Waaaa enserio que lo siento, pero este capitulo se me hizo muy difícil de terminar . espero que el siguiente se me haga mas fácil T.T Bueno sin mas aquí esta el quinto capitulo de mis historias PersonajexLector, espero que sea de su agrado XD

recuerden KHR no me pertenece es obra de Akira amano...

CAPITULO 5: GIOTTO Y ALAUDE:

-Lampo… ¿Qué fue lo que dijiste?- Sentías tu alma salir de tu cuerpo, no podías creer lo que te había dicho Lampo.

-Yare, yare porque siempre me hacen repetir las cosas- Lampo tenía una mirada aburrida, sabias que no quería repetirlo, así que te acercaste a él y lo agarraste de la playera, le diste una sonrisa amable, aunque un aura oscura que salía de ti hizo que Lampo tragara un poco de saliva.

-Vamos Lampo no te cuesta nada- Lampo podía ver en tus ojos ( ) un brillo asesino que le hizo asentir levemente por el miedo.

-E-esta b-bien ( ) si me lo pides a-así, t-te e-estaba diciendo que Giotto se le declaro ah Alaude- Tu lo agarraste más fuerte de la camisa y le diste una mirada incrédula- Es c-cierto mientras caminaba por su cuarto, escuche unas voces y me acerque a su habitación, ahí vi como Giotto se arrodillaba ante Alaude y pude ver como Alaude se sonrojaba y asentía, no pude ver más porque ellos notaron mi presencia por lo que hui de ahí- Tu lo soltaste, era cierto que eras fanática de esas relaciones y que matarías por ver una historia con ese tipo de amor, sobre todo si los protagonistas están para morirse .

-"Pero que las personas que me gustan sean los protagonista de la historia "- Un aura deprimente empezó a rodearte, soltaste a Lampo y sin más te marchaste de ahí.

La verdad era que tu desde hace un tiempo te habías dado cuenta de lo amable que era Giotto, pero también de lo protector que podía ser Alaude, y sin darte cuenta te habías enamorado de los dos, ahora tu problema era saber a quién elegir, a los dos los amabas demasiado, no sabias que hacer con tu situación tan problemática y confusa.

Sabias que mucha gente podría ver mal que amaras a dos hombres, pero no podías dejar de amarlos, sobre todo cuando Giotto te daba aquella sonrisa tan cálida y Alaude te miraba con un cariño que solo te dejaba ver cuando se encontraban los dos solos.

Pero ahora que oportunidad tenias si los dos habían elegido andar juntos, no solo te habían roto el corazón una vez, no, te lo habían roto dos veces, y al mismo tiempo, como para echarle sal a tu herida.

-"No se si sentir lastima de mi misma"-suspiraste con ligera exasperación mientras veías los jardines desde los ventanales.

Mientras caminabas por los pasillos pudiste ver a Giotto platicando con tu jefe, ibas ah acercarte pero las palabras de Lampo resonaron por tu mente, te paraste en seco, intentaste darte la vuelta para escapar pero Giotto te vio y grito tu nombre, tú te volteaste lentamente, intentando que tus ojos ( ) no miraran la exótica mirada azul de Giotto.

-( ), podrías venir un momento- La brillante sonrisa de Giotto te hizo perderte en ella, te acercaste lentamente, siendo atraída por él, como de una polilla a una llama, pero cuando ya estabas cerca, una voz te hizo despertar, miraste atrás de Giotto, encontrándote con una fría mirada glacial, era Alaude, entonces como un balde de agua fría, recordaste las palabras de Lambo,

-"Ahora no se si esa es su mirada normal hacia los demás, o si esta molesto de que haya interrumpido su tiempo"- Casi quisiste abofetearte ante tu pensamiento idiota, como si Alaude fuera tan infantil, esperabas que tus pensamientos nunca llegaran a la nube carnívora.

Tragaste un poco de saliva, te detuviste e intentaste decir algo, pero las palabras no salían de tus labios, tu jefe te miro extrañado, Giotto te dio una mirada de preocupación al igual que Alaude, claro que la mirada de la nube era mas una preocupación escondida a simple vista.

-Pasa algo ( )- Te mordiste el labio, sabias que estabas empezando a preocuparles, a Giotto su voz lo delataba, al igual que la mirada de Alaude.

