Autor: LEEC
Fandom: Neo Genesis Evangelion
Pairing: casi todos los personajes de la serie.
Disclaimer: Nada de lo que escriba a continuación me pertenece, menos Neo Genesis Evangelion.
FanFiction
Moscú, Rusia.
Un temblor se sintió por toda la capital rusa:
-¿Iván?
Pregunto Iruna mientras revisaba el cable que salía por detrás del teléfono…, preocupada:
-¡Rusia!..., ¿Qué diablos ocurre ahí?
La línea estaba en silencio absoluto:
-Ministra…
Uno de los soldados de la guardia Gubernamental entro en la oficina con su arma desenfundada:
-¿Qué ocurre?
-un ataque…
Dijo el soldado simplemente antes de pedirle a la Ministra amablemente que saliera de la oficina:
-¿Cuál fue el objetivo?
La escolta, conformada por 4 oficiales menos 2 faltantes, llevo a la mujer por varios de los pasillos y puertas al interior del palacio:
-el sistema de metro Ministra.
Iruna abrió sus azules ojos de par en par, incrédula a un ataque de tal magnitud:
-¿lo perdimos?
Pregunto aterrada ante la sola idea:
-no sabemos hasta que magnitud fue el daño, pero pensamos que hemos perdido la totalidad del sistema.
La ministra tubo que contener su furia y las ganas de romper la cabeza de alguien:
-Los responsables deben perder la cabeza.
Logro espetar con mucha ira y rencor en su voz, sorprendiendo a sus guardias, que la no la creían capaz de tal reacción:
-así será ministra.
La fría promesa del oficial perdía cierto efecto ante la gran nube de polvo y ceniza que se alzaba y hacia contraste con los primeras rayos que salían por al alba.
San Petersburgo, Rusia.
Lágrimas.
Era lo único que se veía en aquella sala de espera en el Hospital. Varios pares de ojos abiertos de par en par con varias marcas de tenues líneas de agua bajando por aquellas mejillas.
El hombre de cabello cano intentaba explicarles lo que ocurría sin desplomarse:
-…, le queda una semana…, semana y media máximo…
-¿los doctores no pueden hacer nada…?
La voz de Asuka salía un poco quebrada de su garganta…, más por el hecho de su tristeza que por cualquier dolor físico que pudiera sentir en ese momento en cualquier parte de su cuerpo:
-si…, una operación, un trasplante…, tengo amigos en la OMS* que tal vez puedan hacer algo…
Misato, desesperada, lanzaba soluciones que no llevaban a ningún lado o hacían algo útil para dicha situación:
-algo podremos hacer por el…, debe haber algo…
Dijo Misato…, visiblemente afectada y algo asustada por lo que ocurría a su alrededor.
Si algo temía era cuando perdía el control…, y si algo odiaba era cuando la gente que estaba bajo su mando salía lastimada.
Sus puños apretaban con fuerza y sus uñas se enterraron con fuerza en sus palmas…, y un tenue hilo de sangre comenzó a recorrer sus palmas:
-no hagas tonterías como esas Misato…, no lo valen…
La voz de Natasha era tranquila, pero mantenía cierto tono marcial que de alguna manera relajo un poco a Misato, pero su furia y sentido de impotencia no hacía más que aumentar.
Por el otro lado Asuka no se sentía mejor…, se había dado cuenta de una gran verdad que por largo tiempo trato de ocultar.
Los Pilotos de Eva no eran tan Invulnerables como ella se había intentado hacerse creer durante tanto tiempo.
La chica de cabellos de agua se refugió en la esquina, abrazándose a sí misma, intentando calentarse a sí misma y fingiendo que estaba bien, formando con toda la fuerza que tenía en obligarse a formar su característica mascara de indiferencia, la cual se quebró:
-¿podemos verlo?
Vía San Petersburgo-Moscú, Rusia.
El tren se acercaba cada vez más a la gigantesca ciudad, pero aun así el solo se concentraba en su vaso con vodka.
El vibrar de su celular en su pecho lo saco de sus pensamientos:
-Reznov al habla…
Un murmullo inaudible al otro lado de la línea hizo sonreír al anciano:
-¿está comprobado?..., excelente…
Reznov tomo otro trago de vodka de su vaso y continúo:
-manténganse a la espera…, muy pronto los necesitare…
Estuvo a punto de colgar el teléfono, pero recordó una última cosa:
-y…, busquen algo más formal para usar…, algo como un saco…
Otro murmullo inaudible para el exterior se escuchó, causándole risa al hombre:
-sí, eso también servirá pero son difíciles de conseguir.
Esta vez colgó el celular, lo guardo en el bolsillo de su saco y cerró los ojos…, para disponerse a recuperar alguna de las tantas horas de sueño perdidas en este punto.
Moscú, Rusia.
Las gruesas columnas de Humo se alzaban, inmensas y desafiantes, contra las mangueras de los bomberos moscovitas y los cientos de litros de agua que arrojaban a la boca del túnel aun en llamas.
Un paramédico en la entrada a la estación esperaba noticias del interior:
-¿habrá sobrevivientes?
Pregunto de la nada, pero su compañero negó lentamente.
-tenemos al menos 10 o 20 cuadras colapsadas y una parte del sistema se hundió con las aguas del Rio.
-¿ósea que literalmente estamos aquí para atender bomberos herido?
-no, aunque no haya sobrevivientes en el metro no significa que no los haya en los edificios de los alrededores o en las calles que…
-¡TENEMOS UNO!
Un potente grito desde dentro del túnel atrajo la atención de los 2 paramédicos. Por las escaleras subterráneas subía un solo bombero con un chico con las ropas destrozadas y quemadas por las llamaras y escombros:
-¡Mierda!..., Dios lo protegió…
Grito uno de los paramédicos mientras ponía con cuidado al chico en una camilla:
-aunque no lo suficiente…
Bromeo el otro, al notar como parte de la garganta del chico estaba cortada por un gran pedazo de escombro que voló por los aires:
-¿en verdad está vivo?
Pregunto uno de los paramédicos mientras su compañero vendaba lo mejor que podía la garganta de aquel joven. El bombero asintió:
-lo encontramos debajo de una lámpara de araña arrastrándose y murmurando cosas sin sentido..., cuando lo sacamos se desmallo.
-revisa sus pupilas.
Ordeno uno de los paramédicos a su compañero:
-es…, correcto…, las pupilas reaccionan…, está vivo.
El paramédico, con unas tijeras, corto la quemada y destrozada camisa del Chico:
-pero esta critico…, quemaduras en gran parte del pecho y hombros…, y su latido es débil…
El rescatista coloco su oído sobre el pecho:
-respiración dificultosa e irregular…, tal vez un pulmón dañado...
El paramédico dio el diagnóstico:
-necesita intervención quirúrgica inmediata.
El bombero, tomando su radio portátil dio algunos gritos incompresibles pidiendo ayuda para transporte.
El paramédico junto al chico le coloco una máscara de oxígeno y vigilo cuidadosamente sus signos cuando el bombero maldijo:
-¡yebat'!*..., ya no hay quirófanos…
El otro médico palideció mientras vigilaba la respiración cansada y errática de su paciente:
-¡pero es una cirugía de Emergencia!..., no durara mucho con masaje y RCP*.
El radio del bombero volvió a dar señales de vida:
-al parecer los heridos más críticos serán llevados a hospitales en otras ciudades a las afueras de Moscú.
No tuvo que decir más.
Los 2 paramédicos levantaron la camilla y la metieron en la ambulancia:
-al Aeropuerto Internacional de Moscú.
