Advertencia: este capítulo tiene un ligero contenido lemmon, en otras palabras, yaoi hard pero del bueno x'D si aún estás dispuesto a seguir leyendo "bienvenido seas" pero si no te gusta el lemmon te sugiero esperar a que salga el capítulo ocho de este fanfic.
Capítulo 7.
Estaban bebiendo en la habitación de Steve una tarde, bueno, Steve lo hacía, Snot tiene mejor conciencia para no dejarse convertir en su madre, por otro lado Steve dejaba que el alcohol subiera directamente a su cabeza.
-No creo que deba hacerlo-dijo Snot mientras Steve levantaba la botella de cerveza hacía él-ya sabes...por causa de mi mamá...-añadió encogiéndose de hombros.
Steve intentó acercarse aún más a su novio.
-Tomé unas cervezas y estoy bien ¿quieres una cerveza, Snot?-lo penetró con la mirada, ofreciéndole otra vez.
-Uh...-Snot arqueó una ceja-no, estoy bien ¿dónde están tus padres de todos modos?-
Steve se encogió de hombros y miró hacia adelante, sintiéndose cálido y un poco entumecido.
-Probablemente estén haciendo algo o que sea igualmente grosero-se rió de su propia broma-No... ¡No lo sé, hombre!-
Snot lo miró preocupado un momento antes de darle unas palmaditas en la espalda torpemente, Steve siempre tuvo el peso ligero. Steve notó sus manos y la forma en su corazón latía con fuerza bajo su piel haciéndolo casi vibrar, extraño, casi nunca bebía debido a que prefería mantener sus pensamientos tranquilos alrededor de él ¡demonios! Era el único de la familia que nunca había fumado marihuana, a pesar de estar continuamente dentro de la casa, así que todas las sensaciones que estaba experimentando actualmente eran por causa de la cerveza. Eran extrañas y casi bizarras para él, tal vez...solo necesitaba relajarse.
Bajaron las escaleras, salieron afuera para conseguir un poco de "aire fresco". Snot pensó que sería una buena idea para Steve, en verdad que no se sentía bien, miró hacia arriba y notó algunas nubes de tormenta en el horizonte, pronto comenzaría a llover, se preguntó si debía irse a casa ahora para tratar de evitar la lluvia, su tío estaría enojado con él si volvía tarde a casa. Steve lo miró con esa sonrisa otra vez.
-¿Puedo ayudarte?-Snot elevó una ceja.
Eso debió haber sido divertido porque pronto Steve estalló en risas, sintiéndose muy intoxicado. Se tropezó con Snot que lo sujeto mientras lo mantenía cerca de él, empezó a sentir un extraño calor que se extendía por todo su ser, no pudo evitar sonreír. Steve extendió su mano para tocar el rostro de su mejor amigo.
-Snot... ¡eres tan lindo!
El chico empezó a reírse ante la declaración, había oído muchas cosas antes en su vida pero ¿qué era lindo? Eso nunca, Steve estaba realmente ido. Snot colocó suavemente las manos en los hombros de Steve, apretándolo ligeramente inclinado mientras empezaba a mirar de un lado a otro un poco dudoso.
-Yo creo que tu eres lindo, Steve.
El chico de lentes lo miró a los ojos sonriendo mientras él se inclinaba lentamente para capturar sus labios con los suyos. Era una sensación extraña, todavía tan atrayente y emocionante como la noche anterior pero también diferente en alguna manera, por no mencionar que ahora había un ligero balanceo por parte del menor y el olor a cerveza en su aliento que se añadía a la mezcla. Snot lo besó intensamente, sintiendo como si estuviera en llamas.
De repente, estaban en el pavimento del patio. Snot se colocó encima de Steve mientras se besaban y pasaban las manos torpemente por el cuerpo del otro, si el chico estaba realmente intoxicado, no parecía afectarlo mucho su beso ni su lengua. Steve sintió que las manos de Snot se aferraban a su camisa arrugando la tela mientras lo besaba con más intensidad entrelazando su lengua con la suya propia, fue fantástico. Se recostaron ahí por un tiempo, lo suficiente para que las nubes oscuras se acercaran sobre sus cabezas pareciendo aún más traicioneras que antes.
-¡Steven Anita Smith!-una voz sonó repentinamente, sorprendiendo a los dos desde su lugar.
Era la madre de Steve quien los estaba mirando fijamente, Steve giró la cabeza hacia atrás para mirar a su madre en un estado de shock. Snot se sentía muy incómodo cuando rápidamente se alejo de él y se acercó a la hierba.
