38: Sobre protector
Sol se movió un poco, estaba tan abrigada que ya estaba empezando a sentir calor, estiro sus piernas y sintió algo pesado, abrió los ojos y vio una luz suave, asustada recordando donde estaba se levantó de golpe, miro su cuerpo y vio que estaba en otra posición, cubierta por las mantas, miro a su lado y vio a Orochimaru dándole la espalda, algo alejado. Él estaba durmiendo con ella, reviso su cuerpo, aún tenía sus ropas, menos su botines.
¿El la habría movido? ¿Cómo es que no lo sintió? Trato de descubrirse pero vio que él se movía, espero un momento y lo vio girar, el científico le dio una sonrisa espectacular.
- Al fin despiertas querida
- Lamento haberme quedado dormida
- Estabas tan cansada que no escuchaste cuando llegue, no podía dejarte en esa posición incomoda y fría
- Gracias – se descubrió - ¿Qué hora es?
- Las tres de la mañana – él también se descubrió, estaba con su ropa
- Dormí mucho
- No lo suficiente, te noto algo pálida
- No me he sentido bien
- ¿Por qué regresaste?
- Tengo una duda y quiero que me la aclares, es muy importante
- Dime
Le conto todo, no quería esconder nada, también le dijo sobre Kakashi, de que él también lo sospechaba, vio mucha sorpresa y hasta desconcierto en el científico, al rato estaban en el laboratorio, él ya le había sacado sangre y estaba empezando los análisis.
- Dudo mucho que estés en cinta, ese implante es muy efectivo
- ¿entonces porque no tengo el periodo?
- Puede ser que tus hormonas estén algo descontroladas, imagino que es por el tiempo de uso, estrés, alimentación, rutina, son muchos factores, dentro de poco sabremos
- ¿Cuál es el porcentaje de falla?
- Entre 100 el uno por ciento, pero querida desde ya te digo que debe ser otra cosa, también hare un hemograma completo para ver tus defensas y hemoglobina
- De acuerdo, disculpa por tenerte a estas horas trabajando
- Lo compensa el haber dormido contigo
- Está bien
Se quedó esperando, el seguía en lo suyo, estaba tan nerviosa que le empezó a doler el estómago, sentía hincones que sabía que eran de nerviosismo, de angustia. Cuando la primera arcada llego se cubrió la boca, ¿Qué demonios? ¿Estaba teniendo nauseas? No podía ser, no podía ser. Empezó a sudar, eso no podía estar pasándole, se asustó más, casi empezaba a llorar. Sus manos empezaron a temblar, busco la botella de alcohol, tenía que olerlo. Otra arcada la golpeo y ahora si tuvo que cubrirse más, se apoyó en la mesa de metal, eso no estaba bien.
- ¿Todo bien? – el científico apareció a su lado – estas pálida
- Tengo nauseas
- Toma – le ofreció un algodón con alcohol – la incertidumbre está afectándote, debes tranquilizarte, estas sudando
- Lo sé – olio – estoy nerviosa
- Si es positiva aunque lo dudo, ¿Qué has pensado?
- Ni siquiera lo veo como una posibilidad, sabes que es imposible
- Solo plantea la idea
- No sabría qué hacer con exactitud, Sasuke ya no es parte de mí, sería tan injusto hacerlo volver solo por eso
- No minimices eso querida
- No sería justo para Sarada, para Sakura
- ¿Y para ti? ¿Sería justo?
- Lo que menos quiero es causarle problemas, si sale positiva me ayudaras a solucionarlo
- Veo que tienes contemplado un aborto, lastima, un Uchiha de sangre pura
- No podría traerlo al mundo sin una familia, ya le hice eso a Haki, no lo merece
- Dijiste que Kakashi estaría dispuesto a hacerse cargo, después de todo Sasuke nunca sabría que es suyo, pensaría que heredo el Sharingan de ti, no tendrías por qué desecharlo
- ¿Lo crees tonto?
- No pero sé que podemos manejarlo
- No, Kakashi no merece eso
- Tal vez el Hokage está desesperado por ser padre, de tener una familia, sus ex alumnos han tenido hijos, se han establecido y ¿el? No tiene nada, solo a ti en cierta forma
- ¿Y solo por eso debo darle la responsabilidad de criar a un hijo de otro?
- Ya lo estaría haciendo con Haki
- Es muy difícil, no planeo tener más hijos
- ¿porque?
- Porque no, no quiero
- ¿Solo es eso?
