23: 21 años
Sasuke abrió los ojos y se topo directo con la luz del sol, aun perezoso trato de ubicarse, no reconocía ese techo, giro a la derecha y observo una mano. Se desperezo y se sentó, por fin pudo reconocer donde estaba, miro a la mano colgada y noto como el dueño del miembro roncaba abiertamente. Naruto era tan ruidoso y le sorprendía haber dormido bien toda esa noche.
Miro el reloj y vio que si había dormido demasiado, eran pasadas las nueve de la mañana y aun se sentía un poco mareado. Eso de jugar a las cartas y beber en castigo no le había caído del todo bien, su cabeza le martillaba y tenían deseos de vomitar todo lo que se había comido. Solo papitas fritas y mucha salsa roja. ¿Cómo habían terminado así? Bueno ya habían pasado algunos días des que regreso a Konoha y Naruto estaba retándolo con una partida, acepto a regañadientes y ahora se arrepentía. Se supone que estarían despiertos muy temprano para el examen de Haki que empezaba a las 8:30 y … se paró aterrado, eran pasadas las 9 y el examen empezaba las 8:30.
- Idiota – le grito, lo sacudió porque no reaccionada – Naruto
- ¿Sí? – el seguía con los ojos cerrados
- Son mas de las nueve
- Me despiertas a las doce
- Idiota el examen
Fue solo cuestión de tres segundos en que el rubio abrió los ojos y se paró, miro a todos lados y pronuncio un "Mierda" salió corriendo llevándose consigo su mesa de noche en donde la foto de su matrimonio descansaba. Lo escucho abrir la ducha y gritar por el agua helada, camino hasta el baño y decidió usar lo que había ahí porque si fuera hasta su piso demoraría mucho.
- ¿Por qué no me despertaste Sasuke? – Naruto saco su cabeza llena de espuma
- También acabo de abrir los ojos, es tu culpa por mezclar licor
- Te recuerdo que fuiste tú el que dijo "Esos dos saben bien"
- Yo no dije eso – busco un jabón
- Si lo dijiste, tú fuiste el que empezó con la mezcla
- ¿Cómo diablos es que tienes más licores que ramen ahora?
- Mi suegro las trajo, no pensé que nos acabaríamos todo en una sola noche
- Maldición
Toco su cabeza porque le dolía y quería vomitar, miro el excusado y no espero más. Corrió y hundió su cara, aunque los sonidos eran brutales solo agua salía de su boca.
- Demonios Sasuke – sintió la mano de Naruto en su espalda
- Juro que nunca más te hare caso, nunca más bebe…. – otra arcada
- Déjalo salir
Fue un rato más en que ese líquido extraño salió y pudo ponerse de pie, miro a Naruto, este estaba con una toalla a la cintura y todo mojado.
- ¿Tienes otra? Necesito una ducha
- Si, toma esto – le entrego un cepillo de dientes nuevo – Hinata compre muchos, úsalos
- Uhm..
Se desnudó y entro a la ducha, el agua helada le refresco un poco la cabeza, aun le daba vueltas. Dejo que el agua lo tranquilice, después estaba secándose y mirando la ropa que el rubio le ofrecía.
- Sé que no tiene el símbolo Uchiha pero puedes usarla, la tuya huele mal – tiro la camiseta – huele a licor
- Oh claro – se burló – dame eso
Miro la camiseta de mangas largas, tenía el remolino de símbolo pero en ese momento nada le importaba, solo quería llegar a la academia y ver a Haki. La ropa de Naruto le quedaba algo suelta, al parecer estaba más delgado que el idiota pero él era un poco más alto, tal vez dos centímetros más. Se acomodó el cabello y tomo una loción que decía "Hierbas" la abrió y no olía mal, se la coloco y salió.
El rubio estaba tomando algo, se acercó y vio que era café. Observo la cocina, estaba muy bien equipada. Esa casa era acogedora, muy bien decorada y bastante amplia. ¿Tan grande para dos?
- ¿Deseas un café?
- No – sintió asco – si bebo algo vomitare y no quiero eso
- Está bien, parece que te cayo peor que a mi
- No te burles
- No lo hago – dejo la taza en el lavado – nechan debe estar furiosa
- Es tu culpa
- ¿Otra vez Sasuke?
- Vámonos
- Si
Salieron y el sol lastimo más sus ojos, trato de caminar mirando al piso, se sentía terriblemente mal. ¿Por qué rayos bebió alcohol? Naruto tenía la culpa.
- Ah por cierto – Naruto lo miro
- ¿Qué? – paso saliva controlando las nauseas
- Feliz cumpleaños Sasuke
- Uhm – lo había olvidado
Ellos se habían reunido a jugar cartas con el propósito de festejar su cumpleaños, bueno Naruto dijo eso, a él no le gustaba festejar nada. Y así habían terminado, el con ganas de vomitar y Naruto con unas ojeras impresionantes. Llegaron a la academia y muchos padres estaban afuera, al parecer el examen aun no había terminado.
- ¿Qué les sucedió? – La voz de Sol lo hizo girar – estaba preocupada ¿Qué rayos con sus caras?
