34: Entendiendo

Kakashi sentía su cuerpo flotar, era como si hubiera muerto y vuelvo a vivir y es que el sí sabía cómo se sentía morir en cierta forma. Suspiro como jovencito, hasta sonrió cubriéndose los ojos, ¿Qué le pasaba? Era como si le hubieran dado su primer beso, como si lo hubieran aceptado y la verdad es que nada de eso era cierto. Pero "Demonios" se sentía terriblemente bien.

Miro el reloj de su mesa de noche, marcaban las once. No tenía sueño, solo quería seguir pensando en ella. En como lo miro, en como lo beso y en cómo le sonrió. Se supone que a esa edad ya no debería estar así pero lo estaba, su corazón se sentía más feliz que en la tarde, ahora estaba como nuevo y estaba seguro que lo notarían. Todos se darían cuenta de su cambio, hasta podía jurar que tenía mariposas dándole vueltas.

El amor era tan extraño, tan radical, podía hacerte sentir miserable y feliz. Destruirte y reconstruirte, te hacia ser un hombre de bien y maldito odioso como Sasuke. Pensar en él le bajo la alegría, se puso serio. ¿Por qué le estaba haciendo eso a Sakura? ¿Por qué hacia esas cosas sabiendo que ella saldría lastimada? No estaba consciente del trato o arreglo que sus dos alumnos habían tenido, pero juraba que no solo fue un "Vamos a casarnos" ellos habían llegado a un acuerdo para eso.

¿Por qué Sakura querría ser parte de ese plan macabro? ¿Por Sarada? Podía ser pero, no estaba seguro. Sabía que las personas hacían de todo por el bien de sus hijos, inclusive vendían sus propias almas con tal de protegerlos, y tal vez era eso lo que Sakura decidió. Por el bien de Sarada estaba con él, así no sea amada del todo. Eso lo ponía triste, hasta maldecía el no haber predicho eso, pero como hacerlo si veía otra cosa.

Se dio vueltas en su cama y por un momento deseo estar acompañado, tenerla para abrazarla y dormir aunque sabía que no la dejaría descansar, era un maldito pervertido después de todo. Cerró sus ojos y se concentró en ella para que otra vez ese sentimiento de paz lo cubra y lo lleve al sueño.


Sol miraba a Haki, él estaba expectante, esperando que ella le explique la situación. Tomo Aire y decidió que suavizaría algo la historia, no tenía que ser tan explícita pero sabía que tenía que ser sincera. Relatar algo para un niño de once años.

Orochimaru me dijo que la única forma de curarte y regresar tu vista era con las celular embrionarias, esas células solo se consiguen extrayéndolas de los embriones con pocos días de vida. Es decir de una mujer recientemente embarazada – Haki asintió – no teníamos a quien pedirle ese favor ya que el embrión seria destruido en el acto, yo me ofrecí – Su hijo abrió los ojos – era la única opción, así que usamos mis óvulos y logramos tener éxito con uno, Orochimaru pudo obtener todas las células de ahí, también le done muchos óvulos por si necesitaba en un futuro.

- ¿Sasuke se enfadó por eso?

- No hijo, él se enfadó porque…

- ¿Cómo hicieron para… bueno es tonto preguntar eso

- ¿Eh?

- ¿Sasuke y tú tuvieron que tener relaciones sexuales para que ese ovulo y el espermatozoide se unan no? Él se enfadó porque el embrión se perdió o ¿me equivoco?

Sol miro sorprendida a su hijo, ¿Cómo es que el sabia? Bueno ya tenía once y ella misma le había explicado de esos temas a mente abierta. Nunca le dijo que la cigüeña venia y dejaba a un bebe en la puerta. No debía sorprenderse de que él sepa del asunto. Además el leía muchos libros, era natural que supiera.

- No tanto por eso, no fue con él con quien tuve bueno… - se puso nerviosa – Orochimaru y yo hicimos todo en secreto

- ¿Ósea? – Haki se levanto

- Orochimaru y yo tuvimos que tener relaciones Hijo, sé que me dirás de todo – empezó a hablar rápido – sé que no bueno..

- No te lo creo – Haki le grito – el .. el bueno… ¿él es Hombre de verdad?

- ¿Eh?

- Es que bueno, sé que es hombre pero siempre es así tan femenino que asusta

- Haki – le grito

- Ay mamá, ¿acaso no lo viste hacer esas cosas raras con la ropa? Te habla como si fuera homosexual

- Bueno es que – su hijo se estaba desviando de tema – eso no importa ahora, él y yo tuvimos que hacerlo para obtener el embrión, Sasuke nunca hubiera estado de acuerdo además, yo no estaba segura de lo que sucedería, no tenía esos sentimiento por él, si lo hacía tal vez complicaba las cosas

- ¿Es por eso que te dice traidora?

