Aviso: Se lo que estás pensando ya que dije antes que ya había terminado la historia, pero se me ocurrió esto así que léanlo, sin más relleno comencemos.
Después de que Julián hallara a Ellie ambos volvieron hacia las instalaciones de Tommy.
¡Llegamos! – exclamo el pelicastaño cuando empezó a trotar hacia su destino.
Todo estaba tranquilo, como si para la época fuera raro eso, con cuidado treparon las puertas para poder entrar sin problemas. Varios de los caballos se alejaron de ahí al verlos.
Dulce hogar – dijo la pelirroja contenta.
Ahora tenemos que subir hacia mi habitación sin hacer el menor ruido – advirtió Julián – Y esperar que mis invitadas no se despierten. Entonces tu bajaras a desayunar diciendo que ya has llegado.
Bien – acepto Ellie mientras entraban en la cabaña.
Diré: ¡Cassie mira quien ha llegado! Seguido ella se pondrá muy contenta y… - no alcanzo a terminar ya que enfrente de ellos estaba parada la rubia, con las manos en sus caderas, pasando la mirada a ambos lo que parecía un tigre de colmillos asesinos – Hola hermana…
¿¡Dónde habías estado!? – pregunto la hermana en un tono funesto - ¿Tienes idea de lo preocupada que estaba?
-Perdón, Cassie, pero es que, mira, estaba…
- ¡Tu cama vacía! ¡Ninguna nota! ¡Pudiste haber muerto o te pudieron haber secuestrado!
Julián lo único que podía hacer era agachar la cabeza ante los regaños de su hermana mayor, la rubia dio un suspiro antes de dirigirse a Ellie.
Así que tu debes ser ella, de la que Julián me ha hablado tanto – dijo ella examinándola brevemente y extendiéndole la mano – Cassandra Drake.
Eh… Ellie – dijo ella aceptando la mano de ella – Un gusto conocerte.
Luego de aquel momento, lo 3 fueron a la cocina la cual era pequeña. En el medio había una mesa de madera limpia y sillas.
La pelirroja se sentó en una de estas mientras esperaba el desayuno, lo único que se oía era el ruido de la rubia mientras preparaba la merienda.
Tu no tienes la culpa Ellie – le aseguro la chica Drake, dándole una paila de huevos – El plan original era que mi hermano y yo te saldríamos a buscar hoy mismo. Pero el estúpido de mi hermano…
¡Estaba muy ansioso sabes! – dijo Julián.
¡Te dije que ella estaba bien! – dijo la Drake.
En ese momento, interrumpió la conversación una figura pequeña, la pelicastaña, que llevaba puesto un largo camisón y que apareció en la cocina, dio un gritito y salió corriendo.
Es Sam – le dijo Julián a su pareja en voz baja – Mi prima, estaba junto a Cass cuando la encontré.
Debe estar esperando un autógrafo por parte de ella – dijo la rubia con una sonrisa.
Luego no volvieron a hablar hasta que los 3 terminaron sus respectivos desayunos.
Cielos, ya estoy lleno – dijo el pelicastaño, bostezando – Creo que me iré de nuevo a la cama y…
Nada de eso – interrumpió su hermana – Como te la pasaste toda la noche por ahí, nos tienes que ayudar a sacar algunas cosas.
¿Qué tipo de cosas? – cuestiono el hermano.
Dijiste que nos llevarías a donde vives – recordó la rubia.
Oh es cierto lo olvide – dijo Julián tomándose la cabeza.
Bueno, ya que estamos los 3 porque no salimos a explorar un rato – propuso Ellie.
No lo sé, tu que dices Cass – dijo inseguro él.
Dejare a María al cuidado de Sam así que por mi parte no hay problema – aseguro Cassandra – Es muy pequeña para esto.
Vámonos entonces – dijo Ellie saliendo hacia el patio.
Los 3 fueron hacia la furgoneta la cual estaba a unos metros de ahí, la encendieron y fueron hacia otra aventura.
Tras emerger del bosque se encontraron con otra estructura construida por el hombre la cual se veía algo desgastada, al no poder pasar con el vehículo tuvieron que salir de el para seguir a pie.
Qué raro con esto no nos topamos de camino aquí – comento la rubia.
¿Qué creen que sea este lugar? – pregunto Ellie curiosa.
Vamos a investigarlo – dijo Julián, poniéndose en marcha – Andando.
Y así los 3 siguieron, manteniéndose cerca y en completa alerta.
Al llegar a las escaleras de los apartamentos, el lugar estaba completamente deshabitado ni matones ni infectados.
