Hola a todos lectores de Fanfiction, una vez mas The Woman of Ice, trayendoles este nuevo capítulo, esta vez el noveno capitulo de esta nueva version de la historia.

Disclaimer: Los personajes que leeran a continuación, no me pertenecen, son propiedad de Disney.

Espero que disfruten la historia, ahora los dejo leer.


- La proxima vez que algo asi pase, no sere tan indulgente contigo - le miro, y veo como hala las riendas de sitron con demasiada fuerza.

Camino hacia Sitron y acaricio su cabeza calmandolo, ante la mirada recriminatoria de John, quien ante mi acción hala las riendas.

- Tienes muchas que hacer - comienza a alejarse con mi caballo - No lo necesitaras - señala a Sitron mientras se va de aqui.

- Ese sujeto -


- ¡Elsa! - grito mientras lo unico que veo son arboles llenos de nieve - ¡Elsa! - con cada paso de mi caballo nos internamos mas en el bosque y no puedo evitar tener un poco de miedo al estar aqui yo sola, ya no veo el humo por las copas de los pinos - ¡Soy yo tu hermana que no quería que congelaras el verano! ¡Perdoname fue mi culpa! - miro a mi caballo que mira fijamente todo con miedo, a lo lejos escuchamos aullidos, y ambos intercambiamos miradas - Aunque de habérmelo dicho la verdad esto jamás hubiera sucedido... - susurro a mi caballo y comienzo a reir - Que astuta no -

Miro todo a mi alrededor, cuando una de las ramas de un pino no soporta el peso de la nieve y la tira enfrente de mi caballo que relincha lleno de miedo y me tira por denajo de un pino caido por el peso que estaba soportando.

- Hay no no no no… - me quito la capa de la cara mientras veo a mi caballo huir despavorido en dirección al pueblo - Regresa no no no no - veo como mi cballo desaparece entre los arboles - Okey - mi voz tiembla por el frio y trato de levantarme con ayuda de una rama, pero solo me entierro mas en la nieve, toda la nieve que estaba en la copa del pino me cae encima cubriendome toda.

Comienzo a mover mis manos quitando poco a poco la nieve que tenia encima, volviendo a repirar aire fresco, cavo con mis manos hasta al fin poder salir de la nieve. Las horas comienzan a pasar mientras yo camino por el bosque congelado.

Me he perdido, y lo se porque he estado viendo el mismo arbol durante la ultima hora, ya esta anocheciendo de nuevo, un dia de busqueda, mientras yo me congelo, a pesar de llevar mi capa mas caliente, siento el viento helado en todo mi cuerpo.

- Nieve - con cada paso que doy me hundo cada vez mas - Tenía que ser nieve - recogo la falda de mi vestido para evitar llenarme aun mas de nieve - No podía ser magia tropical que cubriera los Fiordos de arena blanca - me arreglo la capa que comenzaba a humedecerse por la nieve - Y un cálido… - miro al frente y vuelvo a ver el humo proveniente de una chimenea y sonrio con emoción - Fuego - pero por mi torpeza he resbalado y perdido mi capa al caer en un pequeño riachuelo - Frio - tiemblo por el agua helada tratando de no tocar demasiado mi vestido completamente empapado.


He estado caminando por horas, siguiendo el humo que vi junto con Anna, pero hace horas que lo vimos, la noche ya cayo, y comienzo a preocuparme por Anna, si ella llego antes al lugar de donde se originaba el humo, lo mas seguro es que haya seguido sola.

- Demonios - bufo mientras sobo mis brazos tratando de generar algo de calor - Que es lo que John planea - miro la manga de mi saco cortada, sabiendo que esta vez he tenido suerte.


Camino ladeandome a los lados, mi falda esta completamente congelada, y eso limita mis movimientos, pero sonrio al ver una cabaña a un par de metros, subo con trabajo los escalones de la cabaña, miro un pedazo de madera colgando del techo y lo golpeo con mi mano para que la nieve se le cayera.