- Si, en ese tiempo él y yo no éramos nada, ni siquiera amigos, solo estábamos pasando el tiempo, me ayudaba a encontrar a Orochimaru, es tan difícil de explicar. Lo cierto es que yo haría lo que sea por ti, no importaría arriesgar mi vida si la tuya dependiera de eso, por esa razón fue que acepte darle mis óvulos y que el haga lo que quiera con ellos, Sasuke no entendió eso y ahora ya sabes cómo esta

- ¿Es por eso que el maestro Orochimaru me trata así? ¿Tan bien?

- No, te trata como quiere, no creas que es por eso ¿Me odias?

- ¿Por qué debería hacerlo? Me acabas de confesar algo tan íntimo que me es un poco difícil de procesar pero sé que harías lo que sea por mí y gracias a eso ahora puedo ver bien, te puedo ver – él se levantó – no entiendo cómo es que Sasuke no admira eso

- ¿Admirar?

- Sí, no te importo dejar de lado tu dignidad y principios con tal de verme feliz.

- Haki – lo abrazo

- Sé que lo entenderé poco a poco pero nunca voy a odiarte, nunca podría hacerlo. Mi padre te dejo y nunca pensaste en abandonarme o abortarme, decidiste tenerme sola, luchaste por mí, te peleaste por mi cuando no quisieron aceptarme en la escuela religiosa por no ser casada, me defendiste y nunca dejaste que alguien me haga un lado por no tener papá, incluso me enseñaste a perdonar, me dijiste que mi padre me amaba, que así no este conmigo yo no debería odiarlo, ¿cómo podría entonces juzgarte? No debo, eres mi madre y me has salvado la vida.

Escuchar esas palabras la hizo casi romperse, su pequeño niño ya era un gigante en su mente. Se sintió tan acompañada, tan querida. Pensó que la juzgaría, que le diría lo mismo que Sasuke pero no, su hijo la defendía, la admiraba. Se abrazó a él como si fuera su protector, su todo. Y lo era, él era todo para ella.

- Gracias Hijo – pudo susurrar, sus lágrimas no la dejaban

- Soy yo el que debería agradecerte eso, por ti es que he vuelto a ver y ahora seré un ninja

- Serás el mejor hijo, sé que así será, ten por seguro que haría lo que sea por ti

- Lo se mamá, no permitas que diga esas cosas, no dejes que nadie te insulte, me dijiste tantas veces eso y dejas que él te las diga

- No sabía que decirle

- Sasuke está equivocado, ¿Él sabe todo?

- No tanto, solo escucho lo que quiso, por eso se fue y por eso ahora esta así

- Tiene derecho a saber todo

- Ya sabe algo no quiere escuchar

- Deberá

- No podemos obligarlo

- Pero tampoco podemos permitir que el siga diciéndote esas cosas tan feas, me dieron ganas de llorar cuando lo escuche

- No hijo – acaricio su mejilla – no te lo decía a ti

- Lo sé pero también me duele que te lo diga, y que no refutes nada, sé que te debe doler mucho

- Si – suspiro – duele

- ¿aún lo amas?

- Tal vez – sonrió – es un engreído y sé que hice mal en no decirle pero desde que se fue diciéndome tantas cosas decidí sacarlo de mi corazón, el aún está ahí y sé que seguirá siempre, al igual que tu padre pero

- ¿Pero?

- A veces es mejor dejar ir, él tiene una hija y se caso

- ¿Qué?

- Se casó con Sakura

- ¿Entonces no te ama?

- No lo sé hijo, el amor es algo complicado

- Eso es verdad, no sé cómo será estar enamorado de alguien, no me gusta ninguna niña

- Lo se

- Creo que deberías decirle eso, deberías despedirte de el

- ¿Despedirme?

- Si, una vez leí que para que uno tenga paz mental era mejor despedirse de las cosas y empezar de cero

- ¿Dónde leíste eso?

- En internet, ¿Recuerdas mi tarea de los sentimientos?

- Sí, pero tenías 7 años

- Por eso, leí y la verdad no lo entendía pero ahora creo entender esa historia

- Tal vez mi amor, tú con once me das consejos

- Soy un sabiondo

- Engreído

Haki le sonrió y casi se derrite de la ternura, su hijo, era tan sabio. Tan educado, la verdad no entendía como es que supo educar a su hijo sola, como es que pudo con él. Nunca le gritaba, nunca le hablaba fuerte, era más una amiga, jugaba con él, saltaba con él. Parecía una niña pequeña con su amigo, tal vez esa fue la razón por lo cual Haki era así, cariñoso, tierno, educado y muy serio por momentos.

- ¿Entonces no estas molesto?

- No, aunque no entiendo todo por completo, solo me queda algo muy claro

- ¿Qué?

