Érase una vez, una asesina novata se enamoró de una asesino que era considerado el más fuerte del mundo, ella realmente pensó que nada podía suceder entre los dos, porque alguien como él, podía conseguir a cualquier mujer que quisiera con solo unas pocas palabras, pero en el fondo no podía dejar de querer estar a su lado por siempre.
No puedo creer que te esté escribiendo una carta,
Pero creo que me eh vuelto un poco nostálgica,
Y pensé ¿porqué no?...no es como si la llegaras a leer...
Creo que la esperanza es algo que no eh sentido en mucho tiempo...
Dime ( )... ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?...
Tu misión era deshacerte de mi familia...
En aquel entonces aún éramos niños...pero los dos...
Creo que ya teníamos nuestras manos manchadas de carmín...
Nuestras pequeñas manos...ya habían sido causantes de muchas muertes...
Tal vez fue por eso que en el momento que se encontraron nuestros ojos...
nos vimos reflejados el uno en el otro...
Esa noche tú me perdonaste la vida...pero sabes...
Siempre te he querido preguntar... ¿por qué no me mataste esa noche?...
-Corre...( ) ¡CORRE!- Gritos se escuchaban detrás de ti, no quisiste mirar atrás por el miedo que sentías al ver lo que llegarías a ver, continuaste corriendo, cada pasillo que pasabas era como ver un imagen sacada de una historia de terror.
Tú podías oír disparos y el grito desgarrador de tu nana, tragaste saliva temblorosamente, las lágrimas caían de tus ojos impidiendo ver el camino, no querías seguir viendo los cuerpos sin vida de tu familia.
-Paren, ¡ALTO POR FAVOR!- Usaste tus manos para cubrir tus oídos, no querías oír nada, no querías ver más, pero aun con los ojos cerrados, seguías viendo la sangre fluyendo, corrías y corrías, sin pensar ni por un momento en detenerte.
Lo único que te motivaba en seguir corriendo era el sacrificio de tu Nana para darte unos preciosos minutos para escapar de los asesinos de tu famiglia.
Querías llorar como la niña que eras cuando recordabas la cara de terror de tu hermana mayor ( ) mientras era atacada al intentar proteger a los más pequeños de su grupo, casi querías correr a su lado, la mano de tu Nana sobre tu hombro fue lo único que te impidió estar a su lado.
Dejaste de pensar en eso por temor a querer regresar a lado de tus seres queridos, tu Nana o mejor conocida como ( ), sin duda nunca te perdonaría si intentaras regresar por una causa perdida.
Pero entonces tu suerte se acabó, cuando escuchaste disparos muy cerca de ahí, te asustaste e intentaste alejarte de ahí, pero en el momento de girar una esquina, tus instintos te alertaron y lograron salvar tu vida.
Te agachas ante la sensación de peligro, evadiendo por poco una bala que pasó rozando tu cabello, miraste con temor hacia adelante, tus ojos se encontraron con un hombre cubierto de sangre, el tipo tenía una sonrisa tétrica que te hizo querer huir de ahí, viste como el hombre sacó su lengua para lamer la sangre de su mano.
-Pero qué tenemos aquí, al parecer otro Conejo ha llegado a la guarida del Lobo- El lamio la sangre que manchaba su labio, e hizo un movimiento con su otra mano, siguiendo su movimiento te petrificas al ver cómo lanzaba el cuerpo inerte de una de las sirvientas de la mansión,
Casi querías llorar de nuevo cuando notaste que conocías a la víctima, su cabello ( ) caía a su alrededor y parecía mezclarse con su propia sangre, su expresión parecía tranquila, no sabías si estar triste de no poder ver sus ojos ( ) a los que estabas tan acostumbrada, pero sus párpados cerrados la hacían parecer como si solo estuviera durmiendo, y casi lo creerías, si no fuera por la sangre que salía de su cabeza, sin duda una herida de bala causada por el hombre frente a ti.
Tu amiga ( ) Parecía estar simplemente descansando, lo que formaba una hermosa pero morbosa imagen, como esas mujeres que luego observabas en las pinturas, no sabías cómo reaccionar ante tal situación, miraste del cuerpo de tu amiga a su asesino.
Había mucha sangre, eso fue lo primero que tú notaste, el hombre casi parecía estar pintado de solo rojo, pero al no ver ninguna herida en su cuerpo, sabías que esa sangre no era de él...si no de sus víctimas.
-No te acerques...- Quisiste que tu voz sonará más autoritaria, pero solo podías hablar en un murmullo, el hombre no apartaba su mirada de ti, el te miraba de una forma repugnante y oscura, sentiste la necesidad de vomitar, pero solo te paraste y sacaste tu arma, una espada de hoja color ( ), con empuñadura blanca que tenía la forma de ( ) y una piedra en el centro que era de un color ( ) que representaba el emblema de tu famiglia.
-Oh pero que interesante, al parecer el pequeño Conejo tiene garras- El saco una pistola y te apunto a la cabeza.
-Pero no serás capaz de evitar una bala, realmente un conejo tonto, debiste haberme atacado cuando tuviste la oportunidad...- El apretó el gatillo, tus ojos color ( ) se afilaron y con agilidad esquivaste la bala, el abrió los ojos con incredulidad y en un segundo apareciste a su lado, tus ojos eran fríos e inexpresivos.
-Y quien dice que aun no la tengo- Sin más, enterraste tu espada en su garganta, la sangre empezó a fluir por la hoja de tu espada, el hombre se desplomó en el suelo, observaste tu espada manchada de sangre, recobraste tu conciencia a los poco segundos y al ver la sangre en tu arma, no lograste aguantar las náuseas y vomitaste.
Te recargaste contra la pared mientras tu respiras con dificultad, sentiste lagrimas caer a tus pies, no podías dejar de desear que todo fuera una horrible pesadilla, con un gruñido golpeaste la pared en frustración, no podías dejarte romper, aún no, tenías que salir de la mansión lo más pronto posible.
Usando tu espada como soporte para no caer, te levantaste con dificultad y seguiste tu camino, la sangre en tus manos aun te producía asco, mientras corrías por los pasillos y mirabas por las ventanas, recordaste a tu antigua familia.
Tú venías de una familia normal y humilde, tus padres eran simples trabajadores, recordaste a tu hermana mayor con un dolor en tu corazón, tu hermana que siempre te estaba protegiendo, tu casa era cálida y acogedora al igual que tu familia, pero al cumplir los cinco años... todo había cambiado.
-"Ellos no merecían morir de esa forma"- Te detuviste en una esquina con un gruñido mientras el agarre en tu arma se apretaba con fuerza hasta el punto en que tu mano se ponía blanca y sentías el mango enterrarse en tu piel.
Después de haber cumplido cinco años, las familias mafiosas habían entrado en guerra, y tu familia tuvo la mala suerte de encontrarse en el momento de una de sus batallas.
Durante la batalla, tus padres fueron asesinados, tu hermana y tú lograron sobrevivir, pero una de las famiglias había visto en ustedes buen potencial y habían sido raptadas por ellos, y durante los siguientes cinco años las mantuvieron encerradas como si fueran animales, siendo entrenadas para un único propósito...matar.
-Espero que esto acabe pronto-Suspiraste con cansancio, en ese momento te encontrabas en un pasillo desolado, por suerte no te habías encontrado con otro enemigo, lo más seguro fue porque estabas en la zona menos usada de la mansión y por lo tanto con menos objetivos para perseguir por tus enemigos.
Pero aún no bajaste la guardia, todavía escuchabas disparos por toda la mansión, nunca habías querido matar, pero después de años de entrenamiento, el sentirse atacada y a punto de morir, provocaba que tu conciencia desapareciera y tu cuerpo se moviera con el único propósito de defenderse y sobrevivir.
-Entonces muere...- Después de oír aquellas palabras, en el lado izquierdo de tu estómago sentiste un dolor agonizante, sangre salió de tu boca, mirando hacia atrás te encontraste con una mujer, sus ojos eran de un color ( ), en ellos solo podías ver locura y sed de sangre, con tu corazón latiendo a gran velocidad, intentaste darle una patada para alejarla.
La mujer esquivo tu patada y se alejó no sin antes arrancar con fuerza su daga de tu espalda, ella se colocó a unos metros, en cada mano llevaba una daga, cada una midiendo la mitad de tu espada, frunciendo el ceño levemente miraste a la mujer con cuidado.
-Si voy a morir, al menos no será en manos de una persona como tú- Escupiste con ira, te moviste de nuevo con tu máxima velocidad para aparecer otra vez a su lado e intentaste apuñalarla con tu espada, pero ella era fuerte, detuvo la espada con sus dos dagas, ella sonrió e intento darte una patada en tu herida, pero no logró su acción porque lograste esquivar y ahora fue su turno para dar un salto hacia atrás y alejarse de tu ataque.
-¿Qué pasa? acaso no querías que todo acabara pronto, solo deja que te mate y listo~- Ella lamió la sangre de su Daga, rodaste los ojos con molestia.
-"Es que acaso todos los asesinos de aquí son mitad Vampiros"- Ante tus pensamientos lograste distraerte el tiempo suficiente para ser rozada por una de sus dagas, aunque lograste esquivar su ataque a tiempo, un leve corte en tu brazo había sido suficiente para que no te volvieras a distraer.
Agarrando tu espada con más firmeza, te preparaste para lanzar otro ataque, pero cuando estabas a punto de lanzarte contra tu enemigo, sonaron dos disparos que atraparon por completo tu atención, no tuviste el tiempo para agacharte o esquivar, y pronto sentiste dolor en tu pierna y en tu hombro, ante el dolor tropezaste hacia adelante, solo aguantaste un segundo antes de caer de rodillas, tu respiración empezó a volverse difícil ante el dolor de tus heridas.
Cerraste tus ojos ante el mareo que sentiste por la pérdida de sangre, el mundo giro a tu alrededor y te tuviste que apoyar con tu espada, una voz resonó detrás de la chica.
-( ) no estamos aquí para divertirnos, termina de una vez para poder irnos- Atrás de ( ) apareció un hombre, su cabello era de un color ( ), sus ojos era del mismo color que la chica, tenían una expresión fría, en una de sus manos llevaba una pistola.
-"Así que él fue el que me disparo... ( #$%) la sangre me debe afectar más de lo que creí si hago una pregunta tan tonta"- Pensaste con impotencia y con desprecio, con esas heridas sería muy difícil para ti salir viva de esa pelea, gruñendo internamente apretaste el agarre en tu espada, la sangre no paraba de salir de tus heridas, si no escapabas en es momento, la pérdida de sangre te haría caer en la inconsciencia.
Te levantaste con dificultad mientras mirabas a las personas que impedían que escaparas con éxito, no podías desperdiciar el sacrificio de todas las personas que se preocupaban por ti.
-Si voy a morir, al menos no lo haré frente a ustedes- Sin esperar una respuesta te lanzaste hacia adelante con tu espada alzada, el hombre se burla y alzó su pistola para acabar contigo, la mujer solo sonrió, pero tu ni siquiera dudaste cuando utilizaste tu espada para desviar las balas y aprovechaste sus segundos de sorpresa para lanzar una cuchilla que tenías escondidas en tus mangas hacia la garganta de la mujer que no logró alzar su daga a tiempo y solo pudo agarrar la herida de su garganta con una expresión de shock y angustia.
