Capítulo 3: Sorpresas
N/A: Este capítulo trae una sorpresita, espero no les moleste. Quiero aclarar que esto es un DRAMIONE, pero aún así, quiero que ambos estén con alguien antes de estar juntos. ¿Me explico? Espero que lo estén disfrutando tanto como yo. Tengo varias ideas!
Con cariño, NatBlack.
Disclaimer: Todos los personajes no me pertenecen -lamentablemente-, sino que a la maravillosa J.K Rowling, la historia de la cual tomé prestada la idea es "A korean Odissey" (se las recomiendo!).
Luego de haber conversado con Dumbledore, Theo estaba más tranquilo. "Ese viejo está condenadamente chiflado, pero por Merlín, sí que sabe lo que hace." Pensó. Ya habían establecido un pseudo plan. Sabía que sería complicado y arriesgado. Demonios, estaba arriesgando su propio pellejo por salvar a Draco -y de paso, también a Hermione-. Le daban escalofríos de tan solo pensar que el Señor oscuro se enterase. Tendría que perfeccionarse en Oclumancia, porque aunque era bueno en el tema, aún faltaba. Incluso a veces ni siquiera podía resistirse a las intrusiones de Draco.
—¿Qué tramas, Theo?— Inquirió Pansy. Estaban en el Gran Comedor, desayunando.
— ¿Por qué piensas eso, Pans? — Preguntó.
— Theo, te conozco desde que éramos unos críos. Sé que estás planeando algo cuando te quedas ensimismado y frunces el ceño a menudo. Vamos, dime— Insistió.
—Por mucho que me gustaría contarte, es algo externo a mi, por lo que no puedes saber— determinó.
— ¿Por favor? No le diré a nadie— Rogó.
—Pans, no seas molesta. ¿Cómo van las cosas con Draco? —
Pansy dudó — No creo que se puede decir que hay algo entre nosotros, la verdad. Sigue haciendo lo mismo de siempre, me busca solo cuando necesita "desahogarse", si sabes a lo que me refiero— contestó con tristeza.
—Ugh, no me des detalles, por favor. Te he dicho miles de veces, Pans, estás perdiendo tiempo con él—
— ¿Por qué dices eso? ¿Es que acaso sabes algo que yo no? —
— ¿Yo? Claro que no. Pero es obvio que a Draco no le gustas, sólo te usa. Merlín sabe que es mi amigo, pero no puedo negar lo que se ve. Deberías buscarte a alguien más— Recomendó.
— Sí, claro. La última vez que me recomendaste eso, lo intenté con Blaise y míranos. ¿Sabes? No te voy a negar que estoy enamorada de Draco, tengo la esperanza de que cuando nos casemos, las cosas cambien— Respondió con una sonrisa triste.
— ¿Pero estás consciente de que Draco se está casando en contra de su voluntad? Es decir, no es que Draco tenga esos planes—
—Lo sé, pero no me queda más que esperar. Ron me dijo que era un bueno para nada, pero yo sé que no es así— Sonrió
— ¿Ron? ¿Ronald Weasley? — Preguntó asombrado
— Sí, recuerda que me toca hacer las rondas de Prefecto con el. Es decir, no es que seamos amigos, sin embargo la otra noche fue muy amigable e incluso nos reímos un poco— Confesó.
—Hm...deberías tener cuidado, a Draco no le gustaría que estuvieses haciendo amistades con los Weasley— le advirtió.
— Lo sé, te prometo que andaré con cuidado, aparte no es como si fuéramos a Hogsmeade juntos— rió.
—Está bien, Pans.—
En eso, Draco se sentó al lado de ellos. Parecía cansado.
— ¿Qué tienes, Draco? — Preguntó Pansy.
— Mi tía me llevó a Malfoy Manor para "entrenar" anoche. Está loca— respondió.
— ¿Qué te hizo esta vez? — Dijo Theo con preocupación.
— Nada nuevo, me preguntó si había ideado un plan para llevar a cabo mi misión, le dije que no y me castigó porque según ella, soy débil. El señor oscuro estuvo de acuerdo con ella y no le permitió a mi madre curar las heridas. De todos modos lo hizo, así que espero que las represalias no sean tan graves— Se sinceró.
Pansy y Theodore intercambiaron miradas de preocupación.
— ¿No has pensado en dejar atrás la misión? Lo digo por tu sanidad física y mental.— Sugirió Pansy.
— ¿ESTÁS LOCA? — escupió Draco con furia — El Señor Oscuro fue indulgente conmigo, y no puedo permitir otro fallo. Saben que si Dumbledore está vivo, es sólo por mi debilidad y no permitiré que ocurra. La última vez fue piadoso, el ocultar a mi madre por meses y hacerme pensar que la había matado fue algo sádico, y sé que si esta vez fallo, será en serio— Finalizó.
