer después – comento Ellie caminando hacia el camión de bomberos que apenas sobresalía del agua.
¿Y eso? – pregunto Joel, confuso.
Pueden enseñarme a nadar – ofreció la pelirroja.
Yo te dije que te enseñaría cuando tuviéramos tiempo – refuto el pelicastaño.
Ah verdad, lo había olvidado – respondió Ellie.
Debido al derrumbe, no podían subir directamente al camión, por lo que Joel se sumergió al agua hasta llegar al otro lado, dejándoles la escalera para que subieran, Joel siguió por la saliente de la pared encontrando el ultimo comic para Ellie.
¡Dios! ¡Esta helada! – exclamo Ellie, pasando por el agua hacia una extensión interna, bloqueada por una reja cerrada.
¡Deja de quejarte y avanza! – pidió Julián al sentir el agua fría en sus pies.
Joel intento abrir la reja, pero no obtuvo resultado. Analizaron el sector y notaron que la reja dejaba un hueco por el cual pasar.
Julián – llamó Joel – Encárgate de esto.
El pelicastaño paso hacia arriba y se encamino hacia la puerta, sujetando el tubo que la mantenía cerrada. Un movimiento de atrás alerto a Joel y Ellie. La pelirroja se alarmo demasiado al ver como un chasqueador se levantaba del lugar que no lo habían visto.
¡Julián! – grito Joel.
El chico consiguió darse cuenta a tiempo antes de que el chasqueador lo agarrara, ante la situación, Julián saco el palo que había encontrado, pero el chasqueador fue más rápido y se le lanzo encima, al no tener otra opción, le coloco el palo entremedio de los dientes sosteniéndolo de cada extremo para mantenerlo lejos.
¡Joel súbeme rápido! – pidió Ellie desesperada - ¡Se lo quitare de encima!
El adulto impulso a la chica que apenas puso los pies en el suelo, se dirigió a su amigo.
¡Aléjate de él! – ordeno Ellie, clavándole el cuchillo en la espalda, haciendo que el chasqueador retrocediera, dándole la oportunidad que Julián con un fuerte golpe con el objeto le reventara la cabeza.
Y quédate ahí – dijo Julián, soltando un gran jadeo – Gracias.
¿Estas bien? – pregunto Joel preocupado.
Si, creí que ese era mi fin – confeso el, soltando una risa – Parece que la suerte de mi papá me acompaña.
Ellie abrió la puerta, dejando entrar a Joel, avanzaron hacia el pasillo que tenia 2 caminos, el primero era una puerta que era necesaria una daga, dentro encontraron un par de cadáveres con flechas útiles para Joel y Ellie, sin nada más que registrar salieron al pasillo, alcanzando una enorme estancia provista de viejos y arruinados ventiladores. Todo el muro opuesto a la puerta por la que entraron se había venido abajo, permitiendo ver la superficie, además, el centro del lugar estaba inundado.
Ahí está – señalo Ellie, hacia el exterior se podía ver el hospital.
La única forma de seguir era bajando la escalera de la pared.
Allá arriba hay una paleta – señalo el pelicastaño, y retrocediendo – Bueno Joel te esperamos aquí.
Bien yo iré – dijo Joel, rodando los ojos por la actitud de Julián.
Sin nada más, el adulto salto al agua y se sumergió, dejando a los adolescentes solos, Julián miraba fijamente el hospital, Ellie se unió a el mirando el cielo detenidamente.
Estuvo cerca ¿No? – dijo Ellie, haciendo que Julián la mirara – Hace unos momentos digo.
Si – murmuro el – Como la vez que me salvaste en el centro comercial.
Como dijiste, nos cuidamos mutuamente, cuando vi al infectado, pensé lo peor – dijo ella incomoda.
No importa, estoy bien gracias a ti – confeso el sonriéndole.
No, creo que es lo mínimo que he hecho por ti – dijo Ellie – Tu fuiste el primero en no juzgarme por mi condición, me has cuidado en todo el viaje y a pesar de que nos separamos en lo de David...
