Disclaimer. Los personajes no me pertenecen pero la historia si.
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CAPÍTULO 6.
Todo volvió a la normalidad en la casa de Jacob. Emmett volvió al trabajo y preparó el desayuno para todos.
- ¿Donde está Vanessa? - preguntó al ver que su amiga Renesmee aun no había pasado por la cocina. Y ello era muy extraño en ella. Le encantaba todo lo que cocinara Emmett.
Todos se miraron y negaron con la cabeza. Nadie la había visto aun esa mañana.
Sin decir nada, Seth se puso en pie y fue hacia el dormitorio de Renesmee. Llamó a la puerta y esperó, pero nadie respondió. Volvió a llamar varias veces pero, al no obtener respuesta, abrió la puerta.
La habitación estaba totalmente a oscuras. Entró en ella y corrió las cortinas para dejar entrar la luz. Renesmee se quejó cuando le dio la luz en la cara, pero apenas se movió.
- Madre mía, que mala cara tienes. - bromeó. Al ver que la chica no abría los ojos se preocupó. Se acercó a ella y puso su mano sobre la frente de Renesmee. - Madre mía, pero si estás ardiendo!
Fue corriendo al cuarto de baño, mojó una toalla con agua fría y la puso sobre la frente de la chica. Tras una hora así, Seth comenzó a preocuparse y llamó a un médico. El médico, al ver el estado en que se encontraba, se alarmó. Estaba a más de cuarenta grados y estaba comenzando a delirar.
- Creo que hay que llevarla al hospital. - le dijo Seth al médico cuando éste al fin llegó.
- No. No podemos sacarla de aquí, podría ser peor. Debo atenderla aquí.
El médico lo preparó todo para poder atenderla allí, aunque lo primero que debían hacer era meterla en la bañera connagua fría. Emmett llegó justo en ese momento al dormitorio. Ayudó al médico a meter a Renesmee en la bañera mientras Seth cambiaba la ropa de cama, que estaba empapada de sudor.
- ¿Qué es eso que tiene ahí? - preguntó Emmett, mirando el tobillo de su amiga. Tenía dos marcas extrañas.
- Parece una mordedura... - examinó el médico. - Y parece que sea reciente.
- La serpiente... - murmuró Emmett, recordando lo que le habían contado sobre lo ocurrido el día anterior.
Al conocer ese detalle el doctor de puso manos a la obra. Seth no se apartó ni un momento de al lado de Renesmee. Desde el día en que había conocido a esa chica se había sentido atraído por ella. Y día a día le había ido gustando cada vez más.
- ¿Qué ha pasado?
Renesmee abrió los ojos y miró a Seth, que la miraba sonriente. Acarició su frente y sonrió aun más ampliamente al notar que ya no tenía fiebre.
Seth le contó lo ocurrido y Renesmee maldijo, haciéndole reír. Le encantaba ver a Renesmee así. Se había preocupado mucho por ella cuando le había visto tan mal.
- Tienes barba. - dijo Renesmee, acariciando la mejilla de Seth. - Nunca te había visto con barba.
- No he tenido tiempo de afeitarme.
Renesmee sonrió. Por una parte lamentaba haber preocupado a Seth, pero por otro lado le gustó que se hubiera preocupado tanto por ella.
Sin que le diera tiempo a reaccionar, Seth acercó su rostro al de Renesmee y besó con dulzura sus labios. Renesmee cerró los ojos y se dejó mimar y besar por Seth.
...
Jacob estaba muy preocupado y ese día se dio prisa por terminar sus asuntos ese día para poder llegar a casa temprano. Se moría de ganas de ver a Vanessa.
Al llegar a casa se encontró con Emmett, que estaba en la cocina, leyendo unos papeles.
- ¿Donde está Seth?
- No lo sé. - murmuró, sin apartar la vista de los papeles.
- ¿Como se encuentra Vanessa? ¿Ya ha despertado?
Emmett, a pesar de que se moría de ganas de ver a Renesmee, se moría de vergüenza después de la pelea que había tenido con Paul y posterior visita de Renesmee en su casa.
- No lo sé.
- Voy a ver como se encuentra.
