KHR! No me pertenecen, son obras de Akira Amano-san.
Hola a todos XD aquí traigo el siguiente capitulo, lo hubiera subido ayer pero no tuve tiempo n.n Gracias a todos los que pasan a leerse mis historias y sobre todo también a los que me dejan reviews, enserio que eso me anima mucho, bueno sin mas que decir aquí les dejo el capitulo espero que les guste n.n
CAPITULO 3: DINO CAVALLONE~
-Estas completamente segura ( )-chan- Esa era la quinta vez que te hacia la misma pregunta Haru, tu solo sonreíste débilmente, en ese momento se encontraban en una cafetería de Namimori.
-Sabes que es lo mejor para mi familia, con este compromiso mi familia no caerá en la bancarrota- Haru negó con la cabeza y te dio una triste sonrisa.
-Pero ( ), tu no lo amas… tu amas a- Pero no pudo terminar su frase, porque tu pusiste tu mano en su boca.
-Lo sé Haru, pero no puedo cambiar nada, sabes que él, no me ama…así que no lo hagas mas difícil, tu más que nadie debe saber que se siente ser rechazada- sacaste tu mano de su boca y ella solo te dio una sonrisa triste- Lo siento y-yo no quería abrir más tu herida- Haru negó con la cabeza.
-No te disculpes, lo entiendo, en este momento no te encuentras bien, pero ( )-chan ¿qué te hace pensar que no te ama? Yo lo supe porque Tsuna me rechazo amablemente, pero él nunca te ha dado una respuesta- Sonreíste con melancolía, una lagrima cayo de tu rostro, querías olvidar ese doloroso recuerdo en la más profundo de tu ser, pero algún día tenias que afrontarlo, así que levantaste lentamente tu rostro, Haru era tu amiga, podías confiar en ella, así que le contarías todo, aunque abrieras una vieja herida.
-Y-yo…yo lo s-se p-porque- Pero lagrimas empezaron a salir de tus ojos, Haru se asusto y se acerco a ti y te dio un cálido abrazo para animarte.
-Si es muy doloroso, no te preocupes, no tienes que decírmelo, cuando te sientas capaz, sabes que siempre estaré ahí para que puedas desahogarte- Te aferraste mas a ella y empezaste a llorar más fuerte, la gente empezó a mirarlas y hablar en murmullos, te secaste tus lagrimas y paraste el llanto.
-Yo…yo te lo quiero contar, pero será mejor ir a o-otro l-lado- Haru solo asintió, pagaste tus cosas y caminaste hasta llegar a un parque donde no había casi personas, se sentaron bajo un árbol, tomaste un poco de aire, te recargaste en el árbol y empezaste a contarle lo sucedido.
~FLASH BACK~
Ibas corriendo por las calles de Venecia, habían pasado meses desde que no veías a tu "jefe", aunque tu antes trabajabas directamente para vongola, llevabas un año trabajando para ellos, te habías unido un poco después de que Tsuna tomara el cargo, antes eras una asesina que aceptaba cualquier trabajo, no pertenecías a ninguna familia, pero cuando conociste al Décimo Vongola, te encariñaste con él, así que decidiste trabajar para él, tras acompañarlo en algunas reuniones lo conociste, era jefe de una de las familias aliadas a Vongola, al conocerlo y saber más sobre él, habías decidido cambiarte a su familia, al principio Tsuna dudo un poco, pero después de contarle con toda la vergüenza del mundo el porqué de tu traslado, el no puso ninguna objeción y acepto felizmente, ese era un secreto que el te aseguro guardar por siempre, ese era una de las cosas que te habían hecho quererle, no lo amabas, solo lo querías como a un hermano, otra cosa que te hizo encariñarte de él, fue que era muy lindo y te daban ganas de protegerlo por su aura de inocencia, influenciada por Haru, Chrome y Kyoko, dirías que era un Uke en todo su significado.
Después de todo, tu familia no era tan cariñosa, tu familia solo se preocupaba por la apariencias, tus padres solo te veían a ti y a tus hermanos como herramientas para unirse con otras familias y aumentar su fortuna, después de tener una edad suficiente, te escape de casa, cuando te convertiste en una gran asesina, muchas familias te querían para su bienestar, pero Tsuna fue diferente a todos ellas.
Tsuna no te vio por tus habilidades o por el nombre de tu familia, el vio a la persona que realmente eras y encontró algo digno de ser protegido, pero sobre todo, el te dio lo que siempre habías querido tener: una familia que te amara por lo que eras.
Mientras corrías por un parque, pudiste ver su hermoso cabello rubio a la lejanía, se encontraba de espaldas por lo que se te había ocurrido la idea de asustarlo, pero esa fue una muy mala idea, porque solo a un loco se le ocurriría la gran idea de asustar a un jefe mafioso, para mala fortuna, tú eras, una de esos locos.
