Capitulo 17: Lo siento

Le dolía todo, a cada inhalación sentía que se le partía la espalda, a cada exhalación sentía que su vida se iba. La cirugía a la que había sido sometido fue rápida, muy rápida para su gusto, hubiera querido permanecer adormecido por más tiempo, tal vez solo así podría dejar de pensar, podría dejar de vivir.

¿Por qué no investigo? ¿Por qué se cerró a la idea? Cuando tuvo sus sospechas su estupidez lo freno y se volvió ciego, tenía tantas cosas en la cabeza que dejo de lado la idea, que idiota había sido, que imbécil se sentía. ¿Cómo había dejado que eso suceda? ¿Cómo siendo Hokage pudo permitirlo? La mirada triste de Sol apareció como un recuerdo ardiente, sus ojos lloroso reclamándole lo sucedido le hicieron sentir deseos de gritar, no había podía decirle nada, se había quedado en blanco.

"Él quiere ser como tú" – volvió a escuchar, la voz de ella estaba llena de ira y dolor, "Proteger esta aldea" otra vez escucho, mordió su labio controlando el deseo de gritar, el deseo de solo decir ¿Por qué? Sujeto la sabana tan fuerte como su mano conectada a una vía de suero se lo permitía, juraba que empezó a sentir algo húmedo en su rostro. ¿Por qué nada le salía bien? ¿Por qué siempre alguien a quien quería terminaba muriendo o lastimada? ¿Era su naturaleza causar daño a los demás? Paso saliva amarga y le dolió la garganta, ¿Qué haría ahora? ¿Cómo lo solucionaría?

"Es irreversible" – esa frase le calo los huesos, su mano tembló, como cuando atravesó el cuerpo delicado de Rin con su chidori, ese mismo temblor de impotencia y deseos de retroceder el tiempo, esa misma sensación de que había perdido algo sin haberlo tenido. Porque había perdido a Sol, la había perdido sin haberla tenido y había perdido a Haki al que en algún momento imagino estúpidamente llamándolo "Papá".

Sus manos sujetaron la sabana con más fuerza y su boca se abrió un poco, ya no podía controlar el deseo de gritar y esperar que algo le suceda, quería que ella lo mate, que acabe lo que los demás interrumpieron, porque no podía volver a verla a los ojos, ¿Con que valor lo haría? ¿Con que moral? No podría, ni siquiera verla para decirle que lo sentía, que se moría por dentro.

- Lo siento – dijo en un susurro bajo imaginando que ella estaba frente a el – lo siento tanto

Su voz se cortó y supo que eran sus lágrimas las que humedecían su almohada, quería darse la vuelta y enterrar su rostro para que nadie lo vea pero debido al dolor no podía moverse, aunque siendo sincero, no le importaba ser visto. Ya no le importaba nada, debería renunciar a ser Hokage, después de eso daba pie con bola a que digan que es un inepto también para eso, no pudo salvar a Rin, no pudo salvar a Obito, no pudo hacer que Sasuke regrese a Konoha sin una guerra de por medio, no pudo darse cuenta que alguien bajo su mando trataba de lastimarla, no pudo hacer nada, siempre era así con él.

La razón es que era un maldito estúpido, un ninja sobrevalorado por los demás, alguien que solo uso el regalo de su amigo para ganarse una reputación, alguien que por sus propios medio no hubiera podido derrotar a nadie, era solo una copia de su padre, vociferando que nunca deben abandonar a sus amigos y siempre termina lastimándolos o matándolos. ¿Qué clase de Hokage era? ¿Qué clase de ninja era? No era nadie, no debía ser nadie.

No podía controlar la lastima a el mismo, la poca autoestima que tenía ya se había venido abajo, era patético verlo así pero no podía hacer nada, no quería, podría desconectarse, abrirse la herida y morir desangrado, pero no podía, tampoco servía para eso.

- Kakashi sensei –

La voz suave de Sakura lo trajo a la realidad, no abrió los ojos, solo giro su rostro escondiéndolo, lo que menos quería era que alguien sienta lastima por él.