- A Sasuke se lo ocurrió mezclar colores y bueno ya nos vez – el rubio lo miro – hechos mierda
- Naruto – Sol los jalo a un lado - ¿Bebieron tanto?
- Con decirte que todos los licores que me regalaron en mi boda se acabaron
- Demonios
- Ya cállense, me dan más nauseas – se cubrió la boca
- Sasuke
- No digas nada Sol – otra vez sentía deseos de vomitar
- Tranquilo – le toco el hombro – no te cayo nada bien, puedo traerte agua
- Helada
- Está bien
Agradeció que ella no se comporte como una idiota a veces y acierte en algunas cosas, al rato ella le ofrecía un botella con agua súper helada. Su estómago se calmó un poco y se apoyó en el árbol.
- ¿mejor?
- Si – le devolvió la botella – nunca mas
- No digas eso, siempre habrá una segunda vez
- No, nunca mas
- Bueno, cuando regresemos a casa preparare algo que te ayude con eso
- No puedo comer nada
- Ya veras
- Está bien – la miro - ¿Sabes algo?
- Iruka me dijo que habría un pequeño examen escrito, después pasarían al otro examen. Haki estaba algo nervioso
- Lo hará bien – miro alrededor y vio a muchos anbus cerca – no dejan de cuidarnos
- No es por nosotros, es por la aldea
- Estúpido Kakashi
Se escuchó ruidos y los niños empezaron a salir, muchos tenían sus distintivos de ninjas. Naruto que ahora tenía una paleta helada se acercó entusiasta, estaban esperando que Haki salga con los demás pero no salía. Se miraron entre los tres cuando ya casi todos los padres empezaban a irse, otros optaban por tomarse fotos.
- Creo que iré a ver
- Iremos – Sasuke se adelanto
Sintió que lo seguían, ingreso a la academia y un pequeño sentimiento de nostalgia lo ataco. Siguió caminando y llego hasta el salón en donde se supone que darían el examen. Se escuchó ruido y varias voces.
- Por esa razón creo que sería conveniente que te prepares para los siguiente exámenes chunin que se llevaran a cabo en diciembre, por favor háblalo con tu madre
- Si Hokage – vio como Kakashi le entregaba un diploma y el distintivo ninja
- ¿Qué sucede? – Sol había empujado la puerta, el Hokage y los demás la vieron, pudo ver como la mirada de Kakashi cambiaba y la evadía.
- Buenos días, han venido por ti muchacho – Kakashi miro a Iruka – eso es todo
- Gracias Hokage-sama
- Permiso
Dicho eso Kakashi paso por su lado ignorándolos por completo, solo a Naruto le hizo una señal de saludo. Vio como Sol miraba a otro lado cuando el hokage caminaba ¿algo había pasado entre ellos?
- Ya soy un ninja – Haki los volvió a la realidad – pase, pase
Mostro su distintivo y Sol lo abrazo con entusiasmo, después de las felicitaciones correspondientes caminaban rumbo al piso de Sol para una celebración. La verdad no tenia deseos de comer o escuchar nada, solo quería vomitar y tomar agua.
- Feliz cumpleaños Sasuke – Haki lo miro sonriente
- Gracias – le sonrió de lado
- Toma – le ofreció una pequeña caja, miro atento y la acepto – no es lo que hubiese deseado darte pero – bajo la mirada – hice lo mejor que pude
- ¿Qué es? – abrió la caja sorprendiéndose, miro a Haki y paso saliva
- ¿No te gusta?
- No, digo si – ahora actuaba estúpidamente – es increíble
Y agradeció que nadie más lo viera, saco el símbolo Uchiha tallado en madera y lo acaricio, estaba tan bien hecho que no creía que Haki fuera capaz. Pero si lo era, lo había visto hacer los mismo en el sonido, jugando con cerámica y madera.
- Está bien hecho
- Qué bueno que guste – Haki escondió su sonrisa
- Gracias Haki, lo cuidare mucho
- De nada, vamos a casa, mamá preparo algo delicioso
¿Cómo decirle que estaba a punto de vomitar? ¿Cómo arruinar esa sonrisa grande? ¿Cómo despreciar la comida de Sol? Asintió y siguió caminando, observo más detenidamente el símbolo, estaba increíble, podría ponerlo en su mesa de noche. Tal vez lo pondría en un lugar más seguro, miro de reojo a Haki y noto sus manos, no las había visto con detenimiento, tenían heridas. Tal vez de las astillas de la madera.
- Esta genial – Naruto apareció a su lado
- Sabe lo que hace – tapo la caja
- Déjame verlo más de cerca
- Pero ten mucho cuidado
Le entrego la caja al rubio y este toco el símbolo como si se tratase de vidrio delicado, miro a adelante y vio a sol caminar despreocupada. Estaba usando una ropa bastante reveladora, pero no exagerada. Una camiseta sin mangas semi -ajustada, unos pantalones cortos anchos. El símbolo Uchiha estaba en su espalda al igual que Haki.
- Adelántense, iré a la tienda – ella se fue por otro camino, le pareció raro
- Vamos – Naruto le entrego la caja
Llegaron al piso de Sol y Haki abrió la puerta, se quedó idiota de ver todos los adornos que tenía. Globos por todos lados y cintas de colores. Un cartel que decía "Felicidades", Sol se había esmerado en hacerle eso a Haki. El niño estaba pateando los globos jugando, Naruto se colocó un gorro estúpido y copio lo que Haki hacía.