Culpabas a Tsuna y su loca familia y sádico tutor, estabas segura que antes tenias un mejor sentido común.
Con sigilo te pusiste atrás de el, te acercaste sin hacer ningún ruido, cuando estaba a unos centímetros de su oído, sin darte cuenta, pisaste una hoja, eso despertó todos sus sentidos, sin darte tiempo de reaccionar, ahora te encontraba tirada en el suelo, mientras él, estaba encima de mí, te encontrabas atada con su látigo, el te miraba muy sorprendido mientras tú solo le dabas una sonrisa divertida.
-Todavía no puedes estar sin tus subordinados ¿eh? Dino Cavallone o perdón, quiero decir, je-fe- El frunció un poco el ceño y se acerco un poco a ti, su cercanía hizo que tu corazón latiera un poco más rápido.
-Y se ve que tú no te cansas de hacer bromas ( )-chan, juntarte con Reborn ya te está afectando- Eso te hizo fruncir el ceño.
-Hey no me compares con tu tutor sádico, además solo nos juntamos muy pocas veces y es solo para misiones, además eso fue hace mucho- Entrecerraste un poco tus ojos- Y tú no tienes que argumentar nada, de seguro que Reborn también te pego lo pervertido y sádico, con solo ver tu látigo ya me doy una idea- Ante tus palabras pudiste ver como Dino fruncía mas el ceño y se sonrojaba como un tomate.
-D-de q-que ra-rayos h-hablas, este l-látigo es para defenderme y mas funciones- Tu alzaste una ceja en duda.
-Aja y… ¿esas otras funciones consisten en atar a tus amantes con él?- Tu sonrisa era una maliciosa y picara, casi se parecía a las sonrisas que daba Byakuran.
-¡Así es¡- Te sorprendiste ante su afirmación y alzaste mas tus cejas, Dino se cruzo de brazos y miro a otro lado, pasaron unos segundos hasta que el abrió los ojos y se sonrojo mas- Espera n-no qu-quise decir e-eso- Empezó a decir incoherencias, tu solo te reíste de él.
-Jajaja así que por fin aceptas que eres un pervertido jefe, no puedo aguantar las ganas de decírselo a todo mundo- Te paraste de un salto y empezaste a caminar, el parecía asustado así que volvió a usar su látigo para detenerte, pero sin un subordinado a su alrededor, solo obtuvo como consecuencia tropezarse y enredaros de nuevo, pero esta vez mas apretados y mas fuerte el nudo, cerraste tus ojos por la caída .
-"Auch eso me dolió, enserio que no puede hacer mucho sin sus subordinados, incluso yo que soy su subordinada en-…espera, ¿por qué es tan torpe estando yo a su lado? Acaso no me ve como su subordinada o quizás… ¿lo hace apropósito?"- Descartaste rápidamente tus pensamientos, sentías tus mejillas arder, abriste tus ojos para regañarle, pero te quedaste sin habla al ver, que su cara estaba a centímetros de la tuya, podías sentir su cálido aliento en tu cuello, Dino todavía no habría sus ojos, parecía que estaba todavía en sus pensamientos, intentaste separarte, pero tu movimiento solo los acerco un poco más, sentiste que tus mejillas empezaban a teñirse mas de rojo, cerraste tus ojos por la cercanía, podías oír tu corazón latir cada vez mas fuerte.
-¡Auch! ¡eso dolió!- Dino se quejo un poco mientras se retorcía- ¡Hey! ( )-chan deja de moverte solo haces qu- Pero las palabras de Dino fueron cortadas, apenas se había dado cuenta de la cercanía con ( )-chan.
-Que pasa porque te callaste- Pero tus palabras también fueron cortadas, pero esta vez por un beso de Dino, tu cara se puso tan roja como un tomate, sentías mariposas revolotear en tu estomago, los segundos que duro el beso a ti te parecieron eternos, Dino se separo de ti, querías decir algo, pero las palabras simplemente no salían de tu boca, pudiste ver en su mirada seriedad y determinación, te sentía más nerviosa, todavía sentías la calidez y suavidad de sus labios en los tuyos, no tardaron mucho en separarse logrando quitarse el látigo de encima, pero en ningún momento Dino aparto su mirada de ti, después de unos minutos te decidiste hablar.
-T-tu me besaste- No sabías cómo sentirme en ese momento, no sabía si estar feliz, triste, enojada, tu cabeza estaba hecha un caos, respiraste hondo y lo miraste a los ojos- ¿por qué?... ¿porque me besaste?- Generalmente en estos casos, las chicas siempre se acobardan y salían corriendo, pero tú no eras como ese tipo de chicas, tu tendrías tu respuesta, lo quisiera o no.