El hombre llegó a esquivar la daga que solo logró rozar su garganta, él tenía una mirada molesta mientras daba un paso lejos de ti, pero aprovechaste su sorpresa para lanzarte por la ventana, una daga y balas te rozaron mientras saltabas, pero ninguna pudo herirte, sin duda la mujer había querido arrastrarte con ella hacia la muerte, lástima que había fallado.
No sentiste miedo al saltar porque te encontrabas en un segundo piso, al momento de la caída lograste rodar para reducir la fuerza de la caída y lograste estabilizarse, sin dar una mirada hacia atrás empezaste a correr.
-¡Malditaaaa!- Los gritos de la mujer sonaban como gritos de una bestia moribunda, sin duda la sangre apenas le dejaban oportunidad de gritar, escuchaste sus chillidos provenir detrás tuyo, pero los ignoraste y te adentras en el jardín, aun en ese lugar podías ver mucha sangre, pero ya ignorabas todo lo que te rodeaba.
Por cada segundo que pasaba, tu vista cada vez era más borrosa, atravesaste el jardín para llegar a la entrada del bosque, sentiste una presencia realmente escalofriante cerca de ahí por lo que empezaste a correr más rápido, pero no lograste alejarte mucho, tu cuerpo te pedía a gritos que te detuvieras y tomarás un descanso.
No querías pero te detuviste a la sombra de un gran árbol, recargándose en el tronco, analizaste tus heridas con un sentimiento opresivo, con tus heridas, no había posibilidad de que sobrevivieras, con tales heridas no te quedaba mucho tiempo por vivir.
Cerraste tus ojos con cansancio que casi te hacía sentir que tu cuerpo pesaba toneladas, el sonido del bosque lograba tranquilizarte, al menos no morirías rodeada de muerte y personas que te habían hecho tanto daño.
-No llegaste muy lejos, que lastima...- Aun en tu pobre estado, lograste escuchar y entender las palabras de la voz masculina, su dueño parecía caminar hacia ti, aunque sonaba un poco joven, no sentiste que la edad significaba mucho sobre la habilidad del extraño.
Era la misma presencia que habías sentido antes de salir del jardín, su aura a pesar de ser fría, te daba una sensación de paz y calma, cuando la presencia se detuvo frente a ti, sentiste algo ser presionado en tu frente así que lentamente abriste tus ojos.
Tú mirada ( ) se encontró con un par de ojos negros, las sombras que se veían en aquella mirada eran tan extrañas y enigmáticas que te sentiste perderte en ellos, al principio pensaste que ibas a encontrarse con un hombre adulto, pero te sorprendiste de encontraste con un niño que si no te equivocabas por la pérdida de sangre, debía tener una edad cercana a la tuya, él llevaba un traje elegante con una fedora con un listón amarillo en ella, tenía dos singulares pastillas, algo que llamó tu atención con cierta curiosidad infantil.
Culpaste a la pérdida de sangre cuando lo último que notaste fue el metal frío que tocaba tu frente, él le estaba apuntando con una pistola negra.
-Tus ojos me gustan- No entendiste porque dijiste aquellas palabras, pero por alguna razón no podías dejar de querer que él supiera que te gustaban sus ojos, al final poco te importo lo que él pensara, ibas a morir de todas formas.
-Sabes...si voy a morir...creo que estaré feliz que hayas sido tú el que ponga una bala en mi cabeza-Sentiste las esquinas de tus labios levantarse mientras seguías sin apartar tu mirada de tu futuro asesino
El no dijo nada en respuesta y no esperabas que realmente lo hiciera, así que continuaste, querías que al menos el hombre supiera tus últimos pensamientos antes de morir.
-Me hace al menos feliz saber que será en tus manos y no en la de aquellos asesinos repugnantes que están en la mansión- Una cansada risa escapo de tus labios, ignoraste las punzadas de dolor de tu cuerpo ante el movimiento de tu risa, el niño cerró sus ojos, pero ignoraste su forma casual de parecer con la guardia baja, sin duda el chico solo estaba fingiendo para ver si atacabas.
Posaste tu mirada en los rayos del sol que pasaban entre las hojas del árbol en el que te recargaste, sonreíste al ver los colores del atardecer cubrir el cielo como si fuera una especie de pintura.
Casi querías sonreír al saber que podrías ver un último atardecer antes de morir. Al menos lo último que verías sería algo hermoso de contemplar.
-Ya no te haré perder más tu tiempo...dispara- Tu aceptaste tu muerte con una sonrisa mientras seguías viendo el sol ocultarse con un sentimiento de aceptación, el niño abrió sus ojos y volviste a posar tus ojos en él, podías haber seguido viendo el atardecer para no tener que ver el arma que te quitaría la vida, pero sentiste que eso sería un insulto para tus seres queridos y para tu orgullo.
Miraste hacia tu propia muerte mostrando pura determinación y resolución, no apartarías tu mirada, el desconocido no dijo nada y solo siguió mirándote sin apartar su pistola de tu frente, Lo observaste durante unos segundos antes volver a tener una mirada tranquila y sentiste que todo a tu alrededor empezaba a oscurecer, ni siquiera notaste cuando lentamente cerraste tus ojos, te habías desmayado por la pérdida de sangre.
Unos ojos negros fue lo último que recordaste ver antes de caer en la inconsciencia.
Cuando volviste a abrir los ojos, pensaste que estarías en el otro lado, infierno o cielo era lo que quedaba por ver, pero una luz logró cegarte apenas abriste tus ojos, cubriendo tus ojos con una mano, intentaste acostumbrarte a la luz que te impedía ver con claridad.
Te confundiste al ver lo que te rodeaba, con cierto esfuerzo lograste levantarte lentamente y miraste a tu alrededor con cierto sentimiento de pérdida y confusión, en ese momento te encontrabas en una habitación de hospital, ya estabas a acostumbrada a reconocer las habitaciones de hospitales, miraste tu cuerpo con cierta sorpresa, tus heridas ya habían sido tratadas, los misterios solo crecían más y más.
Pronto lograste saber tus respuestas cuando una enfermera pasó a tu habitación para comprobar tu condición, ella parecía alegrarse cuando te vio despierta, tu solo podías sonreír con cansancio, las cosas realmente se habían puesto tan domésticas que casi querías apuñalar algo para alejar el extraño sentimiento.
Cuando estabas más despierta, lograste preguntarles a las enfermeras como habías llegado ahí, pero ninguna lo sabía, tú simplemente habías sido dejada ahí por un chico de entre trece y catorce años que había pagado todo los costos del hospital y sin más se había ido, sin volver ni una vez a visitarte.
Al menos no estabas tan equivocada con la edad del chico, solo te habías equivocado por tres o cuatro años.
-Al parecer te debo la vida- Susurraste con cansancio mientras te encontrabas en la ventana de tu habitación mirando hacia la luna, esperabas encontrarte de nuevo a aquel extraño de la fedora.
Sabes...todavía recuerdo lo que pensé ante de siquiera llegar a conocerte...
Cuando aún no sabía que eras tú con quién me encontraría...
Yo deseé poder matarte, que mi misión se completará sin ningún inconveniente...
Todavía me arrepiento por ello...aunque a veces lo desee después de lo que me hiciste...
Pero, algo sucedió aquella noche, al parecer...mis plegarias si fueron escuchadas...
Pero no de la forma que quería, parece que el universo se involucró,
él destino me escuchó y al parecer quiso jugarnos una broma...
A veces pienso que tu amor por el caos fue lo que ocasionó todos nuestros problemas,
como si el universo quisiera darte a probar de tu propio caos,
Algunas veces me pregunto, si pudiera cambiar el día en que nos conocimos,
¿Realmente lo haría?...
Si tú pudieras hacerlo... ¿Qué harías?...
Pero sé que no podrías responder...
Después de todo...tú no sabrías ¿no es así?...
-¡Estás hablando enserio!- Gritaste en tu teléfono con ira, podrías ser una persona muy paciente, pero hasta tú tenías un límite.
-( ) cálmate, no es una misión del otro mundo, como asesina profesional no deberías negarte a una misión- A pesar de que no podías ver a la persona que te hablaba, tenías la molesta sensación de que el tipo estaba sonriendo arrogantemente, el teléfono bajo tu mano crujió peligrosamente.
-Cállate, no quiero escuchar eso de una persona como tú, ¿y como que no es algo del otro mundo?-Entrecerraste tus ojos con veneno entrelazándose con tus siguientes palabras.
-No veo porque sería difícil, estoy seguro que te las puedes arreglar- Él se burló con arrogancia, como si él supiera más que tú, como si estuviera hablando con alguien que no se podía comparar con él.
Casi querías dejar lo que estabas haciendo y utilizar todo tus esfuerzos en poner una bala sobre tu cliente.
-Tener que eliminar al asesino número uno del mundo ¿acaso no lo es? Soy fuerte, pero conozco mis límites, no pienso ir a una mision donde tengo altas probabilidades de fallar ( )- Una leve carcajada se escuchó del otro lado cuando lo llamaste por su nombre, algo que pocas veces hacías, no es como si el idiota se lo mereciera, lo mismo sucedía con tu jefe ( ), casi querías estrellar el teléfono contra la pared.
No sabias porque las personas seguían subestimando, ellos parecían creer que solo porque no eras el asesino más fuerte que había, sobre todo porque no eras un hombre, significaba que no tuvieras lo que se necesitará para asesinarlos.
-No es como si tuvieras opción Mocosa, tú le debes al Jefe y hasta que no completes esta misión no podrás liberarte del contrato, así que espero que empieces de una vez- La risa de aquel hombre a tus oídos era un sonido repugnante y molesto, el teléfono en tu mano volvió a crujir.
-Nunca he conocido personalmente a Reborn ni sé cómo es físicamente, pero sé que se trata de un asesino muy habilidoso, esta misión sería un suicidio- Pero otro insulto se escuchó de la mano derecha de tu Jefe, el teléfono ante la presión de tu mano no aguanto mucho mas y se destrozo entre tus dedos, los fragmentos hicieron leves cortes en tu mano, con un suspiro resignado levantas tu brazo por encima de tu cabeza, la luz que entraba por la ventana de tu habitación alumbró tu herida, lentamente la sangre empezó a bajar por tu mano, la observaste unos segundos antes de dirigirse al baño, con un suspiro más decidiste darte una larga ducha.
Quien sabe, esa podría ser tu última ducha antes de morir, así que querías que valiera la pena.
Después de haber sido salvada por aquel extraño, no podías tener una vida muy normal, lo intentaste al principio, pero no lograste sentirte a gusto con las personas que no formaban parte de tu oscuro mundo.
Siempre sentiste miedo que tus instintos mataran a algún inocente por error, pero incluso a pesar de eso, habías logrado vivir lo más cerca posible de lo que podía considerarse normal.
Incluso habías hecho una gran amiga, no lamentas haberla conocido, pero a veces te preguntabas si las cosas hubieran sido diferente si no te hubieras acercado a nadie.
Pero no podías hacer nada para cambiar el pasado, tu amiga ( ) trabajaba como ( ), ella había sido alguien normal, sin embargo ella se había metido en problemas con una familia mafiosa, tu amiga no podía hacer nada, así que mordiste la bala y habías tomado toda la culpa y ahora tenías que pagarle a la familia trabajando para ella, según ellos tu siguiente misión iba a ser la última, odiabas a la mafia pero aun a si trabajabas para ella, tu vida sí que era ironía e hipocresía, en su máxima expresión.