Dejo su regalo en la mesa y fue directo al baño, al cerrar la puerta dejo que su estómago tire todo lo que tenía, al rato ya no había nada más que tirar y se apoyó en la puerta. Se sentía mejor, algo menos pesado y con el estómago vacío. Bebió agua del grifo y aprovecho en refrescar su rostro, estaba algo pálido. La puerta sonó y la abrió.
- ¿Todo bien? – era sol
- Si – la dejo pasar
- Toma esto – le mostro dos pastillas – te ayudaran a recuperarte rápido
- ¿Qué son?
- Solo tómalas – se las ofreció
- ¿Esto fuiste a comprar?
- Si
- Gracias
Las tomo y esperaba que hagan efecto, ella se apoyó en la puerta viéndolo. El no supo que decir, si decirle que deje de verlo o decirle que lo siga observando.
- No creas que lo olvide
- No sabía que lo sabias – eso sonó demasiado estúpido
- Todo se sabe – ella recogió una bolsa que no había visto – Feliz cumpleaños Sasuke
Miro la bolsa y luego a ella, no es que no estuviera acostumbrado a los regalos, bueno en si no lo estaba. Hace mucho que no recibía obsequios, lo recibió y abrió la bolsa, un paquete estaba adentro. Rompió la envoltura y retrocedió, ¿acaso ese era? La miro.
- Es.. es.. lo que
- Si – ella saco la libreta de su bolsillo – lamente haberla conservado, aunque no entiendo lo que tiene escrito, vi que dibujaste eso y dije ¿Por qué no? Tal vez lo necesitabas así que, bueno
- ¿Cómo es que lo hicieron?
- No lo hicieron – ella sonrió tímidamente – mi abuela, bueno mi madre me enseñó a hacer muchas cosas, una de esas era confeccionar ropa, claro no de alta costura solo cosas simples así que trate y me salió. Espero te quede
Absorto en su sorpresa vio la prenda, tenía tantos detalles que dudo que ella lo haya hecho. Reviso cada esquina y recordó el dibujo de su libreta. El había hecho el diseño de ese chaleco pensando en su brazo y mano faltante, lo dibujo colocando lo broches y bolsillos de manera en que podía usarlos sin tener problemas. Su diseño, su dibujo estaba ahí en sus manos, como si hubiera cobrado vida. La tela era suave y firme, acolchada, no tanto pero se podía sentir que no lo haría sudar. Lo estiro y vio el símbolo Uchiha en la espalda, estaba bordado. Pudo sentir los hilos, casi al borde de las lágrimas se colocó, ella lo ayudo un poco y el chaleco le quedo perfecto, estaba hecho a su medida. ¿Cómo es que ella sabía sus medidas?
- Me queda bien – dijo mirándola
- Tengo tus camisetas ¿recuerdas? Pues las medi y gracias a Dios eran las correctas, te queda bien
- Es tan .. – no sabía que decir, estaba sorprendido - ¿Lo hiciste tú?
- Si, ya sé que no es tan prolijo pero sé que puede servirte
- Esta perfecto – se vio el espejo – me gusta
Estaba hablando sin pensar, el color era increíble, gris oscuro. Este chaleco era increíble, comenzó a observar los bolsillos, podría guardar muchos shurikens ahí.
- Gracias Sol – dijo mirando al espejo, ella lo observaba
- De nada, que bueno que te gusto y – señalo la libreta – perdón por no darte antes
- No te preocupes
Ella estaba por salir pero la tomo del brazo, la hizo girar y la vio. Se agacho hasta estar a su altura y le rozo los labios con los suyos.
- Puedo agradecértelo ¿así? – un suave beso primero
- Ya lo hiciste – ella beso su mejilla – felices veintiún años Sasuke
- Uhm
Dicho eso él se separó y respeto el espacio, bueno en eso habían quedado la última vez. Nada de besos o ataques de hormonas, todo sería lento. Podían gustarse pero eso no era suficiente para empezar una relación, tomarían las cosas con calma, por ahora sería así, amigos y nada a la vez.
- Vamos – ella salió del baño y camino a la sala
- ¿Te has entusiasmado mucho con lo de Haki – señalo los globos
- Solo un poco, además es doble festejo
- ¿Doble?
- Si, por ti también
- Yo no festejo
- Pero yo sí, así que – señalo la mesa – vamos a comer
Se sentó y recibió su plato, se veía muy delicioso y esperaba no terminar en el baño. Hicieron un brindis muy efusivo por parte de Naruto, solo con soda porque no quería saber nada de licor en su vida. Después de recoger la mesa, ella abrió el refri y saco un pastel grande. Vio que tenía el número 21 y decía Feliz día Sasuke.
No supo cómo reaccionar, se quedó mirando el pastel y después vio a Naruto que empezaba a encender las velas. Miro desconcertado a todos cuando empezaron a cantar el cumpleaños feliz, se sintió tímido, con deseos de esconderse, no tenía un pastel desde hace mucho, muchos años.