No era solo eso, sabía que no era sencillo, que su cuerpo no había quedado igual, que su útero estaba débil que sería peligroso, ya se lo habían advertido, porque el tener a Haki había sido todo un milagro, llevar a ese embarazo a término había sido una proeza, algo que no se repetiría.
- Mi útero quedo débil, no soportaría todo el peso de otro embarazo y mi salud tampoco
- Eso no lo sabremos hasta probar
- No quiero
- Está bien, no hagamos ideas. Aún no sabemos que sucede.
El pitido de la maquina los distrajo, empezó a temblar otra vez, el científico se movió rápido y empezó a sacar los resultados, se acercó temerosa. Vio como Orochimaru sacudía la probeta y como el líquido se movía, si se tornaba azul entonces era positivo. Se sujetó fuerte de la mesa, cerró los ojos porque empezó a ver como ese remolino empezaba a cambiar de color.
- Negativo – abrió los ojos y vio el líquido igual, sin nada de azul – te lo dije
- ¿Entonces? – un alivio extremo se posó en ella - ¿Qué me pasa?
- Hare una ecografía para confirmarlo al 100 por ciento – el saco un aparato – aquí sabremos, también revisare tu hemograma
- Claro
Ya más tranquila se recostó en la camilla, se subió la camiseta y espero a que él, le coloque el instrumento, giro a ver esa pantalla verde, el buscaba su útero y ella miraba con confianza. El pareció encontrar algo y lo señalo, aterrada paso saliva.
- Ese es tu útero, esta vacío, hay una capa que la cubre, son las hormonas del implante, no estas esperando
- ¿Entonces?
- Con tu hemograma lo sabremos, revisare tu estomago – el subió el aparato – veamos
- Algo debo tener
- Pues si lo tienes
- ¿Qué?
- Mira esa mancha – vio algo muy negro – puedo decir que es una gastritis aguda casi siendo severa, esa mancha podría ser una ulcera, parece que alguien no comió a sus horas, si ese es el caso, eso provocaría tus náuseas y claro, también podrías tener bulimia, comer rápido y sentirte llena
- Puede ser
- Con un control rígido y buena alimentación podrás salir de eso, ya no más comidas picantes
- Con Sasuke casi todo era picante
- Ya veo
- ¿puedes darme una copia de eso?
- Claro
Se levantó y por fin pudo sentirse bien, más tranquila y descansada. La otra máquina pito y el científico fue a revisar, una hoja salió y dio los resultados. Él tenía razón, todo estaba bajo, tenía anemia, defensas súper bajas.
- Creo que tengo buenas vitaminas para solucionar eso, sin embargo debes cuidar tu estómago, así que las pastillas están descartadas, tendrá que ser liquido
- ¿Cuánto me costaría?
- Querida para ti todo libre, son vitaminas que te ayudaran mucho
- ¿Engordan?
- No, solo son complementos, antes de cada comida y listo
- Gracias
- En Konoha hay médicos, ellos te podrán ayudar con la gastritis
- Gracias Orochimaru, no sé qué haría sin ti
- Me alagas Sol, siempre tan linda conmigo, podrías darme más sangre, solo una frasco mas
- ¿Para qué?
- Para crear tu usuario al laboratorio donde esta Mitsuki
- Ya veo – estiro su brazo – solo un poco, estoy a punto de morir
- Lo sé – el trajo la aguja – te quiero viva querida
Después de sacarse más sangre estaba comiendo algo nutritivo, era algo parecido a un cereal y un líquido que hacía sentir a su estómago más relajado, entonces era eso, estaba enferma y no en cinta. Qué alivio sentía, que deseos de dormir y volver a empezar. Miro el reloj y ya eran casi las cinco, podría salir ahora y llegaría a Konoha a las nueve o diez, talvez mejor haga el kamui otra vez. Descarto la idea, le vendría bien caminar, pensar y colocar todo en orden, también le debía una disculpa a Kakashi, aunque él se lo gano, de todas formas era el Hokage y también estaba muy preocupado por ella.
Kakashi sabía que tenía la mirada más molesta de la historia, no era necesario preguntar porque todos se escapaban al verlo, estaba echando humo y hasta fuego podría decir. Tenía el cabello húmedo en pleno invierno, estaba sin abrigo porque estaba tan molesto que hasta calor tenía, además estaba tarde en la oficina. Para ser las nueve de la mañana el a penas ingresa a sus labores y todo por culpa de ¿quién? De ella, de esa mujer, de Sol.
Ella se había largado sin importarle sus palabras, sin importarle su opinión, sin importarle nada. Lo dejo ahí parado en la nada, con la palabra en la boca, típico de un Uchiha.