-Eso es muy sencillo de responder- El seguía mirándote con seriedad, podías ver muchos sentimientos en ellos, incluso pudiste ver lujuria y deseo en su mirada, lo que ocasiono que te sintieras mas nerviosa y sonrojada- te bese, porque me gustas- Esto último lo dijo acercándose a ti y en un susurro, después de decirlo, te volvió a besar, sus besos eran apasionados y al mismo tiempo tiernos y cálidos, el mordió tu labio pidiendo permiso para entrar, apenas poniendo resistencia te derretiste en su abrazo y le diste total libertad para explorar tu boca, sus brazos se posaron en tus caderas para acercarte mas a el, Dino te atrajo hasta su regazo lo que te hizo ruborizarte pero pronto te distrajiste con una de sus manos acariciando tu espalda mientras la otra la poso en tu nuca para acercarte mas al beso.
No pudiste evitar pasar sus manos por su suave cabello, lo jalaste un poco causando un gemido de Dino que hizo tu cuerpo estremecerse mientra ahogabas un gemido en el beso.
Estuvieron mucho tiempo besándose, vuestras lenguas peleaban por el control, pero para mala suerte tuya, el gano, Dino parecía ser un experto para esto, tu apenas y habías tenido una relación estable, el amor no era tu fiel compañero de todos los días, después de todo, siendo un Hitman no lo necesitabas, o eso creías, ahora…no estabas tan segura de eso.
-( )-chan- El se separo y te susurro en el oído, su voz era ronca y llena de lujuria- ¿tú también me amas?-Sentiste un escalofrió recorrer tu cuerpo, su voz era demasiado seductora, casi podías asegurar que cualquier favor que te pidiera lo harías sin dudarlo, pero saliste de tu mundo, tenías que contestar a su pregunta, te sentía nerviosa y ¿tímida? realmente Dino te hacia sentir mariposas en el estomago.
-"Lo que me hace hacer el amor"- pensaste con diversión, lo miraste a los ojos.
-T-tu también m-me gustas- Te morías de vergüenza por tu declaración, Dino solo sonrió como nunca lo habías visto, su sonrisa era de felicidad y ¿amor?..quizás.
-Ya esta anocheciendo ( )-chan, lo mejor será irnos- El se paro y te ofreció su mano para pararte, tu solo sonreíste, provocándole un sonrojo y tomaste su mano, pero pareciendo que no midió sus fuerzas o por azares del destino, al levantarte caíste en sus brazos.
-Oh lo siento ( )-chan no medí bien mi fuerza- Por la sonrisa y el extraño brillo en sus ojos te hizo dudar un poco y pensar con ironía -"aja si un accidente y que, después veré a Kyoya vestido de Hibird y a Reborn ser una persona dulce y bondadosa"- bufaste un poco por tus locos pensamientos.
~Mientras tanto sin que ( )-chan supiera~
Kilómetros lejos de ahí, cierto prefecto estornudo de repente, se paro unos segundos para después fruncir el ceño y sacar sus tontas diciendo entre murmullos
-(Nombre y Apellido) te morderé hasta la muerte- Para seguir caminado.
No muy lejos de ahí cierto tutor tomaba un café acompañado de otros Arcobalenos, cuando el también estornudo, tomo otro sorbo de su café para después convertir a león en su fiel pistola.
-Dame-( ) después pagaras por hablar de mí a mis espaldas- Colonnello y Fon se le quedaron viendo con sorpresa y duda, pero luego se hundieron de hombros al no comprender al Hitman y sus locas acciones así que siguieron platicando.
~Otra vez con ( )-chan~
De la nada mientras caminabas sentiste un pequeño escalofrió, Dino se te quedo viendo con duda.
-No pasa nada, es que de repente sentí que mi vida corría peligro- Dino se te quedo viendo como si fueras un bicho raro, bueno en realidad eso era algo de qué preocuparse, pero tú no le tomabas mucha importancia, sabias defenderte sola, pero viendo la cara de preocupación de Dino le diste unas caricias y lo tranquilizaste o bueno eso intentaste.
-No te preocupes no es lo que piensas, solo son Hibari y Reborn con sed de venganza hacia mi- Dino se puso mas pálido y te miro con mas preocupación que antes, a ti solo se te cayó una gota al estilo anime por su reacción, tal vez habías hecho lo contrario, durante el camino estuviste tranquilizándolo, diciéndole que era una broma, al final, el creyó tu mentira, después de eso, Dino y tu, sin saber cómo, quedaron enredados entre sus sabanas, sería poco decir que te sorprendió lo bueno que era en la cama, pero bueno eso era algo que solo tú y Dino sabrían, y tal vez Reborn porque el idiota de seguro era quien le había enseñado todos sus trucos para seducir por alguna tonta lección de jefe o algo así.
