CAPITULO 5 Rivales de amor

¡Aquí de nuevo! Eones sin actualizar pero tengo mucha falta de inspiración... ¡Una gran disculpa por eso! U.U


"¿Debería acercarme? Digo, quiero hablarle pero..."

-¡Cuidado señor! Acaba de pisarme.-gritó Mimi Tachikawa, estaba que echaba fuego mirando de un lado a otro ¡cualquiera que se atreviera a hacer algo que la disgustara!

Era una mañana de un lunes, uno muy atareado la verdad. Había un montón de gente media dormida y malhumorada, como cada inicio de semana.

Izzy estaba en el grupo de los medio dormidos.

Apenas ayer había tenido su primera cita con la chica de sus sueños, suficiente para haberle quitado el sueño. Ya hoy le pasaba factura haciéndolo tambalearse en su asiento, su cabeza oscilando entre la linda señorita trabajadora que no dejaba de sacarse "selfies" apretando sus labios en un beso y por el otro lado un adolescente que escuchaba música con sus auriculares, aunque eso era lo de menos, pues aquella persona que lo mantenía medio despierto era esa llamativa chica de mirada feroz cuyo enemigo podría ser medio mundo. Ella estaba al otro extremo de ese abarrotado vagón, pero aún así su voz resonaba como si la tuviera a un lado.

Para Izzy ese era un día cansado, estresante, pero igual una rutina que aceptaba con toda normalidad.

Sin embargo, lo que parecía haber sido un predecible lunes de rutina, pasó a ser poco más de un dolor de estómago o de cabeza; cuando hace unos cinco minutos Mimi, su supuesta novia, subió al mismo vagón del tren.

Por muy inexperto que fuese, Izzy supo darse cuenta perfectamente que ella no estaba de humor ni para un saludo.

Así que el intento de sonrisa cariñosa, las intenciones de querer cederle su lugar como todo un novio considerado y atento, se quedaron en eso: "una intención".

Apenas se había subido, la chica empezó una guerra con todos los que se le atravesaban, que por respeto al lugar y la persona, no siguieron su pelea. La ignoraron, se alejaron o se asustaron.

Así que el primer intento de convivencia entre novios se esfumó por completo.

No era un idiota. Si quería conservar su cara intacta y su autoestima en el mismo nivel, iba a tener que esperar a que esa chica desatara el infierno contra cualquier otro despistado dentro de ese vagón.

Estaba aliviado de su pereza, si seguía simulando tambalearse de sueño sus ojos no se cruzarían por ahora.

En un determinado momento la vio ponerse de puntillas e intentar buscar por sobre las cabezas de esa multitud de gente, buscando algo o alguien.

Pero Izzy logró escudarse con un señor robusto que admiraba discretamente a la chica de las selfies.

Y ya que el plan de hacerse el dormido estaba siendo peligroso, Izzy se dedicó a espiar a la chica desde su lugar seguro.

No señor, no iba a salir hasta que esa expresión de ella dejara de ser sinónimo de muerte.

Al menos algo bueno aprendió en las peleas de Sora y Tai donde él fue un testigo-casi escudo.

El tren hizo su penúltima parada, antes de llegar al lugar donde Izzy se iba a bajar, pero dos cosas le estaban preocupando: Mimi no estaba tomando el rumbo de siempre, para llegar a su colegio, y segundo, Yamatto, uno de sus amigos, se había subido y cruzó miradas con la castaña.

El rubio saludó a la joven de manera cortés y algo distante, como cuando te encuentras con algún compañero de escuela o trabajo y haces un breve gesto para ser amable.

Mimi en cambió, lo saludó como a un amigo que no veía hace años y se abrió pasó hasta donde estaba.

¿Y a dónde se fue todo su enojo de hace un rato?

El castaño pelirrojo los observó hablando durante mucho rato, pero fue obligado a dejar de ver cuando anunciaron la parada donde debía bajar.

Perdió al par por completo.

Un poco confundido por el cambio tan repentino de humor que vio en "su novia", además de molesto por haberles perdido la pista; se resignó a llegar a clase, pensando en todo tipo de escenarios entre ambos sobre lo que pudieron estar hablando.

Bueno, su lógica simple y realista apuntaba a que posiblemente estaban hablando sobre él, como novio y amigo de los respectivos.

La otra ¡esa que estaba haciendo estallar su cabeza en dudas infantiles!

La que ganó.

Le dijo que quizás ambos estaban charlando sobre sus propias vidas, para conocerse y enamorarse.

Yamato era el más popular de la escuela, el idol del momento para toda adolescente con las hormonas alborotadas.

Mimi era la chica más hermosa y popular de su colegio. Venía de una buena y estable familia, y era bastante sociable.