Imágenes de un pastel y globos apareció en su mente, su madre aplaudiendo, su padre mirándolo con seriedad pero usando un gorro estúpido, Itachi cantando y sonriendo. Desde esa vez no tenía un pastel, no tenía esa sensación de tibieza en su corazón, tuvo un nudo en su garganta, su vista se empezó a distorsionar y mordió su labio, a cada aplauso que daban, el rostro de su madre mirándolo con amor aparecía, Itachi señalándole las velas.
- Pide un deseo Sasuke – la voz de Sol lo hizo despertar y miro las velas
¿Un deseo? ¿Pedir un deseo? Observo las velas y el único deseo que tenía en esos momentos salió de sus labios en un suave susurro que solo él podía escuchar. Aun consternado soplo las velas y el humo le nublo la vista, fue tan solo un segundo que sintió una mano en su hombro, giro rápido y juro por todos sus antepasados que su deseo se cumplió.
Itachi le sonría, era él. La imagen desapareció cuando escucho "Cortemos el pastel" regreso a la realidad y se sentó, recibió una tajada y miro el cubierto. ¿Todo eso en verdad estaba sucediendo? Miro como Naruto devoraba su tajada y decía lo delicioso que estaba.
- Nechan hoy te has lucido – limpio el plato – hasta el pastel te quedo exquisito
- ¿También lo hiciste? – Sasuke la miro
- Si Sasuke – sonrió – se me da bien esas cosas ¿No?
Probo el pastel y estaba demasiado bien, no le gustaban los dulces pero estaba seguro que podría comer muchas tajadas de ese pastel. Itachi se hubiera desmayado de la felicidad, giro otra vez y ya no lo vio. Tal vez había sido su mente jugando, tal vez si era verdad lo que una vez Haki le dijo de los espíritus. Tal vez hoy podría empezar a charlar con la nada esperando que Itachi en sueños le responda. Comió tres tajadas de pastel, Naruto devoró un cuarto y más comida. Aún quedaba mucho pastel, se llevaría ese pedazo.
Kakashi miro por su ventanal, en si veía a una solo dirección. Maldiciéndose giro y vio la que quedaba de oficina, estaba en reparaciones después de ultima pataleta. El solo recordarlo lo hacía tener nauseas, ¿Cómo había llegado a tanto? También tenía un pergamino en su mano con una sola frase escrita "Denegado" habían rechazado su solicitud de renuncia como Hokage, así de fácil, lo obligaban a seguir siendo el líder de la aldea. Escucho la puerta abrirse y se topó con la mirada seria del Nara, justo no lo quería ver, porque le recordaba lo patético que había sido hace unos días.
Días atrás…
Después de dar su grito de locura no se le ocurrió mejor acto que tirar el jarrón costoso que tenía al lado, lo aventó con tanta fuerza que la foto del primer Hokage cayó al suelo. No contento tomo otra cosa y la tiro por lo aires, quería destruir todo, dejar todo en polvo. "¿Se acostaron?" esa pregunta otra vez lo golpeo tan fuerte que casi se caía al suelo, ella y el habían tenido eso. Eso que el tanto deseaba, eso que él quería.
Ese mocoso le había ganado, ese maldito Uchiha. ¿Porque siempre tenía que ser así? Su escritorio salió volando y todos los documentos volaron, poco le importo, nada le importaba. Que se vayan al carajo, grito.
- Hokage – unas voces trataron de traerlo a la realidad pero fue lo contrario
- Lárguense – grito poseído por la ira – lárguense – volvió a gritar
Empezó por tirar todos los libros, la estantería estaba quedándose vacía, después fue destrozando cada silla, cada mueble que encontrara. Escucho más voces y un "Deténganlo" pero olvidaban que él era un ninja, alguien que conocía mañanas y viejos trucos.
- Hokage por favor
- He dicho que se larguen – de un puñetazo la pared se hizo añicos – déjenme solo
- ¿Redecorando? – la voz perspicaz de Shikamaru le hizo girar
- Lárgate – le dijo sacando la mano del agujero, vio sangre – no tienes nada que hacer aquí
- En si – el Nara entro – tengo que detenerte, puedes destruir el edificio
- ¿Crees que me importa? – pateo la última silla que quedaba viva y esta quedo hecha basura - ¿Crees?
- Ya basta – el Nara lo miro serio – no sé qué demonios sucedió, compórtate
- Largo
- Hokage, esto no solucionara nada
- No sabes de que hablas
- Si lo sé – el Nara se acercó peligrosamente – escuche todo
- Cállate
- Se acostaron y ¿Qué?
- Cierra la boca
- ¿Tanto te duele? ¿No hay más mujeres acaso?
- Te advierto que
- Mira lo patético que te vez, haciendo una pataleta por una mujer
- Eso me recuerda a que alguien lloro como una niña hace mucho
- Eso fue algo diferente – el Nara lo miro con ira – Mi maestro había muerto no se había revolcado con otro
Y tal vez eso hizo que empiece a golpear la pared escandalosamente, de un momento a otro su cuerpo se quedó inmóvil, genial el Nara lo había atrapado. Miro la pared hecha mierda y miro sus manos, estaban todas bañadas de sangre, escuchó mas voces y luego muchos "Que le paso" ¿Qué rayos estaba haciendo? ¿Por qué estaba reaccionando e esa forma?