- Sé que está despierto

- Dime Sakura – sabía que había algo cubriendo su rostro, no tenía su máscara pero sentía estar cubierto

- Pudimos recuperar su pulmón y otros, será un poco lento pero en dos semanas podrá caminar con normalidad y tal vez tres meses para que este al 100%

- Tres meses – dijo pasando saliva – tres

- No pudimos hacer más, los golpes de Sol – se quedó callada – sus golpes fueron muy duros, estamos sorprendidos

- Es Uchiha no lo olvides, hubiera preferido morir – se le escapo

- ¿Por qué Sensei?

- Sabes la razón – puso su rostro derecho – no hagas preguntas tontas

- Lo siento – escucho una silla – no es culpa

- ¿Estas segura de eso? – abrió sus ojos mirando el techo

- Si – ella apareció en su campo de visión – Ud. Jamás dañaría a un niño y a ella, no lo creo capaz

- Mate a mi compañera de equipo – la miro - ¿Sabías eso?

- Fueron otras circunstancias

- Como podrías saberlo, no estabas ahí

- Sé que no lo hizo a propósito

- Directa o indirectamente termino lastimando a los demás, ¿Es tan difícil de entender? – grito haciendo que un punzada de dolor ataque su estómago – déjame solo

- No lo hare – ella lo miro seria – porque tengo miedo que de intente algo

- No puedo hacerlo

- ¿Lo ve kakashi-sensei? Ud. No es así

- Se supone que soy el Hokage, alguien que debe velar por la seguridad de los demás

- No fue Ud.

- Fue bajo mi mando

- Fue alguien mas

- Yo firme los malditos papeles Sakura – le grito – los firme, no fue nadie más, no pedí pruebas, no me di el trabajo de revisar, simplemente lo firme y dije "Ok" – su voz se apagó – fue mi culpa, déjame solo

- No – pudo ver que los ojos de ella se llenaban de lágrimas – no fue su culpa, deje de sentir eso, buscaremos una solución

- Es irreversible

- Orochimaru no tiene toda la razón, tal vez si buscamos

- Tiene seis años – la miro – es un niño de seis años, con sueños, con metas, con ideales y acabo de destrozarle la vida, ¿Es tan difícil entender que quiero morir? ¿Es tan duro para ti saber que me siento culpable? Lo soy, quiero solo quiero – cerro sus ojos – retroceder el tiempo Sakura, si hay alguna medicina para eso, algún veneno dámelo, no resisto esto que siento ahora, porque la he perdido sin haberla tenido, los pedir a ambos y ya los sentía parte de mi…. Doy pena lo sé – levanto su brazo cubriendo su rostro – por favor no lo comentes con nadie, soy un débil después de todo

Lloro en silencio, sabía que su alumna lo observaba, sabía que ella seguía ahí, nunca mostro sus emociones con nadie, siempre fue reservado pero después de esto, ya no podía, solo buscaba algo que lo calme. Sintió un peso sobre su pecho, respiro el aroma dulce del cabello, sabía que ella se había recostado en su pecho, entonces escucho el llanto de su ex alumna.

- Yo le creo Kakashi-sensei, yo creo y confió en Ud. Sé que saldrá de este vacío y encontrara el camino, me tiene para apoyarlo y también tiene a Naruto. Por favor cuente con nosotros

Su mano bajo y se posó en la cabeza, acaricio el cabello y trato de darle consuelo, su lado paternal afloro y dejo de llorar, después de todo ella tenía razón, así sea solo ella quien confiaba en él, tenía a alguien y con eso le bastaba para resistir lo que vendría ahora.


