Waaa tanto tiempo sin actualizar, pero ahorita estoy apurada y no podre decir mucho, por cierto sobre la segunda parte de Colonello todavía la estoy terminando es complicado terminarla porque todavía no sé como acabara.

Lamento enserio no subir mucho últimamente T.T espero actualizar mis otras historias...

PD: KHR no me pertenece~


CAPITULO 11: PRIMO CAVALLONE

-Primo Cavallone, es un honor tener una visita de tan alto jefe mafioso- Tu jefe alzo una copa hacia el otro mafioso, suspirando ante la tensión evidente de la sala, solo te cruzaste de brazos e ignoraste la junta frente a ti, tu compañero ( ) podría encargarse de vigilar la reunión, tu observaste a la mano derecha de Cavallone, era un hombre avanzado, no tanto para considerarse un anciano, pero si para ser un hombre al menos 10 años mayor que su jefe, su pequeño bigote te causaba gracia, pero rápidamente tu atención se perdió y miraste hacia otros lados en pereza.

-"Demasiado aburrido"-Pensaste con un suspiro mirando por la ventana esperaste a que todo llegara a finalizar, pero te congelaste cuando escuchaste explosiones por toda la mansión, alarmada te pusiste en guardia y miraste por la ventana viendo muchos hombres movilizarse por la mansión.

-¿PERO QUE? ¿QUÉ ESTA PASANDO?- Tu jefe se levanto con sorpresa y miedo, pero tanto tu jefe como tu compañero se detuvieron cuando vieron a Cavallone aun sentado tomando de su copa sin mostrar sorpresa.

-Al parecer hemos descubierto sus turbios negocios con otras familias enemigas con Cavallone y Vongola, ¿quisiera explicarse Primo ( )?- Tu miraste alarmada a tu jefe por esa nueva información.

-Tch, y pensar que lo descubrirían, pero no importa, mis hombres acabaran contigo como con tu familia, fue tonto de tu parte entrar a mi mansión aun sabiendo que podría ser tu enemigo- Tu seguías mirando a tu jefe sin comprender, -"¡¿QUÉ RAYOS HABRA HECHOPARA SER ENEMIGO DE VONGOLA Y CAVALLONE?!" Pensaste alarmada, pues conocías que aquellas familias no eran corruptas como la mayoría de las familias mafiosas.

-¿Jefe, de que está hablando?… ¿qué está pasando?...-Tú lo miraste en duda, pero el solo te dio una sonrisa repugnante y torcida.

-No tienes que alarmarte ( ) solo son cambios imprevistos, pero no debes de preocuparte solo debemos de encargarnos de ellos y por ahora con eso bastara, ahora si no es mucha molestia tu y ( ) podrían encargarse de estas basuras- Tu miraste a ( ) en shock, pero el solo sonrió con malicia.

-Ya estaba informado de las acciones del jefe, no te debes preocupar luego sabrás todo- Viste a tus compañeros en shock, porque eras la única no informada, apretaste los puños por un mal presentimiento sobre aquellos "negocios turbios" de tu familia de los cuales no estabas enterados.

-Tch, por que hacen todo más difícil- Cavallone se paro y saco su látigo, el tenia una mirada fría dirigida hacia nosotros, sobre todo hacia tu jefe, ustedes tres se habían puesto en guardia, ver una tranquila sonrisa transformada en una mirada de muerte te había hecho estar un poco alerta.

-Tú eres de los hombres que más odio, vender armas a familias de lo más bajas y sangrientas que hay en el bajo mundo, solo por dinero.- Cavallone escupió con un tono molesto en su voz, aunque aun tenía su expresión seria y sin mostrar completamente lo que sentía en ese momento- incluso usando niños como experimentos, la única basura aquí eres tu primo ( )- Cavallone miro a su mano derecha-…Mario - La mano derecha de Cavallone asintió a su jefe y estaba a punto de sacar su arma cuando en un borrón, antes de que alguien pudiera reaccionar a tiempo, dos cuerpos se desplomaron, muertos incluso antes de tocar el suelo.

Sus gargantas mostraban un corte limpio donde la sangre ahora se derramaba por montones por todo el piso, sus caras mostraban shock e incredulidad, no habían esperado morir de aquella forma tan inesperada.

-Basuras- Tu rompiste el silencio mientras agitabas tu arma para desacerté de la sangre que ahora la manchaba. Los otros dos hombres te miraron sorprendidos y en shock.

-Tu…- Cavallone te miro sin comprender el porqué de tus acciones, tú lo miraste con una mirada neutra.

