Capítulo 12: Me gustas

Sasuke trataba de adivinar que había pasado en la torre del hokage, sabía que algo extraño pasaba. El lenguaje corporal de Sol le decía muchas cosas, desde un "Soy culpable" hasta un "Deja de verme". Caminaban en silencia, no porque estuvieran enfadados, sino porque no tenían mucho que decir.

- ¿hablaste apropiadamente con Sakura?

- Si – justo el tema que no quería tocar

- Quisiera saber qué pasa con ella, porque te alejas tanto

- La lastime reiteradas veces, cada vez que estoy con ella solo logro lastimarla

- ¿Lo haces apropósito o solo es por gusto?

- No lo sé, trate de matarla una vez

- ¿Y ella sigue enamorada de ti?, algo debió ver

- Estuvimos juntos

- ¿Se acostaron?

- Si

- ¿Y quisiste matarla?

- Fue antes de que pasara, tenía otro pensamiento

- No la veías atractiva antes

- No me refiero a eso

- Entonces explícate

Sin darse cuenta ya habían llegado al piso, la ayudo con las escaleras e ingresaron. Ella se sentó y espero la respuesta, le parecía raro que pueda hablar tan cómodamente con ella de eso, se sentía tranquilo a su lado. Nada comparado con Sakura, que la hacía sentir desesperado.

- Cuando tenía trece años me marché de la aldea con Orochimaru, él era un enemigo por decirlo así, busque fuerza para derrotar a mi hermano, en ese entonces no sabía nada de la historia. Orochimaru me ofreció poder y lo acepte sin importarme nada. Ese día en el cual me iba ella me confeso sus sentimientos para que yo me quedara, no supe que decirle, sabía que si me quedaba jamás podría vencer a Itachi. Me llenaría de sentimientos cursis y no lograría el objetivo que tenía en ese entonces – ella escuchaba atenta – siempre la trate mal, fui duro y hasta cruel con ella, poco a poco casi logre tratarla bien pero supe que estaba desviándome, por eso me fui. Después cuando la volví a ver, algo en mí se detuvo. Ella estaba cambiada, con más confianza en los ojos, pero mi sed de venganza era más fuerte, la quise matar, iba a hacerlo. Naruto y Kakashi me detuvieron

- ¿Kakashi?

- Era mi maestro, el junto con ellos trataron de traerme de vuelta. Solo fue hasta que Itachi me dijo la verdad, en que mi corazón se destruyó, porque los había lastimado sin razón alguna y cuando el raikage me dijo que Naruto se había arrodillado pidiendo que no me maten – su labio tembló – me sentí la persona más miserable del mundo, a pesar de todo el daño que les había hecho ellos nunca dejaron de creer en mí. Por eso siento esa culpa cada vez que los veo, no puedo mirar a Naruto a los ojos sin sentirme basura, no puedo estar al lado de Sakura sin sentirme un monstruo por lo que le hice. Cuando ella se entregó a mí, sentí que hacia bien, que con eso compensaba el daño que le hice pero en vez de eso, solo logre sentirme peor

- Ya veo – ella agacho la mirada – sentiste que la usaste

- Si – paso saliva – sentí que solo le agradecía y que después todo volvería a la normalidad pero en sus ojos vi que pedía algo más, que ella quería algo más y no podía dárselo

- ¿Por qué?

- Porque no me creo capaz de estar con ella por tanto tiempo, ella es inteligente, muy fuerte yo no tendría nada que ofrecerle

- ¿Cómo lo sabes?

- La vi en la guerra, ella se lució, como un médico, como una kunoichi, como una mujer. Yo jamás podría darle algo que ella ya es.

- Tal vez solo te quiere a ti

- Yo no soy nada, si sigo en libertad es solo porque ayude a dispersar el justu, no porque haya derrotado al enemigo, el que lo hizo fue Naruto

- La historia que él me conto fue diferente, tu ella y el eran los héroes.

- Naruto ha idealizado las cosas, yo sé que no hice nada por ellos.

- Lo poco que hayas hecho en ese momento para aquellos que te aman fue mucho Sasuke, así solo hayas estado ahí observando, para Naruto y Sakura fue como una gasolina para seguir luchando. No te menos precies

- Estas sobrevalorándome

- Solo resalto lo que me dijo Naruto, no me ha mentido cuando me dijo que eras especial, molesto e engreído. Pero también veo que eres voluble, incrédulo de ti. Date un poco más de crédito

- No lo creo

- Con respecto a Sakura, ella es una mujer preciosa, cualquier hombre se sentiría halagado de que ella le diga sus sentimientos, no digo que tú lo sientas, pero ponte a pensar, ¿Ella merece tu desamor? ¿Merece que la hayas hecho tu mujer para después decirle que no? Eso no es justo

- Fue un momento en que me deje llevar, no siento lo mismo que ella

- ¿Y cómo sabes que es lo que ella siente?