Sol estaba viendo el techo desde hace horas, no encontraba la lógica de lo que había sucedido hasta hace poco, solo tenía la mente entreverada entre la traición de la aldea y Sasuke. Giro lento y se topó con el rostro del que hasta hace poco fue un mocoso, estaba dormido, seguía dormido, era lo correcto. Ella llevaba casi dos horas pensando, viendo el techo de ese piso nuevo. Sasuke solo se había dedicado a dormir, como si estuviera agotado, bueno si debía de estarlo, ella se sentía cansada, sin embargo no hizo nada por irse, no se levantó y dejo una nota diciendo "Lo siento no debió pasar" porque en parte sentía que eso tenía que pasar para que se diera cuenta de sus sentimientos, le gustaba el mocoso, perdón Sasuke. Se corrigió mentalmente, el chico tenía algo que tal vez muchas habían visto, por esa razón le gustaba, era malditamente atractivo y olía bien. Pero gustar es una cosa y estar enamorada es otra. Él le gustaba y mucho, pero ahora había descubierto que no era algo que iría mas allá, el amor era diferente, era tan distinto a lo que había sentido.

Si dijera que no había disfrutado lo que habían hecho quedaría como una perra mentirosa, lo había disfrutado y mucho porque él tenía una vitalidad sorprendente y podía ser muy apasionado en el acto, diciéndole cosas sucias y haciéndolas. Era joven y ella una vieja, no es que tuviera una lista larga de chicos con los pudiera comparar pero se notaba la juventud en él, todo hasta ahí estaba bien. Solo que algo no le hacía sentir completa, su corazón no se sentía bien, algo no estaba bien.

Era el mismo sentimiento de cuando estando enamorada un tipo guapo la beso, sintió nervios, sintió raro, como si su corazón estuviera en otra parte. Tal vez ella ya estaba enamorada de otra persona y por eso sentía que lo que paso no debía repetirse, no se sentía mal o culpable solo sentía que algo le faltaba. En fin no tenía tiempo para pensar en su corazón, tenía que volver a la realidad y enfocarse en Haki, él era lo más importante, total Sasuke le había dicho que no le tomara mucha importancia a lo que habían hecho.

"Solo paso y ya, déjalo así" esa fue su frase cuando lo volvían a hacer por segunda vez y llego una tercera que los dejo más cansados, miro el reloj era casi el medio día, ya se había perdido por horas con el mocoso. Perdón Sasuke, se gritó mentalmente. Tenía que ponerse de pie y meditar las cosas, ¿Qué tendría que hacer ahora? Tal vez buscar un buen médico que revise a Haki y lo evalué por si milagrosamente algún antídoto aparece, el solo imaginar la sonrisa de su hijo hizo que sus ojos se llenen de lágrimas, quería abrazarlo y pedirle perdón pero sería peligroso mientras este aun así, tenía que estar fuerte para él, no podía presentarse toda llorosa o preocupada, él no era un niño tonto, se daría cuenta que algo pasaba.

Se sentó y observo el tiradero que tenían en esa habitación, ropa, cosas y hasta preservativos usados, se insultó mientras cubría su rostro con sus manos, ¿Qué diablos hice? Se preguntó suspirando, decidió levantarse y darse una ducha, no tenía sentido seguir recostada sin hacer nada. Se levantó y observo su cuerpo desnudo en el espejo del mocoso, vio que había adelgazado, a penas lo notaba. Sus piernas estaban extrañas como más fuertes, su vientre aún tenía una curva, no era plano como de las muchachas, tenía las estrías resaltando y cuando se puso de perfil noto la pequeña curva de su vientre, el embarazo le había dejado ese regalo que por más ejercicios que haga jamás se iría.

Ya lo había superado pero viendo a Sasuke de reojo se sintió fea, vieja y nada atractiva, abrió los ojos en sorpresa cuando vio unas marcas en su cuello, se acercó al espejo incrédula.

- ¿Qué carajos? – grito tocándose la zona – maldición, maldito mocoso

Ni ese grito había despertado al bello durmiente, giro a verlo y él seguía dormido, enfurecida le quito la sabana de un jalón haciendo que el quede con el trasero al aire. Se puso nerviosa al ver ese cuerpo tan bien formado del mocoso, también miro algunas cicatrices en la espalda y la venda que envolvía lo que quedaba de brazo se había soltado, vio la cicatriz horrible y decidió mejor taparlo pero el había reaccionado y se giró para verla.

Hubiera sido gracioso verlo todo despeinado y con los ojos medio cerrados pero recordó las mordidas que tenía y se acercó furiosa.

