¿No me recuerdas? – pregunto tristemente el pelicastaño sin voltearse.
He aprendido a no hablar con extraños – refuto ella sin inmutarse – Ahora voy a pedirte que sueltes el arma de tus manos.
¡Cassie basta!... – dijo Julián, aquello descoloco a la rubia.
Primero dime ¿Cómo sabes mi nombre? – pregunto sería.
Soy tu hermano… que no me recuerdas – respondió.
Deja de decir esos disparates, idiota – demando Cassandra furiosa sin dejar de bajar el cañón.
¿Reconoces esto? – se apresuro en decir el pelicastaño mientras se sacaba el anillo del pecho – Soy Yo, Julián Drake, tu hermano.
Después de aquella declaración hubo segundos de silencio.
¿De verdad eres tú? – pregunto con algo de sorpresa y alivio.
Si, te he echado de menos hermanita – dijo con el mismo alivio.
No puede ser – dijo ella antes de abrazar a su medio hermano – Nunca creí que volvería a verte – Con ese pelo largo no te reconoci.
Pienso lo mismo que tu – dijo el separándose del abrazo - ¿Disculpa, pero Samantha es tu prima?
Si… ¿Le paso algo a ella? – demando ella preocupada.
Tranquila, ella me dijo que aun no habías regresado, le prometí que intentaría encontrarte – admitió Julián, tranquilizándola – Espera… si ella es tu prima… eso me hace a mi…
También es tu prima – termino de decir la rubia.
-Vaya, el tío Sam nunca me dijo que tenía una hija.
-Yo también me sorprendí, cuando me fui con él, me enteré de que tenía una hija y se quedo con nosotros hasta que…
- ¿Qué le paso al tío Sam?
-El… se …no se…lo que se solamente que es que él nos dio tiempo para que nosotros pudiéramos escapar de esas cosas de afuera – comento sin mucha gana la chica Drake - Bueno relájate por ahora.
Julián dejo caer su mochila para husmearla, de ella saco una lata de alimentos.
Ten, debes tener hambre – dijo el ofreciéndole la lata, la cual ella acepto con gusto.
Gracias – agradeció ella, sentándose en el piso – Ven siéntate aquí.
Entonces ¿cómo acabaste aquí? – pregunto Julián tratando de romper el hielo.
Pues estaba por cargar los bidones con gasolina cuando me emboscaron – dijo ella – No tuve otra opción más que correr por mi vida y pues quedé atrapada aquí.
¿Has pensado en una forma para salir? – pregunto el pelicastaño.
La ventilación de arriba y además esperar la noche para tener más oportunidad con esas cosas haya afuera – confeso la rubia, terminando de comer.
Parece una buena idea, pero faltan 3 horas para el anochecer – comento intrigado el chico.
Y pues estoy atrapada aquí desde el amanecer- confeso Cassie.
Pues voy a registrar el lugar por si no te importa – dijo el, la rubia solo se encogió de hombros
Julián comenzó a revisar el lugar. Era bastante grande con una altura similar a 2 pisos. La ventilación que señalo Cassie se podía alcanzar ya que estaba encima de unas cajas de madera.
La chica de curiosa abrió la mochila de su hermano.
Tienes varias cosas – comentó hasta ver el revolver de Sully - Esta arma se me hace familiar.
Ah pues, me encontré al señor Sullivan ayer, me salvo la vida – dijo – Quédatela si quieres.
Gracias – dijo ella, colocándola en su cintura.
Bien nada útil por ahora – comentó el pelicastaño al terminar – Bien esperemos hasta el anochecer.
Ok, yo dormiré por mientras – dijo Cassie antes de cerrar los ojos.
3 horas después…
¿Estás listo hermanito? – pregunto nerviosa la rubia.
Si… - suspiro el, abriendo la reja de la ventilación – En unos minutos estaremos libres o muertos.
Los hermanos Drakes comenzaron a caminar por los conductos con mucha cautela hasta salir por el otro lado del lugar.
