Disclaimer. Los personajes no me pertenecen pero la historia si.
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CAPÍTULO 13.
Renesmee abrió los ojos, intentando adaptar la vista a la luz del sol. Intentó moverse, pero no pudo. Tenía las manos atadas a la espalda. Al mover las manos, intentando soltarse, tocó algo.
- ¿Quien hay ahí? - dijo una voz a su espalda. La reconoció de inmediato.
- Rebecca? Soy yo, Renesmee.
- Menos mal que estás aquí, Nessie. Bueno, eso creo.
Renesmee intentó soltarse de nuevo, pero fue en vano. Intentó levantarse, pero también tenía los pies atados a la silla. Ambas sillas estaban atadas la una a la otra. Con movimientos coordinados, las dos se movieron al mismo tiempo y consiguieron romper las sillas. Se quitaron las cuerdas como pudieron y se abrazaron. Renesmee se asustó al ver el rostro amoratado de Rebecca, pero ésta le quitó importancia y comenzaron a buscar una salida.
- Tiene que haber una puerta por algún lado. - dijo Renesmee, comenzando a palpar cada centímetro de las cuatro paredes. - ¿Como me metieron aquí? - preguntó en voz alta, aunque era más un pensamiento.
Estuvieron varias horas buscando, pero no encontraron nada, lo cual frustró mucho a Renesmee.
- Ha sido Victoria. - comentó Rebecca, dejándose caer al suelo, derrotada y agotada. No había comido desde que la habían llevado allí. - Ella es quien le ha hecho todas esas cosas a Jacob. Todo lo ha hecho para que la necesitara y poder estar con él.
- Ella me encontró en su piso...
- Está loca.
- Está transtornada. - murmuró Renesmee, comenzando de nuevo a buscar una salida.
Mientras Rebecca descansaba a un lado de la habitación, Renesmee buscó minuciosamente por todas partes, intentando mantener la calma, lo cual era algo que le estaba costando muchísimo.
...
Seth entró en el apartamento de Victoria arma en mano, seguido por cuatro agentes más. Allí no había nadie, pero la aplicación GPS del móvil de Renesmee les había llevado hasta allí. Además, estaba la llamada de Renesmee. Él la había escuchado hablar con Victoria, la culpable de todo lo que estaba ocurriendo.
Siempre habían sospechado de Victoria, pero ella siempre tenía coartadas y nunca habían podido probar que fuera la culpable de nada, hasta ese momento.
Una vez que hubieron comprobado que no había nadie en el piso, guardaron las armas y comenzaron a recoger pruebas. Seth encontró el móvil de Renesmee en el suelo del dormitorio principal. Al lado del dispositivo había unas pequeñas manchas de sangre. Sintió como el miedo dominaba su cuerpo y, aunque sabía que Renesmee era una mujer muy fuerte, temió que se encontrara en peligro de muerte.
- Encontrad a Vicotria. - dijo, poniéndose en pie, con el móvil de su chica en la mano. - Ahora.
Los agentes asintieron con la cabeza y se marcharon a toda prisa.
Seth se quedó un rato más en el piso, registrándolo de nuevo, desesperado por encontrar una pista, por muy pequeña que fuera. Se encontaba en el dormitorio de Victoria cuando escuchó un ruido, unos golpes secos. Se volvió de golpe, arma en mano, pero la guardó de nuevo al ver que quien se acercaba a él era Jacob. Se secó las lágrimas con el puño de la americana y miró a Jacob, que caminaba hacia él con la ayuda de sus muletas. Le alegró ver que al fin podía volver a caminar.
- ¿Qué haces aquí?
- Lo mismo que tu. - dijo Jacob, entrando en el dormitorio. Miró alucinado a su alrededor. - ¿Todo ésto lo ha hecho Victoria?
- Si. Ella es tu acosadora y seguramente también es quien probocó tu accidente.
- No me lo puedo creer... - murmuró.
- Pues créetelo. Y ahora tengo que irme, hay dos personas desaparecidas y no puedo perder el tiempo.
- ¿Dos?
Seth cerró los ojos y respiró hondo, intentando no ponerse a llorar de nuevo. Intentó hablar con calma, le contó a Jacob los últimos acontecimientos. Jacob se dio cuenta de la tristeza que había en los ojos de su antiguo amigo. Fue entonces cuando se dio cuenta de que Seth amaba a Renesmee tanto como él mismo.
