Hola a todos lectores de Fanfiction, de nuevo The Woman of Ice, trayendoles un nuevo capítulo en este caso el tercero para esta nueva version de la historia.
Disclaimer: Los personajes que leeran a continuación, no me pertenecen, son propiedad de Disney.
Espero que disfruten la historia, ahora los dejo leer.
Su mirada era expectante, por experiencias pasadas, sabia de antemano que hasta que no le diera una respuesta, no me dejaria marchar, aun sigo dudando de muchas cosas, mas sin embargo si deseo cumplir mis cometidos, tendre que sacrificar algunas cosas.
- Si, ya te tengo la respuesta para tu propuesta - intente que mi voz sonara confiada, y no temblara por las dudas que carcomian mi mente.
- Y entonces - la decisión que he tomado, espero que no traiga consecuencias para despues.
- Quiero tu palabra - no aceptare nada hasta, que el me de su palabra.
- Para que la necesitarias - veo que su ceño se ha fruncido, no esperaba una respuesta de esta clase.
- Quiero tu palabra, de que sin importar los resultados, jamas hablaras de esto a nadie, y no dañaras a la reina - sin importar mis deseos, debo de respetar y cuidar de aquellos, importantes para mi - Solo de esa manera aceptare el trato -
- Bien te doy mi palabra, no dañare a la reina, y nunca le mencionare este trato a nadie alteza - se que es un hombre de confianza en mi familia, pero poco sabemos de él, y a pesar de los años, no es alguien en quien confiaria ciegamente.
Mi postura antes, tensa se relaja inmediatamente, asiento con mi cabeza, extendiendole mi mano para de esa manera sellar el trato, estrecha mi mano con algo de fuerza, con que intención no lo tengo claro, pero a pesar de tener su palabra, me mantendre alerta.
- Y como tendre que intervenir - si acepte esto, comenzare de inmediato.
- Después de la ceremonia todos los invitados irán a felicitar a la reina, toma ventaja por la amistad que compartian tus padres con los suyos -
- Bien, pero en caso de que esa estrategia no funcionase... - antes de que terminara la oración el me interrumpio.
- Solo confia en mis palabras, las pocas fuentes que hay sobre ella, es que le tiene un gran afecto a la memoria de sus padres -
- Bien confiare, en tu informante - comienzo a preguntarme en que tanto sabra acerca de esa amistad.
- A pesar de estar disfrutando esta charla, temo que la tendremos que dejar para luego de la fiesta, se te ha hecho tarde - veo como me hace una revencia para emprender marcha con mi caballo, sin nada que hacer allí me marche rumbo a la capilla.
La mayoria de los invitados se encontraban ya en la capilla, esperando a que la ceremonia de coronación iniciase, veo la mirada alarmada de Kai, al no ver a Anna, suelto un suspiro, preguntandome el porque mi hermana sabiendo que debia de estar aqui antes que yo no llega, el sacerdote me da una mirada calmada antes de dirigir sus ojos a la puerta esperando que llegase.
Los asientos que quedaba se han llenado, y aun no hay señal de Anna, Kai solo espera una señal mia para mandar a buscar a Anna con los guardias, en estos momentos realmente espero que solo llegue tarde y no se trate de otra cosa distinta, busco con la mirada a mi prima, recordando que no hace mucho ha vuelto a nuestras vida.
Anna, donde estas, por favor aparece, en este momento lo ultimo que me importa es el protocolo o que mis poderes se salgan de control, solo quiero verte cruzar esa puerta con una de tus sonrisas nerviosas, y una excusa dispuesta a salir de tu boca.
Estoy mirando la puerta de la capilla, que ya esta completamente llena, como se supone que entre ahora, Kai esta en la entrada y se que antes de que entre me dirigira una mirada de atención, no quiero ni imaginarme lo que me dira cuando la fiesta acabe.
- Vamos Anna tu puedes solo tienes que entrar allí sin tropezar - rio nerviosamente, quitando una alga de la falda de mi vestido, tratando de escabullirme por la parte trasera de la capilla.
En la parte de atras se escucha un golpe en seco, y el sacerdote y yo vamos a la parte trasera viendo a Anna, dandonos la espalda, me supongo que trato de no hacer ruido pero fallo; lleva sus zapatos en la mano prueba de que se trataba de escabullir sin que nadie la viera.
- Veo que ha decidido presentarse majestad - la voz del sacerdote me toma por sorpresa, normalmente es un hombre muy risueño, pero ahora esta completamente serio.
- ¿Eh? umm...yo - se ha sonrojado, imagino que por la pena de ser atrapada asi.
- Princesa, mas tarde hablaremos, por ahora vaya a su lugar, debemos comenzar, ya hemos retrasado mucho la ceremonia -
Bien ya es hora, aprieto mis puños y recito en mi cabeza las palabras que me enseño mi padre, veo a Anna mirarme cohibida para salir corriendo a su lugar.