- Almacén del errante Oaken - leo tratando de ver hacia el interior, pero las ventanas estan empañadas, y no se puede ver ada hacia el interior, de un pequeño cartel se cae nieve - Uuh y spa - me imagino a mi en un sauna para calentarme y sonrio ante la idea.

Abro la puerta, y miro la tienda, sorprendida de ver que haya tantas cosas.

- Uju - volteo y veo a un hombre sentado frente al mostrador - Rebajas de verano ofertas en trajes de baño, sandalias y un bloqueador que yo mismo invente - me enseña una botella con su bronceador mientras me sonrie.

- Gracias, por ahora busco botas para invierno y vestidos - le digo algo apenada.

- Eso está en el departamento de invierno - Sin dejar de sonreir me señala un pequeño rincon de la tienda.

- Ouh - susurro al ver las pocas cosas que hay para el invierno - De casualidad - camino hacia ese pequeño rincon tomando el vestido y las botas que estaban alli - Recuerda si otra joven - pregunto tratando de disimular mi interes en ello - La reina tal vez, no se ¿paso por aqui? - camino hacia el mostrador y dejo las cosas sobre este mismo.

- La única loca para salir con la tormenta eres tú - me dice sonriendo, veo que es sincero y que no buscaba ofenderme, si fueran otras circunstancias yo le daria la razon a este hombre, ambos giramos la vista al escuchar la puerta cerrarse de golpe, un hombre completamente cubierto de nieve acaba de entrar - Tu y este chico - le miro con algo de miedo - Uju rebajas de verano - lo veo acercarse hacia nosotros y yo me encojo en mi lugar.

- Zanahorias - se me acerco un poco, y parece hablarme a mi yo le miro confundida y silbo tratando de ignorarle - Detrás de ti -

- Oh si - me hago a un lado y veo que las toma y las lanza sin cuidado al mostrador - Disculpa -

- Toda una nevada en julio, ¿de donde vendrá tanta nieve? - amablemente el vendedor imagino que su nombre es Oaken por el nombre del almacen.

- La montaña del norte - veo que agarra unas cosas de la sección de invierno y regresa al mostrador.

- La montaña del norte - susurro para mi imaginando que si de ahi viene la nieve ELsa estara allí, ella es la unica que hace nieve.

- Son cuarenta por todo - le dice el señor Oaken al joven cubierto de nieve.

- Cuarenta - su tono parece ofendido y yo le miro aun más confundida - No diez -

- Lo siento eso no - veo la cara del hombre apenada - Estas son proviciones de invierno cuya oferta y demanda son un fuerte problema - le explica y entiendo a la perfección el punto de este hombre.

- Cree que tiene problemas de oferta y demanda yo me dedico a vender hielo - señala con su cabeza hacia afuera que se ve un trineo con bloques de hielo.

- Uuy eso no parece un buen negocio ahora verdad eso es algo… - miro al joven que me mira, y veo que una vez mas he hablado de mas - Desafortunado - lo digo tratando de componer mi error y el deja de mirarme.

- Son cuarenta pero te agrego una visita al spa de Oaken - señala con su mano una puerta al final de la tienda - Uju hola familia - les saluda alegremente.

- Yuju - un hombre rubio junto a cuatro pequeños nos saluda de vuelta.

- Pero solo tengo diez - su voz se escucha mal y quisiera ayudarle - Ayúdeme señor -

- Okey - le dice sonriendo y separando las zanahorias del equipamiento de nieve - Diez te dara esto y nada más -

- Oye solo dime una cosa - toco el hombro del joven llamando su atención - ¿Que estaba pasando en aquella montaña? algo que se viera mágico - le digo emocionada, aunque el me mira fastidiado.

- Si - veo que se quita su pasamontañas, y me mira fijamente - Ahora si puedes ya vete estoy haciendo un trato con este ladrón - señala al señor Oaken.

- Me dijiste como - ambos volteamos y vemos como se levanta de su silla, mostrando a un hombre bastante alto y fornido.

Veo como Oaken saca del almacen al chico, mientras yo le miro completamente sorprendida.