Tratando de asumir que Seth y Renesmee estaban juntos, Jacob se acercó a él y le tendió una mano.
Tras estrechar sus manos en silencio, ambos salieron del apartamento de Victoria y volvieron juntos a la casa de los padres de Jacob donde, junto al resto de los agentes, continuaron con la investigación de la desaparición de Rebecca, mientras en la central de policía se ponían en marcha para encontrar también a Renesmee.
...
Renesmee se sentó junto a Rebecca, que yacía dormida a un lado de la pequeña habitación, en la que no había ni un solo mueble, solo los trozos de sillas rotas en las que habían estado sentadas. La joven estaba fría, así que se quitó la chaqueta y cubrió a Rebecca con ella, al tiempo que la luz se apagaba de golpe. Renesmee suspiró. Sabían que Victoria o quien fuera que hubiera ahí fuera solo lo hacían para desorientarlas aun más. Ya no sabía si era de día o de noche, ni si llevaba allí días o apenas unas horas.
Besó la mejilla de Rebecca y, en la oscuridad, continuó buscando una posbile salida. Cerró los ojos, intentando concentrarse, y pasó lo que le parecieron horas palpando, hasta que al fin encontró algo. En el suelo, en una de las esquinas, había una trampilla, pero no logró abrirla por mucho que lo intentó.
Notó de repente un golpe en la cabeza que la hixo caer de costado.
- No podías estarte quietecita, eh?
Renesmee intentó levantarse, pero notó un peso sobre ella. Victoria se sentó sobre ella y le sujetó ambas manos. La joven intentó quitársela de encima pero el golpe la había devilitado. Rebecca, que se había despertado ante el escándalo, gateó en busca de su amiga.
- Renesmee, ¿donde estás? ¿Qué ha pasado? No te encuentro.
- Es Victoria. - dijo como pudo, ya que ésta le había soiltado una mano y la estaba estrangulando. - Huye. Trampilla. Abierta. Corre.
Rebecca continuó gateando, palpando el suelo, hasta que encontró la trampilla que le había dicho Renesmee. Quiso salir corriendo de allí pero no podía abandonar a su amiga. Se quitó la camiseta y comenzó a moverla con fuerza por el aire, hasta que oyó la voz de Victoria maldecir. Soltó la camiseta y se abalanzó sobre ella, logrando al fin liberar a Renesmee. Entre las dos consiguieron retenerla tumbada en el suelo, maldiciendo a voz de grito.
Renesmee comenzó a palpar el cuerpo de la chica y, para su alegría, encontró un móvil en el bolsillo trasero de sus vaqueros. Marcó el primer número que le vino a la mente y rezó para que respondieran al tiempo que se sentaba sobre la espalda de Victoria.
- ¿Diga?
- ¿Quien eres?
- Soy Jacob. Renesme ¿eres tu?
Renesmee se quedó bloqueada. Ella había querido llamar a Seth, pero su inconsciente la había traicionado y había llamado al chico equivocado. Rebecca, que notó el estado en que se encontraba su amiga, le cogió el teléfono de la mano y habló con su hermano.
Jacob, que estaba con Seth en el momento en que recibió la llamada, intentó junto a su amigo localizar el teléfono para poder localizar a las chicas.
Como pudieron, las chicas sacaron a Victoria por la trampilla. La chica acabó con un par de golpes en la cara, lo que hizo mucha gracia a Rebecca. Bajaron de lo que parecía un trastero y recorrieron el pasillo de una gran casa. Llevaron a Victoria a uno de los dormitorios y la ataron a una silla, mientras ésta no dejaba de gritar. Rebecca le dio un puñetazo en la cara, dejándole inconsciente.
- Rebecca!
- Es que no se callaba! - se defendió la chica, ante la sonrisa de Renesmee. - Vamos. Salgamos de aquí.
Rebecca, móvil en mano, salió corriendo de la casa. Miró a su alrededor y llamó a su hermano, aunque no llegó a hablar. Un fuerte golpe la hizo caer al suelo.
...
