Capítulo 8.

"You've been so kind and generous
I don't know how you keep on giving
For your kindness i'm in debt to you
And I never could have come this far without you
So for everything you've done" -Kind & Generous by Natalie Merchant


El día anterior había sido un torbellino para Steve. Las cosas se habían acelerado entre él y Snot, estaba seguro de que no había notado el infierno aproximarse, le echo la culpa al alcohol, un poco, pero en parte se debía a que ambos estaban perdidos en el otro y eso si estaba claro. Se sentía seguro en sus propios sentimientos por el chico ahora, ya no cuestionaba los sentimientos de Snot hacia él, estaban en un buen lugar, ya nada podía derrumbar esa estabilidad ahora.

Snot se había ido luego de darle un beso de despedida en el escalón de la puerta principal dejándolo en su ahora casa vacía por el resto del fin de semana. Ahora esperaba pacientemente en la cocina a que sus padres llegaran a casa, concentrándose en navegar por internet con su teléfono…cuando de repente la puerta del garaje se abrió…

Sus padres entraron a la casa y mientras depositaban las maletas en la escalera, el padre de Steve se adentró en la cocina a buscar algo de beber.

-¡Hey, papá!-dijo Steve esperando a que el hombre entrara a la casa para hablar con él.

El hombre pelinegro lo saludo con desdén.

-Ahora no, Steve. Tuve un dolor de cabeza en el camino y solo quiero echarme y relajarme antes de comenzar a trabajar mañana.

-Pero, papá…tengo algo que preguntarte.

-Tienes tiempo hasta que termine la bebida-Stan tomó una "soda de naranja" de la nevera y abrió la tapa-¡vaya!-comenzó a sorber mientras se recargaba en el mostrador.

-Papá…creo que Snot debería mudarse con nosotros-balbuceó Steve valerosamente, aunque sus ojos vacilaron de un lado a otro entre su padre y el suelo.

Stan había estado esperando algo más mundano relacionado a un proyecto de ciencias o alguna otra cosa de nerds pero no eso, definitivamente, no eso. Escupió un poco de la soda.

-¡¿Qué?!

-Es que…-Steve perdió la confianza rápidamente y explicó-es que…él no está bien en la casa de su tío y…y yo soy su mejor amigo, él me necesita y realmente quiero ayudarlo…-

-Steve, apenas puedo darme el lujo de alimentarte a ti, a tu hermana y al estúpido esposo de tu hermana. Además, está el maldito pez y Roger y… ¡oh, dios! Estamos en aprietos, Steve ¡Estamos realmente en un hoyo aquí!-el hombre comenzó a mover sus manos de forma sobreactuada.

-Pero…

-La respuesta es no, Steve-Stan soltó un enorme suspiro-él vive con su tío y eso es más que suficiente-

Steve solo pudo fruncir el ceño y encogerse de hombros sin entusiasmo alguno.

-Si…

-Mira, no te preocupes tanto por ese chico, Steve. Él…él tiene una buena racha de trabajo duro, estará bien, tonto-dijo Stan alegremente terminando su soda y desordenando el cabello de su hijo cuando pasaba.

Justo cuando estaba a punto de salir de la cocina, Steve habló de nuevo, pensando que ya no tenía nada que perder, se acercó a su padre y le dijo con valentía en su voz.

-Papá…yo…yo…me gustan los chicos.

Un momento de silencio se hizo entre ellos, Stan hizo una pausa a medio camino de salir de la cocina, Steve miro el traje azul de su padre, finalmente Stan se giro y se quedo boquiabierto.

-Steve, desde hace mucho tiempo he aceptado la idea de que nunca traerías a casa a una animadora universitaria. Ahora, solo me concentro en que seas un miembro saludable, feliz y productivo para la sociedad, si ese niño Snot te ayuda a superar todo eso, bien, está bien mi niño.

Steve se quedo sorprendido ante el hombre, sorprendido de que de verdad aceptara que ellos dos estuvieran juntos. A menudo no prestaba atención a los acontecimientos que ocurrían en su vida, al parecer últimamente lo había estado haciendo. Se acercó torpemente a su padre y lo abrazo con fuerza.

-Gracias, papá ¡te quiero!

Después de un breve momento de sorpresa, Stan lo rodeó con sus brazos para abrazarlo con la misma intensidad.


Las clases se movieron lentamente el lunes, nadie deseaba estar allí en realidad y el buen clima afuera los súper distraía a todos.

Steve se encontró con Snot junto a su casillero a las 9:55 a.m como hacían en su rutina habitual. Hablaron de las tareas y de ese extraño intercambio entre la Sra. Hoskins y su mejor estudiante durante la semana pasada y finalmente pasaron a discutir los hechos ocurridos el fin de semana.

-Así que…eso fue… "salvaje" ¿verdad?-dijo Snot en voz baja, inseguro de si debía hacer una broma o mantener la seriedad en la conversación.

-Sí-Steve se sonrojó y asintió-"salvaje"-

-Oye, uh…-ambos comenzaron a hablar al mismo tiempo, incrementando la torpeza del momento. Despues de un segundo, sin embargo, ambos se echaron a reír.

