Para entonces, es que Inglaterra y Galia vuelven, él con la cabeza gacha y ella suspirando.

Francia sonríe mirándoles de reojo, hablando aún en suave frances con el niño en brazos, quien le escucha con atención contarle su historia de amor con Inglaterra.

El inglés se planta frente a ellos y, sonrojado, ceño fruncido y ojos cerrados estira los brazos para que le dé al niño.

Francia sonríe y le da un beso a Chibi!Francia en la cabeza antes de susurrarle una cosa más en el oído. Chibi!Francia sonríe igulamente y se sonroja un poco pero... extiende los brazos hacia el inglés para que le tome.

Inglaterra le levanta de las axilas, atrayéndolo hacia sí y se lo lleva con el hacia fuera.

Chibi!Francia le abraza con fuerza y cierra los ojos. Inglaterra carraspea un poco una vez en el jardín.

—Ehm... ¿estás bien? —pregunta sin saber como empezar, intentando que Francia se siente junto a él en el banquito en el que Liechtenstein y Suiza desayunan a veces.

—El... otro yo... dice que no debo creerte nunca cuando dices que no me quieres, pero... es que es feo...

Aprieta los ojos y se sonroja.

—Porque yo sí te quiero, mucho, mucho... Y... No entiendo por qué si estabas... Si... Si le estabas dando besitos a él... ¿Por qué a mí no me quieres?

—Porque eres un niño pequeño, p-pero... yo... c-cuando era... era p-pequeño... como tú, y-yo...

—Pero es que tienes que quererme —se le abraza del cuello.

—Froooog —protesta.

—Pero es que no me quieeeereeeees.

—¡Para!

—Waaaah! Quieeeeeremeee.

—STOOOOP! —es que es increíble como se convierte en chibi!Inglaterra cuando está con él—. Franceee bastaaaaa

—Pero es que no me quieeeeeeeeeereeeeeeees —es que ya le está lloriqueando encima.

—¡Ni te voy a querer si te pones así!

—Yo tampoco si no me quieres yaaaa.

—Uf... —protesta.

El niño le lloriquea en el cuello un poco, poniéndole los labios sobre la piel.

—Franceee —deja caer los brazos lloriqueando también.

—Pues tú eres maaaaalo. No me quieeeeeeres y diiiices que yooooo —desde luego ya se le ha olvidado por completo que le han dicho que no le crea.

—Y tú eres malo y solo chillaaaaas.

—No sólo chillooo —lo hace pero le baja a la intensidad.

—¿Y qué haces, si no? —sonríe de lado.

—P-Pues... A-abrazarte... Hic! —le da hipo con el llanto.

—¿Para qué? Solo para molestarme.

—Nooo! Porque me gustas y yo si te quiero.

—No te creo.

—¿Por qué noooo? ¡Yo te quiero mucho muchísimo!

—Porque podrías decirlo solo porque es lo que tu dad les dice a todos y tú haces como él.

—Si se los dice a todos, pero yo no quiero igual a todos... papa es papa y Espagna es Espagna y tu eres mi marido! Tu lo dijiste.

—¡Tuyo no!

—Pero si tu dijisteeee! Y France... el otro.. me dijo. Tiene un anillo que tu le diste y todo.

—Pero a él, ¡no a ti!

—P-P-Pero... tu tienes que casarte conmigo —le mira desconsolado.

—No puedo, e-estoy c-casado con... —traga saliva—. El otro... F-F-France.

—Pero... non. Él dice que estás conmigo y somos muy felices.

—Con él.

Frunce un poco el ceño intentando entender esto... le está diciendo que le prefiere a... él en vez de a... él.

—Yo... soy mejor que él. Deberías ser mi marido y no el suyo.

—Él tiene mi edad.

—¿Y qué? Eso no importa —niega con la cabeza fervientemente—. Yo algún día la tendré y ya soy grande.

—Y ha vivido conmigo toda la historia y lo sabe todo de mi.

—¡Yo también sé todo de ti! ¡Y... y te di un beso!

—No lo sabes.

—Si lo sé, se como cazas conejos y que tienes una madriguerita, aunque no quieres llevarme ahí nunca, pero me llevaste cuando llovía y tienes muchos secretos y cosas raras, que no se de donde sacaste, pero me gustan, aunque yo tengo más cosas en casa...

—¿Cuántos hijos tengo?

—¡¿Tenemos hijos?! —pregunta sonriendo otra vez.