- Que amo a mi madre, que la respeto y que se cuento con ella por siempre

- Siempre mi amor – lo volvió a abrazar y esta vez empezó a llorar de felicidad

- No llores – el hablo a su oído – no me gusta verte llorar

- Es de felicidad

- Lo sé pero, me siento mal cuando lloras, me tienes a mí, no importa si Sasuke ya no te ama, aquí estoy mamá

- Lo sé, lo sé – como no llorar cuando tu bebe te decía eso

- Cálmate, me duele verte así

- No llorare, lo prometo

- Gracias mamita

- De nada hijo, ahora dime ¿Sentiste cuando Sasuke llego? – se secó las lagrimas

- No me di cuenta hasta que su chacra se disparó, me levante asustado y corrí los escuche y fue ahí que casi salgo pero no lo hice

- Hiciste bien, no sé qué hubiera pasado

- Le hubiera dicho muchas cosas – Haki se sentó en la cama – no tiene derecho

- Dejemos eso de lado, ya se le pasara

- No dejare que te vuelva a decir eso, ya vera

- Haki

- Está bien – el hizo un puchero - ¿Kakashi se fue feliz?

- Si – sonrió – le gusto la comida

- No lo veía hace años y parece estar bien con nosotros

- Sí, no está molesto

- ¿Lo quieres?

- ¿A Kakashi?

- Si – Haki la miro feo

- Si lo quiero, cuando llegamos a Konoha él fue el que me impacto, algo como..

- ¿Amor a primera vista?

- Digamos "Gusto a primera vista", estaba confundida pero después tratando a Sasuke pues, no sé, parece que la lejanía dejo eso en el fondo de mi corazón

- Note que te mira mucho, como si fueras a desaparecer

- Es que él, te lo diré pero no lo digas a nadie

- Si – él se acercó como para escuchar un secreto

- Dijo que me ama

- ¿En serio? – grito

- Haki – le grito

- Lo siento, ¿De verdad? – bajo la voz

- Sí, me lo dijo mucho antes que tuviera algo con Sasuke, antes que nos vayamos al sonido

- ¿Y porque no lo aceptaste?

- Porque estaba confundida

- ¿Y ahora?

- Primero debo curar mi corazón, dejar en paz las cosas con Sasuke y empezar otra vez

- ¿Y si Kakashi se cansa de esperar?

- Hoy lo dijo otra vez que me ama

- Entonces no lo hagas esperar, cásate con el

- ¿Cómo que me case con él?

- Ya me veo, ascendido a jounin porque el Hokage será mi padre

- Haki – trato de distraerlo pero su hijo estaba hablando solo

- El hokage mi padre, seré la envidia de los niños, además ya le vi el rostro y se cómo es

- Haki – le grito – no estas escuchando

- Lo siento – rio – me emociono rápido

- No es tan sencillo, no quiero defraudarlo o lastimarlo

- Sasuke te dijo que cuando él se entere de lo que paso no será igual ¿Piensas decírselo?

- No lo sé, tal vez lo tome igual que Sasuke

- ¿Por qué no pruebas?

- ¿Y si me desprecia?

- Nos vamos al sonido, el maestro Orochimaru nos está esperando, sé que él nunca nos echaría de ahí

- A veces quisiera tomar las cosas como tu hijo, con esa facilidad

- Es que es así mamá, los adultos se complican mucho la vida, es si o no y listo

- Oye yo digo eso

- ¿lo ves? Me lo enseñaste

- Está bien, está bien, se lo diré, ojala me quiera escuchar

- Lo hará, él te ama y ahí veras si te ama de verdad

- Tienes razón – lo abrazo – gracias amor, eres lo mejor que Dios me dio.

- Yo soy el que debería darle gracias a Dios, por tener una madre tan bonita, tan buena y tan fuerte

- Me lo creeré

- Créelo , lo eres

Sabía que él estaba exagerando, para los hijos una madre era eso. Para los ojos de Haki ella era poderosa, hermosa y buena. Eso la reconfortaba, la hacía sentir bien, tan plena.

- ¿Tienes sueño?

- Solo un poco – sonrio - ¿tienes sueño?

- No mucho, creo que vi la televisión afuera, podemos verla aunque no sé qué vean por aquí

- Es verdad, desde que llegamos nunca la hemos visto

Haki tenía razón, tenían más de tres años ahí y no la habían prendido, era raro. Se acercaron y vieron el aparato, era de las antiguas, la encendió y la imagen estaba oscura. Tal vez no funcionaba, decidieron apagarla. Pero una imagen apareció, eran unos ninjas hablando.

- Mira mamá, ¿ese es el símbolo de la roca?

