Capitulo 13: Sarada uchiha

- ¿Estas bromeando no es así? – Tenzo tenía a mitad de camino su bebida

- ¿tú crees? – kakashi tenía la vista fija en su jarra – Tal vez si o tal vez no

- Kakashi – bajo la voz – sé que eres mi sempai, te tengo respeto, por ese respeto por favor, ordena tus ideas, estas actuando peor que Naruto

Tal vez el hecho de escuchar eso lo hizo reaccionar, fue como haber sido mojado con agua muy helada. El tenía razón, estaba perdiendo la cabeza, dejando de lado sus principios y valores. Todo por nada.

- Tienes razón, debo enfocarme

- No digo que tengas derecho a enamorarte, es algo natural y según lo que he escuchado esa mujer es una belleza, pero si enamorarte de ella te va a volver alguien que no eres, es mejor alejarse. Además, el muchacho está detrás suyo, es su juventud versus tu experiencia. ¿Estás dispuesto a pelear con Sasuke por ella?

- No – y era verdad, jamás pelearía por una mujer y mucho menos con su ex alumno – ya te dije ellos pueden hacer lo que quieran, lo que salió de mi boca fue solo una broma.

- Voy a creerte Kakashi, la aldea espera mucho de ti

- Ese es el problema, si hago algo mal me condenaran, porque se han acostumbrado a que todo me salga bien

- Eres un genio después de todo

- En ciertos aspecto soy solo un hombre confundido

- ¿Para que estaría yo entonces? No tengo mucha experiencia en ese tema pero sé que cuando algo te cambia para mal, es mejor alejarse

- Ella no me está cambiando, en sí, ni siquiera nos hemos conocido bien, solo sé que algo no está bien conmigo

- Ordena tus ideas – levantó su jarra – salud

- Salud

Y eso es lo que haría, ordenaría todo y pondría un alto a cualquier pensamiento loco que aparezca. Ya estaba empezando a molestarlo sentirse de esa forma. Tan perdido por nada.


Pasaron alrededor de ocho días desde lo sucedido, Sol había tenido una recuperación favorable y ahora ya podía ver mejor, bueno en comparación a lo de antes diría que podía enfocar algo más claro. Haki la había ayudado mucho en cuanto a los quehaceres del hogar y Naruto quien había regresado de su misión y casi había vuelto loco con lo que paso, había ayudado también. Desde ese día Sol evito rotundamente cruzarse con Sasuke o Kakashi, lo había conseguido. El mocoso tampoco había intentado verla, al parecer el enfado duraría.

Ella acudió al hospital en ocasiones para una revisión y tampoco la había atendido Sakura, eso le parecía genial. No quería saber nada de ellos, por su bien mental. Muy temprano había recibido un mensaje de un anbu en donde le pedían acercarse a la torre Hokage, tenían un anuncio importante para ella. A regañadientes se dirigió a la torre después de dejar a Haki, sus manos temblaban, lo que menos quería era toparse con el Hokage.

Después de subir los escalones, el anbu la condujo, ya se estaba acostumbrando a la compañía de estos ninjas. Vio a una mujer anciana en la puerta, tenía la mirada fija en ella, le pareció conocida, la había visto en algún lugar.

- Buenos días – saludo porque al tratarse de un anciano, era mejor quedar bien

- Buen día – cuando escucho la voz su cuerpo se tensó, era la misma voz de aquella vez – Utatane Koharu

- Sol Harry, perdón – estiro la mano – Sol Uchiha

La anciana vio la mano pero no la acepto, ella espero un tiempo y después retrocedió, la sangre le hervía, esa mujer había calificado a su hijo de bastardo, sin embargo ella le ofrecía la mano por cordialidad. Pero ella se negó a recibirla, encima la miraba de pies a cabeza. Revisaba su vestimenta, ella no tenía nada provocativo, solo una camiseta que tenía un estampado de remolino que Naruto le regalo, un pantalón que llegaba a sus rodillas de color verde oscuro y estaba usando sus botines, no se acostumbraba a las sandalias.

- ¿Qué haces portando el símbolo Uzumaki cuando eres Uchiha? – la anciana la miro con altanería

- ¿Símbolo Uzumaki? – trato de imaginar que quería decir con eso – Me la regalo Naruto

- Ya veo, ni siquiera conoces los símbolos que representan a cada clan, tu perteneces a los Uchiha, ese el símbolo que debes portar a no ser que lo desprecies

- No lo haga señora, no cuento con ropa que tenga el símbolo que menciona, no sabía que tenía que usarlo

- Tu hijo – sintió ira en sus palabras – acude a la academia con una mochila que tiene el símbolo del Clan Hyuga, nada de Uchiha, tienes suerte de caerle bien al Hiashi, de otro modo ya hubiera repudiado dicho acto

- El señor hyuga fue muy amable en obsequiarle esa maleta a mi hijo, lamento que a Ud. no le guste la idea