-¿Qué están haciendo ustedes dos?-preguntó Francine enfadada-¿ese es tu dolor de garganta?-
-Uh...bueno... ¿sí?-Steve sonrió culpable hacia su madre, intentando parecer lo más inocente posible.
Francine puso los ojos en blanco.
-No me importa si tú y Snot quieren jugar al tonsil hockey, pero podrías haber usado una mejor excusa, Steve. Sabes cómo reaccionaría tu padre y ¡gracias a ti perdimos por veinte puntos!-abrió la puerta de la cocina y entró a la casa.
Snot solamente se echo a reír.
Mucho más tarde, después de que Snot casi llegara tarde a casa, Steve lo había llamado y explicó cómo le había dicho a sus padres que estaba demasiado enfermo como para ir a jugar bowling con ellos, su madre no estaba tan enfadada con la pérdida, en realidad era notable que no se hubiera vuelto loca por verlos juntos, más sin embargo nunca se había preocupado demasiado por eso.
-Lamento que tuvieras que caminar a casa.
-Está bien, Steve. Por lo menos no está lloviendo, estoy feliz de que hayamos podido pasar un rato juntos.
-Tal vez... ¿podrías volver esta noche?-preguntó el menor juguetonamente, estaba completamente sobrio ahora y eso claramente no era una broma.
Snot frunció el ceño, impaciente con la insistencia de Steve para que se escapara todas las noches.
-Steve ¡no puedo salir de la casa de mi tío todo el tiempo! Él ya está comenzando a sospechar, en serio ¿qué crees que haría si me viera escapar?
-Lo sé, solo...-Steve suspiró del otro lado de la línea y de repente Snot comenzó a sentirse mal por él y a quebrarse-me gusta verte, es todo-
-Lo sé, a mí también me gusta verte. Quisiera que no fuera tan estricto y ortodoxo-murmuró.
-Bien...vuelve a casa a salvo, te vere mañana alguna vez. Te a...-Steve se detuvo en seco, entrando en pánico y con él corazón latiendo dentro de su pecho.
Snot dejó de caminar por el vecindario, el también se detuvo ¿Acaso lo había escuchado bien?
-¿Cómo?
-¿Qué?-Steve tragó saliva nerviosamente-¿dijiste algo?-
-¿Acabas de decir que...?
-¡Tengo que irme!-dijo Steve y rápidamente colgó.
Snot sonrió internamente mientras retomaba su camino a casa. Que interesante...
Otro día paso y poco después del almuerzo, Snot se sentó en el sofá con su tío disfrutando de una muy necesaria comida china, él quería a su tío y estaba muy agradecido de dejarlo quedarse en su casa, pero el hombre no sabía cocinar, gracias a Dios le había permitido a Snot pedir el almuerzo para los dos. Su tío Solomon recogió la basura y salió afuera para poder trabajar un poco más en los campos, le había dado a Snot su permiso para que descansara por hoy, insistiendo en que no necesitaba su ayuda por esta vez. Se sentó en la sala de estar en silencio dejando que la oscuridad de la casa lo invadiera, el vacío en ella comenzaba a asustarlo y él se agitó, tratando de evitar que sus pensamientos lo consumiera como lo hicieron antes, volviendo a su pasado y a su madre.
Sacudió la cabeza, sus ojos se desviaron sobre los contenedores de comida china para llevar, miró con interés la solitaria galleta de la suerte sin abrir, después de tomar un momento o dos para pensarlo se inclinó hacia los cojines del sofá, se acercó y tomó la galleta de la suerte en sus manos, desgarró la envoltura, mordió la mitad de la galleta y sacó fácilmente el papel adentro. Leyó:
"Se parte de la vida, no tengas miedo de ella"
Snot miró con asombro el mensaje, no podía creer su suerte. Se sintió un poco mejor con el consejo, lo consideró esta vez, quizás se estaba reteniendo por miedo a las experiencias negativas que lo afectaban otra vez, el mensaje en el minúsculo papel se veía muy real para él. Tal vez se estaba retrasando al no encontrar nuevas experiencias ¿por qué vivir en el pasado cuando podía empezar de nuevo en cualquier momento? Y eso era todo, ese sería el momento en el que Schmuely Lonstein dejó de ser el personaje secundario de su propia vida.
Con lágrimas que repentinamente brotaron en sus ojos, el chico asintió con la cabeza mientras en su madre, en lo horrible que ella era y en cómo estaba él ahora allí, viviendo con su tío Solomon, no fue por su culpa, el pensamiento lo invadía en grandes oleadas, tal vez supuso que se trataba de alguna persona quebrantada, buena para nada, débil para ser un humano, eso es seguramente lo que su madre quería que fuera.