- ¿Qué carajos es esto? – señalo su cuello

- Tu cuello – dijo el sobándose los ojos – ¿no sabes el nombre?

- Déjate de tonterías – lo empujo quedando sobre el - ¿Por qué hiciste eso?

- Fue el momento – sonrió de lado – sabes que tú también me las hiciste – señalo su pectoral

- Eso no es excusa ¿Cómo me presentare con Haki?

- Te cubres – sintió como la única mano del chico se posaba en su trasero – aunque ahora no lo haces

- Deja de tocarme mocoso pervertido – se sentó derecha – hace tanto calor y Haki se dará cuenta

-Sé que podrás disimularlo – el hizo un movimiento rápido y quedo sobre ella – odio que me digas mocoso

- Lo eres cuando haces cosas así

- No lo soy – sintió que besaban su cuello – te lo demostrare otra vez

- Ya no – lo empujo – no lo deseo

- Segura – le sonrió de lado - ¿Veamos?

El maldito atrevido la beso salvajemente, no entendía porque el tenía que ser así. Sintió la mano del chico posarse en su intimidad, quiso gritar pero el introdujo su lengua, mientras la exploraba por los dos lados ella seguía forcejeando.

- Te deseo – le dijo

Un pequeño flash back vino a su mente, cuando Kakashi le había dicho lo mismo. Sus ojos se cerraron y el apareció, sin su máscara acercándose a ella, ahora era el quien la tocaba así, quien la besaba con esa fuerza. Su gemido fue sonoro y abrió las piernas, no podía estar pasándole eso, no podía hacerle eso.

Sintió un intruso en su cuerpo, después envestidas, en su mente era el maldito traidor quien la acariciaba, quien le hacia el amor, era Kakashi quien la penetraba con esa violencia, pero esa imagen se fue al diablo cuando recordó como lo tenía con sangre, como lo golpeaba y como él le decía "No sé".

Empujo al hombre de su imaginación y a la vez empujaba a Ssuke, el la miro contrariado, como preguntándose qué pasaba, Trato de disimular.

- Ya no tenemos preservativos – busco su ropa

- Puedo controlarlo

- No Sasuke – el insistió y beso su nuca – por favor

- Déjame hacerlo – el seguía besándola

- Ya basta

Se levantó y busco la sabana, se envolvió y camino directo al baño. No podía permitir que eso pase otra vez, ¿Qué rayos le pasaba? ¿Por qué se sentía tan miserable? Vio la ducha y se metió rápido, el agua fría la ayudaría a calmar sus ideas, necesitaba relajarse y centrarse en el asunto principal. El agua fría la fue calmando y recordó el estado en el que había quedado kakashi, fue demasiado agresiva pero se lo merecía, aunque muy dentro suyo sabía que estaba siendo injusta al culparlo de todo, Sasuke confiaba en él, todos confiaban en él. Peor ¿ella? Ella ya no lo hacía, si tan solo él no se hubiera negado desde un principio a ayudarla a investigar otra seria la historia. Uso el sahmpo que encontró y el jabón, necesitaba limpiar su cuerpo, no se sentía sucia solo algo culpable.

- Pásame el shampo – giro asustada y vio a Sasuke desnudo frente a ella, ahora parecía molesto

- ¿Qué haces aquí?

- ¿Olvidas que es mi piso? ¿Mi ducha?

- Pero la estoy usando – se cubrió los pechos indignada

- ¿Y qué? ¿hay algo que no haya visto o tocado?

- Atrevido – le grito

- Dame el maldito shampo – la empujo un poco entrando y cogiendo la botella

Vio como el sin vergüenza o pena se empezaba a duchar sin importarle que ella este ahí, molesta y por no darle l gusto lo empujo y se puso debajo del agua. No iba a incomodarla.