Hay que escalar ahora – comento Julián mirando a su hermana - ¿Sabes trepar?
Soy una Drake, debo saberlo – respondió orgullosa la chica.
El pelicastaño comenzó a trepar por la madera que sobresalía del taller, todo iba bien hasta que Cassie vio a un corredor de espaldas en el techo.
¡Julián! – susurro la rubia – tienes a uno arriba.
El pelicastaño tomo impulso, para darle un golpe en el cuello, seguidamente lo derribo, arrojándolo al piso.
¡Nos vemos imbécil! – murmuro el, colocándose al lado de un tubo de metal – tu primera hermana.
¿Estas seguro? – pregunto ella insegura.
Si, trepa sobre mí, tengo un buen agarre – comento el, dejando que Cassie le pasara por encima - ¡Ay! ¡Ayayayay!
Nos vemos abajo – dijo ella, deslizándose por el tubo, seguidamente Julián también paso por el tubo.
Una vez que tocaron el suelo los hermanos Drake dieron la vuelta al taller aun sin toparse con infectados, Cassie por las dudas, saco su escopeta de su espalda.
¿Tenias una escopeta? – susurro Julián, mirándola.
Es solo para casos de emergencias – dijo ella, mirando a un grupo de infectados más adelante – Continuemos.
El dúo continuo su camino por la aterradora ciudad, matando lo menos posible para no ser vistos, la noche les servía para ocultarse en las sombras, lastima que para los chasqueadores esa ventaja no funcionaba.
Hay esta la gasolinera – señalo Julián adelante de ellos – Ya casi salimos de este basurero.
El tanque de gasolina en el piso se hizo visible al llegar a la estación de servicio, lastima que para ellos, 2 infectados fueron alertados cuando el pelicastaño recogió el bidón, sin otra alternativa, Cassie les voló la cabeza a los 2 de un escopetazo que se oyó por todos los alrededores.
¡Por aquí! – grito la rubia, dirigiéndose hacia la calle que perpendicularmente que estaban atravesando para cambiar de dirección hacia el exterior de la urbe.
Por el callejón – indico exasperado – No te detengas, este lugar no es seguro.
Los Drakes atravesaron el callejón, justo de las sombras salió un corredor que se le arrojo a Cassie, que de puro instinto levanto la escopeta manteniendo su mandíbula lejos de ella.
¡Suéltala maldición! – gruño Julián dándole un culatazo en la cabeza matando al infectado.
Gracias hermanito – dijo ella aliviada – Mierda vienen 5 más hacia aquí.
Esto es para ti – dijo el chico arrojándoles una bomba de clavos acabando con todos ellos.
Ya faltaba poco para volver a donde estaba su prima.
Vaya lo logramos – jadeo Cassie, mirando a Julián.
No voy a mentir, no estaba seguro de que lo lograríamos – confeso también, tomando una bocanada de aire.
Los Drakes empezaron a reírse mientras apuraban el paso hasta que el bullicio de los infectados comenzaba a hacerse presente. Cuando miraron hacia atrás, vieron algo que les helo la sangre. A lo lejos se podían ver a un inmenso grupo de infectados acercándose.
Ni Cassie, ni Julián, tuvieron el momento de comentar algo, solo miraron hacia adelante con la única intención de escapar de aquel infierno.
¡Ve por Sam! – grito la rubia - ¡Tráela mientras lleno la furgoneta!
¡No te mueras si! – grito el, antes de dirigirse a la casa en la cual estaba su primera.
Cassandra corrió hacia un costado del vehículo, mientras Julián abría la puerta de una patada. La rubia abrió la abertura del tanque de gasolina comenzando a llenarlo, ese tiempo se le hizo eterno. Una vez que termino de vaciar el contenido vio como su hermano llegaba con Sam de una mano.
¡Cassie! – llamo ella feliz.
¡No hay tiempo! – grito ella - ¡Apúrense!
