22: Abriendo los ojos
Sasuke aventó su pequeño morral a cualquier esquina que llegase, estaba furioso. Se arrancó la capa gruesa que solo le hacía sudar y miro su camiseta, estaba empapada. Tomaría una ducha para relajarse, Sol era una idiota y el mucho más idiota por pensar eso.
Sakura, oh por los kages, porque justo tenía que aparecer cuando no tenía ningún plan para decirle que se mantenga alejada, no era sabio en esos momentos. La noto con más seguridad, como si ese beso ya le hubiera dado algo de poder sobre él. ¿Qué demonios creía? ¿Que era como Naruto que solo un beso le haría pedirle matrimonio? "jamás" se gritó internamente, a él no le bastaba eso, quería mucho más.
Por otro lado que Kakashi los recibiera no era el plan, aunque la idiota fue muy fría y cortante pudo notar cierto nerviosismo al verlo. Y mucha seguridad en el hokage, ¿Acaso ellos habían quedado en algo? Sol se lo hubiera dicho, no tenían secretos ¿O sí? Desnudo en la ducha se golpeó la frente con la pared, apenas unos minutos en Konoha y empezaba a sentirse mal. Molesto y nervioso, cansado y desganado.
Después de meditar mucho estaba en su sala de estar, observando su morral, tenía que sacar las cosas que había llevado pero estaba tan aburrido que ni deseos de abrir el maldito paquete tenia. Miro el calendario y suspiro, julio era un pésimo mes, a parte del calor que hacía, no le gustaba para nada ese maldito mes.
Toco su herida del brazo faltante, a veces le dolía como si su cerebro se negara a pensar que ya no tenía ese miembro completo, sentía las punzadas de dolor. Le coloco un enguanto y después vendo la zona, se colocó una camiseta y se recostó en su sofá. No había mucho polvo, tal vez la encargada realizo una limpieza suave hace poco. Se sentó cuando sintió un sonido raro, vio al pequeño sapo mirándolo, supo que era de Sol.
- ¿Qué sucede Kid? – ese estúpido nombre había recibido el sapo
- Werec – el sapo dejo caer un pergamino y lo miro
- Que gusto el de Sol de enviar notitas
Cogió el pergamino y lo abrió, era corto el mensaje, lo tuvo que leer tres veces para creer lo que decía.
"Mocoso, hare algo delicioso de cenar, serán una ensalada de tomates y pollo al horno. Sé que estas enfadado pero como me acostumbre a cenar contigo, quiero que vengas. ¿Qué dices? ¿Te animas? A Haki le hará feliz verte."
- ¿Mocoso? – dijo cerrando el pergamino, miro al sapo – dile a la idiota – remarco – estaré a las seis
El sapo Kid desapareció, se volvió a recostar y observo su reloj, "Genial" dijo el maldito estaba detenido en una horario diferente. ¿Ahora como sabría qué hora es? Miro la ventana calculaba que serían pasadas las cinco de la tarde, tal vez menos. Esperaría un momento y saldría para el piso de Sol, era seguro que Naruto estaría ahí con la Hyuga.
- Molestias – dijo cubriéndose los ojos – mejor no voy
Pero pensar en la comida que hacia ella hizo que su estómago se revele y suene descaradamente. ¿Por qué tenía que cocinar tan bien? No podía negar que tenía muy buena sazón, hasta Orochimaru lo había reconocido, era muy buena cocinando. Casi todo el tiempo que estuvieron en la otra aldea ella los había alimentado, ya se había acostumbrado a comer esas comidas extrañas. Guisos, sopas, carnes y poco pescado. Entendía porque Naruto había ganado peso, comer a diario lo que ella preparaba era demasiado tentador.
Se levantó y busco algo cómodo que no lo haga sudar mucho, decidió abrir su morral, saco todo tirándolo. Después lo acomodaría, vio que no estaba su pequeña libreta de notas, tal vez la dejo en la otra aldea, maldición ahí tenía anotados datos de Haki y otros más privados.
