Capítulo 15: Traición
Cuando Sasuke recibió la señal, automáticamente empezó a preparar su plan, Naruto ya estaba con la Hyuga y Haki. Reviso el lugar por donde saldrían con Sol, estaba escondido y podrían caber por ahí, no veía recomendable usar algún tipo de Jutsu que llame la atención, usar el kamui estaba descartado por el exceso de chacra que drenaba. Su rinnegan daría mucho que hablar así que solo sería algo tradicional, recordo que por ese mismo camino había seguido a los ninjas del sonido.
Qué curioso, todo se repetía. El pequeño sapo de Naruto desapareció, eso le indicaba que Sakura ya estaba rumbo a las aguas termales con Sol, al pensar en la pelirosa su corazón dio un vuelco, no fue difícil convencerla de que los ayude pero tampoco fue sencillo. Ella dudaba mucho, pensaba que él quería irse otra vez con Orochimaru, tuvo que decirle que volvería porque en la aldea estaba su destino.
En parte era verdad pero tampoco quería darle a entender que se refería a ella como su destino, no estaba seguro, no sabía cómo sobrellevar lo que sentía. Apreciaba mucho a Sakura, ya estaba acostumbrando a tenerla algo cerca pero siempre había algo que le hacía alejarse, con Sol era diferente, con ella podía bromear, reírse y hasta decir groserías.
No entendía porque se sentía tan cómodo con ella, tan normal, tan bien, con Sakura estaba nervioso la mayor parte del tiempo, tal vez porque temía lastimarla, como ahora por ejemplo, si los descubrían estaban perdidos.
Sabía que Orochimaru estaría esperándoles, tardarían horas en llegar. También estaban los anbus que vigilaban el otro lugar, entrarían por un escondite. No sería fácil ocultar la chacra explosiva de Sol, su rinnegan trabajaría mucho. Esperaba que ella se quede contenta con lo que le diga su ex maestro, tal vez otra medicina alternativa funcione.
- Sasuke – escucho y giro, Sol estaba ahí, usaba ropa oscura – Nadie me siguió
- Bien – le indico por donde entrar - ¿Qué le dijiste a Haki?
- Que mañana nos veremos, cree que estaré con Sakura
- Perfecto
Ingresaron por el agujero, él iba a la cabeza. Estaban casi arrastrándose por ese pequeño agujero, al menos ahí podrían hablar en voz alta.
- Esperemos que nadie meta la pata
- Ellos parecen preocupados, temen ser descubiertos
- Tenemos que regresar lo más rápido que podemos – con su única mano movió la maleza – no recuerdo que fuera tan estrecho
- Tal vez en ese entonces eras más pequeño, ahora eres un gigante
- Puede ser
Y si eso debía ser, no cabía. Estaba casi llenándose de hierbas y apenas se había duchado. Siguieron en silencio, mientras avanzaban pudo sentir el olor a agua, ya estaban llegando al lago.
- Falta poco para el lago
- Qué bueno, apenas puedo respirar – la vio muy pegada a las paredes
- Tal vez estas gorda
- No los entiendo, primero dicen que estoy muy delgada ahora que estoy gorda
- Estas delgada pero tu trasero, piernas y pechos están gordos
- Que gracioso, no tengo la culpa que Gai sepa que ejercicios hacer para mejorar la figura
- Debe ser un pervertido, te hizo trabajar eso para verte
- No use ropa corta
- De todas formas todo se marca
La vio chistar y seguir, sintió algo en sus piernas, miro preocupado y vio la mano de sol sujetándole la pierna, los nervios se apoderaron de él.
- ¿Qué haces?
- Sera mejor si salgo primero, soy más baja que tú, asi tendrás mas espacio para mover tus piernas
- Está bien
Ella trepo usándolo de escalera, la tuvo tan cerca que sintió sus pechos frotarse con su estómago, pectorales y ¿rostro? Tenía los pechos de Sol pegados a su cara, lo estaban ahogando. Pero olían malditamente bien.
- apresúrate me ahogas – le mintió, el solo hecho de hablar hizo que su boca casi bese la tela de la camiseta
- Es que no quepo por aquí
- Debes usar vendas para que los sujetes y no ocupen espacio
- Oye no son tan grandes
- ¿y porque será que me están ahogando?
- Pervertido – sintió que lo golpeaban en la cabeza
Cuando pudo pasar, respiro en alivio. Su cuerpo había reaccionado y ahora tenía una erección que le estorbaba. Ayudo con su mano a que ella pase más arriba, sin proponérselo toco el trasero para darle el impulso. Aunque fue rápido, pudo acariciar un poco la zona, ella tenía razón era un pervertido.
