—Galia —la llama Suiza, habiendo olvidado, claro, el asunto de la puerta e Inglaterra y Francia en la entrecierra los ojos y mira a Austria fijamente.
Ella mira a Suiza desde la puerta de la cocina, dejando ver a Francia.
—Tenemos que hablar de este niño. Creo que... legalmente, es mío y de Österreich, y nosotros deberíamos conservarlo.
—¿Eh?
—Ja. El apareció aquí en mi casa y... bueno, es como un Liecthsentein. Así que nos lo quedaremos nosotros.
—Pero es mi hijo.
—Nein, es un niño pequeño que apareció aquí. Es... tu nieto.
—Necesita volver con England, Suisse —niega con la cabeza.
—England? Non, es mío y de Österreich.
—Suisse... —le mira un poco desconsolada.
—Lo siento, siento que pienses que es France. Pero es un niño y... no puedo solo dejarlo ir así como así y hacer que hagas lo que quieras con èl.
—Suisse, mon amour —ella se acerca a él con el niño en brazos, alza la mano y le acaricia la mejilla.
Suiza se tensa y da un pasito atras, sonrojándose y abriendo los ojos como platos.
Francia se estira porque... veía mejor donde estaban antes, sin hacer demasiado caso a su madre pero... sin soltarla.
—G-G-Galia...
—Esto no es sobre mi, Suisse. En ningún modo estoy haciendo lo que quiero.
—L-Lo que... digo es que... ese niño es m-mío... y de Österreich.
—Puede quedarse aquí con nosotros hasta que le devolvamos donde pertenece —propone ella.
—Aquí... con.. nosotros. Ehm... pero Galles y France... y en realidad England...
—England no puede irse, se pondra muy triste.
—¡Somos muchos! —mira a su alrededor.
—No tantos, estate tranquilo —le sonríe un poco. El se sonroja igual porque es incapaz de no sonrojarse.
—Podrías decirle a tu novio y a tu hijo que se fueran.
—Anda, relájate. France, mira aquí —pide Galia mirando al niño—. Quiero que conozcas a Suisse.
—Pero es que no veo bieeeen el abrazo especiaaaal —protesta un poco aun estirando el cuello.
—Vamos, ven, ven, ahora saldrán y iras con England si quieres.
Chibi!Francia se resiste un poco pero bueno, la idea de que venga Inglaterra y vaya con él es tentadora. Inglaterra le abraza. Así que se gira a donde le señala su madre y sonríe un poquito a ver a Suiza.
—Él es el esposo de Hegg.
—Ah, ¿ya le conoces?
Francia asiente un poquito y se le acerca al oído a su madre.
—Pensé que era un esclavo, pero non... —susurra—. Es el marido de Hegg... se dan besitos.
—Te quiere mucho, les gustan tanto que quieren quedarse contigo como tus papás.
Suiza abre la boca como un pez y se sonroja.
—¿Como mis... papas? —Francia se ríe un poquito, suave y encantadoramente, mira a Suiza—. Pero yo tengo papas... papa va a venir con Britania. ¿Vendrá papa Germania también?
—Aun así, ¿no es muy bonito? Quizás deberiamos abrazar a Suisse y darle un beso para agradecerle ser tan bueno.
—Se sonroja como Angleterre... —Francia vuelve a mirar a Suiza, decidiendo que es buena idea. El helvético se sonroja más con la idea del abrazo y peor aún, el beso... pero ChibiFrancia se estira hacia él para hacer lo que dice su madre.
Ella se acerca para que le alcance y lo primero que hace Chibi!Francia es... darle un beso en los labios.
Galia se ríe un poco encontrándole tan mono.
A Suiza le da un infarto porque además sabe que Austria les está viendo y creo que de un salto termina detrás de la butaca del Austriaco.
Chibi!Francia piensa que se moníiiisimo, caaaasi tanto como Inglateerra.