Se decidió por una camiseta manga larga y unos pantalones sueltos, acomodo su cabello y uso una loción cítrica. Se miró al espejo y vio atento a su cuello, noto que estaba normal y salió de su piso. Miro el cielo, tal vez ya eran las seis. Camino sintiendo como era observado, tenía a cuatro anbus siguiéndole los pasos ¿Por qué? No entendía cuál era la gracia de que siempre lo estén siguiendo. Llego a un puesto de frutas y decidió comprar una sandía, se le antojo. No es que fuera fan de lo dulce pero su estómago le ordeno comprarla. Después de pagar la sandía, la cargo y camino tranquilo. La aldea aprecia silenciosa, era extraño porque en esas fechas normalmente se realizaban festivales, comida por muchos lados y fuegos artificiales pero esta vez había mas silencio.
Cuando llego a la entrada del edificio miro suspirando, rezaba porque a ella no le haya ocurrido invitar a Sakura, sería la peor tontería que haría.
- Sasuke-kun –
Se quedó paralizado al escuchar la voz tan suave de la susodicha, justo con quien no quería verse. Giro lentamente y la vio, ella seguía con su ropa de misiones y parecía más calmada, ¿Habría sido invitada?
- Sakura –dijo lo obvio pero no sabía que más decir
- Estaba buscándote, iba al piso de Sol
- ¿Por qué?
- Supuse que estarías ahí, pero veo que apenas llegas con un presente – señalo la sandia
- Haki me la encargó – mintió
- Ya veo – se quedaron en un silencio incomodo - ¿Podemos hablar después?
- ¿Después de que? – estaba respondiendo estúpidamente pero no se le ocurría otra cosa
- Después de que termines con ella
La palabra termines le sonó a que debe terminar cualquier lazo con Sol, le sonó como a una orden, como si ella esperaba algo.
- No voy a terminar rápido – remarco la palabra terminar – tenemos mucho que hablar
- Imagino pero – Sakura miro el suelo – me debes una conversación
- ¿Sobre qué?
- Tu sabes
- Al grano – ella lo miro
- El beso que nos dimos
- El beso que me diste – no quiso sonar duro pero aclaro las cosas – gracias a eso la aldea anda en cuchicheos, hasta el Hokage
- Lamento que te moleste
- Me incomoda
- Lo siento
- Sakura – ella volvió a mirarlo – cuando acaben los exámenes planeo irme de Konoha
- ¿Qué? – ella se acercó un poco – pero, ¿La dejaras?
Sabía que ella usaba a Sol a propósito, queriendo tapar la verdadera pregunta.
- No la dejare, me iré con ella, es una decisión tomada
- ¿Tú y ella?
- Sí, es parte de mi clan, no la puedo dejar aquí. Ya sabes que paso
- Ya veo
- Hablaremos después, iré a buscarte estos días para tener una conversación sobre lo que paso – avanzo – por ahora, necesito tiempo con ellos, estamos esperando respuesta del Hokage
- Sasuke, sabes que Kakashi-sensei no se rendirá ante ti. la quiere
- ¿Y eso qué importancia tiene para mí?
- Se nota en tu expresión que te gusta, tengo que aceptarlo. Kakashi-sensei…
- Kakashi se puede ir al diablo, no creas saber lo que me pasa
- Lo se
- No sabes, ella no me – se detuvo porque no podía decirlo, su boca se cerró – eso es asunto mío
- No lo estas negando, no puedes hacerlo
- ¿Y si fuera cierto que?
- Yo también puedo dar pelea, Sol es muy bonita y tiene todo eso – uso manos para marcar ciertas partes – pero no te conoce como yo
- Sakura detente
- Sasuke ya basta, estuve esperando tantos años por ti y ahora llega una desconocida y me saca del juego sin proponérselo, eso me enfurece pero a la vez no puedo odiarla porque no lo hace apropósito. Por eso creo que aun puedo seguir y….
- Sakura – hablo más fuerte – deja de pensar que soy un objeto, aquí no hay un juego o una lucha en donde alguien me llevara como trofeo, yo decido con quien restablezco mi clan o me caso
- ¿Estás pensando en casarte?