- No se trata de que me guste o no, se trata de reglas, normas, cosas que pareces ignorar, sé que no eres de esta aldea pero en el tiempo que ha transcurrido desde tu llegada pudiste averiguar, ¿Qué has estado haciendo? Según me dijeron solo perdiendo el tiempo con líos amorosos

- Señora no es…

- No me interrumpas ¿No sabes respetar a tus mayores? – se mordió la lengua, paso saliva – en vez de dedicarte a meter a tu piso a Sasuke Uchiha debiste utilizar ese tiempo en estudiar la historia y buenos modales de la aldea

Sus manos temblaron, la anciana estaba dándole una reprimenda como lo hacía su abuela, en parte ella tenía razón. En todo ese tiempo se había dedicado a meterse en líos con el mocoso y Kakashi, no había hecho nada productivo.

- Tus padres eran personas muy apegadas a la reglas, conservadores, estas dejando por los suelos su reputación

- Lamento que mi comportamiento ofenda a su persona – volvió a morderse la lengua

- No se trata que me ofenda, aprende a comportarte y vístete como una represéntate de un clan poderoso como los uchiha, que vergüenza

- Creo que fue suficiente – giro para ver como Kakashi las miraba – pasen por favor

Entro y miro a varias personas adentro, entre ellos estaba Sasuke. Evitándolo tanto tiempo y ahora lo tenía ahí mirándola fijamente. Nunca se había sentido tan observada, tan estudiada.

- Esta reunión es para informarte que con autorización del líder del Clan Uchiha, Sasuke, se procedió a revisar todos los documentos correspondientes a tu familia. Como se había previsto tus padres poseen un arca de bienes que por ser hija legítima te corresponden, también se encontró tu registro de nacimiento el cual establece que tienes veinte años de edad y que naciste el 10 de diciembre. Ahora procederemos a leer los datos del registro de nacimiento que lleva tu verdadero nombre

- Momento – recibió la mirada asesina de la anciana – perdón por interrumpirlo Hokage-sama – agrego – mi abuela, bueno madre tengo entendido realizo un jutsu para borrar esos recuerdos, no veo el caso de volvérmelos a poner si ella creyó que me lastimarían, por favor le pido no leer ese documento, no deseo saber nada de eso, quiero tener una nueva vida desde ahora, siendo Uchiha como mis padres. Por favor – agacho la cabeza

- Sus términos me parecen correctos – la voz seria de Sasuke le erizo la piel – no se leerá

- ¿No sientes curiosidad de saber cuál es tu verdadero nombre? – Esta vez kakashi hablo, levanto la mirada

- No Hokaghe-sama, no tiene caso saberlo, soy Sol Harr… Uchiha y me quedare con eso

- Está bien, pasando a otro tema, se procederá a habilitar la casa de tus padres, podrás mudarte dentro de unos meses

- Lamento interrumpirlo otra vez – miro de reojo a la anciana – no deseo vivir en un lugar donde se derramo sangre, además en cierta forma me he acostumbrado a vivir frente a Naruto

- De acuerdo ¿Qué se hará con esa casa?

- Lo pensare con calma

- Otro tema es tu nombramiento oficial como una Uchiha, claro también compete a tu hijo. Dentro de dos días pasaras al registro junto con él y se procederá a inscribirte como una uchiha y habitante de Konoha. Designaré a tres anbus para se encarguen de ingresar a la casa de tus padres y recoger las pertenencias que puedan servirte, ropa y otras cosas. ¿Alguna duda?

- No señor

- Bien, otro tema – sintió la tensión y apuro de Kakashi, al parecer el tampoco tenía deseos de verla, sintió una punzada en su pecho. Se lo merecía – los médicos revisaron las formulas y me entregaron esta medicina que ayudara a la mejora de tu vista, también servirá para cuando uses tu sharingan hasta que te acostumbres, se recomiendo que la uses desde ahora y claro tu hijo también puede usarla.

- Si señor

- Veras resultados después de unos días, esas fueron las recomendaciones de los médicos, por otro lado tu entrenamiento con Kurenai -sensei empezara desde mañana, se te ha calificado de peligrosa e inestable, por lo tanto ella se encargara de ayudarte con lo correspondiente a los genjutsus y Maito Gai te apoyara con el Taijutsu, Sasuke se encargara de lo correspondiente al sharingan ¿Alguna duda?

- No señor – hubo un silencio incomodo, tal vez ellos esperaban algo diferente

- Con respecto a tu hijo – miro al Hokage – seguirá asistiendo a la academia, pronto habrá una ceremonia de graduación de genis, habiendo estado poco tiempo en la academia no le otorgaba el derecho de participar pero Iruka sensei lo ha recomendado dadas sus habilidades y notas satisfactorias, lo ha catalogado de un genio. Al volverse un genin el podrá participar de misiones acompañado de un jonin y dos niños más que bordearan su edad, ¿Estás de acuerdo con se convierta en un ninja?