- Sentí eso Sasuke
- Deja de hablar y sigue
Cuando ella salió por completo estiro mejor sus piernas y avanzo más rápido, una vez afuera la vio sacudirse las hierbas que ese había adherido a su cabello y cuerpo. Aseguraba que él estaba mucho peor.
Le restó importancia y tiro de ella, tenían que avanzar, tenían un camino muy largo. Caminaron bordeando el lago, después caminaron recto, giraron y aparecieron en un prado. Ahora ya habían salido de Konoha, el siguió caminando atento, miraba a todas las direcciones, estaba empezando a oscurecer, tenían que aprovechar la noche para llegar.
Varias horas después, cálculo que pasarían las doce de la madrugada ella pidió detenerse, estaba algo cansada, le dio crédito, habían caminado mucho, era la primera parada que hacían.
- Tengo sed – ella saco de una mochila una botella de agua - ¿Gustas?
- Si – le quito la botella y bebió – está algo tibia
- Se debió calentar – estaba sentada en una piedra - ¿Aún falta?
- Unas horas más, estamos cerca
- Menos mal – se tocó los ojos – me están ardiendo
- Descansemos un poco entonces
- No te preocupes mucho, solo dame unos minutos
La dejo cerrar los ojos un momento, sería muy duro para ella, de si por si ya forzaba un poco la vista durante el día, de noche seria el doble de esfuerzo. Suspiro y pidió que Naruto y Sakura estén llevando bien la situación, no tenía por qué ser difícil, solo fingir que todo estaba en orden. A esas horas en la aldea deberían estar durmiendo, nadie sospecharía nada. Esperaba que no.
- Sasuke – ella estaba recostada aun con los ojos cerrados
- Uhm – giro a verla
- Siento que todo estará mal, tengo ese presentimiento ¿Tú crees que lo hayan notado?
- No lo creo, no siento nadie siguiéndonos – volvió a revisar el paisaje – hubiéramos traído a la Hyuga
- No, involucrar a Hinata hubiera sido peor, además Naruto se hubiera entercado en venir
- En eso te doy la razón
- Si tuviéramos un auto ya hubiéramos llegado
- ¿auto?
- Es una especie de vehículo para movilizarse
- Ya veo
- Debemos continuar, no quiero dejar mucho tiempo a Haki
- ¿Qué tal estas?
- Bien, al menos pude cerrarlos un poco
- ¿Puedo llevarte? – sugirió
- No, debo pesar mucho y puedo caminar
- Como desees
Se levantaron y siguieron con la caminata, al igual que ella tuvo un pequeño presentimiento, como si nada en Konoha estuviera bien. ¿Qué estaría pasando? Dejo de pensar en eso y se concentró en el camino, caminaban más rápido de lo normal, calculo una hora después cuando vio la primera señal del camino trazado, había una pequeña serpiente esperando. Al acercarse la toco y esta se enredó en su brazo.
- Te puede morder – Sol la miro algo asustada
- No, es la señal, estamos cerca – miro a la serpiente – muéstrame
El animal se desenrosco y callo al gras, después empezó a arrastrarse, la siguieron observándola, llegaron a una especie de hoyo.
- Genial, otro agujero – ella suspiro en aburrimiento
- No te quejes, es la única forma
- Ok ok
El entro primero, ella lo siguió. Caminaron con precaución ya que era en bajada, un mal paso y terminarían rodando. Quería evitar cualquier tipo de accidente en vano, iba a girar a decirle que pise con cuidado pero ella parecía hacer lo contrario, dio un pequeño grito y terminó cayendo sobre él. Ante la sorpresa se dejó caer, la sujeto como pudo y aterrizaron de mala forma en el piso grumoso.
- Eso dolió – ella estaba sobre el
- Dímelo a mí – su espalda le dolía – estoy soportando tu peso
- Pues te aguantas – se levantó un poco – creo que me lastime las rodillas
- Es raro verte tan susceptible Sasuke-kun
La voz afilada y suave de Orochimaru los hizo girar, se quedaron viendo a su ex maestro que tenía la sonrisa de oreja a oreja, miro bien su posición y sabía que se prestaría a futuros comentarios.
- ¿Es uD. Orochimaru? – ella trato de levantarse
- Si querida – vio cómo su ex maestro le tendió una mano para ayudarla – Un gusto – el hombre le dio un beso en la mano
- El gusto es mío – ella se sonrojo – lamento llegar así, pero la entrada no era tan nivelada
- No te preocupes – de un ágil movimiento el ex maestro la levanto y pego mucho, demasiado a el – los estaba esperando
- Ya veo – ella estaba nerviosa
Los vio tan cerca, tan pegados. Se habían olvidado de él, seguía tendido en el suelo. Orochimaru la veía como quien ve un nuevo juguete, se levantó lento y tosió para que ellos se fijen.