—¿Ves como no lo sabes todo? —sonríe vencedor, aunque se sonroja un poco.

—¡¿Cuantos son?! ¿Se parecen a mi? ¡Espero que no tengan tus cejas!

—¡No son tuyos! ¡Son míos! —no puede evitarlo.

—¡Son nuestros! ¡Eres mi marido!

—No!

—Oui! ¡Tú lo dijisteeee!

—¡Yo no dije que fueran nuestros!

—¡¿Tuviste hijos con alguien más?! —oooooooootra vez el desconsuelo.

—¡Eso no es lo que discutimos!

—¿Con quieeeeén? —bien Inglaterra, oootra vez el drama extremo.

—Frooooooog

—¿Por qué eres malo conmigo? —Francia se talla los ojos.

—¡No soy malo!

—Sí lo eres, solo dices que no me quieres —se le acurruca encima.

—Lo que quiero que entiendas es que tienes que ir con... mi yo de tu época.

—No se que es eso —asegura sinceramente.

—Pues... yo, cuando era pequeño.

—Pero ahora eres mejor y me das besos y te casas conmigo.

—No!

—Oui —otra vez le mira desconcolado.

—¡No se puede hablar contigo!

—No te enooojeees... —baja la cabeza, regañado.

—No me enojo pero es que no quieres entender lo que te digo —suspira.

—Pero me dices cosas feas como que no me quieres y que me tengo que ir a no sé dónde... esas cosas siempre las dices... y son feaaaas.

—¡Pues tienes que escucharme bien para entenderlas!

El pequeño asiente suavecito.

—Tú eres pequeño y yo soy mayor ahora.

—¿Y por qué eres mayor y yo no? Yo siempre he sido más grande que tú...

—Porque tú vienes de otra época.

—No se que es eso... maman está aquí.

—Por eso.

—No entiendo.

—No deberias estar aquí, por eso todo es distinto, tú tendrías que estar en donde todos somos pequeños y estás con tu padre.

—Pero maman no está ahí.

—No, ni va a estarlo hasta dentro de muchos años... pero aquí vas a estar tú solo porque yo no... no puedo ser quien tú quieres —traga saliva, igual nervioso.

—¿Por qué no puedes?

—Porque soy mayor y tu pequeño.

—Pero... ¿No me quieres solo por ser pequeño? Yo te quiero aunque seas grande.

—¡No te quiero porque eres una rana fea!

—¡No soy una rana fea! —le saca la lengua.

—Sí lo eres —se la saca de vuelta

—Non! Soy más guapo que tú y más listo.

—¡No eres más listo! —mira como el asunto de la belleza es convenientemente ignorado.

—¡Te parezco guapo! —los halagos por omisión no se le va na Francia.

—NOOO! —chilla y se sonroja, serpándosele.

Chibi!Francia sonríe y se le echa al cuello a abrazarle. Inglaterra intenta impedírselo.

—¡Tú lo dijisteeee! —le abraza con las piernas también si es necesario.

—Nooooo! Paraaaaaaaaaaa!

Francia se ríe contento igual, sin parar

—Paraaaaaa —empieza a hacerle cosquillas sonriendo también. Chibi!Francia empieza a reirse máaaaas y a perder fueeeerza.

Inglaterra igual le sostiene para que no se caiga sin detenerse.

—Noooon! Paraaaaa! Cosquillas noooooon!

Al cabo de un poco se detiene y le mira a los ojos de... esa forma, sin darse cuenta.

Francia se ríe un poquito más hasta que baja la intensidad y aún sonriendo le sostiene la mirada con la respiración algo entrecortada.

Es que va a darle un beso. El corazón de Francia explota. Es que claro que no se va a quitar, si es un beso REAL DE AMOR QUE LE VA A DAR INGLATERRA. En serio. Explota.

Cuando Inglaterra nota que el tamaño de la boca no es el adecuado, se da un susto de muerte, se echa para atrás, se sonroja de muerte al ver a ChibiFrancia y sale corriendo a esconderse.

Chibi Francia se revuelca ahí donde lo dejó, completamete empalagado, con las manos en el corazón.

—Un beso de amooooooooor

Inglaterra directo al armario de Suiza. Justo ahí donde guarda los pañuelos de Austria. Justo en ese cajón si es necesario.

Creo que aun no se había metido a este armario, siempre es bueno conocer lugares nuevos e interesantes y aun que no se ha metido entre las bragas de Liechtenstein.