- No estoy segura, no he charlado con el sobre ese asunto

- La ceremonia será dentro poco, envía tu respuesta lo antes posible a Iruka ¿Alguna duda?

- No señor, bueno si – dudo en hablar - ¿Yo podre ser una Kunoichi?

La anciana la miro, se sintió observada otra vez, tal vez a su edad ya sea imposible.

- No estamos seguros, tendrías que pasar por muchas pruebas y revisiones. Tienes veinte años, puedes hacerlo, dependerá de ti, siendo una Uchiha no creo que tengas problemas, convérsalo con el líder de tu clan

- Está bien señor

- Otra cosa – volvió a sentir tensión – la próxima vez que se arme un alboroto por causa tuya, serás castigada como cualquier habitante de la aldea, evita meterte en problemas.

- Lamento si mi comportamiento ha causado daños

- ¿Algo más que quieran agregar los consejeros?

- Yo si – la anciana se paró – como ya te lo dije, espero no verte vistiendo ropa de diferentes clanes, compórtate como una dama y eso los incluye a ustedes – vio que Kakashi y Sasuke miraron a la anciana – parecen perros en celo detrás de ella, el Hokage debe estar centrado con problemas de aldea y no vigilando a una mujer, al igual que el líder del clan, metiéndose al piso de una dama soltera, los principios de Konoha han sido establecidos desde hace mucho

- Señora – Sasuke se levantó y sintió un aire frio – ella no ha hecho nada inmoral, he estado con ella por motivos de charla y control de su sharingan, no se atreva a decir que pudo haber pasado más, ¿Sucedió algo entre nosotros Sol? – el la miro

- Que se supone que tenía que decir, ¿si paso algo en un genjutsu? Paso saliva, porque Sasuke le hacía esto.

- No Sasuke – susurro, quería largarse

- Como ve nosotros no hemos hecho nada que amerite que Ud cuestione la honra de un miembro de mi clan, las habladurías me importante tanto como su punto de vista

- Muchacho altanero – la anciana se sulfuro – Kakashi dile algo

- Sasuke contrólate

- Si se ofende a un miembro de mi clan reaccionare, no me importa quien sea, además no entiendo de dónde saca esa frase de perros en celo ¿Acaso quieres emparejarte con ella?

- No – la respuesta tan seca de Kakashi la decepciono en parte, entonces Sasuke tenía razón, Kakashi solo quería sexo y ella muy feliz había abierto las piernas

- Lo vez – el mocoso la miro – te lo dije, entonces queda claro que esa frase no es para nosotros

Otra vez silencio, no entendía porque tenía deseos de llorar, como una mocosa la cual había descubierto que su crush no quería nada con ella. Fantástico, ahora había quedado como una mujer fácil.

- Que así sea – la anciana la miro – permiso

Escucho que la puerta se cerró, poco a poco los demás hombre se fueron retirando, ahora solo estaban los tres, estaba controlando el deseo de irse sin decir nada.

- ¿algo más Hokage? – no quería verlo

- Tengo unos puntos que hablaremos a solas, Sasuke por favor nos permites

- Si el líder de mi clan lo acepta, hablare con ud. a solas – miro a Sasuke, el sonrió de lado, tal vez porque se burlaba o porque estaba aceptando, él se acercó, se agacho y le hablo al oído

- No lo dejes así, se ve que tiene algo que decirte, le prometí que cuando termináramos con lo formal, los dejaría hablando solos – era lo mismo que ella le había dicho aquella vez en el hospital – se nota que necesita hablar contigo

Se puso derecho y se despidió del Hokage, lo vio salir con una sonrisa triunfante. El maldito mocoso se había vengado de ella. La puerta se cerró y respiro pesadamente, ¿Qué quería decirle kakashi? Vio como él se quitaba ese gorro extraño, se acomodaba su cabello y la miraba atento. Paso saliva, respiro profundo y espero. Nada, ni una palabra. Tal vez él estaba esperando que ella le diga algo, pero no sabía que decir.

- Si te di una idea equivocada de todo, lo siento mucho Sol – Kakashi empezó – no voy a mentirte diciendo que actué por puro impulso, tú me atraes y no lo niego, me sentí deseoso de ti pero también note que yo tal vez pueda gustarte o tal vez no, no me dijiste nada en concluso y creo que la situación se salió de control, actué por puro instinto y nunca me había pasado – hizo una pausa – se puede decir que me siento arrepentido de haber tratado algo contigo, lamento mucho si me propase, no volverá a suceder, voy a mantenerme alejado.

Otra vez sintió un nudo en la garganta, él se estaba arrepintiendo, renegando de lo que paso. Su mano derecha realizo un puño y trato de controlar alguna lagrima de quinceañera que batallaba por salir.