Se quedó pensando, ¿En verdad sabía que era lo Sakura sentía? Sabía que él le gustaba pero más allá no sabía que decir. Se sentía confundido, cansado. Vio que ella se acercaba, se sentaba a su lado.

- No te cierres a una idea, no permitas que nada oscuro se arremoline en ti. Si hay algo para Sakura, solo déjalo fluir

- Siento ganas de decirle gracias a cada momento, pedirle perdón y decirle que no volverá a pasar

- Eso es agradecimiento y culpa. Libérate de eso, ella no necesita tus gracias o perdón, ella necesita a Sasuke.

- No puedo dárselo, no sin saber que siento

- Entonces dile eso, si ella te quiere de verdad esperara lo necesario por ti

- ¿y si en el camino descubro que no siento nada por ella? ¿Qué es a otra persona a quien amo?

- Entonces esa será tu respuesta, por el momento, dile como en verdad te sientes, ella sabrá entender. ¿Hay otra persona? No lo sabia

- Tampoco lo sabía pero

- Se quedó callado, ¿Qué estaba haciendo? ¿Acaso estaba aceptando que le gustaba Sol? ¿Cómo era eso posible? A penas la conocía.

- ¿Pero?

- Creo que… - tenía que decírselo, ya no podía evadir o actuar como un niño – creo que me gustas

La vio quedarse callada, abrir y cerrar la boca. Mirar el piso y luego mirarlo, después vino la risa. No le parecía gracioso lo que pasaba pero ella se reía.

- No le encuentro la gracia – dijo levantándose molesto

- Sasuke acabas de decir que yo tal vez pueda gustarte, eso es lo gracioso

- ¿Te estas burlando?

- No – se calmó – ¿te das cuenta que estas confundiéndote más?

- ¿Por qué lo dices?

- A penas me conoces, tal vez hayamos congeniado o tal vez sentiste que porque no me tiraba a tus brazos diciéndote lo guapo que estas, yo podría ser diferente pero estas confundido. El que no me haya salido corazones de los ojos al verte no significa que tú me gustes

- No dije que yo te gustara, tu si me gustas

- Es porque no hice lo que todas hacen Sasuke, si me hubiera sonrojado tal vez me odiarais en este instante

- Eso no lo sabremos porque no lo hiciste

- Entonces no estás seguro de lo que sientes

- ¿Escuchaste cuando dije creo?

- Ok.. ok …cálmate, no empieces a sulfurarte

- Comienzas a ser una molestia

- Nadie te retiene Sasuke – señalo la puerta – puedes irte cuando quieras

- Está bien

Se iba a largar, iba a hacerlo pero se quedó quieto cerca a la puerta. No podía irse, algo se lo impedía. Giro y se quedó viéndola, ella tenía los ojos cerrados, tal vez le ardían. Recordó lo bien que se veía en esa ropa interior, la suavidad de su pierna, el sabor de sus labios. Le dio la espalda, no podía seguir imaginándose cosas, respiro un poco y trato de aclarar sus ideas.

- Entonces quieres que me dé una oportunidad con Sakura

- No me has entendido, primero aclara lo que sientes, después plantéate la idea de tener o no algo con ella.

- De acuerdo – miro el reloj – no has comido nada desde que te vi, es hora del almuerzo, debes comer

- No puedo cocinar, mis ojos arden – ella se levantó – creo que Naruto tenía ramen, iré a su piso a ver

- Iré contigo

- Puedo ir, veo algo

- Lo hare

No solo era por acompañarla, también quería ver el piso de Naruto, quería respirar el aroma del chico, jamás aceptara que lo había extrañado, claro que no a él, había extrañado esa alegría y energía desbordante, ese "Dattebayo" quería escucharlo y reírse internamente. La siguió y algo tembloroso ingreso cuando ella abrió, para sorpresa suya, todo estaba en completo orden, olía a limpio y eso era una sorpresa, Naruto no era ni ordenado ni limpio. La siguió y se detuvo cuando vio una foto que le llamo la atención, era la Hyuga y Naruto tomados de la mano sonrientes. Sintió algo, una pequeña punzada llamada "celos" él también quería una foto parecida con Sol o ¿Sakura? No con ella no, con ella no podría posar así. Sería muy vergonzoso. Escucho unos ruidos y vio como ella trataba de levantar todos los paquetes de ramen que había tirado.

- Demonios no vi bien

- Déjalos, los levantare – se agacho y con su única mano empezó a acomodarlos, cogió 3 paquetes y guardo el resto – llevaremos estos tres, el idiota no aprende, solo tiene ramen

- Es porque cuando estuve con él no lo deje comer ninguno, cocinaba a diario, cuando lo veas lo notaras

- Pronto lo vere

Vio que Sol tambaleaba un poco, tal vez el esfuerzo de tratar de ver, se acercó algo preocupado cuando la vio sostenerse de la pared.