No tardaste mucho en desvestirse y sin más entraste a tu bañera con un suspiro de alivio, casi podías sentir tus músculos gemir en alivio ante el agua caliente, una vez en la bañera juntaste tus rodillas y ocultaste tu cabeza entre ellas haciéndote lo más pequeña posible, pasaron los minutos hasta que sentiste que algo se subía a tu hombro.
Con una sonrisa floreciendo en tus labios no te moviste ni un poco, no tuviste que mirar para ver de quien se trataba, pues aparte de ella, solo había alguien más viviendo en aquel departamento
-¿Qué haré Leon?...-Con una risa sentiste como Leon lamia tu mejilla, Leon a simple vista parecía un camaleón común, a excepción de que sus escamas era de un verde más claro de lo usual y que sus ojos de un color amarillo brillante, Leon se había vuelto tu mascota después de lo hubieras salvado en una de tus misiones.
Años atrás una familia mafiosa había usado animales para crueles experimentos, Leon no había sido la excepción, tú habías tenido la tarea de acabar con dicha familia, y durante tu ataque, habías encontrado a Leon en uno de los laboratorios, el estaba muy herido en ese entonces, al principio pensaste en abandonarlo, pero en el momento en que sus miradas se encontraron, sentiste la extraña necesidad de salvarlo y así lo hiciste.
Lo llevaste contigo, y llamaste a uno de los mejores veterinarios de Italia y lo obligaste a curarlo, desde entonces adoptaste a Leon como tu mascota y compañero, al principio siempre huía de ti y nunca se dejaba ver, pero después de unos meses los dos se habían vuelto inseparables, y en una de tus misiones donde él la había seguido por accidente, descubriste su gran habilidad.
Al parecer Leon no solo era un simple camaleón, algo que debiste haberte imaginado teniendo en cuenta desde donde lo habías sacado.
Él tenía la habilidad de transformarse en cualquier cosa, con la práctica descubriste que él tomaba la forma que quisieras mediante el pensamiento, en aquella ocasión Leon había salvado tu vida y fue en ese momento que supiste que Leon sería tu compañero de toda la vida.
-Eres demasiado empalagoso, alguna vez te lo han dicho Leon- El camaleón respondió dándote una leve mordida en el dedo con el que estabas acariciando su cabeza, soltaste un leve gemido y te llevaste el dedo a la boca
-Eres un Camaleón demasiado sensible ¿lo sabías?- Ya habías terminado de bañarte y pronto estabas vestida con un pijama de color ( ), el cual consistía en una ( ) y un ( ) que le quedaban un poco grande, caminaste hacia tu cama con una postura cansada, casi te lanzaste hacia ella mientras te acomodas, te tapaste con tu colcha y miraste hacia donde se encontraba Leon con una sonrisa, él estaba reposando en un pequeño árbol que se encontraba al lado izquierdo de tu cama, el capto tu mirada y parpadeo un poco antes de cerrar sus ojos, tu sonrisa creció ante sus gestos adorables.
-Buenas noches también Leon- Cerraste tus ojos y después de unos segundos, quedaste profundamente dormida, antes de dormirse muy en el fondo de tu mente deseaste que mañana todo saliera bien y que pudieras volver a tu casa junto a Leon sin ningún problema, él era unas de las pocas cosas que te hacían querer vivir, Leon había sido el único compañero en tu vida en mucho tiempo que te había llegado a importar y que estabas más que segura que sería uno de los pocos que podrían llegar a importarte en toda tu vida, aunque también tenías a tu mejor amiga ( ), Leon tenía un vinculo contigo que no podías llegar a explicar.
Antes de conocerte por segunda vez, pensé que mi vida ya era complicada,
Pero como siempre llegas a cambiar todo lo que se con tu simple presencia,
A veces no sé si amo u odio eso de ti,
Algo que no puedo dejar de pensar a veces es que eres el caos encarnado,
Que eres el caos en forma humana que goza de traer caos a la vida de los que te rodean,
No me sorprendería si realmente lo fueras, realmente no,
Pero aun así, eso no cambiaría mi opinión de ti...realmente nada creo que lo haga
¿Recuerdas la primera vez que nos vimos después de que nos encontramos por primera vez?
Yo estaba en una misión, tú eras mi objetivo y yo tu enemiga...
Simples extraños que por casualidad llegamos a encontrarnos...
Yo al principio iba a negarme a esa misión suicida, pero al final no tuve opción alguna...
¿Pero sabes?... Me alegro de no haberlo hecho,
A pesar de todo, no puedo imaginarme un mundo sin llegar a conocerte...
-Porque todo debe ser tan complicado- Murmuraste con cansancio, habías asistido a una fiesta de disfraces, donde sabías que Reborn tenía una misión, habías entrado vestida como ( ) pero a simple vista eras un simple civil que se integraba con los demás invitados sin problema alguno, aunque sonreías y reías durante la fiesta, nunca olvidaste tu misión por un segundo, siempre estabas vigilando a Reborn de forma discreta, Reborn también actuaba como un simple invitado más, tú no sabías cómo lucía físicamente, oh al menos no podías ver todos sus rasgos, pues solo te habías enterado del disfraz que iba a usar, pero saberlo no era lo mismo que verlo.
Él iba disfrazado de un ( ), su traje era de un color ( ) con ( ), llevaba una máscara negra con colores naranjas que ocultaban casi por completo su rostro dejando al descubierto sólo sus labios.
Tú te había disfrazado de ( ), tu vestuario era de un color ( ), con una máscara blanca con adornos plateados, por alguna razón no podías dejar de sentir que tu disfraz coincidía con tu objetivo lo que te causaba un poco de gracia. Habías seguido a Reborn durante toda la noche, actuando como una simple chica enamorada que aunque un poco obvia, no lo era tan descarada como otros mujeres que había notado que se lanzaban contra el hombre, casi podías sentir lástima ante lo locas que parecían ser sus admiradoras, tu mirada podía interpretarse como que solo lo estabas mirando por sentimientos lujuriosos y románticos.
Cuando estabas pensando en cómo sacarlo de la habitación llena de gente, soltaste un suspiro de alivio cuando lo viste caminar hasta una habitación donde él estaba llevado a su objetivo, tu sabias que él iba a matar a la persona que había llevado, su encargo era un hombre joven, líder de unos contrabandos de armas de fuego.
Después de que Reborn lo había matado, entraste con sigilo y mientras él miraba por la ventana, te acercaste con tu espada en mano, estabas a punto de clavar tu espada, cuando él de la nada se giró y te lanzo un golpe con el que logró lastimarte, aprovechando tu descuido, te dio una patada en el estómago que te lanzo contra una de las paredes.
-¿Quién eres? Y ¿quién te ha enviado?- Reborn te apunto con una pistola en un movimiento elegante, lograste pararte con dificultad mientras apretabas el agarre en tu espada y utilizas tu otra mano para agarrarte tu estómago adolorido.
-No te creas la gran cosa por haberme dado una patada mocoso- Sonreíste con petulancia, aunque Reborn no lo pareciera, sabias que eso le había dado en su orgullo, pues este era un dato que pocos sabían, tú habías escuchado que Reborn era un hombre muy apuesto y codiciado por muchas mujeres, pero nadie sabía que él solo tenía unos 18 años de edad, tú habías aprovechado ser una gran hacker para poder saber estos datos de su equipo, habilidad y poco de suerte era lo que te había dado a saber tal dato tan útil, aunque también había sacado datos menos útiles de otras famiglias, como que amaba los reptiles y que amaba el expresso, aun te preguntaba cómo esos datos estaban en el banco de información de aquellas familias mafiosas.
Entendías que hubiera muy pocas con información de Reborn, pero eso ya era ridículo.
-No quiero escuchar eso de una niña malcriada- Ahora fue tu turno de mirarlo con molestia, un aura oscura te rodeo mientras tu cabello empezaba alzarse como si de serpientes se trataran, Reborn solo te sonrió, el bastardo pretencioso.
-Bastardo te gusta burlarte de los demás, pues ríete de esto- Un mazo verde había aparecido en tus manos, lo balanceas con toda tus fuerzas hacia Reborn, él abrió sus ojos con sorpresa por un segundo, antes de afilarlos y protegerse con sus brazos, lograste lanzarlo desde el balcón hacia el jardín, el mazo ya había desaparecido de tus manos y sin perder tiempo saltaste del balcón cayendo al suelo sin hacer ni un sonido, pero tu concentración fue cortada al sentir pasar unas balas y sentirlas rozando tus brazos, frunciste el ceño hacia Reborn mientras te agachabas esquivando las demás balas.
-Bastardo al menos deja que termine mi entrada con elegancia- Hiciste un leve puchero a tu enemigo.
-Interesante- Reborn sonrió de lado para guardar su pistola y acercarse hacia ti, incluso aunque no lograban verse del todo por la máscara, podías ver un extraño brillo en su mirada, alzaste una ceja en duda, pero decidiste ignorar sus rarezas, te paraste lentamente sin apartar tu mirada de Reborn.
-Porque no simplemente te mueres para que pueda regresar a mi cama a dormir- Te quejaste mientras corrías hacia Reborn intentando darle una patada a un costado, pero él había detenido tu pierna con gran facilidad.
Gruñiste un poco ante su fuerte agarre pero lograste soltarte al intentar darle un puñetazo en la garganta, cuando te soltó intentaste darle una patada baja para hacerle perder el equilibrio, pero el solo había saltado con elegancia, la sonrisa en su rostro, cada vez te molestaba más y más.
El logro aparecer detrás de ti y darte una patada que te lanzo contra un árbol, lograste girarte a tiempo y detener tu impacto al clavar tu espada en la tierra. Usaste el árbol con el que casi chocas como soporte para lanzarte contra Reborn, Con tu espada sobre tu cabeza, la bajaste con todas tus fuerzas para intentar cortarlo a la mitad.
-Acabemos con esto- Reborn había detenido tu espada con su pistola, pero ante tu tremenda fuerza, un cráter había aparecido debajo de Reborn, el logro regresar el ataque lanzando tu espada lejos de ti y sin más te tomo del cuello de tu traje, estrellándote contra el suelo, ante el impacto sangre había salido de tu boca, Reborn sacó su pistola y te apunto en la frente, tú ibas a maldecirlo por atreverse a tocarte, cuando sentiste un extraño deja vu ante la posición en la que se encontraban los dos, Reborn pareció darse cuenta también porque el afilo su mirada.
-Mátame de una vez, no te diré ni mi nombre ni el de mi estúpida familia- Siseas con veneno, intentando ignorar el extraño sentimiento de deja vu, Reborn alzó una ceja.
-Parece que no les tienes mucho cariño a tu famiglia- Solo miraste hacia otro lado sin querer responder sus preguntas, aun sin liberarse de la mano de Reborn te quedaste unos segundos callada, pero tu acto duró cayó cuando te diste que ya nada de eso importaba cuando estabas a punto de morir.
-Claro que no, yo la detesto, pero debo hacerlo por una amiga... así que Reborn, el asesino más fuerte- Te burlaste con ira mientras lo mirabas con determinación, ante tu mirada Reborn te miro con seriedad pero había un extraño brillo de curiosidad en sus ojos.
-Ya que moriré, te gustaría salvarla, tengo mucho dinero en mi cuenta y poder pagarte el precio que me pidas no es ningún problema, si no fuera a morir por ti, nunca pensaría en pedirle este favor a un desconocido ni mucho menos a mí asesino, esto solo dañaría mi orgullo pero...ella es alguien importante así que...- Sonreíste con resignación, tu mirada no tenía ningún rastro de mentira o arrepentimiento, Reborn te observo sin apartar su mirada de tus ojos.