- Sempai – la voz de Tenzo lo hizo girar – vamos, yo lo guiare
- ¿seguro? – escucho al Nara
- Si, gracias por detenerlo
Se dejó llevar por el ninja, salieron por la nueva ventana creada y llegaron hasta el bosque. Su antiguo compañero lo miro con cierta lastima y eso lo encabrono más.
- ¿Qué te está pasando Kakashi? – Tenzo estaba muy serio – puedo decir que ya no te conozco
- Me creerías si te dijera que yo tampoco sé dónde estoy
- ¿Lo vale? – y sabia a que se refería la pregunta - ¿En verdad lo vale?
No supo que decir, pero claro que ella lo valía pero no de esa forma. No haciendo lo que había hecho, se sentó en el gras y suspiro, termino bajando su máscara sin importarle que él lo vea. Total ya lo había visto antes.
- Ella tiene la culpa de que estés así
- No es su culpa – casi grito – ella no me dijo has eso – suavizo su voz – soy el del problema
- ¿Y cuál es el problema?
- Que no puedo aceptar que este con otro
- Entonces no la amas, es puro capricho
- Ahora sabes más del amor – lo miro – me sorprendes
- Estas siendo egoísta, no soy un experto pero sé que el amor no es egoísta, si ella no te ama. Debes desearle lo mejor, si no es así, entonces no la amas de verdad, es puro capricho
Se quedó mirándolo, tal vez tenía razón, tal vez solo era un capricho, tal vez una obsesión que tenía con ese apellido. Pero entonces ¿porque sentía ese vacío en el corazón? ¿Porque se sentía tan solo? Se quedó callado por un largo tiempo hasta que decidió levantarse y enfrentar su arrebato.
- Lo siento, lamento lo que viste, siendo tu sempai debí haberme comportado
- En verdad me sorprende mucho que estés, bueno que hayas perdido la cabeza de esa forma. Deberías replantearte la vida, no se tal vez unas vacaciones
- Voy a renunciar, así no puedo ser un líder
- Medita mejor tus palabras sempai
Regresando a la actualidad, abrió sus ojos y miro todo, el había entregado la carta pidiendo su renuncia como Hokage por encontrarse con problemas emocionales graves. Pero como ya intuía se lo habían negado, era de esperarse. El mismo podía en emergencia la aldea y se le daba por renunciar.
- Que patético – dijo cuándo el Nara se acercó a el
- ¿Se negaron?
- ¿Te sorprenderías?
- No – miro todo el lugar – ya era hora de una decoración
- Si – sonrió – digamos que la adelante
- Al menos no saldrá en el reporte que al Hokage le dio por hacer una pataleta
- ¿Qué pusieron?
- Una rata entro
- ¿Eh?
- Solo eso se me ocurrió
- Bueno
- Hoy cumple años Sasuke, sé que no te importa pero quiero que sepas que estará todo el día con el amor de tu vida
- Gracias por ayudarme con mi rehabilitación – lo miro – es justo lo que necesito escuchar
- Quería traerte una foto de ellos dándose besos pero aún no se manejar bien esas cosas
- Tan delicado como siempre, ¿Cómo esta Temari?
- Bien – el Nara saco un cigarrillo – aún no se nota su embarazo
- ¿ya pensaste en casarte?
- Si pero – aspiro y soltó el humo – Naruto se casó hace poco, además no quiero algo tan ruidoso, es demasiado problemático, quiero algo privado
- ¿Solo tú y ella? ¿seguro? Es la hermana del Kazekage
- Por esa razón me casare en Sunagakure
- ¿Eh? ¿No me invitaras?
- ¿Para qué? ¿Para otra pataleta? No
- Demonios
Sacudió su chaleco, el Nara siempre fumaba cuando le preguntaban sobre su novia, talvez le relajaba. Él podría probar ese método, fumar para relajarse, Solo que tenía que hacerlo el privado por su máscara.
- ¿Los viste?
- Estaban camino al rio, hace mucho calor
- Fiesta al aire libre – suspiro
- Digamos que si pero supe que ayer Naruto y Sasuke tuvieron una noche de chicos, solo ellos dos
- Conociendo a Naruto, se habrán gastado toda la noche jugando cartas
- Tal vez, note cierta resaca en sus caras
- ¿Todo eso observaste?
- Si, también que Sasuke lucia algo extraño
- ¿Extraño?
- Si, parecía feliz. No tenía el ceño fruncido como siempre, además me respondió el saludo
- Con su monosílabo favorito
- No – lo miro – me dijo "Gracias" ¿Puedes creerlo?
- No, tal vez, Sol lo esté influenciando
- Puede ser – suspiro – hablando de ella, la veo más confiada, aunque tus anbus la siguen espiando
- No puedo hacer nada, órdenes del sr. Feudal
- No destruirá la aldea
- Ellos creen que tener Uchihas vivos es señal de peligro
- Tu trabajo es convencerlos de que no
- Claro, como me dio una paliza, lo hare fácilmente
- Te dejaste
- En parte pero, medí su fuerza y sé que tiene mucho poder
- ¿Te derrotaría en combate?