- ¿Qué sucede? – dejo el ramen el mesa y la tomo del hombro

- Me siento algo mareada, creo que el esfuerzo de mantener los ojos abiertos está afectándome

- Deberías descansar, vamos a tu piso. Yo me encargo de los ramen

- No, debo hacerlo

- No es tan complicado, solo le pones agua y listo – la ayudo a moverse, luego volvería por el ramen, mucho mejor haría un kage bunshin

Se separó y realizo el kagebushin, ella lo vio y dio un salto. Miro a su otro yo con sorpresa y algo de desconcierto.

- ¿Qué sucede? ¿No habías visto esta técnica?

- No

- Naruto puede hacer cientos

- Si me lo dijo pero nunca la hizo, es realmente tu o solo un espejismo

- Soy yo

- ¿Puedo? – ella trato de tocarlo

- Si

Vio como algo dudosa se acercó a su otro yo y lo tocaba indecisa, cuando la sorpresa paso empezó a tocarlo, el cabello, el rostro, la nariz, la mejilla. Su otro yo no parecía incomodo, ella se acercó a olerlo ¡Lo estaba oliendo! Sin vergüenza ella bajo la mano hasta el pecho de su otro yo, coloco su rostro y cerró los ojos, al parecer quería escuchar su corazón, estaba poniéndose algo incómodo, su otro yo lo miro como preguntándole que hacer, él se acercó y le tomo la mano

- ¿Dudas que soy yo?

- Por Dios nunca pensé que pudieran hacer esto, es increíble – ella volvió a tocar el rostro de su otro yo

- ¿Lo es? – su otro yo había intervenido - ¿Es increíble?

- Por Dios – ella sonrió – también hablas, ¿Tienes conciencia propia o haces lo que él hace?

- Digamos que tengo conciencia propia, todo lo que escuche o haga cuando desaparezca mi yo principal lo absorberá

- Carajo, que increíble

Sasuke se sorprendió ante las palabras, en verdad ella estaba sorprendida. Cogió los paquetes de ramen y trato de acomodarlos en su brazo, sintió algo extraño en su cuerpo, al girar vio cómo su otro yo tenía acorralada a Sol contra la pared, estaba besándole el cuello y ella se sujetaba de su otro yo. Quiso gritar y mandarla al demonio pero ver esa escena no hizo más que dejarlo en shock, era el mismo haciendo eso pero a la vez no era él. Era como verse así mismo haciendo cosas pervertidas, su otro yo ágilmente llevo su mano hasta su cintura y empezó a delinearla, se sentía un extraño, como si se hubieran olvidado de él.

- ¿Deténganse? – grito, su otro yo y ella giraron a verla, su otro yo tenía el sharingan activado y estaba molesto – eres una pervertida – le grito

- Óyeme fuiste tú el que me arrincono, bueno el – señalo – que eres tú por cierto

- Llévala a su piso – grito y salió molesto

El kage bunshin sonrió de lado y la guio hasta el otro lugar, cuando ingreso su otro yo desapareció y el sintió de golpe todo lo que su otro yo había sentido. Tuvo que sostenerse de la pared, su cuerpo estaba muy excitado, el sudor apareció y respiro apresurado. Si eso no era gusto ¿Qué seria? Miro a la mujer, ella tenía los ojos cerrados y la espalada apoyada en la pared. Tal vez ella recordaba el sentimiento, se acercó lentamente y olio su cabello.

- ¿Sasuke? – ella susurro su nombre

- Uhm – solo pudo decir eso

- ¿Qué haces? – ella levanto su mano toco su cuello

- No puedo soportarlo – se apegó a ella e hizo lo mismo que había echo su otro yo, comenzó a besar el cuello

- Debemos detenernos

- No – sujeto su cintura – no esta vez

- No está bien, eres un niño

- Vete a la mierda

Dicho eso, el la levanto, la llevo hasta la cama en donde la había tenido hace horas, ella empezaba a replicar pero el activo su sharingan, hizo que lo viera y la ilusión de otro lugar apareció.

- ¿Dónde estamos?

- En un lugar especial

- Sasuke que…

No la dejo terminar, se recostó sobre ella y la beso de manera salvaje, la tomaría ahí, en ese genjutsu. En ese prado tranquilo, sabía que solo sería una ilusión, por ahora eso bastaba, después cuando ella este mejor lo haría de verdad. Se fue desvistiendo y ella forcejeaba un poco.

- No Sasuke yo

- Es una ilusión

- ¿Qué?

- Esto no está pasando de verdad

- Pero

- Es lo que pude hacer el sharingan, todo lo que pase aquí será una ilusión

- ¿Debo creerte?