- Perdon por tanta violenncia - se disculpa volviendo a ser el amable señor de antes - Agregare un cuarto del utehfis sin recentimientos, solo la ropa y las botas - me sonrie calidamente, mientras yo veo las cosas que planeaba comprar aquel joven.

- Amm... - suspiro y tomo lo mismo que el chico poniendolo encima del vestido - Tambien llevare esto -

- Son cien - me dijo con una sonrisa, y yo miro las cosas, recordando que no llevaba ni una sola moneda encima.

- Bien - hablo lo mas segura que puedo, no quiero que me saquen de aqui - Cuando el tiempo se lo permita vaya al palacio, busque al señor Kai y el le pagara - tomo las cosas algo dudosa ante la mirada de Oaken.

- Espera niña - me toma con delicadeza mi brazo deteniendome.

- ¿Que sucede? - le digo a punto de estallar de nervios.

- ¿Quien eres tú? - es la primera vez que me mira de pies a cabeza, y me intimida completamente el que se haya parado solo para mirarme con más atención.

- Yo soy... - mi voz tiembla por mis nervios, pero una vez mas la puerta se cierra de golpe, dejando entrar a Hans, que se sacude la nieve.

- Anna te he estado buscando por horas - nos mira y camina rapidamente hacia nosotros.

- Te llamas igual que la princesa de Arendelle - Hans quita la mano de Oaken de mi brazo y me atrae hacia el.

- Como se atreve a tratar así a la princesa - Oaken me mira sorprendido y apenado.

- Su majestad - hace una reverencia y yo comienzo a negar con mi cabeza.

- No hace falta eso - tomo su brazo y hago que se levante de nuevo - Solo haga lo que le pedí y muchas gracias por todo - tomo las cosas y las guardo.

- Por favor esperen - me detengo a diferencia de Hans que ya estaba en la puerta - Sera mejor que se cambie aquí, y no haya afuera con esa tormenta.


- Renos prefiero que humanos, Sven, ¿no lo crees así? - comienzo a cantar y tocar los acordes de nuestra canción, giro y miro a Sven quien me mira igual.- Demente es la gente no siente y te miente, nadie es bueno en verdad sólo tú... - hago sonar mi voz más gruesa dejando así a mi amigo hablar atreves de mi, ambos nos acercamos y asentimos con la cabeza.

- Gracias, amigo - acaricio la boca de Sven que me sonrie igual que siempre.
- Prefiero el aroma de humano, Sven, ¿no crees que es verdad? - veo como Sven comienza a comer un poco de la paja que estaba en el suelo negando lentamente.

- El de otros quizá, tu olor es fatal - me mira con una gran sonrisa y yo sonrio al saber que eso es algo cierto.

- Me atrapas - le doy la razon, y vuelvo a tocar.
- Ahora a soñar -

- Soñar- canto las palabras de Sven que solo imita mi movimiento.

- Ronca sin despertar - toco los ultimos acordes de nuestra canción, mientras ambos nos acomodamos en la paja cerrando los ojos.


- Lindo dueto - abro la puerta y veo como aquel chico y un reno me miran asustados.

- Solo eres tú ¿que quieres? - me mira como si no fuera a decirle algo importante y eso me enfada un poco.

- Quiero que nos lleves a la montaña del norte - le digo seria, y el me mira confundido.

- Nos... - mira alrededor -Eso es en plural -

- Así es - Hans entra y se pone a mi lado ante la mirada perpeja del chico.

- Yo no trabajo como guía - se ha dejado caer en el monticulo de paja poniendo su gorro sobre sus ojos ignorándonos.


Y bueno llegamos al fin del noveno capítulo, les vuelvo a pedir perdon por el capitulo algo corto.

Si les gusto el capitulo, o la historia pueden hacermelo saber a traves de un review, igualmente si desean dejar alguna queja o sugerencia, un review o mensaje PM, sera bien recibido.

Se despide de ustedes The Woman of Ice, hasta la proxima actualización.

Chaito

:3