Steve se encogió de hombros.

-No, no. Empieza tú.

El chico de lentes vio los libros en sus brazos, observó a su alrededor para ver si alguno de los estudiantes les prestaban atención. Supuso que eso no pasaría.

-Bueno…sólo quería decir…me alegro. Quiero decir, siento que tal vez esto iba a suceder…desde hace mucho tiempo-se río entre dientes.

-Seguro.

-Y tal vez…bueno, lo que quiero decir es que me gusto. Me divertí. ¡No sé lo que se supone que debes decir!-Steve empezó a entrar en pánico haciendo reír a su amigo.

-Yo también me divertí, supongo que eres honesto-Snot se encogió de hombros. La campana sonó haciendo que la mayoría de los estudiantes se dispersaran pero ninguno de ellos se movió realmente.

Steve le sonrió a su novio, inclinándose más de una forma seductora cuando de repente, Snot lo tomó por su camisa y lo acercó a él para darle un beso rápido. Después sonrió.

-Tenemos que ir a clase.

-S-Sí. Totalmente-tartamudeó Steve con una sonrisa torpe en su rostro. Estaba enamorado.


Los recuerdos eran algo extraño ¿no es así? Uno podía estar completamente bien en un minuto, inmerso en el trabajo y feliz, cuando de repente un suceso molesto del pasado aparece atacando tu cerebro.

Snot recordó una noche particular, de regreso a casa, su madre estaba a un lado de la puerta de la habitación golpeándola con fuerza. Estaba apoyado contra ella como era de costumbre tratando de mantenerla fuera mientras ella solo gritaba y deliraba.

Recordó también sentirse en paz luego de dicha situación, aceptando el hecho de que iba a morir en sus manos. Era un pensamiento alarmante o quizás había sido otra cosa para cualquier otra persona que no pasara por su situación. Pero cuando uno se acostumbra a este tipo de peligro día tras día, noche tras noche, se adapta a las circunstancias. Y a pesar de que eso no era normal, su cerebro trabajaba activamente alrededor la situación repetitivamente para que aparentara ser algo completamente normal. Esa era su nueva normalidad, algunos aseguraban que era un instinto de supervivencia.

Snot pensó que era extraño que ahora no le preocupara tanto el hecho de volver a ver a sus amigos si realmente se tuviera que enfrentar a la muerte con sus propias manos. No era algo que estuviera buscando en activamente, no quería morir pero a menudo había aprendido que quizás ese sería su destino ¿Quién era él para discutir o tratar de detenerla? ¿Cómo podía detenerla? Era solo un niño a manos de una madre despiadada y sanguinaria.

Ella era mayor, más fuerte y tenía una cantidad significativa de control sobre él y sobre su vida. Ella estaba a cargo, quiera o no y se había hallado en más de una vez pidiendo recursos y maneras para escapar a medida que pasaban los días.

Snot borró esa memoria, estremeciéndose ante lo que en realidad sentía. Cierto, había pasado algún tiempo desde que había comenzado a distanciarse del ambiente y de sus propios pensamientos, sin embargo ¿podría alguna vez olvidar algo así?

-Y… ¿podría leer el siguiente pasaje, señor Lonstein?-preguntó la señora Jenkins, trayéndolo de vuelta a la realidad.

-¿Eh?-preguntó, un mar de caras a su alrededor se volvió para mirarlo y se rió entre dientes.

Claro…estaba en la clase de inglés.

-Oh, seguro…uh ¿dónde estábamos?-preguntó tímidamente mientras volvía a mirar su libro de texto.


Snot había sido arrebatado por su tío antes de terminar la escuela, por lo que Steve no pudo despedirse de su novio apropiadamente. Se quedó boquiabierto mientras esperaba a que su madre llegara, eso no era justo, su tío siempre lo hacía trabajar y hacer sus tareas ¡Ni siquiera podía pasar tiempo con él después de la escuela!

Francine se detuvo frente a la preparatoria y Steve hizo su camino rápidamente.

-Hola, cariño-dijo alegremente mientras hacia un "click" en el cinturón de seguridad para poder colocarlo.

-Hola-gruño él.

-Ah, ¿Qué pasa? ¿los chicos te hicieron otro wedgie atómico?

-No…

-Ohh… ¿uno galáctico?

-¡¿Qué?!-Steve puso los ojos en blanco-mamá, no. Estoy enfadado porque nunca llego a ver a Snot-

Francine se burló mientras tomaba el carril giratorio para dirigirse a casa.

-Oh, por favor. Lo ves todo el tiempo ¡estás siendo ridículo!

-No, no es justo. Su tío lo hace trabajar tan duro.

-Bueno, tal vez sea bueno para él. Sabes, podrías hacer un trabajo duro tú mismo. Limpiar la cocina, ¿Ayudar a tu madre para tener algo de dinero?