- Si – soltó sin pensarlo
- Ya veo – ella sonrió – entonces querrás tener familia
- Es obvio
- Qué bueno, pensé que no agradaban los niños
- ¿Por qué no? – la miro curioso
- Es que tú siempre estas y bueno los niños suelen ser traviesos
- Haki es muy bien portado, nunca me hizo alguna travesura
- No todos los niños son Haki
- Me gustaría tener uno como el – miro el piso de Sol – es tan centrado que hasta me hace dudar de su edad
- ¿Lo quieres?
- Si – otra vez hablo sin pensar – es tan terco como su madre y tiene esos ojos brillantes como Sol cuando le dices que aprenderá algo nuevo, los dos se emocionan de la misma forma. Son tan optimistas que los dos pueden llegar a sacarte una sonrisa con sus palabras, tendrías que ver como….
Se detuvo porque casi estaba contándole sin vergüenza sus experiencias, miro a Sakura y ella tenía la mirada curiosa y algo triste a la vez.
- Hable por demás
- Veo que quieres mucho a Haki, tal vez te recuerda a Itachi
- Hay mucha diferencia
- Lo sé pero, Haki podría ser ese hermano pequeño que busca atención
- No veo a Haki como un hermano pequeño
- ¿Un hijo?
Se quedó mirándola, ¿Veía Haki como un hijo? ¿Alguien a quien proteger? Claro que lo protegería, sin dudarlo. Quería enseñarle tantas cosas y llevarlo a lugares hermosos que había visto.
- No lo sé – acaricio la sandía – tal vez
- Has cambiado Sasuke-kun, es como si ahora ya no pusieras una barrera
- Debo irme Sakura – no quería seguir diciendo tonterías – fue agradable hablar contigo, después seguiremos
- Claro Sasuke-kun, estaré esperando
Ella camino alejándose, en cierta forma no había sentido tanta culpa, había sido franco y a ella no parecía importarle. Antes que se alejara le podría decir algo más.
- Sakura – grito, ella giro sorprendida – Ve con cuidado
Entonces ella le sonrió con dulzura y salto sobre los techos. Podía ser tan delicada pero sabía que tenía una fuerza de terror en ese cuerpo pequeño.
- ¿Sasuke tiene una sandía? – La voz de Naruto lo trajo a la realidad – te veo y no lo creo
- ¿Qué mierda tiene de malo la sandía?
- La sandia no Sasuke – rio – tú y una sandía, es lo más raro que he visto en mis 20 años de vida ninja
- Cierra la boca – miro a varios lados - ¿Y la Hyu…. Tu esposa?
- Está en misión, ¿Por qué la pregunta?
- Siendo novios parecían gemelos pensé que siendo esposos, estarían uno sobre otro
- La aldea esta en plan de emergencia – se sonrojó – ella es una ninja aun y no estaría sobre ella
- ¿Así? – se acercó a molestarlo – Conociendo lo pervertido que eres, puedo asegurar que no la dejas dormir
- Imbécil – esquivo el ataque – no soy un pervertido
- Lo eres, viendo revistas
- Era para perfeccionar mi jutsu sexy
- Oh si – sonrió de lado – te creo
- Sexy jutsu
Y una mujer completamente desnuda apareció frente a él, pero no era la misma muchacha con dos coletas que recordaba. Ahora era una mujer mucho más voluptuosa, cabello suelto y madura.
- ¿Notas la diferencia? – hasta la voz era diferente
- Es lo mismo, no me impresiona, jamás
Y otra explosión le hizo casi soltar la sandía, ahora era Sol la que estaba frente a él, completamente desnuda. Los colores se le subieron al rostro y paso saliva. Sol, no Naruto transformado se acercó tanto que la tenía al frente.
- Seguro Sasuke, no sientes nada
- No te atrevas – logro decir sintiendo como la mano de Naruto transformado acariciaba su rostro
- Sasuke es muy tímido
- Bas…. – y no podía hablar, su cuerpo estaba traicionándolo y sentía algo en su nariz
- ¿Qué hacen afuera?