- ¿Ya terminaron su momento cursi? – sacudió su capa
- ¿Estas celoso Sasuke-kun?
- Tonterías – jalo a Sol – ¿recuerdas a que vinimos?
- Si Sasuke – ella miro sus pantalones – te lo dije – señalo la sangre a la altura de las rodillas
Las miro, se había lastimado. El ex maestro vio las rodillas y sonrió, después lo miro.
- Has crecido mucho, hasta ya te sale algo de barba
- No vine a que me revises – se enfadó – dale la medicina
- Oye no seas tan poco cortes, fue tu maestro – ella le grito – trátalo como tal – giro a ver a Orochimaru – Lo siento señor, discúlpelo
- No te preocupes hermosa – acaricio el cabello de Sol – estoy acostumbrado a la groserías de este mocoso
- Eso no justifica se comporte así con ud.
- Solo dime Orochimaru – acaricio el rostro – eres tan hermosa, como una Uchiha, no vi muchas en mi juventud, es un privilegio
- Gracias – ella parecía nerviosa
- ¿Terminaste de coquetear? – le dijo molesto – a lo que vinimos
- Si – abrió la mochila – por favor ¿podría Ud. Revisar esta medicina? Me la dieron para mis ojos, no me sirve, siento que me está dañando en vez de curarme
- La revisare, también me gustaría ver tus ojos, los noto algo irritados
- No han dejado de arderme
- Ven
Se acercó a ver si el maldito no se propasaba, nunca lo vio en ese terreno. Solo unas cuantas veces algunas mujeres salían de la guaria cada cierto tiempo, nada seguido, se preguntaba si era del otro equipo o las usaba como experimento, ahora podía ver que coqueteaba abiertamente, no sentía vergüenza. Tal vez si le gusten las mujeres después de todo.
- Las venas están irritadas, podrían reventar en cualquier momento – el seguía iluminando los ojos – Si esta medicina fue creada por Tsunade no entiendo porque tus venas están en ese estado, déjame ponerte esto
Vio cómo su ex maestro buscaba en sus cajones, saco un gotero que ya conocía y este se acercó a Sol.
- Te hará sentir bien
- ¿Qué es? – Sol miro desconfiada
- Son las gotas que usaba con el después de los entrenamientos
- Déjate – se acercó un poco
Ella asintió y el sanin le abrió los ojos, puso dos gotas en cada uno. Al instante ella relajo el cuerpo y soltó una exclamación de alivio.
- Que bien se siente, como si me hubieran dado agua después de muchos días
- Qué bueno
- Si – ella parecía complacida, tenía los ojos cerrados y estaba sonriendo – quiero una botella gigante por favor
- Solo es un relajante, no te curara
- No importa
- Revisa lo que te di, iremos a mi antigua habitación para asearnos
- Sasuke-kun, ya eres todo un hombre
- No me refiero a eso, estamos llenos de hiervas, quiero un baño
- Está bien – sonrió demasiado – recuerda no hacer mucho ruido
- Idiota – susurro
Jalo a Sol, casi la arrastro por el camino, ella estaba tan concentrada en su alivio que no replico nada, entro a su antigua habitación, todo seguía igual, todo estaba en orden. Cerró la puerta, condujo a Sol a la cama, ella tenía los ojos cerrados.
- Buscare algo de ropa, debes darte una ducha, lava bien esas heridas
- Mis ojos ya no me arden – los abrió – es milagroso
- ¿Escuchaste lo que te dije?
- Si, si – ella miro su cuerpo – no me bañare contigo
- Eso es obvio – el abrió un cajón, después otro – creo que la ropa de Karin será mejor, ya regreso
Salió y busco la habitación de su ex compañera, abrió y entro. Estaba muy oscuro, encendió la luz, abrió muchos cajones buscando algo apropiado. La maldita pelirroja solo tenía pantalones cortos, demasiado cortos. Se decidió por unos, que más daba. Después busco alguna camiseta, todas eran pequeñas, dudaba que Sol entro en esas. Karin era muy delgada y Sol tenía curvas, demasiadas curvas. Se quedó pensando, ¿cómo se vería Sol con ropa pegada como las que usaba Karin? Se la imagino, sus piernas trabajadas resaltando por los pantalones cortos, sus pechos muy pronunciados por esa camiseta pequeña, sería un pecado andante.
Sacudió su cabeza, maldijo a sus hormonas, su cuerpo había reaccionado. ¿En esa edad se sentían esas cosas? Respiro y espero calmarse, sería vergonzoso ir y que ella note su excitación, se burlaría de por vida o tal vez podrían, ellos podrían hacer algo más. Estaban solos, en su habitación, tenían tiempo. Todo estaba a su favor, podrían aprovechar y no, "no" se gritó, eso no pasaría otra vez.