-Había creído seguir a un hombre completamente diferente al que acabo de ver, pero ahora me doy cuenta que solo había estado con una basura inútil y cobarde- Tu escupiste con odio al pensar en todos aquellos negocios de los cuales nunca habías sido informada- así que quiero al menos remediarme de alguna forma…incluso si esto no es suficiente por las vidas inocentes que se perdieron por nuestra culpa…-Tu guardaste tu arma y lo miraste con una mirada derrotada, Cavallone te miro por unos largos minutos, hasta que repentinamente el te dio una pequeña sonrisa que parecía iluminar toda la habitación.

-¿Cómo te llamas?- Tu parpadeaste como una idiota ante la pregunta repentina.

-… ( )…- Cavallone sonrió aun más y camino hacia a ti, el se detuvo a una distancia muy corta, incluso te sonrojaste cuando sentiste el aliento del pelinegro en tu rostro.

-Entonces ( ) bienvenida a mi familia…- Pasaron unos segundos para que tanto tu como la mano derecha de tu "nuevo jefe" reaccionaran ante esta nueva información.

-¿HUH?...- Ese fue el único comentario inteligente que podías hacer, Cavallone te miro con diversión.

-Tú quieres remediar tus errores, entonces qué tal si te unes a mi familia y trabajas ayudándome contra aquellas familias con las que trabajo tu antiguo jefe- El pelinegro te miro con firmeza.

Tus ojos brillaron ante el reconocimiento de lo que te estaba proponiendo tu nuevo jefe, una sonrisa apareció en tu rostro mientras apretabas el agarre en tu espada.

-En ese caso, será todo un placer ser parte de la familia Cavallone, tú te arrodillaste y alzaste la mirada para verlo - solo prométeme que esta vez no me arrepentiré de aceptar ser parte de una familia- Tu lo miraste directamente a los ojos, querías ver la verdad en aquellos enigmáticos ojos, no querías estar insegura de tu decisión.

-Te lo prometo no te arrepentirás- El te miro con toda la honestidad y certeza que pudiera tener, pero eso te basto para creerle, estabas a punto de contestar cuando todo uso de razón tuyo voló por la ventana ante la siguiente acción de tu jefe.

-Bienvenida ( ) espero que tu estancia en mi familia sea de tu agrado- El se acerco tanto que incluso tu nariz rozo la suya, tus mejillas se tornaron de un rosa claro ante la cercanía repentina, el tomo tu mano suavemente y le dio una suave y seductor beso aun sin quitar sus hermosos ojos de ti, estos eran de un café oscuro con reflejos rojizos, casi podías verlos de un tono rojo carmesí que te extrañaron y cautivaron a la vez.

-Si…-Murmuraste nerviosa mientras veías su profunda mirada.

Al parecer tu nueva familia sería mucho más entretenida que la anterior, tus deseos de que las cosas se pusieran interesantes parecían haber sido cumplidas por algún dios o ente superior, y estabas más que dispuesta a no dejar pasar esta oportunidad tan interesante.

-Mansión Cavallone medio años después-

-Herbívoro melón- Tu parpadeaste ante la repentina voz fría y sentiste un escalofrió recorrer tu cuerpo ante el aura poderosa de aquella persona, internamente chillaste y quisiste darte la vuelta y no entrar en aquella habitación.

-Nufufufufu que dijiste alondra- Una voz más espeluznante y tétrica siguió la anterior helada voz, tu miraste a tu jefe con ojos aterradores.

-Jefe tengo que entrar- ruidos de pelea junto otras voces se escucharon desde el interior- no quiero, una de las voces se escucha como mi verdugo y el otro como un violador pedófilo- Yo tenía una mirada nerviosa.

-Jajajajaja no te pasara nada, además se que eres lo suficiente fuerte para que nadie te dañe ( )- El se acerco y tomo un mechón de tu cabello entre sus dedos, mientras le daba un suave beso, el empezó acercarse a tu rostro.

-¡Ah!...- Tu sentiste tus mejillas calentarse así como tu aliento atorado en tu garganta, con un pequeño chillido te alejaste de él y abriste rápidamente la puerta mientras corría para esconderte detrás de uno de las personas, que resulto ser un rubio ceniza con unos fríos ojos azul plateados, todo quedo en silencio durante unos segundos.

-( ) vamos no tienes que asustarte tanto…- Cavallone dijo con una gotita en la sien mientras hacia un alemán para que te acercaras- vamos ven aquí- el te sonrió de forma reconfortante, tu solo te asomaste levemente de tu escudo dejando ver solo uno de tus ojos color ( ), parecías como un pequeño animal miedoso de un depredador.

-Nufufufu al parecer alguien te está usando como escudo alondra- Tú miraste a la persona que tenia aquella espeluznante voz y miraste a un peli azul de ojos color azul grisáceo, su sonrisa te hizo temblar levemente, por lo que tomaste la ropa del rubio frente a ti para sentirte más segura.

