Cuando Suiza sube al cuarto se oyen ruídos en el armario.

Suiza suda, parpadea con los ruidos y frunce el ceño... fresas y chocolate culpablemente en mano. Piensa por un momento que... este DEBE ser... ¡PRUSIA! Así que ahí se va al armario a abrirlo de GOLPE

—Waaaaaah!

—Lo sabía! Sabía que eras tú e... —se queda ahí al notar que no es Prusia, en definitiva... no hay ningunos ojos rojos y pelo blanco mirandole muerto de risa...

Hay una bolita escondida debajo de un pañuelo de Austria que usa para taparse la cabeza.

Suiza parpadea extrañado y es que no le cuesta mucho reconocerle.

—E-England?

Él se queda un poco paralizado y saca la cabeza por el borde del pañuelo justo hasta la nariz.

—¿Qué haces aquí?

—Get lost! —se cubre de nuevo.

—W-what? ¿Por qué? ¿Va todo bien?

—No! I'm not here! Forget this!

Suiza parpadea.

—Pero... Pero sí que estás... Ehm... —cambia el peso de pie porque no quiere importunarlo peeeero, Inglaterra es su amigo y le ha ayudado muchísimas veces estando histérico—. England... ¿Cuántas veces no hemos estado justo al revés? Yo a punto del colapso y tú... Ehm... Dándome una mano.

—¡No importa!

Suiza se sonroja un poco con esta respuesta tan tajante e... Histérica. Aprieta los ojos.

—S-Sorry, yo... Ehm... Vamos a cenar ya y...

—¡No pienso salir de aquí nunca!

—¿Qué te hizo? —pregunta pensando que han tenido sexo en su cocina y eso no hizo que se detuviera de salir de ahí... ¿Qué hay más vergonzoso que eso?

Inglaterra piensa en lo que le hizo y lo que eso provocó y se sonroja más, haciéndose bolita.

—¿Alguien más que tú y el lo saben?

Piensa en ello y... está seguro, ¡pero SEGURO que les ha dicho a todos! ¡Y a los que le faltan!

Por un segundo tiene el impulso de salir corriendo y secuestrarlo para llevarselo de ahí y no pueda hablar con madie.

Anda, ve a arrancárselo a Galia para que se enoje por tercera vez en el día.

Lo intenta en el impulso pero al ver a Suiza se paraliza y se sonroja más.

—Seguro no será tan grave para los demás como lo es para ti.

Vuelve a meterse dentro y a cerrar de un portazo dejando a Suiza con las cejas en el techo, hasta que Francia le pone una mano en el hombro haciendo que de un saltito y se sonroje pensando en principio que es Austria... Y al notar que no lo es, dé un saltote histérico.

Francia se ríe un poquito quitando la mano que se le ha quedado extendida en el aire con tanto salto, le cierra un ojo al helvético mirando las fresas y el chocolate para evidenciar que lo nota lo que hace que efectivamente este salga corriendo escaleras arriba sin decir ni pío, para el absoluto entretenimiento del francés.

Inglaterra piensa que este no es tan mal lugar para quedarse a vivir, aquí no hace frío, todo parece limpio y ordenado, sin olores raros como el armario de Francia y salvo por el sexo, Suiza suele ser bastante silencioso. Seguro puede acomodar un poco mejor esas camisas y convertir esto en una madriguera con encanto.

Suena la puerta de nuevo o más bien por primera vez. Toc toc toc

Eso mismo. Madriguera con encanto. Inmejorables vistas a los alpes. De dificil acceso, sistema de seguridad de última generación. Calefacción central y suministro de fresas constante.

Perfecto para mujeres divorciadas "señora, si viera en los armarios en los que he estado yo no se quejaría del tamaño" Sale de sus pensamientos de experto agente inmobiliario y se queda muy quieto.

La puerta vuelve a sonar y así cono un clásico, se mueve para hacerse más pequeñito, golpeando a algo que se cae y hace ruído.