- Puedo tener experiencia y mañas pero si ella quiere me puede matar solo viéndome, aunque ya me está matando con su rechazo
- ¿Estas más sensible que nunca Hokage?
- Es la edad, estoy en mi segunda pubertad
- Se nota
Después de hablar un rato más salió de la oficina, bajo las escaleras y decidió dar un paseo por la aldea. Total no tenía mucho por hacer hoy, sin querer o tal vez si queriendo, llego a la altura del rio. Escondió su presencia lo mejor que pudo, vio a Sol sentada observando como Naruto perseguía a Haki en el agua. Estaban usando solo bañadores, Sasuke para sorpresa suya estaba en pantalones cortos.
No había notado lo pálido que estaba, como siempre usaba capa. Ahora veía que necesitaba un bronceado, siguió con la mirada al Uchiha que entraba al rio, observo que la herida de la amputación estaba vendada y cubierta. Por otro lado, Sol los observaba, tal vez no quería participar.
Fueron solo los gritos de Naruto y Haki los que llenaban el ambiente, Sasuke estaba recostado sobre el agua, Sol observando. ¿Qué les pasaba? ¿Solo eso? Nada de besos o abrazos.
Tal vez no tenían nada o tal vez si, quiso irse pero decidió quedarse un rato más. Era relajante verlos, bueno era relajante saber que Sasuke no estaba sobre sol, besuqueándose y … "Deja eso" se gritó.
- Kakashi-sensei – tuvo que sujetarse de la rama porque casi se cae del susto, giro a ver a Sakura
- Sakura
- Lamento haberlo asustado – ella se sentó a su lado - ¿Esta espiando?
- No, solo estaba tomando sol
- Sera viendo a Sol – Sakura le sonrió - ¿Se siente triste Kakashi-sensei?
- Deja de decirme sensei, ya no lo soy
- Siempre lo será
- No
- Está bien – ella rio – Hokage
- Tengo una misión en suna, tal vez te recomiende
- Kakashi – ella levanto la mano en paz - ¿Estas triste?
- No
- ¿Molesto?
- No
- ¿Confundido?
- Algo
- ¿Odias a Sasuke?
- No – casi grito – como crees, solo que
- ¿Qué?
- No lo entiendo, primero no quería saber nada de ella y ahora ella es.. bueno
- Le gusta – la miro con sorpresa – el mismo casi me lo dijo, además es evidente, se nota
- ¿Cómo te sientes con eso?
- En parte tranquila
- ¿Por qué?
- Porque sé que Sasuke ha mejorado, él ha derribado ese muro de indiferencia, que ella le guste quiere decir que su corazón si funciona
- Siempre funciono, sino, no estaría vivo
- Kakashi – ella le golpeo el hombro – me refiero a que ella le está enseñando a sentir algo más que deseos de venganza, ella pudo despertar el interés en él, no solo por ser Uchiha, si no como mujer. Es un gusto y creo que eso está bien, el aún está descubriendo muchas cosas, mírelo – el giro a verlo – nunca lo había visto tan en paz, tan tranquilo, tan a gusto en ese ambiente abierto, es increíble como ella con unas simples palabras ha hecho lo que yo en muchos años no he podido
- No creo que ella lo haya predeterminado
- No lo hizo, ella es así como es, lo trata igual, hasta a veces he oído que le dice mocoso – rio – jamás me atrevería a decirle eso a Sasuke pero veo que ha funcionado
- ¿Crees que a Sasuke le guste por esa razón?
- Si, el tal vez esperaba que no le tengan miedo, que lo traten como si nada hubiera pasado, sin miradas compasivas y bueno yo – se sonrojo – siempre lo veo con algo de miedo, miedo a que se moleste por mis palabras y creo que eso en vez de conquistarlo lo ha alejado, sé que siente culpa, cuando me ve siempre veo sus ojos nerviosos, como si quisiera huir pero con ella, veo que sus ojos cambian, se llenan de energía y hasta sonríe. Ella lo hace sonreír
- Detente Sakura, creo que te estas castigando
- No, darse cuenta de la realidad no es castigarse, al contrario es madurar. No planeo que a el deje de gustarle Sol, a mí también me gusta ella, es tan rara a veces y tenebrosa otras, Naruto la quiere mucho, él ha visto algo que muchos no ven aun.
- Entonces me estás diciendo que te estas ¿rindiendo?
- No, claro que no – empuño sus manos – estoy aceptando que ella es una rival digna para luchar. Me está enseñando sin darse cuenta, ahora estoy conociendo otra faceta de Sasuke, que nunca pese que tenía. Hemos hablado por más de cinco minutos y dejo sus monosílabos, es increíble
- Envidio tu fortaleza
- No se rinda Kakashi sensei, Ud. Le gusta sé que sí, solo que Sasuke la confunde y por eso esta así. Pero nunca hay que perder la fe.
- Se supone que debería darte el consejo y que tu no me lo des
- Estamos para apoyarnos
- Gracias Sakura ¿iras?
- Si, deseo saludar a Sasuke pero tampoco quiero sentirme una intrusa, mejor esperare a que regresen a su piso
- Eso te iba a sugerir, bueno es tiempo de retirarme ¿Deseas acompañarme a comer ramen por mientras?