-Eres una chica muy rara- Reborn al fin respondió con una sonrisa ladeada, el lentamente se quitó su máscara, estabas a punto de preguntarle lo que estaba tratando de lograr, cuando lograste ver su rostro por primera vez en la noche, abriste tus ojos con incredulidad al ver el mismo chico de años atrás.
-Tú eres aquel chico que me salvo hacer cinco años- Reborn había quitado su mano de tu cuello, te levantaste quedando sentada a su lado, con un suspiro de cansancio también proseguiste a quitarte tu máscara y Reborn te miro con sorpresa por unos segundos al reconocerte, al parecer él no te había reconocido por completo, solo había tenido un ligero sentimiento de haberte visto antes.
-Oh así que tú eres aquella mocosa que iba a morir por ser tan débil...no has cambiado en nada- Sentiste un leve tic en la ceja ante sus burlas, mientras le dabas una mirada asesina, apuntaste hacia su pecho con exasperación.
-Oh vamos, no puedes decirme mocosa, tenemos casi la misma edad- Reborn te miro unos segundos antes de asentir sin mostrar mucho interés.
-Tienes razón, pero sigues siendo débil- Por un segundo sentiste la necesidad de morder un pañuelo, pero te contuviste y solo le diste una sonrisa apretada con un aura oscura a tu alrededor, Reborn te observo antes de negar levemente.
-Enserio que eres una chica demasiado extraña- Soltaste un resoplido y te acercaste a su rostro tomándolo de la barbilla.
-¿Qué pasa Reborn? acaso te enamoraste de mí- Sonriendo de lado, agitaste tus pestañas con burla, Reborn te miro con diversión antes de sonreír un poco mientras te mandaba un mensaje con su mirada.
-"En tus sueños novata"- Lograste leer en su mirada, lo miraste con molestia.
-¡Bastardo! no soy una novata y deja de llamarme así, mi nombre es ( ) - Te cruzaste de brazos mientras te sentabas a su lado, el alzo una ceja en duda al darse cuenta que habías podido leer sus pensamientos, soltaste un leve bufido al pensar que el asesino número uno podría tener un pensamiento tan infantil.
-No leo los pensamientos idiota, es una habilidad con la que lees los rostros y puedes saber lo que piensa la gente, y eso incluye incluso a un bastardo sin expresiones como tú- No aguantaste la risa mientras veías la expresión casi de indignación de parte del asesino, con diversión lograste darle palmadas en su hombro mientras intentabas amortiguar el sonido de tu risa.
-Parece que tienes mucha confianza para reírte del mejor asesino del mundo- Reborn alzó su pistola peligrosamente, dejaste de reír para apaciguar al asesino con el ego herido, pero aún se formaba una sonrisa en tus labios ante su reacción.
-De todos modos, me sorprende que el mejor asesino del mundo aún no conozca usar bien el leer expresiones como yo, una novata- Alzaste tus dedos entre comillas mientras te burlabas de Reborn, el pareció hacer una pequeña sonrisa antes de ocultarla, el recargo su mano en su rodilla y dejó caer su rostro en su mano, bajo los rayos de la luna, Reborn parecía tener un aire misterioso y seductor, como si fuera parte de una imagen sacada de un libro de fantasía, tragaste un poco de saliva y miraste hacia otro lado, no podías creer lo que acabas de pensar del asesino orgulloso.
-Tal vez no sea un experto, pero algo me dice que acabas de pensar que me veo bien en esta pose ( )- Reborn sonrió mientras te observaba con su penetrante mirada que casi te hacía sentir desnuda, tragaste saliva con nerviosismo mientras intentas calmar tu sonrojo.
-No se dé que hablas- Intentaste actuar con normalidad mientras ocultabas tus mejillas entre tus manos, pero un aliento en tu cuello te hizo estremecer, alzaste su rostro lentamente, ni siquiera habías notado que habías bajado tu mirada, pero ahora te diste cuenta que habías dejado caer tu guardia alrededor de Reborn.
Con tu corazón latiendo más rápido de lo normal, te armaste de valor y lograste alzar tu mirada para encontrar con el rostro de Reborn a centímetros del tuyo.
-¿Qué haces Reborn?- Lograste susurrar con tu mirada aun sobre los ojos de Reborn, el solo sonrió un poco mientras sus ojos se volvían aún más oscuros.
-¿Que pasa ( )? ¿Acaso te pongo nerviosa?- Reborn se había acercado a tu oído susurrándote dulcemente en tu oreja, te sonrojaste como un tomate al sentir una pequeña mordida en tu oreja.
-R-reborn...p-para- Reborn sonrió mentalmente para alejarse un poco de tu pobre yo sonrojado, el té tomo con suavidad de la barbilla para obligarte a mirarle a los ojos, su mirada ( ) le atraía demasiado a Reborn, a pesar de haber visto la crueldad del mundo, tú seguías teniendo tanta inocencia.
Un sentimiento de posesividad cubrió los pensamientos de Reborn mientras te miraba, él no quería compartirte con nadie más, quería tenerte solo para él.
-Reborn- Susurraste con impotencia, tu cuerpo había perdido toda tu fuerza mientras sentías el gentil toque del asesino, Reborn era como una serpiente que había capturado a su presa, sus toques y palabras eran el veneno que te impedía alejarse de su lado.
Reborn empezó a acercarse suavemente mientras acariciaba tus mejillas sonrojadas, tus emociones eran un caos en ese momento mientras lo veías cada vez más cerca de ti.
-"Mi primer beso"- Pensaste aturdida, apenas lograste sentir el roce de los labios de Reborn sobre los tuyos cuando algo imprevisto hizo que se alejara de ti, las alarmas sonaron en la mansión con todas sus fuerzas logrando romper el ambiente que se había formado entre ustedes dos, Reborn se alejó de ella y miró en dirección a la mansión.
-Al parecer ya descubrieron el cuerpo- No podías dejar de sentir un ligero sentimiento de decepción al ver a Reborn alejarse de ti, sabías que ahora cada uno seguiría su camino, sentiste un peso caer sobre tu corazón al pensar en nunca más volver a ver a Reborn, pero la voz de Reborn te hizo levantar la mirada.
-¿Qué esperas? hay que irnos- Reborn te ofreció su mano con una sonrisa presuntuosa al ver tu estado abatido, sonrojada asentiste y tomaste su mano, no podías dejar de escuchar el rápido sonido de tu corazón mientras corrías junto a Reborn con su mano aún sobre la tuya.
Sonreíste mentalmente al pensar en cómo había acabado tu noche, elegir esa misión al final no había sido tan malo como creíste, no, en realidad había sido lo mejor que habías elegido en mucho tiempo, no podías dejar de reír con felicidad mientras apretabas la mano de Reborn.
Reborn solo te observo por unos segundos antes de apartar la mirada, él también sonrió ocultando su sonrisa con su fedora que se había puesto en tu distracción.
tres años pasaron después de eso...para otros sería muy poco tiempo,
Pero para gente como nosotros, fue casi una eternidad...
Vivimos momentos inolvidables...solos tú y yo
Los dos compartimos risas, tristezas, peleas, amor...nunca me arrepentí de haberte elegido...
Pero la felicidad terminó después de que escogieras esa misión...
Un día antes de aquello, yo iba a darte una sorpresa, pero mis instintos me detuvieron...
Me arrepiento de haberme acobardado...
A veces pienso que las cosas podrían haber resultado de forma distinta...
Pero tenía miedo de que te distrajera en tu misión...
Tenía miedo de saber que por mi culpa habías muerto...
El amor realmente nos hace tontos ¿verdad ( )?
-¡LEON!- Abrazaste con fuerza al camaleón, en ese momento te encontrabas en el baño sentada en el suelo, desde unos meses atrás habías empezado a vivir en el departamento de Reborn, tú le habías presentado a Leon la misma noche de aquella misión de la fiesta de disfraces, aunque en realidad todo había sido un accidente.
No podías dejar de sonreír al recordar la extraña pero divertida escena entre Reborn y Leon.
~Tres años atrás~
-Reborn aléjate- Te encontrabas en la esquina de tu habitación mientras mirabas con frustración al asesino playboy, los dos se encontraban en tu departamento porque Reborn todavía no confiaba completamente en ti como para llevarte a su hogar.
Aunque lo entendías, Reborn a decir verdad era un asesino muy nervioso incluso para tus estándares, pues siempre observaba todo su alrededor sin bajar nunca su guardia, realmente nunca estaba completamente en calma, era demasiado paranoico en tu opinión.
-¿Que pasa ( )? ¿Acaso no te gusto?- Reborn se acercó a ti con pasos suaves y silenciosos, como si se estuviera acercando a un animalito nervioso que tenía que calmar antes de poder acercarse, con elegancia se quitó el chaleco de su disfraz, él se te acerco lentamente, se agachó un poco para estar a tu altura, te tomo lentamente de la barbilla con movimientos lentos y calculados.
-Reborn- Intentaste empujarlo, pero él había tomado tus dos manos con su mano izquierda y las había puesto encima de tu cabeza, en ese momento temía desmayarse de vergüenza ante las acciones de Reborn, a ti si te había gustado Reborn, pero lograste recordar a tiempo que Reborn era demasiado mujeriego para tentarse por él.
-Alicia...- Reborn se acerco para darte un beso, mientras su mano derecha se acercaba peligrosamente a tu ropa para quitártela, bueno o al menos eso intentaba hacer cuando sintió algo pesado caerle en la cabeza, él te miro en molestia pero se detuvo cuando noto tu mirada de sorpresa.
Con un movimiento tranquilo el tomo lo que estaba encima de él y notaste su mirada confusión al ver que tenía en su mano unas pesas de color verde que habían salido de la nada.
-"Wao, Reborn sí que debe tener la cabeza dura para no morir por eso"- No pudiste evitar reír mentalmente al ver su estado confuso, Reborn iba a tirar las pesas con molestia, pero se sorprendió cuando estas se convirtieron en un camaleón verde que parecía mirarlo con enojo.
-Jajajajaja Leon ¡bien hecho!- No aguantaste más y empezaste a reír mientras logras soltarse del agarre de Reborn para tomar a Leon entre tus manos y ponerlo en tu hombro
-Reborn, déjame presentarte a mi fiel compañero, su nombre es Leon- Leon miró a Reborn analizándolo al igual que Reborn lo hacía con él, pero te sorprendiste al sentir emociones fuertes de parte de Reborn mientras miraba a tu compañero, lo miraste con cautela al ver como brillaban sus ojos mientras observaba a Leon.
Estabas a punto de preguntarle qué le pasaba cuando recordaste uno de los datos sobre Reborn, tus labios empezaron a temblar al ver la mirada casi de admiración en la cara del asesino.
-Oh cierto Reborn a ti te gustan los reptiles verdad, si quieres puedes acariciarlo- Lograste proponerle sin dejar ver que tu risa escapó de tus labios, ver a Reborn tan entusiasmado era demasiado divertido en tu opinión.
Reborn intentó negarse, pero su entusiasmo era demasiado obvio así que solo asintió después de unos segundos de que tú insistieras.
Reborn tomo a Leon y lo colocó en su hombro, Leon se acomodó y Alicia juro ver un leve sonrojo en Reborn, esa noche sería demasiado larga pensaste con humor mientras veías la interacción de Reborn con tu pequeño compañero.