No de esa forma, no mientras su corazón este confundido, no se perdonaría otra caída, ella no lo dejaría. Se insultó de mil maneras para lograr calmarse, cuando estuvo seguro salió del lugar, al regresar la vio revisando sus cajones, tal vez buscaba ropa.
- Sasuke – ella giro a verlo – creo que estos me pueden quedar bien
- Usa esto – le tiro el pantalón corto
- Estás loco – ella lo estiro – es una bóxer o ¿Qué rayos?
- Es un pantalón corto, es la única ropa de mujer que hay
- Son demasiado cortos, que vergüenza
- Nadie lo notara – mintió
- No los usare, prefiero tus pantalones
- Te quedaran grandes
- Prefiero eso a andar casi desnuda
- Úsalos y punto
Se sentó en su cama, estaba cansado. Ella pareció resignada y suspiro, vio que abrió otro cajón y buscaba camisetas.
- Esta me gusta – saco una negra pequeña – vaya tiene el símbolo Uchiha
- Ya es hora de lo uses, la anciana lo ordeno
- No me siento preparada aun
- Pero si estas lista para llevar el de Naruto
- Es diferente
- Tómalo o déjalo – se levantó – tu ropa huele a hiervas y tierra
- Está bien – ella busco una toalla
- En el baño, hay toallas limpias y jabón, tomate tu tiempo
- ¿No te ducharas?
- ¿Estás diciendo que lo hagamos juntos?
- No – grito – solo que pensé qué entrarías primero
- Hazlo tú – él se acercó un poco – entrare después
- Claro – ella retrocedió – no me espíes
- No lo hare – aunque no lo dijo muy convencido se giro
Escucho el clic de la puerta y suspiro, abrió sus cajones y busco algo que pueda usar, había crecido y esa ropa le quedaría corta. Se retiró su capa y la parte superior de la ropa, reviso su espalda en el espejo, tenía raspones gracias a la caída. Fue revisando su pecho, escucho un pequeño gemido, ¿Qué demonios con ella? Se veía que disfrutaba la ducha. ¿Qué estaría haciendo Naruto? ¿Cómo estaría todo?
Engañarlo era muy difícil, el conocía todas las tretas o posibles mentiras, por algo era muy respetado. No había nacido ninja que lo engañe, nadie podía hacerlo. Como ahora que se encontraba espiando la ventana de Sakura, todo estaba oscuro, dos cuerpos dormían plácidamente, su ex alumna y Sol, supuestamente. Sabía que algo no cuadraba en ese día, algo estaba mal. Tenía un Bunshin en el piso de Naruto y según le había informado el dormía tranquilo, cubierto y en paz.
Conociendo a su ex alumno, el jamás dormía así, el roncaba, dormía pierna suelta y hasta era sonámbulo. Esa imagen era demasiada predeterminada, como si quisiera dar a entender que estaba todo bien, en la mansión Hyuga todo estaba bien, Haki dormía en una habitación dada por los dueños de casa pero Hinata no dormía, estaba en su habitación leyendo y tenía el Byakugan activado, ¿Por qué? Su bunshin le dijo que ella parecía murmurar algo, pero estaba sola.
Algo era muy extraño algo no cuadraba. Tenía un extraño presentimiento, un pequeño hincón en el pecho, aunque su corazón lo negara sabía que ella lo había desobedecido. Sentía decepción y mucha, incluso sus ex alumnos estaban tapando el hecho, ayudándola.
Bien podría levantarlos ahora, darles una reprimenda y salir a buscarla pero eso significaría que los ancianos se enteren, que la cataloguen de desertora y que la exilien junto con Sasuke, y él no quería eso. No quería armar un alboroto por una travesura, travesura que tal vez perjudique todo. ¿Qué tendría que hacer? ¿Qué debería hacer? ¿Qué quería hacer? Su bunshin apareció a su lado.
- Esta despierto, nervioso, un pequeño sapo estaba en sus brazos, el mismo que Hyuga esconde
- Entonces están comunicándose – suspiro
- Están avisándose, saben que estamos vigilando, saben que ya sabemos todo
- Maldición – golpeo el árbol - ¿Por qué?
Su bunshin desapareció, ¿Sería buena idea ir al escondite de Orochimaru y traerla? ¿Sería adecuado hacer eso? Su corazón bombeo rápido, eso tenía que acabar, pensó que solo Sasuke o Naruto lo harían envejecer con sus tonterías y chiquilladas, pero no, tenía que aparecer otra Uchiha y joderle la vida. Volvió a golpear el árbol, estaba empezando a enfurecerse, ¿Por qué tenía Sasuke que convencerla de hacer eso? ¿Por qué?