- Siendo un hombre mayor, debí controlarme y no dejarme guiar por el instinto. Si tienes algo que decir, dilo te escuchare en silencio como lo has hecho.

- No hay nada que decir Hokage – controlo sus palabras – al contrario suyo, no me arrepiento de lo que paso o pudo haber sucedido, me gusto no puedo negarlo, lamento que para Ud. Solo haya sido un impulso varonil, para mí en su momento fue un descubrimiento, como le dije, no había tenido contacto con un hombre en muchos años, tal vez eso hizo que me comportara como una niña al tener su atención. Ud está dejando en claro su posición y agradezco que lo haga, voy a respetar esa decisión y enfocarme en lo que se dijo hoy, si es todo me retiro entonces

- Sol – ella ya se había girado, se detuvo y no quiso girar, la maldita lagrima había ganado – perdóname

- No hay nada que perdonar, al contrario fui yo la que abuso de su confianza, es ud quien debería perdonarme

- Quisiera que – el parecía dudar de lo que iba a decir, ella espero unos segundos, pero nada se dijo

- Gracias por todo Hokage-sama – llego a la puerta y giro para verlo, él tenía la cabeza apoyada en sus manos, como si estuviera controlando algo – Lamento todo Kakashi – el levanto la mirada y la vio

Salió rápido y cerró, ahora quería correr. No dio más de tres pasos cuando un cuerpo le cerró el camino, miro desesperada y vio a Sasuke mirándola sarcásticamente, podría golpearlo y decirle que se vaya al diablo pero solo se secó las lágrimas y se compuso.

- ¿Qué sucedió?

- Nada que no sepas – lo esquivo y siguió su camino

- Está bien

Cuando llego a su piso, miro el vacío. Ahora si podía ponerse a llorar pero se maldijo, se lo merecía en cierta forma. Tenía que enfocarse en lo que enverad importaba, Haki. Solo él le importaría a partir de ahora, claro que un rubio apareció al lado de Haki. Naruto era como otro hijo para ella, por ellos dos se volvería más fuerte.


Kakashi golpeo su escritorio, no contento tiro todos los libros y documentos que tenía sobre este. Estaba lleno de ira, lleno de pena. Quería seguir a Sol y decirle que todo lo que salió de su boca no era cierto, no se arrepentía de nada pero como Hokage tenía que guardar silencio. Era por su bien, a partir de ahora tenía que ser diferente, pero haber visto sus ojos llorosos solo lo hizo sentir peor, ¿debería actuar como un hombre o como un Hokage? Nunca fue bueno poniendo prioridades y ahora eso le estaba jugando muy mal.

Tocaron la puerta y el Nara ingreso mirando todo el desorden, haría unos kage bunshin para que recojan todo. Shikamaru lo miro y pensó que decirle.

- No salió tan bien

- Algo – hizo aparecer a dos – recojan todo

El joven Nara levanto algunos documentos, los dejo en el escritorio y se quedó ojeando uno, su mirada era de sorpresa.

- Así que este es su verdadero nombre, interesante

- Ella no lo sabe, se negó a saberlo, no se lo digas

- De acuerdo – cerro el informe – y nuestro buen amigo Sasuke ¿Se comportó?

- Como nunca, estuvo a la altura, tuve los deseos de agradecerle a Sol

- ¿Por qué?

- Antes de que ella llegue, él me dijo que ella le pidió que sea cortés

- ¿Y el obedeció?

- Si, fue respetuoso en cierta forma y parece que no se llevan tan bien como imaginaríamos

- Eso mismo me dijeron, al parecer han tratado de evitarse, me parece raro. Segun mis informantes, ella lo saco de su piso de manera no tan amigable

- ¿Qué habría sucedido?

- No lo sé, tal vez lo averigüe pronto

- De acuerdo – sentía la mirada del joven – Ya escúpelo Shikamaru

- Ella estaba llorando, la vi salir controlando las lágrimas ¿Qué le dijiste?

- Todo lo que no quería pero era lo mejor

Si ha llorado es porque ella sentía algo por ti

- Eso no lo sabré y tampoco quiero, ya tome una decisión

- Está bien, ¿Es verdad que Naurto, Sakura y sasuke irán a una misión hoy?

- Sí, quiero que vayan con el Raikage, los tres postularan para jonin así que, una pequeña estadía ahí los hara centrarse

- ¿Estás seguro de juntarlos?

- Sí, tengo a un jonin que los sabrá controlar

- ¿y Sai?

- Él se quedara en el lugar de ese jonin

- Ya veo – el joven recogió mas documentos – Kurenai esta ansiosa, esta tan feliz de volver a enseñar

- Mañana empezara con su alumna, espero se lleven bien

- Tendrán de que hablar, después de todo ellas solas estan criando a sus bebes

- Tienes razón

- Bueno, quede en almorzar con Naruto y Sol antes de partir a su misión, ella quedo en cocinar algo delicioso pero después de esto no se si aún lo haga.