~Presente~
-Leon, ¿crees que todo salga bien? y ¿si él no quiere?- Leon te miro por unos segundos y casi juras haber visto que rodaba los ojos ante tus palabras de inseguridad, Leon te dio una mordida en el dedo para irse a dormir a su árbol que estaba en la sala, tu solo viste con un puchero como León desaparecía entre la oscuridad de la puerta.
Ya era muy noche, pero tu estabas esperando a Reborn para darle tu pequeña sorpresa, mirando el suelo no podías dejar de recordar todo lo que habías vivido durante los anteriores tres años junto a él, sonreíste al recordar todas tus pequeñas bromas que le habías hecho durante su noviazgo, Reborn a veces era tan lindo cuando lo atrapabas por sorpresa, siempre te gustaba molestarlo al decirle que era un total paranoico, y juras que eso solo había aumentado desde que te habías mudado a su departamento.
A veces Reborn era una gallina madre, ni siquiera tu Nana había sido tan protectora como lo era Reborn contigo.
-Reborn...- Cerraste tus ojos mientras susurrabas el nombre del hombre que había tomado por completo tu corazón, descansaste unos segundos antes de abrir tus ojos y mirar el objeto entre tus manos, no pudiste evitar sonreír mientras te recargaste contra la pared, pasaste una mano sobre tu cabello con un suspiro escapando de tus labios, las cosas sin dudas se pondrían complicadas desde ese momento.
-Oh pero que sorpresa se llevará Reborn...- Ante la repentina voz, te levantaste en un segundo mientras sacabas tu espada, te sorprendiste al ver un hombre con una máscara parado en la puerta del baño, el hombre tenía una postura relajada como si no hubiera ningún problema que un completo extraño estuviera dentro de tu casa sin permiso.
El hombre siguió observándola y manteniendo su postura relajada como si tuviera todo el tiempo del mundo, él espero el tiempo que te había tomado tranquilizarte para acercarse unos pasos a ti, te pusiste en guardia mientras mirabas con cautela al intruso, no habías logrado sentir ni un poco la entrada del hombre a tu casa, lograste notar rápidamente que en aquel hombre no existía ninguna presencia, aquel hombre debía ser muy fuerte para meterse sin que te dieras cuenta.
-¿Quién eres?- Hablaste con veneno en tu voz mientras observas cada movimiento del extraño hombre, el hombre solo te sonrió.
-No te preocupes, no soy ningún enemigo, solo he venido para ofrecerle a tu prometido una misión- Tu postura se tensó al saber que el hombre sabía algo tan personal sobre ti y Reborn, aun no le habían dicho a nadie sobre su compromiso.
-¿Una misión eh?- Lo analizaste por un momento mientras fingías bajar tu guardia, dejaste caer tu pose de lucha pero aun no guardabas tu espada.
-¿Qué clase de misión?- Le preguntaste entrecerrando tus ojos, algo en aquel hombre no te gustaba para nada, sentías que todo en aquel hombre era una gran farsa que solo hacía que te dieran ganas de golpearlo.
-Oh lo siento es algo confidencial solo Reborn puede ser informado, pero de todos modos, creo que aun no les has dicho ¿no es así?- El extraño señalo el objeto entre tus manos, al recordar lo que tenías en tus manos hizo que te sonrojaste mientras mirabas hacia otro lado y ocultabas el pequeño objeto de la vista del hombre.
-No veo cómo esto es algo que te afecte- Tú hablaste con ira mientras aprietas tus dientes, algo en el hombre te estaba sacando de tus casillas sin que el hombre siquiera lo intentara.
-No es que me quiero entrometer, pero la misión que le daré a Reborn es muy importante y debo decirte que tu noticia solo podría distraerlo y podrías poner su vida en peligro...- Algo en sus palabras te hizo estremecer mientras un escalofrío se posaba sobre tu piel, miraste al hombre para encontrar alguna pizca de mentira o engaño, pero no encontraste nada de engaño en su postura, miraste hacia el suelo con un sentimiento de náuseas mientras te imaginabas ser la causa de que Reborn resultara herido.
El bastardo parecía saber qué decir para dejarte completamente fuera de ti misma, mientras no hacía casi nada para lograrlo, el solo sonrió bajo su máscara sin que te dieras cuenta mientras se inclinaba en despedida y salía fuera de la habitación sin hacer ningún ruido.
-Reborn...yo...-Colocaste tu rostro entre tus manos y empezaste a llorar, no supiste cuánto tiempo estuviste así, pero una vez dejaste de llorar miraste el objeto entre sus manos
-Creo que estoy embarazada...- En la soledad del baño susurraste mientras dejabas caer tus hombros con impotencia, después de un tiempo te levantaste con dificultad mientras caminabas con un sentimiento de pérdida, el objeto entre tus manos se posó en la basura, era una prueba que decía positivo.
Apago la luz del baño y lentamente caminaste hacia tu habitación, te detuviste a mitad del camino cuando escuchaste la voz de Reborn, con un poco de curiosidad te asomaste y te sorprendiste cuando viste al mismo hombre de unas horas antes, viste como el hombre le había lanzado un tipo de chupón amarillo a Reborn.
Mientras Reborn lo analizaba tú captaste la mirada del desconocido, el poso uno de sus dedos sobre sus labios mientras te sonreía, apretaste tu agarre sobre la pared al captar el mensaje del hombre, con un sentimiento de importancia solo asentiste antes de marcharte con una postura de derrota.
Nunca notaste las flamas de Niebla que se arremolinaban a tu alrededor, las flamas que pertenecían al extraño que solo sonrió mientras veía que sus llamas hacia todo el trabajo para que no fueras un obstáculo en sus planes.
Nunca notaste nada extraño mientras caminabas a tu recámara con una gran presión en tu pecho así como una sensación de pesadez en tus pensamientos que nunca había estado ahí antes, pero que no lograste notar, esa noche te quedaste despierta hasta sentir los brazos de Reborn caer sobre ti, lo abrazaste con fuerza durante toda la noche sin decir nada ante la mirada confusa de tu prometido, por un segundo sentiste que aquellos brazos cálidos y protectores ya nunca te volverían a abrazar de nuevo.
Ante el sentimiento de terror, enterraste tu rostro en su pecho mientras te dejabas arrullar en su olor y presencia, su calidez logró espantar todas tus inseguridades mientras te quedabas dormida en los brazos del hombre que amabas con todo tu corazón.
Muchas lágrimas derramé cuando supe que no podría decírtelo...
Sentí que eso era lo mejor para los dos, no quería molestarte...
No quería que pensaras que era un obstáculo en tu vida...
Quería apoyarte y siempre estar a tu lado, así que deje que las cosas continuaran...
Y antes de que me diera cuenta, el tiempo paso,
Un año había pasado y solo podía ver como seguías avanzando...
Nunca te enteraste del nacimiento de nuestro hijo...
No estuviste a mi lado el día en que nació el fruto de nuestro amor...
Pude ver como el tiempo y las misiones nos alejaban cada vez más...
Nosotros fuimos separados sin darnos cuenta...
Tu cada vez actuabas más distante...como si ya no pertenecieras en mis brazos...
Como si hubieras encontrado un lugar al cual llamar hogar...
Y yo no podía hacer nada para mantenerte a mi lado...solo pude ver,
Como te escapabas como arena entre mis dedos, me era imposible sostenerte...
El tiempo pasó, y un día volviste a casa con una sonrisa que no había visto en mucho tiempo...
Ni siquiera había podido ver que esa sonrisa ya no estaba presente cada vez que me mirabas...
Creo que simplemente no quería darme cuenta, y simplemente acepte tu llegada,
Te recibí con los brazos abiertos aunque fuera como una puñalada en mi pecho...
Y qué ironía que el día que te fuiste, me hubieras dejado con otra sorpresa...
-Pero ( ), ya pasó medio año y aun no vuelve, e incluso nunca se enteró del nacimiento de su propio hijo, cómo es que todavía sigues con su estúpida sortija de compromiso, si yo fuera tu ya la había tirado hace meses- Una de tus nuevas amigas te miro mientras seguía quejándose sobre Reborn, ( ) siempre te regañaba sin piedad cada vez que suspirabas por tu prometido, tu solo podías sonreír tristemente mientras veías a tu amiga hablar mal de Reborn.
-Ya te lo dije ( ) él está en una importante misión, no puedo hacer nada- Tu suspiraste resignada mientras escuchabas a ( ) quejarse, ella se había vuelto una de tus mejores amigas en los últimos meses, tú la habías conocido poco después de la partida de Reborn en una de sus misiones más largas, tu anterior amiga ( ) se había mudado lejos de tu hogar, por lo que casi no la veías desde entonces, pero ( ) era diferente.
Ella era una asesina profesional mitad italiana mitad japonesa que vivía en el departamento de a lado, ustedes se habían conocido en una misión y se sorprendieron al darse cuenta de que eran vecinas, después de eso, te habías vuelto muy cercana a ella, después de conocerla bien, tú le había contado todo sobre tu vida, incluso cuando había llegado aquel extraño hombre y te había hecho ocultarle tu embarazo a Reborn.
Ya no vivías con Reborn desde unos meses atrás, habías vuelto a tu antiguo departamento porque Reborn te había dicho que no quería que nadie supiera sobre ti, él decía que no quería que nadie se atreviera a lastimarte mientras no estaba ahí para protegerte, las misiones de su cliente, el cual habías descubierto que se llamaba Checkerface.
-Eso no lo justifica ( ), Reborn debe importarle más su hijo que unas misiones de un loco con una estúpida máscara- ( ) se cruzó de brazos en un pequeño puchero, tu solo reiste con diversión ante los gestos de tu amiga.
-No te preocupes, él dijo que solo duraría por lo menos un año, después de eso nuestras vida será la de antes-Tu amiga te analizo antes de palmear la frente con exasperación.
-Espero que el amor no me afecte tanto como a ti-Soltaste una carcajada ante su dramatismo, una vez dejaste reír, miraste a tu amiga con una ceja alzada y una expresión de burla.
-Mejor no cantes victoria que puedes resultar peor que yo- Sonreíste ante la mirada de indignación de ( ), realmente a veces era demasiado fácil molestarla.
-Oye no te rías, hablo muy enserio ¿sabes? de todos modos, creo que es hora de volver a mi casa, tengo algunos trabajos que firmar que cierta jefa me los encargo por floja- Tu reíste con nerviosismo mientras mirabas hacia otro lado.
Tu amiga ( ) solo rió mientras negaba con la cabeza, ella se levantó despidiéndose con un simple movimiento de mano, tú la acompañaste hasta la puerta y también te despediste con un movimiento de tu mano, una vez la viste perderse de vista, cerraste tu puerta y regresaste a tu sala a sentarte.
-Así que Jefa eh...si solo Reborn se enterara- sonreíste con ligera tristeza mientras mirabas tu manos.
Durante la ausencia de Reborn, habías conocido a mucha gente, entre ellas a tus nuevas y grandiosas amigas, y por una extraña broma de la vida, todas habían resultado ser asesinas profesionales y privadas, ellas habían tenido la idea de hacer una familia después de un tiempo de conocerse.
Al principio te negaste, pero todas te habían dicho que sin su cielo no podría funcionar su famiglia, así que al final aceptaste, tu famiglia se había aliado a Vongola después de estar en el negocio durante unos meses, pues a pesar de ser solo siete personas, cada uno era lo suficiente fuerte como para derrotar a una familia mafiosa por sí sola, todavía te sorprendía que tu fueras la líder de dicha famiglia, era aún algo difícil de creer hoy en día, a vece no sabías que pensar de tu situación.