Ey Ellie – dijo él, sujetándoles los hombros – Estamos vivos y recuerda que me importas mucho, Ellie… somos un equipo.
Pero… ¿Y si la cura no es posible? – pregunto ella angustiada – Además se que les pagan por esto.
Bueno… entonces volveremos a lo de Tommy y descansaremos – dijo el sonriendo sinceramente – Nunca hemos sabido que esa cura fuera posible aún si no se puede, seguiremos nuestras vidas. Ah y Ellie yo te dije desde el principio que no me importaba la paga… lo hago por ti.
Y sin dejar que siguiera hablando, como un deja vu para Ellie, junto sus labios con su querido pelicastaño, que dé la impresión alcanzo a corresponder algo.
Yo… lo siento – dijo avergonzada la pelirroja ya al separarse, para su sorpresa Julián le devolvió el beso, esta vez mas apasionadamente, aquel tierno acto duro unos segundos hasta que…
¡COF. COF!
Ese ruido hizo que los adolescentes se separaran del beso,
¿Interrumpí el romance? – pregunto Joel irónico, viéndolos del agua.
¿Cuánto rato estuviste allí? – pregunto Julián sonrojado.
Solo hasta que Ellie te beso – respondió Joel.
Esto no va a causar problemas ¿cierto? – pregunto Ellie también sonrojada.
No, no, es más me alegra que ustedes finalmente esten juntos – dijo Joel sincero – Desde que Julián te conoció parece haber cambiado.
¿Lo sabias? – pregunto el pelicastaño confuso.
Soy viejo, pero no ciego – respondió el adulto – Además se que ustedes son adolescentes y las hormonas y todo eso... Ya basta, vamonos.
Joel llevo a Ellie hasta la otra parte.
Aquí voy – anuncio ella, algo nerviosa por el agua – Lo tengo. Con cuidado, ¿Sí?
Apenas llego donde la escalera, Ellie se asomó hacia abajo, viendo a Joel y ahora su pareja.
Ahí va – anuncio.
Tras un click, la escalera se extendió hacia abajo hasta tocar el suelo.
Andando – dijo Joel, quien fue el primero en subir.
Para su mala suerte, un estruendo hizo que la mitad de la escalera soltarse de la pared. Julián se hizo para adelante para sostener la escalera.
Maldición – se quejó el pelicastaño.
¿Qué? ¿Qué paso? – pregunto Ellie desde arriba.
Maldita escalera se soltó de la pared – respondió Joel – Tendremos que buscar otra forma de subir.
Miraron a sus alrededores, viendo que la única forma de cruzar era usándola como puente por donde Ellie había cruzado. Cruzaron para reunirse con la pelirroja en la orilla del derrumbe que daba acceso a otra sección de los túneles, también inundado, aunque en peores condiciones. El desnivel de la construcción hacia que mucha agua inundara el área con una corriente muy fuerte.
Oh, cielos - murmuro Ellie, observando el paso violento del agua.
Déjenme ir adelante – dijo Joel, mirando hacia donde se dirigía el agua. Había un par de autobuses atorados en el túnel que podrían usar para desplazarse – Y ustedes síganme y…
Lo sé – dijo Julián, sosteniendo la mano de la pelirroja – me quedare con Ellie.
Y no se caigan al agua – agrego Joel.
No queremos que el gatito se moje – dijo Ellie, avergonzando a su pareja.
Jaja que graciosa – comento Julián, ladeando una sonrisa.
Joel se puso en marcha, dirigiéndose a la primera tanda de ductos de ventilación. Avanzaron sin problemas por aquellos ductos que resistían el peso de los 3.
Joel llegó al extremo final y, tras una primera observación, saltó hacia el primer autobús volcado. Logrando mantener el equilibrio y avanzando con cuidado para cruzar al otro lado del túnel, donde los ductos de aquel lado lo esperaban. Los adolescentes siguieron descendiendo hacia el autobús hacia otros ductos que resistieron el peso a pesar de estar bastante deteriorados. Este camino los condujo hacia un camión atorado de lado a lado del túnel, cuyo contenedor sobresalía del agua por su parte superior. Siguieron atravesando hacia el otro lado del túnel nuevamente sobre el contenedor. La separación entre el contenedor y más ductos los obligaba a saltar, Joel salto primero.