- Claro, Ud. Paga
- Solo el simple, tengo muchos gastos
- A propósito ¿Qué sucedió en la oficina? Me dijeron que estaban redecorando
- Una larga historia
Las dos figuras se fueron sobre los árboles, dejando un destello brillante de los shurikens.
Sol observaba como Naruto y Haki jugaban a la lucha, era raro ver a un hombre casado jugar de esa manera, pero era Naruto y con el nada estaba dicho. Miro a otra dirección y vio a Sasuke recostado sobre el agua, a regañadientes había aceptado venir pero se veía que lo estaba disfrutando.
Recordó las palabras que le había dicho hace unos días, "También me gustas" bueno lo había soltado sin miedo o arrepentimiento, si le gustaba Sasuke.
Pero gustar y amar era diferente, por esa razón los dos habían decidido dejarlo así, nos gustamos y nada más. Los dos no querían complicarse mucho con "Vamos a iniciar una relación" porque Sasuke no entendía mucho y ella pues, ella aun tenia a Kakashi clavado en su corazón.
Recordó el grito que el había dado y su piel se erizo, bien podía haber aceptado los sentimientos del Hokage pero eso de iniciar algo con alguien pero gustándote otro no era sensato. Primero tenía que aclarar todo, dejar que su corazón se calme y descubrir que le pasaba con el mocoso.
Se había esforzado por preparar algo especial para su cumpleaños, sin descuidar la graduación de Haki. Estaba feliz por los dos, Naruto la había ayudado mucho. El mismo rubio pidió que solo sean ellos y nadie más, tal vez no quería incomodar a Sasuke.
Giro a ver el chaleco que le había hecho, fue algo difícil pero lo logro, justo a tiempo. Esperaba que él lo use seguido, hace mucho que no hacia ropa. También haría una para Naruto aunque dudaba que él lo usase, parecía más cómodo usando solo su chaqueta naranja. Haki si lo usaría, estaba segura, ya tenía el diseño listo.
Se sintió observada y supuso que serían los anbus de siempre, vigilándola como si fuera a matar a alguien. Haciéndole sentir incomoda, cansada.
Se recostó por completo y cerró los ojos, esta paz era la que siempre quiso, vivir de esa forma tan tranquila. Claro que el dinero que le habían entregado no duraría siempre, tenía que decidirse por un trabajo, podía realizar misiones pero ¿Haki? El también empezaría desde el lunes con las suyas, con su equipo. Tenía terror, no quería dejarlo ir pero si ese era el caso, ¿Por qué le dejo dar el examen genin? Tenía que dejarlo, el escogió eso, solo le quedaba apoyarlo.
Supo por Sasuke que las misiones de los genin solo eran simples, ayudar en cosas y cuidar a personas que no significaban peligro. Por un tiempo estaría tranquila, después estaba la sugerencia de dar un examen llamado chunin, ese rango si aseguraba algo más peligroso, tanto como Naurto, Sasuke también había sugerido que no lo de aun. Que espere un tiempo, que se acostumbre a la vida ninja porque se había graduado muy pronto, no estaba tan familiarizado con la vida del shinobi y además siendo un Uchiha tenía que tener mucho cuidado.
Además aún estaba en tratamiento, Orochimaru recomendó seguir usando las gotas hasta que acaben, después tenía que llevarlo al sonido para una revisión. También el maldito sr. Feudal había pedido que todos los Uchiha estén en Konoha por seguridad, pero a ella le importaba un rábano.
Ellos querían la seguridad de la aldea y que mejor que tenerlos encerrados ahí, no podía permitirlo, tal vez irse a vivir al sonido si era lo correcto. Masajeo el puente de su nariz, le empezaba a doler la cabeza.
- ¿Ya empezaron los dolores?
Sintió unas gotas sobre su rostro, entre abrió los ojos y vio a Sasuke viéndola todo mojado.
- Ya empezó
- Debes hacerte una revisión
- Es por usar el sharingan
- No lo veo activado
- Uhm – se había copiado las respuestas del mocoso – no me percato cuando se activan
- Es falta de entrenamiento
- Uhm
- Deja de imitarme
- Uhm – volvió a cerrar sus ojos - ¿Te cansaste del agua?
- Creo que ya recupere mis fuerzas
- Ya no te ves tan pálido, te hacía falta algo de bronceado
- Uhm
Sonrió y se sentó, el mocoso se había colocado una toalla en los hombros. Teniendo el cabello mojado se veía más inocente que nunca, tan niño.
- Dime sasuke – se acercó un poco - ¿Tu primer beso fue con Naruto?
- ¿Qué? – había girado tan rápido que salpico agua - ¿Quién te dijo eso?
- Entonces es cierto – sonrió – por ahí un sapo me conto
- No fue un beso, fue un accidente
- ¿Accidente?
- Si – el mocoso parecía asqueado – rayos
- Ya no lo recuerdes – miro al rio - ¿te gusto todo lo que hice o se sentiste incomodo?
