La situación que estaban viviendo parecía bastante similar para ellos, Julián les dio un empujón a las chicas hacia la calle lateral, de atrás de ellos desde la vuelta al edificio del laboratorio se escucharon más infectados.
¡Por aquí! – grito Cassie, alcanzando una esquina e internándose en una segunda calle.
¡No paren! – exclamo su hermano - ¡Tenemos que trepar!
Entre los 3 escalaron una reja, llegando al otro lado viendo como los 4 infectados liderados por un chasqueador chocaban con la maya la cual resistió para darles un poco más de tiempo para que escaparan.
Siguieron corriendo hacia la calle principal, aun les quedaba un largo recorrido para salir de ahí.
¡Allí! – señalo Ellie.
Continuaron según la indicación de la pelirroja hacia unas estructuras de hormigón que casualmente tenían unas escaleras que llegaban hacia arriba de ella.
¡Suban! – dijo Julián.
Corrieron hacia la estructura, varios corredores surgieron de las calles, comenzaron a intentar atrapar a sus presas,
El primer infectado que llego contra ellos, la rubia lo acabo de un solo balazo con el revolver de Sully luego de eso pudieron llegar hacia la escalera la cual estaba partida por la mitad y la única forma de subirla seria a través de un impulso.
¡Vamos Ellie arriba! – urgió el pelicastaño juntando sus manos - ¡Mierda hermana!
Cass se dio cuenta ante el llamado de su hermano, quien ya estaba listo para impulsarla para trepar, la rubia se dirigió a el poniendo un pie sobre sus manos y saltando hacia la escalera mientras Ellie se encargaba de reducir el numero de infectados para darles más tiempo.
¡Julián! – llamo la fémina, extendiéndole la mano a su hermano para que subiera.
Pero era demasiado tarde ya que si intentaban subirlo lo único que lograrían es que fuera como si lo lanzaran a los leones, el pelicastaño sabía que no había otra opción y comenzó a correr para alejarse de esas cosas.
¡Sigan si mi por ahora! – grito el, mientras se alejaba - ¡Nos vemos después!
¡Julián! – bramo Ellie, mirando a su pareja como se alejaba a toda velocidad de los infectados.
¡Vamos Ellie, tenemos que seguir! – recordó la rubia quien estaba al lado de ella - ¡Tranquila, el estará bien!
Ella solo asintió mientras subía la escalera y al llegar a la superficie se dieron cuenta que había una caída de unos 4 o más metros y que el cilindro era solo un contorno, abajo en el interior de ese tanque, estaban los restos de lo que solía ser un puente.
La única opción que les quedaba era pasar apegados al muro y sin caerse al pozo, con mucho cuidado, comenzaron a pasar por la pared hasta otro cilindro.
¿Qué crees que tenían ahí dentro? – pregunto nerviosa Ellie.
Lo más seguro agua diría yo – respondió Cassie – Aunque por el color que tiene ahora, no parece que este limpia.
¿Alguien se habrá caído ahí dentro? – comento ella - ¿Puedes imaginarlo?
-No gracias.
Al llegar hacia la otra estructura al atravesar un corto puente que apenas resistió su peso, pero ahora tenían otras opciones para salir.
Creo que atravesar este puente es mejor idea – dijo Ellie.
O tomar el camino largo que lo más probable este lleno de infectados y pasar sin caernos al agua – sugirió la rubia.
Ambas lo pensaron por un momento hasta decidirse.
- ¡El puente!
Atravesar esa vía no fue la mejor idea, cuando apenas llegaron al otro lado del tanque provocando que este se derrumbara cayendo al foso el cual provoco un estruendo alertando a unos cuantos infectados.
Vamos hacia allá – señalo Cassandra a una tercera estructura, justo frente al pequeño puente que les abriría paso.
La mayor cruzo primero y la otra lo siguió subiendo otra escalera hacia la estructura, antes de ser vista por un corredor que se fijo en ellas, Ellie no lo pensó 2 veces y le atravesó la cabeza con una flecha.
Otro corredor apareció recibiendo una flecha en la cabeza, el tercero fue un chasqueador que gracias a su ceguera pudieron derribarlo hacia el pozo, más de ellos se hicieron presente, pero lo único que hacían era molestarse unos a los otros ya que acaban en el fondo del agua.
Eso fue fácil – opino Cass al terminar de derribar al ultimo chasqueador al darle una patada en el estómago.
Al llegar hasta la parte superior de las escaleras, echaron un vistazo hacia abajo, todo estaba bien, no se escuchaban disparos para su alivio ya que eso seria una señal de que Julián estaría en problemas.