—Shhhhh —hace callar a lo que ha hecho ruído. Francia sonríe porque es muy moooono

—Sé que estás ahiiiiiií.

—Ah! —el chillido ahogado al saber que es Francia, se lleva las manos a la boca.

—Y sé lo que hicisteeeee.

Aprieta los ojos y se agarra la cabeza, sonrojándose más.

—Es un niiiiño pequeeeeñooo. Ya sé que te gusto mucho pero...

Inglaterra lloriquea.

—Aun así... Es...

—Shut up!

—Non. No hay forma de que me hagas callar así. Darle un... Beso...

El británico se levanta y abre la puerta, muy enfadado y sonrojado. Francia da un paso atrás al notar la puerta, y traga saliva porque no quiere un golpe.

—La cosa más linda y dulce que podías hacer por él.

Levanta las cejas deteniéndose con eso y da un paso atrás, bajando la agresividad un poco... pero sonrojándose más.

Francia se mueve de lado un paso intentando que el inglés huya de él alejándose un poco de la puerta, porque lo que no quiere es que vuelva a meterse al armario.

—A pesar de que maman quería otra cosa... Un beso de amor es lo mejor que puedes hacer por mí siempre.

—¡No te dí un beso de amor!

—Shh —advierte llevándose una mano a los labios—. No lo eches a perder.

—Whaat?

—Porque ha sido muy bonito, y él... Yo... Está muy contento.

—Noo!

—Shhh!

—No! Shut up! ¡No te besé! ¡No le besé!

—Shhhh! ¡Deja de gritar!

—No! ¡No quiero! ¡Es un niño!

—Pues gritando no arreglas nada.

—Pues... ¡Pues!

—¡Pues nada! Yo también te besaría si eso te hiciera feliz, aunque fueras un niño.

—Whaaaaat?

—Es algo lindo qué hacer.

—¡Yo no hubiera querido un beso! ¡Solo un pervertido como tu haría esas cosas!

—Tú mismo acabas de demostrarme hoy que no es que yo sea un pervertido... es que esas cosas PASAN.

—NOOOO!

—Shhhh... —se le acerca y le abraza

Inglaterra se esconde. Francia le aprieta contra si con suavidad y le da un beso en la cabeza.

—Merci por hacerme feliz de niño...

—Ugh! —protesta, porque no pretendia.

—Siempre lo haces... —besito en la sien, le aprieta más contra sí.

—No!

—Shhhh

—¡Y os lo ha dicho a todos! ¡Le odio!

—Claro que se lo ha dicho a todos, está más feliz que nunca.

—Ugh!

—No sé por que odias tanto hacerme feliz, ¡con lo bonito que es!

—Porque ahora todos saben... ¡y está Wales ahí!

—Está Galles, bebiendo, completamente histérico porque maman no se despega de mi... —sonrisita de lado.

—¿Histerico? Really? —levanta la vista y le mira.

—Ha tenido que ir por una botella... ha peleado con maman todo el día...

—But why?

—Me parece que teme que maman quiera quedarse con él...

—But... ella no quiere. Well, sí que quiere, pero sabe que no puede, por eso me ha reñido.

—Imagina tu... solo con la idea de que quiera está abrazando a su botella como si se le fuera la vida en ello.

Inglaterra se humedece los labios, pensando, porque eso puede ayudarle un poco cuando se meta con el por besar a un niño pequeño. Aprieta los ojos al recordar eso.

—¿Tú te imaginas cómo le iría si realmente me quedara aquí de pequeño? Papa... y maman... ¿qué tanto caso crees que le harían? Y yo de pequeño...

—¿Caso a quién? ¿A Wales?

—Pues seguramente no... papa no me dejaría ir ni a la esquina con él. Seguramente Galles está imaginándose ya que maman va a tener que posponer la ya de por si pospuesta boda... esas cosas —sigue imaginándose—. ¿Te imaginas que yo le llamara papa a Galles?