Aunque eso te hizo preguntarte si Tsuna también había sido enseñado en ese tema, tendrías que molestar luego al joven cielo para ver que cosas le había enseñado su tutor.
Pasaron los meses, tu relación iba bien, eran muy pocas las veces que discutían, Dino era todo un caballero, cuando cumpliste los tres meses de andar, fue cuando recibiste una carta que arruino tu feliz vida junto a Dino, tus padres parecían haberte encontrado y parecían estar en problemas, querían que te casaras con el hijo de una rica familia, en ese momento querías "morderlos hasta la muerte" como diría Hibari, arrugaste la carta y la guardaste en el cajón de tu escritorio, querías quedarte a descansar todo el día en tu casa, al principio querías salir con Dino pero él te había dicho que estaba ocupado, por lo que preferiste no insistir, al final optaste por salir, eso fue lo que ocasiono que abrieras tus ojos ante la triste realidad.
Ibas caminando por la ciudad si ningún rumbo, cuando a lo lejos pudiste ver un lugar conocido, era el parque donde habías encontrado a Dino, -"y también fue donde me bese por primera vez con Dino"- Ante tus pensamientos te sonrojaste levemente, decidiste descansar por el parque, tenías la esperanza de encontrarte otra vez con Dino, y grata fue tu sorpresa cuando detrás de un árbol lo viste, su cabellera se movía con el viento.
-" Con su cabello moviéndose con el aire, se ve más guapo"- Te abofeteaste por tus pensamientos herbívoros y corriste a su lado, pero con tus extrañas formas de saludar –Cortesía de Reborn- Decidiste acercarte lentamente, le querías dar una sorpresa y abrazarlo por detrás, con sigilo te acercaste y te escondiste tras un árbol, te reíste por tu travesura y por el deja vu, pero tu sonrisa fue borrada cuando por el rabillo viste a una mujer platicando con Dino, frunciste un poco el ceño, pero luego te relajaste.
-"No importa si tienes cuerpo zorra, Dino me prefiere a mí, de seguro que ahorita te despacha"- Sonreíste con superioridad, intentaste acercarte más, por el viento y porque todavía estabas un poco lejos, no podías oír su conversación, pero tu corazón se detuvo y te quedaste en blanco cuando de un momento para otro, aquella arpía besaba a tu Dino, sentiste tus piernas débiles, querías que te tragara la tierra, la mujer se dio cuenta de tu presencia y te dio una sonrisa engreída, sin querer ver más de esa escena saliste corriendo, no sabías si Dino te había visto, pero eso ya no te importaba, corriste y corriste, sentías tus lagrimas salir por tus ojos, te secaste rápidamente las lagrimas, hacía años que no llorabas y no lo haría ahora y mucho menos por ese idiota, llegaste a la mansión todos te veían con sorpresa, Romario te detuvo antes de subir las escaleras.
-( )-san ¿qué pasa, porque lloras?- Tus ojos volvieron a humedecerse por las lagrimas que querían salir, tu mirada estaba en el suelo, pero lentamente la alzaste.
-D-dino el,…- Tu voz se quebró al final, Romario te miro con preocupación, los demás subordinados se acercaron.
-( )-san tranquilízate y respira hondo- Como pudiste te calmaste, sentías las palabras atoradas en tu garganta- Ahora intente hablar, que sucedió con Dino, le ¿ah pasado algo?- El te miraba con preocupación, tal vez pensaba que le había pasado algo malo a su jefe, tu solo negaste lentamente con la cabeza.
-No, n-no le ah pasado n-nada- El suspiro pero te volvió agarrar por los hombros.
-Entonces que te ha pasado ( )-san- Te paralizaste y abriste la boca, pero las palabras no querían salir, volviste a respirar hondo, tomaste un vaso de agua de uno de tus compañeros y te sentaste en las escaleras.
-Dino y yo llevamos t-tres m-meses saliendo- Todos se paralizaron ante esto y abrieron los ojos con sorpresa, al principio pensaste que no creerían pero todos te abrazaron y gritaron de emoción.
-Eso es genial ( )-san te felicito- Romario te dio una sonrisa dulce- que bueno que el jefe se te ah confesado- Pero se detuvo y te volvió a mirar con preocupación- Pero entonces que ha pasado ( )-san- Suspiraste con cansancio.
-Lo eh visto…besarse con otra- Todos dejaron de animarte y se quedaron en silencio, miraste a los ojos a Romario- ¿El tenia trabajo hoy?- Romario negó lentamente con la cabeza.
-Hoy tenía el día libre- Eso solo fueron más apuñaladas para tu corazón, apretaste mas el bazo, pusiste tu mirada en el suelo y seguiste hablando.