Abriste la boca pero la cerraste con un chasquido al no encontrar palabras que no fueran preguntas sobre si estaban saliendo o sobre su relación, o si al menos podían dejarte dibujarlos en un momento intimo como regalo de consolación.

-"Bueno aunque eso ultimo no es necesario de su permiso, estoy seguro que todos esos escondites que encontré en la mansión pueden darles un muy buen uso"- No sabias si sentirte culpable por pensar en espiar a tus enamoramientos mientras eran una pareja.

El amor te estaba volviendo loca sin duda, mejor alejarse antes de que dijeras algo de lo que te arrepentirías.

-Lo siento tengo algo importante que hacer- Sonreíste levemente, dándote la vuelta empezaste a correr, podías escuchar sus gritos llamándote, pero preferiste ignorarlos, corriste sin parar, no podías ver bien el camino, las lagrimas te lo impedían, solo ahora podías sentir lo que significaban las palabras de Lampo.

Nunca habías pensado realmente en que podrías terminar con cualquiera de esos dos hombres increíbles, cada uno era una persona que significaba mucho para ti, eran partes irreemplazables de tu mundo.

Mientras corrías tropezaste con una piedra cayendo al suelo con un movimiento torpe, apretaste tus puños con frustración, tu vestido de color ( ) ahora estaba manchado.

-Como si no me viera ya lo suficientemente patética -Murmuraste para ti misma, te levantaste y miraste a tu alrededor, te encontrabas en uno de los jardines privados de la mansión, suspiraste y miraste hacia arriba, podías ver el cielo nublado, sonreíste amargamente, empezaste a caminar hacia un árbol de ( )donde te sentaste bajo su sombra.

-Esto me hace recordar aquel día- pronunciaste en un pequeño susurro, los recuerdos llegaron a ti, podías recordad aquel importante día para ti.

~FLASH BACK~

-Suéltame- Gritaste con frustración, aquel desconocido te estaba guiando hacia un oscuro callejón.

-No tengas miedo, no te hare daño linda, veras que te gustara- Las palabras saliendo de su boca solo te producían asco, no sabías que te iba hacer, pero con ver su mirada, sabias que no era nada bueno, intentaste escaparte, pero el bastardo tenia bien sujeto su agarre, lagrimas empezaron a salir de tus ojos, tenias miedo, eras una huérfana que vivía en las calles, antes tenias una familia, pero había sido asesinada, ahora nadie se preocupaba por ti, solo había una persona que considerabas un amigo, y él no se encontraba en esos momentos contigo, ya que después de meterse en algún tipo de trabajo, casi ya no se juntaban y eso te hacía sentir sola, te mordiste el labio, intentaste evadir sus ataques, pero estabas débil por no haber comido en días, además de que ya te habías metido en situaciones iguales, pero incluso tu tenias un límite, teniendo tantas heridas y sin poder haber comido en días, estabas en tus limites, incluso tu cabellera ( ) había perdido su resplandor, maldijiste internamente, si hubieras estado mejor, le habrías dado una gran paliza a ese idiota.

Cuando estabas a punto de perder las esperanzas, sentiste una presencia atrás de ti, volteaste y te encontraste con una mirada azul, intentaste hablar pero el llanto ante toda la frustración que habías guardado en tu interior durante los últimos días no te lo permitía, tu opresor noto tu acción y miro hacia atrás, frunció el ceño cuando vio ah aquel chico en la entrada del callejón.

El parecía ser unos dos o tres años más grande que tu, fue lo único que podías pensar en ese momento, mientras intentabas soltarte de tu captor.

-Mocoso será mejor que te vayas si no quieres morir- Tu te tensaste, no quería que algún inocente muriera por tu culpa, cuando estabas a punto de decirle que se fuera, el chico sonrió, su sonrisa te descoloco un momento, de un segundo a otro, viste como el chico cambiaba su gentil mirada a una fría y seria, en un ágil movimiento mando a volar al hombre que te tenia atrapada, el te cargo de forma nupcial, tú te sonrojaste por el acto.

-No tengas miedo, eh venido para salvarte- Tu te relajaste después de escuchar sus palabras, algo en tu interior te decía que no mentía, de repente oíste otra voz.