"Malditos Uchihas" pensó mientras abría la puerta, giro a ver al Nara que estaba entusiasmado por escuchar su magnífica historia pero solo basto una mirada para el muchacho desista de preguntar y se dedique a revisar los pergaminos de misiones, tiro el pergamino que tenía y se sentó en su silla.
No quería ni abrir la boca porque sabía que diría locuras, que de ahí solo saldrían sandeces. Se concentró en despejar su mente, en pensar en positivo y decidir qué haría con ella.
Porque ya estaba cansado, harto se podría decir, de estar siempre esperándola, siempre a la expectativa de cuál sería lo siguiente que se le ocurriría.
Ella estaba en el sonido y solo sus predecesores, los hokages sabían qué demonios estaría haciendo ahí, tal vez abortando, tal vez destruyendo lo único sagrado que una mujer podía hacer. Porque él estaba en contra de eso, ya había tenido bastante en su época anbu, con asesinatos de niños como para ahora apoyar eso. No era justo, no era correcto.
- Maldita sea – susurro masajeando su frente, fue una mala idea ir a la oficina
Se puso derecho y reviso el pergamino que le había dado Sol, estaba correctamente firmado, lo guardo y empezó con las misiones, quería concentrarse, quería enfocarse pero ella aparecía en su mente, ni si quiera podía recordar su encuentro sexual solo veía el rostro de ella diciéndole que lo solucionaría sola, que él no entraba en esa ecuación. "Maldita" grito internamente y ese pergamino termino estrellándose con la puerta, se compuso y vio como el Nara lo recogía y lo ponía otra vez en el escritorio, mas no hablo.
Estaba respetando el "No me hables, no respires" que su mirada transmitía, suspiro y tal vez debería disculparse, porque no era justo, no era justo para nadie. Estaba por hablar cuando un anbu apareció.
- Sexto, la señorita Sol Uchiha - ¿Uchiha? Pensó – acaba de llegar y pide hablar con Ud.
- Estoy ocupado – dijo tan rápido que vio como el Nara lo miraba con sorpresa
- Dijo que era urgente
- Estoy ocupado, tendrá que ser otro día
- Claro sexto
El anbu desapareció y suspiro, la verdad se moría por saber pero también no quería enterarse de nada, no quería verla. Estaba seguro que estallaría, que empezaría a decir estupideces, rezaba porque ella no insista y… La puerta se abrió de golpe y ahí estaba ella, algo agitada y pálida.
- Estas ocupado lo sé – ella se acerco
- Sol dije…
- No me interesa – ella saco una hoja – solo vengo a dejar esto
Ella le tendió la hoja pero no la recibió o hizo algo, se quedó viéndola, retándola. ¿Qué demonios le pasaba? ¿Acaso ella no sabía que estaba frente al Hokage? Claro era su culpa por darle tanta confianza.
- Déjalo ahí, lo revisare más tarde – bajo la mirada y empezó a leer otro pergamino
- Lo leerás ahora – esa orden no hizo más que molestarlo, apretó el pergamino que tenía y subió la mirada
- Dije más tarde – hablo tan secamente que cualquiera se hubiera orinado en los pantalones
- Dije ahora
Pero ella no se asustaba, al contrario lo retaba, ¿Qué demonios? Levanto la cabeza tan lentamente que sabía que bien podría callarla de un grito o de un golpe. Pero él no era de eso, él no era así.
- ¿Sabes con quien estás hablando?
- Si, y dije ahora
- El hecho de que te hayas acostado conmigo – grito – no te da el derecho de hablarme así, soy el Hokage y me debes respeto Sol
E hizo lo que no debía hacer, acababa de exponer su intimidad y váyase a la mierda su mente, que estúpido, pero estaba por reventar todo.
- El acostarme con Ud. su eminencia no me da el derecho – ella se burló – claro que no, solo vengo porque Ud. quería una respuesta y cómo ve que aquí la tengo – le tiro la hoja – la leerá cuando le dé la gana y déjeme decirle que no se crea tan eficiente Hokage
- ¿Qué? – ay no ella quería pelear pues bien, él era experto - ¿Qué demonios acabas de decir?
- Que puede leer eso e irse a la mierda
- Tal vez me puedas enseñar el camino, tu sueles caminar sobre ella
- Claro, con gusto lo acompaño
- ¿Ahora? Porque tengo deseos de caminar sobre mierda pero para que si la tengo al frente
Vio como ella sonreía y cogía otra vez la hoja, la empezó a romper y él se sorprendió un poco, bajando la guardia, ¿qué estaba haciendo?