—Ugh! —arruga la nariz.

—Yo DESDE LUEGO que no me lo imagino. Nunca le llamaría papa... pero maman sería maman. ¿Me imaginas viviendo como niño en casa de Galles?

—Es que tú padre...

—Nuuunca me dejaría. ¿Ves? ¿Ahora entiendes que esté asustado?

—Mmm... lo que pasa es que tú madre quiere que el pequeño quiera volver al pasado.

—Creo... saber qué va a proponer el pequeño. Va a querer que maman vaya con él al pasado.

Inglaterra levanta las cejas

—Y... no sé por qué podría maman decirle que no. Quizás por miedo a que papa la matara de nuevo... pero...

—¿Crees que ira con... él? ¡No puede ir con él! ¡Cambiaria el pasado!

—Pero es que no puede abandonarme...

—¡Tiene que hacerlo!

—Pero... noooo... encontrarla es todo un... una cosa muy bonita.

—¿Es que quieres que tu madre vuelva al pasado? ¡Todo va a cambiar!

—Quizás no para mal.

—¡O quizás sí!

—Si se va... quizás puede hacerse pasar por alguien que no sea ella, quizás podría... oh! Ir a buscar a Helvetia y esconderse con ella en las montañas.

—¿No crees que Helvetia ya habría muerto? Ella ya había muerto.

—Quizás podríamos mandarlas a ambas

—France...

—Es que no me quites a maman... —le mira y al muy dramas se le llenan los ojos de lágrimas.

—France, esto no funciona así.

—Pero no puedes quitarme a maman...

—Se te quitara todo lo otro si la dejamos.

Francia se muerde el labio y desvía la mirada.

—Pero Angleterre... Tú sí estás allá... Y papa y Espagne... Pero maman no va a volver a estar. Una cosa es nunca tenerla pero... Ahora que ya está...

—Pero tu madre... lo cambiará todo, tal vez Rome la mate de nuevo. De hecho, quizás cuando la vea se vuelva loco, pensando que es un fantasma.

—¿Y qué? Le mandamos allá de vuelta solo y sin ayuda alguna —Francia aprieta los ojos.

—A su casa, ¡con su padre!

—¡Por eso! ¡Solo y sin su maman!

—¡No es solo!

—Es completamente solo —es que mira hacia la puerta del cuarto con ganas de ir y abrazarles y explicarle a su pequeño yo que va a ser todo horrible pero va estar bien—. No quiero volver sin maman.

—Pues no hay otra forma.

El galo pone carita desconsolada.

—France... puede que todo esto sea mi culpa —cambia un poco el tono a uno menos agresivo. Francia inclina un poco la cabeza esperando que siga.

—¿Tu culpa cómo?

—Yo... hubo u-una... época —se humedece los labios y le mira un instante antes de apartar la mirada de nuevo.

Los ojos azules siguen mirándole, interesados.

—R-Recuerdas cuando yo... —se pasa una mano por el pelo y le mira porque claro que no se acuerda—. ¿Recuerdas nuestro viaje a Marsella?

—Oui.

—¿Recuerdas la historia que te conté?

—Más o menos, oui —asiente un poquito

—Pues eso fue... eso fue... todo eso pasó, ¿sabes?

—Mmmm...

—En una temporada muy corta hice... Hice mucha magia y eso hace... hace que... por explicarlo de algún modo se rasgue la textura de la realidad.

—Se rasgue la textura de la realidad —repite levantando las cejas.

—Yes, así que la magia queda... libre, sin control y empiezan a pasar cosas así como que... hayan vuelto todos nuestros padres que estaban muertos o pasen cosas sin que nadie haga realmente ningún hechizo.

Francia se humedece los labios bastante excéptico porque esto de magia... no deja de ser extraño e increíble, sinceramente. Pero la evidencia era que sus padres estaban ahí y él, de niño, estaba ahí.