Mira eso – señalo la rubia a una oficina – Podemos ir para allá y quizás encontremos a mi hermano.
Vamos entonces – dijo animada la pelirroja.
Bajaron las escaleras, llegando al piso sin interrupciones, siguieron el camino hasta la entrada de otra oficina, lastimosamente la entrada a esta sala estaba cerrada.
Ah por supuesto, cerrada – maldijo Cass – Eh incluso si la forzamos haría mucho ruido.
Oh podríamos pasar por la ventanilla de arriba – señalo Ellie.
Todo tuyo cuñadita – comento Cass juntando sus manos para que la otra chica pasara.
Cuando la pelirroja entro en la oficina inmediatamente le abrió la puerta a su acompañante, no querría registrar sola esa sala.
Las 2 registraron, encontrando solo unos papeles viejos, nada útil para ser más específico, luego se enfocaron en un gran casillero el cual tenia un fuerte candado oxidado.
Carajo – dijo Ellie.
Si lo cerraron de esa forma algo debe tener – dijo Cassandra – Quizás haya cosas valiosas del otro lado.
Que no ves que esta cerrado con llave – recrimino la pelirroja sin ánimos.
Tranquila, esto se soluciona de esta manera – aseguro la rubia, mientras husmeaba en su mochila encontrando un silenciador colocándolo en el cañón de su arma y disparándole a la cerradura rompiéndolo – Listo.
¿Tenias un silenciador todo este tiempo? – cuestiono molesta la chica.
Si – respondió lo mas calmada posible la otra.
¿Por qué no lo usaste antes entonces? – interrogo más molesta Ellie.
Em… no lo sé – respondió ella rascándose la cabeza.
Ya al terminar de discutir, abrieron la puerta del casillero encontrando unas cuantas balas en él para el revolver de Cass.
El que lo encuentra se lo queda – dijo la rubia agarrando la munición.
-Suertuda.
Al no tener nada más que registrar, se dirigieron hacia la puerta para volver al exterior.
Las afueras de la oficina estaban despejadas, al intentar orientarse de acuerdo con el lugar, tenían opciones de seguir deambulando o ir directo a la salida.
Que tal si echamos otro vistazo por aquí – murmuro Cassie a su compañera.
Sigamos entonces – convino Ellie – Quizás hallemos a Julián pronto.
Continuaron caminando en total alerta por sus alrededores ya que se podían escuchar algunos alaridos, ambas se escondieron detrás de un cajón cuando escucharon el chasquido de uno de ellos el cual estaba buscando algo.
Ellie iba a matarlo, pero Cassandra la detuvo al escuchar como 2 corredores aparecían por detrás del chasqueador los cuales pasaron de largo con el otro infectado siguiéndolos, pero a su ritmo.
Ya cuando era seguro salir, ambas se dirigieron a lo que parecía una bodega, cuya entrada estaba fuertemente cerrada por una cortina de hierro.
Ambas se aseguraron de que no hubiera moros en la costa para poder levantarla, lo cual hicieron.
Yo la sostengo…Pasa tu primero – gruño la rubia – Sostenla con algo.
Ellie asintió con la cabeza, deslizándose por debajo de la cortina, ahora ella sosteniéndola con todas sus fuerzas.
¡Bien vamos! – exclamo la pelirroja desde adentro.
Cassie paso lo más rápido que pudo antes de que Ellie soltara la cortina dando un fuerte estruendo al caer.
Uff, casi quedo partida a la mitad por eso – comento la rubia antes de mirar a su cuñada - ¿Cómo era Julián cuando te conoció?
- ¿No te lo he dicho?
- No, se que lo intentaste apuñalar la primera vez que lo viste.
Jajaja, eso si paso en realidad – dijo Ellie riendo – Julián era un poco tonto, a decir verdad, pero se preocupaba mucho por mi…
Al menos el esta en buenas manos – comento la rubia sonrojando a su compañera – Mejor sigamos sí.
Al fondo del lugar, no obstante, había un recinto más pequeño delimitado por unas rejas metálicas junto a una puerta cerrada.
¿Julián donde te metiste? – se preguntó Cassie, lo que no sabría era que apenas dijo su nombre la cortina de hierro se comenzaba a elevarse de repente.
El pelicastaño rápidamente cruzo la cortina, antes de fijarse en las féminas las cuales le apuntaban ya que no sabían que era él.
Hola – saludo el, levantando ambos brazos.
¡Julián! – dijeron las 2, bajando sus armas.
¿Siguen aquí, por qué? – cuestiono él.
Te estábamos buscando y pues apareciste de la nada – respondió Ellie.
-Ah pues vámonos entonces…
Fin.