-Yo lo eh invitado salir hoy, pero me dijo que estaba ocupado, así que decidí pasear, llegue a un parque, de hecho fue el lugar donde nos confesamos y nos besamos por primera vez- Recordaste con nostalgia, la ironía te comía por dentro- lo vi ahí, así que decidí sorprenderlo saludándolo con un abrazo por detrás, pero cuando me acerque lo vi con otra mujer- Apretaste fuertemente el vaso que se rompió en tus manos- y ahí fue donde los vi besarse, ni siquiera la aparto, él le había correspondido, porque si no la rechazaría, la mujer me vio y solo me vio con superioridad- Sentía la sangre bajar por mis manos, Romario intento ayudarte pero tú solo te negaste.
-Gracias Romario pero yo puedo curarme sola, por cierto cuando llegue Dino dile que renuncie y que no me busque ni para pedirme perdón- El intento detenerte o hacerte entrar en razón pero tú solo usaste tus habilidades para huir de ahí, corriste hasta tu habitación tomaste tus cosas y las guardaste en una maleta, mientras habrías tu cajón del escritorio te encontraste con la carta de tus padres, la miraste por unos segundos y la tomaste, querías volver con Tsuna y los demás guardianes, ellos habían sido buenos contigo, pero así Dino podría encontrarte, así que preferirías aceptar la propuesta de tus padres, luego le explicarías a Tsuna, tomaste tu maleta y saltaste por la ventana cayendo ágil mente como un gato y corriste sin que nadie te notara.
No tuviste problemas en ir a Japón, habías descubierto con asombro que la boda seria en Namimori, sabias que ahí vivía Haru, así que en poco tiempo llegaste, solo habían pasado dos semanas desde tu estadía, habías optado por vivir con Haru y su familia, pero tú eras de la edad de Dino, no querías ser una molestia además de que sería raro llegar de improviso, así que al final rentaste un departamento, aunque sabias que era casi imposible, olvidarías los momentos felices con Dino y te encargarías de vivir el futuro, incluso si tenias que casarte con un desconocido.
~FIN DEL FLASH BACK~
-¡Hahi! Dino-san es un idiota, como pudo hacerte eso, ya decía yo que te veía muy triste cuando llegaste- Tu solo sonreíste débilmente- Pero…incluso si eso hizo Dino-baka, porque aceptaste casarte con Tomas-san tu no lo amas, solo te harías mas daño casándote con un extraño, no tengo nada contra toma-san, eh platicado con él, es una buena persona y debo admitir que no es feo, de hecho tiene un extraño parecido con Byakuran-san, solo que con el cabello negro y ojos verdes y una sonrisa menos perversa, pero eso no importa, si te casas sin amor, solo será infeliz ( )-chan- Apretaste tus puños con fuerza al oír esas palabras, eso lo sabías, además de que eras un asesina, algún día podrían dañarlo por tu culpa y lo menos que querías era involucrar a inocentes.
-Lo se Haru pero ya yo no creo confiar más en el amor, así que me casare, la boda será dentro de una semana, te esperare, ya le enviado las invitaciones a toda la familia, Tsuna y los guardianas tal vez vendrán, invite a las demás familias aliadas con quien me llevo y eso incluye a Cavallone, pero creo que a ellos les llegaran un día antes- Suspiraste con cansancio- Sera mejor ir a descansar, ya todo está listo para la boda, solo queda esperar- Sin esperar respuesta desapareciste con tus habilidades, llegaste a tu casa, te acostaste en el sillón de tu sala y dormiste.
Así pasaron los días, Tsuna había intentado hablar contigo por la repentina boda, pero tú solo lo rechazaste, estabas sentada en tu balcón, mañana seria tu boda, según lo que te había dicho Haru, las familias ya habían llegado, incluso cavallone, al oír su nombre solo sonreíste melancólicamente.
Te habías puesto a mirar las estrellas, recordabas que en una noche así, llena de estrellas, Dino te había dicho que te amaba -"mentira"- Que siempre estaría a tu lado –"nunca debí creer en ti"- Que nunca te engañaría -"mentiroso"- Lagrimas empezaron a caer de tu rostro, de repente escuchaste el timbre de tu casa, lo más probable era que fuera Haru, así que te paraste y corriste hasta la puerta, te secaste las lagrimas y sonreíste un poco para no preocuparle.
-¿Si?- Abriste la puerta encontrándote con algo que hizo que dejaras de pensar, frente a ti estaba aquel que te provoco todo tu dolor y llanto- Dino cavallone- Tus palabras sonaron frías y sin emoción al igual que tu mirada se volvió penetrante y fría, casi tenias la misma expresión que el guardián de la Nube de Tsuna.