—¿Quieres decir que esto puede seguir pasando?

Inglaterra asiente, él suspira.

—Es bonito en parte.

—No, no lo es, es impredecible y hasta ahora han pasado cosas fáciles de arreglar pero...

—¿Qué cosa crees que pudiera pasar que fuera dificil de areglar?

—No lo sé.

—Angleterre...

Le mira a los ojos

—No puedes tu mandar a casa al pequeño France... no sé, ¿mientras maman duerme o algo así?

—No! Ella me ha explicado, van a venir tu padre y mi madre mañana para hacerlo y ella quiere despedirse.

—Va a ser un DRAMA, Angleterre... te lo advierto —si ya estás tú haciendo drama, querido mio... le abraza.

—Uf...

—Oui, uff... pero es tu culpa y vas a tenr que aguantarnos —besito en el cuello.

El inglés se sonroja, tensándose sin apartarle.

—¿Qué más te dijo maman? Creo que nunca la había visto enojada.

—Que tenía que... ser bueno —baja la cabeza regañado.

—Sí que lo tienes que ser, me alegra que maman te lo diga.

—¡No estaba siendo malo!

—Estabas siendo horrible diciendome que no me querías y esas cosas inconrolables de cuando estás nervioso.

—¡Él estaba molestándome!

—Angleterre, cómo puedes pensar que un niño de ese tamaño estaba molestándote, ¿no has visto la ilusión que le hace que le quieras?

—¡Porque le conozco! ¡Te conozco! Solo quiere que todos le quieran, ¡le da igual si soy yo o cualquier otro!

—¿Acaso no has aprendido nada de mi en los últimos años?

—¡En los últimos años no eras un niño cruel y egoista!

—A esa edad tampoco era un niño cruel. Probablemente era un poco egoísta como somos todos cuando somos pequeños, pero fuera de mi familia te quería a ti más que a nadie en el mundo.

—¡No es verdad!

—¿Para qué mentirte en eso, Angleterre? Además... con algo tan evidente. ¿Cómo es que no lo ves? De hecho incluso me da... vergüenza, una poca al menos, que Autriche lo note... es peligroso.

—What? —no entiende esa conclusión

—Pues el podria... usar eso alguna vez en mi contra. Es un claro indicativo de lo mucho que me has importado siempre, en forma de sinceridad y pureza infantil.

—¿Usarlo cómo?

—Yo qué sé, ¡en contra mía!

—Eres un paranoico.

—Es que SIEMPRE me pasan cosas contigo estando él presente y sé que sonríe sutilmente y toma nota...

—Of course not! ¡Deberías relajarte un poco!

—Pues es que... a pesar de lo mucho que intentamos no solemos nunca encontrarle en posición comprometedora y él tiene la suerte de encontrarme a mi siempre en una.

Inglaterra pone los ojos en blanco, negando con la cabeza porque obviamente Francia está exagerando.

—Por qué siempre le defiendes como si fuera yo un exagerado. Odio que el... que.. vea cuanto quiero a maman, que vea cuanto te quiero a ti. Él siempre que puede lo ocupa.

—Porque eres un exagerado, seguro ni te presta atención.

Francia aprieta los labios porque el que no le preste atención no es mucho mejor.

—Lo detesto.

—Lo sé —sonríe un poco a pesar de todo y quisiera levantar la mano y hacerle una caricia para confortarle pero se averguenza y no lo hace.

Francia se pasa una mano por el pelo... y suspira mirando a su alrededor.

—Casi nunca tenemos la posibilidad de estar aquí...

—Es la primera vez que entro al armario de Switzerland —eso sonaba menos gay en tu cabeza. Francia se ríe.

—Y mira, ha dejado fresas y chocolate... hmmm... ¿alguna maldad que se te ocurra?

—¿Eh?