-Yo me encargo del bastardo, mejor vete a descansar Primo, no has dormido en dos días, no sería nada bueno que nos atacaran mientras el líder esta débil- Miraste hacia la derecha encontrándote con unos ojos rojos, el desconocido aparentaba unos 19 o 20 años, su cabello era del mismo color de sus ojos y tenía un tatuaje en el rostro, su mirada era seria y fiera, cuando su mirada se enfoco en ti, hiciste más fuerte tu agarre sobre la playera del tal Giotto, el aludido sonrió por tu acto, aunque no sabía bien el porqué.

-Gracias G…por cierto, estas asustando a la dama- G solo gruño y se adentro al callejón donde estaba tu atacante asustado.

-No le hagas caso a G, es un poco gruñón, pero es una buena persona, por cierto, mi nombre es Giotto ¿y el tuyo?- Su sincera sonrisa te dio a entender de sus buenas intenciones, así que contestaste.

-M-mi n-nombre e-es ( )- Giotto sonrió y te dio una cálida sonrisa, tú te sonrojaste levemente.

-Es un bonito nombre, me gusta- Tu asentiste levemente, siguieron caminando por un rato, tu intentaste caminar por ti misma pero Giotto te lo había impedido.

-No ( ), todavía estas débil por el accidente, lo mejor será que ahorras tu energía…por cierto, donde vives para que te vaya a dejar- Tu sonreíste nerviosamente y con una gota cayendo por tu cabeza.

-"Acaso me ha llevado si ningún rumbo durante los últimos diez minutos"- Suspiraste un poco, lograste soltarte de su abrazo y tocaste el suelo- aquí estoy bien gracias por todo- Te despediste y seguiste caminando, miraste para atrás, el solo te dio una leve sonrisa, tu también le diste una sonrisa, viste como un leve rojo teñía sus mejillas, tu no entendiste el porqué de esto, así que preferiste seguir caminando.

Caminaste sin rumbo hasta llegar al bosque, te sentaste bajo un árbol, tenias demasiado sueño, todavía estabas cansada, tus ojos ( ) habían perdido un poco de su brillo, te recargaste y miraste hacia el cielo, mirando por un rato las nubes, sonreíste al ver una con la forma de ( ), pero unos ruidos te hicieron bajar la mirada encontrándote con unos ojos azules metálicos, parpadeaste un poco antes de darte cuenta quien era.

-¿eh? Alaude…- Preguntaste un poco dudosa, el aludido solo te dio una fría mirada y no dijo ni una palabra, tu solo sonreíste.

-"Sin duda nunca se pierde de cualquier noticia cuando se trata de mi"-Pensaste con ligera exasperación y calidez ante la preocupación obvia de tu viejo amigo.

-No te preocupes Alaude, no me ah pasado nada, gracias a un misterioso chico, me salve- Sonreíste con alegría, Alaude solo bufo y se acerco a ti, el se sentó a tu lado.

-Si tienes problemas sabes que yo puedo encargarme de ellos- Tu sonreíste por las palabras de Alaude- No actúes precipitadamente- Tu lo miraste y te recargaste en su hombro.

-Alaude somos amigos desde hace años, me conoces demasiado bien, sabes que yo siempre actuó precipitadamente- Alaude solo te dio una mirada seria y cerro sus ojos con cansancio, tu lo miraste interrogativamente, Alaude se veía muy cansado.

-Alaude que estás haciendo que te pone tan cansado- Tu preguntaste inocentemente el solo se quedo callado, tu frunciste el seño- No es nada peligroso ¿verdad?- Seguiste sin recibir respuesta, te apartaste y lo miraste con enojo- Alaude- El solo abrió los ojos con pereza, bostezo y se recostó en tus piernas, tu cerraste los ojos con sospecha- Ya después me enterare- Te recargaste en el árbol, miraste un rato al cielo, te quedaste pensando, a pesar de que conocías ah Alaude desde hace años, el nunca se entero sobre que tu no tenias familia ni hogar, sonreíste un poco, eso era lo mejor para ti, no querías depender o abusar de la hospitalidad de los demás, después de pensar en otras cosas sin importancia, al final te quedaste dormida.