Camino hacia el altar donde el padre me espera, ante mi primer paso las voces del coro se escuchan, entonando de manera suave heirm árnaldalr, veo la corona con la cual me coronaran, y reprimo el sentimiento de tristeza al ver esta nueva corona y no la de mi madre, muerdo mi labio al saber que el mar rompio la promesa que me hiso mi madre, me inclino ante el sacerdote, que coloca la corona en mi cabeza, me levanto lentamente para volver a mirar a abajo al ver el cetro y el poder de Arendelle en aquel cojin, con mi rostro serio me dispongo a tomarlos, pero escucho el carraspeo del sacerdote.
- Majestad los guantes - lo miro, si bien aquellas palabras me las susurro, no puedo evitar mirarle mal, se que ese fue un gesto nada agradable de mi parte pero, no se si podre hacerlo sin la seguridad de mis guantes, miro mis manos y suspiro , quitandome el guante izquierdo lentamente, siento la tela deslizarse por mi piel, y mis nervios va en aumento, en otro movimiento de mis manos me quito el guante derecho, siento mi respiración pesada y dejo los guantes en el cojin, volviendo a dirigir mis manos a los dos objetos, esta vez sin seguridad mis manos estan temblando, aguanto mi respiración y los tomo, mirando a todos los presentes, siento como cada vez la temperatura de mis manos va bajando, miro con horror como estos se comienzan a llenar de una fina capa de escarcha, no soy capaz de prestar atención a las palabras que me convierten en reina ante mi pueblo, y los demas reinos.
He alcanzado a salir de mis pensamientos y escuchar la palabra reina, vuelvo a dejar el cetro y el poder en el cojin poniendome apresuradamente mis guantes, veo la mirada de decepción en los ojos del sacerdote, imaginandome que mi padre me miraria de igual forma, alejo rapidamente esos pensamientos, mirando a todo el mundo tratando de sonreir, a pesar de que algunos dignatarios me ven con desden, los demas me miran felices y aplaudiendo.
Veo como los invitados, van abandonando la capilla, dirigiendose hacia el palacio, solo debo tranquilizarme y esperar al carruaje, veo a Anna quien esta siendo probablemente regañada por su llegada tardia. El sacerdote al ver a Kai y a los guardias llegar on el carrueje se va dejando a Anna, quien con su mirada directo al piso camina hacia nosotros, acompañandome en el carruaje, el silencio es incomodo, y agradezco que el trayecto no sea largo.
Al llegar al palacio, bajo del carruaje, llendo a recibir a los invitados, sonriendo y saludando a algunos de los habitantes del pueblo que se encontraban alli.
Ha pasado un tiempo, principes, condes, reyes, duques marqueses y dignatarios, me han dado sus buenos deseos antes de entrar a la fiesta, donde ya muchos de ellos, se encuentran comiendo algun aperitivo, bailando al son de la musica o charlando en algun lugar de la sala.
Bien Hans, la reina Elsa, ya esta sola, su hermana se marcho luego de que uno de los trabajadores del palacio le solicito un momento, solo debes ser cortes y presentarte antes de entrar, no debo de sentirme nervioso, este es solo el primer paso del plan.
- Su majestad - hago una reverencia, la cual es respondida con cortesia, aunque veo algo de duda en aquellos ojos azules - Príncipe Hans de las Islas de las Sur - creo que la he sorprendido, al mencionar a las islas, me pregunto si ella aun recordara los dias que pasamos en nuestra infancia juntos.
Ambos nos vemos fijamente, veo su labio temblar, espero que solo sea por nervios, aunque rompemos el contacto visual al escuchar a alguien tropezar, sonrio al ver que esa es una costumbre de la princesa con la que tropece al bajar del barco.
- Un gusto conocerlo alteza - una vez mas vuelve a tomar una postura recta pero cortes - me gustaria presentarle a la princesa Anna, mi hermana -
- El placer, es todo mio, aunque no hace falta una presentación, ya tuve el placer de conocer a la princesa Anna, ¿ no es verdad alteza? -
- Es verdad, me alegro de volver a verle - la pequeña Anna, no comparti mucho tiempo con ella, pero si la recuerdo llegar muchas veces corriendo al lado de su hermana, tropezando con sus propios pies, o con su vestido, sigue teniendo esa costumbre de reir de esa manera cada vez que esta nerviosa.
- Disculpen, estoy confundida - el rostro de Elsa, que en cada momento se mostraba calmado, ahora muestra una clara confusión - ¿Como es que ustedes se conocieron antes? - veo miedo en sus ojos, aunque esas palabras tambien comienzan a menguar mi confianza, si bien no pase tanto tiempo con Anna, si nos vimos.