—Fresas, mira... —es que el muy mono de Suiza lo ha dejado todo ahí, casi le falta un letrero de "juguetes sexuales"

—Oh, dejalas, eso es de... No es que... ¡no es lo que piensas! —suelta al notar que sabe que es que Suiza quiere acostarse con Austria, intentando defenderlo.

—Seguro lo es, dieu, solo le falta la fusta.

—Of course not! ¡Son personas decentes y no van a hacer eso con toda la casa llena de gente!

—Van a hacerlo y vamos a escucharlo... y lo sabes. Podríamos divertirnos haciéndoles alguna maldad.

—¿Cómo qué?

—Y yo que sé, estoy viendo a ver si se te ocurre a ti. Como... ponerle pintura al chocolate o algo a´sí que no se quite... no sé!

—Pintura... pero... ¿y si se lo come?

—¿Podrías imaginar un segundo que este fuera el cuarto de juegos de Ecosse y Belgique? ¿Qué les harías a sus fresas?

—What?

—Si fuera a Ecosse y Belgique, ¿no les harías nada?

—Well... maybe, pero Switzerland ya lo pasa bastante mal, ¿qué quieres hacer? ¿Comerte sus fresas? No vamos a tener sexo en su cama! —chilla, por si acaso

—Solo porque hicimos el amor abajo hace unos minutos... y no me refiero a comerme sus fresas y dejarles sin juego... ¡Hombreeeee! ¡Algo divertido!

—¡No solo por eso! ¡Y no lo hicimos! —chilla... y sí, básicamente es por eso.

—Ya... Desde luego que lo hicimos. A ver, enfócate en tus Neuronas malévolas, ¿quieres? ¿Qué les hacemos?

—¡Pues no digas que hicimos lo que no hicimos!

—¿Qué insinúas?

—¡Que eres un tonto!

—Hicimos el amour, digas lo que digas.

—No! —tan desgarrado.

—¿Vas a decirme que solo fue sexo?

—Whaaaaaaat?

—No fue solo sexo, nunca es sólo sexo.

Inglaterra abre la boca como un pescado.

—Y no vas a engañarme porque tú también lo sabes.

Abre y cierra la boca unas cuantas veces.

—Ahora, si me haces el favor de pensar en una maldad...

—¡No hicimos el amor ni el sexo ni nada!

—¿Insistes?

—Y-Yes!

—¿Entonces que hicimos en la cocina?

—Ha-Hablar.

—¿Resolver diferencias... Reconciliables?

—Yes, that.

—Hmmm... Resolver diferencias haciendo el amor.

—¡Haciendo el amor, no!

—Soy tu marido.

—¡NOOOO!

Francia levanta las cejas y le mira a los ojos. Inglaterra se sonroja un montón.

—Non?

—Y-Yo... yooo... ¡Deja de decirlo solo para molestarme!

—¡Tú deja de negarlo solo para lastimarme!

—WHAAT? £No lo digo para lastimarte!

—Pues lo haces. Cada vez que dices que no, lo haces.

—¡Tú eres un drama!

—¡No lo soy! Solo... Bueno, ya entiendo más o menos esto cuando hay gente. ¡Pero aquí estamos solo tú y yo! Y sabes que cada vez que dices que no... —deja la frase a medias.

—What? —se cruza de brazos.

—Me haces sentir inseguro —desvía la mirada.

—What? Why? —parpadea y descruza los brazos.

—Esto que tenemos ahora es mi... Idea de vida. Era mi plan, mi sueño... Incluso desde antes de que fuera el tuyo, antes de que a ti se te ocurriera. En la escala de cosa que he querido de verdad, siempre ha ocupado el primer lugar —explica—. Y ahora lo tenemos y... Es tan fácil que me lo quites. Cada vez que dices no, es... El recordatorio de que tengo la espada de Damocles en el cuello.

Inglaterra da un pasito atrás y tiembla un poco.

