Dulce engaño regresa y se terminará este año… espero les guste el regreso. ASK cambio y fuera.
-Parece que no dormiste bien- decía el argentino.
-Cállate… -se frotó la cara, el galés no había dormido por cuestión de la incistencia latina de dormir juntos y más con una pijama que deseguro el galés de esa realidad se encargó de pedirle.
Flashback
-Adriana por décimo sexta vez, ponte otra pijama. No me voy a dormir así contigo.
-¿Por qué si hice lo que me pediste ayer.
-Pues… yo… cambié de opinión.
El galés no tuvo de otra que prestarle su camisa que le llegaba a cubriendo sus rodillas, con lo tierna que se veía, William Wallace no podía con el deseo de hacerla suya, sólo que no le pertenecía ese cuerpo, esos labios, esos gritos apasionados, esos senos que no exageraban pero el galés anhelaba. Veía esa dulce, tierna, virgen piel y poco a poco tuvo una erección la cual tuvo que desahogar en el inodoro en más de una ocasión.
"No te tocaré si es lo que tanto deseas; porque el yo de esta realidad será un cínico, pero yo… no."
Tomó varias tazas de café, si hubiera tenido la privacidad que quería otra cosa hubiera sido, Adri con el dolor que le causaba el castaño por siquiera abrazarla al dormir; ella pensó que estaría nervioso por otra cosa ya que ella seguía pensando que era SU Will…
A la mañana siguiente, Will tomó las riendas del asunto, interrogando a la chilena a más no poder, una vez terminado el interrogatorio el cual era el mismo que el William respondería, Adri se sentó en las piernas del galés sin más que sus panties que le cubrían sus glúteos.
-Adri…ana- la oji ámbar buscaba y tentaba al europeo, tomando sus manos, colocándolas en su cintura, las manos de ella rodeando su cuello y por último sonrojándose para pedirle un beso.
Will le dio un beso casto y bajó a Adriana de él.
-Yengo que irme, te veo luego.
Flashback
-¿No te agrada Adriana? Según Will te iba a gustar.
-No es que no me haya gustado, es que… yo no la enamoré, ella no me ama a mí.
-Ché, que acomplejado me saliste.
-Diego, dime cómo salir de esta realidad y ya, te ayudaré con Arthur pero...
-Primero lo primero, ¿cómo salgo de aquí?
-Pues te metiste tú solo. Para ser sinceros, tal vez debas cumplir tu sueño y así regresar, aunque también pudiera ser que tal vez cometas un desequilibrio el cual produzca que el otro Will tenga que regresar. Yo te sugiero la primera, si no ya tendrás tu plan b, ahora Arthur.
-¿Cómo es que te gusta?
-No preguntes porque yo pregunté lo mismo por Adriana.
-Yo ya te lo dije.
-Cierto, bueno te diré que lo conocí en la preparatoria, compartimos dormitorios, a él se le dificultaban algunas materias, se me hizo el tierno verlo dormir en el pupitre, tal vez él no lo recuerde pero yo sé que él habla dormido, así como es un sonámbulo. Por equivocasión se metió a mi cama, se quitó lo bóxers, no le quise despertar y sin querer… lo demás no lo puedo contar.
En la noche…
William se armaba de valor, abrió la puerta y vio a Adriana preparando la cena en shorts, en una playera larga hasta casi cubrir el short, estaba ida, una vez que observó a Will cerrando la puerta su mirada fue directamente al piso, le costaba ver esos ojos azul cielo.
-Hola Adri… perdón por lo de esta mañana, no era mi intensión.
Adriana volteó y de sus ojos salieron lágrimas, lágrimas que preocuparon al confundido adulto, le tomó la cara entre sus manos y no sabía que hacer, Adriana se cubrió la cara; Wallace apagó el fuego de la estufa y le cargó poniéndola en una barra estilo bar que tenían como segunda mesa.
-¿Qué sucede?
-Wallace, tú ya no me amas ¿verdad?
-Claro que no…- sujetó su cara besó su frente y la chilena se abrazó a su cuello, se abrazaron y al separarse ambos tragaron saliva, sus miradas se encontraro, ella bajó la mirada, él tocó su cintura por debajo de la playera, ella volteó a verlo aún con las manos sobre su cuello, se desearon los labios hasta lograr un beso entre ellos.
Will subía sus manos debajo de esa playera que luego le volvería loco y se la quitaría descubriendo a la muchacha que no tenía sostén, a la latina le dio vergüenza que le miraran tan fijo, volteó la miirada, el galés se quitó la camisa, se acercaron piel con piel.
-Eres hermosa…
Ok. Tienen una razón por odiarme, santo SMUT, ¿qué pasará en el siguiente capítulo? ¿William Wallace regresó a su realidad? Ñee eso ni yo lo sé pero bueno… veré cuántos capítulos los termino.