- No podría asegurarte nada

- ¿Sabías que Haki puede hacer tres kage bunshin?

- Si Iruka me lo dijo, los demás niños ya están hablando de el

- El nuevo niño genio de la academia

- Esperemos que no vaya por el camino del poder

- No creo que lo haga, Naruto no se lo permitirá y mucho menos Sasuke

- Ojala

Estuvieron charlando un poco y después el Nara se despidió, al quedarse solo medito sus palabras, tal vez fue algo duro con ella. Hizo una señal y su anbu de confianza apareció, lo miro.

- Ya sabes que hacer

- Si Hokage-sama

El anbu desapareció, el sonrió de lado. Al final estaba haciendo todo lo contrario, se resignó a pensar que era un maldito traidor de sí mismo.


Dos semanas después….

Sol miraba el claro, estaba muy concentrada tratando de hacer lo que para ella era el kamui. Ya iba media hora y nada. No sabía cómo activarlo, tal vez si imaginaba podría hacerlo. Al no conseguirlo maldijo, sus ojos volvían a arderle, esa medicina era un fiasco, no la estaba ayudando para nada, al contrario, cada vez que la usaba tenia mareos y le ardía los ojos.

Podía jurar que veía menos que antes, sentía que tenía que forzar más su vista para ver ciertas distancias, tampoco tenía opción a replicar, si se quejaba empezarían los problemas, no quería causar más. Miro a su alrededor, estaba sola. Su entrenamiento con Kurenai estaba siendo exitoso, ahora podía distinguir los grados del genjutsu.

Esa maestra era increíble, era muy comprensiva y hasta podía decir que se habían vuelto amigas. Gai era un loco, su entrenamiento era devastador, aunque noto cierto cambio en su anatomía.

Sus músculos se estaban marcando, su trasero estaba tornándose duro y su rapidez se había incrementado. Gai era un excelente maestro, había tenido mucha paciencia los primeros días, porque después del primer entrenamiento no había podido ni moverse, ahora ya no le dolían los músculos, solo los ojos.

Reviso las pesas que tenía en los tobillos, Gai le dijo que le ayudarían con su rapidez, también le había enseñado un jutsu prohibido, en si aún no lo dominaba pero estaba en el proceso.

Eran tan prohibido que el maestro le había pedido que no diga nada de eso nadie y lo había cumplido. Sonrió, Gai era divertido, a pesar de estar en una silla de ruedas, no había perdido la emoción y optimismo. Tal vez le esté contagiando ese sentimiento.

También eran casi dos semanas en que no sabía nada de Naruto y Sasuke, estaban en misión y la verdad lo agradecía. El rubio era muy demandante cuando estaba cerca y después de lo ocurrido con el mocoso, le agradecía el no estar cerca. Kakashi también había cumplido, se había mantenido alejado, solo se habían cruzado dos veces y no sintió la misma tensión de antes, era como si nada hubiera pasado.

Y casi a diario encontraba en su puerta una hoja, no entendía quien la dejaba pero siempre encontraba una hoja verde. Decidió guardarlas, tenía muchas, ¿que significarían? Cansada y con algo de hambre empezó su camino a su piso, iba un tanto distraída, mirando sus uñas cortadas, nunca las tuvo tan largas pero después de empezar a entrenar con Gai era mejor tenerlas cortas, muy cortas.

Decidió pasar a dejar unas flores, le habían dicho que el monumento a los ninjas caídos estaba cerca, nunca se había animado a ir, hoy tal vez sea buena idea.

Recogió algunas flores y contenta por su arreglo colorido camino, diviso el monumento y acelero el paso, cuando llego vio muchos nombres escritos, no reconocía ninguno. Después camino hasta las tumbas, había muchas, busco el nombre, lo encontró y dejo una flor blanca. "Neji Hyuga" al parecer Hinata había ido hace poco, las flores aún seguían frescas, a pesar de no conocerlo, supo que fue un ninja valiente y muy inteligente, después coloco una flor en la tumba de Sarutobi Asuma, Kurenai le había hablado mucho de él. Era una pena que muriera sin conocer a su hija, fue asesinado. Empezó a colocar las demás flores en distintas tumbas que no tuvieran, aunque no los conocía no podía ser mezquina. Después se sentó en un espacio y empezó a orar por esas almas. Pidió que estén al lado de Dios.

- ¿Qué haces aquí?

No giro al reconocer la voz, ¿Por qué justo ahora? ¿Por qué el?, no giro solo espero otra frase, no quería que la vea.