—Y el problema es que esto... No siempre tiene una escala: Si France es bueno, yo no grito a los cuatro vientos que le odio y si France burla yo me pongo histérico. Non —niega con la cabeza—. No puedo controlar a la espada de Damocles sobre mi. Racionalmente entiendo que estamos bien y que quizás estoy dramatizando... Pero sentimentalmente me siento tan poco en control, que intento como sea que no... me dejes.

—B-But...

—Y entiendo... Entiendo que tú debes sentirte igual de inseguro y que por eso gritas y dices que no, pero no sé cómo hacerlo para que tú te sientas mejor y que no tengas esa necesidad de... Gritar que no.

—B-But... —baja la cabeza—. Yo no me siento inseguro...

Francia sonríe un poquito y se le acerca para abrazarle.

—Ah! —se asusta porque no se lo esperaba.

—Eso es muy bueno... Porque DE VERDAD estás empezando a confiar en mí —sonríe.

—W-What? Nooo! —es más lloriqueo que nada. Francia se ríe, notándolo.

—Je t'aime.

—No te riaaaaas —sigue lloriqueando, escondiéndose y abrazándole.

—Me río porque me gusta que confíes en mí... —y me hace sentir seguro, agrega para sí

—Nnnn! —protesta por protestar, hundiendo más la cara en él y apretando más el abrazo porque no le gusta que se sienta mal.

El abrazo lo cura todo, Inglaterra debe sentir como Francia se relaja del todo en él, cerrando los ojos.

El brtiánico lo agaradece sinceramente porque hacer esto es más sentido y más fácil. Francia le da un besito en el cuello y se esconde también.

—Tenias que elegir al más sentimental de todos...

—El más tontooo

—Non, sentimental.

—También.

—Y un semental... —bromea.

—Ya te he dicho que sí —ha oído sentimental.

—Así me gusta, sincero

—¿Eh? ¡No seas sarcástico es serio! ¡Lo eres y mucho, más que nadie en el mundo!

—Mais oui... todo un semental, estoy de acuerdo.

—Sentimental.

—No, yo he dicho semental.

—No!

—Mais oui... dije Sentimental y semental.

—Dijiste sentimental y ahora solo quieres venir a presumir de tus dotes —le agarra de la tour effiel.

Francia levanta las cejas y, desde luego,no se lo impide.

—Así que tengo dotes qué presumir, eh?

—Yes! —responde sin soltarle, más nervioso que Francia, dese luego, por eso no nota lo que responde—. Y aprovechas que estaba de acuerdo con lo de sentimental para liarme.

—Tú no lo haces nada mal —Francia sonríe complacido con esto.

—¿Liarme? —le suelta y le pone la mano en la cadera, mirandole a los ojos.

—Hacerme el amor.

Inglaterra se sonroja de golpe, así... FLUSH!

—Ya hemos hablado muchas veces de la curvatura perfecta de tu... —interrumpe, por favor.

Manos a la boca tan fuerte que lo tira sobre la cama de Suiza. Francia levanta las cejas y le abraza un poco.

—Tonto! ¡No digas esas cosas! —tan fuerte, pero dilas igual que me encanta oirlas.

—Mjm mmm mmmjmj

Inglaterra e ríe un poco al ver que le cuesta hablar, sin soltarle. Francia sonríe igualmente.

—Aun eres un tonto —le suelta la boca sonriendo.

—Uno que te quiere.

—Ña ña ñaaa —se burla y le besa, riendo.

Francia se ríe y se deja besar apretándole contra si.

Pegajosidad.

Completamente... Suiza dice que fuera de su cama. Suiza lleva un buen rato queriendo echar a todos de la casa entera.

¡Pero su camaaaaa! La van a dejar llena de miel.

Esta fallando miserablemente, hasta en la cama estan ahora.

Suiza los odia. De hecho baja y directamente se va con Austria a lloriquearle.