Disclaimer. Los personajes no me pertenecen pero la historia si.
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CAPÍTULO 12.
Renesmee colgó el teléfono, cogió sus cosas y fue en busca de su coche. Condujo con calma hacia la escena del crimen. Allí ya la estaban esperando sus compañeros. Aparcó el coche a un lado y fue hacia la zona acordonada.
- ¿Qué es lo que ha pasado?
- Teniente Cullen, no sabemos muy bien lo que ha ocurrido. - dijo uno de los agentes, mirando a Renesmee. - No hay ningún cuerpo, pero si que hay restos...
- O sea, que habéis encontrado sangre.
- Si. Y hay signos de lucha. Ha habido violencia.
Renesmee se acercó al coche que había empotrado contra un árbol, a un lado de la carretera, y miró en su interior mientras se ponía sus guantes de cuero. El airbag del coche había saltado ante el impacto. Miró alrededor del coche y vio que una de las ruedas estaba pinchada. De repente vio algo brillante en medio de la carretera, Renesmee se acercó y, cuando se agachó, cayó de culo al suelo. Recogió la pulsera del suelo y se puso en pie de un brinco. Volvió corriendo al coche, abrió la guantera del coche y sacó de allí los papeles del coche. Sintió como comenzaba a temblarle todo el cuerpo.
Como pudo, sacó el móvil del bolsilo de sy pantalón y llamó al móvil de Rebecca, pero ésta no respondió, lo cual le resultó muy extraño. Rebecca vivía pegada al móvil. Insisitió hasta quince veces, bajo la atenta mirada de todos los agentes, pero Rebecca no respondió a ninguna de las llamadas. Renesmee lanzó su móvil al suelo, nerviosa, desesperada.
- ¿Qué ocurre, teniente?
- Se la han llevado... - murmuró, yendo a toda prisa hacia su coche. - Lanzad una órden de búsqueda para Rebecca Black! Se la han llevado a la fuerza! - gritó, entrando en el coche.
Un agente corrió hacia ella antes de que se marchara y le dio el móvil que había lanzado al suelo minutos antes.
Tras agradecerle ese gesto al agente con la mirada, condujo a toda velocidad hacia el apartamento de REbecca, pero allí no había nadie, tal y como había temido. Volvió al coche y ésta vez condujo hacia la casa de los padres de Rebecca, Billy y Sarah. Billy, al ver llegar a Renesmee, sonrió, pero al ver el rostro desencajado de la chica, perdió la sonrisa.
- Renesmee, ¿Qué ocurre?
Rebecca la había llevado a la casa de sus padres varias veces y se llevaba muy bien con los padres de la chica, los cuales la querían como a una hija.
- ¿Donde está Rebecca? - preguntó Renesmee, como si no ocurriera nada.
- No sé, supongo que estará en casa de Jacob.
- ¿Puedes llamarla por teléfono, Blilly?
- Claro que si.
Billy, asustado al ver a la chica en ese estado, entró corriendo en la casa y llamó a Jacob. Mientras hablaba con su hijo, Renesmee se sentó en el suelo, en medio del jardín, intentando calmarse.
Tras varios minutos hablando con Jacob intentando aparentar normalidad, Billy salió de la casa y se acercó a Renesmee, que se puso en pie al instante.
- ¿La has encontrado?
- Jacob no sabe nada de ella desde ayer. - dijo Billy, temiéndose lo peor. - Dice que fue a buscar su coche nuevo y no la ha vuelto a ver.
- Hemos encontrado el coche empotrado contra un árbol, a un lado de la carretera. Tenía una rueda pinchada y hemos encontrado ésto en el suelo, en medio de la carretera. - sacó una bolsita de su bolsillo, en cuyo interior estaba la pulsera.
- Es la pulsera que Jacob le regaló a Rebecca en su último cumpleaños
- Hay sangre en el airbag, supongo que le sangró la nariz ante el impacto. También hay restos de sangre en la carretera. Ya he lanzado una órden de búsqueda.
- ¿Quien crees que ha podido hacer algo así?
- No lo sé. - sollozó Renesmee, desmoronándose. - Todo el mundo la quiere.
...
Jacob colgó el teléfono y miró por la ventana, pensativo. La llamada de su padre le dejó algo inquieto. Le había dicho que no pasaba nada, pero él no le creía. Conocía demasiado a su padre.
Victoria entró en la habitación con una sonrisa en los labios, con la bandeja del desayuno en las manos.
- Buenos días!
- Justo iba a ir ahora a la cocina. - dijo Jacob, levantándose de la cama con la ayuda de una de sus muletas. - No hacía falta que lo trajeras aquí.
- Bueno, no me ha costado nada traerlo. Además, me hacía ilusión hacerlo. Hacía tiempo que no te traía el desayuno a la cama.
- Gracias, pero no tengo hambre. Voy a ir al gimnasio.