Julián se subió de piloto, mientras que Sam se colocaba de copiloto, la rubia sin otra alternativa ascendió al capo de la furgoneta para tener una mejor visión de donde vendrían los infectados.
Vamos, maldita sea, enciende…. ¡Si! – dijo triunfante – Sam, ábrele la puerta atrás a Cassie.
La rubia camino por encima de la furgoneta, antes de que un corredor escalara la parte de atrás del vehículo, a Cassie no le dio otra opción más que darle un culatazo para atontarlo y con otro lo arrojo lejos de ella matándolo.
La niña le abrió la puerta a su prima para que entrara, antes de que un chasqueador le agarrara la pierna intentando arrojarla del auto, Cassie le pateaba la cabeza para que la soltara, sin embargo, el infectado la tomo con más fuerza, a lo cual la rubia tuvo que aferrarse del asiento que estaba atrás.
¡Julián, cuida a Sam por mí! – dijo la chica, pensando que ya no había nada más que hacer.
¡Nooo! – dijo la niña, cortándole el brazo al chasqueador con el hacha que había ahí.
¡Arranca! – pidió Cassie, una vez que cerró la puerta.
La furgoneta se alineo nuevamente con el camino, con la parte trasera derribo a unos cuantos y con otra sacudida escaparon de la ciudad de una vez por todas.
Luego de conducir por unos minutos, ya podían sentir la calma en el ambiente así que se detuvieron por un momento.
¡La encontraste! – grito alegre Sam - ¡Y volvieron sanos y salvos!
Y otra cosa que tienes que saber Sam – dijo Cassie bajándose del auto acompañada por el pelicastaño – El es mi medio hermano.
¿Qué? – pregunto la niña.
Somos primos Sam – aclaro el, dejando que la niña lo abrazara.
¿Vas a quedarte con nosotras? – pregunto ella, alzando la cabeza con emoción.
Hasta que llegue a donde tengo que ir – admitió el pelicastaño, poniendo triste a su prima – Aun tengo que volver por donde vivo en Jackson ¿Y ustedes a donde quieren ir?
La verdad quiero encontrar un lugar seguro donde podamos vivir – dijo Cassie, colocando un brazo en el hombro de Sam.
Entonces, vengan conmigo – sugirió el, entusiasmado.
Digamos que… vamos a donde vives. Vemos a tu grupo y viviremos ahí – ofreció la rubia - ¿Me das tu palabra hermanito?
Entonces, somos un equipo – dijo, inmediatamente - ¿Cómo nos llamaremos?
Los Drakes – sugirió la pequeña emocionada.
Listo, los Drakes nunca serán vencidos – agrego Cassie antes de subir al auto.
Bien porque tenemos que dormir ahora – sugirió Julián entrando en la parte del conductor – Estoy agotado, seguiremos al amanecer.
Ahora que lo pienso – comento la rubia subiéndose de copiloto – nunca me hablaste sobre ti.
Si te lo digo ahora, tardaría mucho en decirte todo, te lo resumiré, luego de separarnos me fue con mi tía, hasta que un día teníamos que contrabandear a una niña, al final todo salió mal, viajamos por todo el país, junto al viejo Joel y esta niña que terminaría siendo mi novia – explico sin mucha gana el pelicastaño.
Mi hermanito tiene pareja oh eso es tan tierno – bromeo Cassie haciendo sonrojar a su hermano.
-Y pues estaba con ella y otra amiga antes de caerme al río, encontrarme con Sully y pues encontrarte a ti hermana.
-Tengo una duda. ¿Qué habrías hecho de no encontrarme?
-Pues, nunca podría haberte vuelto a ver y además me hubiera llevado a Sam conmigo, seria muy cruel dejarla sola allí.
-A decir verdad, es bueno que nos reencontremos luego de muchos años, la suerte de los Drakes nunca falla.
-Sabes mejor hay que dormir, necesitamos energía para mañana.
-Tienes razón hermanito, hasta mañana.
Continuara…
