DIGIMON
FANFIC
Capítulo 6. Amistades
La visita de mi amada fue lo único que logró calmarme un poco, luego de eso llegaron los extraños a vigilarme y tras suspirar me detuve a hacer nada, a ver el tiempo transcurrir en mi reloj imaginario. Estaba molesto…tuve que comer lo extraño que colocaron sobre mi plato y luego de unas horas realmente necesitaba usar el baño…y lo hice notar externándolo y jamás obtuve respuesta…claro, según ellos deben saber si soy violento o no, aguanté las ganas hasta que finalmente bramé molesto si podían salir, ya era demasiada humillación, y aun con mi reclamo fue en vano, por lo que tuve que exponerme delante de esos miserables…de todas las vergüenzas posibles en mi vida esta ha sido la más dura.
Seguí en silencio suspirando cada vez más y más…la aburrición se hizo parte de mí, pero había algo que aún me atormentaba, el primer chillido de esa extraña alarma dejó mis oídos zumbantes. Pero haberla tenido conmigo unos minutos lo hace valer la pena.
De pronto, la puerta se abre dando entrada a esa extraña mujer hipócrita quien con su rara sonrisa me aplaude quedo.
-Felicitaciones joven Ishida-comenta con calma-se ha ganado un merecido premio luego de haber transcurrido dos días-ante aquello no puedo evitar asombrarme-podrá salir al patio con sus compañeros, será breve y de inmediato volverá al cuarto, tiene que empezar a aceptar su convivencia en este hermoso y sano lugar
Simplemente asentí, presentía que dar una respuesta podría quitarme esa mínima libertad que se me otorgaba y no valía la pena perderla. Por lo que solo la seguí hasta un jardín trasero.
Un lugar amplio y verdoso, unas cuantas bancas, en retrospectiva es un panorama totalmente diferente al frío color blanco que adorna las habitaciones. Solo recibí advertencias breves, en este tipo de lugares se interna a mucha gente, gente sana como yo y gente que en realidad si necesita esa ayuda, por lo que tendría sumo cuidado de no irritar a otros. Tan solo me senté aislado en una banquetilla de madera, observando la cantidad de personas que había allí: jóvenes, niños, ancianos. Podría ser una verdadera comunidad.
-Hola ángel-escucho una voz llamar mientras mi vestimenta es halada- ¿ya me vas a llevar hoy? Quiero ir con mis papis-tras mirar a mi alrededor le sonrío dulcemente, es triste ver a una pequeña niña que no rebasa ni los diez años mentida dentro
-Hola linda, me temo que no, no soy un ángel, soy un muchacho-contesto con simpleza mientras ella me observa y toca curiosa para mi diversión-¿qué edad tienes?
-Así-tras ese comentario señala con sus pequeñas manos un total de tres dedos, dejándome sumido en confusión-pensé que finalmente un ángel me llevaría, mi ñuñu solía decir que al morir me llevaría pero sigo aquí
-¿Cómo que al morir?-cuestiono asombrado mientras observo nuestro entorno
-Sí, estoy muerta-comenta con una sonrisa sincera haciéndome tragar grueso-nos vemos, seguiré buscando mi angelito
Sin mediar palabras se marchó dejándome extrañado, ¿qué rayos fue eso? ¿Cómo una criatura puede decir aquello con tanta simpleza. Sin poder pensarlo por mucho tiempo alguien más se sienta a mi lado.
-Es deprimente ¿no?-cuestiona una joven aparénteme te de mi edad con una sonrisa muy lejos de ser sincera-ella es Yoko, tiene dos años internada aquí, pobrecita, es tan pequeña
-¿Por qué dice que está muerta?-cuestiono interesado-no parece tener heridas o algo
-Ella por poco muere ahogada…estaba en una fiesta y alguien la empujó, Estaba en un crucero y cayó de gran altura al tener cinco años, no podía salir y tragó demasiada agua.-cuenta observando al horizonte, posiblemente a la niña jugar-eso la dejó en un estado de shock por meses, despertó de una especie de estado de coma y creía estar muerta, no escuchaba todo lo que se encontraba a su lado y como pensaba que un ángel no se la llevaba decidió lastimarse más para ver si así el ángel se la llevaría finalmente al cielo.
-¿Qué es ñuñu?-pregunto extrañado por el comentario de la niña
-Su abuelo-dice sonriendo la joven-es quien falleció casi cuando ella lo hacía, por eso estuvo más afectada aún, supongo que quiere morir para poder verlo una vez más…es una pena. Normalmente no es agresiva pero cuando se desespera intenta suicidarse de formas muy salvajes.