- Si te dijera que no mentiría, sabes que si me gusto todo
- Gracias
- Eso debo decir, gracias por todo Sol, no sabes todo lo que significó para mi
- Si me lo dijeras lo sabría
- Mi último cumpleaños festejado fue antes de la masacre – giro a verlo – mi madre compro un pastel y ese día reímos mucho – el sonrió – recuerdo que Itachi termino con el rostro manchado, esa fue la última vez que vi sus sonrisas, han pasado tantos años que me sentí extraño
- Lamento haber traído esos recuerdo
- No – el toco su brazo – gracias, me sentí como en casa
- Sabes que mi piso será el tuyo, al igual que Naruto
- Lo sé – el acomodo su cabello – Sol
- ¿Sí?
- Creo que – la miro serio – creo que estoy empezando a enamorarme de ti
La sinceridad que uso para esas palabras la desequilibro, su corazón latía más rápido y tuvo la sensación de que se desmayaría. ¿Enamorándose? El gusto se estaba convirtiendo en amor.
- Y también creo que eso me molesta, en parte porque tendría debilidades
- Si alguien fuerte aparece
- Si
- Se defenderme
- No siempre será así, los enemigos saben por dónde atacar
- Deja que tu corazón hable, no te apresures ya te dije que el tiempo lo dirá todo
- Lo sé solo que, quisiera abrazarte y besarte pero no quiero obligarte
- Hoy por ser tu cumpleaños te dejare darme un beso
- ¿Qué amable? – se burló – solo uno
- Si, así que tienes que aprovecharlo al máximo
- Estoy de acuerdo, solo será uno.
Después de unas horas regresaban a su piso caminando, estaban bronceados y con el cabello húmedo aun. Sonrió por un chiste de Naruto pero la sonrisa se apagó cuando vio a Sakura en su puerta con una cajita en las manos. Sasuke giro a verla y ella simplemente asintió.
¿Por qué le diría que no hable con ella? Pero mucho más importante ¿Por qué Sasuke le pedía permiso? La saludo e invito a pasar pero la pelirrosa se negó, dijo que solo pasaba a saludarlo. Ingresaron y Sasuke se quedó afuera con ella, imagino que tardarían.
- Bueno Nechan, iré a mi piso, Hinata llegara más tarde, tuvo una misión muy larga
- Pues recíbela como se merece, mañana nos veremos ¿Deseas llevarte comida?
- Si, mucha
- Claro hice bastante, también lleva pastel para Hinata
- Claro
Le alisto la comida y pastel a Naruto, se lo envolvió y se despidieron, vio como él sol se escondía y la noche pasaba a saludarlos, Sasuke seguía afuera con Sakura. No quería interrumpir su conversación, se decidió por calentar algo de comida.
Sasuke seguía observando a Sakura, ella le había entregado el obsequio y no se decían mucho, ella parecía más nerviosa que antes.
- Sakura – le hablo porque empezaba a oscurecer – gracias
- No me agradezcas Sasuke, es tu cumpleaños
- Yo no te di nada en el tuyo
- Estabas lejos
- No es excusa
- No te preocupes, es hora de irme
- ¿Segura que no quieres pasar y probar el pastel?
- No – ella retrocedió – no quiero molestar a Sol
- No se enfadara
- No gracias – ella le sonrió – estoy bien así, espero te guste y quisiera pedirte algo
- ¿Qué?
- Otra cita, tal vez te suene atrevido pero me gustaría salir otra vez, tal vez podamos….
- Está bien – miro la luna – me gustaría salir y platicar contigo, siento que debo decirte algo muy importante
- Entonces quedamos para este ¿miércoles? tengo una misión mañana.
- El miércoles entonces, te paso a recoger
- Está bien – se alejó – nos veremos, feliz día
- Uhm
Se quedó observando la caja, después miro la luna. Le tenía que decir lo último que había descubierto, ese nuevo sentimiento que estaba aflorando en su corazón. No podía quedarse callado, sería injusto. Ingreso y vio la cena servida, agradeció y se sentó a comer. Su estómago estaba mejor, Sol no le pregunto nada. Dos horas después el cerraba la puerta de Haki, se había quedado dormido por el cansancio. Camino hasta la sala de estar y vio a Sol con los ojos cerrados, tal vez estaba cansada.
- Creo que es hora de irme
- Si – ella abrió los ojos – mi cabeza me duele
- Tienes que hacerte revisar
- Si lo sé – se acercó – espero hayas tenido un lindo día Sasuke
- Gracias por todo – él se agacho para besarla porque ella le había prometido un beso – gracias
Aunque dudando poso sus labios sobre los de ella, su cuerpo se erizo y trato de controlarlo. El beso fue suave y corto, al separarse ella sonrió y volvió a besarlo.
- ¿No era solo uno?
- ¿No te gusto?
- Si pero bueno, debo sentirme afortunado
- Algo aunque – ella se acercó más – puedo dejar que me des otro beso
- Si te beso otra vez sé que podre descontrolarme y no quiero faltar a nuestra promesa
- Qué lindo eres – ella lo rodeo con sus brazos – solo por hoy creo que puedo aceptar que…
No la dejo terminar, la pego a el y la beso con desesperación, ella se dejó. Sabía que estaba perdiendo el control pero no iba a desaprovechar semejante oportunidad. La siguió besando mientras caminaban hasta llegar a la habitación.