Después de dos meses de haber formado a tu famiglia, habías recibido varias solicitudes de asesinos independientes para unirse a tu famiglia pues al estar aliada con Vongola y que ellos reconocieran tu valor, sí que te había ayudado a tener fama.
Ahora cada una de tus guardianas tenía su propio escuadrón, cada integrante había sido elegido por cada una de tus guardianas con mucho cuidado, miraste tu anillo con sentimientos cálidos brotando de tu pecho, aunque no era especial como el de Vongola u otras famiglias, cada integrante de tu familia lo apreciaba como algo muy importante y tú no era la excepción, ( ) la guardiana de la ( ), se había convertido en tu mano derecha.
Ustedes eran en total 7 guardianas, tú como su líder, era la Guardiana del Cielo, las otras guardianas eran, de la Tormenta, la Lluvia, el Sol, la Niebla, la Nube y el Rayo.
Cada guardiana era diferente en personalidad y en forma de pelea, muchos decían que tenía que ver con las flamas que poseían, aunque no estaba del todo confirmado, todavía había mucho que aprender de las flamas, tal vez en el futuro se sabría mucho más de las flamas.
Los anillos iban de acuerdo a las flamas que poseían, el de ella era de un tono naranja, el de tu Tormenta era de un color rojo, el de tu Lluvia era azul cielo, el de la Niebla de un color índigo, el de tu Nube de un morado oscuro, el del Sol de un tono amarillo claro y por último el de tu Rayo de un verde jade, en tu famiglia los escuadrones se dividían por las personalidades de las personas y el tipo de atacante que eras.
-Pareces muy distraída Alicia- Tu sentiste tu aliento detenerse mientras te congelabas en tu asiento, lentamente miras hacia atrás con una expresión de shock, abriste tus ojos completamente mientras mirabas al hombre parado detrás de ti.
Dicho hombre solo rió levemente mientras se inclinaba hacia ti con su sonrisa coqueta, él se acercó a ti con sus ojos brillando suavemente.
-Acaso no merezco un saludo de mi futura y linda esposa- Te sonrojaste como una manzana mientras mirabas a Reborn con una sonrisa pequeña que poco a poco crecía más mientras te levantabas rápidamente para correr hacia sus brazos.
Reborn te atrapó con facilidad y te abrazo con fuerza, mientras enterraba su rostro en tu cabello y apretaba su agarre sobre ti, sentiste lágrimas en tus ojos de la pura felicidad que sentías por ver a Reborn después de tanto tiempo.
-Reborn- Tú susurraste con anhelo mientras lo abrazabas con fuerza, como si de un momento a otro pudiera desvanecerse, como si pudiera tratarse de una ilusión
-( )- el susurro con el mismo anhelo mientras se perdía en tu perfume y en la sensación de tu cuerpo junto al suyo.
-Has tardado mucho en visitarme...- Susurraste con una sonrisa triste mientras sentías hacer un ligero puchero, Reborn sonrió y te dio palmaditas en la cabeza con cariño.
-Lo siento si te preocupe ( ), pero las misiones me han tenido ocupado además podría ser sospechoso si vengo muy seguido- Tu asentiste, pero un brillo de tristeza paso por tu mirada, Reborn ante tu tristeza solo pudo acariciar tus mejillas para hacer desaparecer tu tristeza.
-Lo entiendo Reborn...-Tu sonreíste a tu amado mientras aprietas tu agarre, una sonrisa coqueta floreció en su rostro mientras su mirada se oscurecía mientras te miraba.
-Al parecer alguien me ha extrañado mucho- Tú te sonrojaste mientras Reborn paso una de sus manos por tu cadera, y con la otra levantó la barbilla con suavidad.
-Como si tu no lo hubieras hecho- Tu susurraste aunque sentiste un sentimiento de celos al pensar en las personas que podían tener a Reborn mientras tú solo podías verlo durante cortos periodos de tiempo.
-No te preocupes, me quedaré esta noche- Reborn acortó la distancia para darte un profundo beso que hizo florecer miles de mariposas en tu estómago, te sentiste en el cielo al ser besada por Reborn tan apasionadamente, una vez se separaron por falta de oxígeno, los dos se mantuvieron cerca mientras se miraban, Reborn dejo recargar su frente sobre la tuya mientras te miraba detalladamente.
-Me sorprende que ya domines bien la técnica para leer expresiones, al parecer te enseñe bien Reborn...Pero algo me dice que no fui la única que se encontró extrañando al otro- Lo volviste a besar, no podías dejar de sonreír entre el beso, al ver cómo Reborn también tenía un muy leve sonrojo en sus mejillas al verse atrapado por ti.
-Puede ser...por ahora disfrutemos el tiempo perdido- Reborn sonrió de lado con un brillo peligroso en su mirada, tu corazón saltó en nerviosismo mientras tu sonrojo solo se oscurecía más, intentaste alejarte, pero Reborn aprovecho tu estado de sorpresa y te había cargado al estilo nupcial
-R-Reborn- Tu soltaste un chillido mientras escondías tu rostro en su hombro.
-No te preocupes, seré amable querida- Te estremeciste y miraste a Reborn con un gran rubor en tus mejillas.
-"Esta será un noche muy larga"- Alicia pensó con cansancio, pero luego abrazaste a Reborn con cariño y posesividad, al menos estabas contenta de que Reborn estuviera a tu lado, también agradecer mentalmente que hubieras dejado a tu hijo con tu guardiana de la lluvia por una semana.
~Al día siguiente~
-( )...- Te moviste un poco en tu sueño al oír una voz llamándote a tu lado, no podías dejar de sonreír al escuchar la voz de Reborn con un leve ronroneo.
-Reborn es que acaso no puedes tomar tu expresso mas al rato- Tú te quejaste mientras enterrabas tu rostro en tu almohada, pero ante los ligeros toques de tu prometido, miraste el reloj a lado de tu cama.
-Nadie lo hace tan sabroso como lo haces tú ( )- Él no se quejó, el mejor asesino el mundo no hace pucheros ni se queja, pero eso es lo único que podías pensar que estaba haciendo en este momento tu prometido.
-No se tal vez cuando sea una hora razonable y no las 6 de la mañana- Gruñiste con molestia, nunca te había gustado que te despertaran temprano, pero Reborn se acerco a ti y te abrazo, te estremeciste al sentir la piel desnuda de Reborn, el no se había puesto la parte de arriba de su pijama y tu vestido estaba abierto por la espalda, con un suspiro resignado te levantaste con pereza y miraste al mejor asesino del mundo durmiendo a tu lado, ni siquiera había perdido un segundo en volverse a dormir una vez que vio que harías lo que quería.
El idiota podía actuar realmente infantil cuando se lo proponía, fue lo que pensaste con una pequeña sonrisa mientras lo observabas, cuando dormía se veía tan inofensivo e inocente, lo que siempre te causaba diversión.
Te levantaste con un ligero estiramiento y caminaste hacia la cocina, empezaste a hacer el expresso de Reborn y aprovechaste de una vez para hacer el desayuno, soltaste una risa levemente al sentir algo posarse en tu hombro.
-Siempre me pregunto cómo haces para subirte a mi hombro sin que me dé cuenta León- León parpadeo antes de darte una pequeña lamida en la mejilla, le acariciaste la cabeza con cariño mientras continuabas cocinando
-Espero que cumplas con nuestra promesa, sabes que Reborn a veces puede ser descuidado, sobre todo con su alimentación- Leon asintió y sonreíste ante su confirmación
-Me alegra...-Leon te observo antes de volver a tocar tu mejilla con su cabeza, dejaste de observar el sartén para mirar a León con el ceño fruncido
-¿0curre algo Leon?...-Leon al principio no hizo nada, pero luego asintió levemente, ibas a cuestionarlo cuando escuchaste la voz de Reborn, te giraste para verlo en el marco con los brazos cruzados.
-Espero que también me hayas hecho de desayunar- Tu miraste a Leon dándole una indirecta que luego hablarían y sonreíste a Reborn con una mano en tu cadera mientras lo observabas.
-Oh, eso es lo único que tienes que decirme después de levantarme a las 6 de la mañana-Tu sonreíste con inocencia mientras el cuchillo en tu mano brillo de una forma peligrosa, Reborn no parecía asustado, pero si alguien estuviera cerca podría observar el sudor bajando por su frente.
-Oh no sabía que lo de ayer te había cansado tanto- Soltaste un chillido de vergüenza mientras te girabas y seguías mirando el sartén, pero al sentir un abrazo por detrás, te hizo brincar suavemente de sorpresa, giraste tu cabeza y Reborn aprovecho para darte un beso apasionado, Asentiste la lengua de Reborn tocar suavemente tus labios, por lo que abriste tu boca para darle permiso de explorar.
Tus piernas se sintieron débiles al sentir la lengua de Reborn explorar su boca con pasión y posesividad, ella se giró y puso sus manos en los hombros de Reborn para usarlo como apoyo.
-Espero que mi desayuno esté tan sabroso como este beso- Reborn te había susurrado en la oreja con un tono bajo y ronco que te hizo querer derretirse en sus brazos, pronto él se separó de ti para dejarte cocinar, él te dio un último beso antes de caminar hacia el comedor para empezar a poner la mesa, con una sonrisa tonta, te giraste para seguir cocinando mientras sentías tu estómago con miles de mariposas revoloteando con locura, todavía podías sentir el sabor del café en tu boca gracias a Reborn.
Siempre me eh preguntado si al destino le gusta jugarme bromas... sabes, no lo dudo...
Cuatro meses pasaron y nunca supe nada de ti...poco a poco empecé a preocuparme...
Pero cinco meses pasaron y tu volviste, pero al parecer no venias tan solo como creí...
Sabes...si hubiera sabido...
Que sería tu última visita...tal vez no te hubiera dejado ir...
Pero el destino jugo una vez más con nuestra corta historia de amor...
A veces sueño con reencontrarme contigo...pero sé que eso es imposible...
Respóndeme... ¿alguna vez has soñado conmigo?...lo dudo...
-Reborn- No podías dejar de sonreír cuando escuchaste la voz de Reborn desde la entrada, abriste la puerta con entusiasmo estabas a punto de saltar sobre él, si no fuera por la otra mujer a lado suyo, te paraste en seco y miraste a la invitada con duda y sorpresa.
-( ) te presento a mi compañera de misión, si nombre es Luce, Luce te presento a mi prometida ( )- Tú sentiste una ligera punzada en tu pecho al escuchar como el nombre de aquella extraña sonaba con tanta calidez, como cada vez que decía tu nombre.
-Un placer, Reborn ha hablado mucho de ti- Tu sonreíste a la cálida mujer pero miraste ah Reborn acusadoramente.
-Luce es de confianza, ella nunca haría algo para lastimarte ( )- Le diste una ceja alzada con un pequeño puchero, pero al final te rendiste y acompañaste a Luce hasta la sala mientras Reborn iba a su habitación, cuando se sentaron, te diste cuenta del estado de Luce y sonreíste suavemente a la otra mujer.
-Cuánto tiempo llevas- Luce se sorprendió por la repentina pregunta, pero luego te sonrió con mucho cariño, posó una de sus manos sobre su vientre redondeado.
