Entonces entra Alemania a la cocina con el clásico carraspeo porque TODOS etán super melosos, dios mío.
Galia le mira, pero Inglaterra ni se entera.
—Ehm... buenas... tardes.
—Ah! Allò, Germania.
—Ehm... Hallo. Vine a conocer a la... criatura.
—Ah, mira, está aquí —se gira y se lo muestra en sus brazos—. Mira, France, Germania quiere verte.
—¿Por qué tanto interés? —pregunta Gales frunciendo el ceño.
—No todos los días se ve algo así —puntualiza Alemania. Francia se gira a mirar al que cree, claro, es Germania. Galia también lo cree, así que...
—Ohhhh! Se cortó el pelo —la TRAGEDIA.
—No es un nuevo territorio —establece Gales para Alemania desde ya.
—Un poco, pero está guapo —valora su madre.
Alemania se sonroja y es que siempre le pasa... Porque Italia le dice Germania así que él se siente Germania.
—Ehm... Nein. Soy Deutschland. ¿Cómo saben que no es territorio nuevo?
—Oh! Allemagne!
—Porque no hay territorios ya en el mundo y no es como que France de esté muriendo, ¿sabes? Este es un niño cualquiera.
—Non! ¡No se muere! —Galia mira al Francia adulto, preocupada.
—Un niño cualquiera no parece —asegura Alemania dando un paso hacia ellos.
—Por desgracia —bromea Gales mirando a Galia y luego a Francia.
—No lo es, es France.
—Él dijo que era... El bebe que le gusta a papa —Francia susurra al oído de si madre.
—Lo es, el niño pequeño de Germania, se ha hecho mayor.
Chibi!Francia inclina la cabeza porque no entiende bien eso. No entiendo como entiendes tan fácil que Inglaterra esté grande, pero que Alemania te cueste trabajo. Galia le acaricia un poco la cara con cariño.
—¿Puedo verlo? —pregunta Alemania como si se tratara de un objeto.
—¿Quieres cargarlo? —pregunta Galia. Francia aprieta a Galia del abrazo y se esconde en su cuello.
—Ehm... Mejor ponlo en el suelo —para que vea si tiene todos los dientes, como caballo pues.
—Non, ven, vamos a la sala —pide ella para dar intimidad a Francia e Inglaterra a quienes ya empieza a sobrarles ropa... luego dicen que si el G8, Rusia y América
Gales vuelve a abrazarla un poco protectoramente y Alemania... carraspea! Sí! Dándose la vuelta sobre si mismo y dirigiéndose afuera... y van a estrellarse con Austria y Suzia de frente. Aunque Galia, Gracias por impedir que los vean en ESO que, en efecto, es casi lo mismo que Rusia y América en el G8... de hecho América dice que esto es peor porque hay niños.
Pero nadie le ha pedido a América su opinión, así que toooodos en Romeria para afuera otra vez. Galia se sienta en el sofá con Chibi!Francia en la falda.
Alemania le hace un gesto a Austria con la cabeza y Suiza tiene a bien preguntar donde esta Inglaterra su amigo. Desde luego, nadie le contesta.
—Wales me ha dicho que siempre no es un nuevo territorio —susurra Alemania a Austria acercándose a él—. Lo cual me hace pensar que sí que lo es.
—Mmm... ¿qué piensa él?
—Que no hay territorios nuevos en el mundo y que no parece que France esté muriendo, pero ese niño apareció AQUÍ, en Schweiz, lo cual lo hace nuestro.
—Nuestro —repite Austria.
—Ja! No del enemigo.
—Ja.
—Pues hay que establecer eso y mejor hacer que se vayan para poder hacer pruebas con el niño. Dile a tu madre... Que es de Schweiz.
—¿Yo? Que se lo diga Schweiz. Aunque no creo que el niño vaya a soltarla.
—Österreich, Schweiz nunca nos ayuda a nada. Y tu madre parece estar más en el lado enemigo.
—¿Y qué esperas para seducirla? —responde tan sarcástico.
Alemania levanta las cejas y mira a Austria. Frunce casi inmediatamente el ceño.
—¿Vas a seguir con eso por acostarme con Helvetia? Hablamos de territorio nuevo, ¡es IMPORTANTE!
—Lo que digo, Deutschland, es que no funciona así.
—¿No puedes pedirles que se vayan? Cielos Österreich, ¡te has vuelto muy templado y poco ambicioso!
—¿Por qué no vas tú?
Alemania carraspea y se sonroja un poco porque, la verdad, es que su madre le pone nervioso.
—No voy a echarlos de casa de Schweiz. Y esta sí es tu casa.
—Yo tampoco voy a echarles, yo les hice venir.
—¿Y qué pretendes? ¿Que se lo lleven?