Jacob marchó poco a poco, alejándose de Victoria, en direcció al gimnasio, donde pasó buena parte de la mañana subido a la bicicleta. Pedaleó hasta que ya no pudo más y llamó a casa de sus padres. No podía continuar con la intriga. Por mucho que dijera su padre, estaba seguro de que estaba pasando algo con Rebecca.
Casi se cae de la bicicleta cuando oyó la voz de Renesmee respondiendo al teléfono. Le dio un vuelvo al corazón y comenzaron a temblarle las manos. ¿Que estaba haciendo ella en la casa de sus padres? ¿Y por qué había respondido al teléfono?
- Victoria!
- ¿Qué pasa? - dijo la chica, entrando corriendo en el gimnasio.
- ¿Puedes decirle a Paul que me lleve a casa de mis padres?
- Claro, ahora mismo le llamo. ¿Es que ha ocurrido algo?
- No, no. - mintió. - Es solo que me apetece ver a mis padres.
- Ahora mismo aviso a Paul.
Jacob se dió una ducha rápida y salió de la casa, donde ya le estaba esperando Paul. Se montó en el coche y azuzó a Paul para que se diera prisa en llegar a la casa de sus padres. Quería saber lo que estaba pasando pero sobretodo quería saber por qué Renesmee estaba en casa de sus padres.
...
Renesmee salió al jardín, junto a los padres de Rebecca. Los tres necesitaban que les diera un poco el aire. Se sentaron en un banco que allí tenían y tomaron una taza de te.
- ¿Como te va en el trabajo, Renesmee? - preguntó Sarah, intentando no pensar en cosas malas. - Rebecca nos dijo que te habían ascendido a teniente.
- Si, hace dos meses.
- Cuando Rebecca regrese lo celebraremos.
- Claro que si, Sarah. Claro que si. - dijo, tomando la mano de la mujer, que descansó temblorosa entre las suyas. - Vamos a encontrarla en breves. Lo noto en mi corazón.
- Preparará una fiesta increíble. - dijo Billy. - Enseguida vengo. - dijo, al reconocer el coche que acababa de llegar.
- Yo voy a prepararme otra tila.
Renesmee vio marchar a Sarah hacia la casa, al tiempo que de allí salía uno de sus nuevos agentes. Seth llegó donde estaba Renesmee y se sentó a su lado. Tomó una mano de Renesmee y besó el dorso de la misma. La chica intentó sonreír, pero no lo consiguió. Estaba demasiado nerviosa.
Tras resistirse durante varios meses, Renesmee había accedido a salir con Seth y llevaban ya tres meses juntos. Y a pesar de echar mucho de menos a Jacob y pensar mucho en él, se sentía muy a gusto junto a Seth. La trataba como a una reina y siempre conseguía hacerla sonreír.
Seth, tras ser despedido por Jacob, estudió y luchó por entrar en la policía. Antes de ser guardaespaldas había ido a la académia, así que ya tenía casi todo el trabajo hecho.
- La encontraremos. - dijo, muy seguro de si mismo. - Tu equipo es el mejor. Por eso te han ascendido.
- Espero que mis sentimientos no interfieran en el caso. Otra vez...
- Eso no va a pasar.
- Eso espero. - suspiró, abrazando a Seth. - Bueno, venga. Volvamos dentro.
- ¿Sabe ya Emmett lo que ha pasado?
- Le tengo controlando a Victoria. No me fio ni un pelo de ella.
- ¿Victoria? ¿Que tiene ella que ver con todo ésto? - dijo una voz tras ellos.
Renesmee y Seth se dieron la vuelta y se encontraron cara a cara con Jacob. La chica apretó inconscientemente el brazo de Seth. Miles de mariposas se revolucionaron en su interior.
Jacob se sorprendió de verles a ambos allí, pero más se sorprendió al ver una placa colgada de sus cuellos. Jacob ignoró a Seth y avanzó un par de pasos hacia Renesmee, intentando no perderse en sus ojos color chocolate.
- Eres policía. - dijo, intentando contener los nervios.
- La teniente Cullen es quien lleva el caso de Rebecca. - comentó Billy, observando el extraño comportamiento de su hijo.
- ¿Teniente? ¿Pero desde cuando eres policía?
- Hace seis años. - consiguió decir, sintiendo la garganta reseca.
- Me dijiste que trabajabas en una gestoría. Para no perder la costumbre, me mentiste.
- No te pases ni un pelo. - dijo Seth, metiéndose en la conversación.
- Contigo no hablo!
- Agente Clearwatter, por favor, váyase a la casa.
- Lo que usted mande, teniente. - dijo Seth entre dientes, a pesar de que no quería obedecerla.
Seth se marchó, seguido por el señor Black. Renesmee y Jacob se quedaron a solas en el jardín. Se miraron fijamente a los ojos durante varios segundos. De repente, Jacob avanzó los pasos que lo separaban de la chica, tiró las muletas al suelo y la besó. La besó con toda la pasión que había contenido durante los últimos meses. Renesmee, en un principio, no se movió, pero cuando iba a responder al beso, reunió fuerzas y se apartó de él. Sin decir nada, cogió las muletas del suelo, se las dio y se marchó.