- No me aprovecharía de ti, jamás

- Aun así

- Ya veras

La volvió a besar y ella termino cediendo, mientras su ropa se perdía, sentía que su cuerpo físico estaba por explotar, esta ilusión sería la mejor de toda su vida.


Kakashi maldijo mientras dejaba caer el documento que estaba revisando, estaba tan frustrado que sería capaz de cogerse a cualquier mujer que se le ponga al frente. No entendía la excitación exagerada que le producía estar cerca de ella, era increíble lo que podía causar el solo hecho de olerla. Maldijo su olfato desarrollado, maldijo a todo. Sasuke tal vez este con ella quien sabe que haciendo, la sangre le empezó a arder, sus músculos estaban tensos, necesitaba relajarse.

Giro para ver al joven Nara, estaba revisando unos documentos pero sentía que lo miraba de reojo, como tratando de averiguar que sucedía. Se sujetó del ventanal, no tenía caso quedarse encerrado tratando de relajarse, buscaría un escape, siempre lo hacía. La última vez fue hace mucho tiempo, tal vez después de la guerra, había acudido a desahogarse, a dejar que toda la adrenalina se disperse, ya habían pasado dos años, tal vez la abstinencia lo estaba enloqueciendo.

- ¿Puedo dejarte a cargo? – no lo vio, pero sabía que el joven lo miraba serio

- Claro, imagino que estas por explotar, ve a tomarte algo

- Mañana nos vemos, tal vez me tome el resto de la tarde y noche desahogarme

- Procura no matar a nadie

- Jamás

Salió rápido, camino lo más rápido que pudo. Realizo sus sellos y Pakkun apareció. El can lo miro atento, al parecer estaba esperando una orden o una galleta.

- Vigílala, quiero saber todo lo que pase.

- El Uchiha se dará cuenta que estoy cerca

- Sé que puedes eludirlo, además él no vive con ella.

- Está bien – Pakkun lo olio – hueles a ella y mucho

- Estuvimos muy juntos – se olio

- Se nota, ¿ya se aparearon?

- Pakkun – la respuesta lo molesto y lo excito

- Está bien, se nota que no, puedo sentir mucha frustración de tu parte, ve a buscar desahogo

- Estaré en el mismo lugar de aquella vez

- De acuerdo

El can desapareció y él lo imito, volvió a parecer a las afueras de Konoha, después de convertirse en alguien más, camino directo a una taberna. Al entrar el olor a cigarrillos y licor lo golpeo, habían muchas mujeres, podía escoger a la que más le atraía. Lamentablemente nadie se le parecía, al fondo una muchacha al parecer nueva estaba algo nerviosa mirando a los clientes, tenía el cabello oscuro, ojos marrones y cuerpo respetable. No se le parecía mucho a sol pero al menos el cabello era similar, se acercó sin vergüenza, al final y al cabo ellas estaban para eso.

- ¿Estas libre? – pregunto cambiando su voz

- Si señor – parecía muy mecánica, era nueva

- Lo quiero completo

- Claro

Ella camino directo a una cortina, el conocía el camino. La siguió y pudo escuchar algunos gemidos provenientes de otras habitaciones, ella lo guio hasta el final, cuando ingreso el lugar olía a rosas, genial, ahora tendría ese olor en todo el cuerpo. La mujer cerró la puerta y procedió con lo regular, abrió un cajón y saco muchos preservativos, una crema, pañuelos y vendas.

Era tan mecánico, tan usual. Se retiró la túnica de su transformación, después el pequeño polo de mallas y por último el pantalón, aquí no entraba a juego el "yo te desvestiré" nada de eso, aquí era todo mecánico, desnúdate y listo.

Vio como ella se retiraba la ropa sin ningún deseo sexual, como si se fuera a duchar, el camino directo a la cama y se sentó.

La ropa interior de la muchacha era seductora, de encaje. Ella se acercó y se arrodillo, con un movimiento de cabeza ella le indico que se levantara un poco, tampoco eran necesarias las palabras. El entendió y dejo que le quitaran la ropa interior, para variar su miembro estaba laxo, ¿Qué demonios? Hace un rato estaba tan despierto queriendo destrozar sus pantalones y ahora estaba reprimido, tal vez sabía que no era ella.

La muchacha unto crema en su mano y empezó a acariciarlo, poco a poco se vio obligado a cerrar los ojos e imaginar que era Sol la que lo tocaba, porque su miembro no quería colaborar, el simple hecho de verla sonreír en su mente activo todo su cuerpo, empezó a reaccionar y la muchacha comenzó su trabajo, sintió la humedad de la boca que besaba su parte varonil, pero en su mente solo estaba ella, besándolo, acariciándolo.