Pero, volviendo a la realidad, eso no era lo que él era. Él era mucho más que eso, se había negado a ser eso, se negó a ser solo lo que su familia quería que fuera. Él era el mismo y simplemente se lo permitió "ser él", eso era lo que significaba. Snot sonrió internamente sintiéndose mejor de lo que había estado en mucho tiempo.
Era sábado y Solomon había ido al templo por lo que quedaba del día. La familia de Steve estaba fuera de la ciudad hasta el domingo por la noche lo más temprano posible así que Snot fingió que tenía una enfermedad y rogó a su tío que lo dejara quedarse solo en casa. Sí, esa era la misma vieja excusa reciclada que Steve le había dado a sus padres una semana antes o algo así pero era eficaz, se lo había creído con bastante facilidad y sin ningún tipo de discusión, lo que lo hacía sentirse ligeramente culpable de todo el asunto. Sin embargo, eso significaba que podía pasar a ver a Steve sin ningún problema.
Y así fue como acabaron en esa increíble situación que tenían frente a ellos. Se sintió valiente por su primera realización, Snot pensó que tal vez deberían avanzar un poco más en su relación especialmente desde que Steve dio ese pequeño tropiezo, profesaría un poco de su amor por él, todavía no lo habían discutido pero el afecto que sentía por su mejor amigo había crecido enormemente. Steve se sentía un poco ebrio recostado en la cama de su habitación, luego de haber bebido algunas cervezas antes de que Snot llegara, ahora estaba siendo totalmente dominado por su mejor amigo. Snot lo estaba sosteniendo con fuerza sobre el colchón debajo de ellos, Steve sintió un poco de emoción ante el peligro, tan ridículo como era, así era Snot después de todo, el chico no lo lastimaría, además ¿Por qué se sentía tan bien?
Snot lo besó feliz tener cierta privacidad entre ellos por primera vez. No hay tíos, no hay familias, no hay gente que quisiera saber si estaban juntos, era agradable. Steve correspondió el beso con la misma intensidad, levantando sus manos para enredarse en sus mechones rizados acercándolo más a él, la mano de Snot se deslizó por su pecho y por su estómago hasta que encontró el borde sus pantalones. Con una mano comenzó a desabrochar el botón y bajar el cierre, tirando todo hacia abajo. Snot de repente se sentó sobre sus talones, miró hacia abajo interrogativamente a su novio, parecía que estaba muy inseguro mientras que Steve parecía seguro y delirantemente feliz.
-Steven ¿estás...?-guardó silencio sin saber exactamente como formular la pregunta.
Steve se sentó, lo cual fue un poco difícil debido a sus jeans, lo que sea...le sonrió a Snot un poco ebrio y tomó su mano con la suya.
-Snot...mis padres no están aquí, tu tío está fuera...en algún lugar, deberíamos aprovechar el tiempo que tenemos.
-Pero... ¿no estás...un poco ebrio?
Steve se acomodó sobre sus rodillas y comenzó a besar a su novio, pasó su mano por su cabello suavemente antes de separarse.
-Sé lo que quiero y te necesito. Me preocupo mucho por ti.
Snot sonrió ante su inquietud por lo que había dicho antes accidentalmente, se inclinó de nuevo y lo besó empujándolo suavemente hacia el colchón en la posición en la que estaban antes ¿realmente estaban haciendo esto? Parecía que sí. Steve se retorció bajo la presión de los labios de Snot mientras lo besaba, introduciendo su lengua en su boca y la entrelazaba con la suya dejando escapar un leve gemido, Steve suspiró ante el beso mientras la mano de Snot se colaba dentro de sus jeans y sentía el contorno de su duro miembro. Lo sujetó con fuerza provocando otro gemido de parte de Steve, estaba agradecido de que estuvieran solos en casa, Snot se apartó provocando que el menor se quejara mientras miraba a su novio con desesperado deseo.
El chico de cabellos rizados sonrió, excitado de deseo por la simple mirada que le había dado el menor. Al retirar su mano de la erección de Steve, se inclinó sobre él para depositar besos castos contra sus labios.
-Oh...Snot, por favor...-gimió Steve sintiéndose muy nervioso.
Se movió hacia abajo para dejar un rastro de besos a lo largo de su mandíbula y luego sobre la delicada piel de su cuello.
-Sí... ¿te gusta eso?-murmuró contra su piel.
-Sí... ¡Dios mío! ¡Sí!