—Nein, pero Schweiz no parece interesado y mío no es.
—¡Pero es un territorio nuevo!
—A mi, después de ti, ya se me pasaron todas las ganas de territorios nuevos.
—¿Después de mi? ¿Qué insinúas?
Austria sonríe un poco de lado, porque solo estaba jugando. Alemania levanta las cejas al notar que sonríe y que es una broma.
—Pues muy a pesar tuyo a mí sí me quedan ganas de ser poderoso —como si no lo fueras ya.
—Entonces, adelante —hace un gesto con la mano.
—Danke por tu incondicional apoyo... —protesta.
—Siempre es un placer.
El alemán refunfuña "detestándolo" como sieeeempre y el austriaco se ríe.
Austria, ¿podrías dejar de coquetearle a Alemania por favor? ¡Porque además funciona muy bien!
No le estaba... ¡no!
¡De manera descaradaaaa!
Noooo
Pues Alemania se sonroja. Austria le mira levantando una ceja.
—Mein gott contigo —se acerca a Gales y Galia esperando a que dejen al niño en el suelo. Alemania se pone en cunclillas y carraspea de nuevo.
—¿Han decidido ya qué van a hacer con el niño, Galia? —pregunta Suiza.
—Devolverlo a su casa —suspira ella.
—Yo lo hago —se ofrece Alemania. Galia le mira.
—Iba a llamar a Britania.
—Nein, Nein, Nein... No hace falta. Yo me lo llevo.
Gales suspira y piensa que es Inglaterra el que debería estar peleando esto, no él. Mira a Galia.
—¿A dónde?
—No te preocupes por eso.
—Claro que me preocupo, tiene que ir con el pequeño England.
—¡¿El pequeño England?! —protesta un poco Gales haciendo los ojos en blanco.
—Oui.
—¿Es por él que lo quieres regresar? —vuelve a protestar y ella asiente.
—Mira, Galia, yo estoy habituado a resolver este tipo de problemas —explica Alemania con su voz sería—. Podrías olvidarte de este asunto y seguir tu vida.
—Pero no puedo hacer eso —niega con la cabeza.
—Sí puedes, solo déjamelo y nos encargamos... Österreich me ayudará.
—Pero Allemagne... es mi hijo.
—¿Tu... Hijo? —mira a Gales con las cejas levantadas porque recuerda este asunto—. ¿Cómo? ¿Con quién?
—Con Rome, es France.
—Nein, no es France.
Hola Galia, bienvenida al mundo de las paredes. Acabas de estrellarte con una.
—Oui.
—Nein. ¿Te pegaste en la cabeza?
—Non, conozco a mi hijo.
—Yo también. Es un hombre adulto. Como yo.
—Oui, pero ha vuelto de pequeño porque lo he deseado.
—La gente no rejuvenece por desearlo —Alemania mira a Austria.
—No ha rejuvenecido, France está en la cocina y aquí.
Alemania hasta se ríe porque eso es ABSURDO e imposible.
—Galia... No sé qué te han dicho los demás.
—No me lo ha dicho nadie.
—No puede haber dos Frankreich.
—¿Por qué no?
—Va en contra de todas las leyes de la naturaleza, de la física y la lógica.
—Mmmm... —Galia mira a ChibiFrancia valorando eso porque no le parece que vaya contra ninguna ley. Gales se le acerca a Galia al oído.
—No confíes en él.
Ella le mira de reojo. Gales niega con la cabeza suavemente y Alemania vuelve a mirar al resto incrédulo de que nadie parezca preocupado .
—A ver, hay un niño aquí... Y... Österreich? ¿Qué dices tú?
—¿Qué digo de qué, Deutschland?
—¿Oyes lo que dice tu madre?
Austria le mira con cara de circuntancias porque en general lo que suele decir "su madre"...
—Germany... ehm... no quiero ser descortés —empieza Gales que se ha resistiiiiiiiiido a meterse—, pero este tema se está saliendo un poco de proporción. Es decir, hay un niño aquí, yes, Galia y yo nos hacemos responsables por él. Agradezco la preocupación...
—Vamos a llamar a Britania —decide Galia, contándole a Chibi!Francia, sacando su teléfono.
—Me parece una idea excelente.. —asegura Gales sin dar tiempo a Alemania a decir nada, quien frunce el ceño un poco.
—¿Va a venir con Angleterre? —pregunta Chibi!Francia tan feliz, olvidando el asunto de que hay otro Angleterre por ahí...
—Non, England está en la cocina, mon chou, pero a lo mejor viene con Papá.
—Ohh! Papa! Ouiiii! ¿Y cómo vas a hablarles? ¿En donde están?
