Gales irá a contarle a Galia que dormirán ahí y le preguntara sobre el juego.

—¡Ah! ¿Nos quedamos a dormir? ¡Tengo que llamar a Britania!

—Ya le he dejado recado yo de que venga de inmediato... Sospecho que vendrá hasta mañana. Así que si, nos quedamos. ¿Sabes cuál es la competencia entonces?

—¡Ah! Eres tan caballeroso conmigo —sonríe y se acerca a darle un beso de agradecimiento.

Gales sonríe y Francia protesta (aunque extasiado) ¡porque no ve los mimitoooooos!

Galia se ríe un poco y vuelve a moverse para que les vea de nuevo, aunque no creo que pueda oir nada porque todo es así en risitas y susurritos. Pero no hay golpes ni chillidos y hay besitooooos.

—Mmmm... —Gales la abraza suavemente de la cintura notando que no le aclara nada sin querer insistir—. Creo que nos dejaran un cuarto a nosotros solos.

—Ah, entonces quizás sí podamos jugar. Aunque va a estar France.

Gales levanta un poco las cejas y mira al niño.

—¿De qué va el juego?

—De quién hace gritar más a su pareja.

—¿Gri-Gritar? —se sonroja—. T-Te refieres a ser vocal durante...

—Oui, pero siempre gana Österreich —sonríe.

—¿¡Él?! —no le parece el modelo de jugar a un juego así, menos de ganarlo. Y no que Suiza no sea chillón, pero... Ellos dos son muy discretos en general—. No me parecen así... Ninguno. Ni de jugar, vaya. Y tú y... Ehm... Yo... Mmm... No podría dormir el niño con France and England que ya, ehm, jugaron más que bastante.

—Pero es que es mi niño y voy a tener que devolverlo —tan desconsolada, lo abraza más fuerte. Gales aprieta los ojos, más preocupado en sí por otra cosa que por una noche sin sexo.

—N-No... Va a dormir con nosotros. France NO puede dormir en la misma cama que yo.

—Por quoi?

—Es France! —y eso lo explica TODO.

—Pero es un niñooo.

—¿No puede dormir en una... En una cesta?

—Es que luego no voy a poder estar con él nunca más cuando era de este tamaño...

Gales cambia el peso de pie.

—Puedo... Irme.

—Non! —le toma de la mano enseguida.

—¡Es que es France! ¡¿No lo ves?!

—Oui... pero necesito que te quedes y seas aun más fuerte que eso —susurra bajando la cabeza. Gales aprieta los labios—. Mañana va a venir Rome, Cymru, y... quizás es pedirte demasiado, pero... —le mira.

—Mañana va a venir Rome, tu pareja cuando en términos de este niño se habla... —Gales suspira, sabiendo que no puede rise.

—Exacto... y él es un niño pequeño que creció sin mí, no quiero destruirle su ilusión... y menos si va a estar conmigo solo una noche.

—¿Van a hacer un abrazo especial? —pregunta chibiFrancia repentinamente poniendo mucha atención.

—¿Eh? ¿Quiénes? —pregunta Galia.

—Tú y papa deberían hacer uno... Pero puedes también hacer uno con él. Él me gusta —Francia sonríe—. Menos que papa, pero me gusta.

—A mi me gusta más que papá —asegura ella.

Gales le aprieta un poco la mano, tranquilizándose.

—¿Más que papaaaaaaa? ¡Pero papá es más guapo!

—Papá es como... Espagne y él como England —le explica.

—Ohhhh... —Francia lo reflexiona un poco—. Espagne me gusta pero Angleterre me gusta así de... Besos y ser Reyes juntos.

—Eso mismo —asiente ella.

—¿Y él es un príncipe?

—Oui.

Gales se sonroja un poquito más y debe confesar que Francia algo impresionado con él no le parece tan malo.

—Ohhhh! ¡Yo lo sabía! ¡Papa siempre me lo dijo! Que eras la más bonita y la más guapa y ¡que eras una princesa! Aunque nunca me habló de él...

—No pasa nada —le da un beso en la sien. Francia se le abraza y acurruca encima, cerrando los ojos.

—Je t'aime, maman

—Y yo a ti.

Gales levanta los brazos y les abraza medio torpemente a ambos, anticipándose a lo duro y dramático que será separarse cuando lo hagan. Galia se acurruca con él.

—Los dos se ven muy guapos juntos —murmura Gales acariciandole a Galia la espalda. Ella sonríe—. Muy, muy guapos. Son la familia mas bonita que conozco y las dos personas en el mundo a las que más he querido... Me alegra verles felices —agrega (ejem y agradece que nadie más que sea Británico le escuche)

—Deberiamos quedarnoslo.

Gales aprieta los ojos.

—No creo que esta sea la forma, my love. Creo que... Tarde o temprano —mucho más tarde que temprano—, deberíamos hacer uno nuestro.

—Tú serías su papá y yo... Sería como el que ibamos a tener.

Gales suelta un poquito el aire pensando que sí, sí que sería como el que iban a tener, de hecho mejor porque no habría pañales ni gritos en las noches. Y ya estaba AHÍ, podían simplemente no devolverlo.

Además esto... Aceleraría las cosas. Quizás podrían casarse ya y ella y el niño se irían a vivir a su casa... Se le acelera el corazón con la idea pensando que sería muy bonito tener a Galia ahí... Y a un niño saltando entre sus libros y rompiéndole una cuerda a su arpa.

—Su padre... No va a permitir que se haga nada de todo eso y lo sabes...

—Con tiempo sí —aprieta a Francia.