Giro y casi le da un torticolis por la velocidad en que giro, Sol estaba con los ojos tan abiertos mirando.
- ¿Soy yo?
- Nechan te lo puedo explicar – una explosión y Naruto apareció – Bueno Sasuke me pidió que
- ¿Qué? – reacciono – yo no te pedí nada
- ¿Sasuke te pidió que te conviertas en mi así sin nada de ropa?
- No / si – fue la respuesta de ambos
- Idiota me las pagaras
- Ya entren, después hablaremos de esa mujer que no era yo, esas curvas no las tengo
Y bueno aunque el clon de Naruto habida exagerado un poco, Sol si tenía esas curvas, solo que no se daba cuenta. Ingreso y vio a Haki feliz colocar platos, dejo la sandía en el lavado.
- ¿Y eso?
- Es una sandia
- Ya sé que es una sandia
- Elabora mejor tu pregunta entonces
- ¿Por qué la trajiste? – hizo que ella se enfadara
- Porque si
- Demonios, contigo no se puede – ella le dio la espalda y noto cierta cicatriz en su nuca
- ¿Qué eso? – lo toco
- Nada – ella se alejó rápido – una herida, me hice entrenando con Orochimaru
- ¿Otra vez me ocultaras cosas?
- Ya te dije fue una herida, un golpe y sanara
- Eso espero – y no estaba feliz con la respuesta – Hable con Sakura
- ¿Sobre qué?
- Ya sabes
- ¿Y?
- Le dije que después hablaría con ella
- ¿solo eso?
- Charlamos de otras cosas
- Vas mejorando
- Fue agradable
- Lo vez, inténtalo otra vez
- Ella sabe que me gustas
- ¿Eh? ¿Se lo dijiste?
- No, lo dedujo, no la creas tan tonta
- Nunca la creí tonta, al contrario a esa edad ya es un médico. ¿Y qué le dijiste?
- Que eso no le importaba
- Sasuke, te das cuenta que la estas sacando de tu vida
- ¿y qué puedo hacer si tú eres la que me gusta?
- Es un gusto Sasuke, todos tenemos gustos. Así como te gusta la sandia
- No me gusta la sandía, solo me antoje
- Entonces yo soy un antojo, algo pasajero
- No creas saber lo que siento – estaba empezando a enojarse
- Está bien, está bien – ella le toco el hombro – diste un gran paso, sé que más adelante será mejor, ahora cenemos que dentro de dos horas tengo una cita con Kakashi
- ¿A solas?
- Si
- ¿a estas horas?
- Si
- ¿Qué harán?
- Hablar, tiene que darme unos datos, claro que te los diré después
- ¿y porque no me cito a mi si soy tu líder?
- Sera porque es un asunto personal
- Sol
- Sasuke, quería pedirte de favor que te quedes cuidando a Haki
- ¿Me viste cara de niñera?
- No, pero sé que le gusta estar contigo
- Está bien – si lo miraba con esos ojos brillantes no podía negarse – me quedare pero esperare a que vengas y me dirás todo
- Si, si – cogió la olla – ahora a comer
- Claro
Salieron y Naruto hablaba con Haki efusivamente sobre el entrenamiento en el sonido. Los dos parecían hermanos, muy cercanos y graciosos. Quiso sonreír pero se sintió observado, Sol le guiño un ojo y no supo cómo reaccionar, después estaban comiendo, la ensalada estaba demasiado deliciosa.