—Con una cosa muy bonita que se llama teléfono, mira —se lo muestra
Francia lo mira e inclina la cabeza pensando que quizás es como una campana o un tambor, aunque es pequeño y raro.
—Si papa está con ella seguro viene... aunque no es bueno interrupirlo cuando está con personas.
—No pasa nada —asegura ella y busca la foto de Britania y luego la camara para hacer una video llamada.
—Non, non... si pasa. Aunque... no debería decirte eso... —se lo piensa un poco confundido porque por ejemplo no está bien decirle a Germania que su papa está con... Britania. Pero su mamá es su mamá... se le acerca al oído—. Quizás están haciendo un abrazo especial...
—Ah, a lo mejor —asiente tan tranquila.
—Maman... —se piensa Francia unos segundos más tarde bajando aún más el tono de voz—. ¿Cómo se hace un abrazo especial?
—Ah, es muy fácil, cariño, primero tienes que buscar a un príncipe encantador que te quiera mucho mucho mucho como England.
Francia le sonríe con ese inicio de respuesta, abrazándola otra vez del cuello.
—¡Y despuéeeees le das muchos besos!
—Eso es —asiente ella abrazándole también.
—Y... depués le quitas la ropa.
—Bueno, eso no siempre es necesario, pero es más gradable.
—¿Y después de quitarle la ropa qué pasa? —pregunta bajito de nuevo—. No les digas a todos que no sé porque siempre digo que sí sé pero no sé... —confiesa.
—Lo que pasa es que siente que le quieres tanto tanto que sientes que quisieras abrazarle todo lo posible hasta querer tenerlo dentro de ti.
—¿Dentro como en la panza?
—Dentro todo lo dentro posible y que nada más en el mundo que vosotros dos exista. Como si fuerais una sola persona.
Gales, que está pendiente de lo que hablan pero haciéndose el que no, se sonroja un poquito, sin mirarles.
Francia sonríe más.
—¡Yo quiero eso con Angleterre! —asegura asintiendo y la verdad es que creo que eso mismo está pasando ahora mismo con Inglaterra en la cocina. Britania al fin contesta...y cuelga torpemente.
—Y lo tendrás, lo estás haciendo ahora en la cocina —sonríe y le da un beso en la mejilla.
Abre la boca y se gira a mirar a la cocina. Sonríe y da saltitos sobre ella.
—Vamos a ver! VAMOS!
—¿Quieres ver? Pero England siempre se asusta si sabe que alguien le ve y puede que te haga daño, mi vida —le explica toda desconsolada.
—¡Pero no va a darse cuenta! —le mira con ojitos llenos de esperanza
—A ver, vamos a probar —se levanta.
—¿No ibas a llamarle a mi madre? —pregunta Gales.
Francia sonríe encantado con su madre, Alemania por su parte hace los ojos en blanco y mira su reloj pensando que... esto está siendo una pérdida de tiempo y Austria el maldito no coopera en nada. Se sienta en el otro brazo de la butaca del que está Suiza
Austria mira a uno y al otro y es feliz por un momento de familiaridad extraña pensando que solo le faltan Liechtenstein y los italianos.
Alemania le pone una mano suavemente en el hombro y se le acerca un poquito al oído.
—No creo que lleguemos a ningun lado con esto, Österreich, por desgracia —confiesa.
—Galia es bastante poco razonable a veces —le mira de reojo.
—Como Frankreich... menos mal que no saliste a ella —indica conforme haciendo leve patpat y soltándole del todo el hombro.
Austria sonríe con eso. Alemania hace el gesto casi imperceptible de sonreír también y Suiza mira su reloj porque esto está siendo eteeeeeeeeerno.
—Creo que deberíamos llamar nosotros a Britania, si tu madre no va a hablarle.
—¿No acaba de llamarla?
—¿Habló con ella? Yo solo veo que todo el mundo pasea y no se arregla nada —se lamenta el helvético.
—Ni siquiera acabo de entender qué va a hacer Britania aquí... —comenta Alemania mirando a Galia llevar a Francia a la cocina—. Por cierto, Frankreich y England estaban haciendo, ehm, guarradas en la cocina.
—Oh... —Austria mira a Suiza con cara de es tu cocina, tu amigo y tu exnovio.
Suiza se queda con la boca abierta. Mira a Alemania... a Austria... aprieta los ojos. LOS ODIA A TODOS LARGOOOOO!
—Pe... Pe... pero... pe... —balbucea Suiza poniéndose de pie... y sentándose... y poniéndose de pie...y sentándose.
Alemania se encoge de hombros aunque "sonríe" un poco malévolo para sí, este es tu castigo, Suiza, por no cuidar bien a tu madre y por ponerte en contra de Alemania.
Austria le da unas palmaditas a la espalda de apoyo moral.