Pero Alaude al poco tiempo te había despertado, parecía que tenia cosas que hacer, tú con pereza te levantaste, te despediste de él con una gran sonrisa, pero antes de llegar a tu hogar, te empezaste a sentir mareada, escuchaste una voz, miraste hacia un lado encontrándote con una mirada azul antes de que todo se volviera negro.

Cuando abriste los ojos por los rayos del sol, te levantaste con pereza, te quedaste un rato viendo la pared, hasta que caíste en cuenta de tu situación.

-¿Donde rayos estoy?- Gritaste con frustración, miraste hacia los lados, estabas en una gran habitación, los cuartos estaban pintados de un color ( ), te paraste lentamente y caminaste a la ventana por donde entraban los rayos del sol, te asomaste por la ventana con cuidado, encontrándote con un gran jardín -"Donde rayos estoy, esta es una enorme mansión"- Te alejaste de la ventana y fuiste hacia la puerta, te asomaste y no viste a nadie, con sigilo saliste, necesitabas salir pronto de ahí, mientras caminabas, viste unas grandes puertas, la curiosidad te gano, así que te asomaste, pudiste ver a unos 7 hombres comiendo en una gran comedor.

-G como esta nuestra invitada- Te asomaste un poco más, no podías ver al que hablaba, ya que estaba a espaldas de ti, viste como un chico de cabello rojizo contestaba con un simple gruñido.

-Giotto, sabes que no fue muy listo de tu parte el traer a esa desconocida a la mansión, podría ser una espía o una asesina- G tenía un humor de perros, no le parecía nada bien, el tener a una desconocida en la mansión.

-Ma, ma, tranquilo G, esa chica no parecía tener esas intenciones- Asari sonreía de forma calmada haciendo que la tensión bajara.

-Tsk, ni siquiera la conociste- G decía con un tono molesto.

-Bueno en realidad si estaba ahí guando Giotto la salvo, solo que me encontraba un poco lejos- Asari pronuncio con calma.

-Aun así, es muy precipitado traer a una extraña a la mansión, es muy peligroso, y existe la posibilidad de que haya sido enviada por una familia enemiga, vongola tiene muchos enemigos, no sería extraño que enviaran espías - Este comentario de G hizo que todos dudaran.

-Sera mejor que le interrogue cuando despierte- Alaude tenía una mirada seria y fría, tu abriste tus ojos ( ) con sorpresa, nunca habías visto ah Alaude tan frío.

-Nufufufu, parece que a la invitada le gusta escuchar las conversaciones ajenas- Viste como un tipo con peinado de melón, miraba hacia dónde estabas, causándote un escalofrió.

Todos ante ese comentario miraron hacia la puerta donde te encontrabas, tú te asustaste e intentaste escapar, corriste con miedo, no te gustaba ese lugar, te recordaba a tu antigua familia, recuerdos que hace mucho enterraste para siempre, la palabra mafia era la palabra que mas odiabas, pero al doblar en una esquina chocaste contra alguien, te paraste rápidamente, pero al intentar huir dos guardaespaldas te detuvieron el paso, haciendo que tu fruncieras el ceño.

-A donde crees que vas, crees que te dejare huir como si nada- Tu volteaste encontrándote con un hombre que aparentaba ya una edad un poco madura, tú te estremeciste, conocías a ese sujeto, cómo pudiste ocultaste tu rostro con tu fleco y no lo miraste a los ojos, cuando ibas ah hablar Giotto y sus guardianes habían llegado.

-Aquí estabas, como lo imagine eres un espía, si no, no hubieras corrido- G te miraba con odio.

-Ma, ma, tranquilos debe ser un malentendido- El guardián de la lluvia intento calmar la tensa atmósfera.

Alaude te miraba con duda, parecía que no sabía que tú eras la que Giotto había rescatado, ante la mirada de todos, Alaude se acerco a ti, e intento llevarte hacia otro lado, pero aquel tipo con el que chocaste los detuvo.

-A donde crees que te llevas a esa mocosa, por su culpa me caí, debe disculparse apropiadamente- Tu te mordiste el labio con molestia, sabias que Alaude protestaría, pero conocías a la mafia, no dejarías que por tu culpa Alaude se metiera en problemas, miraste al mafioso unos segundos, lo conocías muy bien, como olvidar el rostro del asesino de tus padres, apretaste tus puños, hiciste una pequeña reverencia.