- Demonios – dijo abriendo más el grifo haciendo que el agua salga

- Es mucha

- Me gusta así

- Esta helada

- Mucho mejor

- Déjame abrir la otra

- No

- Es mi ducha

- Mi turno

- Jodete

- Ya lo hicimos

Se miraron por eternos segundos mientras el agua los mojaba, pareciera que ninguno de los dos daría su brazo a torcer. Entonces el cogió el jabón y empezó a tallarlo por su cuerpo, ella le dio la espalda y dejo que el agua limpiara su cuerpo, tal como lo había dicho el mocoso, todo su pecho estaba lleno de mordiscos, su cuello tenia marcas no tan notorias como ella pero si alguien lo miraba sin camiseta lo notaria.

Termino y busco una toalla, encontró una y se envolvió con esta. Busco otra para secar su cabello, al no encontrarla empezó a peinárselo con los dedos, el silencio seguía. De reojo vio como el limpiaba su cuerpo, se sonrojo un poco cuando vio como aseaba su parte intima, miro al piso disimulando pero volvió a observar, su cuerpo era el de un hombre, desarrollado, con músculos pequeños, era delgado a comparación de Naruto, que era delgado solo que ahora había ganado algo de peso.

Pensando en Naruto un nudo se instaló en su garganta, casi había luchado contra él, que vergüenza, que torpe había sido. ¿Qué pensaría de ella ahora? ¿La tomaría como peligrosa? Al tocar su cabello noto que estaba largo, demasiado largo, siempre lo traía en un moño y no había notado cuanto había crecido, tal vez un pequeño corte le caiga bien.

Buscaría donde cortárselo con Haki, al pensar en su hijo la ola de olor y frustración regreso, ¿Orochimaru la ayudaría sin más? ¿Pediría algo a cambio? Le caía bien, pero había algo siniestro en el hombre.

- ¿Qué sucede? – vio las piernas del mocoso y subió la mirada, el seguir desnudo sin ninguna gota de vergüenza

- Nada – giro para no verlo

- Miente si quieres pero pasa algo

- Debo ver a Haki

- Aun no sale de la academia – él le dio la espalda y busco una toalla – podemos ir a la hora de salida

- Iré – recalco porque eso de iremos no le gustaba

- ¿No entendiste cuando dije iremos?

- No necesito una niñera ¿Tu si?

- Sol si lo que quieres es molestarme déjame decirte que no lo conseguirás, estoy de buen humor

- ¿Así? ¿Por qué?

- Porque hicimos el amor y estoy algo feliz – él lo dijo sin ninguna expresión

- Bastardo – dijo tratando de salir

- Sol – la sujeto – siento que te estas arrepintiendo

- Mira Sasuke – giro a verlo – ahora no tengo ni quiero perder mi tiempo en pesar porque carajo me acosté contigo, o si estas feliz o sientes mariposas en el estómago, tengo otra cosa más importante que entrar en arrepentimiento o sentirme feliz, ¿Entendiste?

Vio como el la miraba serio, que soltaba su mano lento y que miraba el suelo, tal vez fue muy cruel, iba a decirle algo pero el hablo primero.

- Ahora sé lo que sintió Sakura cuando le dije que no quería escuchar nada después de tener relaciones con ella – la miro – ahora sé cómo le dolió eso

El mocoso le dio la espalda y cerró la puerta, le había cerrado la puerta en la cara. Dentro de ella maldijo porque se había pasado pero el bastardo le confeso que el había actuado igual. Él no tenía los mismos motivos que ella pero no cabía duda que eran Uchihas y que lastimar a otros era su mejor virtud.

Regreso a la habitación y busco su ropa, esa camisera no le cubriría el cuello. Abrió sin miedo los cajones del mocoso, encontró una camisera de cuello alto, se la iba a colocar pero vio que tenía el símbolo Uchiha en la espalda, a regañadientes se la puso y busco pantalones, ni loca se volvería a poner esos cortos, aunque era cómodos, mostraban más de cuenta. Encontró unos con liga y sonrió, al menos no necesitaría sujetarlos con nada.

Los doblo bastante porque el mocoso era alto, ahora se sentía más cómoda. Se miró al espejo, tenía los ojos hinchados, la vista cansada y los labios rojos. Iba a usar el peine del mocoso pero sintió algo, una presencia. No sabía como pero sintió una presencia acercándose, cuando noto quien era observo todo.