Jacob dejó sus cosas encima de la mesa de la cocina y fue hacia el dormitorio. Enseguida lamentó haber abierto la puerta sin haber llamado antes. Renesmee estaba tumbada en la cama y Seth sentado en la misma, a su lado. Ello en si no le hubiera importado, si no fuera porque se estaban besando. Se marchó de allí sin decir nada, cogió sus cosas de la cocina y se marchó a su dormitorio.
- ¿Pero que coño es lo que me pasa? - se dijo a si mismo, quitándose la chaqueta de mala manera. - ¿Por qué me molesta tanto que se bese con Seth? Ella es joven y guapa, es normal que a Seth le guste. - Se quitó los zapatos y los lanzó con los pies al otro lado del dormitorio. - Él también es un hombre aractivo, llamativo para las mujeres. - Se quitó la corbata y salió de nuevo del dormitorio.
...
Con la ayuda de Seth, Renesmee se levantó de la cama y poco a poco fueron hacia la cocina, Allí se sentó en una de las sillas y sonrió a Emmett, que fue a abrazarla al momento. Comenzó a disculparse, lo que hizo sonreír al Renesmee. Estrechó su abrazo. Quería mucho a Emmett y no le gustaba estar enfadada con él.
- ¿Lo sabe mi padre? - preguntó Renesmee, mirando a Emmett a los ojos.
- No. Pero Alice si. Debo llamarla para que no esté preocuada.
- Vale. Y gracias por no decirle nada a mi padre.
- Somos amigos. - acabaron el abrazo y Emmett fue a prepararle un zumo a Renesmee. - Y de haberlo hecho, seguro que me hubieras matado.
Renesmee sonrió de nuevo. Emmett tenía razón, la conocía demasiado bien.
Tras haber desayunado un poco, junto a Seth y Emmett, volvió a su dormitorio, acompañada de nuevo por Seth. La ayudó a tumbarse a la cama y, tras la insistencia de ella, le llevó varias carpetas. Ya que debía hacer reposo unos días, trabajaría desde el dormitorio.
- ¿Quieres que me quede contigo?
- ¿No deberías estar protegiendo a Jacob? Para eso estamos aquí, no?
- Si. Tienes razón. - besó la mejilla de Renesmee y fue hacia la puerta. - Cuando acabe todo éste asunto podríamos ir a cenar.
- Tal vez.
Seth sonrió y se marchó.
...
Renesmee se pasó toda la mañana investigando con el ordenador a los sospechosas que Emmett había marcado. Al parecer, todas estaban un poco obsesionadas con Jacob, pero no creía que fueran capaces de hacerle nada. No eran peligrosas.
Emmett se reunió con ella a la hora de comer y juntos trabajaron en el caso. No sabían quien podía ser el chico del casco que pagó al mensajero, al que habían soltado por no tener pruebas contra él.
...
Por la noche, tras una tarde de llamadas, Emmett y Renesmee decidieron dejar el trabajo por ese día. Al fin y al cabo Renesmee necesitaba descansar y comenzaba a tener mala cara.
Emmett, que esa noche se iba a dormir a su apartamento, dejó a Renesmee sentada en una de las tumbonas que había en el jardín. Le dejó el móvil al lado y le insistió varias veces para que le llamara para cualquier cosa.
Renesmee estuvo poco rato sola. Seth llegó a los diez minutos. Al verla en el jardín fue en su busca. Se sentó a su lado y le tomó de la mano.
- ¿Vienes solo?
- Si. Jacob ha decidido quedarse el fin de semana en casa de sus padres. Allí hay cuatro guardaespaldas, así que me ha dado el fin de semana libre. Por cierto, podríamos salir a cenar ésta noche.
- Aun no me encuentro con fuerzas como para salir.
- Entonces lo haremos de otra forma.
- ¿Tengo que arreglarme?
Seth sonrió. Para él Vanessa estaba guapa de cualquier forma.
- Si, mejor voy a arreglarme un poco.
- Como quieras, Vanessa.
Ambos entraron en la casa y, mientras que Renesmee se cambiaba de ropa, Seth comenzó a preparar algo de cena. No podía dejar de sonreír mientras cocinaba. Iba a cenar con Vanesa y ello le hacía muy feliz.
Una vez que lo tuvo todo listo preparó la mesa que había en el jardín.
- Que bonito que lo has dejado todo. dijo Renesmee al salir al jardín.