Los únicos que estaban eran ellos 3 en total alerta, deteniéndose en el primer peldaño mirando hacia arriba. En aquel nivel no había nada más que una sala vacía con hierba en todos lados, sin embargo, más arriba vieron a la distancia varias puertas, algunas abiertas y otras bloqueadas.
Julián subió primero con su pistola en mano, Ellie lo siguió junto con su arco y Cassandra con el revolver de Sully.
Cuando llegaron al nivel superior, lo que los oriento hacia un largo pasillo que conectaba todas las puertas.
No hagan ruido – pidió el pelicastaño, comenzando a avanzar.
El primer cerrojo estaba abierto, confirmando que eran departamentos, siguieron avanzando topándose con más habitaciones vacías.
Al confirmar que eran los únicos, registraron el lugar, encontrando algunas cosas útiles, al terminar pasaron al siguiente apartamento.
El departamento de ahora era idéntico al otro, con la única diferencia de que estaba únicamente con camas en las habitaciones, lo que más destacaba era un panfleto sobre una mesa.
¿Ey que es esto? – cuestiono Julián agarrándolo y examinándolo – Parece ser los planos de un arquitecto.
El les enseño el papel a las féminas.
No entiendo nada sabes – reclamo Cassandra al ver los garabatos que no comprendía - ¿Qué es este lugar?
Es solo un montón de basura – dijo Julián arrugando el papel y arrojándolo lejos.
Continuaron revisando el lugar, no encontrando nada, hasta que se asomaron por el balcón viendo otra estructura de concreto y metal, rodeada por la flora.
Que te apuesto que ese plano, era sobre eso – señalo Ellie.
Tal vez encontremos algo allí – aseguro Julián – En marcha.
Los 3 bajaron hacia la salida y les tardo unos 10 minutos a pie llegar a las instalaciones.
La construcción tenia al menos unos 40 metros cuadrados por una base de hormigón armado y asfalto, desde la posición en la que estaba el trio podían notar diversas estructuras cuadradas, rectangulares y cilíndricas elevándose hacia unos 8 metros.
¿Qué rayos es esto? – pregunto Ellie, anonadada.
Déjame pensar… - exigió Cass poniendo un dedo en su mentón – Debería ser algo relacionado con la limpieza del agua.
Algo así como una planta de agua – complemento el pelicastaño.
¿Y para que es? – pregunto curiosa la pelirroja.
Para limpiar el agua antes de devolverla de donde la sacaron – explicaron los hermanos – Atreves del alcantarillado.
Ugh que asco – comento Ellie al pensar de como el agua con mierda pasaba por ahí.
Comenzaron a descender hacia la planta.
Entonces… ¿Cómo le sacaban la suciedad? – pregunto asqueada pero intrigada la chica.
Estudiaban para especializarse en eso – declaro su pareja – Recuerdas en la universidad que lo explicamos junto a Joel.
-Oh bien.
El camino se hizo más difícil al llegar a la bajada obligándolos a disminuir la velocidad por la cual iban.
Saben, sigo pensando en que estaría haciendo si no existiera esta pandemia – dijo Julián.
No quiero desanimarte hermanito porque si esta plaga no hubiera existido, tu tampoco existirías – respondió su hermana en un tono apenado.
Uh… eso si que es triste – murmuro Ellie.
Es cierto, papá hubiera seguido viviendo tranquilamente contigo y tu madre – comento desanimado él.
Ya no te deprimas por eso, esta pandemia me dio un hermano que admiro demasiado – reconforto la rubia sobándole la espalda a su hermano.
Gracias – dijo el con una sonrisa.
Y además no nos hubiéramos conocido – agrego la pelirroja sonriéndole.
No importa… continuemos – dijo Julián pasando por un camino resbaladizo.
Llegaron finalmente a terreno estable, al nivel de la planta y acercándose a ella. Se veía bastante increíble visto desde las alturas, era tan grande como para albergar a un pueblo pequeño.
Ahora estaban justo enfrente a la entrada
Es un lugar tan grande – hablo Ellie.
Lo que cubría el acceso y lo que antes era un puesto de vigilancia había colapsado dejando escombros y basura por todos los alrededores que además les daba acceso directo.
Desde allí, notaron que el piso estaba cubierto con pavimento para que transitaras por él.
Parece una calle – miro la pelirroja.
Para ser tan amplio, debieron transitar con vehículos – explico Casandra – Tal vez, encontremos algo como parte de nuestra excursión.
Sin inconvenientes rodearon algunos de los desperdicios para ingresar en la planta, al caminar en completo silencio por el camino principal.
Una calle amplia con 4 carriles, 2 por cada dirección que atravesaba toda la zona y con musgo por todas estas.