Pansy no respondió. Sabía lo mucho que había sufrido Draco, no sólo ahora, sino que desde que tiene memoria. Siempre fue obligado a comportarse de una manera, no demostrar sus sentimientos, siendo severamente castigado cuando cometía alguna falta por su padre, Lucius Malfoy. Si bien Narcissa era un poco más indulgente, muchas veces fue testigo de cómo Lucius castigaba a su esposa por tratar de defender a su único hijo. Desde su punto de vista, Lucius era un tirano, quien había destinado a su familia a la infelicidad. ¿Es que acaso también había destinado a Draco a continuar siendo infeliz obligándolo a casarse con ella? Pensó. Sin saber por qué, miró a la mesa de Gryffindor. Ahí estaba Ron, quien al percatarse que alguien lo miraba, levantó la vista y le sonrió. Pansy se ruborizó un poco y le devolvió la sonrisa, agachando la vista.
Al otro lado del salón, estaba Hermione sentada junto a Fred. Quien insistía en que fueran a sentarse al lago para charlar de lo que le había dicho anteriormente. Al ser sábado, bien podía permitírselo.
—Está bien, Fred. Vamos, pero después iré a la biblioteca a avanzar con unas tareas— Sentenció.
—Como digas, Herms. Sólo serán unos minutos— Le sonrió.
Caminaron hasta quedar cerca del lago, si bien es cierto era invierno, estaba sorprendentemente soleado, casi como un día de primavera. Se sentaron frente a frente. Fred lucía nervioso.
—¿Qué me querías decir, Fred?— preguntó con curiosidad.
—Ehm...bueno...es que yo...— balbuceó.
—Fred, sabes que me puedes decir cualquier cosa, no te pongas tan nervioso— le sonrió.
Fred quedó embobado por la sonrisa de Hermione, perdiendo la noción del tiempo unos segundos.
—¿Fred? ¿Estás bien?— dijo con preocupación.
—Sí, está todo bien— Replicó.
—Bien, pensé que te había pasado algo—
—Herms, lo que te voy a decir no es nada malo, no tienes porqué preocuparte—
—Está bien—
—Herms, me gustas mucho. Desde siempre, quizás. SIn embargo este último año he visto cómo has crecido, has madurado. Creo que eres la mujer más hermosa que pueda existir, y sé que está mal porque Ron se siente de igual forma, pero ya no puedo seguir ocultandolo— dijo apresuradamente
Hermione no supo qué contestar. ¿Fred le estaba declarando su amor? ¿El rey de las bromas? Aquel que siempre obtenía a la chica que quería, el bromista irremediable. Quedó abrumada. Sabía que era linda, no una belleza sin igual, pero tenía lo suyo. Sin embargo, no pensó que algún día otra persona que no fuera Viktor lo notaría.
—No tienes que decirme nada, sé que no es mutuo. Pero creo que quizás así pueda seguir adelante con esto— Dijo Fred al darse cuenta de que Hermione no contestaba.
—Disculpa, Fred. Esto me tomó muy por sorpresa, en realidad no sé qué decir. Osea, no es que no te encuentre atractivo ni nada por el estilo..es que...simplemente no puedo decir "también me gustas"—
—Lo entiendo, y está bien. Hey, ¡no es el fin del mundo!— Ironizó.
Hermione sonrió, a pesar de que sabía que Fred debía estar triste por no ser correspondido, sabía cómo estar alegre de igual manera. Recordó cuando estaban en La Madriguera y hacían bromas a la Sra. Weasley, hechizando las ollas para que no se pudieran limpiar con ningún hechizo.
Sonrió para sí misma, cuando de pronto Fred se acercó, y la besó. En un comienzo, Hermione quedó estática. Por Merlín, Fred Weasley la estaba besando. Poco a poco fue cediendo al beso, Fred era gentil y dulce. Mientras la besaba, le acarició el cabello y la espalda. De pronto, Hermione tomó la iniciativa e introdujo su lengua en la boca del chico. Sorprendido, se apegó aún más a ella. No recordaba jamás haber besado a alguien así, ni siquiera a Viktor. De pronto, decidió que lo mejor era terminar. Se separó del, pero aún quedando con la nariz rozando la de Fred. Él estaba en el paraíso, ni en sueños había imaginado lo que sería besar a Hermione. La miró a sus ojos, de color miel que tanto adoraba.
Ella iba a responder, pero la calló con otro beso.
—No digas nada, Herms—
—Pero...— intentó continuar.
—Sé que quizás no te guste, no te pido nada. No estoy pidiendo que seamos novios, sólo déjame disfrutar este momento—
—Fred, esto no está bien. No puedo decirte que me vas a gustar, porque eso no lo sé. Y no quiero hacerte sufrir, Merlín sabe que eso es lo último que haría. No te ilusiones, por favor. No sé lo que pueda pasar el día de mañana— Le dijo, separándose hasta quedar como en el comienzo, sentados frente a frente.