- Si

Eran ninjas mostrando jutsus, lo dejo ahí, a esa hora que transmitan eso le parecía raro. ¿Tendrían más canales? No le tomo importancia se sentó junto a Haki y veían, poco a poco sintió sueño. Cerró los ojos y después lo abrió, ya no había nada en la pantalla solo líneas y el sonido de que no había señal. Miro el reloj y marcaban la una de la mañana. Asustada giro y vio a Haki, estaba recostado sobre ella, lo movió suave.

- Haki

- ¿Uhm?

- Vamos a tu habitación

- Si – él se levantó algo zombi y camino, lo guio

- Recuéstate, ya está – lo cubrió con las mantas - ¿Tienes frio?

- No – el cerro más lo ojos

- Descansa

- Si, hasta mañana mamá

- Hasta mañana hijo

Le dio un beso en la frente y cerro despacio, apago el televisor y cerro bien todo, apago las luces y se colocó la pijama. A oscuras recostada agradeció a Dios por el maravilloso hijo que le dio, cerrando sus ojos se prometió luchar contra todo para seguir haciendo feliz a su hijo.


Sasuke maldijo mientras se decidía en abrir la botella de vino o tirarla a la basura, nunca había bebido por estar molesto o feliz. Bueno una vez bebió con Naruto pero fue de puro juego y recordaba la maldita resaca que tuvo. Por eso estaba algo indeciso pero recordar lo que vio le hizo tomar la botella, casi arrancarle el corcho y beber el líquido rojo, el sabor dulzón le disgusto pero después lo acepto. Mientras bebía iban pasando imágenes de Kakashi besando a sol, de verlo acariciar su mejilla y ella tan feliz.

Dejo la botella a un lado y tomo aire, había bebido casi la mitad y se sorprendió de haberlo hecho. ¿Por qué le dolía tanto eso? Se supone que debería odiarla pero ahí estaba su corazón estúpido latiendo a mil por ella. Haciendo avergonzar, haciéndolo débil. Ella tenía el cabello suelto y lo había impactado, casi nunca la había visto así, tan delicada, tan débil, tan suave. Ya tenían algo y maldita sea ¿quién lo estropeaba?, fue ella, la única que destruyo todo. Ahora estaba casado con Sakura y no había vuelta atrás.

¿Cómo pretendía irse? ¿Dejar a Sarada? ¿Cómo es que lo había considerado? No entendía, no se entendía, estaba perdido, agotado, furioso. Ella tenía la culpa, ella lo había destruido, pero en ciertas forma verla le daba calidez a su corazón. No iba a permitir que Kakashi la tenga, no lo dejaría, ella era suya desde el principio. Si tenía que permanecer en Konoha para hacerle difícil el camino lo haría, no podía permitir que ella tenga nada. No se lo merecía.

Se acabó la botella y se apoyó en la mesa, necesitaba descansar, cerrar los ojos y pensar, porque estaba volviendo a tener esos sentimientos oscuros del pasado y no quería. Ahora tenía que ser diferente pero ella no lo ayudaba, ella lo destrozaba. Se quedó dormido, sin darse cuenta, soñó con árboles, que caminaba solo, que su vida era esa, soledad y un grito.

Se despertó alarmado y la luz del día le golpeo los ojos. ¿Qué demonios? ¿Había dormido tanto?, se fijó en el reloj y vio las diez de la mañana, ¿Cómo es que durmió tanto?, se levantó y se maldijo por no haber ido a la cama, le dolía la espalda y los brazos. Camino algo furioso y fue a la ducha, una vez que el agua fría lo golpeo reacciono, limpio su cuerpo y dejo que el cerebro se le refresque. Al rato estaba peinándose, tenía el cabello algo largo y no le importaba, le cubrió el ojo y estaba bien con eso. Le hecho una loción cítrica y recordó que le había obsequiado una a Sol, maldiciéndose salió de su piso rumbo a ver a su hija, esperaba encontrarla despierta. Bajo las escaleras y se detuvo, pues tenía al frente a quien nunca pensó ver.

Él lo miraba entre serio y tranquilo, decidió bajar por completo y se paró frente a Haki, este se inclinó un poco y le dio los buenos días.

- Buen día – respondió por cortesía, estaba algo sorprendido - ¿Qué haces aquí? ¿Y tu madre?

- Vine a hablar contigo, mi madre tiene reunión con el Hokage dentro de poco, está en la academia así que aproveche

- ¿Qué deseas hablar?