- Nechan, no te sorprendas pero los ancianos consejeros ya no están en Konoha
- Lo supuse – ella bebió agua – sabía que se largarían
- Pero no creas que es porque se les encubre
- ¿Entonces porque sería? – Naruto lo miro como diciéndole "No avives el fuego"
- Ellos pidieron apoyo del Sr. Feudal porque eran los principales sospechosos, el Sr. Feudal no se negó alegando que los conocía de toda la vida y nunca harían eso, después de la investigación se descubrió el cuerpo de un médico a lo lejos de Konoha, su estado era de – miro la comida y a Haki – bueno ustedes saben así que, nuestras sospechas fueron a los médicos, después uno de ellos se escapó antes de ser interrogado. No tengo más información
- Supongo que Kakashi me la dirá
- Claro kakashi-sensei se ha extralimitado, tus costillas aún siguen rotas pero el mismo está al mando del grupo de investigación, le diste una buena paliza, en mi boda Shizune lo tuvo que ayudar a caminar
- No me medí
- Das tanto miedo como Sakura
- Ella es más poderosa
Miro de reojo a Sol, ella parecía tan tranquila. Haki escuchaba atento, Naruto contando todo como una vieja chismosa. La cena transcurrió tranquila, se comió dos platos de todo. Estaba hambriento, ahora no podía ni moverse bien. Naruto tenía la panza algo hinchada y estaba casi echado en el sofá.
- Ya vuelvo, Haki te quedas con ellos
- Si mamá – Haki corrió a su habitación
- Te lo encargo – ella le volvió a tocar el hombro y el hizo una leve mueca de dolor, lo tenía inflamado – ya veo
- ¿Qué?
- Lo note raro cuando entraste por eso lo toque y ahora igual ¿te duele la herida?
- Que observadora – y si le dolía
- Descansa un rato, no tardare
- Avísame cualquier cosa
- Si
Ella salió y escucho los ronquidos escandalosos de Naruto, en si ya estaba acostumbrado a su forma de dormir. A sus pesadillas y a sus sueños de lucha. Varias veces le había tocado calmarlo o detenerlo, era sonámbulo. ¿Cómo estaría lidiando la Hyuga con eso?
- ¿Jugamos? – Haki le mostro el juego de mesa
- El que pierde lava los platos
- No se vale usar el sharingan
- Acepto
Se iba a entretener un par de horas, porque Haki era bueno en ese juego. Tan bueno que el Nara venía a retarlo de vez en cuando.
Sol bajo las escaleras respirando profundo, estaba algo nerviosa y cansada. Ella había enviado un sapo a Kakashi pidiéndole verse a las 8 en la torre Hokage, el había aceptado enviando a Pakun el mensaje. No era una reunión tan oficial por la hora pero estaba segura que cuando sus pies toquen suelo fuera de su piso, muchos anbus la seguirían.
Y así fue, se sintió seguida por cinco personas, esa situación estaba cansándola. ¿Por qué la seguían tanto? ¿Acaso temían que otra vez desfigurara al Hokage? Siguió caminando tranquila, hacía mucho calor.
Llevo sus manos a su bolsillo y sintió la libreta pequeña, era de Sasuke y ella la había recogido. Se la iba a entregar pero por el apuro ya no pudo hacerlo, esa libreta tenia tantas anotaciones que decidió no revisarlas, solo vio algunas que hablaban de técnicas y medidas de armas.
Observo varias cosas interesantes y otras extrañas. Como medidas y fechas. Esperaba devolvérsela pronto, giro a la derecha y observo el hospital, estaba con las luces bajas, tal vez el área de emergencia estaba atendiendo. Siguió su camino y diviso la torre Hokage, otra vez sintió los nervios, ¿qué le iba a decir?
Suspirando ingreso y una anbu la condujo por las escaleras, después estaba frente a la puerta. Esta se abrió e ingreso. Para sorpresa suya, Kakashi estaba leyendo unas hojas, y vaya que tenía muchas acumuladas. Miro a todos lados y no sintió otra presencia, estaba solo.