—Hey, escúchame— Se acercó. —Sé cómo son las cosas, sé que si alguien se entera de esto, habrán problemas y probablemente mi mamá me mate. Pero no puedes negarme que no te gustó— Le guiñó un ojo.
Hermione se ruborizó completamente. —Eso no va al caso, Fred— lo regañó.
—Está bien, aunque no lo digas lo sé.— la besó. — Sé que quizás esto no se repita, así que aprovecharé lo más posible, en la medida que me dejes. Te prometo que si algún día estás con alguien, moriré de celos, pero es tu decisión, al fin y al cabo, creo que tan sólo te estás dejando llevar— Se acercó nuevamente a ella, pero esta vez dándole un beso más profundo, con toques de despedida. Por más que Fred quisiera gritarle al mundo que se había besado con Hermione, sabía que no estaba permitido, así como también era consciente de que Hermione no gustaba del, pero sabía que se arrepentiría si no aprovechaba esto. Continuó besando a una voluntariosa Hermione, apegándose lo más que pudiese a ella. Por un momento abrió los ojos, para ver si había alguien alrededor. Era su día de suerte, no había ni un alma rondando. Despacio, se abalanzó, quedando encima de ella. Detuvo el beso, y la miró. Hermione tenía una mirada encendida, con las mejillas sonrojadas. Se recostó sobre ella y continuó besándola por un rato más. Hasta que finalmente, Hermione se apartó, jadeando. Lo miró con reproche.
—¿Sabes que al final del día esto te dolerá más a ti que a mi?— criticó.
—Lo sé, Herms. Pero como te dije, necesitaba esto. ¿Quién sabe? Ahora sí puedo dar vuelta la página— Respondió con esperanza. Estaban recostados en el pasto, uno al lado del otro. Fred le tomó la mano. Ella respondió tomando la del también.
—Espero así sea. Y si no, quién sabe— Dijo misteriosa.
— ¿A qué te refieres?— preguntó con inquietud.
— Olvídalo, disculpa por haber respondido al beso, me tomó por sorpresa y bueno, besas bien— Admitió
—Lo sé, no eres la primera que lo dice— Dijo con orgullo
A Hermione le molestó un poco el comentario ¿Cómo se le ocurre decir esas cosas cuando se acaban de besar? Idiota. Tomó sus cosas y se paró.
—Hey, si quieres repetirlo me avisas. O si quieres, no sé. Intentar algo nuevo. Podríamos juntarnos en la Sala de Menesteres— Le guiñó un ojo con picardía.
Las mejillas de Hermione se tornaron de un rojo carmesí, se sentía indignada pero a la vez deseada. Joder, qué bien se sentía.
— ¡FRED WEASLEY ERES UN CERDO! Yo jamás haría esas cosas, menos en el colegio.—
—Oh, ¿Y en mi casa? Vamos, ahora.— La siguió provocando.
—Fred, basta. Eso no va a pasar ni ahora, ni mañana. Lo sabes. Como dije anteriormente — Se arregló bien la ropa y la túnica —Esto no debió haber pasado, disculpa si te creé ilusiones, pero se volverá a repetir— Fred se paró inmediatamente al oír eso, la miró serio, como nunca antes. Hermione jamás lo había visto así.
Se acercó a ella, volviendo a quedar nariz con nariz rozándose. —Hermione Granger, te prometo, que esta no será la última vez. Sé que no te gusto y no sufriré por ello, pero créeme cuando te digo, que aprovecharé esto. Adiós—Le dio un beso fugaz y se marchó.
Hermione se quedó mirando cómo se iba, se tocó los labios. Aún estaban cálidos, sonrió. ¿Qué debería hacer? No es como si alguien le gustara, ¿Porque estaría mal disfrutar el presente? Se decidió a no negarse si Fred la besaba de nuevo. Se ruborizó al pensar en tener sexo con Fred. Si un beso había provocado eso, ¿Cómo sería lo otro? ¡Por Merlín! No podía pensar esas cosas. Ella era virgen, aún cuando lo intentó con Viktor, se arrepintió en el último momento y él lo respetó. Después las cosas no funcionaron y quedaron como buenos amigos, que aún se envían lechuzas de vez en cuando. Ensimismada aún, decidió que leería ahí mismo. No podía dejar de sonreír cuando recordaba el beso con Fred.
A lo lejos, detrás de un árbol, unos ojos grises la miraban con furia.
Y ¿qué tal? ¿Les gustó mi sorpresa? Debo admitir que otra de mis parejas favoritas es Fred y Hermione. De hecho, luego de terminar este fanfic, planeo hacer un Fremione. Igual tengo sentimientos encontrados jaja, no quiero hacer sufrir a Fred :( Pero bueno, ahí encontraré el método. ¿De qué creen que haya conversado Theo y Dumbledore? ¿Cuál será el dichoso plan? Sigan leyendo y lo averiguarán ;)