Galia se ríe un poquito y entonces se oye uno de esos gritos/gemidos de Inglaterra medio contenidos, medio ya no se pueden contener más, que indican el final de la actividad de la cocina.
Gales BUFA poniéndose de muy mal humor de golpe.
—Tu-Tu-Tu... ma-madre... di-dice que... va-van a... de-devolverlo —balbucea Suiza detrás de Austria, que le mira con una ceja levantada—. L-Le he di-dicho que es nu-nuestro.
—Tuyo, más bien.
—Nein. NUESTRO. Tuyo y mío. De los dos —es que se te colgaría del cuello si no le diera tanta verguenza.
—Con esos besos no lo creo.
—Österreich! Es... te juro... —aprieta los ojos y los puños y... es que va a echarles a todos en tres... dos...
Austria se ríe.
La montaña rusa. La risa de Austria... como siempre, le detiene. Abre un ojo y le mira. Aun se ríe un poco.
—Me... te... ugh. Te DETESTO! —se sienta, ahora no en el descansabrazos, sino entre austria y el descansabrazos... en ese micro espacio.
Austria se mueve un poco para hacerle espacio aunque claramente no caben.
—Podrías empezar a sentarte en el sillón grande para que yo me siente junto a tí sin... esto.
—¿Sin echarte sobre mi?
—¡Pues es tu culpa! —se mueve y lo que quisiera es abrazarte algo cariñosamente... levanta un brazo, lo baja, se revuelve más. Austria se mueve también—. No entiendo por qué te sigues poniendo en esta butaca... —no le queda más que abrazarle de la cintura.
—Y este momento exacto es en el que tienes que plantear esto —señala la gente de la sala, nervioso. Tanto Gales como Alemania les miran, el primero más curioso que el segundo.
—P-Pues... s-solo... e-es que...
—Was?
—Me dices de los besos... y... e-es mejor estar cerca.
—¿Por? Besos de un niño.
—Da igual, ya me asustaste lo bastante hace rato con lo otro como para que quiera arriesgarme —murmura.
Austria suspira.
—Estamos bien, ¿verdad? —le mira a la cara.
—Ja.
—Aunque no entiendo bien lo que va a hacer tu madre. Ha dicho que nos quedaremos aquí hasta que venga más gente aún —asegura con voz trágica.
*Pat, pat*
—Quedarnos aquí entonces, ¿eh? Bueno... ¿será hoy? ¿O pasaremos la noche? —pregunta Alemania mirando el reloj y pensando que tarde o temprano habrá que cenar.
—¡¿La-La noche?!
—La verdad es que se hace tarde.
—Hay varios hoteles en Berna —asegura Suiza con completa seriedad. Austria levanta una ceja.
—Was? No pensarás que se quedaran AQUÍ.
—Por lo menos Deutschland siempre te acoge en Berlín y está el cuarto de Liechtenstein... y si no quieres que se lleven al niño...
—Deutschland me acoge... ¡porque tu vives ahí! —protesta Suiza en un susurro.
—Como sea.
Suiza bufa un poco y aprieta los ojos.
—¿Y quieres también que se quede aquí el novio de tu madre? Van a comer todos, de mi comida y creerán que siempre pueden venir cuando quieran y tendré que decirles que sí... —sigue susurrando.
—Échalos, entonces.
Suiza toma aire profuuuuuuuuundameeeeeeente.
—Vale, ¡es igual lo que diga yo! Que se queden, por qué no, ¡toooodo el mundo en caravana como gitanos! Es más, ¡que venga más gente!
—Si eso es lo que quieres —se encoge de hombros, tan cínico.
—No es lo que YO quiero, evidentemente, pero como siempre ¡no puedo hacer nada para evitarlo! Porque si saco las armas y los echo ¡me va a venir una bronca!
—¡Desde luego que no puedes sacar las armas!
—¿Ves? —protesta indignado haciendo otra vez aspavientos—. ¡Al final no vives aquí pero SI que lo haces! ¡Yo no puedo decidir nada!