- Tres puntos Sasuke – la frialdad y seriedad en el niño le hicieron erizar la piel – punto número uno, ayer fue la última vez que te atreviste a insultar a mi madre de esa manera, como su hijo no lo voy a permitir, no me importa si ya eres un jonin o héroe de guerra, mi madre es sagrada y nadie le tiene que faltar el respeto

- ¿Me escu… – Haki levanto la mano interrumpiéndolo

- Punto número dos, ya se todo – la sangre se le congelo – mi madre confió en mí y me conto todo lo que paso, y déjame decirte que no me avergüenzo al contrario la admiro por esa entrega para mí, así que repudio todo lo que has dicho y punto número tres

- Haki – tenía que detenerlo

- Punto número tres – él no quería escucharlo – déjala ser feliz, ya te casaste y no tienes derecho a impedirle que ella sea feliz, no seas un maldito egoísta – le grito y tuvo que retroceder un paso – porque es doloroso para mi verla quedarse callada mientras le hablas feo, soy su hijo y nunca voy a permitir eso, te romperé la cara si vuelvo a enterarme o ver que le dices esas cosas malas ¿Queda claro?

No supo que responder, ¿Era Haki el que le decía eso? ¿Lo estaba amenazando? ¿Un mocoso de once años lo estaba amenazando? ¿Ese niño que le dijo una vez padre le estaba diciendo egoísta? Su única mano se empuño, el niño no le bajaba la mirada, estaba viéndolo desafiante, como listo para la lucha, mostrando que era un Uchiha.

- Haki, no sé qué te habrá dicho tu madre, pero la verdad es que

- Ya lo sé y no fue eso lo que pregunte, sé muy bien lo que pase entre el maestro Orochimaru y ella, sé que tuvo que sacrificar su dignidad y cuerpo con tal de verme feliz, el que no puedas superar o aceptar eso no te da derecho a decirle esas cosas

- No entiendes, a penas

- Tengo once años y sé muy bien de que hablo, no me creas un estúpido ¿O es que a los once tu no entendías nada?

Otra vez se quedó callado, claro que el sabia muchas cosas a las once, inclusive era considerado un genio y sabía que Haki lo era. Tenía las notas más altas y sabía lo inteligente que era.

- Haki

- ¿Queda claro?

- Ahora me odias no

- No pregunto eso y solo para que lo sepas, no te odio – paso saliva – te considere mi padre, parte de mi familia

- ¿Me consideraste? ¿En pasado?

- Aquel que se atreva a lastimar a mi madre tiene que salir de mi vida, ella vale mucho y si no la sabes apreciar es una lástima, pero no te odio, no sé cómo es odiar pero si estoy molesto, muy molesto de que no la entiendas y de que no hayas luchado por ella, te casaste dejándonos, sin ni siquiera saber la verdad completa para entenderla, solo te fuiste dejándole esa carta horrenda

- ¿La leíste?

- Si y no entendía pero ya sé porque escribiste eso, tal vez no comprenda todo por mi edad pero estoy seguro que el amor no es así, que amar a alguien es desearle el bien contigo o sin ti

Se quedó callado, porque Haki empezaba a lagrimear y sabía que si decía algo inapropiado él se le echaría encima y contra él no movería ningún musculo, no podía, solo quería abrazarlo, decirle que estaba arrepentido, que quería irse lejos con ellos.

- Haki, yo le dije a Sol que nos vayamos

- ¿Piensas abandonar a tu hija también?

La pregunta lo congelo, abrió y cerró la boca, no podía hablar, estaba meditando que decir. Bajo la cabeza un poco, no sabía cómo confrontarlo, un niño de once lo estaba derrotando.

- No la dejes, yo sé cuánto duele crecer sin el amor de un padre – miro a Haki – se lo mucho que afecta, y si tienes la oportunidad de estar con ella hazlo

- Yo amo a Sol

- No lo parece, después de todo lo que le dijiste ¿Quién te creería? ¿Si dices amarla porque te casaste con Sakura?

- Estaba molesto, creía que así mi vida sería bueno creí que estaba bien, que hacia lo correcto

- ¿Y no es así?

- No, no soy feliz, no puedo imaginar seguir sin ustedes, no entenderías

- Tú eres el que no se entiende, ya todo está hecho. Vine a decirte eso, y espero lo hayas entendido, quiero que mi madre sea feliz, sin ti. Respeta a tu esposa e hija, déjala ser feliz por favor – Haki se dio la vuelta

- Haki

- Ya no hablare más, mi madre se dará cuenta que no estoy donde me dejo y sabrá que vine. Ya no tenemos nada que decirnos

- ¿no piensas escucharme?

- Ya te escuche muy bien ayer y fue suficiente

- Haki

- Adiós

Lo vio irse, y fue incapaz de detenerlo. Si tenía el corazón destrozado ahora sentía que ya no latía, que había perdido todo. Entonces su boca se abrió, quería gritar pero no podía. Iba a moverse pero Sakura apareció en su rango de visión, tenía los ojos llorosos y su mano estaba en el pecho.