- Hice una pregunta

- Solo vine a poner unas flores – se levantó – Hokage-sama, lamento haber venido sin permiso

- No se tiene que pedir permiso para venir aquí, solo me sorprendió verte

- Traje flores para Neji – seguía sin voltear

- ¿Solo a Neji? Veo que muchas lapidas tienen flores

- Me sobraron y como no tenían, lo siento

- No debes disculparte, al contrario ellos deben agradecerte

- No es para tanto – retrocedió un poco – permiso

De espaldas salió y pudo girar, era mejor irse. No debía estar ahí donde él estaba, iba en contra de lo último que se dijeron.

- Sol – se detuvo, ¿Acaso le diría algo? – Gai me dijo que eres buena alumna

- Está exagerando, solo sigo el entrenamiento

- Kurenai me dijo que eres muy buena, la has sorprendido

- Ella es una increíble maestra

- Tal vez tú también asciendas a genin en el siguiente proceso

- No creo estar lista aun, Haki me supera

- Date más crédito

- Solo el necesario Hokage-Sama

- ¿No giraras a verme?

- No quiero faltar a lo que dijimos esa vez, ahora si me permite

- Mírame – se detuvo otra vez – es una orden

Aunque dudando giro, miro al piso, vio los pies de Kakashi, nunca se había fijado en ellos, tenía la piel blanca, era curioso que apenas se fije. Vio que esos pies se movían como acercándose, después sintió que su rostro era levantado, entonces pudo verlo.

Su máscara lo cubría pero ahí estaba frente a ella sujetándole la mejilla, sintió que el tiempo se detenía, que su corazón latía a mil por hora.

- Has perdido peso – el pareció examinarla

- Los ejercicios de Gai son extremos, nunca había ejercitado tanto

- ¿Cómo están tus ojos?

- No siento que hayan mejorado, la medicina no está funcionando

- Yo la aprobé, según los informes que me dieron ya deberías ver mejor

- Entonces es extraño aun veo borroso

- ¿Cómo me ves?

- Ahora bien, pero si te alejas unos quince metros tal vez no te enfoque como debe ser

- Extraño

- Si, ¿ya puedo irme?

- No deseas hablar conmigo

- Ud me dijo que se alejaría, porque tendría que hacer lo contrario

- Sol – el, la soltó – lo que dije esa vez, bueno fue

- Sé que fue mi culpa, no sé qué paso conmigo, pero acepto lo que paso y sigo firme en lo que le dije, no me arrepiento de nada

- No sé porque hago esto – el suspiro – se supone que me alejaría pero en vez de eso te sigo, te espío, trato de saber de ti

- Lamento que este así por mi culpa

- No sigas tratándome como formalidad, quiero que me digas tu o me llames por mi nombre

- No puedo, eres el Hokage, debo comportarme

- Ahora estamos solo los dos

- Lo siento, no puedo

- Por favor

- ¿Por qué el hacía eso? ¿Por qué ahora le decía eso? Tan fácil que era mantener lo que dijo es vez, ella lo había aceptado y estaba bien. Pero Ahora el aparecía y le decía esas cosas, no era justo.

- Kakashi – la miro – aquella vez entendí mi posición y juro que he estado alejada de los problemas, he dado todo de mi para aprender a controlar el sharingan. No me pidas que retroceda y vuelva a lo de antes, lo que menos quiero es causarte líos

- Entiendo que fui muy duro contigo, lo lamento, quiero tu amistad

- ¿Amistad?

- Si – le tendió la mano – como debió ser desde un principio

¿Amistad? Otra vez su corazón volvió a dolerle, él era su crush, su hombre ideal, ya bastante cruel había sido antes al decirle todo eso y ahora le ofrecía su amistad. La había enviado a zona del amigo tan rápido, bueno era mejor a no tener nada. Acepto la mano y sonrió, después de todo ser amigos no implicaba que se vieran seguido.

- Gracias

- A ti, ahora debo irme. Haki saldrá pronto de la academia

- ¿puedo acompañarte?

- No gracias, iré sola

- Voy a insistir

Ay no se decía, era mejor si no los veían juntos. No quería problemas ni chismes, busco alguna excusa, algo que sirva. Se puso rígida, algo se acercaba, pudo sentirlo, instintivamente saco un kunai y miro a todos lados.

- ¿Qué sucede?

- Alguien viene – su cuerpo se puso en tensión, desde que inició su entrenamiento había aprendido a colocarse en posición de ataque

- No lo siento – el parecía concentrado

- No es una persona, es una animal – concentro su vista y supo que sus ojos estaban activando el sharingan, cuando tenía ese pequeño picor era la señal – es un ¿Sapo?

Y el sapo pequeño apareció, este dijo un "werec" y un pergamino salió de su boca, Kakashi lo iba a coger pero el sapo le gano en velocidad y cerro su boca sobre este. El hokage retrocedió, ella entendió que era para ella, entonces era de Naruto. Se agacho y estiro la mano, el sapo lo dejo caer y ella pudo abrirlo.