-( )-chan- Pudiste ver tristeza en su mirada, pero poco te importo eso, sujetaste con más fuerza la puerta- necesito hablar contigo, Romario me lo contó todo, aquello que viste no-pero sus palabras fueron calladas por la patada que le diste en el estomago lanzándoos lejos de la puerta.
-C-CALLATE- Sentías la ira y la furia recorrer todo tu cuerpo, querías meterle una paliza hasta dejarlo medio muerto, pero nunca harías eso, el era como el hermano mayor para Tsuna, solo lastimarías a Tsuna- No tengo nada que hablar contigo Dino Cavallone, tu ya no eres nada para mi, solo eres un conocido y nada más, así que si me disculpas debo dormir, mañana es un día muy importante para mí- Te dolía, te dolía mucho tu corazón, te dolía estar en esta situación con el que creíste ser el amor de tu vida, te dolía tener que casarte con alguien que no amabas, te dolía pensar que no le importabas a Dino y que solo habías sido un juego para él.
Pero lo que más te dolía fue que tus palabras no eran verdad, aun seguías amándolo, aun lo amabas con todo tu ser, lagrimas empezaron a brotar de tus ojos.
Dino se preocupo y se acerco a ti, pero apartaste su mano con un golpe, el iba a decirte algo pero tu mirada basto para callarlo, te diste la vuelta e ibas a cerrar tu puerta, pero Dino te detuvo.
-Eso fue un error, no es lo que tu crees ( )-chan yo te amo- Eso basto para que tu corazón se rompiera en mil pedazos, lo miraste a los ojos y le ibas a gritar pero un beso de él, basto para callarte, intentabas alejarlo, pero sus besos te quemaban como el fuego, lagrimas cayeron de tus ojos, justo en el momento que creías que no podrías hacer nada, Haru apareció por el pasillo salvándote de Dino.
-¡Hahi! ¿Dino? ( )-chan- Dino se separo de ti, oportunidad que aprovechaste para empujarlo lejos de ti, Haru corrió a tu lado, empujaste a Dino fuera de tu apartamento y te quedaste a solas con Haru, esa noche lloraste en sus brazos, ella estuvo contigo para apoyarte, a veces no entendías como Tsuna la había rechazado, la noche paso muy rápido, ya había amanecido, todo había pasado tan rápido, ni siquiera sabias como habías llegado ahí, ya estabas en la iglesia, pronto caminarías hacia tu futuro esposo, una lagrima bajo por tu mejilla.
Te encontrabas caminando hacia el altar, ahí podías ver a tomas-san, duran las semanas anteriores lo habías conocido, era una persona muy amable y aunque sonara irónico, tenía un gusto exagerado por el chocolate, a veces pensarías que es el hermano perdido de Byakuran, pero por lo apellidos no podía ser posible, además de que se lo habías presentado, poco era decir que casi te caes de la risa cuando los dos se encontraron por primera vez, se habían quedado sin habla y se miraban sorprendidos, casi te podías imaginar oír gritándolos al estilo Tsuna con su -"HIIIIIEEEE"-.
Mientras caminabas lentamente, tus familiares te daban sonrisas de felicidad, aunque tu bien sabias que solo era por el dinero que recibirían, después pudiste ver a Tsuna y a sus guardianes, algunos te daban sonrisas, otros te miraban con indiferencia, pero casi te rompe el corazón el ver la mirada de Tsuna, no era de enfado ni de tristeza era pura -"Decepción"- Te sentiste avergonzada de ti misma, así que evadiste su mirada.
Estando frente a Byakuran quieres decir Tomas-san, notaste que ni Dino ni sus subordinados estaban ahí, primero te sentiste triste por su ausencia, pero preferiste que fuera así, no querías verlo, aun no sanaba tu herida, la ceremonia transcurrió con normalidad, hasta que llegaron a la parte primordial, tragaste saliva.
-Acepto- Toma-san ya había aceptado el compromiso, tú sudaste frió, te sentías nerviosa, después te hicieron a ti esa pregunta.
-Y-yo…- Te quedaste sin habla, todos te miraban con duda, Toma-san te miraba extrañado, tragaste un poco de saliva- yo…y-yo a-ace-Pero tus palabras fueron interrumpidas por la repentina explosión de la entrada, todos miraron con sorpresa, tensión y miedo hacia la puerta, la cual estaba destruida en el suelo.
-ME OPONGO- Entre el humo pudiste ver una cabellera amarilla, tragaste saliva -"¿No puede ser verdad?"- pero tus palabras no habían sido escuchadas, por la puerta caminaba Dino hacia a ti, querías decir algo, oponerte, pero tus palabras nunca salieron de tus labios.