- No eres feliz, siempre supe eso, siempre supe que ella era tu destino pero me cerré a la idea de que yo tal vez podría ser parte de este. No quise darme cuenta pero ahora que lo acabo de escuchar de tus propios labios sé que plenamente que no te conozco, que forcé todo. Si tanto lo amas lucha por ella, Sarada entenderá

- ¿Qué? – pudo reaccionar

- Sé que ella es tu destino, si la amas lucha por ella, ve pídele perdón aun estas a tiempo porque si Kakashi se lo propone te la quitara para siempre y sé que será así, después de hoy nada será como antes, presiento eso

- No entiendes Sakura

- Lo entiendo, sé que es ella, Sarada entenderá

- No voy a dejar a mi hija

- Ya lo haces – le grito – irte a misiones por tanto tiempo, no la vez hace meses ¿y dices que no la dejaras? ¿Qué crees que estás haciendo?

- No es lo mismo

- Lo es, estas segado, necesitas encontrarte Sasuke – ella le sujeto los hombros – necesitas volver a centrarte, ya no te castigues así, o luchas por ella o la dejas ir

- No entiendes

- Si te entiendo porque me pasa lo mismo y yo estoy decidiendo dejarte ir

Entonces algo como agua fría le cayó, se vio reflejado en los ojos de Sakura. Ella sufría de la misma forma, con situaciones diferentes pero sufría como él. Cerro su ojo y trato de no caerse, ¿Qué debía de hacer? ¿Qué podría hacer? Su hija necesitaba a alguien cuerdo, alguien centrado no a alguien así.

- ¿Y qué debo hacer?

- Encontrarte a ti mismo

- ¿Cómo hago eso?

- Primero limpia tu corazón, deja que todos esos sentimientos salgan, se vayan, si se aman de verdad en algún momento volverán

- Estamos casados

- Podemos anularlo

- Y que seas la burla de un pueblo

- Hay muchos divorcios

- No es así

- Sasuke

- Sakura por favor, necesito pensar, tengo la cabeza por estallar y siento que

- Tranquilo – ella le sujeto el rostro – ven vamos a casa

- No es nuestra casa

- Lo es, Sarada te espera

- No así

- Tal vez es lo que necesitas

- No lo se

- Sígueme

Se dejó guiar por Sakura, aunque temía que no era lo necesitaba. Miro el camino que Haki había dejado, a cada paso que daba sentía que su vida se iba perdiendo y que nada sería igual, que después de que entre a esa casa con Sakura todo estaría perdido. De que Sol jamás volvería a ser suya y que su corazón no se volvería a reconstruir.


- Así que en unas semanas enviare la solicitud para agregar a Haki en los exámenes chunin – Iruka firmo el documento – sé que lo aceptaran, sus calificaciones son las mejores

- No solo se necesitan buenas calificaciones Iruka

- Si Sol pero Haki tiene habilidad Innata, ¿Estas segura que no debo poner Uchiha?

- Sí, quiero que salga como Harry, además así no dirán que hubo privilegios

- Bueno, de todas formas sabrán que es un Uchiha

- Lo sé pero dejémoslo como factor sorpresa

- Está bien – el hombre rio – me da gusto saber que estarás en Konoha, tú y Haki son de aquí

- Gracias Iruka, gracias por aceptarlo otra vez

- Nunca lo expulsamos, en si casi me da un ataque cuando leí que los declaraban muertos, pensé que Naruto se descontrolaría pero reacciono muy maduramente, dijo que en su corazón sentía sus vidas aun

- Lo extrañe mucho, sé que mañana que regrese nos veremos y tal vez lloremos

- Te sorprenderá lo maduro que esta, tal vez ya no es tan efusivo como antes y eso me da tristeza

- ¿Extrañas su locura?

- En cierta forma – suspiro – ahora es padre y no sé, su actitud adulta me desconcierta, prefiero verlo gritando y saltando

- Ya me asustaste, ¿entonces está muy serio?

- Algo

- ¿Y si me grita?

- No lo había pensado

- Me da terror

- Aquí estaremos

- Bueno ya debo irme, el Hokage me espera

- Lamento que tú y Sasuke no hayan sido más – giro a verlo – se les veía bien juntos

- No lo lamentes, él ahora es un hombre de familia

- Si pero bueno – sonrió – Kakashi estará muy feliz

- ¿Porque?

- Bueno el, bueno, no es un secreto que está enamorado de ti así que ustedes tal vez

- No imagines nada Iruka

- Está bien

- Gracias

Se despidió y salió de la oficina, busco a Haki pero no lo encontró, algo inquieta salió de la academia y lo vio caminando lento, la vio y sonrió.

- Ya estas inscrito – le mostro el papel

- Genial, menos mal me aceptaron

- Si, en unas semanas tu solicitud ira a la arena y podrás dar el examen

- ¿Así de fácil?