- Bueno, como no te interesaba, no valía la pena leerlo, con su permiso Hokage
- Ahora te quedas – le sujeto la mano, ya se había levantado - ¿Por qué lo rompiste?
- Porque me dio la gana – ella se soltó – igual no quieras leerlo
- Ya basta Sol, no puedes venir a mi oficina en plan de Sasuke versión mujer y atacarme
- ¿Fui yo la que empezó con todo? – ella levanto la voz
- ¿Fui yo la que estaba loca por matar a alguien?
- Ese alguien no existe
- Porque ya lo mataste
- Nunca existió
- No tienes como probarlo y además no te creería
- Traje una prueba
- La acabas de romper
- Porque no querías leerla
- La hubiera leído mas tarde
- Oh si – ella se alejó – sabes que, vete al diablo
- A mí no me dices eso Sol
- Pues ya lo dije y lo volveré a decir – ella gritó – ya estoy cansada de todo esto
- Yo también, te quiero lejos – grito sin darse cuenta – ¿para qué volviste si ibas a hacer todo esto? Te hubieras quedado ahí
Se mordió la lengua y dejo de hablar, el no había querido decir eso, él no quería eso. La miro y vio que ella palidecía un poco, que tocaba su estómago y respiraba agitadamente, el Nara pareció notarlo y dejaba los pergaminos en la mesa.
- Ok, me iré, no hacía falta que lo digas tan efusivamente
- Sol
- No por favor, ya todo está claro – ella se pegó a la pared – ya vamos terminar esto, ya no más, no mas
Se acercó y ella parecía sentirse mal, fue un milisegundo que el corría para sujetarla, ella termino cayendo a penas en sus brazos, estaba pálida, fría y sudando. ¿Acaso ella había? Se despejo cuando vio como Shikamaru la revisaba y gritaba "Medico" estaba ajeno a todo, vio como una enfermera aparecía y como la empezaba a revisar, escucho un "llevémosla al hospital" se despabilo y la levanto.
El camino al hospital había sido corto y estaba tan nervioso, la ingresaron para revisarla, inclusive vio que Sakura entraba y cerraba la puerta. ¿Qué había sucedido? ¿Por qué se había desmayado?
Al rato que le pareció una eternidad Sakura y la enfermera salían, ella lo vio y lo llamo. Ingreso y la vio recostada, con una vía de suero y un pañuelo en su frente.
- Estaba algo deshidratada – Sakura empezó a hablar – está muy débil
- ¿Solo eso? – no querían hondar más en el tema
- Tiene una anemia grave, gastritis crónica – giro a ver a Sakura – ahora entiendo lo que me dijo Sasuke
- ¿Qué te dijo?
- El me comento que la veía comer rápido y poco, después la veía extraña, como con nauseas, él pensaba que ella podría estar en cinta pero sabía que usaba un anticonceptivo, el que no haya ganado peso certifica mis sospechas, ella podría tener bulimia, el estrés puede ser el detonante, ¿Qué sucedió antes de desmayarse?
- Estábamos – paso saliva – discutiendo
- Ahora entiendo – Sakura parecía concentrada – no debe discutir, ella tiene gastritis crónica y el estrés hace que le duela el estómago, este desmayo es a causa del dolor, está muy pálida, necesita un control y buena alimentación, voy a dejarla ingresada un día, hasta que recupere su color
- Claro
- Kakashi – giro a ver a Sakura – Sasuke sospechaba mucho de un embarazo, pero no lo estaba, los exámenes de sangre demuestran que el anticonceptivo está funcionando, no se preocupe
- No estoy preocupado por eso
- Por favor no discuta con ella, no necesita más estrés, ¿Haki regresa hoy?
- No, hasta el sábado
- Entonces la tendremos en observación
- Está bien
Sakura los dejo, se acercó y la vio, estaba demasiado pálida, fría. La hoja tal vez confirmaba lo que Sakura decía, no hubiera discutido con ella, simplemente la hubiera leído y listo, pero no, se comportó como un idiota, la insulto y ahora ella estaba ahí, recostaba en una camilla.
Se sentó y suspiro, ¿Qué tenía que hacer con ella? Acaricio su mano, no sabía qué hacer con ella, solo quería abrazarla, besarla y pedirle disculpas. Aunque ella también se había portado mal, había dicho muchas cosas que cualquiera ya estaría siendo castigado.