-¿Cuántos años tiene? Se ve muy…pequeña-comento asombrado
-Tiene ocho-expresa-dos internada, y un año transcurrió antes que decidieran meterla, pero poco o nada vienen a visitarla pese a su edad, la familia se justifica en cuanto dolor sienten de ver a su niña aquí dentro…es absurdo-culmina con una ligera sonrisa-¿Es bastante irónico no? Su nombre significa hija del océano, y es el mismo mar quien la destruye, irónico-sonríe con tristeza mientras intento analizarla notando como ella trae encima las mismas vestimentas que las mías
-¿Y tú?-indago-¿Por qué estás aquí? No creo que solo para jugar con ella
-Cierto-comenta con una mejor sonrisa-Mi nombre es Kazumi, padezco trastorno de personalidad, en otras palabras son personalidades múltiples
-¿Qué?-cuestiono asombrado-No te veo mal como para ello
-Lo agradezco, estás con la mejor faceta mía-comentas sonriente-he vivido aquí desde los siete años, tengo diecisiete años por cierto, en mi cabeza habitan cinco personas descubiertas hasta ahora, la primera es quien está presente, quien alguna vez llegué a solamente ser: tranquila y alegre, bastante pacífica; la segunda es una persona depresiva quien a la primera oportunidad se lastima y llora, incluso he tratado de suicidarme; la tercera es alguien que a todo le teme, no hablo ni levanto la mirada, usualmente me mantengo en el cuarto; la cuarta es alguien alterada, gritos, pataleos, diría que es la más agresiva y preocupante, me hayo fuera de mis cabales; y la quinta no es mala pero si cretina, es como narcisista, todo es molesto a mi alrededor y hago más daño con palabras que acciones.
-Parece que te conoces bastante bien-comento impresionado-no pareces preocupada
-Luego de diez años aprendes a conocerte y sobre todo a cómo tratarte-expresas-pero no tengo miedo y eso lo debo a mi hermano, estudió psicología en cuanto vio que presentaba problemas, y ahora labora aquí donde me encuentro, me parece que es el más joven de los cuidadores
-Creo haberlo visto cuando llegué, demuestra lástima ante terceros –comento con rabia mientras aprieto mis puños
-Es frustración, hay personas que hasta sufrir un ataque como Yoko o yo parecemos cabales, así es más complicado pensar en internarlas-comentas-por cierto, ¿Qué hay de ti? ¿Qué te trajo a esta comunidad recreativa?
-¿Así te refieres al manicomio? Impresionante actitud-expreso sonriente-me trajo la mala fé y voluntad de mi padre, detesta a mi novia, creen que me obsesioné con ella cuando no le he hecho daño y ella dice sentirse feliz y contenta conmigo, es verdad que poco la veía un tiempo pero fue porque vivimos una emoción muy fuerte y ella quedó impactada, pero la apoyé y finalmente fuimos más apegados que nunca-explico sonriente mirando el cielo-pero nadie lo aprueba, parece que la única alternativa de mi padre de alejarme de ella fue esto, hundirme en el infierno
-No pareces mal, te ves sereno pero supongo que ya sabré de ti más adelante-comentas divertida-Como sea, si tu novia te ama lo suficiente vendrá a visitarte seguido entonces aún contra la voluntad de tu padre
-Lo hará, ya vino a verme hace dos días, espero su próxima visita junto a mi hermano-comento sonriente-él ha estado mal con esto, estoy seguro
-Bueno Matt entonces por mientras cuando vuelva a venir preséntamela, me dará mucho gusto conocerla-ante aquello me dejas mudo totalmente asombrado, nunca dije mi nombre-ah no te asustes, solo escuché tu nombre cuando te dejaron pasar al patio, tranquilo, esta personalidad no representa ningún riesgo a la salud
Con ello no hago más que sonreír, mientras seguimos sentados allí, en silencio, a lo lejos puedo vislumbrar a quien posiblemente sea su hermano dedicando una mirada seria ante nosotros, pero aun así sigue siendo más cálida que la del resto de los cuidadores o encargados, quienes nos observan con repudio. La estadía aquí puede ser una tortura, pero no tengo más remedio que seguir tratando, soportando, para lograr salir, y mi mayor apoyo será mi musa, siempre Mimí.