- Tus calificaciones ayudan

- Que bien – el sonrió – seré un chunin

- Espera, aún no sabemos si pasaras

- Si pero, déjame imaginar

- Está bien – miro el cielo – bueno ahora iré a mi reunión con el Hokage

- ¿Voy contigo?

- No hijo, quiero hablar un tema privado con él, aunque lo sabes, pero creo que es mejor hablarlo solo los dos

- Claro – el parecía algo molesto

- Tu equipo está en campo de entrenamiento tres, Iruka me dijo que puedes ir

- ¿Solo voy?

- Si, ellos ya saben que estas en la aldea, ve y úneteles

- ¿Y si me dicen que no?

- No pierdes nada intentándolo, vamos tu eres valiente

- Está bien iré, espero no me rechacen

- Si todo sale bien nos vemos en el almuerzo

- Si mamá, en caso me rechacen te esperare abajo del edificio

- De acuerdo

Se despidieron y ella camino a la torre, sabía que lo que le diría a Kakashi seria fuerte, algo que tal vez lo aleje de ella pero la verdad ya no le importaba, ya Haki lo sabía y si no la había juzgado se sentía feliz. Quería ser sincera con kakashi, desde el inicio, y si el aceptada lo sucedido, entonces ellos podrían empezar algo.

Suspirando y armándose de valor ingreso, unos anbus la saludaron y le dieron el pase, llego a la puerta y decidió tocar, el joven Nara le abrió y le guiño un ojo, le dio el pase y vio al Hokage, tenía muchos documentos en la mesa.

- Llegas algo temprano Sol, estaba empezando a redactar el documento

- Buen día, disculpa, pero deseo hablar contigo algo privado ¿Nos disculpas Shikamaru?

- Claro, los dejo, estará cerca

El joven salió y vio algo de desconcierto en Kakashi, se preguntó si era porque shikamaru había aceptado sin pedirle permiso. Se acercó y el dejo el bolígrafo a un lado, se quedaron viendo, ¿Por dónde empezaría?

- ¿Sol? – el hablo y entonces sonrió tontamente

- Lo siento, me distraje – suspiro – lo que te diré es algo que en si no tengo obligación de comunicártelo pero – paso saliva – quiero que lo sepas porque ayer nos besamos y tengo claro lo que sientes por mí, por esa razón creo que debes saber esto primero

- Te escucho

Suspiro y empezó a contarle todo desde el inicio, vio que él se ponía serio y que se levantaba para observar el ventanal, siguió relatándole todo, sin tapujos, sin miedo. También le dijo que Haki ya lo sabía, entonces el giro y se quedó viéndola. Tenía la mirada tan seria que cualquiera se asustaría, pero ella no, estaba firme, decidida a ser sincera. Espero a que el hablara pero no decía nada, solo se dedicaba a verla, en si ya se estaba poniendo nerviosa, tal vez no lo tomo bien.

- ¿Calculas cuantos óvulos dejaste en el laboratorio?

- Si, fueron muchos, con esos él ha creado más medicina y se la volvió a dar a Haki

- ¿te dijo que solo haría medicina?

- Medicina y algunos experimentos – no se atrevió a decirle que el sanin planeaba tener descendencia con eso

- Algunos experimentos – el susurro – ya veo

- Kakashi yo, no me siento en la obligación de pedirte perdón o disculpas, también soy consciente que decirte esto no era una obligación pero te daba a entender el comportamiento de Sasuke y porque terminamos, ahora que ya lo sabes no sé qué…

- No tengo nada que decir – él se sentó – eso fue una decisión tuya, algo que no podías consultar, era tu hijo, su visión o tu dignidad, en cierta forma sé que así lo hayas consultado tu escogerías su visión

- Ya veo

- Gracias por decírmelo – el levanto el bolígrafo – dame un par de horas, terminare de hacer el documento y te daré indicaciones sobre la misión

La frialdad con la que le hablo le dolió muchos más que los insultos de Sasuke, tal vez había estropeado todo, asintió y camino lento, como esperando. Se detuvo al abrir la puerta y giro, el seguía escribiendo.

- Gracias por no haberme insultado – dijo suave

- No tengo porque – el seguía escribiendo – no soy nadie para hacer eso

- Claro, permiso

Salió y cerró, ¿Eso fue todo? Se preguntó, parecía que todos los hombres se ofendían con su historia. Suspiro y vio a Shikamaru, la miraba atento.

- ¿No pareces complacida?

- Ah – sonrió – aún no termina con el documento

- Ya veo – él se acercó – él te ama, a pesar que no lo demuestre en momentos, te ama Sol

- ¿A qué viene eso?

- Te escuche, escuche todo

- ¿Qué?

- Digamos que soy un metiche y escuche todo, está sorprendido pero no molesto, tal vez necesite tiempo para digerirlo pero ten por seguro que te buscara

- ¿Y tú qué opinas?