—Quizás debería irme... ¿vas a venir a casa, Österreich? —pregunta Alemania ,sin moverse de donde está sentado.
—Por ahora no, pero si ya te das por vencido con esto...
—¿Crees que no debería? Lo dices como si... —suspira—, debería quitárselo de la mano a tu madre y llevármelo conmigo.
—Nein! No hagas cosas bruscas con ella.
—Pues podría llevarmela a ella también si no.
Austria levanta una ceja
—Deutschland... ¿te has vuelto loco a caso? —pregunta Suiza incrédulo con esa declaración.
—Nein! No para... me —Alemania aprieta los ojos y se sonroja—. Son desesperantes los DOS.
—Bueno, al final es hermana de Helvetia.
—Österreich! —protesta Alemania y Suiza frunce un poco el ceño con esas dificultades de... seguir una especie de bromanobroma.
Austria se ríe y Suzia levanta las cejas con eso.
—Eres imposible a veces... ¡ni siquiera se por qué vine por ti! —protesta Alemania... en serio, ¡podrían dejar de coquetear!
El moreno se ríe más.
—Además tu sabes si te oyera Italien... —agrega Alemania guardándose las manos en los bolsillos.
—Pero no está aquí, nein?
—Nein, claro que no está pero... ¡No juegues con eso! —refunfuña.
—Anda, anda —palmaditas.
—¿No me decías que no debía rendirme?
—Exacto.
—¿Me estás diciendo que si me lleve a tu madre?
—Nein, te estoy diciendo que busques otra forma.
—¿De quedarnos con el niño?
—Österreich...—protesta un poco Suiza, buscando tomarle la mano.
Austria mira a Suiza antes de responder
—¿Y si mandamos a todo el mundo a Rom?
—¿Eso quieres? ¿Huir del problema?
—¡Es que no es mí problema!
—Apareció en tu casa... —recuerda Alemania. Suiza bufa fulminando a Alemania.
—Deutschland tiene razón en eso, podrías reclamarlo tú y empezar a ser un imperio político en vez de solo económico.
—No soy un imperio de ningún tipo —alega Suiza.
—Eres un imperio económico aunque no quieras, solo necesitas una colonia. Y en Europa, nada menos.
—Quizás produzca dinero... como Liechtenstein —agrega Alemania. Suiza se pellizca el puente de la nariz.
—¡Liechtenstein no es mi colonia! —asegura Suiza apretando los ojos porque dinero... ugh... no son malos argumentos.
—Ahora ya no, gott sei danke.
Suiza frunce el ceño y se quita la mano del puente de la nariz.
—¿Cómo que "gott sei danke"?
—No dejó de serlo porque tú quisieras.
—¡Es que no era colonia mía! ¿Pero cómo que no dejó de serlo según tú porque yo quisiera? ¿Entonces por qué dejó de serlo?
—Ella es lista y aprendió de mi a conseguir manejarte poquito a poco sin que te des cuenta.
Suiza frunce el ceño aún más y le mira a los ojos.
—Liechtenstein no "aprendió a manejarme"... Ella es pequeña y buena, no como tú que... haces... no como tú! Ella no me manejaría nada, lo que es que tenemos un acuerdo sobre cómo funciona nuestra vida, ella es independiente, ¡yo organizo sus fronteras y algunas cosas del dinero, nada más! —mira de reojo a Alemania porque además no le interesa un pimiento discutir su vida privada frente a un EXTRAÑO.
—Exacto —Austria tan cínico, sonríe.
—¿Exacto... qué? —y es que a Suiza le criiiiiiiiiiiiiiispa cuando se pone así de cínico y... sonriente. Le empieza a saltar el ojo desde ya—. ¡Lo dices como si ella nunca hubiera querido estar en mi casa y solo me hubiera usado a su conveniencia!
—Nein! ¡Nosotros no hariamos eso! —suena taaaaan ofendido con la idea, tanto que es, desde luego, sospechoso.
—Tú... quizás sí que eres capaz. Ella NO. Deja de... alejate de MI niña. ¡Déjala fuera de esto! —protesta el helvético—. Estábamos hablando de otra colonia que, de hecho, ¡no ibas a echar a perder tu!
—Para eso tendrías que protegerla.
—¡Lo dices como si no pudiera! Si me he pasado toda la vida protegiendo al vaticano ¡y ahora incluso TENGO que proteger a la niña de tu estúpido exmarido también!
—Entonces ve y hazlo.
Suiza vacila y mira a Galia y... es que en realidad no... no está seguro. No va a quitarle un niño a su madre asi de buenas a primeras, tampoco puede secuestrar a Galia, no es PARA NADA su modelo.
Y asi es como empezó el nazismo con Austria inspirando a los sajones a hacer cosas mientras él les mira desde el sofá.