-7 meses con medio mes, aunque también me sorprendí, Reborn nunca me comentó que tenía un hijo y que esperaba uno pronto- Tu abriste los ojos con sorpresa y te congelaste ante las palabras de la mujer, nunca habías esperado que la mujer supiera sobre tu hijo y el que estaba por venir.
-Eso es porque no lo sabe...no quiero que esto pueda dañar su rendimiento en la misión...sabes...nunca imagine que lo que dijo Reborn era cierto, tienes una gran habilidad- Luce sonrió con calidez, por la mirada que te estaba dando, tu sabias que ella sabía más de lo que te decía.
-Entonces no se lo piensas decir... ( )...-Pero Luce no pudo proseguir porque Reborn había entrado a la sala, Luce hizo una pequeña mueca pero prefirió callar tú secreto.
-( )...lo siento pero no podré quedarme esta noche, solo venia de pasada- No pudiste evitar hacer una expresión triste al escuchar eso, Reborn se acerco para darte una pequeña caricia en tu cabeza
-No te preocupes, dentro de dos meses volveré y podremos disfrutar nuestro tiempo los dos por todo el tiempo que quieras- Reborn sonrió de forma juguetona, tú te pusiste roja e intentaste decirle a Luce que no era nada, pero ella solo reía con diversión, Luce se paró y se te acercó para despedirse.
-Recuerda Alicia... a veces habrá días de tormenta...pero después de cada tormenta...el sol brillara con calidez junto a un hermoso arcoíris- Luce te había susurrado esto antes de separarse de ti y caminar hacia la puerta.
Tú la miraste en confusión, pero luego tu atención fue captada por la voz de Reborn.
-( )...-Reborn se acercó para darte un casto beso, pero era más que suficiente para transmitir todo sus sentimientos hacia ti, no dejaste de sonreír una vez que Reborn se separó de ti, Reborn tan bien te dedico una pequeña sonrisa sincera, pero fue oculta por su fedora, Luce ya había salido por la puerta y solo estaba esperando a su Sol con una sonrisa divertida.
-Ciao Alicia...- Reborn salió por la puerta siendo sombreado por los rayos del sol, solo podías ver su espalda siendo absorbido por la luz con un sentimiento de tristeza y terror, por un segundo una punzada en tu pecho te hizo perder el aliento y casi intentaste correr y detener a Reborn.
Pero algo te hizo quedarte quieta mientras lo seguías viendo alejarse, viste a Reborn desaparecer casi en cámara lenta para que después la puerta fuera cerrada.
Sin que te dieras cuenta una flamas niebla se envolvían a tu alrededor, como cadenas que te impedían hacer lo que tu corazón te pedía a gritos que hicieras, las llamas desaparecieron como si nunca hubieran estado ahí una vez que Reborn se alejó de ti.
Soltando un suspiro de cansancio, miraste tu teléfono y notaste que tenías un nuevo mensaje.
De: ( )
Para: ( )
( ) Ahorita llevare a tu hijo,
Debo decirte que el mocoso, si lo que me has contado de la personalidad de su padre es verdad,
Te aseguro que será su mini clon, no entiendo como un mocoso puede ser tan tétrico.
Con cariño ( ), la mejor guardiana del ( ) que ha existido J
Miraste el mensaje de tu guardiana de ( ) con una gotita en la sien, para después reír, sin tus amigas, te hubieras sentido demasiado sola durante la ausencia de Reborn, caminaste hacia tu cuarto y te recargaste en la ventana viendo la poca luz del sol que iba desapareciendo entre los edificios de la ciudad, tu sonreíste.
-Te esperare sin importar cuanto tiempo pase Reborn...- Tu sonreíste levemente, muy pronto volverías a tener una vida normal con Reborn, solo dos meses más y todas aquellas absurdas misiones serían cosa del pasado, pero mientras veía como los rayos del sol iban desapareciendo, sentiste otra punzada en tu corazón, posaste una mano en la ventana con un toque suave.
-Ten mucho cuidado Reborn- Seguiste mirando el cielo aun después de que el sol se hubiera ocultado.
Esa fue la última vez que te vi...mucho mucho tiempo paso...
Nunca volví a saber de ti...te busqué día y noche sin parar...
Pero nunca te logre encontrar...no importa lo que hiciera,
durante muchas noches pedía entre lágrimas porque todo fuera una simple pesadilla...
Que un día despertara entre tus cálidos abrazos...que me susurrabas dulces palabras...
Diciendo que todo estaría bien...que solo había sido un mal sueño...
Pero esta vez...mis plegarias no fueron escuchadas...
Tal vez el destino se aburrió de jugar con nosotros...
Un año pasó y fue cuando me enteré de todo...
Luce me contó todo...el mismo día en que murió...
Intente comprenderte, sabía que tardarían tus heridas en sanar...sabía que odiabas tu forma...
Pero aun así yo te amaba...no me importaría como te vieras...entonces dime...
...¿por qué no volviste jamás?...
¿Acaso no prometiste siempre estar a mi lado?...
Que siempre estarías ahí para cuidarme y alejar mis propias sombras lejos de mí,
Siempre que miraba la puerta esperaba que tú entraras por ella...
Pero eso solo era...una hermosa mentira...
Diez años...diez años desde que te volví a ver...
Aún me sorprendo al ver que tanto tiempo ah pasado...
Todavía hay ocasiones en que recuerdo los momentos que pasamos juntos...
Pero mis sentimientos hacia ti hace tiempo que los guarde en lo más profundo de mi alma...
Dime si nos volviéramos a ver... ¿qué me dirías?...
Esas preguntas siempre rondaban entre mis pensamientos...
Y el día en que decidí ya no pensar en ello...
El destino al parecer quiso jugar una última broma...
Porque ese mismo día... nos volvimos a ver después de tanto tiempo...
-Entonces no volverás...pero sabes que aquí te necesitamos jefa...-Te mordiste el labio inferior para no dejar escapar tus emociones.
-Por ahora no pienso volver ( )-chan, Namimori es un lugar muy tranquilo y un lugar ideal para vivir, quiero que mi vida este lejos de la mafia por un tiempo, al menos deseo estar un año lejos de todo, sé que junto a ( ) y las demás guardianas podrán cuidar de la familia- Un suspiro vino de tu Guardiana del sol, sonreíste con ligera tristeza y miraste las casas del vecindario por donde caminaban.
-Estaré ahí antes de lo que imagines ( )-chan- reíste levemente mientras apretabas el hombro de tu guardiana, tu guardiana suspiro pero sabías que también estaría sonriendo.
-Esta bien cuidaré de la familia junto a la guardiana de la Tormenta, pero no te quejes cuando veas los papeles que te esperan a tu regreso Boss-No pudiste evitar palidecer ante aquella terrible tortura llamada papeleo.
-Y no te quejes, tú dijiste que solo serian unos días y ahora pides un año, pero ya verás el papeleo a tu regreso- Sentiste escalofríos al imaginar todos los papeles que tendrás que firmar cuando regresaras.
Tu mano casi dolía de solo imaginarlo.
-A donde crees que vas ( )...no podrás huir de mi mocosa- Disparos se oyeron por la otra línea, tu reíste ante el caos que sonaba en el otro lado, tus guardianas ya estaban peleando y ni siquiera te habías ido por más de un día
- Aléjate de mí ( )...waaa, ( )-chan ayúdame- Más disparos se oyeron con algunas explosiones, esto molesto a tu guardiana del Sol que pronto se unió al caos.
-Mocosas cállense, que no ven que intento hablar con la Jefa- se oyeron más voces, así como algunas maldiciones y sonidos de disparos.
-Tch, es culpa de las guardianas del Rayo y la Nube- Otro disparo resonó junto con un gruñido de dolor acompañado de algunas maldiciones.
-Entonces porque no hicieron algo por detenerlas, ninguna de ustedes está haciendo algo- El grito de ( ) se escuchó callando todo ruido de pelea.
-No me mires a mí, yo estaba entrenando afuera, debiste ocuparte tú de los conflictos, además la guardiana de la Niebla y la Lluvia estaban tomando el té sin hacer nada para detenerlas-Sin querer saber más de tu exceso de papeleo que causaban tus Guardianas, dejaste de escuchar y cerraste tu teléfono y seguiste caminando, te paraste en una tienda para comprar algunos dulces.
-HIEEEEEEEEEE, no me muerdas hasta la muerte Hibari-san- Estabas saliendo de la tienda cuando un grito cerca de ahí te hizo taparte los oídos.
-Ese mocoso sí que tiene un buen par de pulmones- Pensaste con exasperación mientras te llevabas una paleta a tu boca, seguiste caminado intentando ignorar lo que había causado tal grito, pero al doblar en una esquina te sorprendiste al ver a un castaño intentando esquivar torpemente a un pelinegro armado con dos tonfas.
A su lado había un pelirrojo que intentaba hacer algo por ayudar a su amigo, sin preocuparte seguiste caminado en su dirección, al principio ibas a darse media vuelta y tomar otro rumbo pero algo te dijo que no lo hiciera, tus instintos nunca estaban mal.
-A pesar de todo sigues siento tan inútil Dame-Tsuna- Te paraste en seco y sus ojos al instante buscaron la voz que acababa de hablar con un sentimiento de vacío en tu pecho, tu ni siquiera saltaste al ver como una persona aparecía de la nada, dándole una patada al castaño, era un niño entre unos doce o catorce años más o menos, al instante te percataste de que el niño llevaba un chupón amarillo en el cuello, te acercaste sin nunca apartar la mirada del niño.
-I-ite ite...Reborn porque hiciste eso- Tsuna grito sobándose la cabeza.
-Un jefe siempre debe saber cómo controlar a sus subordinados- Tsuna iba a replicar, pero se detuvo cuando de la nada se sintió una presencia caminando hacia ellos, Reborn voltio y se encontró con una extraña caminando hacia ellos.
Tsuna noto que la desconocida le daba una mirada repleta de emociones a su tutor, pero no podía entender porque la mujer miraría así a Reborn
En el momento en que sus miradas se encontraron, Reborn sintió un dolor en su pecho, seguido por un escalofrío por todo su cuerpo, el pudo disimularlo, pero se extraño que aquella extraña le produjera tales sentimientos con solo una mirada.
-Tú eres...Reborn el mejor asesino del mundo- Tu susurraste mientras te detienes frente a él, dudaste un segundo antes de ponerte de cuclillas para estar a su altura, tú ignoraste las miradas de los demás presentes, tu mirada en ese momento estaba solo en el niño parado frente a ti.
Tú sonreíste con ligera amargura al darte cuenta que incluso con la apariencia de un niño, Reborn seguía teniendo aquella penetrante y atrayente mirada negra.
-¿Y quién eres tú?- Tu sonrisa solo creció al poder notar que aquello no era una pregunta si no una orden de parte de Reborn, te sorprendiste pero no dejaste de sonreír al ver cómo Reborn te apuntaba con una pistola verde.
-Así que si eras tú después de todo- Tu murmuraste mientras mirabas a Reborn, quien al escuchar tus palabras solo tenía una mirada más afilada y fría, pero no hizo nada más, ella solo lo observo cada característica con una expresión calmada antes de volver a sonreír con ligera tristeza.
-"No puedo creer lo mucho que se parecen los dos"- Tu pensaste con tristeza al recordar a tu hijo, pero saliste de tus pensamientos para responder su duda.
