Narrador Omnisciente
Era casi mediodía cuando toda a la familia Weasley llego al completo a Grimmauld Place 12 al saber la noticia de la llegada de Lily.
-Quiero ver a Lily-exigió el pequeño Hugo era su amiga y le había dejado solo con su primos que eran los mayores, con los cuales no habla mucho ya que parecían hablar en otro idioma riendo de sus propias aventuras en Hogwarts.
-Está durmiendo, Hugo-Le reprendió Hermione Weasley a lo que Hugo hizo un mueca.
-Vaya Harry vuelves a tener a la familia al completo-Le felicito Ron a su amigo.
-Si, Ron pero de lo que no estoy seguro es que si se va a quedar o no-Murmuró preocupado por la decisión de su hija.
-¿Cómo?-preguntó James.
-Lily no esta segura de ir a Hogwarts-respondió serio.
-Pero se desde que James entró quiere ir-comentó Albus.
-Ha visto que hay más opciones, chicos-intervino Hermione para calmar el ambiente como acto del destino Lily bajó de su escondite donde había estado escuchando todo.
-¿Papá tienes fruta?Hola Hugo después habló contigo a solas-su padre y Hugo asintieron.
Lily se dirigió a la cocina donde vio muchas frutas cogió algunas para ella y otra para Diana que todavía estaría durmiendo, suspiro con fastidio no quería ver todavía a su familia sin embargo volvió a la sala donde hizo una reverencia.
-Que tengan un buen día familia-subió por las escaleras hacia la habitación de invitados.
Entró lo primero que vio era como Bianca todavía dormía tranquilamente así que despertó a Diana para que comiera y ambas comieron charlando como siempre cuando tocaron un tema Hogwarts.
-He decidido no ir-habló.
-¿Estás segura?-preguntó para asegurarse-¿Tus padres?.
-Mi padre estará de acuerdo iré contigo no te pienso abandonar pero ¿Podemos llevarnos a alguien?-preguntó con duda lo último.
-¿Quien es?-
-Hugo Weasley mi primo-Murmuró bajando la cara a lo que Diana la alzó.
-Nunca bajes la cara ante nadie Lily no la has bajado ante un dios y eso que has conocido a algunos, no la bajes ante mi ni a tu familia-Le advirtió-Pero sí que puede ir con nosotras seremos una gran familia-acepto con un sonrisa.
-Lo recordaré- la miró fijamente sonriendo-Hazme una trenza-pidió con ojos de cachorro.
-A veces olvido que puedes hacer eso y más cuando utilizas tu poder de empatía-musitó al desconcertada pero acepto.
Comenzaron hablar sobre la estadía aquí cuando estarían mientras Diana le hacía una trenza danesa.
-Me voy a duchar, tu puedes darle las vitaminas a Bianca antes que llegue tu visita-se escabullo al baño con un tono de advertimiento que no se porte mal con quien esté detrás de la puerta.
Suspiro y se fue a buscar en el bolso las vitaminas que estaban en jeringuillas cuando alguien tocó la puerta.
-Adelante-dijo de mala manera no debía ser descortés en casa de su padre pero no se podía controlar.
Los que vi entrar fue una maraña de pelo castaños con lo que identificó a la Tía Hermione quien lanzó un muffliato a la puerta.
-¡Tía Hermione que gustó verte!-saludó alegre sin mirarle porque revisaba las jeringuillas.
-Tu padre me ha contado todo ahora estáis huyendo de...él-dijo algo enfadada.
-Si, Tía-afirmo-Sabía en los problemas que metía-inyectó una en brazos-Tu no sabías lo que sufría en esta casa-inyectó la última que necesitaba y las dos se quedaron en silencio aunque lo que rompía era la agua que caía de la ducha.
-¿Que?-la miró estupefacta no sabía eso.
-Si tía creo que es hora que todos sepan la verdad.-se levantó bruscamente y guardó las jeringuillas para salir de la habitación enfadada.
Bajo al salón donde eran todos reunido seguida de Hermione algo anonada.