- Shikamaru – el Nara apareció a su lado – Reúne a algunos anbus, despierta a mis queridos ex alumnos, a la torre Hokage ahora
Desapareció y llegó a la torre Hokage, tenía que imponer su autoridad ya que parecía que no lo tomaban en serio, les iba a mostrar que si querían burlarse de él, tendrian que volver a nacer. No armaría un jaleo grande pero si el suficiente para hacerles sentir miedo, terror tal vez.
- Hokage-sama – su anbu de confianza apareció – he sentido su aroma hasta el lago, después se pierde como si la tierra se los hubiera tragado
- Ya me esperaba eso, reúne a tus súbditos, partiremos dentro de poco a la guarida de Orochimaru
- ¿Aviso al guardián?
- No, el de seguro ya me estará informando.
Se quedó esperando, tal vez mucho para su gusto. ¿Por qué tarda tanto el Nara y los demás? Giro a ver el reloj, ya pasaban de las tres de la mañana, había esperado más de una hora y ellos no venían, ¿Acaso habían noqueado a Shikamaru? Lo dudo, no podía hacer, estaban haciendo tiempo hasta que ellos regresen, tal vez el mismo Nara esté involucrado, sonrió, el si lo había engañado. Entonces todos estaban ayudándolos, no solo Naruto o Sakura.
Escucho la puerta sonar, se compuso y vio como Sakura ingresaba, tenía los ojos hinchados como si hubiera llorado, Naruto ingreso serio y por último el Nara. Tenía la mirada de preocupación, como si nada estuviera saliendo bien.
- Y bien, ahorrémonos el discurso ¿Están con él?
- ¿A qué se refiere Hokage? – Giro a ver al rubio que tenía la mirada seria y empuñaba sus manos
- Naruto – estaba a punto de explotar – sabes a que me refiero
- Sol-nechan nos pidió un favor, no vi porque no ayudarla
- Estamos hablando de Orochimaru, parece que te has olvidado que Sasuke se largó con él y tardaste muchos años en hacerlo volver
- Sol-nechan no es Sasuke
- Son Uchihas, buscan poder
- No es así, fue por sus ojos
- Tonterías, la medicina que le damos fue hecha por Tsunade, con ayuda de Sakura ¿No es así?
- Si Kakashi-sensei – la pelirrosa hablo – perdón Hokage, yo misma la ayude pero por una extraña razón no la está ayudando, está empeorando, era recomendable que busque alternativas, una tercera opinión no es un crimen
- ¿Es a Sakura a quien escucho o el discurso de Sasuke?
- Hokage – la pelirosa lucia indignada – Sasuke no tiene nada que ver
- Estoy seguro que te convenció, que artimañas habrá usado
- No es así, Sol insistió, Sasuke solo la está apoyando
- ¿Por qué con él? – los miro - ¿Por qué justamente el?
Hubo un silencio incomodo, vio cómo se miraban de reojo, no paso por alto que el Nara suspiraba y los miraba como diciéndoles "El teatro se acabó"
- Yo se lo sugerí – El Nara lo miro serio – Orochimaru es muy inteligente y ha tratado con el Shraingan más que nosotros, él sabe muchos jutsus ocultos, tal vez una pequeña consulta ayudaría en su caso
- ¿Qué?
- Yo le di la idea a Sasuke y Sol
- No lo puedo creer, estas aceptando que me has traicionado
- No he cometido traición ya que no existen bandos en Konoha, eso de que ellos son Uchihas y nosotros no, es de la antigüedad. ¿Ha visto a Haki? Tuvo tres caídas en la academia, está bajando su visión. Ha tenido problemas con los shuriken y él nunca los tuvo, todo desde que le dieron la medicina. Sol, ha tenido ocho mareos, cuatro caídas, sin mencionar que tiene prácticamente los ojos rojos todos los días, me preocupa que en verdad no se haya hecho la medicina de acuerdo a su organismo. No dudo que Tsunade –Sama sea una gran ninja medico pero algo debe estar sucediendo para que ella este en ese estado, ha perdió peso, ud debe haberlo notado.
Shikamaru tenía razón, si noto la pérdida de peso y el gran esfuerzo que hacia Sol para ver en el día. Pero eso no era excusa para ayudarla a salir de Konoha a escondidas, desafiando su autoridad
- ¿Por qué Kakashi sensei se niega a que otro médico la vea? – Naruto lo miro - ¿Por qué razón?
- ¿Porque? – lo miro – porque si Orochimaru la ve, le puede decir mil cosas y alejarla de la aldea
- ¿Es eso o es porque la quieren lastimar?