"Estamos cerca de la aldea dattebayo, quiero la pasta en salsa roja, mucha comida porque el idiota de Sasuke nos tiene sin comer desde ayer en la noche, estamos corriendo de esa hora, ah apropósito, Sasuke compro muchos recuerdos, aunque son para ti, me pidió que no te dijera nada. No sé qué pasa pero parece que te ha extrañado"

"Psd: ¿Es verdad que tú y él se besaron? No me molesta pero me preocupa Sakura, ella parecía muy triste, Sasuke le dijo que no era asunto suyo el beso, que fue algo inevitable, tenemos mucho que hablar, el pergamino se destruirá a penas digas "dattebayo"

Y dijo eso en un susurro, el pergamino desapareció.

- ¿Qué demonios había dicho Sasuke? Ellos no se besaron, bueno una vez pero ¿porque se lo había dicho a Sakura? Iba a matarlo, iba a hacerlo.

- Era privado – giro recordando que Kakahsi estaba ahí

- Si, eran noticias, me tengo que ir

- Pedí acompañarte

- No gracias, es un asunto muy privado – empezó a caminar, respiro tranquila cuando no sintió que el la seguía – maldito mocoso, ¿porque tenías que abrir la boca? Ahora ¿qué rayos le diré a Naruto? ¿Qué demonios debo hacer?


En cuanto Sasuke piso la entrada sintió la hostilidad, los jonin lo miraron como diciéndole "Tan pronto" ni los miro, camino rápido, había coordinado que Sakura entregaría el informe, hablando de ella, estaban peleados, muy peleados. En si el moretón que tenía que en la mejilla era culpa de ella, eso de darse una oportunidad no había funcionado, el había querido iniciar algo más que una amistad siendo sincero, no ocultando nada. Así que le dijo que había besado a la fuerza a Sol, porque sucedió así. Y ella primero triste y después histérica lo había golpeado, diciéndole que era un pervertido, que era un maldito bastardo, Naruto tuvo la fuerza para detenerla y claro también se ganó unos cuantos golpes, desde ese día no se habían hablado, casi nada.

- Oye - se detuvo, Sakura le hablaba cabreada – no olvides el entrenamiento temprano

- Está bien Sakura – ni la miro, que se vaya al diablo si quería, no le debía nada, ya se había liberado de culpas solo que no podía evitar sentir algo decepcionado por lastimarla otra vez – Idiota

- ¿Qué? – Naruto inocente respondió – no soy idiota – una reacción muy lenta

- Vámonos

No espero que él le confirme nada, simplemente camino. Supo que lo seguía, irían al piso de Naruto a comer, esa fue la condición para que el infeliz no siga preguntándole sobre el beso, parecía su maldito hermano regañándolo y exigiéndole que se disculpe con Sol, claro que el no sabía la verdadera historia. Pero aceptaría cualquier castigo a seguir escuchando los "dattebayo". Llegaron al piso del rubio y este abrió la puerta.

- Sol nechan hizo limpieza – el loco corrió a la cama – esta tan suave, hay que ducharnos antes de ir con ella

- Hazlo tu si deseas, iré de una vez

- Oye idiota iremos juntos, no te dejare solo con ella, no después de lo que paso

- No pienso abusar de ella

- No te dejare solo – él le sujeto el brazo

- Maldición – se soltó - ¿Qué quieres de mi Naruto?

- Que te disculpe como debe ser, ahora entiendo toda esa tensión cuando regrese, ni se miraban

- No sabes nada

- Porque apenas me entere, no sé cómo paso pero debes disculparte "Dattebayo"

- Está bien, si eso sirve para no oírte mas

- Me daré una ducha, me prometes que te comportaras

- Jodete

- Sasuke – el había activado el modo sabio

- Entendido

No sabía porque lo obedecía, tal vez por cansancio o solo porque le divertía discutir con él. Salió del piso de su amigo, aunque no lo eran y camino al frente, podía sentirla ahí. Toco tres veces y espero. La puerta se abrió, se quedó un poco desconcertado, lucia muy diferente, estaba algo más delgada, su rostro lucia menos cansado pero pudo notar que sus ojos le ardían.

- Regrese

- Ya me di cuenta – ella miro la otra puerta - ¿Y Naruto?

- Se está duchando, vine primero porque…

No supo como pero ella lo había arrastrado a dentro, después sintió que el cuerpo de ella sobre él, tenía un kunai en su cuello.

- Ahora me dirás ¿Por qué demonios le dijiste eso a Sakura?

- ¿Qué le dije? – no podía zafarse ¿Cómo es que ella había hecho ese movimiento? – no sé de qué hablas

- Lo del beso – ella acerco su rostro - ¿Por qué?

- ¿Cómo te enteraste? – pensó – Naruto, no puede quedarse callado

- ¿Por qué le dijiste eso?

- Solo le dije la verdad, si algo iba a empezar entre nosotros, debía ser sincero

- ¿Por qué justo eso si no es relevante?