-Yo sufrí en esta casa, sufrí el desprecio de mi propia madre, el de mi familia, mis hermanos-despotricó mirando a cada uno de los nombrados.-Soy la hija que Ginevra Potter que nunca debió nacer, justo cuando ella quería retomar su carrera de Quidditch o ¿me equivoco Ginevra?-la mira enfurecida pero ella apartó la mirada-Despreciada por mi familia, los Weasley's todos idolatran a mis hermanos James Sirius Potter y Albus Severus Potter los prefieren a ellos, todos los padres desearían tener como hijos a ellos, por eso sus hijos crecen con cierto rencor que esconden.-miró a sus primos que bajaron la mirada y después los padres de ellos evitaron la mirada de la pelirroja Potter.-Guardó rencor hacia mis hermanos que me dieron la espalda después de entrar a Hogwarts uno que se iba a cada momento a La Madriguera y otro que se la pasó en la Mansión Malfoy, ni me dirigió la palabra en la Navidad-negó con la cabeza-Pero aquí me ven todavía en pie todo gracias a mi mamá Hestia-Murmuró para ella misma pero todo los escucharon.-Qué puedo esperar en Hogwarts, el abandono de mis primos…-
-Lily cálmate-ordeno la voz tranquila de Diana.-Y ustedes vayan al grano puedo ver en sus rostros que quieren decir algo-
Bajo el último tramo de escalera cuando todos se quedaron sorprendidos ante la presencia de la chica, algunos como James, Lorcan y Fred II se quedaron embobados.
-James aquí tienes a tu pelirroja-gritó rompiendo el silencio Teddy Lupin que era junto Victoire Weasley abrazados. James le guiño a Diana que era mayor que el que tan solo tenía 14 años esta le miro seriamente como si le quisiera matar ante insinúamiento.
-Sirius no lo vuelvas hacer si no quieres que utilice como conejillo de indias para mis flechas- amenazó a su hermano furiosa, se vio como James abría la boca pero su padre le interrumpió.
-El ministerio ha decidido celebrar un fiesta todas las familia mágicas han sido invitadas debes asistir-le miró suplicante.
-Claro, esta bien hace tiempo que no estoy entre magos-acepto con simpleza ya que Diana se puso a su lado y le pellizco en el brazo que solo vio Hermione que ahogó una risa.-¿Cuando és?-
-Mañana pasado-respondió Hugo ella suspiro pero formó una mueca cuando sintió una aura conocida moverse por el pasillo.
-Bianca-susurro al reconocer el aura subió velozmente detrás de ella Diana así como la familia Weasley y los Potter incluido.
Allí estaba Bianca apoyándose en la pared jadeando como si hubiera corrido una maratón Lily se le abalanzó para abrazarla y comenzar a sollozar.
-Tenía miedo que no volvieras-confesó separándose-Bianca, te extrañe, extrañe tu manera anticuada de hablar-
-Lily, estoy bien solo necesito hablar con Diana-pidió casi desfallecida.
-No estás bien, necesitas descanso-hablo Diana-¿Algun medimago?-preguntó al tumulto entre ellos alzó la mano Victoire haciéndose paso entre sus primos.
Bianca se recargaba en Diana y Lily todavía mareada no se acostumbraba el volver tener cuerpo.
-Solo necesito descanso y recuperación. Diana los escucho, hay gritos, súplicas, tu madre es el último grito que escucho…-se desmayó pero no cayó al suelo el hermano de Lily, James Potter la cargó ala estilo princesa mientras él vagaba en su mente a la vez que miró el rostro de Bianca pálido oliváceo lo que él le pareció atrayente sin embargo se fijó en sus ojeras realmente le preocupó, sacudió su cabeza ante tales pensamientos la dejó recostada en la cama.
-No se que tramas pero te advierto que no te metas en problemas con ella sino quieres salir mal parado-le advirtió Diana no obstante ella nunca debía prohibir algo a un Potter y más a uno que porta los nombres de dos merodeadores para el era tener que acercarse a la pelinegra que había captado su atención