- Cuidado con lo que dices Naruto
- No me sorprendería, he visto como los consejeros la ven, sé que quisieron exiliarla junto con Sasuke. Ellos no son peligrosos, son demasiado buenos. Porque la aldea sigue catalogando a los Uchiha como peligro extremo, ¿se olvidan acaso que ellos mismo fueron los causantes de la masacre?
- Naruto – Kakashi le grito – ese asunto no de tu incumbencia
- ¿Masacre? – Sakura miro al rubio
- Estarán detenidos hasta que traiga de regreso a Sol y Sasuke – miro a los anbus – llévenlos a la sala de detencion
- No – Naruto grito – si se trata de ir por ellos yo iré, además prometieron regresar al amanecer
- No volverán
- Si lo harán, Nechan volverá por Haki
- Así regresen, acaban de desobedecerme – grito – los anbus irán
- Pero
- Ya basta – Kakashi golpeo el escritorio tan fuerte que se terminó rompiendo – no voy a tolerar más esto – pateo los pedazos – acaban de colmar mi paciencia, ¿creen que por haber sido su maestro voy a aceptar que desafíen mis órdenes? ¿Se olvidan acaso que soy el Hokage?
Ellos solo miraban algo asustados, Sakura se había pegado tanto a Naruto que su mano estaba empezando a temblar.
- He sido bueno, paciente incluso exhorte a Sasuke para que siga libre, di una orden – grito – una maldita y jodida orden, solo una y él no la pudo seguir. Ella tampoco, ¿Acaso soy objeto de sus burlas? ¿Eh?
El otro grito solo hizo que Naruto se posicione delante de Sakura, su modo sabio se había activado. Shikamaru estaba moviendo sus manos como para detenerlo si algo pasaba.
- Hokage – el Nara avanzo un paso
- No estoy hablando contigo – volvió a gritar – es a ellos a quienes me dirijo, a los que creí mis alumnos, a los que les pedí apoyo cuando acepte este cargo, pero ¿qué obtengo? Solo desobediencia, altanería y falta respeto. Llévenselos
Los anbus los rodearon, ellos se dejaron guiar. Vio como Sakura lo miraba por última vez con lágrimas en los ojos. Naruto la abrazo y la guio, el Nara estaba mirando al anbu que iba a llevárselo.
- Tú te quedas – el anbu entendió y cerró la puerta
- Dame una buena razón
- No confió en los médicos, no me refiero a Tsunade, sé que ella trabajo limpiamente, pero también estuvieron otros médicos, solo es un descarte
- ¿Y crees que él es la mejor opción?
- Al menos el no mentira, no le dirá cosas que no son
- ¿Confías en el? Destruyo la aldea, asesino al tercero
- Esta bajo vigilancia, si hubiera querido no habría ayudado en la guerra, además está bajo juramento, si hace algo mal bien sabe que nos daremos cuenta
- Si tú lo dices
Kakashi miro el ventanal, había sido muy duro con ellos. Pudo oler el miedo en Sakura y Naruto. Ellos eran más fuertes que él, si querían podían tan solo matarlo, pero en cierta forma lo respetaban y querían. Se había pasado pero era la única forma en que le hagan caso, que lo tomen enserio.
Temía lo que Orochimaru le puede decir a Sol, sabía que la medicina era buena, la había aprobado. El también desconfiaba un poco de esos médicos pero dudaba mucho que busquen hacerle daño, el mismo se hecho las gotas. Pero entonces ¿Por qué sentía que estaba defendiendo lo indefendible?
- Alista una tropa nos iremos en un rato
- Pronto amanecerá, ella prometió volver
- La esperaremos a mitad de camino, Sasuke y ella estarán en prisión por un tiempo, lo siento por Haki
- Estas siendo muy duro
- Soy el Hokage
Se miraron y el Nara suspiro, salió dejándolo solo. Traería a Sol de los cabellos si no se presentaba al amanecer como había dejado dicho.
Sasuke sentía el agua fría limpiarlo, Sol se había tardado más dela cuenta y no entendía el porqué. Al terminar se secó con otra toalla, se miró al espejo. No tenía barba, tal vez un pequeña, muy ligera, ni se notaba pero el maldito si lo noto. Busco su navaja de afeitar, por fin la usaría. No la encontró, ¿Qué rayos? Tal vez la tiraron al limpiar, lo dejo así.
Se vistió, solo había traído su pantalón. Maldijo y salió, ella estaba recostaba en su cama, cubierta con la sabana. Cuando la vio con los pantalones cortos casi se desmaya, ella tenía razón eran demasiado cortos para ella, solo le cubrían las nalgas y algo más. Sus piernas estaban realmente cambiadas, duras y contorneadas ¿Sabría ella de eso? Parecía que no porque no las quería presumir.