Seth se volvió para encontrarse con la chica, que llevaba puesto un mono negro muy elegante. Se había soltado el pelo y quitado las gafas. Le miró los pies y sonrió al verla descalza. Esa era una de las cosas que más le gustaban a Seth de ella, su naturalidad.
- Estás espectacular. - logró decir. Se había quedado sin palabras.
- Tu también estás muy guapo. - tomó la mano que le tendía y fueron hacia la mesa.
La cena fue amena y divertida. Hablaron mucho y rieron aun más. Renesmee se dio cuenta de que Seth era un hombre maravilloso, simpático, gracioso... y la miraba de una forma que la hacía sentir muy especial.
Tras la cena, Renesmee se levantó de la mesa, cogió a seth de la mano y le llevó hacia el borde de la piscina. Se sentó y metió los pies en el agua. Seth sonrió e hizo lo mismo.
- Me lo estoy pasando muy bien, - dijo Seth, tomando la mano de su acompañante.
- Yo también. - Renesmee se recogió el pelo y lo colocó sobre su hombro, dejando su espalda al descubierto.
- Creo que voy a besarte.
- Vale.
Seth se acercó lentamente a la chica y la besó con dulzura, primero en los labios y seguidamente por el cuello. Poco a poco se fueron tumbando en el suelo, besándose y acariciándose, aunque terminaron saltando a la piscina vestidos.
- Estás como una cabra!
- Lo sé. - rió Renesmee, quitándole la empapada camisa. - Dios, estás muy cachas. - Seth sonrió ante el asombro de la chica, que no dejaba de acariciarle el torso. - Y menudo tatuaje.
Seth llevaba un tatuaje que le cubría el pecho, le subía por el hombro y le cubría todo el brazo iziquierdo. Recorrió todo el tatuaje con pequeños y dulces besos y lametones que excitaron mucho a Seth, que intentaba controlarse para no desnudarla en un segundo.
- ¿No vas a quitarme la ropa?
- No quería ir muy deprisa.
- ¿Voy yo muy deprisa?
Seth negó con la cabeza y comezó a besarle el cuello, siguió besándole la nuca y comenzó a bajarle la cremallera del mono cuando ella se dio la vuelta para facilitarle las cosas. Cuando comenzó a quitarle la ropa vio algo que le paralizó.
- ¿Qué es ésto?
- ¿El qué? ¿El tatuaje?
- Es un lobo de ojos dorados... - murmuró, apartándose de ella como si hubiera recibido un calambrazo. - Eres Renesmee...
- Si... - Renesmee se volvió, poniéndose bien la ropa. - ¿Pero qué es lo que te pasa? Seth!
- No... No puedo hacerlo... Lo siento.
Renesmee se quedó plantada en medio de la piscina viendo marchar a Seth. No entendía nada. ¿Qué narices le había pasado?
- ¿A donde coño vas? - gritó.
Seth entró en la casa a toda velocidad y se marchó a su dormitorio. Comenzó a caminar por la habitación, nervioso. De golpe, la puerta se abrió.
- ¿Pero tú de que coño vas? - gritó Renesmee hecha una furia. - Me preparas una cena súper romántica, hablamos, nos reímos, nos besamos, nos lo estábamos pasando súper bien, nos enrollamos, me calientas y me dejas tirada. ¿Qué es lo que ha pasado?
- Renesmee, yo...
- Eres un gilipollas, lo sabías?
Renesmee se dio la vuelta para marcharse, pero Seth la sujetó por la muñeca para que no se marchara.
- Renesmee, espera.
- Ahora ya no quiero hablar contigo.
Renesmee se soltó de la mano de Seth y se marchó. Se encerró en su dormitoiro y se quitó la ropa mojada.
- Soy una idiota. - sollozó, sintiéndose la persona más tonta del mundo.
Esa era una de las razones por las que nunca había querido encariñarse con nadie. Ya le había pasado con Jacob y había estado a punto de pasarle con Seth.
- Odio a los hombres. - murmuró, en busca de su teléfono. - ¿Rebecca?
- Hola Nessie. ¿Como estás?
- Necesito hablar con alguien.
- Nos vemos en una hora. Pásame una dirección y allí estaré.
Renesmee le pasó la dirección del piso compartido, se puso un vestido y una cazadora y se marchó ignorando a Seth, que la perseguía intentando hablar con ella.
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Hola de nuevo!
Espero que os haya gustado.
Un abrazo!