- Lo siento – asustado levanto la mirada, ella estaba mirándolo – sé que eres el Hokage, pero quería que lo leas, me descontrole y…
- Tranquila – se puso derecho – lamento todo lo que dije, no debí
- Yo empecé, sé que debo ser castigada, siempre termino faltándote el respeto
- No es así – se acercó – fue mi culpa, no supe controlar mi ira
- No sigas echándote la culpa, sabes que fue de los dos, perdóname Kakashi – ella le sujeto la mano – no mereces a alguien como yo, mereces más, por favor aléjate de mi
- Sol, no me pidas eso y mucho menos te consideres poca cosa, eres magnifica, valiosa, solo tuvimos una discusión, cualquier pareja la tiene
- ¿Somos pareja?
- Claro, no hemos terminado
- Pensé que…
- Pensaste mal, solo fue una discusión, prometo mantener el control
- Kakashi yo
- No, quiero que descanses, estas enferma y debes recuperarte, antes que Haki regrese
- Lo sé, Orochimaru me dijo que era gastritis y me dio vitaminas para mi anemia
- Se las daremos a Sakura para que las revise y – ella lo miro – está bien si confías en Orochimaru las tomaras, comerás a tus horas y ganaras peso, estas tan pálida
- Lo sé – ella trato de sentarse – nunca pensé tener bulimia
- Eso pasara
- Debes regresar a la oficina, el Hokage tiene que velar por la aldea
- Tu eres más importante
- No digas eso, no moriré, estaré aquí
- ¿Lo prometes? ¿Prometes que no huiras?
- ¿Porque lo haría?
- Porque lo que te dije, tengo miedo de salir y ya no encontrarte
- Aquí estaré Kakashi, perdón Hokage
- Aquí dime Kakashi, pero en la oficina, no vuelvas a gritarme, no quiero que los demás digan que soy un blando
- Está bien, lo siento mucho, que vergüenza
- No es la primera vez, digamos que ellos entenderán
- Claro
- Duerme un poco, debes estar cansada, vendré mas tarde
- Está bien
- Sol
- ¿Sí?
- Te amo
Ella le sonrió y le indico que bajara, él se agacho y ella le dio un beso en la frente. Lleno de amor por el beso, se bajó la máscara y rozo con delicadeza los labios pálidos de la mujer. Intensifico el beso y lo termino porque sabía que se iría encima y estaban en un hospital, no podía hacer nada incorrecto ahí. Se despidió y salió, suspiro más calmado, ahora tenía que lidiar con las miradas de todos, era un blando cuando se trataba de amor.
Sol se quedó sola, miro a la ventana y vio como la nieve otra vez empezaba a caer, también empezó a sentirse culpable, muy culpable. No tenía por qué tratar así a Kakashi, menos frente a sus subordinados. "Que estúpida" se gritó internamente, le daría vergüenza ver a Shikamaru. Trato de buscar una justificación pero no la encontraba, ¿En verdad parecía Sasuke? Quiso reír por lo pensado pero una tristeza la embargo, ¿Cómo estaría él? ¿Estaría pensando en ella?
Dio un salto cuando la puerta se abrió, asustada vio como una enfermera ingreso apurada con un teléfono en la mano, la enfermera jalo el cable y logro acercárselo a ella. Dudando la vio y la enfermera cubrió el aparato.
- El señor uchiha desea hablar con ud.
- ¿Sasuke? – pregunto sorprendida
- Si – la enfermera estiro el aparato
Dudo mucho en recibirlo y acepto porque sabía que a él le saldría caro hacer una llamada. Kakashi dijo que solo pocas personas tenían un teléfono, eso quería decir que él estaba en una aldea acomodada. ¿Además porque llamaba al hospital?
- ¿Alo? – dijo dudando
- ¿Sol? – escucho la voz del mocoso, una alegría se instaló en su pecho - ¿Sol?
- Si soy yo – suspiro - ¿De don..
- ¿Qué te sucedió? ¿Estás bien? – no la dejo terminar - ¿Por qué estas ingresada? ¿Quién te ataco?
- Espera – le grito – estoy bien, solo es algo simple
- Si es algo simple ¿Por qué demonios estas ingresada?
- No estoy ingresada
- Sakura me dijo que te tendrán en observación, no quiso darme más detalles, así que me los dices por aquí o voy
- Sasuke
- Habla
Giro a ver a la enfermera pero ya se había ido, tal vez dándole privacidad, ¿Sakura llamo a Sasuke? Le parecía muy raro. Extremadamente raro.