Su camiseta le había quedado perfecta, ajustada, moldeando su nueva figura. No era una muchacha delgaducha, tenía lo justo y necesario. Lo que un hombre busca, mucha carne por ver y tocar. Abrió un cajón y busco una camiseta más suelta, quería cubrirse de una maldita vez.
- Tarda mucho ¿no?
- Es normal – cerro, abrió otro – son análisis
- Te has lastimado la espalda – escucho ruido
- Fue al caer – sintió unos dedos tocar su espalda, al instante su piel se erizo
- Debe dolerte – ella estaba detrás suyo
- No – se giró – no me duele
- ¿te haces el fuerte? – ella sonrió
- No – miro las piernas y subió lentamente a los pechos – no
- Vístete – ella le dio la espalda – debemos salir
- No encuentro nada – giro a abrir otro cajón – he crecido, nada me quedara
- Déjame ayudarte
Ella abrió varios cajones y buscó. El, la imito. Se agacho y se colocó a su altura, empezó a buscar, tenía que haber una camiseta más grande.
- ¿Esta? – era una de mangas largas, justo la que quería
- Si – se la quitó y coloco normal, la empezó a estirar
- Déjame ayudarte
Se dejó apoyar y ella se la coloco en la cabeza, la vio ponerse de puntitas, le pareció raro. No era tan bajita, olían igual. Habían usado el mismo shampo, su piel se erizo al contacto. Sujeto la mano que estaba bajando la camiseta, ella lo miro extrañada. El coloco la mano femenina sobre su pecho, la fue deslizando por su abdomen, después la volvió a subir a su pecho.
- ¿Qué haces? – ella se sonrojo
- Haciendo lo que tú no quieres hacer
- Pero
Él se apegó un poco, ella parecía hipnotizada, mirando todo lo que recorría su mano. El cada vez iba bajando las caricias hasta el límite de su pantalón, después la volvía a subir a pecho, abrió la boca un poco, el ambiente estaba cargado, como si solo ellos existieran. Volvió a descender la mano y llego a la liga del pantalón, ella lo miraba, su sharingan se había activado, las emociones fuertes hacían eso. Entonces supo que ella había sentido algo, o estaba sintiéndolo. Él no la dejo de mirar, poco a poco fue moviendo la liga con la mano femenina, no se dejaban de ver. Él se agacho un poco, un poco más, otro poco más. Ella no dejaba de verlo, hipnotizados, viviendo ese momento. Entonces la beso, un beso suave primero, un pequeño choque de labios, después otro y otro. Las dos manos unidas seguían bajando la liga del pantalón, milímetro por milímetro, mientras sus labios chocaban, sus narices se encontraban y sus ojos seguían en contacto.
El pasó la punta de su lengua sobre uno de los labios, ella tembló, las manos bajaron otro milímetro, un poco más y se encontrarían con su excitación, otra vez uso su lengua. Sus dedos estaban llegando a donde él quería, un impulso más, solo uno más. El volvió a usar su lengua y la mano por fin estaba llegando.
- Sasuke –kun – se detuvieron al oír la voz y la puerta abrirse, giraron respirando con agitación – perdón por interrumpir tan un buen momento pero tengo los resultados – vieron como el miraba abajo – no se demoren
Escucharon la risa mientras la puerta se cerraba, el miro de reojo donde estaban las manos, pudo ver algo de su bello púbico expuesto, las manos estaba sobre este, casi tocando su miembro. Ella miro también y retrocedió como si hubiera tocado fuego. Miraba su mano temblorosa.
- Yo
- No digas nada – se colocó su camiseta – no se te ocurra decir nada, olvídalo
Se acomodó todo y le dio la espalda, estaba avergonzado, casi ella lo había tocado ahí. Bueno, el, la obligo por decirlo así pero ella se había dejado. Aún tenía el sharingan activado, lo que le daba a entender que ella lo había sentido, de que había algo más por descubrir. Y el también noto que se había sentido bien, tan libre y eufórico a la vez, respiro controlándose, si Orochimaru no hubiera interrumpido tal vez ellos estuvieran ahora tocándose, besándose.
- Vamos – suspiro y no le dio la cara, estaba rojo.
- Si – ella camino un poco – vamos
Abrió la puerta y salió, escucho que la cerraban y empezó a caminar, se maldijo por volver a caer en eso, no podía evitar sentirse tan locamente excitado por ella.
Sol caminaba viendo la espalda del mocoso, ¿Qué había pasado? Se había prometido no caer en nada lujurioso pero este niño sabia como hacerla dudar. Hoy el había sido suave, despacio, dándole opción a retroceder pero ella se había quedado idiotizada, mirándolo. El parecía tan concentrado y muerto de miedo, como si fuera la primera vez que lo acariciaban de esa manera. Agito la cabeza insultándose, su corazón había latido rápido, su cuerpo lo pedía.