Vamos, Ellie. Salta – indicó, volteándose para mirar a sus acompañantes, que aún estaban sobre el camión.
Ellie miro a Julián, quien le dijo que saltara primero.
¿Me atraparas? – pregunto la pelirroja, ansiosa.
Te tengo – aseguro el adulto.
Ella dio unos pasos hacia atrasas para tomar impulso y salto aterrizando donde Joel.
¿Ves? No precisaste mi ayuda – dijo Joel, animándola.
Salgamos de una vez de esta cosa – dijo Ellie.
Ambos se voltearon para mirar a Julián.
Adelántense – indico el – No aguantara el peso de los 3.
Ellie avanzo primero. Cuando iban por la mitad, Julián salto hacia el ducto sin problemas y poniéndose en marcha detrás de ellos. Al final de los ductos había un autobús volcado, al que ella, descendió de un salto, apresurada por salir ya. Joel la siguió, aterrizando pesadamente sobre el vehículo. Un gran crujido del metal hizo que Julián se detuviera antes de saltar también. El agua comenzaba a empujar el autobús.
¡Oh no! ¡Muévanse! – dijo Julián desde el extremo del ducto – Tengo un mal presentimiento sobre esto.
El extremo del autobús ya estaba fuera del alcance del pelicastaño. Al otro lado, Ellie consiguió trepar a una plataforma aparentemente solida y firme, con Joel detrás de ella. Pero él no alcanzó a trepar. La orilla de la plataforma se vino abajo cuando se sujetó y para colmo, las puertas del vehículo cedieron dejando caer al adulto al interior de este.
¡Joel! – grito Julián, no pudiendo hacer nada. El autobús estaba cada vez más lejos de su posición. Rápidamente el miro a Ellie asegurándose que estuviera a salvo, solo para observar como ella corría sobre la plataforma en la misma dirección del vehículo,
¡Esto va mal! – grito Julián, intuyendo a lo que va a hacer la pelirroja - ¡Ellie, no!
A ella no le importo la advertencia de su pareja y salto hacia el extremo del autobús que aun tenia las puertas cerradas.
Y entonces Joel intentaba abrir esas puertas desde adentro, jalándolas mientras la pelirroja le daba unas patadas para empujarla hasta que el autobús choco contra un montón de escombros inmóviles que en vez de detenerlos solo hizo voltearlos, ante esta desesperada situación, Julián dejo de lado su disgusto por el agua helada y salto en ella.
La corriente lo arrastraba rápidamente rio abajo, apenas dejándolo maniobrar lo suficiente a lo que tubo que sumergirse para tener mejor visión de lo que esta pasando, aunque debajo del agua estaba oscuro, Julián no podía ver a Ellie en ninguna parte, pero si pudo ver a Joel saliendo del autobús y arrastrado por la corriente que a él también arrastro ahora.
Joel lo estabilizo para mantenerse en trayectoria libre de obstáculos hasta que la corriente se hizo más débil, aun estaban en un túnel submarino iluminado por una luz de más adelante.
Y al final, allí estaba flotando inmóvil Ellie, Julián la vio primero e inmediato fue a nadar donde ella, sus pulmones ya pedían aire así que lo mejor era apresurarse, con toda la adrenalina que tenia llego donde su pelirroja sacándola del agua.
Julián tomo una gran bocanada de aire junto a Joel que había salido del agua también.
¡Vamos Ellie, despierta! – dijo el pelicastaño apretándole el pecho y seguido le daba respiración boca a boca - ¡Respira por favor no me hagas esto!
Julián – anuncio Joel al ver 3 hombres armados más adelante.
¡Las manos arriba! – ordeno el primer hombre - ¡Las manos arriba maldición!
El primero noqueo a Joel de un culatazo en la cabeza.
¿Qué van a hacerme? – pregunto Julián angustiado, pero no obtuvo respuesta si no el mismo destino de Joel.
Continuara…