Lástima que esto solo hizo que la temperatura de la habitación bajara drásticamente así como un sed de sangre fuera dirigida hacia ti, un escalofrió recorrió todo tu cuerpo y sentiste tus instintos gritar ´CORRE´ Pero intentaste ignorarlos para no avergonzarte más frente al jefe de la familia Vongola así como con sus Guardianes.

-Herbívora…suéltame, o te esposare hasta la muerte- Un gruñido de la persona que sostenías te hizo mirar hacia dicha persona, tu alzaste la mirada y te congelaste, casi podías ver un maldito demonio detrás del rubio, internamente chillaste.

-Lo siento…-Tu lo soltaste y miraste al suelo apenada, sin que te dieras cuenta flores Moe e imaginarias orejas de conejo caídas aparecieron en ti, los demás guardianes miraron al rubio como en reproche de asustar a un pequeño conej-quiero decir persona.

Alaude nunca lo admitiría pero cuando te vio con esa imagen un pequeño sonrojo apareció en sus mejillas así como las ganas de atraerte hacia él y gruñir a cualquiera que se acercara a ti.

-Ya ya, cálmate oh eso será peor para mí, no quiero más papeleo- Primo que te conocía sabia lo que pasaba cuando llegabas a un punto indicado de vergüenza y timidez, tu asentiste y respiraste hondo para calmar tus nervios, una vez mas tranquila te paraste al lado de tu jefe y te inclinaste respetuosamente.

-Encantada de conocerlos mi nombre es ( N/ A ) y soy su integrante más reciente, así como uno de los encargados de escoltarlo y protegerlo- Tu te alzaste y sonreíste amablemente- si quieren pueden considerarme como uno de sus guardianes de mi Jefe- Tu sonreíste feliz y orgullosa de este hecho, pues respetabas mucho a tu jefe.

-Encantada de conocerte, soy conocido como Primo Vongola, pero mi verdadero nombre es Giotto, sabiendo que eres cercana a Primo con gusto puedes usar mi nombre- Tu parpadeaste sorprendida ante la amable sonrisa del jefe de Vongola, pero asentiste sonrojada por su amabilidad, pronto todos los guardianes se presentaron, tu reíste por la extravagancia de cada uno así como sus diferentes formas de presentarse.

-Es gusto conocerlos a todos y espero verlos pronto para conocerlos mejor- Sonriendo estabas a punto de marcharte para seguir con tus tareas cuando una explosión desde la entrada te hizo parar en seco, mirando hacia el lugar de donde venían los ruidos te hizo afilar tu mirada.

-ah, no te preocupes ( ) nosotros nos encargaremos de esto- Por una extraña razón tu jefe se estaba nervioso y parecía no querer que interfirieras en la pelea, tu alzaste una ceja pero estabas a punto de aceptar cuando un comentario te hijo enfurecer.

-Nufufufufu mejor deja esto a los fuertes y vete a curar a los heridos o a preparar la cena- Con un pequeño tic en la ceja miraste indignada al ilusionista ante su comentario machista.

-Herbívora, apártate- Alaude también te ignoro y empezó alejarse, tu gruñiste y miraste a tu jefe, el parecía renuente a demostrar tus habilidades de pelea.

-Lo siento jefe, pero creo que estos guardianes necesitan enseñarles una lección, si me disculpa- Tu empezaste a caminar y llegaste a ponerte adelante de los guardianes, mirando hacia atrás levemente sonreíste de forma amable- agradecería que los invitados no interfirieran con nuestro trabajo, somos más que suficientes para encargarnos de esto, si me disculpan- Sin decir otra palabra más desapareciste en un segundo a una tremenda velocidad.

-Bastardos, lo siento pero no estoy de humor, así que me encargare de ustedes antes que lleguen los guardianes y mi jefe- Tú te desprendiste de tu vestido en un movimiento para demostrar tu ropa de pelea que llevabas debajo, llevabas puestas unas botas negras que llegaban por debajo de tus rodillas, así como unos shorts negros con cadenas plateadas a los costados que llegaban por encima de tus rodillas, la parte de arriba era una camisa manga larga de botones teñida de un color ( ), sacando de tu ropa sacaste dos especie de tonfas pero estas eran como cuchillas que se aferraban a tus brazos desde las muñecas has el codo, mientras que la cuchilla se extendía más allá de tus brazos, con tus manos a los costados las cuchillas casi tocaban el suelo así como sobre salían por tus hombros a la altura de tus ojos, pero a pesar de su tamaño y resistencia estas eran muy livianas, tu cabello ( ) antes en un moño, cayo suelto expandiéndose por toda tu espalda hasta la altura de ( ) con una mirada seria te agachaste levente antes de lanzarte hacia tus enemigos.

-Perra- ellos empezaron a dispararte, pero estas solo te rozaron o fueron regresadas con tus armas, pero frunciste el ceño cuando notaste que el jefe de los enemigos tenía un extraña pistola, tu gruñiste levemente cuando notaste el aura de muerte que desprendía la pistola.