- Hokage – dijo por formalidad
- Sol, pasa – ni la miro – disculpa el desorden, no he tenido tiempo de revisar mi papeleo
- Ya veo – camino acercándose lento – Aquí estoy
- Si – el dejo la hoja y levanto la mirada, pudo ver atreves de la máscara como mordía algo
- Desactiva tu sharingan por favor – sorprendida relajo los ojos
- Lo siento no es intencional
- Lo sé, yo lo tuve
- Claro
- Bien – el junto sus manos – Bienvenida a la aldea, supe por Naruto que Orochimaru tuvo éxito encontrando un tratamiento para Haki
- Si
- Me alegra escuchar eso – lo vio sonreír – no sabes lo feliz que me hace saber eso
- Si – no sabía que más decir
- Por aquí todo ha estado movido, el interrogatorio dio frutos y pudimos dar con el sospechoso, él tenía su cuartada y pudo huir pero los Hyuga están tras sus pasos, en poco tiempo ya lo tendremos en Konoha y podremos interrogarlo para saber el fin de sus actos
- Creo que el fin de su acto está claro, deberían averiguar la razón
- Si también averiguaremos eso – la miro intensamente – te hizo bien ir al sonido
- Es una aldea hermosa, me hubiera quedado ahí pero Haki tiene que dar los exámenes aquí
- ¿Piensas volver al sonido?
- Si – miro el ventanal – ahí no hay ruido, solo los pájaros y Orochimaru fue muy atento
- Él es atento cuando quiere algo, debes tener mucho cuidado
- Sé cómo es – lo volvió a mirar – es un científico
- ¿tanto te gusto estar ahí?
- No solo a mí, Haki estaba encantado. Prometimos volver
- ¿Entonces dejaras Konoha?
- Aun no lo sé, no depende solo de mí. Recuerda que ahora tengo un líder – señalo su espalda – él tiene que autorizar mi salida
- No se me olvida que eres Uchiha
- Gracias
- Sol – él se levantó – he querido hacer esto apropiadamente – se arrodillo sorprendiéndola – lo siento
Su corazón latió tan rápido que se sintió desmayar, ¿Por qué estaba haciendo eso? No era su culpa lo que había pasado, bueno en cierta forma si pero arrodillarse no era correcto. No podía aceptarlo.
- Levántate por favor – se tocó el pecho – no debes hacer eso
- Es la única forma que conozco de pedir disculpas – el seguía arrodillado con la mirada al suelo – no encuentro otra
- Kakashi – ella se arrodillo y levanto su rostro enmascarado – levántate, no necesitas hacer esto
- Siento que si – el sujeto su mano – siento que es la única forma
- No lo es, yo te lastime, como podría pedirte que hagas eso
- Sol
- Basta – acaricio el rostro encima de la máscara – si he de pedirte algo, será que me ayudes a atrapar al culpable, solo eso
- ¿Segura? ¿No deseas nada más?
- No, no quiero venganza, solo que el pague lo que hizo, después de todo mi Hijo ahora está bien
Kakashi aprovecho su cercanía y le acaricio el rostro, sintió tantos nervios que quiso alejarse pero el hombre no se lo permitió. La atrajo más a él y la abrazo, al instante su cuerpo sintió ese calor que el desprendía, ese sensación de necesidad. Eso no estaba bien, ella no podía permitirlo.
Armándose de valor se alejó del hombre y se levantó. El, la imito y se quedaron en silencio por un rato. Ella giro a verlo y él estaba pegado a su escritorio.
- ¿Solo eso sobre mi caso?
- Si
- ¿Seguro?
- Bueno, los ancianos ya no están aquí, pidieron asilo en las tierras del sr. Feudal y ahí no puedo hacer casi nada, según el mismo Sr. Feudal ellos serían inocentes
- ¿Tú que crees?
- No sé qué creer, a penas te retiraste de la aldea ellos salieron también. Como Hokage solo puedo pedir que sean investigados pero en tierras del sr. Feudal no tengo poder, solo me queda investigar extraoficialmente
- Ya veo
- No te sientas decepcionada hemos avanzado mucho, por favor dime ¿Orochimaru te dijo algo o bueno te prepuso algo?
- ¿a qué te refieres?
- ¿Qué te pidió a cambio de ayudarte?
- Nada – le dijo tan seria y tranquila – solo que no lo dejara de visitar, además la idea de investigar algo lo puso feliz
- Quisiera creerte eso pero viniendo de él, no puedo, sé que hay algo mas
- No lo hay Kakashi, él no es un mal tipo
- Mato al tercer Hokage
- Si me platico, no sabes el dolor que había en sus ojos por eso
- ¿Dolor?