"¡No puede ser! Acabo de darme cuenta de que son tal para cual"

De la confusión pasó a la depresión durante todas las clases del primer periodo.

Sintió su estómago revolverse, en conjunción con la última campanada que anunciaba el inicio del almuerzo.

Tai se había acercado con tremenda risa de oreja a oreja. Lanzó el balón que traía en las manos justo contra la cabeza de su amigo.

Izzy apenas parpadeó mientras su amigo le señalaba discretamente hacia el pasillo.

Apenas se había dado cuenta de que muchos de sus compañeros se estaban reuniendo hacia el pasillo. Había risas y mucho escándalo de voces.

Bueno, la curiosidad ya había hecho de las suyas para que Izzy se acercara y echar una ojeada.

¡Casi se le paraliza el corazón! Pudo sentir de nuevo la molestia estomacal que próximamente lo mandaría al baño más cercano, pero por ahora...

-M-Mimi Tachikawa... ¡¿qué haces aquí?!

La tan radiante y amable sonrisa que ella había estado mostrando a los compañeros de clase se esfumó por completo.

Mimi hizo un mohín, mordiendo su labio inferior con fuerza, como si estuviera conteniéndose para contestarle.

Luego le volvió una sonrisa en la cara, pero era como torcida, igual a esas que hacía Sora cuando Tai le rechazaba una salida porque había quedado con sus amigos.

-¡Chicos, muchas gracias por toda su hospitalidad! Espero con todo mi corazón que todos podamos ser buenos amigos de aquí en adelante.

Y con eso, se encaminó hasta Izzy, lo tomó de la mano (cabe mencionar que lo apretó muy fuerte) y le dijo, todavía con una sonrisa bastante forzada: -¿Quieres que almorcemos solo los dos juntos, amorcito?

El trago saliva, -Eh, ¿S-Sí?

Pero todo el almuerzo consistió en arrastrarlo hasta el techo de la escuela, la parte más desierta y fulminarlo con la mirada en silencio.

Izzy intentó hablarle, pero ella nunca contestó a nada. Ni cuando le ofreció un poco de su almuerzo.

Finalmente con el rugido de su propio estómago se le ocurrió que podría comprar algo para ambos, eso tomaría tiempo suficiente para que ella se calmara, pero no contaba con que Mimi Tachikawa le cerrara la puerta que conducía de vuelta al edificio escolar.

¡Casi le golpea la nariz!

El mohín había aparecido de nuevo en su cara.

-Espero que estés preparado para morirte de hambre durante TODO el periodo de clases. Tienes prohibido comer la más mínima migaja ¡estás castigado!

-Ehhh, ¿castigado como un niño o una mascota?-fue su pregunta inocente, porque pues no entendía de qué iba ese repentino castigo.

¿Los novios podías castigarse entre sí?

-¡Sí! Estás castigado Iori

-Izzy

La joven ignoró por completo la corrección y continuaba ondeando su cabello con una especie de actuación dramática, aunque la verdad ella lucía como que estaba disfrutando escucharse a sí misma.

-¡No puedo confiar en que vayas a comerte algo a escondidas! Así que formulé este plan para que te quedes aquí como buen chico, reflexiona lo que hiciste y luego puedes venir a pedirme disculpas. Oh, y no voy a aceptar ningún ramo de flores a menos que sean rosas color rosado, ni pálido ni demasiado subido de tono ¡deben ser diez! Ese es mi número preferido, solo para que lo sepas.

-Ehm, espera un minuto ¿Mimi?-el joven tuvo que hacer una graciosa lucha para llamar su atención agitando sus brazos frente a ella.

Con esos tacones que ella usaba era más alta que el supuesto novio y no es que estuviera incómodo con su diferencia en alturas, pero había temor de que en algún descuido ella lo pisara igual que goma de mascar (lo cual también podía pasar si le molestaba demasiado). Además, siendo ella tan escandalosa, con una personalidad de que nadie más importaba en el mundo sino ella, ¿cuántas veces había intentado Izzy levantar la voz y fue completamente opacado por ella?

Al menos con la táctica de las manos logró llamar su atención.

-¿Qué es lo que quieres, Simón? Me estás interrumpiendo, eso no es portarse bien.

-Sí, pero yo quiero preguntar algo primero: ¿por qué tengo que estar castigado si no he hecho nada?- aunque nervioso por esa poderosa mirada femenina, adoptó una actitud más valiente.

El gusto por el novio imponente, que no se dejaba controlar por los caprichos de su novia, se fue al traste cuando de la nada la escuchó gritarle:

-¡Eres un gran idiota!