-Pistola repugnante que tienes ahí bastardo- Tu lo miraste con desprecio y te lanzaste ah atacarlo, pero gruñiste cuando este pareció ser mas habilidoso y logro acertar una bala en tu hombro derecho, un picor rodeo la herida así como una sensación de quemadura en tu interior, pero ignoraste la sensación y peleaste contra él.

-Tch, porque debemos pelear contra basura como tú, incluso gaste una de las balas que solo eran para Primo Cavallone y Vongola, esos bastardos debían morir con mi arma especial- El pareció ignorar que tú eras su enemigo y te estaba contando prácticamente todo su plan, tu gruñiste ante su plan, pero ligeramente dudaste si pensar que era un tipo muy orgulloso o estúpido para contarte todos sus planes.

-Como si pudieras matarlos con una simple pistola oh como si te dejaría incluso acercárteles a ellos- Tu le apuntaste con una de tus cuchillas, le diste una mirada mortal.

-MUAJAJAJAJA claro que no soy tan crédulo para creer que puedo matarlos con una simple pistola, pero esto no es una pistola normal, sino que la mía es especial con un veneno que no tiene cura y que acabara con su vida de forma lenta y dolorosa, degradara la vida en algunos meses hasta que den su último suspiro de vida de forma patética- El sonrió de forma espeluznante, el señalo a todos sus subordinados.

-Ellos también están armados de la misma forma, así que la única forma de protegerlos seria si nos mataras antes de que llegaran lo que es totalmente imposible- El sonrió orgulloso de que su plan no tuviera fallas, aunque era muy simple en mi opinión era un plan un poco mediocre, yo suspire y lo señale con una mirada decidida.

-Lamento decepcionarte pero eso no es nada imposible para mí, no soy conocida como la asesina más rápida y brutal solo porque si, lástima que esto no había estado en tus planes- Y con una sonrisa me lance contra él, pero mientras cortaba levemente a los enemigos para que cayeran, intente herirlos de forma que pudiera sobrevivir, yo no los mataba. No era algo que nuestra famiglia aceptara tan simplemente, si se podía evitar, además de que tú tenías tus propias reglas a la hora de pelear ya que habías decidido redimir tus años con tu anterior famiglia para traer menos sangre y odio a este mundo, algo de lo que tu jefe Cavallone estaba contento.

-Como si eso sirviera, si no las matas no funcionara idiota- Tú miraste sorprendida hacia atrás para ver los cuerpos levantarse como si nada, como si estuvieran actuando de forma involuntaria, tú miraste a su líder de forma amenazadora.

-Nuestra famiglia es conocida por experimentar, así que nosotros tenemos al habilidad de no caer hasta que estemos completamente muertos, pero supe que tú no te atreves a matar ¿no es así?- Tu apretaste los dientes y tus armas temblaron levemente, no debías matar…pero si era por la famiglia, gruñendo como una bestia herida te lanzaste hacia los enemigos, si romperías tus reglas al menos estabas contenta que fuera por una persona como tu jefe o Vongola, sacrificarte por ellos al menos valía la pena.

-Waaa, mátenla, es demasiado fuerte para que uno lo derrote- Los gritos y ataques de los enemigos llenaron el jardín por completo, pero tú los ignoraste y acabaste con ellos en poco tiempo, con limpios cortes en sus gargantas así como atravesando sus corazones, rápidamente todos cayeron al suelo, todos muertos incluso antes de tocar el suelo.

-( )- Un grito te hizo girar la cabeza hacia la persona que te estaba gritando, ahí frente a ti, se encontraba Primo con Vongola y sus Guardianes unos pasos detrás de ellos, todos tenían miradas en shock por la masacre que estaba a tu alrededor, sangre cubría la mayoría de tu cuerpo, tu ignoraste sus expresiones y caminaste hacia Cavallone, sacudiendo tus armas para quitar la sangre sobre ella, rápidamente las guardaste, y sonreíste levemente hacia los guardianes y tu jefe.

-Como les había dicho anteriormente no era necesario que vinieran era suficiente conmigo- Tu ocultaste tu dolor del veneno así como el de matar tantas personas con una mirada orgullosa.

Miraste a tu jefe esperando que dijera algo, pero te congelaste cuando este seguía viendo la sangre frente a sus ojos con una expresión de asco y decepción, un dolor apareció en tu pecho.

-Pensé que tenias tus reglas ( )…pero al parecer eres igual a tu anterior jefe y famiglia…creo que me equivoque contigo- Sus palabras te hirieron mucho más que las heridas de bala, tu apretaste los dientes y bajaste la mirada.