-Me disculpo por mi incompetencia, prometo que no volverá a suceder, si me disculpa señor, tengo otras cosas que hacer en este momento- Con delicadeza te giraste y empezaste a caminar hacia otro lado, todos te miraban sorprendidos, tus movimientos habían sido agraciados y muy delicados, solo los grandes aristócratas tenían tanta elegancia, pero tu ignoraste sus miradas, Alaude no tardo tiempo en seguirte, tu solo sonreíste y caminaron un rato hasta que estuvieron lejos, tú te paraste y volteaste hacia Alaude.

-Alaude, porque nunca me dijiste que trabajabas con la mafia- Tu lo miraste con seriedad, el te miraba de la misma forma.

-Mis objetivos se relacionaban mucho con la mafia así que decidí trabajar con esta familia, con ella puedo cumplirlos en menos tiempo, además…esta familia es diferente a las demás, ellos no tiene los mismos oscuros y molestos deseos que las demás familias, incluso a su líder le tengo respeto- Alaude cerró los ojos con cansancio, como si el admitirlo en voz alta lastimara su orgullo, tu sonreírte maliciosamente.

-No lo puedo creer…el frió y serio Alaude aceptando que respeta ah alguien más en voz alta, lo creería en tus pensamientos pero aceptarlo tan abiertamente- Tu reíste levemente, el abrió los ojos dándote una mirada asesina pero tú no te inmutaste- y no es solo eso oh me equivoco- Alaude miro hacia otro lado tu sonreíste aun mas- también te encariñaste no solo con su líder, también con los demás guardianes- Tu sonreíste victoriosa cuando un leve sonrojo apareció en las mejillas del guardián de la Nube, tu usaste toda tu voluntad para no reírte, sabias que Alaude no se quedaría de brazos cruzados.

-Hmm…de todos modos- Alaude cambio el tema antes de que fuera más humillado- que haces aquí, solo fui informado que Giotto encontró a una chica desmayada en un parque y que unas horas antes a esa misma chica la había ayudado en un ataque, si estabas débil y herida porque no pediste ayuda, deberías haber ido directamente a tu casa, tus padres se preocuparan si tu estas tanto tiempo afuera, pien…-Pero Alaude fue cortado por la repentina risa del guardián de la niebla.

-Nufufufu ya decía yo que te me hacías conocida, quien hubiera imaginado que la hija de la familia kork que fue aniquilada tiempo atrás, siguiera con vida, y yo pensaba que todos habían sido aniquilados, que sorpresa- Daemon se acerco a ti con una sonrisa arrogante, atrás de el venían los demás guardianes, tu con enojo apareciste a su lado dándole una mirada de odio, todos se sorprendieron ante tu gran velocidad, pues habías aparecido a lado de Daemon de un segundo para otro.

-No hables de mi familia con ese tono bastardo, créeme que no me costaría nada en matarte incluso en mi estado debilitado si eso significa defender el nombre de mi familia- Daemon vacilo un poco antes de alejarse de ti con una sonrisa inocente, el alzo las manos.

-Nufufufufu tranquila princesa, no lo decía con malas intenciones- Tu le diste una mirada molesta, Alaude se acerco a ti, estaba levemente enojado por la interrupción de Spade, pero ahora parecía más interesado por el asunto de tu familia.

-No es asunto tuyo Alaude- Tu miraste a Giotto- ni tampoco es asunto de Vongola- El te miro con sorpresa, todos se preguntaban como sabias que ellos pertenecían a vongola, tu solo sonreíste- me di cuenta por los anillos que todos tienen puesto- Ellos te miraron levemente sonrojados, pues eso era muy obvio, tu solo reíste levemente, a pesar de que no te gustaba nada que estuviera relacionado con la mafia aquellas personas parecían muy interesantes.

-( ) acaso te estás riendo de mi- Alaude tenía un brillo tétrico, tú te congelaste y solo negaste, Alaude solo sonrió y te dio una leve caricia a tu pelo ( )- aunque digas que no es mi asunto, seguimos siendo amigos- Tu abriste la boca por la sorpresa, incluso los guardianes tenía una expresión de incredulidad, porque incluso aunque tu dijeras que eran amigos, Alaude nunca lo había admitido, un sonrojo empezó a notarse en tus mejillas, tú querías irte pero no tenias opción, tal vez hablar con Alaude podría cambiar algo.