- Así que Sakura te lo dijo
- No pregunte eso
- Tengo gastritis, me desmaye
- ¿Por qué demonios no estas comiendo? – él le grito – ahí tienes todo para alimentarte muy bien
- Si lo sé pero no es reciente, parece que como no comía bien en la otra aldea
- Te lo dije
- Está bien, si lo dijiste
- ¿Qué más?
- Anemia y parece que bulimia
- ¿Solo eso?
- Sí, no estoy embarazada si eso crees
- Lo sé, Sakura me lo hubiera dicho
- ¿Ella te dará todo reporte mío?
- Si
- ¿Por qué?
- Me lo prometió
- ¿Cómo pudiste hacer que prometa algo así?
- Es un acuerdo entre nosotros
- Sasuke
- Sol
Ahí estaban peleando, por teléfono. Entre ellos ya no había remedio, ellos siempre tenían que pelear por algo. Sonrió y espero a que él hable, nada se escuchó solo el sonido de una respiración.
- Tienes que cuidarte – el hablo cortando el silencio
- Voy a estar bien – dijo empezando la charla
- Más te vale, no quiero volver a enterarme que estas en el hospital, Kakashi me… - hubo un silencio raro – cuídate mucho
- Gracias por llamar Sasuke, perdón por distraer tu viaje, se supone que no debes pensar en mi
- Siempre pensare en ti, solo estoy preparándome para la vida que me espera
- No digas eso, suena a una obligación
- Tu sabes lo que siento, no puedo cambiarlo
- Sasuke
- Lo sé – él dijo algo sarcástico – hoy mismo saldré de aquí e iré a una aldea algo lejana, no sé si tendrán algún teléfono, si no, te estaré enviando un mensaje, cuando salgas del hospital, envíame un sapo
- Está bien – sujeto el teléfono con fuerza - ¿Estas usando el chaleco?
- Sí, eso me recuerda que escribiste muchas cosas innecesarias
- ¿Cómo cuáles?
- Si cuento la cantidad de mocoso pues
- Es tu apodo
- No me gusta
- Los apodos no suelen gustarnos
- ¿Puedo ponerte uno?
- ¿Cuál sería?
- Mi amor
- Ese no es un apodo
- ¿Cuál te gustaría?
- Cuando estaba en mi mundo solían decirme "Extranjera"
- ¿Por qué?
- Decían que no parecía de ahí, que era extraña
- Me gusta la idea extranjera
- Okey – sonrió – cuelga, estarás gastando mucho
- Tengo amenazado al dueño, no te preocupes
- Sasuke deja de comportarte así, ya eres un adulto
- ¿Ya no soy un mocoso?
- Si sigues haciendo eso
- Está bien no lo amenazare
- Así me gusta, obedece
- Solo porque eres tú y estas lejos como para vengarme
- ¿Y cómo te vengarías?
- Uhm – sabía que él estaba pensando – creo que te besaría esa zona que sabes que me encanta
- Sasuke – se escandalizo - ¿Qué estás diciendo? No debes
- Tu empezaste, además no nos despedimos de esa forma
- Estas casado
- Eso tiene solución
- Sasuke
- Podríamos vernos, un día y tú sabes
- Mocoso – le grito
- Está bien – el parecía divertido – me gusta hacerte enojar extranjera
- No me pareció gracioso, por Dios que diría Sakura
- Nada, ella tiene muy en claro las cosas
- Como puedes decir eso
- Porque lo sé – se escuchó un sonido extraño – tengo que cortar la comunicación
- Está bien, cuídate y gracias por llamar
- Espero que cumplas tu palabra y me avises a penas salgas del hospital
- Claro y tu deja de portarte así
- Claro
- Sasuke – dijo antes de cortar
- ¿Sí?
- Después de todo – guardo silencio – eres
- ¿Qué? – escucho mucha expectativa
- Un mocoso
Escucho un vete al demonio y después una sonido largo, el había cortado, sonrió y casi rio. Le había hecho bien hablar con él, "Siempre pensare en ti" recordó, no debería escuchar eso, en cierta forma la confundía, la hacía dudar de seguir con kakashi.
¿Sería recomendable decirle que Sasuke llamo? ¿Sakura se lo diría? Sabía que no, tal vez Sasuke le haya pedido a Sakura que sea algo privado, algo entre ellos, entonces no tenía caso contarle, ¿o sí? Tampoco quería mentirle, ocultarle cosas, porque eso sería engañarlo en cierta forma. Entonces se lo diría, quería ser muy franca con él, mucho más si era algo referente a Sasuke.