-No tenia opción sino lo hacía…ellos…-Pero fuiste interrumpida por la voz enojada de Cavallone mirando hacia arriba lograste ver su mirada de enojo, tu quedaste muda ante el shock de verlo tan enojado.

-No digas nada, solo vete de aquí, no creo que pueda hablarte a la cara cuando estas cubierta de sangre…- Tu miraste tu apariencia con una expresión herida, tu apretaste los puños y cerraste los ojos para tranquilizar las ganas de llorar que sentías en ese momento.

-Entiendo…-murmuraste de forma baja, pero la ira pronto nublo tu mente-…ENTIENDO IDIOTA PUES NO TENDRAS QUE VERME NUNCA MAS, CREO QUE TIENES RAZON…yo no pertenezco a ninguna famiglia, nunca volveré a proteger a ninguna personas si con eso solo recibo miradas de decepción y frases hirientes….no quiero volver a verte jamás- Gruñiste por lo bajo y sin más saliste de ahí cojeando levemente por la herida en tu pierna, ignorando sus gritos corriste a tu habitación, en minutos tenias todo listo, agradecías que no tuvieras tanto para momentos como esos donde tenias que huir de forma rápida.

-idiota, idiota…-Tu lloraste con dolor ignorando al sangre que dejabas caer de tus heridas por tu habitación, una vez que tuviste tus cosas guardadas en tu maleta saliste corriendo de ahí, llegaste a los establos en poco tiempo y tomaste a tu caballo favorito, este era grande y hermoso, era un semental de sangre pura, era de un color ( ) que lo hacía parecer majestuoso.

-Bye bye Famiglia Cavallone- Murmuraste mientras mirabas hacia atrás, desde ahí podías ver la mansión, sin más azotaste las riendas y te fuiste de ahí a gran velocidad, cuando llegaste a un pueblo cercano, tuviste que parar para visitar a un doctor, colocando a tu caballo en un lugar seguro dormiste en una posada después de haber ido a visitar a un medico.

-Esto es malo- Murmuraste al día siguiente cuando te viste en un espejo, desde las heridas producidas por balas unas manchas negras parecían extender por tu piel de tono ( ), tu apretaste los dientes y rápidamente te vestiste, sin decir nada saliste de la posada rápidamente montaste a tu caballo y te fuiste del pueblo.

~Dos semanas después~

-Mierda porque debo vivir esto- Tú respiraste con dificultad mientras descansabas cerca de un lago, tu caballo a tu lado parecía preocupado con tu bienestar, tu solo lo acariciaste para tranquilizarlo, lentamente sacaste manzanas y alimentaste a tu único compañero, caminado con una pequeña cojera llegaste hacia la orilla de la Laguna y miraste tu reflejo en el agua cristalina.

Las manchas negras parecían extenderse rápidamente por todo tu cuerpo, ya habían cubierto todo tu torso parte de tu cuello, tus hombros hasta la altura de tus codos, y por encima de tus rodillas, al menos agradecías que no hubieran llegado a tu rostro, suspirando levemente tomaste un poco del agua del lago y apretaste tus puños mientras sentías tu mundo dar vueltas, apretando los dientes te apoyaste en tus armas y tambaleando caminaste hacia tu compañero.

-Vamos, tenemos que encontrar un lugar para dormir, ya mañana saldremos y seguiremos con nuestro viaje- Agarrando sus riendas te subiste sobre él y empezaste a buscar un lugar para dormir, pronto encontraste una cueva, sacaste una sabana y almohada de las bolsa que cargaba tu caballo, esta las habías comparado en tu viaje, poniéndolas en el suelo saliste de la cueva para buscar lo necesario para encender una fogata para mantenerse calientes en las frías temperaturas de la noche, pronto volviste con lo necesario así como con frutas y un conejo que habías cazado, después de alimentarte a ( ) como habías nombrado a tu caballo y de estar satisfecha te sentaste en tu cama improvisada y con un pequeño suspiro viste las llamas de la fogata mientras te perdías en tus pensamientos.

La calidez del fuego te recordaba a los días antes de la masacre en la mansión Cavallone, incluso mucho antes, los días que pasaste con tu antigua famiglia, cuando no sabias de sus malas acciones y cuando las cosas apenas comenzaban, todos los recuerdos felices y tristes que viviste con tus viejos compañeros.

-Sí solo no hubieran seguido el mal camino…nada de esto hubiera pasado, porque simplemente no hicieron las cosas de forma correcta- Tu lloraste desconsolada por primera vez desde la traición de tu jefe y de tu mejor amigo y compañero- porque todo esto tiene que pasarme solo a mí, porque simplemente no elegí otra famiglia a la cual servir sin sufrir todo esto- Lagrimas descendían por tu rostro mientras enterrabas tu rostro en tus rodillas.