- ...bueno es que lo que sucedió es que luego de que abrieran las puertas sali a dar un pequeño recorrido por el reino y...- veo que Anna comienza a jugar con sus manos en señal de nervios e incomodidad - topé con el príncipe Hans en el puerto -
- Si me disculpan debo seguir recibiendo a los demás invitados con su permiso - su semblante se relajo, aun asi la veo marcharse hacia el interior del salon.
- Gracias por no decir nada sobre nuestro incidente - sigue nerviosa y yo trato de sonreir para calamarla.
- No ha sido nada, aunque me parecio descortes mencionarlo -
- Lamento mucho que tu caballo te tirara al fiordo - me mira con pena, una mirada que sin duda me molesta, aunque trato de ocultarlo.
- Anna - ambos la miramos con sorpresa, aunque yo no salte por la impresion.
- Elsa cuando regresaste -
- Te recuerdo que es tu deber al igual que el mio es recibir a los invitados - su voz es seria, y contundente, no aceptara un no por respuesta, derrotada Anna se va.
- Lamento mucho el comportamiento de mi hermana con usted -
- No importa su alteza - trato de mitigar los daños, comprendo a la perfección el porque se ha disculpado, no tardo mucho en atar cabos - aunque veo que la princesa Anna sigue siendo igual de euforica que antes, veo que con el paso de los años no ha cambiado en ella -
- Es cierto - al fin la veo sonreir de verdad, y eso ya es un alivio al menos reconoce que nos conocemos desde hace mas que un par de horas.
- No la puedo culpar después de los hechos pocos conocidos ella estaría extasiada con las puertas abiertas - tratare de tentar el camino, hasta que punto me dejara hablar del pasado.
- Asi es príncipe Hans - su tono volvio a ser serio, aunque no tanto como antes, eso ya es una pista, hablar de las puertas abiertas, no es algo comodo para ella.
- Veo que el palacio, no ha cambiado tampoco -
- No veo el porque habria de haber cambiado - bueno, en eso le doy la razón, las zonas comunes de los palacios rara vez son cambiados.
- Disculpeme, tiene razón, fue un comentario un poco torpe de mi parte, es solo que...- bien, es momento de la prueba necesito una respuesta solo una.
- ¿Solo que alteza? - bien, su curiosidad aun se mantiene.
- Tantas cosas, permanecen igual que como las recuerdo, pero una la mas importante ha cambiado drasticamente - vuelvo a verla sorprendida.
- No me puedo imaginar el que, yo sigo viendo las cosas tal y como antes principe Hans-
- Por favor majestad, no es necesario hablarme por titulos - vuelvo a mirarla a los ojos, tomo con delicadeza una de sus manos, expectante a su reacción - en el pasado compartimos una amistad - la veo tensarse, y ver como sus ojos se llenan de miedo, y a pesar de ello no ha retirado su mano de la mia.
- Lo recuerdo...- veo como muerde su labio y desvia la mirada de la mia - Hans -
Sonrio abiertamente, bien ya lo reconocio, y conseguí que me llamara por mi nombre, es un alivio, el estar aqui solos alejados del resto de invitados.
- Si me lo permites Elsa, quisiera poder recuperarte -
- ¿Eh? ¿A que se refiere con ello? - esta vez si aparta su mano de la mia.
- Deseo recuperar nuestra vieja amistad, y sobre todo recuperar a la Elsa que yo conoci - mido mis palabras guiandome por la postura que ella me muestra - Lo unico que ha cambiado eres tu -
- No lo siento - veo como se trata de esconder - No lo creo posible -
- Al menos, permiteme intentarlo, no tienes que tener miedo Elsa - le sonrio acercandome un poco a ella, que me mira confundida - No tienes que sentir miedo por herir a las personas -
- ¿A que te refieres? - me mira completamente asustada, por mi parte me siento ligeramente confundido, pero siento que mi corazonada podria ser cierta, pero no debo de presionarla.
- Conozco bastante bien el frio - contesto de manera indirecta a su pregunta.
- ¿Qué? - me mira expectante dudosa de sus propias palabras - Pero ¿como? -
- Tranquila, aun mantengo la promesa que hicimos de niños - vuelvo a tomar su mano entrelazando su meñique con el mio, veo como rie nerviosamente - prometí que nunca hablaria de ello a nadie jamás - veo como tambien entrelaza su meñique con el mio, espero que eso haya refrescado su memoria - Te doy mi palabra de que no se lo diré a Anna -
Y bueno este es el tercer capitulo de la historia, y tal como leyeron las cosas se empiezan a poner sobre la marcha, un plan y motivaciones propias, por otro lado una relación fraternal que se esconde detras del silecio.
Agradezco de manera adelantada a quienes lleguen a leer esto, si les gusto el capitulo, o la historia pueden hacermelo saber a traves de un review, igualmente si desean dejar alguna queja o sugerencia, un review o mensaje PM, sera bien recibido.
Se despide de ustedes The Woman of Ice, hasta la proxima actualización.
Chaito
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