Seth se montó en su coche, donde ya le estaba esperando Jacob, y se pusieron en marcha. Jacob había recibido una llamada hacía un par de minutos. Sabía que había sido su hermana, aunque no había recibido ninguna respuesta, pero había oído un forcejeo. Algo le había pasado.
Habían logrado localizar el móvil y se dirigían hacia esa dirección, seguidos de cuatro coches patrulla y dos furgones policiales.
Hacía ya cuatro días que Renesmee había desaparecido y Jacob aun no había podido pegar ojo. Estaba muy preocupado por su hermana, pero también lo estaba por Renesmee. Estaba muerto de miedo.
En cuanto llegaron y se detuvieron frente a la casa, Seth se apeó del coche, se puso el chaleco antibalas y se reunió con su equipo. Jacob les observaba desde el coche, lamentando no poder ayudarles.
Cinco minutos... Diez... Trenta... Cuarenta minutos pasaron antes de que el equipo de Renesmee, el mismo que había dirigido Seth, saliera de la casa. Se bajó del coche como pudo y se acercó a la casa. Fueron saliendo uno a uno, excepto Rebecca, Seth y Renesmee. Había oído disparos en el interior de la casa, por lo que se asustó aun más. ¿Y si no habían salido porque les había pasado algo?
- Rebecca! Renesmee!
Jacob entró ranqueando con las mulestas en la casa. Encontró a su hermana sentada en el sofá, con Seth curándole las heridas que tenía en la cara y en los brazos. Buscó a Renesmee con la mirada, pero no la veía.
- Está en la cocina. - dijo su hermana, mirándole de reojo.
Jacob se acercó a ella, la besó en la frente y fue hacia la cocina. Su corazón comenzó a latir a cin por hora en cuanto la vio. Renesmee se estaba lavanso la cara en el fregadero. Tenía varios golpes, pero parecía estar bien.
- Hola, Renesmee.
- Hola, Jacob.
- ¿Estás bien?
- ¿Te miento o te cuento la verdad?
- La verdad, siempre.
Renesmee se secó la cara con un paño de cocina y se sentó en un taburete. Jacob se fijó en sus ojos enrojecidos. Había estado llorando.
- Seth me ha dejado y no le puedo culpar. - Jacob la miró sin comprender muy bien lo que pasaba y fue a sentarse en otro taburete frente a ella. - Te llamé a ti cuando estaba en peligro.
- ¿Y qué?
- Sabe que aun no he podido olvidarte. Le he llamado Jacob cuando me ha abrazado. - sollozó, escondiendo el rostro entre sus manos. - Solo sé hacer daño a la gente que amo. Te hice daño a ti, he hecho daño a Seth, a Rebecca...
- Lo que le ha ocurrido a Rebecca solo es culpa de Victoria.
- No... Es... Mi... Culpa...
Jacob se puso en pie y fue a abrazar a Renesmee, que se refugió en sus brazos. Lloró y lloró durante lo que le parecieron horas, hasta que Rebecca entró en la cocina para buscarlos. Los tres se marcharon juntos hacia la casa de los Black.
...
Renesmee cogió un taxi para marcharse a casa, pero no fue esa la dirección que le dio al taxista, sino la de Seth. Necesitaba verle, hablar con él, pero Seth no le abrió la puerta. Sabía que estaba en casa pero estaba claro que no quería hablar con ella. Suspiró. Decidió que cuando quisiera hablar con ella ya lo haría.
Dando un paseo, fue caminando a casa de su amigo Emmett, que la recibió con un gran y cálido abrazo. Emmett siempre conseguía que se sintiera bien.
Pasaron la tarde comiendo pizza y charlando, lo cual al fin le hizo sonreír.
Emmett le contó como había terminado el caso de Victoria y el misterioso hombre. En una semana sería el juicio.
Renesmee podría ir a él, pero no como policía, ya que todavía le quedaban dos semanas de baja y el juicio sería en una semana.
Emmett intentaba bromear con ella, pero veía que la sonrisa no le llegaba a los ojos. Quiso preguntar, pero no lo hizo. Sabía que ello haría sentir mal a su amiga y eso era la último que quería.
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Sé que siempre me pasa lo mismo y dejo los fics inacabados.
Estoy de mudanza y estoy sin internet.
En fin. Espero que os haya gustado. Ésto ya va acabando.