-¡NO QUIERO MORIR!- Ocultaste tu rostro entre tus rodillas- al menos no de esta forma, no quiero morir tan pronto y menos por un estúpido veneno, no es justo…ni siquiera encontré una persona a la cual amar…-Tu soltaste gemidos tembloroso y poco a poco te tranquilizaste y miraste las llamas con tristeza y dolor.

-Porque simplemente la muerte no viene de una vez por mi alma y me deja descansar en paz….porque no tengo el valor para simplemente deshacerme de esta patética vida, soy una persona que no tiene nada por lo que pelear, soy solo una patética parte de un cielo que ni siquiera contiene nada, un elemento que no tiene lugar al cual volver- Sacando tu arma la extendiste frente a tu rostro, el reflejo de tu cuchilla dejo ver a una versión tuya rota y patética lagrimas bajaban por tus mejillas así como tus ojos parecían estar muertos.

Lentamente apuntaste tu arma en tu pecho donde debería estar tu corazón, el silencio de la noche te dio la paz suficiente para no perder la calma de lo que estabas a punto de hacer, lentamente sujetaste tu arma con más fuerza mientras tus lagrimas caían sobre tu arma, con un temblor cerraste los ojos para no temer, el arma lentamente se acerco a tu pecho, la tela de ropa ya había sido atravesada y un pequeño hilo salía de la punta que se empezaba enterrar en tu piel.

-Herbívora…-Tu te congelaste y miraste hacia la entrada de la cueva, lentamente de las sombras una figura empezó a entrar en tu guarida, las flamas de la fogata pronto rebelaron el rostro del intruso, ojos azul cielo helados te devolvieron la mirada, tu soltaste un grito ahogado al reconocer de quien se trataba.

-T-tu e-eres el g-guardián de la N-Nube de V-Vongola…-Tu apretaste tu arma hasta el punto de que tus nudillos se pusieron de un pálido blanco, tu diste un paso hacia atrás por su fuerte aura, tragando un poco de saliva lo miraste con nerviosismo.

-¿Qué crees que haces Herbívora?- Alaude alzo una ceja minúsculamente mientras miraba el arma que estaba apuntando a tu pecho, el entrecerró los ojos y miro tu cuerpo tembloroso así como la postura nerviosa que llevabas, el frunció el ceño cuando vio tu mirada tan apagada y el estado tan débil en que te encontrabas, el ignoro tus lagrimas así como tu aura asustada y dio otro paso hacia a ti.

-Nada de lo que te, t-tengas que m-molestar- Tu apretaste tus dientes, si tan solo lo hubieras hecho sin dudar no tendrías que soportar esto, lentamente retrocediste- pero eso no importa, ¿qué haces aquí Guardián? No hay ninguna razón por la que tengas que buscarme, no soy de ninguna famiglia y no soy enemigo para Vongola o sus aliados…- Tu miraste tu reflejo mientras fruncías el seño, no te gustaba las emociones que sentías de estar cerca de alguien como Alaude, te sentías actuar como alguien completamente diferente, con Cavallone eras alguien tranquila y feroz, pero con extraños eras como un herbívora débil y miedosa, odiabas la sensación de mostrarte como alguien débil cuando sabias que eras todo lo contrario.

-Cavallone me ah estado molestado con la búsqueda de su preciado subordinado así como la insistencia de mi idiota e infantil jefe-Alaude sintió las ganas de golpear algo cuando se refirió a Giotto con ese término, no le gustaba el significado de esa palabra, el era alguien que seguía sus propias reglas, no debería estar ligado a nadie así como el significado de su flama, pero de alguna forma aquel rubio terco había logrado llegar a ser alguien que incluso Alaude llego a respetar.

Recordaba lo débil que era cuando le había pedido por primera vez que se uniera a él, en aquel entonces pensó que solo era un herbívoro idiota y solo lo ignoro, pero antes de que se diera cuenta aquel tonto herbívoro se fue convirtiendo poco a poco en un carnívoro, incluso Alude ignoraba en qué momento su atención fue atraída por Giotto, y antes de que se diera cuenta los dos se encontraban frente a frente y preparados para una larga y dura pelea, aun podía recordar tan vívidamente el hervir de su sangre cuando estaba peleando contra él, al final Giotto había sido capaz de derrotarlo y Alaude por primera vez encontró una persona que no era un carnívoro ni un herbívoro, el era un Omnívoro, y también alguien a quien no le importaba en seguir, incluso si nunca lo admitiría en voz alta el se preocupaba por su herbívora famiglia después de todo, el era uno de los carnívoros encargados de cuidar de su idiota manada.