- Tal vez para ti pero para mí si

- Voy a matarte por eso, ahora como la veré a los ojos, maldición Sasuke

- Dije que fue mi culpa, que te bese a la fuerza

- Mucho peor

- No exageres, ella no te dirá nada

- No te creo

- Has perdido peso, te siento ligera – trato de distraerla, ella lo tenía sujeto como toda una profesional – se te ve bien

- ¿Qué?

Aprovecho ese descuido para levantarse y sujetarla, aunque tuviera un solo brazo, podía manejar la situación.

- Un ninja nunca se descuida – la sujeto con fuerza

- Sasuke – ella trato de soltarse

- Lo que dije ya está hecho, es mi culpa, nada malo pasara

- ¿Cómo voy a ver a Naruto?

- Usa los ojos, hablando de eso, he notado que siguen rojos, la medicina no te está ayudando

- Tengo a un genio frente a mí – se soltó – esa medicina me está dejando ciega

- No puede ser – miro como ella camino, su cabello estaba sujetado en un moño alto, su cuerpo se había estilizado – fue aprobada por los mejores ninjas médicos

- Oh claro, tanto así que mi vista empeora, cambiando de tema ¿Qué demonios le diré a Naruto?

- Nada, yo aclare esa situación

- Apestas – se sintió ofendido – hueles a sudor y hierbas, debes bañarte

- Acabo de llegar de misión

- Entonces ve a ducharte, aun no termino de cocinar

- Me daré una ducha aquí

- No Sasuke, no quiero problemas con nadie, ya te vieron ingresar y no quiero otra reprimenda de la anciana

- Se puede ir al carajo

- Tú también por – la puerta sonó – pasen

- Sol nechan – Naruto ingreso tan sonriente – te extrañe

Vio como la abrazaba con tanta familiaridad que por un momento deseo hacer lo mismo, ella había entrenado, se le notaba. Estaba más confiada, fuerte y podría decir "Sexy"

- Mírate Nechan, estas sexy

- Naruto – ella se puso roja – sigo siendo la misma

- No, mira tus brazos, se ve que el maestro cejotas hace su trabajo

- No digas eso de Gai, es muy divertido, me regalo su traje verde, dijo que me ayudaría mucho, solo lo he usado una vez, se marca mucho el cuerpo

- ¿Enserio usaste eso? – Naruto la veía asqueado

- Si ¿Qué tiene de malo?

- Con solo imaginarlo sé me quita el hambre

- Entonces tendré que tirar todo

- No – el grito de Naruto pude dejar sordo a cualquiera – Nechan, Sasuke tiene que decirte algo serio

No entendía como el rubio pasaba de estar tan alegre a estar serio, era una montaña. Ella lo miro, sabía que tenía que empezar con su teatro y así lo hizo.

- Lo siento – agacho la cabeza – no debí hacerte eso, fue un error

- Sasuke – ella lo interrumpía

- Aprenderé a comportarme

- Pero

- Nechan acepta sus disculpas, el no debió besarte

- Está bien – al menos ella había captado el teatro – vamos a comer ¿Si? Dejemos de lado esos temas

- ¿Haki?

- Hoy tiene clases hasta muy tarde, está preparándose para el examen genin, Iruka está siendo muy duro con el

- Estoy seguro que lo pasara ¿Cómo te ha ido con el entrenamiento?

Se sentó y comieron, Naruto era una cotorra, estaba contándole todo, no se guardaba nada. Después de ponerse al día en chismes se despedían, ella iría por Haki, Naruto pasaría por la Hyuga y el necesitaba un baño.

- Nos vemos mañana Nechan, gracias

- De nada, dale mis saludos al Sr. Hyuga

- Si, nos vemos Sasuke

- Uhm – dijo mientras bajaba las escaleras, necesitaba descansar – imagino que iras sola por Haki

- Eres un genio – ella seguía molesta

- Lo soy – la miro – el entrenamiento te hizo bien, ahora luces más como una mujer

- Púdrete Sasuke

- Dime algo que no sepa – sonrió solo para ella – Nos vemos Sarada

- ¿Qué? – ella lo miro desconcertada – ¿Es un insulto?

- Es tu verdadero nombre tonta – se dio la vuelta – Sarada uchiha

- Me llamo sol – Ella seguía viéndole la espalda – siempre seré Sol

- Me gusta tu verdadero nombre – giro a verla – Nos vemos

Siguió su camino, una ducha le vendría bien y claro dormir, su desesperación por verla había sido tanta que no dejo dormir a sus compañeros de equipo. Ahora que sabía que estaba bien y entera. Podía conciliar el sueño, solo algo le preocupaba, el detalle de sus ojos. Tal vez si consultaba a otro médico podría encontrar otra medicina, no era mala idea visitar a su antiguo maestro Orochimaru.