¿Lloraba? Sí, estaba llorando. Pasó de la novia enojada e imponente, a la frágil y llorona.

¡¿Y ahora qué había hecho?!

No dijo la gran cosa. Solo estaba preguntando...

¡¿Por qué se estaba sintiendo como que hizo algo mal?!

"¡Que alguien me ayude!"

-Hey, ¿Qué es todo ese escándalo?

-¡Ah! ¡Yamatto!- y de pronto, a la chica le brillaron sus ojos con un entusiasmo irreconocible, sus lágrimas parecían una broma con esa gran sonrisa con la que recibió al rubio.

Matt se acercó perezosamente mientras sorbía de un cubito de jugo de frutas tropicales, el uniforme era un desastre a comparación de como Izzy lo vio temprano por la mañana, igual que su cabello y una gran marca roja en su mejilla.

-¿Qué le pasó a tu hermosa cara, Yamatto?-preguntaba la castaña preocupada, y su mano se detuvo de tocarlo cuando recordó la presencia de Izzy.

Bueno, más bien Izzy se interpuso a propósito entre ellos para que se acordara.

El castaño aclaró su garganta mientras Mimi daba pasitos hacia atrás, algo decepcionada.

-Yamatto, no me digas que otra vez te botaron. SIEMPRE decepcionando a las CIENTOS de novias que has tenido.

Claro, fue un intento muy obvio para que la presente se diera cuenta del tipo de persona que era Matt. Él indudablemente era un buen amigo, pero cuando se trataba de chicas era un patán. Ahora le corroía una especie de celos, porque la chica de sus sueños parecía haber quedado prendada de ese rubio ¡lo típico que pasaba con cualquier chica que lo conocía!

"¿Y si termina prefiriendo a Matt?" terror es todo lo que le vino a la mente en caso de que pasara.

Matt frotó su mejilla marcada algo indiferente al respecto y miró hacia la pareja de nuevo: -¿Y ustedes? ¿Estaban teniendo una pelea de novios?

-¡Por supuesto! Eres un genio, Yamatto. Desearía que mi novio fuera así de consciente.

Izzy se dobló un poco, casi como haber recibido un gancho al hígado.

"Va a cambiarme por Matt"

-Izzy, ¿ya sabías que a tu novia la transfirieron a este colegio?

El nombrado saltó casi como si hubiera estado pisando sobre brasas calientes, sorprendiendo al rubio y de paso hizo enfadar a Mimi, la chica que no aprobaba su ignorancia.

-¿Te transfirieron? ¿Por qué? ¿Qué pasará con tu antiguo colegio?

Mimi se cruzó de brazos de nuevo con el mohín en su cara.

-Hmp, me había dicho que eras el genio de esta escuela, el más inteligente ¿por qué haces preguntas tan obvias? Si hubieras tenido la delicadeza de preguntarme antes, ya lo hubieras sabido.

Con la chica dándole la espalda como su gran resolución para darle explicaciones, Izzy titubeó con el sudor en su frente mientras Matt negaba con la cabeza y resoplaba.

-Tachikawa...

-¡Puedes decirme Mimi, ya te lo había dicho!

En serio, ¿cómo lograba transformar su humor en segundos? Izzy estaba confundido y hasta molesto por esa sonrisita entusiasta que aparecía en su cara cada vez que Matt le hablaba, ¿no era él el novio?

Yamatto asintió, todavía con su pereza en la cara. Al menos a él no parecía interesarle esa chica y eso are un pequeño alivio para Izzy... pequeño, porque sabía que ese rubio había salido con chicas a las que ni siquiera conocía, simplemente porque se lo pidieron.

-Sí, bueno... Mimi, no sé si ustedes ya tuvieron esta charla antes pero...-se frotó la cabeza mirando hacia el castaño pelirrojo cabizbajo y sudoroso. -...Izzy nunca ha tenido una novia. Él no sabe cómo debe tratarla ni lo que debe hacer, así que te pido que seas paciente con él.

-Si me lo pide así su valioso amigo, no puedo negarme.-la chica parecía resplandecer en entusiasmo; y así fue hasta que Matt se despidió para dejarles su momento a solas.

Entonces llevó sus manos a las caderas con su atención en el mudo novio.

-Bien...-le dijo de repente, -ya que Matt me lo ha pedido tan amablemente, voy a darte una oportunidad. Pasa que desde hoy voy a estudiar en esta escuela, por capricho de mis padres que quieren que pase más tiempo con mi novio querido...-no había emociones en sus palabras y eso era como un nuevo golpe a las ilusiones del chico. Sin embargo y como siempre, la chica ni siquiera parecía ser consciente de la autoestima dañada de su novio.