-No me importa…-Tu suave voz logro sacarlo de sus recuerdos, el Guardián afilo su mirada y te miro de una forma penetrante, pero tú ya estabas cansada de actuar débil frente a él, bajando tu arma le diste la espalda- dile que ya no quiero saber nada sobre sus familias, solo quiero vivir en paz ya deje muy claro que nunca volvería y no me importa lo que diga no volveré…incluso- Sacando tu arma disparada hacia atrás detuviste el ataque del Guardián de la Nube, tus ojos se afilaron y lo vieron de una forma fría y desinteresada- si eso significa tener que pelear contra Vongola y Cavallone…-Con una fluido movimiento lanzaste una patada hacia las costillas del Guardián y lo lanzaste contra la pared, sin tomar un solo visto de su estado, saliste corriendo fuera de la entrada y silbaste de forma rápida a tu compañero quien relincho en acuerdo y empezó a trotar detrás de ti, una vez los dos habían salido de la cueva unas flechas rojas fueron dirigidas hacia ti, pero con un golpe en el suelo un escudo hecho de flamas rayo logro cubrirte tanto a ti como a tu caballo, rápidamente metiste tus manos en la capa que llevabas y sacaste dos ballestas negras y disparaste flechas cubiertas de flamas de tormenta hacia la izquierda y derecha, aprovechando que las explosiones cubrían todo el lugar con polvo te subiste sobre tu caballo y cubriendo tu espada de flamas de lluvia lanzaste un enorme corte hacia el cielo, después de unos segundos el corte exploto y lluvia empezó a caer lo que logro ocultarte de quien sea que te estaba atacando o persiguiendo.

-Oh por todo los malditos….-Gruñiste cuando escuchaste caballos detrás de ti, tus perseguidores no eran tan malos como habías creído, con un gruñido aceleraste el paso mientras corrías tuviste que esquivar los ataques e intestaste ignorar sus gritos.

-Oh por todos los cielos, déjenme en paz, que no tienes misiones o tareas que hacer, vuelvan y háganse cargo de sus puestos, y dejen de acosarme…-Gritaste molesta mirando hacia atrás para casi soltar un grito cuando viste la mirada asesina del Guardián de la Nube, sintiendo una vena sádica no lograste evitar molestarlo- oh alguien parece enojado por haber sido golpeado por una chica, tch que mal me siento por mí, te doy mis más sentido pésame- tu murmuraste con una sonrisa burlona mientras tus ojos brillaban de forma picara, internamente te sorprendiste de tus acciones, no te habías sentido tan viva y feliz desde hace mucho tiempo, con una pequeña sonrisa seguiste huyendo.

( ) Espera…-tu giraste hacia atrás en shock cuando viste a Primo Cavallone junto con Giotto salir del lado derecho del camino, el primero estaba montado sobre un corcel negro mientras que Giotto estaba sobre un corcel blanco puro, gemiste internamente ante la presencia de los dos jefes, habías tenido la esperanza de que esos dos se hubieran quedado en sus mansiones así huir hubiera sido mucho más rápido.

-( ) entiendo que estuve mal, Alaude ya nos informo de la sustancia que tenían las balas y el porqué lo hiciste, lamento hacer actuado así, por favor detente para que hablemos, se que estas muy débil por el veneno, para no quiero que tu estado empeore tenemos que buscar una cura para tu enfermedad- Gruñendo alejaste tu mirada de él para seguir mirando el camino delante tuyo.

-No quiero…-Gritaste enfurecida- ya me canse de que esto siempre se repita, que confié en los demás para luego ser traicionada, repleta de mentiras y repudiada por otros, ya no quiero vivir así…-Tu apretaste las correas mientras mirabas hacia abajo, tu fleco oculto las expresiones de tus ojos- incluso si decido volver, incluso si dices que me aceptaras, esto puede ocurrir de nuevo y no quiero ser traicionada de nuevo…no soy tan fuerte- Lagrimas bajaron por tus mejillas mientras le dabas una mirada triste y herida.

-Lo siento ( )- Tu ignoraste al pelinegro que se acercaba a tu lado- se que fue mi culpa, en serio tanto haberte lastimado no debería de haberlo hecho no sabes cuánto me dolió hacerte eso, lo siento tanto…-Tu lo miraste de reojo, cada vez estaba más cerca, sin que te dieras cuenta Alaude se acercaba del otro lado y estaba a la misma distancia que Primo Cavallone.

-En serio lo prometes…- Tú lo miraste con lágrimas y con una expresión llena de esperanza, tú apretaste las riendas con rigidez, sentías que estabas soñando y si era así, desearías nunca despertar.

-Por supuesto que si…nunca le mentiría a la persona que he llegado amar con todo mi corazón- Tu abriste tus ojos en shock y sentiste ponerte colorada ante la repentina confesión- se que no es el momento de hacer esto pero, te Amo ( ) desde que te vi por primera vez… - El sonrió con nerviosismo y con sus mejillas levemente coloradas- pero se puede decir que fue Amor a primera vista…-Sus ojos brillaron mientras te miraba, tu tartamudeaste sin saber que decir, miraste hacia sus ojos y las palabras fluían de tu boca.