- ¿Enfermera? – dijo, la muchacha ingreso rápido - ¿Podría hablar con el Hokage?
- Por teléfono o pido que venga
- Por teléfono, Ud. me dice cuanto seria el costo
- No se preocupe por eso, todo lo que respecta a Ud. Es cubierto por nuestro Hokage
- Claro – se molestó internamente – ¿podría marcarle?
- Ahora lo hago – la enfermera salió y escuchó el sonido de las teclas, ella ingreso y le dio el pase, Escucho el tono, iban tres y contestaron
- ¿Bueno? – Era Shikamaru
- Hola Shikamaru, antes que grites mi nombre por favor escucha
- Claro - escucho hermetismo
- Lamento todo lo que escuchaste, fui una tonta, no sé cómo te veré a partir de ahora
- No te preocupes por eso, intento descifrar que fue lo que paso y la verdad ya tengo mis conclusiones, además – el bajo la voz – Kakashi me dijo lo mismo
- ¿En serio?
- Si – el susurro se escuchaba poco, apego más el aparato – se disculpó también, así que no te preocupes
- Gracias Shikamaru, ¿Él está libre?
- Está firmando unos pergaminos y tenemos un visitante
- Entonces mejor lo veré mas tarde
- Sí, es alguien que no desearas ver así que, mejor después
- ¿Uno de los consejeros?
- Si
- Rayos
- No sabe que estas aquí y es mejor dejarlo así
- Está bien, entonces nos vemos
- Claro, descansa
Escucho que cortaban, volvió a llamar a la enfermera y ella se llevó al aparato, recordó que cerca de ahí había un lugar en donde podría escuchar toda la conversación pero no lo vio prudente, aunque moría por saber. Descarto la idea decidió recostarse, necesitaba descansar. Cerró los ojos y se concentró en dormir algo.
- Cuando volvió a abrir los ojos, se dio con la sorpresa que Sakura revisaba su vía, ella la vio y sonrió.
- Me quede dormida
- Está bien – anoto algo – este goteo te ayudara, ya es hora de que comas algo, te servirán
- Claro – la miro – agradezco tus cuidados
- Si no lo hago Sasuke enfurecería
- No te sientas obligada
- No quise hacerte sentir incomoda, solo era un comentario, espero hayan hablado todo
- Si, él fue muy claro, lamento hacerte pasar por esto, no debe ser nada agradable cuidar a la ex de tu esposo
- Hubiera sido horrible si la situación hubiese sido distinta, digamos que yo fui la que se metió en la relación y no tú, así que puedo decir que te lo debo
- Como crees – la miro – yo fui la que llego y bueno, lo alejo de ti
- Él siempre estuvo lejos de mí, si no fuera por Sarada ustedes
- Por favor no lo digas, ya está hecho y Sarada es un milagro, un hermoso milagro
- En eso tienes razón – ella le toco la frente – es probable que mañana salgas de alta, necesito que tu hemoglobina suba, sé que no se hará rápido pero al menos necesito ver que estas comiendo sin vomitarlo después
- Espero poder hacerlo
- El medicamento que está entrando te ayudara aunque es un proceso largo
- Claro
- El anticonceptivo que usas ¿Qué tiempo de duración tiene?
- Era por cuatro años, ya casi se cumple
- En qué fecha – vio que iba a anotarlo
- En agosto, en ese mes caduca
- Bien, después de eso ¿piensas seguir usándolo?
- Si
- Imagino que se lo pedirás a Orochimaru, aquí no tenemos uno igual
- Si, él ya se encargara
- Puedo preguntarte ¿Por qué lo usarías? Sé que a Kakashi le gustaría mucho tener hijos
- Tengo razones personales
- Si es algo médico, puedo verlo, tal vez pueda ayudarte
- Claro, yo te hare saber
- Está bien
Sakura siguió revisando, ¿kakashi le habría dicho algo a Sakura? La idea de tener otro hijo estaba descartada, no podía, no debía. Aunque le había dicho algo a Kakashi, toda la verdad solo la sabía ella. ¿Kakashi quería tener hijos? Lo dudaba, sabía que era muy raro y eso de ser padre no le quedaba bien.
- Kakashi llegara en poco tiempo
- ¿te deja decirle Kakashi? – pregunto inquieta
- Si, hace poco me dijo que ya no es mi maestro y debo tratarlo así, a pesar que es el Hokage
- Ya veo, me alegra que tengan confianza
- La tenemos, el suele ser algo raro, un pervertido en ocasiones
- ¿así?