Era Sakura, esa sensación era por ella, miro todo, era un desastre. Se apuró a acomodar todo, levanto la basura, la ropa, las sabanas, acomodo la cama. Fue en tiempo record, abrió una fragancia y la roseo por todo el lugar, al menos no olería a sexo. Se acomodó la ropa e iba a avisarle a Sasuke pero la puerta sonó.

Salió rápido y medito si era buena idea hacerla pasar, dudando abrió la puerta y la pelirosa la vio con sorpresa en los ojos, tal vez no espero encontrarla ahí.

- Hola Sakura – fingió sorpresa – pasa

- No – ella retrocedió – no quisiera interrumpir

- No interrumpes nada – la jalo – pasa por favor

Vio como la muchacha daba una vista rápida a todo, después la quedo mirando como analizándola. Obviamente notaria que usaba ropa de Sasuke, aún tenía el cabello suelto húmedo.

- Sasuke-kun – Sakura miro a varios lados

- Está dándose una ducha – busco alguna excusa – hablamos mucho y discutimos, necesitaba relajarse

- Ya veo – se sentó en un mueble

¿Cómo está el? – la imito y trato de no sonar preocupada

- En tres meses estará en condiciones de luchar

- ¿Tres meses? – se preguntó si había sido tan agresiva, solo fueron unos golpes

- Tenía unos órganos muy dañados

- Solo lo golpeé – dijo bajo

- Tal vez la ira que tenías no te hizo notar la fuerza que usaste, su pulmón es el que nos dio más trabajo, sus costillas soldaran pronto, no podrá respirar con normalidad aun

- Rayos – sí que lo había lastimado, pero se lo merecía – bueno se le merecía

- No lo creo – miro como la pelirosa agachaba la mirada – él está sufriendo y mucho, se siente tan culpable que

- No importa eso – se levantó – si sufre o no es irrelevante, nada de eso hará que Haki o yo recuperemos la vista como antes, por mi puede azotarse si desea, es su culpa después de todo

- No seas cruel

- Crueldad es lo que hicieron conmigo – le grito – eso es crueldad, ser fría e indiferente no es lo mismo

- Es parecido, el no tuvo la culpa

- ¿Es el hokage no? – espero que ella asienta – él debe saber todo lo que pasa

- No siempre es así, si trataras de entenderlo

- Cambiemos de tema

- Por favor Sol – la chica se levantó – he hablado con él, está destrozado, trata de entender que ser Hokage es muy difícil, lo que paso salió de sus manos, el debió ser más cuidadoso pero no solo estas tú en la aldea, hay muchos más problemas que resolver y tal vez por eso se descuidó un poco, está sufriendo y no puedes ser indiferente

- ¿Te das cuenta que estas siendo egoísta? El sufre oh si – se burló – denle un pañuelo y mi hijo ¿qué? – se acercó – ¿y yo que? Nos quedaremos ciegos y no debemos culparlo o sentirnos mal ¿porque el sufre? Tonterías, el seguirá viendo normal y con vida feliz

- No es así

- El día que seas madre entenderás como siento – le grito

- Puedo entenderlo – la chica le respondió el grito

- No lo entiendes, nadie depende de ti, el día que alguien lastime a tus hijos sabrás que lo que yo hice es poco

- Estas siendo cruel

- Y tu una tonta en creer que es lo que siente

Se quedaron viendo por eternos segundos, la pelirosa tenía la mirada molesta y triste. Maldita sea, estaban defendiéndolo, obvio que lo harían eras sus alumnos después de todo.

- Sol – Sasuke apareció secándose el cabello, giro y agradeció que esté usando ropa – Sakura – tiro la toalla a la mesa

- Sasuke-kun – ella se acercó – él está bien, la cirugía fue tediosa pero en tres meses podrá luchar

- No pregunte nada de eso – se alejó de la chica – lo único que necesito es que este con vida para que me dé explicaciones de que rayos paso

- Como le dije a Sol, están apresurándose en culparlo

- Nadie lo está culpando, quiera o no él es la cabeza de la aldea y firmo para que esa medicina llegue a manos de Sol, lo que menos debe hacer es querer lavarse las manos

- No lo está haciendo – la pelirosa se enfadó – él está sufriendo

- Se lo merece y mas – Sasuke se sentó

- ¿Qué les pasa a ustedes? – la pelirosa los miro - ¿Acaso todos los Uchiha son unos insensibles?

