Narrador Omnisciente, Olimpo
Apolo apareció en lugar, todos festejaban, entre ellos pudo ver a semidioses conocidos como Percy o su propio hijo Will.
Nadie parecía darse cuenta de su presencia, ni tampoco sabían que Artemisa y él se habían ido de la fiestas, ni las propias cazadoras. de la anterior nombrada. Contempló entre el tumulto de gente, logró ver a Zeus junto Hera, el primero con una sonrisa radiante mientras charlaba con sus hijos Thalía y Jasón, la segunda tenía una mirada ausente aunque con un brillo enfadado.
Justo vio pasar por su lado a Hades, con paso apresurado, él siguió necesitaba hablar con él. no obstante el dios de los muertos se dio cuenta que Apolo le seguía, este se giró bruscamente justamente cuando ya eran fuera del Olimpo.
-Mi hermana está en el Inframundo, Diana ha muerto-habló rápidamente-Por favor, escondelas, dile a Zeus que está muerta, haz le saber que está en el Inframundo, que tenga una aseguranza de que ella ha fallecido.-Le suplicó demasiado serio sorprendiendo a Hades.
-¿Que vas hacer?-suspiró dando por asentado que lo apoyaría, sabía lo que había pasado esa niña, a causa de su hermano.
-Asclepio, la resucitaremos-respondió fervorosamente.
Este le miró estupefacto, ante la confesión de lo que haría, sin embargo rápidamente la cambio a una seria.
-Les ayudare, pero a cambio de otra cosa-comenzó a decir.
-¿Cuál?-preguntó violentamente con un tono desesperado.
-Mi hija Bianca ha muerto, me dirigía al Inframundo por ese motivo, por favor resucitala.-pidió sin engaño, desde su última charla con ella cuando Tánatos fue secuestrado, ella la vino pidiendo ayuda que la ocultase, no la ayudó, no obstante su esposa Perséfone fue a su auxilio, pero después de ver como Nico rescataba a Hazel, ver la desesperación de revivir Bianca, supo que ella solo lo hizo por un bien, por el bien de su hermano- He ocultado su esencia, si Nico se da cuenta, volverá a por ella.-reveló serio.
-De acuerdo ¿Pero has visto a Asclepio?-acepto el trato.
-Con Quirón-respondió desapareciendo.
Inmediatamente entró otra vez a la fiesta, todavía había gente, buscó entre la gente a Quirón cuando lo encontró que era con Hefesto, miro a Zeus que todavía habla con sus hijos como si nada hubiera pasado, camino intentando pasar inadvertido, cuando llegó.
-Asclepio, necesito hablar a solas-remarcó la última palabra antes los dos presentes, estos dos se fueron inmediatamente.
-¿Que...-inició de mala gana.
-Necesito que resucites a Diana la hija de Artemisa y Bianca Di Angelo hija de Hades-acotó velozmente, este me miró sorprendido, sin embargo una brillo sorpresa apareció en sus ojos.
-Espero que Artemisa esté bien, pero les ayudaré padre, quiero su cuerpos en mi templo, recuerda que Zeus no permite que salga mucho, se como hacerlo pero depende de las heridas que tengan, no se si el proceso será largo o corto. -entabló la idea con seriedad pero de repente se esfumó-Necesito a Hestia, durante todo el proceso, necesito su aura que mantenga tranquilo a su cuerpos, solo su presencia…-
-Hablaré con ella-acotó a la vez que su mirada se suavizo ante la mirada preocupada de su hijo , se inclinó un poco dándose la despedida y se dirigió donde hestia que era con Demeter alejadas de la acerco a paso apresudaro.
-Podemos hablar Hestia a solas- miro de reojo para ver a Zeus que se le había subido el néctar a la nombrada miro a su compañera que asintió y se fue con sus hijas semidiosas.
-Diana, la hija de Artemisa ha muerto, hoy mismo a manos de Zeus- anunció con afligimiento.
-No puede ser-susurró poniéndose las manos en la boca a la vez que su rostro se ensombrecía.
-Asclepio, me ha dicho que necesita tu presencia, para el proceso-mantuvo un tono prudente.