Recorrió lo largo del contorno de su cuello con su lengua y después hacia abajo a lo largo de su clavícula, Snot sonrió mientras Steve comenzaba a soltar un coro de gemidos y sonidos anti-naturales, todo lo que normalmente había oído de él. Incapaz de esperar más tiempo, se sentó para desvestir rápidamente a su novio, quitar la camisa roja no era fácil y necesitaba la ayuda de Steve para sentarse y quitarse la playera naranja. Snot se mordió el labio inferior al ver a Steve sin camisa y con los jeans abiertos, sus bóxers negros sobresalían por debajo, Steve se lamió los labios con anticipación y comenzó a quitarle la chaqueta de mezclilla azul que el chico usaba siempre, lo empujo sobre el colchón con mucho cuidado y comenzó a besarlo profundamente, tocando ligeramente su cuerpo contra el suyo. Más después de un segundo, Snot se impacientó más con el ritmo lento y sostuvo firmemente los hombros del menor haciéndolo chillar de sorpresa, fue un toque con suavidad pero con fuerza los volteó para que volviera a estar arriba.
-¿Snot?-Steve se quedó boquiabierto ante él con la mirada hambrienta dibujada en el rostro del chico judío.
Se lamió los labios y luego se inclinó para morder el áspero cuello del menor, comenzó a chupar y a dejar marcas repetidamente, una y otra vez causando fuertes gemidos y jadeos de parte del chico debajo de él.
-Steve, eres tan sexy, no puedo evitarlo ¡no creo que pueda detenerme!-murmuró Snot contra su cuello.
-¡No... No te detengas! ¡Por favor! ¡Continua!-murmuró Steve incoherentemente.
Eso era todo lo que Snot necesitaba saber, terminó de quitarle los jeans, él también se quito sus calcetines junto con los del menor dejándolo acostado ahí en la cama con solo sus bóxers puestos. Se inclinó suavemente para sentir el contorno de su duro miembro a través de la delgada tela lo que lo hizo gemir una vez más, Snot se quitó la playera negra que llevaba arrojándola a algún lugar detrás de él descuidadamente. Rápidamente se desabrochó sus propios jeans y los arrojó a un lado también, se acercó hacia el menor y se aferró a él con sus bóxers a cuadros.
-Así que... ¿tienes algún...uh...-habló ligeramente luchando con sus propias palabras con cuidado viendo que Steve era un absoluto desastre ahora-¿tienes algún lubricante?-
Su mente lo regaño por recordar tarde el usar un condón pero él ignoró esa voz, no quería estropear el momento. Steve peleó para poder hablar pero se repuso y señalo hacia la mesita de noche.
-Ahí, tengo alguno...ahí adentro.
Snot no perdió tiempo encontrando la pequeña botella de plástico y regresar a donde estaba Steve, después de todo tenía una ventaja de tiempo muy pequeña aquí y habían llegado demasiado lejos para volver atrás ahora. Rasgó los bóxers del menor y los arrojó hacia una esquina de la habitación, Snot se ocupo de colocar algo del frío líquido en la palma de su mano, Steve se quedó ahí sintiéndose desnudo, expuesto y muy excitado, comenzó a jadear de anticipación, deseo y necesidad. La forma en que los ojos del chico recorrían su desnuda figura con lujuria lo hacía cada vez más difícil a medida que los segundos pasaban, cuando su mano envolvió su miembro con aquella sustancia fría, se retorció y gimió aun más fuerte sintiendo que todo su cuerpo estaba electrificado y en llamas.
Snot empezó a tocarlo con movimientos rápidos y decididos haciendo que sus dedos se acurrucaran contra sus pies.
-Sí... ¿te gusta?-gruño él con un tono de voz era mucho más profundo.
-Sí...Dios-Steve solo podía gemir y retorcerse de placer.
Parecía que todo estaba en llamas, todo estaba pasando tan rápido que apenas podía mantener su cordura. Snot gruño otra vez, retirando su mano por completo y quitándose sus propios bóxers, empezó a tocarse con movimientos fuertes y decididos, Steve se quedo hipnotizado, se quedo quieto en su lugar con la boca entreabierta ante lo que estaba sucediendo. De repente, Snot se puso encima de él, había captado su mirada y lo estaba besando otra vez introduciendo su lengua hasta lo más profundo de su boca y garganta lo mejor que podía, Steve correspondió el beso salvajemente, gimiendo ligeramente cuando Snot tomó su erección otra vez, ambos estaban desnudos ahora, un cuerpo presionando contra el otro y sintiéndose tan deliciosamente incorrecto.