- Si – Sakura rio – una vez solo me pidió que me agachara para ver…. – vio cómo se quedó callada – lo siento, es algo que no
- Tranquila – rio – ustedes se conocen de toda la vida, no tienes por qué cuidar tus palabras
- Lo sé solo que, bueno tu eres su
- ¿te dijo que soy algo de el?
- No, pero imagino que lo son, ya no tenías una relación con Sasuke, porque no aceptarlo
- Bueno
La puerta se abrió y Kakashi ingreso seguido de una enfermera, la comida llego y su estómago sonó, tenía hambre, al instante sintió un hincón. Ya empezaba a dolerle, siempre pasaba eso cuando tenía hambre.
- Traje la comida – Kakashi se sentó frente a ella - ¿Cómo la vez?
- Bien Kakashi – Sakura dejo de anotar – ya no esta tan pálida, ahora veremos cómo recibe los alimentos – señalo la comida – si los retiene hasta mañana sale, si no, se quedara más tiempo
- Claro, yo me encargo
La pelirosa salió seguida de la enfermera, se quedó sola con el Hokage y este empezó a descubrir los platos. Lo vio algo concentrado.
- Kakashi, quiero decirte algo
- Dime – el buscaba una cuchara
- Sasuke –el giro automáticamente – llamo al hospital, hable con el
- ¿El sabía que estabas ingresada?
- Si, Sakura se lo dijo, también me sorprendió, él quería saber que me había pasado
- Así que hablaste con el – vio como la expresión en el cambiaba – se preocupó por ti
- Algo, pensé que deberías saberlo, no quiero secretos entre nosotros
- Aprecio eso Sol – la miro – en verdad lo aprecio ¿No hablaron de nada más?
- A parte de los insultos, nada – el siguió descubriendo los platos – gracias por hacer esto
- Es mi deber y antes que digas que me estoy sintiendo obligado, no es así, quiero hacerlo
- ¿Tienes mucho trabajo hoy?
- Avance casi todo, los kage bunshin son prácticos
- Ya veo, Naruto me enseño los sellos pero nunca intente
- No lo intentes por ahora, reserva tu chacra, te quiero sana y saludable – acomodo la fuente – come
Emocionada cogió la cuchara, empezó a tomar la sopa sabia delicioso, no se dio cuenta pero empezó a comerla rápida, desesperada, la terminó y siguió con el arroz, el cual también empezó a devorarlo con rapidez.
- No tienes por qué comerlo rápido, despacio
- Lo siento es que – la primera arcada la asusto, se cubrió la boca – rayos
Logro susurrar y después tuvo otra, desesperada trato de retirar la fuente, Kakashi lo noto y la ayudo, se desprendió del agarre y bajo de la cama, por el susto y rapidez, sintió un jalón en brazo, sin importarle llego al baño, a penas levanto la tapa dejo que todo salga. No había mucho, sintió líquido y algo pastoso, su estómago estaba devolviendo todo. Sintió una mano posarse en su espalda, frases como "Tranquila" "Respira" y controlo las náuseas pero era imposible, su estómago seguía devolviendo todo.
Al rato algo más calmada respiro y vio el inodoro, había manchas rojas y restos de comida, bajo la palanca y también vio sangre en su brazo, se apoyó en el lavamanos, sintió que la abrazaban, estaba empezando a llorar de la impotencia. ¿Tan mal estaba? Él se alejó un poco y la ayudo a limpiarse, al salir del baño vio a Sakura y una enfermera.
- Eso está mal, ¿viste sangre?
- Si – Kakashi respondió por ella – ya estaba vomitando sangre
- Entonces la ulcera está mal, tenemos que operarla y cerrar esa herida
- ¿Qué? – camino un poco y sintió una debilidad extrema – ¿otra operación?
¿Cuándo tuviste una? – Sakura parecía inquieta
- No, me refería a
- ¿Es necesario operarla? – Kakashi desvió la conversación
- Si hay sangre si, puede tener una hemorragia interna y después de lo que vi, es necesario
- ¿No hay otra opción?
- No, será rápido, unas horas calculo tres
- Está bien – se sujetó de la cama – está bien
- ¿Cómo te sientes? – sintió una mano en su hombro
- Como si fuera a dormir
- Estas por desmayarte, Kakashi ayúdame
Vio como Kakashi la sujetaba y fue poco a poco que todo iba distorsionándose, las voces se hacían lejanas y juraba que escucho un "Sasuke tiene que saberlo" y después un "No". Antes que sus ojos se cerraran juro ver unos ojos azules mirándola y gritando "Nechan".