En su arranque de excitación, cogió del cabello a la muchacha controlando su fuerza y la tiro boca abajo en la cama, el mantenía los ojos cerrados, acaricio el trasero y retiro la ropa interior.

En su mente era Sol la que estaba en esa posición esperando por él, se colocó el preservativo con los ojos cerrados y la penetro sin miramientos o aviso. Escucho un gemido seco y se movió rápido y fuerte, conforme se movía, sus manos apretaron el trasero, su respiración se hizo agitada, su corazón bombeo más sangre.

En su imaginación era Sol la que gemía diciendo su nombre, ella se levantó y se sentó sobre él, sus caderas se movieron lento y su boca beso su cuello. La vio sonreírle y pedirle más, entonces en su loca imagen ella le mordía el cuello, lo mordía con fuerza. No resistió mas y termino, dejo que un gemido fuerte salga y la imagen se distorsione, al abrirlos vio el lugar, estaba de vuelta.

Vio que la muchacha estaba sobre él, ¿En qué momento ella se había soltado de su agarre? La muchacha tenía las mejillas rosadas y una sonrisa extraña.

La empujo un poco y busco una toalla, quería darse una ducha, ella pareció entender y le señalo el baño, al entrar cerró la puerta y se apoyó en esta. Quería deshacer la transformación y dejarse caer pero se golpeó mentalmente, abrió el grifo de la ducha y procedió a limpiar su cuerpo, retiro con cuidado el preservativo, demonios había demasiado, tanto tiempo aguantándose, aunque su mano le servía a veces.

Lavo todo su cuerpo y al lavar su cuello dio un salto, ¿Qué carajos? Se acercó al espejo y vio la marca de unos dientes, la maldita lo había mordido, ella se había atrevido. Maldiciéndose deshizo la transformación, la marca seguía en su cuerpo original, tal vez se había descuidado. ¿Cómo era posible? Volvió a realizar la transformación y agradeció que usara mascara en su forma original, al menos nadie lo vería.

Salió molesto de la ducha, la muchacha estaba sobre la cama esperándolo, porque había pedido el servicio completo. Pero ahora no quería nada.

- Me mordiste – le dijo señalando su cuello

- Lo lamento, fue la emoción, es que ud.

- Calla – se empezó a vestir – maldición

- Lo siento, puede llamar al de cuerpo de médicos para que lo borre

No – se terminó de vestir

- Aún no termina mi servicio

- Se acabó – le entregó dinero – quédate con el cambio

No espero respuesta y salió, camino rápido y el aire frio lo recibió. Espero un poco para concentrar su chacra y desaparecer, apareció en un bar de la aldea, ahora le apetecía un trago. Aun seguía transformado, el cantinero le entrego una cerveza, ya lo conocía.

En silencio bebió poco a poco el líquido amargo, en cierta forma había tirado algo de frustración pero seguía deseándola. ¿Qué rayos le pasaba? Él no era de esos tipos que se obsesionan con algo o alguien, él era un hombre centrado, desinteresado en las vanidades, pero desde hace poco algo le estaba pasando, algo en él estaba cambiando, sentía un vacío raro, como si algo le faltara, como si viviera incompleto.

Tal vez el ver como los demás seguían con su vida lo estaba marcando, sus estudiantes estaban a punto de volverse adultos, Naruto estaba comprometido, quien lo creería, Sakura estaba casi en un relación con Sasuke que ahora se había vuelto tan turbia por la llegada de Sol. ¿Y él? Era Hokage, que disfrutaba de la lectura pornográfica y de visitar cada cierto tiempo los mundos bajos, porque después de todo tenia necesidades que cubrir.

Sol era un misterio, un enigma, una belleza. Dejo la jarra a un lado, se le había terminado. Nunca pensó estar tan enganchado de una mujer, de una que ya tenía un hijo. Ni siquiera habían compartido algo especial, solo unos besos y nada más. ¿Por qué le gustaba tanto? ¿Qué tenía ella que lo volvía loco? Y había notado que no solo el giraba a verla, muchos jonnin movían la cabeza siguiendo su caminar, los malditos Uchihas siempre teniendo las miradas, al contrario de Obito, él era invisible.

Rio un poco, su amigo era muy parecido a Naruto, tal vez si estuviese vivo ahora tendría hijos, seria hokage y su rostro estaría en la montaña. Pero la historia era otra, él estaba muerto.

- ¿Qué te trae por aquí? – reconoció la voz

- Lo mismo pregunto Tenzo, pensé que estabas vigilando a Orochimaru

- Cambio de turno – claro que él lo había reconocido - ¿Por qué estás tan histérico? Será por cierta mujer de ojos embrujantés y cuerpo de infarto?

- ¿Qué? – se hizo el inocente - ¿de dónde sacas eso?

- Los informantes, dicen que estas histérico por una Uchiha

- Habladurías

- Todo ese asunto es sorprendente pero ¿Es verdad que el mocoso también está detrás?