- Diablos – se dijo en un susurro, no se entendía
- Ya están aquí, que rápidos – el hombre los miro sonriente – pensé que tardarían más, Sasuke no debes apresurarte tanto
- Deja de decir estupideces – ahora el mocoso estaba rojo, muy rojo
- Solo digo que no es recomendable exigirse de esa forma, después de todo el placer es placer
- Ya te dije que dejes de lado las tonterías – grito – resultados
- Imagino que ella debe estar en control natal, de otra forma puedo darte unos preservativos para otro ocasión a no ser que ya los tengas
- Suficiente – Sol grito – no hicimos nada
- Lamento haberlos interrumpido, fue mi culpa
- No íbamos hacer nada, solo estábamos…
- No tienes por qué darle explicaciones – el mocoso estaba más calmado – a lo que vinimos
- Bueno – el hombre mayor cambio la mirada a una seria – es muy interesante lo que encontré
- ¿Qué es lo interesante?
- Las gotas si son para los ojos, tienen componentes que buscan relajar las venas oculares
- Ok – Sol escuchaba atenta
- Pero – la miro – no solo eso, la composición química es agresiva, pesada y muy densa.
- ¿Eso quiere decir qué? – no dejo de verlo
- No solo buscan que tus ojos se relajen – miro a Sasuke – buscan dejarte ciega
- ¿Qué? – pregunto tan bajo que solo ellos podían escucharla
- Tal vez en unos meses no veas nada, esta fórmula hará que pierdas la vista y toda habilidad con el Sharingan, en si, tardaría unos seis meses, si le han dado esto a tu hijo, en el será menos tiempo. Cuando dejes de ver por completo, obviamente iras a que te revisen y esta fórmula hará que los médicos digan que fue algo natural y no algo provocado ya que no deja muestras de su composición en tus ojos, por esa razón cuando te los revise no note nada raro.
- ¿Estás diciendo que? – tembló
- Quieren que quedes ciega y que tu hijo también sea parte de eso – la miro serio – ya debes haber perdido algo de la visión y lamento informarte que es irreversible, no volverás a ver como antes ¿Tu hijo está bien?
Su voz se perdió, recordó las veces en que Haki trataba de enfocar mejor, en que lo vio tropezarse, cuando cayó de las escaleras, cuando le decía que no había sido nada y sonreía. La tal vez ya no veía tanto como ella, lo habían lastimado, habían lastimado a su hijo, al niño que juro proteger el día que le entregaron ese cuerpecito pequeño. El día que le dio el primer beso, le había dicho que ella mientras esté viva nada ni nadie le haría daño.
Ella lo había permitido, había confiado en ellos, en kakashi, en Konoha. Sus manos temblaron, seguía viendo al hombre mayor, tratando de hablar, tratando de enfocarlo porque empezaba a llenarse de lágrimas. Ellos la habían traicionado, Kakashi le había mentido, escucho en su mente sus palabras. "Yo mismo la probé y firme la autorización" ahora entendía todo, ahora entendía porque se había enfadado cuando ella trataba de buscar otra opción, ellos no querían que sepa la verdad.
- Estas seguro de todo lo que has dicho – Sasuke hablo fríamente
- Si, puedes buscar a cualquier medico de otras aldeas y que revisen mis análisis, no estoy mintiendo, esto – señalo el frasco – es un tipo de veneno sin antídoto y sabes quién es la de los venenos, estoy muy sorprendido al igual que tu
Sus dientes chocaron, sus manos se empuñaron, ella había sido y el, Kakashi lo había autorizado. Ellos eran los culpables, sus verdugos.
- Sol – el mocoso la miro – tranquilízate, vamos a….
- No – grito retrocediendo – a Haki, ellos….
- Sol – el mocoso activo su Sharingan – no te atrevas
- Los voy a matar – sintió un ardor desconocido en sus ojos – van a pagar
Corrió, sus pies se movieron rápido, escucho un detente y un sujétala. Sintió serpientes en sus piernas, de una mirada estas se cubrieron de algo negro, siguió corriendo por el camino. Se detuvo al tener al mocoso frente a ella, este la miro con sorpresa.
- El mangekyo
- Apártate – le grito
- No – el saco un kunai – vas a cometer un locura, primero debemos….
- Apártate – grito
Sintió todo su cuerpo arder y después que unas llamas negras rodeaban a Sasuke, este salto esquivando y colocándose en posición de ataque, desesperada miro a un lado, vio muchas serpientes rodearla, solo tenía una opción, miro al piso y mentalmente dijo "Kamui"
Esta vez el agujero no demoro en aparecer, escucho un "No" y se dejó caer, iba a destruir Konoha junto con Kakashi.