-Esta bien tu ganas- Suspiraste derrotada, pero una sonrisa capto tu atención, Giotto había dado un paso adelante quedando frente a ti.

-Aunque no tiene mucho que nos conocemos, también sería un honor mientras resuelves tus problemas que te quedaras un tiempo aquí- tus ojos ( ) brillaron por la oferta.

-¿E-estás seguro?- Giotto sonrió y solo asintió, tú fuiste literalmente arrastrada por Alaude a otro lado, mientras Giotto se quedaba a discutir con sus guardianes.

-"Tal vez no sea tan malo"- Pensaste con diversión, estabas segura que vivir ahí por un tiempo sería muy divertido.

~FIN DEL FLASH BACK~

-"De eso fueron ya tres años y ahora estoy llorando por esos dos idiotas"- Pensaste con ironía, un aura deprimente te rodeo.

-Al menos me hubiera sentido mejor si me hubieran dejado por alguna chica no que andarán entre ellos- Tu suspiraste y cerraste los ojos con cansancio, no supiste en qué momento fue, pero te habías quedado dormida sin darte cuenta, al abrir los ojos te congelaste al ver ah Alaude y a Giotto parados frente a ti, pero ellos parecían estar peleando, tenían un aura asesina rodeándolos, querías preguntar qué pasaba pero su conversación te congelo.

-Primo, no pienses que te dejare que te quedes con ( )- Alaude tenía el ceño fruncido y una fría mirada era dirigida a Giotto, tú te sorprendiste que Giotto también tuviera una mirada seria.

-Entonces creo que pensamos igual, yo tampoco me quedare de brazos cruzados, ( ) será mía, ahora me arrepiento de haberte usado de práctica para confesarme a ella- Giotto hizo un leve puchero, Alaude solo rodó los ojos.

-"Oh así que solo estaba practicando para confesarse a mí y Alaude también parece estar enamorado de mi, ya veo… ¿ESPERA QUE?"- Tú abriste tus ojos completamente y quedaste en blanco, esa era demasiada información para ti.

-( ) estas despierta- Giotto sonrió y se acerco a ti, Alaude gruño ante esto y también se acerco a ti, Giotto te miro con duda al verte distraída- ( ) ¿estás bien? Que pasa parece que tu…- Giotto abrió los ojos con sorpresa y te dio una mirada nerviosa- ( ) me podrías decir, desde hace cuanto estas escuchándonos- Giotto tenía una mirada nerviosa y Alaude también parecía estar un poco avergonzado, aunque era casi nula su expresión.

-Eh yo creo que…- Tu miraste hacia otro lado con un sonrojo- desde su confesión hacia mi- Tanto Alaude como Giotto se tensaron, tanto porque escucharas su confesión como por tu forma directa de decirlo, Giotto fue el primero en salir de su shock y te tomo entre sus brazos alejándote de Alaude.

-( ) ya escuchaste lo que siento, igual lo que siente Alaude, ( ) yo te amo, así que quisiera escuchar tu respuesta- Giotto te miraba con seriedad, tú querías decir algo pero las palabras no salían, de repente sentiste unos brazos tomarte y alejarte de Giotto, tu volteaste y te sorprendiste al ver que Alaude era el que te estaba abrazando.

-No pongas tus manos en ( ) todavía no tienes su respuesta- Alaude te abrazaba con posesión, tú te sonrojaste completamente, eso era demasiado para ti.

Tanto Alaude como Giotto empezaron a pelear, tú solo eras pasada de un lado para otro y no es que te molestara la situación, pero ya empezabas a marearte, entonces de la nada ellos te tomaron por los hombros y te miraron con seriedad, tú te empezaste a poner nerviosa.

-¿A quién escoges?- Los dos te preguntaron al mismo tiempo, tu parpadeaste y los miraste con un sonrojo, tú los querías a los dos por igual, ¿como escoger?... una idea paso por tu mente, no tenias nada que perder, bueno si, las dos personas que mas amabas en el mundo, pero no te echarías para atrás, tu lo miraste sonrojada.