- No sé qué chismes te contaron

- Me dijeron que el Hokage estaba perdiendo los papales porque el Uchiha llego para quitarle a la mujer, parece un triángulo amoroso

- Demonios – pidió otra cerveza – deberían trabajar de escritores

- Eso mismo dije, jamás creería que el Hokage Hatake Kakashi se prestara para esas cosas, jamás competiría con un ex estudiante por algo ¿O me equivoco?

- No te equivocas, Sasuke y ella pueden hacer lo que quieran, tengo una aldea que dirigir

- Así me gusta

Bebió todo de golpe, no podía creer que ya se estén creando habladurías de la situación. ¿En qué momento paso a ser el centro de toda crítica o chisme? Ahora ya no hablaban bien de él, ahora él era el protagonista de una novela infantil. Sasuke y Sol se podían ir al carajo, se alejaría, por su bien y por el bien de salud mental. Iba a pedir otra cerveza cuando Pakun apareció tirando de su pantalón, lo cargo y cubrió para que no lo reconozcan.

- Tengo noticias – el perro se escabullo y llego al hombro – ellos estaban quietos en la cama

- ¿Qué? – trato de no exaltarse

- Parece que estaban en tipo de genjutsu, no notaron que entre y los olí. Parece que el muchacho la indujo a uno, solo vi sus expresiones, estaban agitados

- Maldicion – quiso levantarse

- iba a despertarlos pero ella disperso el genjutsu, salí rápido y note como ella revisaba su cuerpo y como el respiraba agitado

- ¿Qué sucedió? – trataba de imaginar porque Sasuke la había introducido a un genjutsu

- No lo podría explicar, después ella dijo "No lo vuelvas a hacer o te matare", el simplemente la miro y sonrió de lado, nunca lo había visto sonreír, su olor me daba a entender que estaban apareándose

La cerveza que estaba bebiendo para disimular salió de su boca, Tenzo lo miro preocupado, tosió un poco y escucho el puf que indicaba que Pakun había desaparecido. Recibió el pañuelo que su ex compañero anbu le entregaba.

- ¿Qué fue eso?

- Nada – se secó y sus puños de crujieron - ¿Qué te parece otra misión?

- ¿Y Orochimaru?

- Déjalo, encontrare a alguien mas

- ¿De qué se trata?

- Matar a Sasuke


Minutos antes:

Sol sintió como las caderas del mocoso se pegaban a las suyas, pudo sentir la erección sobre su parte intima, tuvo un escalofrió, esa no era una ilusión, no podía serlo. Era tan real, toco el cabello del mocoso, sintió la respiración del muchacho en su cuello, la mano traviesa acariciando su espalda, ya no tenía su camiseta, se la había casi arrancado, sintió que el desabrochaba su sujetador, después el besaba su hombro, dejaba besos a lo largo de su pecho hasta que llego a sus senos. Los succionó sin vergüenza, ella trato de alejarlo pero solo consiguió que él se pegue más a ella, el movió sus caderas, su cuerpo reacciono, "Por Dios" era demasiado, como ponerle agua en medio del desierto.

Sus piernas estaban abiertas recibiéndolo, a cada succión su cuerpo se contraía, él era salvaje, alocado. Al tratar de levantarse poso sus manos sobre los hombros del chico, él estaba casi desnudo, solo tenía su bóxer puesto y santa madre, su cuerpo era un pecado, trabajado, marcado. A pesar de ser tan joven tenía todo muy bien resaltado, nada que podría criticar.

- Déjate llevar – escucho, al mirarlo pudo ver sus ojos rojos

- No es una ilusión

- Lo es

Dicho eso, el la recostó y siguió besándola, poco a poco fue cayendo en ese atractivo momento, sus manos empezaron a recorrer su espalda, noto cicatrices. El seguía moviendo sus caderas, simulando la penetración, que excitante era. Se sentía una depravada, una cualquiera. El subió rostro, pego su frente con la suya y sintió la mano del chico bajándole los pantalones, iba a replicar pero vio el vendaje de su otro brazo, solo había un muñón discreto, eso no le quitaba lo atractivo. Él se agacho como ocultando esa vista, ella lo olio, olía increíblemente bien, se animó a besar el cuello, sintió como la piel del muchacho se erizaba, bajo un poco más, vio una marca, algo oscuro, ¿Qué seria? Uso su dedo para trazarla, el muchacho reacciono y se enderezo.

- ¿Qué es eso?

- Nada que te importe

Iba a mandarlo al carajo pero él de un tirón se retiró el bóxer, cerró los ojos automáticamente, no quería verlo, así se trate de una supuesta ilusión, no se atrevería.

- ¿Es ahora que te pones tímida?