-¡Por tu culpa he perdido contacto con todas mis amigas! Así que te quedas aquí hasta que estés listo para pedirme disculpas por todo.

Con pasos apresurados ella se alejó e Izzy no pudo más que soltar un largo suspiro y dejarse vencer sobre el suelo, con su cuerpo recargado sobre la verja que delimitaba el techo. El viento fresco en su cara era el estimulante suficiente para recobrar la calma.

"Eso es Izzy... tienes que calmarte... ¿no es ella la chica de tus sueños? Aunque su personalidad es diferente a lo imaginado, tus sentimientos no pueden cambiar solamente por eso... nadie es perfecto... tienes que aprender a aceptarla si quieres continuar esta mentira" recitando aquellos pensamientos para darse fuerza para eso y lo que sea que viniera de aquí en adelante.

-¿Koshiro? ¿Q-Qué haces aquí?

El chico dio un salto en su lugar, con la paz mental totalmente deshecha por la voz de una chica que se aparecía enfrente. Aunque por fortuna no era Mimi.

La joven aunque tímida, se acercó con una breve sonrisa, acomodando sus largos cabellos color negro, y con esos ojos curiosos que le miraron a través de sus gafas.

-¡Mochizuki Meiko!

Ante el anuncio sorprendido de Izzy la chica emitió una risita más confiada. –Me alegra que me recuerdes. Puedes decirme Meiko o Mei, que es como todo mundo lo hace.

Mientras Izzy asentía un ruidoso rugido de su estómago lo delató, fue una enorme vergüenza porque lo hizo justo en el momento en que ella se sentaba a unos metros y abría la caja de su almuerzo.

La chica se quedó congelada y pensativa por unos segundos, y preguntó lo obvio: -Koshiro, ¿tienes hambre?

Izzy desvió su mirada con vergüenza y ella sonrió.

-¿Quieres un poco? La verdad es que yo casi no tengo hambre...

Los ojos del chico brillaron como un cachorro hambriento y apenas le extendió la caja se abalanzó para comer todo.

Anoche tampoco había cenado nada, con todas las emociones de su cita se olvidó de muchas cosas ¡hasta la tarea! Pero esa podría hacerla con dos o tres minutos antes de la próxima clase.

-Koshiro...

El otro apenas contestó, con lo atareado que estaba comiendo esa deliciosa comida. –Puedes decirme Izzy.-le dijo con sus mejillas hinchadas y rellenas.

-Eh... está bien... quería preguntar, ¿es cierto que tu novia es esa chica bonita que se acaba de transferir?

De pronto la comida era menos deliciosa y su garganta como un camino de púas para tragar.

Se había olvidado del gran problema en que estaba metido. Aunque ni siquiera podía encontrar una lógica en ser él el responsable de lo que pasó con Mimi, tampoco quería que su mentira terminara así de rápido. Lo peor era darse cuenta que ahora sus amigos no eran los únicos en saberlo ¡sino toda la escuela!

Iba a ser la burla de todos si se llegaba a descubrir esa gran mentira.

Para evitarlo tenía que disculparse y mantener a Mimi feliz...

-¿Koshiro, estás bien?

-Ehh, sí. Puedes decirme Izzy, ya te dije.

La chica de pronto con sus mejillas sonrojadas asintió, Izzy la vio danzar sus ojos hacia cualquier parte excepto donde él estaba, enrollando un mechón de cabello entre sus dedos su voz casi como un susurro le dijo: -Izzy... puedes devolverme después la caja del almuerzo... me voy... Nos veremos después en clases.

Izzy no pudo más que asentir y verla salir corriendo con la cara aún más roja. Meiko era una chica callada y tímida de su clase. Pocas veces hablaron pero sabía que era una buena persona.

Al menos gracias a su oportuna presencia no murió de hambre.

Ahora con nuevas energías iba a poder enfrentar ese nuevo reto: disculparse con Mimi y esperar que ella aceptara...

Eso sin contar a su posible nuevo rival amoroso...

-Espero que a Mimi en verdad no le guste Yamatto.-con un último suspiro para ponerse de pie, Izzy ni siquiera se había percatado que la chica de antes le espiaba con una gran sonrojo, sus manos empuñadas susurrando palabras para animarse a sí misma: "Puedes hacerlo. Todavía no es tarde para gustarle"

Continuará...


Una disculpa por las faltas de ortografía!

Y respecto al nuevo personaje introducido, los que se hayan visto Digimon Adventure Tri podrán recordarla bien. No es especialmente un personaje que me haya gustado mucho, pero es la única en la que pude pensar como "posible rival de amor", aunque aclaro que tampoco digo que sea pésimo este personaje... :D

Nos leemos después! Espero que no pase demasiado tiempo XD