-Resucitarla, lo vas hacer...si Zeus se da cuenta….mi hermano Hades se dará..-balbuceo atemorizada de la idea de que si Zeus se enteraba, el castigo que caería.
-Hades está de acuerdo, su hija Bianca también ha muerto-anunció desesperación.
Hestia la miró con una sonrisa amable característica de ella, pero la cambió a una seria.
-Apolo, sabes que tengo deberes en el campamento y nunca salgo del olimpo-le miró con indecisión y temor-Pero…-cogió aire como si lo que dijese fuese algo grave-creo que es hora que conozcas a mi campeona, Lily Potter la portadora de mi bendición.
-Estoy seguro que Zeus no lo sabe-musito estupefacto y ella asintió demasiado nerviosa.
- Tengo miedo que pase lo mismo como a Diana, tan solo era una semidiosa igual que otros, no era una hija de los tres grandes, solo que tuvo la mala suerte que un profeta se revelase, que destronaría a Zeus, tengo miedo que pase algo a Lily que solo porta mi bendición, ni siquiera es una semidiosa, solo es una bruja-dijo lo ultimo con dificultad.
-¿Bruja?Las comunidades de magos que bendijo Hécate y ellas los abandonó, pero ellos desarrollaron ese poder haciéndose presentes hasta hoy en la actualidad-Hestia asintió ante la explicación.
Ella bajó la mirada-Lily, no ha vivido un buena vida sus hermanos desde que entraron a la academia de magia que tienen, la ignoraron prefieren a sus amigos, su madre prefiere a sus hijos, creo que es hora que conozca este mundo, te doy el permiso que la visites hazle la propuesta, es su decisión, Apolo es tu unica solucion, yo tengo deberes, al igual que otros dioses.
-Lo sé-murmuró.
-Londres, 12 Grimmauld Place,recuerda que los brujos de Hécate son muy poderosos-advirtió.
- Soy un dios-increpó mientra se despedía de Hestia.
-Lo sé, pero los magos son muy letales para los semidioses, pero ¿los dioses?, no quiero que otra vez pase, para saber lo que sabemos.-musito por lo bajo recordando el advertimiento, Apolo lo escucho pero siguió su camino, para solo desaparecer, hacia Londres.
Londres, Reino Unido
En el lugar ya había pasado la noche, ahora amanecía, camino por las pocas calles en esta ahora poco concurridas, donde solo habian personas ebrias o gente que regresaba de fiestas, camino más rápido, tenía enfrente la casa, que había aparecido rapidamente enfrente suyo, revisó su vestimenta, sus pantalones color beige y su camisa gris con su chaqueta de cuero negro, estaba presentable. Cogio aire antes de tocar el un buen rato cuando le abrieron la puerta donde apareció un hombre con pijama y de gafas redondas, con la mano izquierda en el bolsillo. Miró a su ojos verdes, algo parecidos a de Poseidón.
-¿El papá de Lily Potter?-Pregunto algo perdido no le había preguntado cómo se llamaban los padres de la joven.
Un bufido se escuchó en el interior junto "que habrá hecho esta niña ahora", el señor miró un poco incómodo al dios.
-Necesito hablar con Lily Potter-dijo con urgencia.
-Conmigo-se escuchó en el interior de la casa y poco después apareció en la puerta una melena pelirroja, ella alzó sus ojos para encontrarse con los ojos azules de Apolo, cuando por la mente del dios pasó.
Tiene los ojos de Hestia.
Narra Lily
Me desperté a causa del ruido que había en el comedor, somnolienta salí de la habitación, me quede en el rellano, vi como papá se acercaba abría con cuidado la puerta, como una mano en el bolsillo con precaución.
Escucha que hablaban pero no del todo cuando escuché un bufido de mamá a la vez que decía.
-Qué habrá hecho esta niña ahora-habló mirándome con odio.
La mire con miedo, sabía de lo que era capaz pero rápidamente la ignoré al escuchar lo siguiente.
-Necesito hablar con Lily Potter-dijo con urgencia.
-Conmigo-dije atónita mientras mi padre sorprendido que esté despierta se distrajo por un momento.
Narrador Omnisciente
En aquel momento, el dios entró utilizando fuerza en el acto el señor Potter chocó contra la pared dándose un buen golpe en la cabeza.
