Galia que está abrazando a Austria con un brazo mientra sujeta a Francia con el otro.

Gales carraspea en la puerta, levantando las cejas.

—Sorry to interrupt

El austriaco intenta soltarse pero ella no le deja.

—Ehm... ¿Va todo bien? —Gales se acerca a ellos.

—Oui, no te preocupes —responde ella cuando el austriaco finalmente se separa.

Chibi!Francia le da un beso a Austria en la mejilla antes de que se separen, genuinamente consternado por él.

—England dijo algo de un niño, veo que no mentía.

—Es mi hijo —responde ella girándole hacia Gales.

—¿Tu... Hijo? Cual hijo, mi vida, hasta donde recuerdo tenias dos.

—France, el pequeño. Mira, mon chou, este es el hombre de mi vida —le asegura a Francia en gaelico. Gales mira a Austria, el sensato.

—France acaba de abrirnos la puerta —susurra Gales en respuesta aunque... Le ha llamado el hombre de su vida. Se sonroja un poco y sonríe acercándose a ellos.

Austria está de espaldas intentado desaparecer.

—¡Yo soy el hombre de tu vida! —alega Francia recargándose en Galia y abrazándola, mirando a Gales—. Y papa.

—Tú eres mi vida entera —responde ella y le da un beso.

—Aun así, Galia... Insisto en que France abrió la puerta. No entiendo.

—Oui, ya lo sé, pero este es France.

—Un niño muy parecido dirás —apunta Gales acercándose a ella para besarla en los labios.

—Non —pero le besa igual.

Chibi!Francia levanta las cejas porque Gales intenta profundizar el beso un poquito. Gana puntos con el pequeño.

Ella le deja profundizar cuanto quiera y Austria decide mejor ir fuera.

Francia aplaude unos instantes después lo que hace que Gales se separe, sonrojado. Ella sonríe.

—Eres preciosa —susurra el británico, después carraspea—. Ya en serio... ¿Y este niño?

—Merci —se ríe un poquito ella.

—Le has dado un beso de verdaaaaaad! ¡Hegg y su novio tardaron mucho!

—Oui, se lo he dado porque es mi novio —explica ella.

—Y prometido —agrega Gales abrazando a Galia de la cintura. Ella vuelve a reirse.

—¿Pero papa no es tu novio? Eso es porque no sabe dónde estás, pero cuando te vea... —se acerca a su oído—, ya no vas a querer estar con él.

—Papá me quiere muchísimo y yo le quiero también mucho a él, por eso yo dejo que esté con el amor de su vida, Germania y él me deja estar a mi con el mío —explica ella.

—Germania me gusta... Pero... Papa... Y tú y yo. Vamos a ser una familia. Con Espagne y los bebes.

—Ya somos una familia, una muy grande y hermosa.

Gales les mira a uno y al otro, extrañado con esto.

—No entiendo del todo, my love... —apunta mirando a Galia.

—¿Qué no entiendes?

—Perdona que insista... ¿Pero es un niño que acabas de... Sacar de algún lado? Es... Idéntico a ti.

—Es France —repite con paciencia.

—Oui, soy France —asiente el niño que se ha quedado muy conforme con eso de ser una gran familia.

—No quiero sonar insistente, pero France nos abrió la puerta.

—Ya lo sé, ha venido conmigo.

—¿Y? ¿Cómo es que hay dos?

—Eh... No lo sé.

—No puede haber dos. ¿De dónde sacaste a... Este? —le mira y se sonroja un poco porque se parece a Galia... Pero más aún, al mismísimo Francia.

—Él estaba aquí con Österreich, él nos dijo que vinieramos.

—Eso es bastante extraño, ¿no crees? —pregunta decidiendo ignorar un poco al niño y concentrarse en ella, frunciendo levemente el ceño pero acariciándole la mejilla.

—Por quoi?

—¿Cuando has visto que haya dos de cualquiera de nosotros? Dos Cymrus... O dos Englands, dios nos libre...

—Pero está aquí.

—¿Cómo sabes que es él, Galia?

—Quoi? —no entiende la pregunta.

—¿Cómo sabes que este niño es France y no un chico que se le parece? —explica aún pensando que es bastante absurdo que lo sea, a pesar de todo.

—¿Cómo voy a saberlo? ¿Cómo sabes tú que yo soy yo?

—Porque lo sé, pero si viera a dos Galias...

—Quoi?