- Vete al diablo – lo empujo – vístete

- No, no voy a detenerme

Y no lo hizo, dio un salto cuando sintió la punta del pene del mocoso sobre su vientre. Estaba muy caliente, hirviendo. Sintió que le abrían las piernas, quiso cerrarlas. Él se recostó sobre ella, beso su cuello. Sus mejillas, sus labios, regreso a su cuello, el trataba de calmarla y convencerla. Esto era real, no era una maldita ilusión, era muy real. A cada caricia ella iba aflojando las piernas, el no haber tenido a un hombre sobre ella en mucho tiempo estaba jugando en su contra, el rostro de Kakashi apareció en su mente, esa escena en donde la tenía contra un árbol hizo que sus piernas se abran automáticamente, no le podía estar pasando eso, tenía a otro sobre ella y el maldito aparecía en su mente.

- No es real – se dijo en voz alta

- Veras que este genjutsu será lo que haremos en verdad si me dejas

Dicho eso la penetro, sintió un dolor agudo seguido de una sorpresa. Eso se sintió muy real, era demasiado real. Él se había quedado quieto, respirando agitado, después empezó a moverse, sintió la dureza y longitud del chico, santo Dios grito mentalmente, era intenso, escuchó como el jadeaba en su cuello, como conteniendo los gemidos, con un solo brazo estaba sosteniendo su cuerpo para no aplastarla mientras le hacia el amor, ¿Qué? No, tenía que detener eso, no era correcto, él era un niño, bueno no tan niño pero ella era una mujer mayor, además ella no estaba enamorada de él y el tampoco. No era correcto, no debían ni imaginar eso. Aunque jadeando por las embestidas profundas, logro levantar sus manos, las unió e hizo lo que vio hace poco, se concentró.

- me gustas – dijo el moviéndose más rápido, ella casi afloja sus manos al escucharlo, se llenó de fuerza

- Kai – grito y el la miro

Una luz apareció y cerró sus ojos, cuando lo volvió a abrir, observo el techo algo distorsionado, se levantó de golpe y toco su pecho, tenía la ropa en su lugar, todo su ropa estaba en su lugar. Giro y vio a Sasuke recostado al otro lado de la cama, tenía su brazo cubriendo sus ojos, respiraba agitado, sudaba.

- ¿Por qué? – él se levantó, seguía respirando agitado - ¿Por qué hiciste eso?

- No lo vuelvas a hacer o te matare

Vio la sonrisa del chico, así que no había mentido, fue una ilusión pero lo había sentido tan real, tan pecaminosa. Logro pararse y caminar al baño, no podía ver mucho todavía, pero en el genjutsu veía muy bien. Uso el excusado y al momento de limpiarse noto la excitación, estaba húmeda, lista para recibirlo. Se maldijo y limpio, él se había pasado, ella se lo había permitido. Maldito mocoso, lo golpearía si tuviera la fuerza. ¿Ella podría hacer eso? Se lavó el rostro sin importarle el ungüento que tenía, estaba furiosa, al secarse trato de controlarse, salió y ya no lo vio en la cama. Lo busco, estaba en la cocina encendiéndola, tal vez pondría a hervir agua para el ramen.

- Sentí a alguien o algo – en un momento se sintió observada

- Deben ser los anbus pero solo vieron que estábamos en la cama recostados

- Iría presa por pedofilia

- No soy un niño, creo que ya te lo deje claro

- Vete al diablo Sasuke – quito las tapas a los tachos de ramen – iré por Haki

- Iré yo

- Te equivocas soy madre, iré yo

- No puedes caminar mucho, tu chacra está débil y estas algo mareada

- ¿Cómo lo sabes?

- Después de un genjutsu pasa eso

- Tengo que aprender a hacer eso, no puedo dejar que lo hagas otra vez

- Lleva muchos años de entrenamiento pero saliste rápido ¿Quién te enseño a salir?

- Vi lo que hiciste aquella vez, solo imite los pasos

- Debo darte crédito

- Cretino

Llego a la sala y se dejó caer en el mueble, se sentía algo mareada y su cabeza le dolía. No era justo lo que estaba haciendo, hace poco Kakashi le había dicho que la deseaba y ella también lo hacía. Pero este mocoso había hecho eso y ella le había permitido dicho acto, ¿Por qué se comportaba así? La idea de tener a dos hombres pretendiéndola la estaba volviendo una perra sin criterio, no podía seguir con ese juego de mocosos, estaba entrando en un terreno muy peligroso, demasiado peligroso. Eso tenía que terminar de una vez.

- Sasuke – lo llamo, el apareció – lo que paso hoy, no volverá a ocurrir ni en una ilusión o en la vida real, está muy mal

- ¿Por qué según tu tengo menos años?