-Podemos hablar a solas-se apresuró a decir velozmente sin perdón perdón de empujar a papá de la niña.
Esta la miro algo extrañada pero luego miro a su papá que era ayudado a por una mujer pelirroja, lo cual dedujo que era la madre, les miró afligida para luego hablar al dios.
-Hablemos en el comedor, dejemos que mi madre revise papá que no se haya dado un golpe-Murmuró al ver angustia Ginny Potter que veía a su esposo si se encontraba bien. Lily guió al dios hasta al comedor, mientras él se fijaba demasiado sorprendidos como en las fotos de movían se sentaron, se vieron a los ojos, el dios claramente podía ver como esos ojos marrones se asemejaba a los de Hestia, irradiaban una calidez y entendimiento hasta una inocencia sin embargo sus ojos se veía un toque de tristeza.
-Conoces la mitología griega-comenzó el dios algo nervioso, por un momento veía a una mini Hestia.
Las mejillas de Lily se sonrojaron dejando a notar su pecas.
-Cla..ro, me...en..canta-tartamudeo ante la mirada intensa del dios.
-¿Cuantos años tienes?-
-10 años-Murmuró algo avergonzada.
-Te diré la verdad, me llamo Apolo, soy un dios-Fue directo al asunto, Lily se quedó estática, pero luego habló.
-Yo..sabía que existían-Musitó sorprendida ante el descubrimiento-Entonces existen los semidioses, tu eres el dios del sol...
-Y otros títulos-interrumpí con una débil sonrisa.
Su mirada cambió a una seria, hasta pude ver que una sus ojos se aguaron.
-Entonces, tu estás aquí por...-comenzó a decir con miedo.
-No eres una semidiosa, solo te haré una pregunta.¿Si tuvieras una oportunidad de irte de aquí, dejar el mundo mágico y irte conmigo al mundo de los semidioses, lo aceptarías?-inicie con cuidado.
Ella frunció el ceño pero un brillo de esperanza apareció en sus ojos.
-Hay una Campamento para semidioses-le informé-Hay algunos que vienen en verano y otro se quedan allí a vivir.
-¿Pero yo no soy semidiosa?-preguntó con un deje de tristeza.
-Claro que no lo eres sin embargo eres campeona de un Dios mejor dicho de una Diosa.-
-¿Quien?-Le miró inquisitiva la pelirroja intimidando al dios.
-Hestia-respondió neutral era hora de exponer el problema.
-Aunque no seas semidiosa, ya estás en edad de ir al campamento ahora que sabes lo que eres monstruos te persiguieran, sí cuando no lo sabías no te perseguían no obstante ahora lo harán, ¿Padeces TDAH y dislexia?-la pelirroja asintió-Tú estás preparada para la batalla y tu mente está preparada para leer griego.-Le miró seriamente y tomó aire era ahora o nunca.-He venido por un motivo, necesito de tu ayuda.-Lily le miró algo atónita-Artemisa ha tenido hija que ha muerto, queremos resucitarla.
-Asclepio-Murmuró pensativa.
-Él está dispuesto a colaborar pero nos ha dicho que necesitamos el poder de Hestia o su descendiente pero tal como sabemos es virgen, tu eres su campeona, su hija porque ella te ha concedido ese cargo. Necesitamos que nos ayudes porque no solo es la hija de mi hermana sino también la hija de Hades, dos vidas dependen de ti Lily eres nuestra única salvación.-Lo último lo ojos acuosos recordando como su hermana destrozada abrazaba al cuerpo de su sobrina.
-¿Qué gano yo?-masculló cálidamente entendiendo el problema.
-Hestia me dijo cómo lo pasas en esta casa, nos iremos, se que tienes que ir a tu academia de magia, iras si es lo que quieres, yo o la misma Hestia te daremos lo que necesites es tu decisión-comentó.