—No sería capaz de pensar si viera DOS Galias —se ríe.

—Non? ¿Por qué no?

—Porque con trabajos pienso alrededor tuyo, mi vida... Imagina dos. Me muero.

Ella se ríe y se sonroja un poco. Él se sonroja también y Francia mira a uno y luego al otro sin entender, lo crean o no no ha notado realmente a Francia adulto.

—No sé cómo este niño puede ser France y el adulto también, my love, pero si tú lo dices, te creo.

—Si, soy France —repite Francia.

—No te preocupes por eso.

—¿Qué quisieras hacer con él?

—¿Cómo que qué? ¡Es mi hijo!

—E-Es decir... Hay algo mal con ello, hemos de esclarecerlo.

—¿Qué hay de malo?

—No puede haber DOS Frances, love.

—Por quoi?

—Si él es France y vino de... Su época. Por la razón que sea... —se lo piensa—. Cuando crezca...

—Oui?

—No, espera... Para empezar, si está aquí no está donde debería estar... No?

—Está en brazos de su madre, ¿dónde más debería estar?

—Papa... —susurra Francia apretando a su madre, asustado. Empieza a llorar en realidad.

—Shhh papa está en casa, en Rome, luego iremos, mi amor. No llores —le mece un poco.

—No quiero ir a ningún lado...

Gales suspira, cambiando el peso de pie.

—¿Por qué no?

—Me refiero a que... Hay que saber por qué está aquí... Y como devolverlo a donde debe.

—Porque no quiero que te vayas.

—Ay, cariño, no sufras por ello, vamos los dos. Yo no me iré a ningún lado ahora ni me separo de ti nunca más.

—Nunca, nunca, nunca.

—E-Espera Galia... Pretendes que... —Gales se muerde el labio.

—Nunca jamás —lo abraza más fuerte y le vuelve a besar en la cabeza.

—¿Podría hablar contigo un momento a solas? —pregunta Gales

—¿Eh?

—Ya sabes... —Gales mira al niño.

—Pero... —desconsolada, abraza a Francia protectoramente. Francia está prensado a ella, claro.

—Solo un minuto...

—Es que no...

—Qué pasa, solo un poco, no creo que sea buena idea...

—Quoi?

—Hablar con él aquí —susurra. Ella suspira.

—Englaaaaaand.

—Thank you —le sonríe un poco. Francia levanta un poquito la cabeza.

—Angleterre?

El nombrado aparece en la cocina unos segundos después refunfuñando quién sabe qué de lo que estaban hablando fuera.

Chibi!Francia levanta las cejas... Aunque no suelta a su madre.

—What? —mira a Galia, mira a Chibi!Francia y se queda paralizado un instante.

—¿Puedes cuidarmelo un segundo, si'l vous plait? —pregunta Galia acercándose a él.

—Angleterre?! —Francia SABE. Pero NO suelta a su madre.

—What? Who... what? —se acerca igual a ella un poco dudoso y tiende las manos para que se lo dé.

—Ve un segundo con él, anda, cariño. Yo estaré ahí mismo donde puedas verme —pide Galia a Francia.

—Pero... Noooon... —aunque la tentación de que Inglaterra le abrace... Es mucha.

Inglaterra parpadea y Galia vuelve a abrazar al niño hacia si apartándolo, girándose hacia Gales.

—No puedo soltarle.

—Ahora en serio, ¿alguien tendría el detalle de explicarme qué está pasando? —pide Inglaterra.

—Galia, mi amor... Solo será cinco minutos, no más.

—Pero no quiere —tan desconsolada.

Chibi!Francia mira a Inglaterra muy atento en los brazos de su frunce el ceño y se cruza de brazos porque no ha querido ir con él, bueno, pues ni que él quisiera sostener a ese niño. Ni sabe para qué le llaman entonces.

—Angleterre va a abrazarnos... —le susurra—. Angleterre —le llama.

Le mira, enfurruñado... y es que SÍ se parece a Francia. Galia mira a Inglaterra también.

—Ven —pide el pequeño.

Gales les mira unos segundos más y decide girarse a Inglaterra porque explicar eso es más fácil. El inglés da un pasito hacia el niño.

—Está este niño que Galia dice que es France... No sabemos de dónde salió.

ChibiFrancia extiende un brazo hacia Inglaterra... Con el otro siiiigue abrazando a Galia.

Inglaterra mira a Gales con cara de "Are you kidding me?"