- Si, aunque no lo creas, cuando me lo contaba sus ojos tenían una expresión sombría. Él me dijo toda su verdad antes de…
- ¿Antes de que?
- De ayudarme – no era tan cierto eso – no es una mala persona, aquí juzgan a todos sin conocerlos
- En eso te doy la razón, Konoha ha sido tan golpeada que se ha vuelto algo desconfiada
- Mas con los uchiha
- Es que un Uchiha desato la guerra y la muerte de muchas personas
- Obito era tu amigo
- Él era solo un peón, Madara era el culpable
- Madara uchiha, no tengo la culpa de llevar ese apellido, aquí me lo cambiaron. Por favor dile a tus anbus que dejen de seguirme, es muy incomodo
- Lo hacen por seguridad
- Se cuidarme sola Kakashi, por Dios he aprendido tanto
- No por la tuya
- ¿La seguridad de la aldea? – sonrió con sarcasmo – temen que la destruya
- Temo que te descontroles
- No confías en mi entonces – lo miro seria
- Si confió, solo que puedes enfadarte
- ¿Confías en mí?
Él se quedó viéndola, la respuesta estaba ahí. Suspiro y dio la vuelta, tenía que irse. Después de todo su reunión solo era algo netamente formal, un pequeño hincón en su pecho le indico que esperaba algo, estúpidamente esperaba algo que ni ella misma sabía que era.
- Hemos terminado
- Perdón no decirte más detalles
- No te preocupes, después de todo es tu aldea y debes protegerla
- Planeo renunciar
- ¿A konoha? – Giro a verlo
- No puedo ser Hokage, no tengo el juicio para ser imparcial ahora
- ¿Por qué?
- Creo habértelo dicho, te amo
Y casi retrocedió del miedo al escuchar eso otra vez, sin nervios, sin miedo. El otra vez le había declarado su amor abiertamente al igual que Sasuke le decía que le gustaba.
- No renuncies por eso, es una tontería
- ¿Es una tontería renunciar porque amo a alguien?
- Es un tontería dejar de ser el Hokage, te eligieron, cumple con tu deber
- No puedo hacerlo si mi corazón está de tu lado, ¿Cómo podría? La aldea te lastimo y….
- Kakashi – le grito – eres el Hokage, síguelo siendo
- ¿Y mis sentimientos que?
- Yo no sé lo que siento, Sasuke y tú solo me confunden
- ¿Sasuke?
- Olvídalo, me retiro
- ¿Sasuke se declaró?
- Nos vemos
Iba a salir pero la mano de Kakashi la sujeto y la hizo girar, de un movimiento estaba pegada a la pared y tenía todo el cuerpo del Hokage sobre ella.
- ¿Qué te dijo Sasuke?
- Nada – trato de liberarse – por favor déjame salir
- No hasta que me digas que te dijo
- No me dijo nada
- Por favor
Entonces él se bajó la máscara y casi retrocedió al ver una cicatriz nueva, tal vez era de la botella que le había tirado. Sintiéndose culpable acaricio la marca haciendo que el cerrara los ojos, como si sus manos calmaran el dolor.
- Yo lo hice – sus ojos le picaban – lo siento
- Nada se compara con el dolor que sentiste al enterarte, nada se compara con lo que le hicieron a Haki
- Tu rostro – dos lagrimas traidoras cayeron – lo lamento tanto
- No por favor – sintió como secaban las lágrimas – no llores, todo menos eso
- Kakashi no merezco eso que dices, no merezco que le guste a Sasuke.. solo los he lastimado
- ¿Le gustas a Sasuke?