-No sé cómo se siente el amar ah alguien, nunca eh estado enamorada…pero…-Tu mordiste tu labio con nerviosismo mientras tu corazón parecía acelerarse como loco- sé que mi corazón actúa de una forma diferente cuando estoy a tu lado, antes no lo había entendido pero ahora que se cómo te sientes ya lo comprendí…yo también te Amo- Tu sonreíste con tanto anhelo y amor, durante unos segundos los dos parecieron perderse en su propio mundo, lentamente tu levantaste las riendas para detener a ( ) pero ocurrió algo que nadie espero.

-¡CUIDADO!...-Los gritos alarmados de los Guardianes te hicieron mirar hacia el camino frente a ti, para tu horror estaban a unos metros de un muy pequeño camino que estaba al lado de un acantilado, tu gritaste asustada y jalaste las riendas de tu caballo, así hicieron los otros.

Alaude gruño levemente al ver lo que pasaría, su caballo podría pasar, pero no podrían pasar los caballos de los tres a la vez, el caballo de Cavallone era el que iría directamente hacia el acantilado tú apenas y pasarías con suerte pero eso no era suficiente, no lo dejarías morir, tu abriste los ojos cuando estaban a solo un metro de su prematura muerte los caballos habían logrado frenar antes de llegar a la caída pero esto hizo que los tres salieran lanzados hacia adelante, Alaude aunque dolorosa si caída no lograría matarlo pues caería sobre el camino, pero tanto tu como Cavallone caerían hacia su horrible muerte.

-¡NOOOOOOO!- Los gritos alarmados de los Guardianes en ese momento te parecieron tan lejanos mientras caías hacia tu muerte, miraste a tu izquierda en miedo de ver la reacción de la persona que llegaste a amar con todo tu ser, Cavallone apretaba sus dientes y miraba el acantilado buscando una forma de evitar su muerte oh de al menos lograr salvarte, no tenias que escucharlo para saber que eso es lo que estaba pensando, tu parpadeaste lentamente hacia su figura que parecía aun tan viva y llena de esperanza y orgullo, tus ojos miraron tus manos…con una sonrisa extendiste tu mano y lo tomaste de su playera y lo atrajiste hacia ti mientras acercabas su oreja a tu boca para que pudiera escucharte.

-Vive cada día con entusiasmo y esperanza, protege a tu familia y a tus aliados como el gran jefe que eres, no te atrevas a morir hasta que estés todo arrugado y repleto de una gran familia y una esposa amorosa- Tu sonreíste y lo atrajiste hacia ti mientras le dabas un anhelante beso

Una vez que te separaste aprovechaste su aturdimiento para girarlo y pusiste tus dos manos sobre su espalda- siempre te amare no lo olvides…. - Sin esperar por una respuesta tus manos se rodearon de flamas Cielo y lo impulsaron hacia donde había caído el Guardián de la Nube, tu sonreíste feliz cuando lo viste llegar de forma segura a la parte de arriba, lentamente sentiste caer en la oscuridad del acantilado.

Sin dejar de mirar hacia arriba observaste la hermosa luna llena que se encontraba en el cielo de la noche las estrellas también brillaban de una forma tan hermosa que no pudiste evitar soltar algunas lagrimas, pues antes pensabas que morirías postrada en alguna cama mientras el veneno te quitaba la vida de una forma lenta y dolorosa o incluso no tenía mucho que pensaste en quitarte la vida para no sufrir muriendo en una oscura cueva en la fría soledad, pero ahora todo era diferente.

No podías haber pedido un mejor lugar para morir, sin poder escuchar los gritos de Cavallone cerraste los ojos y soltaste un suspiro de alivio.

-Nunca me arrepentiré de haber vivido esta vida- imágenes desde su niñez hasta el momento de conocer a Cavallone llenaron tu mente junto - porque así logre conocerte…- Ahora eran recuerdos junto al pelinegro los que invadieron tus pensamientos, las estrellas parecían brillar aun mas mientras sonreías con más alegría-…Gracias por todo il mio unico amore - Con una última sonrisa cerraste los ojos y te dejaste abrazar por la oscuridad.


Notas~

Todavía no se si haré una segunda parte o si terminarlo así,

de todos modos espero que les haya gustado,

lamento que no haya tantas escenas de amor esta vez,

no tuve ganas de escribir esta vez mucho sobre romance,

pero les aseguro que el siguiente capítulo sea más romántico y será sobre la primera generación Vongola :D

por cierto les aviso que estoy escribiendo un crossover y un fic de Kuroko no Basket y One piece

me eh obsesionado últimamente con esos dos Mangas u

AMO A TRAFALGAR LAW~ *U*

PD: nos e olviden de dejar su comentario :)