—No te vas a ir otra vez, ¿verdad, maman? —pregunta en un susurrito Francia.

—Non, mon amour.

—Podriamos... Irnos.

—¿I-Irnos?

—Yes. Con él. En secreto.

Galia le mira y asiente un poquito.

—Podríamos... Irnos y tú volver a Rome unos días, asegurando que lo hemos resuelto...

—Vale —asiente.

—Eso implica que... No Rome, no my mother, no... Nadie.

—¿Qué quieres decir?

—Que si vamos a hacer eso en teoría... Nadie debe saber que sigue aquí.

—¿Nadie... nunca? Pero todos van a preguntar por nosotros.

—No se si nadie nunca, pero... por un tiempo. Por eso vas a volver a Rome, sin él... —aprieta los ojos notando que es complicado, pero... es que SABE que si Roma está inmiscuido ÉL va a ser el... conocido. El novio de mamá.

—P-Pero...

—En realidad no quieres irte, lo que quieres es solo quedarte con France pequeñito —Gales suspira pellizcándose el puente de la nariz.

—¿Irme?

—Irnos con él y quedarnos con él. Tú su mamá, yo su papá. Lo que quieres es... solo quedártelo. Todo igual pero quedartelo.

—Tú sí quieres...

—Más bien, lo que no quiero es... que venga Rome y... es que ya lo sé, Galia, ya lo sé... va a venir aquí y aunque no lo veas ahora, con un niño pequeño... van a ser la familia que debían haber sido.

—Non, pero non!

—Galia, yo no puedo ser el padre de France —hace una pausa porque en términos generales piensa que... él no PUEDE hacer de padre de Francia. Tener que QUERERELE incondicionalmente... traga saliva y le tiembla la voz un poco—... si el verdadero padre de France está aquí. Y entiendo que quieras quedartelo, y quedarte. Pero eso no me hace su padre.

—P-Pero...

—No se me ocurre, Galia... una forma normal en la que todo esto pueda salir bien, incluyendo el que se quede el pequeño con nosotros y que Rome no intente... engullirle. A él, a ti y a todo. Y si nos fuéramos, podríamos hacer una vida más o menos normal, aunque lejos de todo.

—Pero todos sabrán que nos hemos ido.

—No si no saben a dónde nos fuimos... —aprieta los ojos—. En realidad es un plan tan complejo o más quequedarnos.

—Seguro que nos buscan... y dejaría de ver a Österreich y a France mayor.

—Pero tendríamos tú y yo una vida que de otra manera no tendremos —suspira y les suelta un poco pasándose una mano por el pelo—. Creo que quiero un trago.

—¿No la tendremos?

—No. No con Rome aquí y todos... ¡No sé por qué no lo ves!

—Es que no lo entiendo.

Gales la mira desconsolado porque Galia siempre entiende, pensando cada vez más que necesitaría media botella de whiskey para compensar.

—Me dices que deberíamos quedárnoslo... Y yo ser su papá. Yo te digo que puedo intentar hacer eso, sí, lejos de mis hermanos riéndose de mí por criar al hombre al que odio, lejos de mi madre tratándome como un chiquillo, lejos del propio padre del niño, que desde luego intentará ser el padre del niño... Y sin tener que ver a France como un eterno y cruel recordatorio de que haga lo que haga seguramente este niño tampoco va a quererme. Es eso, o puedo quedarme aquí y ser el gris novio de su madre. Vivirá contigo y su padre, y yo iré a verles y le llevaré una paleta... Y está bien, puedo hacer eso... Pero eso nos cambia la vida. Y discúlpame si necesito diez minutos y un whiskey para procesarlo.

—No quiero criarlo con Rome.

—Pero Galia... ¿cómo? Es su hijo y ya sabes cómo es... Va a seducirte y a convencerte y a hacerte todo el caso necesario para que no le quites a un niño. Y France, él... Va a ayudarle

—P-pero...

—¿Crees que debería confiarme?

—¿De qué?

—De que todo saldrá bien... Siento que ya tuvimos esta misma discusión hace solo unos minutos.

Galia aprieta los ojos.

—Es que él es... es France.

—I know —Gales la mira y suspira.

—¿Y qué hacemos?

—¿Qué te gustaría a ti que pasara?

—Que... —Galia aprieta los ojos—. Lo mejor para él.

—Lo mejor para él es estar con su madre, y no con un asesino —le hace un cariño en la cara. Ella suspira—. Ya sé que tú no piensas lo mismo, pero no esperarás que tenga una buena imagen de un padre como él...

—Es que... —le mira un poco desconsolada. Él le acaricia un poco más la mejilla mirándola a los ojos .

—¿Qué pasa?

—Que es... es que... —empieza a sollozar acercándose para que la abrace

—My love —susurra en tono de consuelo y le arruga el corazón como sieeeempre que llora, abrazándola, a ella y al niño, lo mejor que puede.

Porque no quiere que se vaya, es su madre y nunca pudo cuidarlo y Francia no va a soltarleeeee.

Chibi!Francia propone que le manden al pasado con ella. Es que no van a despegarse.

No. Ya lo sé. Sigo sin saber cómo los separaran.

Gales se muerde las uñas. No será capaz, verdad? ¡De irse al pasado con Francia! Si es así el dice que la acompaña y devuelve.

No, no será capaz.

Chibi!Francia lloriquea y la abraza más fuerte. Galia, lo siento, estás entre la espada y la pared.

Ella también a él.

Gales aprieta los ojos pensando que deberían ir a dormir (y el conseguir su Whiskey)