-Y respondiendo a tu orden, mi nombre es ( ), soy jefa de una familia mafiosa aliada a Vongola-Sonreíste con diversión, Tsuna ante tu declaración dejó soltar un grito de sorpresa, Enma solo te observo, Hibari tiempo atrás se había ido y Reborn solo te miro sin decir nada.
-( )...-Reborn susurro para sí mismo, algo en ese nombre se le había conocido, el afilo su mirada- contéstame, ¿alguna vez nos hemos visto antes?- Reborn noto como los ojos ( ) se habrían por un segundo en sorpresa para volver a la normalidad.
-Jajaja...-No pudiste evitar taparte el rostro mientras empezabas a reír, no creías que podrías seguir viendo a Reborn sin ponerte a llorar delante de él.
Reborn entrecerró su mirada mientras empezaba a perder la paciencia
-Lo siento...dime Reborn, antes de contestarte, respóndeme una sola cosa, ¿alguna vez te has casado? y no me refiero de ahora, si no de antes de la maldición- Reborn te dio un brillo asesino al hablar tan casualmente de un tema que aún era dolor, pero él no mostró ninguno de sus pensamientos mientras te miraba.
-No...-Reborn al principio iba a negarse a contestarte, pero sus palabras habían salido por si solas, el se extraño por su comportamiento, algo en ( ) le hacía sentirse extraño, pero lo que las le había tomado por sorpresa era que su respuesta le había dolido mucho, como si se olvidara de algo...o de alguien.
-Entiendo...entiendo- Tu cerraste tus ojos y suspirar con cansancio sin saber si eso era algo que te hacía triste, enojada o vacía.
-Contestándole...tal vez- Alicia sonrió antes de extender su mano y tocar la mejilla de Reborn
- te ves tan lindo en esa forma Reborn y Leon...gracias por cumplir nuestra promesa- La pistola de Reborn brillo antes de convertirse en un camaleón verde y saltar en tu mano, él recorrió tu brazo hasta posarse en tu hombro y darte una lamida en la mejilla.
-Tu...-Reborn se estremeció al sentir aquella cálida mano en su mejilla, por una extraña razón se le hacía conocido aquel acto, el también se sorprendió cuando vio como Leon saltaba a tu mano sin ninguna sospecha para darte luego una caricia en la mejilla, Leon no era de los que daban afectos a desconocidos, era muy extraño en realidad.
-Es triste que no me recuerdes Reborn...pero no te preocupes...no te odio, ahora entiendo el porqué de todo...gracias por todo lo que me diste Reborn- Tu sonreíste con tus ojos brillando con tristeza mientras lagrimas caían por tus mejillas, te acercaste a Reborn y le diste un casto beso en la boca, la misma despedida que él te había dado hace tanto tiempo atrás.
-Ciao Reborn- Te levantaste y colocaste a Leon en su fedora y sin más empezaste a caminar lejos de ahí.
-( )...-Reborn se petrifico al ver aquella chica llorar y un muy leve sonrojo apareció al sentir sus labios, el se llevo su mano a su boca, algo en ella se le había muy conocido, el miro a ( ) caminar lejos de él, el tenía muchas preguntas, pero su cuerpo no parecía reaccionar, el oculto su mirada con su fedora y empezó a caminar en la dirección contraria, ignorando la voz de Tsuna llamándole, aquella chica...se le hacía muy conocida
-Eres una chica muy extraña- Reborn hizo una pequeña sonrisa ladeada e intentó ignorar el sentimiento de deja vu que le causaban esas palabras.
El sintió a Leon intentar reconfortarlo, sintió sus puños relajarse un poco mientras recordaba cada detalle de aquella mujer.
-No dejare que te vayas hasta saber cada secreto de ti ( )- El cerro sus ojos mientras pensaba en la triste sonrisa de aquella mujer, él no sabía porque pero no la dejaría escapar de sus manos, algo le decía que ella era alguien importante.
-Reborn- Susurraste su nombre, miraste hacia atrás y sonreíste con tristeza al ver que no te estaba siguiendo, tú caminaste hacia un parque y sonreíste al escuchar dos voces llamándola.
-Mami/Mama- Ella no tuvo tiempo de reaccionar al sentir cómo algo se lanzaba contra ella y la tumbaba.
-Mis bambinos...se puede saber... ¿qué creen que hacen?- Soltaste una risa mientras te aferrabas a tus hijos, los dos sonrieron y se separaron de ti
-Ya les eh dicho que no embistan a la gente cuando los saludan, pueden lastimar a alguien-Los besaste en la cabeza a cada uno mientras les dabas un pequeño regaño.
-Pero Mami te tardaste mucho- Su pequeña hija inflo las mejillas en un puchero, tú solo reíste bajito para posar tu mano en su cabeza y despeinarla suavemente, tu hija ( ) era la menor de los dos, era una chica de piel ( ) como ella, sus ojos eran de un tono ( ) con la forma de los ojos de su padre, así como igual de penetrantes, sobre todo cuando estaba enojada.
Pero cuando su hija no estaba molesta, tenía unos ojos muy inocentes, su cabello era de un color cuervo parecido al de su padre, solo que su cabello era como el tuyo, en ese momento lo tenía amarrado en dos coletas, ella tenía un parecido a ella y a Reborn, pero al parecer había sacado tu personalidad, pero los gustos de Reborn, amaba el color negro y amarillo, al igual que los reptiles entre otras cosas que eran iguales a Reborn.
-Mamá, eso no importa ahora, quiero que me cambies esta caja arma- Alzaste una ceja ante la declaración de tu hijo, ( ) era tan directo como su padre, a decir verdad él era una copia idéntica a Reborn, pero su piel era de un tono más parecido al tuyo, además de que sus ojos no eran de un color negro, sino del mismo color de tus ojos solo que más oscuros.
La personalidad era idéntica a la de Reborn, pero era un poco mas sociable gracias a su hermanita y a ti, ( ) tenía un gusto por las armas y eso a veces te ponía de los nervios, ella siempre lo vestía como a su padre y al parecer a él le encantaba, pero con el único detalle que él no usaba con color naranja o amarillos sus trajes y fedora, si no con un azul cielo, esa era su única diferencia con la ropa de Reborn.
-Oh solo estás enojado que te haya tocado un animal tan raro, pero aunque a mi parecer es lindo, yo amo más a mi ( )-chan- Suspiraste al escuchar las palabras de tu hija, al parecer tus hijos ya habían abierto las cajas que tus guardianas les habían obsequiado, aun te preguntabas cómo era que aun seguías permitiéndole a tus guardianas salirse con la suya.
-Oh cállate, obvio que tu ( ) es más genial, comparado con el mío, el tuyo podría derrotarlo fácilmente, mama tienes que cambiarlo- Con una sonrisa dejaste a tus hijos discutir mientras los empezabas a dirigir hacia tu casa.
-Y se puede saber qué clase de animal te toco para que no te guste- Al ver que la lucha no terminaría bien, decidiste interrumpir su discusión.
Alzaste una ceja para esperar la respuesta de tu hijo, este se sonrojo un poco y se cruzó de brazos, te reíste al ver las acciones infantiles de tu hijo, aún tenía mucho que aprender.
-Un extraño camaleón de color verde oscuro con ojos de un color naranja brillante- Casi te tropiezas del shock mientras abrías tus ojos con sorpresa, rápidamente te cubriste la boca con tu mano para esconder tu sonrisa.
-Sí y el mío era un enorme ( ) del tamaño de una moto, sus ojos también eran negros- Tu sonrisa solo creció al saber a quién compartía su mirada la caja arma de su hija, posaste tus manos sobre tus dos pequeños mientras una calidez florecía en tu pecho.
-No creo que sea necesario cambiarlo ( )-chan- Tu hijo te miro con duda y con un sonrojo al escuchar su sobrenombre, solo a ti y a su hermana les permitía que le dieran apodos.
-Estoy segura que tu camaleón es más fuerte de lo que crees, ya verás- Le diste una gran sonrisa, tu hijo ( ) como tu hija ( ) parpadearon a la sonrisa de su madre, para poco segundos después también devolverte la sonrisa, aunque claro que más tu hija ( ) que ( ).
Con una sonrisa de felicidad los atrajiste hacia ti para darles un gran abrazo, tus hijos aceptaron tu abrazo aun si quitar sus sonrisas, tomaste la mano de tus hijos mientras le dabas sonrisas cariñosas.
-Por ahora creo que lo mejor es ir a casa- Los dos asintieron y sin más empezaron a caminar contigo rumbo a vuestra casa.
-Esperare con ansias nuestro siguiente reunión...Reborn...-Murmuraste con una sonrisa mientras mirabas hacia el cielo, tal vez si las cosas resultaron mejor, podrías formar la familia que siempre soñaste tener cuando aún eras una niña.
Mirando hacia el cielo, no podías dejar de sonreír al ver un arcoíris iluminar el cielo, las palabras de Luce aún resonaban en tu memoria, las cosas sin duda saldrían mejor, de eso tu misma te encargarias.
Las flamas niebla que estuvieron a tu lado por mucho tiempo, por primera vez fueron suprimidas por las hermosas flamas cielo que lograron borrarlas de una vez por todas después de tanto tiempo.
Cuando te volví a ver...tenía tantos sentimientos retenidos...
Quería decirte tantas cosas...hacerte sufrir por lo que me hiciste...
Pero después de verte cara a cara...todo malo sentimiento desapareció...
A veces el amor puede ser muy confuso...pero no me molesta del todo ¿sabes?...
Cuando me di cuenta que ya no tenías tus recuerdos...
Al menos me sentí feliz al saber por fin el motivo por el cual nunca volviste...
Todavía duele, pero ya no tanto como antes...
¿Sabes? antes odiaba nuestro reencuentros...porque significaban que te tenias que ir...
Pero ahora es diferente...pues me di cuenta que después de cada reencuentro...
Siempre habrá otro, y otro y otro más...
Así que a pesar del tiempo, algún día nos volveremos a reencontrar...
Por eso ahora espero que el destino vuelva a entrometerse...y tal vez algún día...
Volvernos a reunir, no importando el tiempo que pase...
E incluso si es en otra vida...espero con ansias nuestra siguiente reunión.
Y aunque nunca leas esta carta, realmente sonrió al pensar que pasaría si cayera en tus manos,
Pero la única forma que leas esto es en mi lecho de muerte prematura,
Lo cual no sucederá si eso significa poner a nuestros hijos en peligro,
Estoy segura que siempre lo has sabido, mi familia es lo más importante,
Espero que tengas una vida larga y sin dificultades,
También te aviso porque sé que a ti también te importa,
Que les eh dicho a nuestros hijos que no fue tu culpa el no estar ahí para nosotros,
Sé que comprenderán, después de todo tienen tu sangre, sé que eso es algo que dirías, ellos...soy unos niños muy listos y bondadosos,
Estoy segura que los hubieras amado tanto como yo lo hago,
Así como también estarías muy orgulloso de ellos,
Realmente gracias por todo lo que más has dado mí querido Renato
Con amor y siempre tuya
( )
~FIN~
Ta-da jajaja perdonen el tiempo que pasó, no tuve tiempo para escribir y realmente mi musa murió y no sabia que subir, espero que les haya gustado :)
No puedo creer que aun siga escribiendo el de Emma, hay algo en el que no me deja escribirlo jajaja, espero poder acabarlo pronto para poder subir de otros personajes, dejen sus comentarios y diganme que tal les parecio este capitulo ;)
siempre me sube el ánimo cada vez que leo sus comentarios, hasta la próxima vez que nos leamos.
ciao ciao!