Sol golpeo la mesita que tenía al alcance haciendo que el florero se caiga y se rompa, ya se había hartado de la mocosa, ella no entendía nada.

- Como siempre Sakura, empiezas a estorbar – Sasuke se levantó mirándola

- ¿Cómo puedes decir eso? – la pelirrosa se acercó furiosa – te he apoyado, ayudado e influí en la decisión de Kakashi-sensei para que te deje libre, me debes eso

- Nunca te pedí nada – el mocoso le grito – nunca te lo pedí, ahora no me vengas con que gracias a ti estoy libre, ahórrate eso – le dio la espalda

- No me harás eso – ella lo hizo girar con fuerza – no es solo gracias a mí, es gracias a Naruto también, gracias a muchos que te aprecian, Kakashi-sensei también lo hizo

- ¿Y es por eso que le debo pleitesía? Acaban de lastimar a dos miembros de mi clan, por su maldita negligencia, ¿Qué debo hacer? Solo dejarlo pasar, es irreversible

- Lo entiendo

- No lo haces, si lo hicieras no lo defenderías tanto ¿O es que él te pidió que lo hagas?

- No

- Entonces no te metas donde no te llaman – con eso Sasuke termino la conversación – Sol – giro a verla – será mejor que comamos algo, usamos mucho chacra en el sharingan, además iremos por Haki

- ¿ramen?

- Por ahora si – el mocoso camino hasta estar muy cerca – tus ojos están hinchados, necesitas descansar

- Cuando Haki este conmigo lo hare, tienes razón tengo hambre

- Vamos

Iban a salir y recordaron a Sakura, ella tenía las manos empuñadas, mirando el suelo. Sol miro a Sasuke como avisándole que la dejarían encerrada si no le decían nada, Sasuke suspiro en cansancio y giro.

- Vamos a salir, voy a cerrar con llave – pero la pelirosa no hizo nada seguía viendo el piso

- Sakura – Sol hablo y la chica levanto la mirada tenía los ojos llenos de lagrimas

La pelirosa salió casi empujándolos, se miraron entre sí como aceptando el desplante. El Mocoso cerró la puerta con llave y la pelirosa giro a verlos.

- Todos los Uchihas son iguales, tratan de alejar a quienes los apoyan. Ustedes merecen estar juntos, son tal para cual, insensibles e idiotas

Sasuke iba a responderle pero le tapó la boca, la pelirosa seguía viéndolos como esperando alguna respuesta, algún ataque. Para ella eso era infantil, a veces el silencio era la mejor respuesta.

- Ramen picante seria genial

- No como mucho picante pero por ti lo haría – el mocoso avanzo pasando de largo a Sakura – probémoslo

- Si, después veremos lo de orochimaru, necesito opciones

- Podemos ir unos días al sonido, la aldea te gustara

La dejaron así, no quería pelear con nadie y menos con ella. Naruto se enfadaría, además era una mocosa atacando, si quería pelear que busque a otra. Caminaron en silencio y noto a ocho anbus siguiéndolos, miro de reojo al mocoso y vio que el también miraba a los anbus.

- ¿Iras a verlo? – el mocoso la miro

- ¿A quién?

- Sabes a quien me refiero – giraron a la derecha

- ¿Para qué?

- Tal vez tenga mucho que decirte, te lo debe

- La última vez se quedó callado

- No se puede hablar con un pulmón perforado y las costillas rotas

- Perdió su oportunidad

- ¿Cuál oportunidad?

- Todas las que tenia

- ¿Todas?

- Cambiemos de tema – llegaron a ichiraku – creo que fuiste duro con Sakura

- Estaba hartándome

- Lo sé pero siento que no debimos hacerla sentir mal

- Oíste lo último que dijo – tomaron asiento – fue clara

- Pero te ama

- Eso no viene al caso

- Si tú lo dices

Pidieron su comida y extrañamente todo estaba en silencio, era como si los que los miraban solo bajaban la cabeza y pasaban de ellos. Estaba probando su comida cuando la cortina se abrió y una sombra los tapo, el que los atendía bajo la cabeza en respeto y no giraron.