-Podré verlos-balbuceó la pelirroja indecisa quería aceptar se iría de casa dejaría los problemas, pero sus hermanos aunque la hubiesen abandonado por sus amigos les quería, James se había distanciado mucho de ella después del primer año del nombrado, ahora se la pasaba con su amigos, Fred, Louis y era otro asunto había quedado en Slytherin, mientras James en Gryffindor, bueno se hermano era la réplica de su padre, el primer año de Albus se había hecho amigo de Scorpius Malfoy, durante Navidad se había pasado con junto Rose su prima y le había dicho a su padres que pasaría todo el verano con su amigo Malfoy solo hasta la última semana antes de volver a Hogwarts, por eso el no se había acercado a ella ni hablado con ella haciéndola resentirse, pero se lo callo.
-Claro eres libre de hacerlo por tu mirada se lo que has sufrido se el dolor que vi cuando viste como tu madre se preocupó por tu padre antes que defenderte y no permitirme acercarme a ti.-opino con un tono analizador.-Tu decides, además para las chicas hay otro camino que elegir, puedes ir al campamento o hacerte en cazadora.-Le cogió de la mano intentándole dar ánimos mientras Lily le apretó con fuerza la mano.
El dios sonrió mostrando sus dientes blancos y perfectos a la vez que apartaba su mano.
-Vez por tus cosas yo voy a conversar con tus padres-Le hablé afablemente, ella asintió emocionada y se fue corriendo hacia su habitación a recoger sus cosas y cambiarse de ropa.
Con un movimiento de mano, revisando que se haya ido Lily a su habitación, abrió la puerta para verlos parados detrás de la puerta la pelirroja mayor con una cara seria aunque con una mirada triste de desolada y el hombre con la mirada triste y sus ojos contenían una tristeza y desconsuelo.
-¿La perdimos?-preguntó con deje de pesadumbre el ojiverde.
-No se que le han hecho a ella pero al entrar en esta casa ver su ojos que contienen una gran tristeza ver como esos ojos tan parecidos a Hestia llenos de tristeza, ella no merece tener una madre, algo tan valioso que poseen algo que Hestia lo protegerá ahora que venga conmigo ella sí que será un gran madre no como usted Señora Potter-los regaño muy disgustado pero más a la pelirroja mayor.-Tienen suerte que vuestra hija tenga un corazón bondadoso y tolerante que no os haya comenzado a odiarlos.- recrimino muy malhumorado por no darse cuenta de lo que tenían enfrente y salió del comedor al escuchar ruidos de las maletas para verla bajando con dificultad con su ¿Baúl? en mano.
-Por favor, cuídala-habló el padre de Lily.
-Se que no puedo cuidar de mis hijos, sin embargo prometo cuidarla.-declaró mirándolos dignamente.
Agarro las maletas de Lily mientras ella iba abrazar a su padre y después salir de la casa. Salió rápidamente ella me esperaba impaciente, le sonrió y la cogió suavemente de la mano a la vez que cerró los ojos y desaparecimos del lugar.
Aparecieron templo de Asclepio el dios miró a su alrededor alerta mientras Lily miraba a su alrededor maravillada.
-Estamos en Epidauro y este es el templo de Asclepio-le informo con un débil sonrisa, mirando al templo era de un color azul celeste con unos toques plateados con cuatro columnas decorados, hecho de mármol en el centro había dibujado el símbolo de Asclepio, era algo sencillo pero imponente y majestuoso.
Entraron no había nadie todavía la fiesta no acababa, Apolo cogió una Dracma que tenía para llamar a Hades el único con el que se podía hablar ya que su hermana no estaba todavía en condiciones de hablar.
-Es una dracma-aviso anta dejar en el suelo y crear un arco iris.
-¡Oh! Diosa Iris comunicame con Hades,Inframundo.-
Un nube se formó dejando ver a un hombre con semblante severo y imponente de piel demasiado blanca, ojos negros y cabello que llega hasta los hombros.
-Traigan los cuerpos al templo de Asclepio-ordenó para luego acabar la llamada y mirar a su acompañante.
-Ya vienen así que tendrás el honor de conocer a Hades y mi hermana-intentó aligerar el ambiente pero lo que consiguió fue poner más nerviosa a la pelirroja que iba a conocer a dos dioses del Olimpo, conocía a Apolo de unas horas pero se mostraba amable pero el dios que vio en mensaje iris se veía algo salvaje y imponente, ahora estaba muy nerviosa.