-Escojo a…Giotto- Tu notaste la mirada feliz de Giotto, pero la tristeza en la mirada de Alaude, Giotto iba a abrazarte pero tu volviste hablar- y ah Alaude…- Tu te sonrojaste, tanto Giotto como Alaude parpadearon y te vieron con incredulidad, tu volviste hablar- yo…los amo a los dos por igual, no puedo elegir solo a uno, porque los amo a los dos…yo no podría vivir sin ninguno de ustedes…por eso…los escogeré ah ambos-Tu te sonrojaste y tapaste tu rostro con tus manos, no sabías que es lo que te dirían Alaude y Giotto, al escuchar suspirar ah Alaude y a Giotto te congelaste –"Tal vez fui realmente egoísta...¿eso significa que me rechazaron?"- Tu sin poder evitarlo te pusiste de cuclillas y lagrimas empezaron a caer por tu rostro.

-( )…-Tu te tensaste al sentir como te abrazaba Giotto, pero no solo era uno si no dos, tú te quitaste las manos del rostro y te sorprendiste al ver como Alaude y Giotto te abrazaban, ellos se alejaron de ti y cada uno te dio una sonrisa, tus mejillas se sonrojaron levemente.

-( )…te amo- Giotto y Alaude hablaron al mismo tiempo y cada uno te dio un beso en la mejilla, tú te sonrojaste y sabiendo que esa era su respuesta tu sonreíste, tanto Alaude como Giotto se sonrojaron levemente, sin poder evitarlo tú te lanzaste sobre los dos, abrazándolos con felicidad, tú te levantaste y les sonreíste, Giotto también sonrió, alaude sonrió pero no fue tan expresivo como lo fuiste tú, pero sabias que el también estaba feliz, pero dejaste de reír cuando Giotto te tomo de la barbilla y te dio un beso en la boca, tú te quedaste sin habla y tus mejillas se tiñeron de rojo, Alaude fue rodeado de un aura oscura.

-Primo…quien te dio el permiso de besarla- Alaude le dio una fría mirada a Giotto y el solo sonrió levemente sonrojado.

-Es tu culpa por distraerte Alaude- Giotto sonrió con un poco de burla, pero Alaude no dijo nada para contradecirlo, en vez de eso el sonrió con malicia, un escalofrió paso por tu espalda

-Entonces ya que tu tomaste su primer beso, yo tomare su primera vez- Tu al principio no entendiste sus palabras, pero al sentir como te cargaba de forma nupcial te estremeciste, Giotto intento tomarte, pero Alaude retrocedió y solo sonrió- nos vemos – Alaude empezó a caminar contigo hacia su habitación, tu intentaste liberarte de su agarre pero era imposible, Alaude te tenia bien agarrada.

-Alaude- Giotto apareció enfrente de los dos- no te dejare a ( ) tan fácilmente- Giotto le dio una mirada seria ah Alaude, pero este no se inmuto solo le devolvió la mirada seria, se quedaron así unos segundos hasta que tu hablaste.

-Chicos…- Tu los miraste sonrojada- pero ¿qué quieren tener de mi? Si ya di mi beso entonces…- tu lo miraste con duda, tu cabeza la hiciste hacia un lado mientras la parte de tu vestido de color ( ) del hombro caía levemente, tú te sorprendiste cuando un hilo rojo bajo de la nariz de Giotto y Alaude- ah…están sangrando- Tu les diste una mirada de preocupación, entonces Giotto camino hacia ti y puso una mano en el hombro de Alaude, los dos se miraron por un segundo hasta que Alaude sonrió con perversión.

-Entiendo- Alaude te miro con un extraño brillo- ( ) de lo que hablamos es- Alaude se acerco a ti y te susurro en el oído lo que pensaban hacer contigo, tú te quedaste sin habla y un sonrojo cubrió tu rostro, aterrada intentaste soltarte pero Alaude no te quería soltar, Alaude solo sonrió y junto a Giotto caminaron ahora hacia tu cuarto, esa sería una muy larga noche para ti…


OMAKE 1:

-Estás segura que es completamente necesario- Giotto tenía un tic en la ceja izquierda, Elena que se encontraba en la habitación solo sonrió y asintió con la cabeza.