- Que descarada eres – reconoció la voz y siguió comiendo – tan fresca cuando casi matas al Hokage

- Sra. – Sol toco la mano de Sasuke

- Come se va a enfriar –

- Atrevida te estoy hablando – sintió que tiraban de su hombro y paso saliva cerrando los ojos

Esa maldita anciana quería morir, sus manos temblaron y trato de controlarse. Si hacia algo sería peor pero esta maldita perra era culpable también, tal vez más culpable que Kakashi.

- Me darás la espalda, entonces tengo razón al decir que eres una Uchiha llena de odio, que alegría que ahora el mocoso y tu estén cie…

No la dejo terminar, a una velocidad desconocida se posiciono frente a ella y la miro fijo, su sharingan se activó y la anciana cayó al suelo desmayada, muchos anbus aparecieron y quisieron sujetarla.

- Si me tocan se quedara en ese lugar al que la envié

- Srta. Sol – un anbu hablo – esto puede agravar su situación

- Claro me tratan como si yo hubiera sido la que hizo el daño, cuando es a mí a quien lo hicieron, llévense a esta anciana lejos de mi

- Pero

- Llévensela – Naruto apareció a su lado en su modo sabio – no debió decir eso

- Naruto – el anbu retrocedió – está bien

- Yo me encargo dattebayo

Vio como cargaban a la anciana y se alejaban, tranquilizo sus ojos y miro al joven, este tenía la mirada seria y acusadora.

- Nechan

- No me digas que no debí hacerlo

- ¿Está en el tsukuyomi?

- ¿Qué rayos eso?

- ¿A dónde la enviaste?

- No lo sé, solo imagine un lugar lleno de dinosaurios

- ¿Dinosaurios?

- Si, tal vez este ahí escapando de uno, solo será ilusión no ¿Sasuke?

El otro Uchiha seguía comiendo de lo más tranquilo, giro a verlos y asintió. Naruto se acercó extrañado y le bajo un poco el cuello de la camiseta.

- ¿Sasuke que te paso? ¿Te mordieron?

- No – se alejó – fue en mi última misión

- Pero ha pasado mucho

- Y eso que – se puso nervioso

- Sakura me dio esto nechan, fue muy temprano disculpa si te lo doy ahora, son tus exámenes de sangre y embarazo

Vieron como Sasuke se atraganto con el ramen, lo ayudaron a recuperarse. Sol sonrió, era tan atrevido para algunas cosas y tan tímido para otras.

- Está bien, ¿Cómo esta Haki?

- Muy bien, lo dejamos en la academia no tiene idea de lo paso

- Gracias, le deberé mucho a Hinata

- Su padre estaba feliz de tenerlo, le estaba enseñando el puño suave y sin ser parte de los Hyuga podía hacerlo fenomenal

- Qué bueno, ahora espero que pueda alcanzar sus sueños

- Encontraremos la forma nechan, no perdamos la fe. El recuperara su vista otra vez

- Ojala Naruto – le toco la mejilla – luces cansado

- Es por lo que paso, tú también estas cansada, tus ojos están muy rojos

- Lo sé – se sentó – no sé qué hare ahora

- Deja que las cosas se calmen y encontraremos la forma, también tengo un mensaje de Kakashi- sensei

- ¿Eh?

- Me dio este papel hace un momento que pase por el hospital, lo dejaste hecho mierda – le dio la hoja – léela

- No – la rechazo – no

- Por favor nechan, no puede moverse, la escribió casi temblando

Vio rápido a Sasuke y este solo levanto los hombros, recibió la hoja y se agacho. Tenía miedo abrirla, la desdoblo y noto que las letras eran como las de un niño. Solo había una frase en la hoja que la hizo sentir más triste aun, solo una frase que hizo que su corazón se estruje y latiera más rápido.

"Lo siento"

...