- Por eso y no es según yo, en mi mundo tengo 30 años

- No me importa

- ¿Qué quieres conseguir? ¿Qué quieres saber? – lo miro – apenas nos conocemos, no creo ser tu tipo

- ¿Crees saber sobre mis sentimientos o gustos?

- Eso no quiere decir que a toda mujer que no te regala una sonrisa te le tiras encima

- No, no soy tan fácil

- ¿Perdón? – acaso le había dicho fácil de forma sutil

- No es sencillo tener mi atención

- Yo no te estoy tomando atención si me preguntas

- Lo haces, tu cuerpo no miente

- Eso no quiere decir que sienta algo por ti, solo puede ser puro sexo

- Estoy de acuerdo con eso, no quiero nada que involucre sentimientos

- Entonces busca a una zorra de por ahí

- No gracias, te prefiero

- No soy una zorra – le grito

- No pareces convencida de eso

- Ya basta – se levantó – te diré esto una sola maldita vez, esto no volverá a pasar, si quieres sexo, busca a Sakura ella aceptara muy feliz

Vio como el cambiaba su mirada altanera por una seria, una miraba que hubiera asustado a cualquiera pero no a ella.

- No la metas en esto

- La meto porque es a ella a quien buscas

- No sabes de que hablas

- Se lo que digo Sasuke

- No creas saber lo que siento, ya me estoy hartando de que crean saber lo que me pasa

- Pues entonces ¿Qué haces aquí? Solo vienes por el sexo

- Puede ser

Lo golpeo, le dio una bofetada tan fuerte que hasta su mano le dolió, el volvio a girar el rostro para verla, ahora su otro ojo se había descubierto, este era diferente, parecía un remolino ¿Qué rayos era eso? Vio como el mordió su labio, como controlaba su mano.

- Maldito malcriado – lo siguió viendo fijamente, no bajaría la mirada

- No vuelvas a golpearme – su voz era de terror pero poco le importo

- Lo volveré a hacer si vuelves a ofenderme de esa forma, no soy ella para quedarme callada o llorando

- No la metas en esto – le grito

Ahora si sintió un pequeño miedo, el camino acercándose tanto a ella que automáticamente su cuerpo se puso tenso, como listo para recibir un ataque.

- No me provoques entonces – le dio la espalda y camino a la puerta – lárgate, ya colmaste mi paciencia por hoy

- ¿Ese tu mejor ataque? – el seguía en el mismo lugar

- Vete Sasuke, esto se acabo

- ¿Qué se acabó?

- Esta cosa absurda

- ¿Qué es lo absurdo? ¿Qué me deseas y no lo quieres aceptar?

- Maldito engreído, no es así – tarto de abrir la puerta pero él estaba sujetando su mano

- Lo pudo sentir, me deseas

- No

- Si lo haces – su mano subió hasta su hombro – te molesta saber que deseas a un mocoso sobre ti

- Detente o te golpearé otra vez

- ¿Así? – él se acercó a sus labios – te darás cuenta de lo que digo cuando estés sobre mi besándome

- Ya basta – lo empujo – no te deseo, estas equivocado, eres un engreído que lo cree saber todo

- Tu eres la ciega y no porque ahora no puedas verlo

- Contare hasta cinco Sasuke, vete

- ¿O qué?

- Llamare a Kakashi – el cambio su mirada – él te echará

- Podemos hacer un trio, no me importaría

Esta vez no fue una bofetada, ahora fue un puño el que choco con el perfecto rostro del chico, al parecer él no se esperaba un puño, le quito el balance y lo aprovecho para sujetarle las solapas de la ropa, lo puso a su altura, tenía una rabia contenida.

- Vas a disculparte maldito

- Jamás – vio que el la miraba raro y que su ojo se tornaba rojo – ¿tanto te dolió? Kakashi busca lo mismo que yo, solo sexo

- Mocoso

No sabía como pero tuvo la suficiente fuerza para levantarlo abrir la puerta y sacarlo como un saco de papas, cerró la puerta tan fuerte que los cuadros que estaban colgados cayeron rompiéndose. Respiro agitada mientras sus manos temblaban, algo en ella le decía que hiciera algo con ellas. La dejo hacer, se movieron rápido, era algo que había visto en Naruto, como si fuera a pelear.

El pitido de la tetera la detuvo, camino rápido a la cocina y la apago, miro a la ventana y vio su reflejo algo distorsionado, vio sus ojos muy rojos. Corrió al baño y vio el espejo, sus dos ojos ahora lucian como el de Sasuke, ¿Era eso el sharingan? Se quedó mirándolos un rato, no entendía como habían cambiado. Tal vez el estar molesta, la furia. Sasuke se había pasado, se había excedido, el maldito mocoso era un idiota, un verdadero idiota, pero no podía negar que sintió algo cuando estaba en el genjutsu, había sentido el deseo de estar sobre él.