Parece que agarraron sus cosas y se fueron a la chucha – comento Julián – Debieron colapsar por las plantas.
¿Qué creen que sea ese barro café de ahí? – señalo Ellie.
Creo que es lo que creo que es… – admitió su pareja.
¡Que asco! – exclamo Cassandra.
Tras los primeros metros de camino a la derecha, se extendía un espacio despejado justo en la parte delantera de un edificio de un solo nivel ancho hacia sus costados con los vidrios rotos.
A la izquierda había otro edificio de un solo piso, sin embargo, sin posible acceso a él.
Vamos al de la derecha – pidió el pelicastaño dirigiéndose al edificio.
Al decidir explorar la vivienda el silencio volvió a hacerse presente, justo al frente de un gran oyó negro el cual tenia un letrero que indicaba las direcciones.
Al fondo de la derecha había algunas salas donde manejaban la planta y a la izquierda conducía a un cruce con dirección a los laboratorios.
Deambulemos por aquí primero – dijo Ellie – Luego vamos hacia donde están los químicos.
Al hacer un breve chequeo, logrando encontrar algunas tijeras y alcohol, antes de pasar al centro de control.
Tras una puerta que anteriormente se tuvo que abrir automáticamente, entraron en una gran oficina con monitores y escritorio en mal estado.
Bien, vámonos al laboratorio, no hacemos más falta aquí – dijo Julián.
Volvieron hacia atrás, saliendo por la entrada, encontrando un largo pasillo dividido por más puertas de metal oxidado, el pelicastaño intento abrir una, pero fue inútil.
Cass, ayúdame con esto – pidió el.
La rubia se acerco a su hermano, empezando a empujarla varias veces hasta que cedió por una patada que le dieron.
Con un fuerte ruido que fue potenciado con el eco del lugar, cuando de repente otro sonido extraño los alarmo.
Eso fue lo que creo que fue… - comento Ellie antes de que el alarido se hiciera más fuerte.
¡Ah mierda, ellos otra vez! – dijo Julián, mirando la salida la cual dejaron abierta.
Entren – indico Cass - ¡Rápido!
Cuando el trio entro, el chasqueador que los había detectado se lanzo a la carrera contra ellos, para su suerte lograron cerrar la puerta a tiempo logrando que el infectado chocara su cabeza contra el acero.
Por lo que pudieron notar, fue que escucharon a más de ellos acercarse al lugar.
Genial, tenemos compañía – susurro la pelirroja.
Al menos se quedarán ahí, por un buen rato – murmuro la rubia.
Luego, voltearon hacia el laboratorio bastante oscuro ya que el trio tuvo que encender sus linternas para poder ver.
¿Qué hacían aquí? – pregunto Ellie curiosa.
La limpieza – opino su cuñada.
Entraron en la primera sección, un sitio de trabajo con máquinas incrustadas en las paredes completamente fuera de servicio.
La segunda era más pequeña con puestos de trabajos para una persona solamente.
Y la tercera no tenia nada importante que mencionar, terminando por la visita al laboratorio. Viendo al final del pasillo una salida de emergencia, lo único que les impedía pasar era otra puerta sin seguro.
Julián con mucha cautela empujo el cerrojo lo suficiente para que lograran salir con los perturbadores sonidos de los infectados a sus alrededores.
Los 3 siguieron a hurtadillas por el lugar, tratando de rodear el edificio para volver a la furgoneta cruzando las oficinas de los guardias.
Por aquí es, nos internaremos hacia el centro – susurro el Drake, mientras caminaban pegados al muro hasta tener que saltar a otro borde – Tranquilos no podrán vernos.
Ok – dijo Ellie, justo mientras alcanzaba la esquina de la calle tras el edificio.
La pelirroja paso por el angosto pasadizo, con la mirada enfocada en su objetivo. Fue cuando la chica Drake intento pasar hasta que sintió un grito desde atrás de ella, a duras penas la rubia logro saltar al otro extremo, lo cual hizo que el infectado hiciera lo mismo afirmándose de su pierna para no caer.
¡Te tengo! – afirmo su hermano agarrándola del brazo para que no cayera con él.
Mierda… ¡No puedo…Suéltame! – gruño Cass mientras le daba patas en la cabeza al corredor para que la soltara, tras un momento que se hacia eterno entre ambos, el infectado cedió cayendo hacia el suelo – Gracias.
Cuando los 3 se repusieron de aquel sucedo, mas ruido de ellos los alertaron.
¡A la mierda! – grito Ellie, sacando su arma.
¡Hora de correr! – exclamo Julián.
Continuara…