Austria sonríe satisfecho con eso.
—Voy a preparar el cuarto de Liechtenstein, pero TU les vas a decir que no pueden hacer nada y... mucho menos acostarse arriba del piano.
—Desde luego que no voy a decir eso.
—¡¿Por qué no?! ¡¿Vas a hacer acaso algo para ayudarme?!
—Porque entonces van a hacerlo.
—¡Como si no pudieras controlar perfectamente bien lo que hacen todos! ¡Quieres que lo hagan para hacerlo también y ganar ese juego raro que juegan siempre!
—Was?
—¡Ese juego de los gritos! —sigue, evidentemente sin pensar.
—¿Cuál juego de los gritos?
—E-El de... Q-Quién...
—¿Aja? —ceja levantada. Alemania carraspea porque sabe cuál es ese juego, desde luego, Austria también lo sabe y Gales, valora que este es un buen momento para intervenir.
—¿Juego? ¿Cuál juego es ese?
—No lo sé, Schweiz iba a contarme —responde Austria tan inocente.
—¡N-Ningún juego!
—Tú has hablado de un juego.
—¡Tú sabes que juego es! —le hace un gesto y le mira con cara de circunstancias para que le ayude.
—Nein, no tengo ni idea.
—S-si... Siempre p-participamos...
—¿Lo hacemos? —se le escapa la sonrisa. Suiza aprieta los ojos súper sonrojado, más aún al ver que sonríe.
—¡Si que sabes!
—No entiendo qué tipo de juegos, a mí me gustan los juegos —asegura Gales.
Austria se ríe y mira a Gales de reojo quien levanta una ceja sin entender un pimiento... Aunque piensa que quizás.
—¿Quizás es un juego de explicación comprometida?
—Y de participación obligatoria por lo visto, porque yo no sabía ni que competiamos.
—Vaya, pues tendremos que competir entonces —Gales sonríe igual.
—Espero que no represente una incomodidad, a pesar de lo naïve, es sencillo simplemente ignorar los comentarios.
Gales sonríe un poco, aunque se sonroja.
—¡Dejen de hablar así! Nadie es naïve
—El juego es naïve y más aun los perpetuadores —explica Austria—. Aunque desde mi conocimiento, me parece que no tienes nada que temer como siempre, Liebe.
—Neeein! ¡Deja de decirlo! —chillonea Suiza.
—Bueno, a veces al mundo le faltan cosas naïve —asegura Gales sin estar seguro del todo aunque... Con estos gritos y el color del helvético...
—Entonces muy elegantemente dejaremos aquí el tema y nada más será un secreto a voces el resultado.
Alemania carraspea una vez más pensando que esto no podría ser más incomodo y además es que no está Italia.
Y vas a oirles a todos. Puede que te toque... dormir con Gales.
¡¿Qué?! ¡¿Con Gales?! *pregunta Gales agobiado*
Es que no creo que Chibi!Francia vaya a soltar a Galia. Pero a lo mejor Galia puede enseñarle a ChibiFrancia como se hace un abrazo especial usándote a ti en alguna fantasia pervertida del británico, tal vez.
Siiiii! Enseñameeeeee!
*Gales TRAUMA*
No hay ninguna fantasía con chibi!Francia! De hecho no hay ninguna fantasía con francia en general.
¿Estás seguro?
Sí. Aunque sí Francia le diera un beso... Cualquiera de ellos...
Podrian estar a la vez madre e hijo, incluso venir el Francia adulto...
Nooo. No!
El escocia de tu cabeza considera que no pareces muy convencido.
El Escocia en su cabeza puede irse mucho a la mierda.
Ni de coña, ahora que vienen las fantasias porno.
Ninguna fantasía PORNO. Ninguna con Francia al menos y con Galia no son fantasías. Ya verá.
De momento lo que veo es a Galia y ChibiFrancia espiando en la cocina a Francia e Inglaterra en el apres le.