-¿Dino?- El grito de Tsuna te hizo salir de tu shock, Tomas-san intento interferir, pero el sacerdote lo agarro por los brazos ahí fue que te diste cuenta que era Romario, una gota al estilo anime cayo por tu sien -"¿Como rayos no me eh dado cuenta?"- Pero tu atención fue acatada por unos brazos que te cargaban de forma nupcial, te sonrojaste como un tomate.
-Lo siento pero esta princesa es mía y nunca la compartiré con nadie- No opusiste resistencia ante tu rapto por Dino, sentías tu cerebro tan fundido como un queso, el te había sentado en el copiloto de un carro deportivo mientras que el tomaba el de conductor, estuvieron un rato sin hablar hasta que tu alma volvió a tu cuerpo y lo viste, entre enojo, felicidad, frustración y muchos sentimientos mas que ni tu entendías.
-Dino se puede saber porque as interrumpido mi boda y me has raptado- Dino soltó una pequeña carcajada.
-Te tardaste mucho en reaccionar ( )-chan- Esto hizo que te enojaras, pero él se estaciono y te miro de forma seria- Pero eso es algo muy obvio- El se quito el cinturón y se acerco lentamente a ti- Es porque te amo y nunca dejaría que otro hombre tocara a la mujer que amo- Al principio te sonrojaste pero luego le diste un puñetazo en la cabeza, haciendo que se quejara del dolor.
-Tu mujer una mierda, es que acaso piensas que yo dejare que tu andes con otras mientras yo te espero en casa con tu cena haciendo galletas- Casi sentías que explotarías, tenias las ganas de ahorcarlo en esos momentos, Dino sudo frió por tu expresión, pero aun así se acerco y te tomo por las manos, intentaste apartarlo, pero tus manos estaban bien sujetas, en un parpadeo él las amarro con una sola mano al asiento con su látigo, tus manos quedaron arriba de tu cabeza amarradas en la cabecera del asiento, después de unos minutos te tranquilizaste y el empezó hablar.
Ignoraste completamente la pose sugestiva mientras intentabas enfocarte en sus palabras.
-( )-chan no es lo que tú crees- Tu solo desviaste la mirada, Escuchaste un suspiro de él, pero aun así lo ignoraste, pero una cálida mano se poso en tu barbilla asiéndote mirarlo a los ojos- Ella era una enemiga de vongola- El te miraba con tristeza.
-Eso no m-… ¿QUE?- Esas fueron las únicas palabras que pudieron salir de tus labios, el te miro con una sonrisa mientras te acariciaba la mejilla- A QUE TE REFIERES DINO CAVALLONE- Tenias el ceño fruncido, eso te había caído como un balde de agua fría.
-Ella era una asesina encargada de matarme, pero como tú estabas en medio, sabía que intentaría sacarte del camino, así que actué antes y la engañe haciéndole creer que me había enamorado de ella, Romario me contó lo que viste, en ese momento ese era mi plan para atraparla, después de que te fuiste, encontramos las pistas de su traición y en este momento se encuentra en interrogación para saber qué familia la contrato- Era poco decir que tu cara estaba pálida, en un momento pensabas en Dino en el ser mas idiota del mundo o eso creías creer, y ahora tú te sentías así, lagrimas empezaron a salir de tu rostro.
-IDIOTA, porque no me lo dijiste, sabes lo que tuve que vivir, que tal si llegabas tarde, que tal si me casaba o hacia otra estupidez, sabes que no pienso muy bien cuando estoy enojada- Dino te dio una sonrisa cálida, lo que hizo que lloraras más fuerte.
-No te preocupes ( )-chan, yo siempre estaré aquí, nunca dejaría que algo así pasara, ademas también estaba ahí Romario, de echo iba a llegar antes pero me tropecé- Tu sentiste una vena palpitar en tu frente, pero el te empezó a besar, al principio fueron besos tiernos y cálidos, pero después fueron besos llenos de deseo y lujuria, sentías que la temperatura aumentaba, el te estaba besando el cuello.
-D-dino y-ya p-puedes soltarme- Dino se detuvo para luego darte una sonrisa, la que provoco un escalofrió en todo tu ser- ¿Dino?- Sudaste frió porque aun no quitaba su sonrisa, el se acerco hasta tu oído.
-Ahora te enseñare lo que puede hacer un estudiante de Reborn- Tragaste un poco de saliva- y tenias razón este látigo sí que es útil, no te preocupes seré amable contigo- Esa fue la gota que derramo el vaso, intentaste huir pero el látigo te tenia bien amarrada, Dino solo te seguía sonriendo y volvió a besarte el cuello, te empezaste a sonrojar, en tu mente empezaste a maldecir a cierto tutor sádico y playboy -"Maldito Reborn todo es tu culpa"- Pero antes de que pudieras seguir maldiciendo dos mensajes aparecieron en tu celular, lo cual te hizo sentirte agradecida, Dino con reclamos cogió tu celular, abrió el mensaje y lo puso frente a ti, lo empezaste a leer.