Renesmee respiró hondo mientras iba hacia la casa. Se moría de ganas de besar a Jacob, pero ahora estaba con Seth y le debía respeto.
Una vez que entró en la casa, se encontró con Seth. Éste les había visto por la ventana y le alegró ver que Renesmee se había resistido a Jacob. En cuanto Renesmee estuvo a su lado, Seth le dio un fuerte abrazo y entraron en el salón. Tras unos minutos allí, el teléfono comenzó a sonar.
Era el secuestrador.
La persona que estaba al otro lado del teléfono pedía cincuenta millones de dolares que Jacob accedió a pagar al instante, a pesar de que la policía le recomendó no pagar.
Renesmee, que en ningún momento abrió la boca, se acercó a la grabadora y escuchó la grabación una y otra vez. Se había dado cuenta del cambio en el tono de voz del secuestrador, cuando Jacob había accedido a pagar.
- Estás muy pensativa. - dijo Jacob, entrando en la sala de estar, donde solo estaba Renesmee.
- Es que me ha parecido que el secuestador no esperaba que pagarais. Estaba sorprendido.
- Yo también me he dado cuenta. - dijo Jacob, al tiempo que se sentaba al lado de la chica. - Justo accedí a pagar y se quedó mudo.
- No lo entiendo.
- Cuétame qué es lo que te ha hecho sospechar de Victoria.
Renesmee no iba a hacerlo pero al final suspiró y le contó todas sus sospechas y las de Rebecca, porque ella tampoco confiaba en la peliroja. Entonces comenzó a entender muchas cosas, por mucho que le sorprendiera lo que decían de Victoria. A él le había estado ayudando mucho en los últimos meses.
- Renesmee... Quería pedirte perdón por lo que hice antes.
- Yo... Cuando nos conocimos no pude contarte la verdad sobre mí y mi trabajo porque por aquel entonces era agente secreto. Y cuando nos volvimos a encontrar cuatro años después, también estaba trabajando. Seth nos pidió ayuda y tubimos que infiltrarnos, ya que no querías llamar a la policia. Y después todo se me fue de las manos. Pero mis sentimientos nunca han sido falsos. En eso nunca te mentí.
- Lo sé... Lo sé...
- Y antes me fui porque ahora estoy saliendo con alguien.
- ¿Es algo serio?
- Si.
- Es un chico muy afortunado.
- Gracias, Jacob. - se volvió para al fin mirar a Jacob, que la miraba fijamente. - Encontraré a Rebecca, lo prometo.
- Y yo te ayudaré en todo lo que pueda.
Jacob cogió un boli y un cuaderno que había encima de la mesa y vomenzó a escribir todo lo que sabía sobre Victoria. Información personal, direcciones, todo lo que pudieran necesitar. Renesmee le agradeció aquel gesto con una sonrisa y se marchó con la lista. Llamó a Emmett para saber como iba el seguimiento, pero al parecer Victoria no había salido de la casa de Jacob. Al colgar, le mandó una foto de la lista que había hecho Jacob y mandó a otro agente para que ocupara el lugar de Emmett y éste pudiera ir a investigar.
Renesmee dejó al cargo a uno de sus agentes y se marchó al apartamento de Victoria. Una vez allí, entró en el piso sin esperar a Emmett. Era un apartamento bonito, ni muy grande ni muy pequeño. Cogió su arma y recorrió todas las estancias del apartamento. Todo parecía normal, incluso empezó a replantearse que Victoria estuviera detrás de todo aquello, pero entonces entró en lo que parecía ser su dormitorio. Las paredes estaban repletas de fotos de Jacob, salvo una. En esa pared había fotos de la própia Renesmee, de Seth... Pero sobretodo fotos de Rebecca. Muchas de las fotos tenían escrita la palabra Puta encima. Comenzó a hacer fotos con el móvil y se las mandó a Emmett y Seth.
De repente, escuchó la puerta del piso abrirse y como unos pasos se acercaban con rapidez. Antes de que pudiera esconderse o salir del apartamento por alguna de las ventanas, recibió un golpe en la cabeza.
- ¿No podías estarte quietecita, verdad?
- Victoria, ¿por qué haces ésto? - preguntó como pudo, llamando con disimulo al móvil de Seth. Dejó el móvil en el suelo y se levantó, notando como comenzaba a sangrar.
- ¿Tanto te costaba dejar en paz a Jacob? Tenías que aparecer de nuevo.
- ¿De nuevo?
- Si... Hace siete años me quitaste a Jacob y hace un año casi lo consigues de nuevo. No volverá a ocurrir.
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Hola hola.
De nuevo por aquí.
Espero que os haya gustado.