Snot clavó sus dientes en el delicado cuello de Steve, chupando y mordiendo de arriba hacia abajo con precisión.
-Te voy a hacer mío, Steve-le susurró al oído, enviando escalofríos por todo su cuerpo.
-Sí...está bien...-murmuró el menor patéticamente.
Se acomodó sobre su estómago de un solo golpe. Hombre, ¡Snot había desarrollado fuerza por trabajar en la granja y en los campos! Una parte de atrás en su mente se preocupaba de que quizás ahora fuera demasiado fuerte ahora pero otra parte ignoro el pensamiento dejándose llevar por la sensación del momento, sintió como Snot lo empujaba suavemente en el colchón con una mano sobre su espalda desnuda, otra bajo para sujetar su trasero amasando la carne una y otra vez, tanteándola sin piedad, movió sus manos para posicionar sus caderas, lo estaba acomodando de una forma que pudiera entrar en él y cuando eso se hizo evidente, Steve casi perdió todo el control de nuevo.
Jadeó en la sábana azul que cubría su cama, respirando pesadamente contra la tela y, sí, tal vez estaba babeando un poco. Snot todavía tocaba su trasero cuando repentinamente abrió su entrada, deslizo un digito lubricado previamente antes de aumentar la velocidad. Se sentía...bien al comienzo, pero luego se sintió doloroso y un poco estrecho. Steve comenzó a gemir sobre la manta antes de tomar la almohada y colocarla bajo su cabeza.
-Sí... ¿te gusta esto? ¿tú quieres esto? Te voy a follar tan duro-Snot volvió a susurrarle al oído mientras lo tocaba.
Steve se sintió reprimido, como si pudiera estallar en cualquier comento y comenzó a preocuparse.
-Oh dios, sí, dios voy a...
Snot retiro su dedo, decidió que debía ralentizar un poco para que pudieran disfrutar la experiencia juntos, Steve no podía verlo mientras se tocaba a sí mismo, cubriéndose de lubricante. Se retorcía un poco en la cama, quería saber que estaba pasando, Steve comenzó a gemir.
-Snot...por favor...
Sin poder esperar más, Snot sostuvo a Steve acercándolo a él para que pudiera posicionarse justo en su entrada, lentamente comenzó a introducirse en él, empujando su miembro en la estrecha entrada del menor comenzando a entrar y salir. Steve empezó a retorcerse aún más y grito de placer contra su almohada, su propio miembro estaba tan duro como lo había estado alguna vez, sintiéndose muy descuidado mientras permanecía inmóvil. El agarre de Snot en sus caderas era firme más no doloroso mientras lo mantenía en su lugar para poder entrar y salir de él cada vez más rápido.
El dolor en su miembro siendo forzado a entrar en esa estrecha cavidad era un poco desagradable, como una sensación de pellizco o quejido que ardía profundamente dentro de él; sin embargo, a medida que avanzaba la penetración, Steve descubrió que empezaba a disfrutarlo cada vez más y se aferró a la manta en estado de éxtasis, Snot buscó alrededor para tomar suavemente el miembro de Steve hacía arriba y abajo al mismo tiempo que lo penetraba.
-Oh dios...sí...-Snot gimió mientras aumentaba el ritmo hasta que estaba follando a Steve a una velocidad intensa.
-¡Follame...duro!-logró gemir Steve y Snot comenzó a hacerlo, empezó a rozar dentro de él cada vez más y más, ya no se lo tomaba tan sencillo y temía que pudiera lastimarlo. Steve comenzó a colocar su cara en la manta para tratar de ahogar el ruido pero estaba fallando.
Besando a lo largo de su cuello, Snot comenzó a respirar pesadamente en su oído que envío a Steve al borde del abismo completamente, incapaz de contenerse, Steve gritó, su miembro tiro semen por todas partes, en la manta y también en su estómago levemente, se quedó inconsciente contra la cama acostumbrándose a su estado post-orgásmico. Snot siguió penetrándolo casi llegando a su límite, retiró su mano y la colocó en la parte posterior de la cabeza de Steve, forzándolo a hundirse contra el colchón, pensó en lo lejos que lo había hecho llegar y en lo fuerte que lo había hecho gemir, pensó en la forma en que podía hacerle lo que quisiera en ese momento, literalmente, haría cualquier cosa para él. El poder y el control lo hicieron acelerar diez veces más y comenzó a correrse dentro de él, liberando un poderoso orgasmo.
Gimió y gritó, echando todo dentro de él antes de derrumbarse a su lado, ambos estaban acostados en la cama de Steve en un espantoso desorden.