Gales se encoge de hombros porque él tampoco es que lo tenga claro.

—Angleterreee.

Se gira a mirar a Francia que está haciendo todo un esfuerzo por estirarse a él sin soltar a su madre.

—Se parece más a Galia que a France —apunta Gales sin creérselo.

—Anda, cariño, ve con él un momento —vuelve a pedir Galia sin querer soltarle.

Inglaterra le tiende una mano, pero mirando a Gales.

—France decía que tal vez es una nueva nación.

Francia le toma de la mano... Sin soltar a Galia.

—¿Una nueva nación? —Gales casi se atraganta.

—Discutiamos fuera que sí ha aparecido en Switzerland tal vez sea una nación helvética, pero él asegura no haberse acostado con nadie y si se parece tanto a Galia... tal vez tenga que reclamarse como custodia de the United Kingdom.

—¿Custodia TUYA? —Gales levanta las cejas—. Y luego dices que yo tengo una obsesión.

—Tuya, tú formas parte del reino unido, estúpido —en especial cuando me conviene.

—¡¿Mía?! —hasta le sale la voz más aguda del susto. Mira al niño.

—Si Galia es su madre... no querrás que se la quede Switzerland... o Rome —se encoge de hombros y le suelta la mano a Francia.

—Noooon, Angleterreeee —chillonea en suavecito Francia volviendo a intentar atraparla.

—P-Pero... Pero... N-No es... E-Es.. France —Gales sigue balbuceando muy nervioso mirando de reojo a Galia porque... Es que es MUY raro pensar que él pudiera quedarse con la custodia de... Francia. Se sonroja.

—Wales, calma —Inglaterra ignora a Francia disfrutando de este susto de su hermano mas de lo que va a admitir.

—C-Calmado estoy —carraspea un poco y se pasa un dedo por el cuello de la camisa, lo que indica desde luego que está todo menos calmado. Porque sí, una cosa era que Galia estuviera embarazada de un potencial hijo suyo, que nadie tenía como demostrar que no lo era, otra era que Galia tuviera ya al... pequeño monstruo, que claramente no era suyo y además era... De todas las personas del universo... FRANCIA—. De hecho solo quisiera hablar con Galia a solas, ¿p-puedes llevarte al... Pequeño?

Inglaterra mira al niño otra vez que mira a Gales porque... "Galia a solas" y "llevarte" no suenan bien en una frase.

—¿Acaso nadie considera que el concepto "custodia" merezca dos minutos de conversación con Galia para ponernos de acuerdo? —protesta Gales otra vez con voz un poco más aguda de lo habitual.

—Es que él no quiere soltarse —responde Galia desconsolada, abrazándole. Gales toma aire profundamente.

—My love... No sé qué va a decir Rome cuando le vea... Or mum.

—¿Qué van a decir de qué? Ambos van a amarle.

—Pero recuerda la última vez que había un niño de por medio, no estoy seguro de que no... —se detiene con eso e inclina la cabeza—. A amarle y a hacer familia contigo.

—Todos somos una familia.

Gales se le acerca a Galia, que le mira.

—Este niño... Es mi... hermano —susurra.

—¿Hermano?

Le pone la mano suavemente en la boca y mira a Inglaterra de reojo. Se mueve para darle la espalda al inglés del todo.

Inglaterra frunce el ceño y se mueve otra vez para que no le de la espalda.

—Es tu hijo con Rome —susurra otra vez.

—Ah! Oui, pero no pasa nada.

Gales vuelve a moverse y a pegarse a Galia, abrazándola un poco.

—Sí pasa, es... Rome va a ponerse de cierta manera, Germania va a ponerse de otra... Y yo no pinto en esta historia Galia.

—Claro que sí, no digas eso —le abraza con el otro brazo.

—Además es France —esto si ha sido un poco de lloriqueo que desea con toda su alma, Inglaterra no escuche. El nombrado sigue intentando llamar la atención de Inglaterra que está burlándose de su hermano por lo bajini.

El pequeño Francia se gira a su madre y le pone una mano en la mejilla para llamar su atención.

—Maman... Angleterre no nos hace caso...

Ella le mira y luego mira a Inglaterra que deja de reirse de repente. Gales fulmina un poco a Inglaterra y se sonroja al notar perfectamente bien que se estaba riendo.

—¿Quieres ir con él? —pregunta Galia a Francia.

—Quiero ir contigo con él —Francia le sonríe.