-Sí, si…

La rubia sujeto un poco más el volante apretándolo levemente pero no dijo nada. Entonces, Steve miró a su madre dándose cuenta de que tal vez había olvidado hablar de toda la situación con ella, le había dicho a su padre y eso había sido aterrador. De alguna manera, no pensó que se preocuparía tanto, respiró hondo reuniendo el valor para decirle su secreto más profundo y oscuro.

-Mamá… ¿Y si te dijera que estoy saliendo con alguien?

-¡¿Quién?!-Ella grito de emoción-oh, dios mío ¿es bonita?-

Francine siguió hablando, adivinando los rasgos de la supuesta "novia" antes de que finalmente, Steve le gritara para calmarse y escuchar.

-Mira, es…uh…es complicado. Pero realmente lo respeto y lo amo…

Cuando se detuvieron y ella apagó el auto, se giró en su asiento para analizar su rostro nervioso.

-Hmm…estás muy nervioso por decírmelo. Nunca has estado nervioso por una cita antes ¡debes amarlo de verdad!

Steve se sonrojó y miró hacia otro lado, sin saber siquiera si debía continuar.

-¡Oh! Ya veo…-ella asintió sabiamente a sí misma.

-¿Qué…qué?

-¡Es Snot!-se encogió de hombros como si no fuera un gran problema. Tal vez, no lo era, pensó Steve.

-Uh… ¿Por qué…por qué piensas eso?-Steve se sonrojó aún más.

-Oh, por favor…-sonrió burlonamente a sabiendas de lo que estaba pasando. Steve tragó saliva y finalmente soltó todo el aire que había estado reteniendo.

-¿Estoy en lo correcto?

Él asintió en silencio.

-¿Tu padre lo sabe?

Gruñó una vez más.

-Bueno, ¡parece que todo está bien entonces!-respondió alegremente y comenzó a bajar del auto.

-¡Espera! ¿Eso es todo?-gritó Steve. Francine finalmente cerró la puerta del auto, volviéndose hacia su hijo.

-Steve, no me importa con quien estés, siempre y cuando seas feliz. Además, no quiero tener nietos antes de que salgas de la preparatoria. Pero, además de eso, sí ¡estoy bien!

El castaño sonrió y se acercó para abrazar a su madre, lo cual fue algo difícil con la palanca de cambio en el medio.

-¡Gracias, mamá!

Ella le devolvió el abrazo, feliz de que finalmente había sido capaz de ser honesto con ella.


Los dos estaban recostados en la casa del árbol de Steve, disfrutando de la suave y fresca brisa que caía como una cascada esa tarde. Después de escabullirse de las clases solo para pasar un tiempo juntos, estaban dormitando uno junto al otro en el suelo de madera. Snot dejó que su mente vagara por sus pensamientos de su relación con Steve, realmente no podía estar más feliz.

Sus ojos; sus ojos eran como un dulce escape de una vida llena de dolor y tormento, era un infierno considerar que nunca más volvería a ver esos ojos otra vez. Su sonrisa era como una liberación del infierno sobre la tierra, una invitación para relajarse, para ser libre. Su risa lo alimentaba como un hombre muerto de hambre, el chico le daba esperanzas, le hacía atravesar tantas dificultades, lo hacía sentirse renovado y listo para cualquier cosa.

Steve era, a pesar de todos los intentos y propósitos, todo para Snot. Su viaje hasta ese punto había resultado confuso y a veces extraño…

Habían sido amigos, pero ahora eran más que eso. Se conocían desde hace mucho tiempo, pero no, eso aun no era una descripción bastante buena. Ellos sabían todo uno del otro y no solo eso, todos los secretos oscuros que nunca le contaban a nadie, ellos también los conocían. Eran como hermanos, excepto aquellas noches en que él…por alguna razón, no lo era. Era como un terapeuta, excepto cuando en aquellas largas tardes de verano no podían describirse como más que un buen amigo.

Steve era su novio y él supuso que por ahora esa era la mejor manera de etiquetarlo. Nunca sería lo suficientemente bueno, ni siquiera serían más íntimos de lo que eran realmente el uno con el otro pero seguirían trabajando en ello.

La brisa comenzó a desaparecer y los ligeros ronquidos de Steve comenzaron a oírse junto a él en su oído derecho, Snot se volteó para mirar al chico, para mirar lo que podía, su visión estaba opacada por sus largas pestañas de color oscuro. Snot nunca había sido muy bueno en vivir la vida y ser feliz simultáneamente, pero esto era lo más cercano que había podido llegar y estaba agradecido.


Me disculpo por demorarme con la traducción pero créanme que yo también llevaba mucho tiempo esperando a que la ficker original actualizara su texto de una vez por todas.

Estoy un poco ocupada ¿saben? las actividades de la universidad, ingles particular, junto con el taller de novela y los estudios me consumen mucho tiempo libre y apenas puedo actualizar mis fanfics o trabajar en ellos u_u

Espero que les haya gustado este nuevo capítulo y cuando pueda subiré el capítulo nueve traducido, estoy segura de que no falta nada para que termine pero...debería consultarlo con la ficker que escribió esto antes de dar falsas esperanzas x'D

N3k00-Ch4N