- Olvídalo
- Lo entiendo, no lo culpo – él se acercó – tampoco te culpare si me rechazas, después de todo cometí muchos errores
- No hiciste nada malo
- Si – sintió un suave beso en su mejilla – no te preste la atención adecuada
- Eres el Hokage no puedes concentrarte solo en mi – esos besos estaban haciéndole flaquear, que sus piernas tiemblen
- Por esa razón, dejare de serlo. Voy a renunciar, porque te quiero a ti en mi vida, siempre
- Pero yo
- Sé que no estas segura y que tal vez esto que hare no resulte pero quiero arriesgarme, será la primera vez que lo haga y no quiero arrepentirme
- Kakashi yo
- Ahora déjame por favor, déjame besarte
- No – pero él ya la estaba besando – no
Esos labios la estaban devorando, sintió las manos expertas del hombre recorrer su pierna, llegar a su trasero y tocarlo sin vergüenza. Su cuerpo se había congelado, nada le respondía. Se golpeó mentalmente, no podía hacerlo. Él no se lo merecía, ella no era la correcta para él. Trato de empujarlo pero él se pegó más a ella, haciéndole sentir el deseo que tenía. Una corriente de miedo la azoto, el empezó a insinuarse más frotando su masculinidad sobre su vientre.
Abandonaron sus labios para empezar a devorar su cuello, sus manos no aceptaban las ordenes que su cerebro enviaba. Sintió un movimiento raro y de un momento a otro estaba siendo cargada por él, la llevo hasta su escritorio en donde la sentó. Aterrada quiso bajarse pero él se interpuso, tenía la mirada seria y estaba casi respirando rápido. El rostro de Sasuke apareció en su mente, el mirándola con ira, sonriéndole por algo estúpido y su voz diciéndole lo idiota que era la asusto.
- Kakashi debemos detenernos
- ¿Por qué? Sé que me deseas
- No está bien
- Podemos ir a otro lugar
- No es eso
- ¿Entonces?
- No lo hare – se bajó del escritorio – no es lo correcto
- Somos adultos
- No es lo correcto
- No te entiendo
- No le hare esto a Sasuke – le grito haciendo que el pare derecho – no cuando me dijo que le gustaba, no es justo para el
- ¿Y para mí? – lo miro - ¿Es justo para mí que me dejes así cuando te dije que te amo? ¿vale más que él te diga que le gustas? ¿Vale más eso cuando lo viste besar a Sakura? ¿Vale más eso? – le grito
No supo que responder, se quedó viéndolo. Apresurada camino hasta la puerta y él no la detuvo. Abrió la manija y salió un poco, antes de cerrarla el hablo.
- Tú y el ¿Ya se acostaron?
No le respondió, solo cerró la puerta y camino rápido. Se detuvo cuando escucho el sonido de algo romperse, después escucho gritos y muchas cosas siendo volcadas. Salió rápido, Kakashi había perdido los papeles y todo por su culpa, por ser tan débil. "No le hare esto a Sasuke" ¿Por qué diablos dijo eso? ¿Acaso si estaba sintiendo algo por el mocoso? Sintió como muchos anbus iban a la oficina del Hokage, ella aumento la velocidad y salto por los techos.
Llego a su piso y agradeció no toparse con ninguna persona, iba a abrir pero la puerta se abrió antes. Sasuke la miro extrañado y después abrió la boca pero ella se tiro sobre él, lo abrazo tan fuerte que temió romperle las costillas. "No le hare esto a Sasuke, No cuando me dijo que le gustaba" ¿Por qué había dicho eso? ¿Por qué ahora se sentía tan segura en sus brazos? ¿Por qué ahora se sentía tan sucia?
- Tranquila – el uso su única mano para acariciarle la espalda – tranquila
- Lo siento – logro decir – no me había dado cuenta
- ¿De qué?
- De que – lo miro levantando la cabeza – también me gustas
El la miro tan sorprendido que bajo la cabeza y depósito un beso en su frente, después se vio envuelta otra vez en ese brazo.
- Lo sabía tonta, soy irresistible
- Maldito engreído
Se mantuvieron abrazados por unos largos minutos, nadie los interrumpía, solo alguien los miraba a los lejos. Ese alguien sonrió de lado y termino desapareciendo en un remolino