—Tengo que hablar con Cymru...

—Cymru... —parpadea porque el nombre le suena. Si hubieras dicho Alba... sabría quien es, pero Inglaterra suele capturar el 100% de su atención y como siempre, no suele enterarse de una gran cantidad de cosas a su alrededor cuando va al norte. Se le acerca al oído—. ¿Cymru es tu novio?

Ella asiente.

—¿Y no te vas a ir a ningún lado?

—Ni siquiera me iré del cuarto, me vas a ver todo el rato.

Francia traga saliva y mira a su mamá unos segundos, la abraza del cuello y asiente.

—Entonces sí voy con Angleterre.

Ella tiembla un poquito y le abraza con fuerza porque no creas que a ella no le cuesta soltarle.

—Je t'aime... no te vayas a ir sin mi! —insiste Francia apretándole también. Gales le acaricia un poquito la espalda a Galia para darle ánimos.

—Non, nunca más, nunca más —es que ahora no quiere soltarlo.

Gales hace un gesto a Inglaterra con la cabeza para que se acerque a ellos, pero Chibi!Francia tampoco está muy por la labor, se le acurruca en el cuello a su mamá y cierra los ojos.

Es que ahora es ella la que no quiere soltarle, en serio, mira a Gales a ver si pueden hablar igual

Gales la mira de reojo y suspira porque además la cariiiita que poooooone Gaaaaaaaaliaaaaaa. Se da cuenta, claramente, de una cosa. Hagan lo que hagan, digan lo que digan, va a terminar haciendo lo que ella requiera o considere... porque es casi imposible pelear contra un hijo.

—Tu plan es... quedártelo, ¿verdad? No quieres encontrarle una solución a esto.

—Quedarmelo es la única solución, ya lo perdí una vez, Cymru.

Gales se muerde el labio y la mira a los ojos.

—¿Aun cuando sea France y no sepamos qué... puede pasar si hay dos de ellos juntos?

Asiente.

—¿Y nosotros? ¿Y nuestros... planes?— pregunta egoístamente guardándose las manos en los bolsillos del pantalón. Galia le mira un poco desconsolada.

—Se pueden adaptar.

—Esto no tiene ni pies ni cabeza —aprieta los ojos—. ¡Es un niño que en la vida me va a ver como su padre!

—P-Pero...

—Igual nadie debería hacerlo nunca —se burla Inglaterra.

Gales se gira a mirar al inglés porque... había olvidado que estaba ahí. Se sonroja un poco.

—No tienes otro lugar donde estar, larva, nadie pidió tu opinión —protesta bastante más agresivo que de costumbre.

—Galia me llamó para que viniera a ver como te arrastras.

—¿El león cree que todos son de su condición? ¿Dónde dejaste tú a tu princesa? —pregunta sonrojándose aún más porque sabe bien que en alguna medida... tiene razón.

—¿Qué princesa?

—France! ¡¿Qué princesa va a ser?!

—No es una princesa —frunce el ceño

—¡Es una completa princesa!

—¡Más princesa eres tú!

—¿Yo? Por dios, ¡no podrías ser más ridículo al defenderle! —protesta Gales poniéndose en jarras

—¡No soy más ridiculo que tú intentando atacarle con chorradas!

—¡Tú empezaste atacándome a mi!

—¡Porque eres un idiota y estás cagado de miedo!

—¡No estoy cagado de miedo!

—¡Completamente!

—¿Por qué habría de estarlo?, ilumíname —protesta Gales irirtado, haciendo todo lo posible por aparentar no estarlo y fallando miserablemente.

—¡Porque ella no te quiere! —grita Inglaterra y deja un silencio ensordecedor. Galia frunce el ceño con eso, enfadada.

Gales, que en algunas cosas es sumamente frágil y crédulo, se queda inmóvil un instante con el corazón congelado, mirando a inglaterra fíjamente.

—England, no! —le riñe ella y le da al niño en un movimiento brusco, antes de girarse y besar a Gales.

Gales intenta girar la cara para que no le bese... orgulloso. Mentira. Intenta en su mente, en realidad, porque lo que sí hace es abrazarla, y sostenerse un poco de ella, y tratar de convencerse a si mismo con el beso de que nadie que no le quiera puede besarle así.

De hecho, ella pelea por besarle con mucha profundidad. Lo cual deriva, desde luego, en que tres segundos más tarde Gales esté completamente descerebrado. Ou llea.

Justo lo que quería.