"soy Tsuna ( )-san, nada mas te envió este mensaje para felicitarte, por cierto ¿ya te dijo Dino?, el ah pagado por un viaje de un mes para la luna de miel, también no puedo esperar por la boda, por cierto creo que el ya sabe pero te lo diré a ti también n.n la reservación del hotel ya esta lista, así que ya pueden venir para que duerman juntos, perdón si interrumpí algo"- Sentiste que tu alma se iba de tu cuerpo -"Donde rayos quedo de aquel castaño puro e inocente"- Pensaste con lagrimas en los ojos-Dino abre el siguiente- Dino así lo hizo y te lo puso enfrente y empezaste a leerlo.
-"Dame-( ) espero que mi aprendiz sea amable contigo y me hace gracia decir que me complace saber que aprendió bien para que te enojes conmigo por enseñarle, toma esto como mi venganza por insultarme y pensar sobre mí con locas ideas ~yo amable ja, en tus sueños dame-( ) ~ todavía tienes mucho que aprender para insultarme sin creer que no me vengare, bueno espero que te la pases bien esta noche, no te preocupes Dino aprendió del mejor, Ciaossu!- Ahora sentiste unas ganas de pegarte contra la pared, pero bueno no podrías hacerlo, no estando como estabas- Porque yo Pensaste con frustración.
-Te amo ( )-chan y nunca dejare de hacerlo- Y en ese preciso momento fue que perdiste tu poca resistencia y empezaste a besarte con Dino como si no hubiera un mañana, no es que pudieras hacer otra cosa en realidad.
OMAKE:
DESPUÉS DE LLEGAR AL HOTEL Y HACER COSAS NO APTAS PARA NIÑOS, TE ENCONTRABAS SENTADA EN UNA PEQUEÑA SALA DEL HOTEL DONDE TE QUEDASTE CON DINO, TOMABAS UN CAFÉ MIENTRAS MIRABAS POR LA VENTANA, UNOS BRAZOS EN TU CUELLO TE HICIERON SONREÍR.
-Dino si que tienes el sueño pesado- Solo recibiste un beso en el cuello como respuesta, pero antes de empezar otra ronda de besos, un pensamiento paso por tu mente, sonreíste macabramente, dino solo trago saliva por tu expresión.
-Dino ayer acepte en casarme contigo pero...- Te detuviste un momento mientras veías tu sortija- que harías si no aceptaba o tan siquiera lo pensaste? porque eso de que ya pagaste por la luna de miel- Moviste tu dedo de derecha a izquierda.
-Vamos ( )-chan sabes que te amo y se que tu también lo haces- El se acerco a ti y te dio un abrazo de oso- ademas si no aceptabas no me rendiría por un rechazo usaría todo plan posible para conquistarte- Sonreíste por sus palabras luego lo miraste a los ojos.
-Bueno ya que me amas tanto quiero pedirte dos favores- Dino se alejo un poco, temiendo por su vida.
-primero: Quiero que te vengues por mi contra Reborn- Vistes como la cara de dino palidecía- pero se que podrás hacerlo ¿no?, después de todo me amas y quieres casarte conmigo ¿verdad?- Dino tardo unos segundos para aceptar, parecía que lo habías enviado contra el mismo demonio -"Bueno es casi lo mismo, es Reborn"- Sonreíste con malicia le diste un beso en la mejilla para animarlo.
-¿Cual es el otro favor?- Tu sonreíste al estilo Byakuran.
-Oh casi se me olvida dos: que me dejes interrogar a esa arpía con quien te besaste- Dino sudo frió por tu expresión, quería negarse pero el odio en tus ojos lo hizo encogerse y aceptar- Oh gracias Dino y no te preocupes no se nada amable con ella, es mas le haré un favor, la dejare como nueva- Tronaste tus nudillos y aura asesina apareció a tu alrededor, Dino casi juro ver unos cuernos y cola en ti, pero prefirió callar, solo rezaba porque no la mataras, tenían que sacarle información.
~NOTAS~
Y que les pareció? enserio que en este capitulo me sentí un poco estresante, a diferencia de los otros dos, este me tomo mas tiempo y mas esfuerzo hacerlo, pero al final pude hacerlo, bueno espero que sea de su agrado ;D
No olviden dejar reviews~ eso hace que me ponga mas contenta y escriba bueno no aumenta la rapidez de las actualizaciones, bueno si un poco pero esto me ayuda ah hacer mis historias con mas emoción y mas largas XD
por cierto el siguiente sera de Yamamoto y después alguien que empieza con ... tendrán que esperar muajajaja XD
CIAO! CIAO!