-Si muy necesario, si no son capaces de hacer esto, entonces tener ( ) es imposible para las dos- Elena sonrió con malicia, Giotto aun no creía lo que le decía Elena pero prefería no contradecirla, ella podía ser muy aterradora cuando estaba enojada, incluso Daemon había tenido pesadillas por una semana después de una discusión con su dulce novia.

-Esta bien- Giotto miro ah Alaude y con una sonrisa forzada se arrodillo y tomo su mano, un escalofrió paso por su espalda, Giotto miro hacia arriba encontrándose con la mirada de Alaude, el no mostraba ninguna expresión, pero esas calaveras en sus ojos le dieron un poco de miedo.

-A-alaude t-te- Giotto cada vez se ponía más nervioso, el confesarse a un hombre era demasiado vergonzoso y más si al que te le confiesas te esta dando una mirada asesina y que puede darte una paliza, Giotto suspiro y volvió a sonreír- Alaude ¡Te amo!- Giotto abrió la boca al ver como Alaude le daba un leve sonrojo, cualquiera diría que era de amor, pero estaba seguro que Alaude estaba tan o mucho mas avergonzado que él, Alaude asintió levemente y Giotto iba a decir algo, pero una presencia fuera de la habitación le hizo detenerse, el fue hacia la puerta y se quedo con duda al no ver a nadie en el pasillo, pero la risa de Elena le llamo la atención.

-Oh vaya que lindo se veía Lampo con ese sonrojo- Elena sonreía con dulzura, Giotto abrió los ojos completamente, eso no era nada bueno, pero cuando iba a decir algo Alaude paso frente a él con una fría mirada, Giotto sudo frió.

-"Pobre lampo" – Giotto en ese momento sintió mucha lástima por su joven guardián del rayo.


OMAKE 2:

Con Lampo después de que ( ) dejara al habitación-

-Me pregunto si me harán algo Primo o Alaude por contar su secreto- Lampo se quedo con duda, pero después de pensarlo no le importo mucho y solo bostezo con cansancio, pero una escalofrió paso por su espalda, el volteo y se quedo sin habla, cuando por la puerta entraba lentamente Alaude con una fría mirada, en ese momento Lampo supo, que era mejor no contar chismes sobre los demás guardianes, claro, si quería seguir viviendo.


OMAKE 3:

Tu caminabas por los pasillos cuando sin querer habías chocado con Daemon, el te ayudo a levantarte, y sin nada más que hacer tu te quedaste con él un rato platicando, pero te distrajiste un momento cuando por el pasillo viste a Lampo cubierto de algunos vendajes y rasguños, tu sonreíste y miraste a Daemon con una sonrisa maliciosa, si no hubiera sido por Lampo y sus tontos chismes tú podrías haber perdido ah Alaude y a Giotto, por lo que Lampo te las pagaría.

-Oye Daemon no te quería decir pero ya que somos amigos- Daemon te vio con una celda alzada y con una sonrisa.

-Nufufufufu que pasa ( )- Tu sonreíste, como te divertirías ese día.

-Pues fíjate que el otro día, vi a Lampo coqueteando con Elena, enserio que Lampo es muy descarado por coquetear con la novia de alguien más- Tu dijiste inocentemente, Daemon había dejado de sonreír y ahora tenía el ceño fruncido, después de unos segundos el volvió a sonreír pero ahora su sonrisa era tétrica, el te dio palmadas en la cabeza.

-Oh qué bueno que me dices Nufufufufu, si me disculpas ( )- Daemon hizo una leve reverencia y había desaparecido en una niebla, tu sonreíste y seguiste caminado, después de unos minutos pudiste oír el grito de auxilio de Lampo, una sonrisa maliciosa cubrió tu rostro.

-"Oh el dulce sonido de la venganza"- Pensaste con diversión y sin más seguiste caminando, ese día ( ) te había pedido ir a su cuarto y claro que no te negarías.


Notas

que les pareció? XD

espero que sea de su agrado n.n

el siguiente capitulo sera de Colonello y después...

se los diré en el siguiente capitulo XD

dejen reviews :D

acepto criticas, quejas, sugerencias, alagos, recomendaciones..

pedidos por ahora no, todabia tengo muchos sin temrinar XD

Ciao! Ciao!