- ¿sobre lo que paso?

- Si

- Bueno, tuviste tus razones y sé que una madre en tu lugar hubiera hecho lo mismo, sí que tuviste agallas en decirle, que pena que Sasuke no haya visto eso

- Gracias por entender

- Eres fuerte – el sonrió – tranquila, el entenderá

- Uhm

Camino sentándose en la banca, vio al Nara ingresar. Suspiro y espero, tal vez tenía razón, Kakashi estaba tan sorprendido que no podía asimilarlo. Esperaba que si, al rato, tal vez una hora y media, la puerta se abría y la llamaban. Ingreso y vio que Kakashi tenía la mirada seria aun, se paró derecha.

- Bien como ya te es familiar el sonido – sintió un hincón, ¿Eso fue sarcasmo? – sé que podrás llegar y entregar este documento a Orochimaru, lo tiene que firmar, no sé si este de acuerdo pero sé que podrás convencerlo

Y la miro, sintió un hincón tan letal, "Sé que podrás convencerlo" ¿A qué se refería con eso? ¿Acaso estaba sugiriéndole qué? Mordió su labio, kakashi también estaba actuando como Sasuke.

- Puedes partir mañana muy temprano, no te preocupes por Haki, el también tendrá misión mañana

- Entiendo – se acercó a recibir el documento

- Solo dáselo así, él lo regresara de la misma forma, lleva ropa abrigadora, ¿Debes tener algo en su guarida no?

Otra vez esa mirada acusadora, estiro la mano sin responder, él le entregó el documento pero se quedaron sujetándolo de extremo a extremo, se miraron y vio molestia en los ojos de Kakashi. Tal vez algo de desprecio, tal vez algo de asco.

- No tardes más de un día, no tienes por qué tampoco, a menos que…

Y entonces no supo porque lo hizo pero lo hizo, en un milisegundo, le arranco el pergamino y se lo tiro en la cara, escuchó un "Ah" de sorpresa y después vio como él tenía el rostro girado por el golpe, ella aún tenía el pergamino en la mano. El giro lento a verla y pudo ver sangre en su máscara, tal vez de su labio.

Apretó el pergamino y lo vio fijamente, Kakashi la miraba tan quieto, vio cómo se levantó y se ponía derecho, era alto, más que ella, no le importo levantar la cabeza para verlo. Seguían sin hablar, mirándose.

- Basta – vio algo de sorpresa en sus ojos cuando hablo – no solo con palabras se entiende que alguien te da asco, las expresiones, el lenguaje corporal a veces dice mucho más, no solo con palabras se lastima a las personas, me queda claro todo, no tienes por qué sugerir cosas

Se giró y empezó a caminar, vio de reojo a Shikamaru que tenía el bolígrafo en la mano y la boca algo abierta, dio más pasos, porque empezaba a lagrimear y si se ponía a llorar demostraría lo débil que era.

- No he dado mi permiso para que te marches – se detuvo

- No lo he pedido – seguía mirando a la puerta – mi misión empieza mañana

- Sol – no giro, no podía hacerlo – no puedo pasar por alto lo que acabas de hacer

- No te preocupes, cumpliré mi misión y me largare de aquí, total – giro a verlo – en el sonido si me quieren

Y no pudo más, dejo que sus lágrimas salieran y realizo una reverencia, salió rápido. Camino casi empujando a todos, llego a la salida y respiro, se secó las lágrimas y enfoco, debía dejar de llorar. Otra vez había faltado al Hokage, pero él se lo gano, maldijo y trato de respirar controladamente. ¿Por qué? ¿Por qué le hacían eso? Ahora también Kakashi se ponía así ¿Qué les pasaba a los hombres? ¿Acaso solo Haki y Shikamaru podían ver las cosas? ¿Qué dirían Naruto? ¿También la despreciaría así?

Apretó el pergamino y camino directo a su piso, supo que aún era temprano, tal vez si cocinaba algo su pena se calmaría, suspiro y llego a su piso. Abrió la puerta y tiro el pergamino al mueble, se apoyó en la puerta y se dejó caer. No era justo, no estaban siendo justos con ella. Empezó a llorar, al recordar la mirada de Kakashi, empezó a arrepentirse de haberle contado todo pero tenía que hacerlo. Entonces él no la amaba como pensaba, su actitud le decía todo. Lo mejor era irse, otra vez irse ¿Y Haki? ¿La academia? Maldijo por haber vuelto, no podía destrozarle los sueños otra vez a su hijo, no podía hacerlo, pero tampoco quería quedarse ahí.

- ¿Qué hago? – pregunto mirando el techo – si me estas escuchando mamá, ¿Qué hago?

Se apoyó en sus rodillas y dejo que algo de ese peso en su corazón se libere, tenía que estar bien para Haki.