Harry Potter y sus personajes son propiedad de JK Rowling / Personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer
La niña del laboratorio
Durante la guerra fría varios proyectos secretos fueron desarrollados por el gobierno americano y uno de ellos fue el Proyecto Legión. Muy pocos conocían lo que se ocultaba bajo el desierto de Nevada y a muy pocos les preocupó el secuestro de algunos niños y adultos pues los ojos del mundo estaban el conflicto silencioso que amenazaba la endeble estabilidad.
Pero bajo las áridas arenas niños y adultos secuestrados eran estudiados pues todos ellos habían mostrado habilidades sobrehumanas, no eran grandiosas pero allí estaban, pequeñas cosas como un niño capaz de mover un vaso a través de una mesa sin tocarlo, una mujer que podía producir pequeñas capas de hielo de sus manos, cosas así empezaron a ser estudiadas, ellos pensaban que podían potenciar estos dones y hacerlos más grandes pero todo falló y sus sujetos de prueba fueron muriendo, algunos niños en lugar de desarrollar sus dones al crecer los perdían cuando llegaban a la adolescencia y lo que comenzó como un gran y prometedor proyecto poco a poco fue decayendo hasta casi desaparecer pero aún quedaron resquicios locos que seguían vigilando esperando la oportunidad de demostrar que la siguiente evolución de la raza humana estaba más cerca de lo que se imaginaban.
Trece años atrás
Una pareja fue capturada, ella tenía la capacidad de manipular el fuego y él era capaz de ocultarse de la vista de cualquiera, los científicos que quedaban del Proyecto Legión original estaban fascinados por la mujer ya que estaba embarazada y uno sugirió potenciar los posibles dones del bebé.
Tuvieron éxito pero fue a costa de la vida de la madre, ella no sobrevivió a todo el coctel de drogas que le inyectaron para potenciar el poder del bebé más cuando la niña nació ellos estaban fascinados, la pequeña era capaz de controlar el agua, pero no era como los otros niños que habían estudiado, esta pequeña niña tenía tal poder que occidentalmente mató a dos médicos deteniendo su flujo sanguíneo, pero eso lejos de asustar al jefe de los científicos lo fascinó.
—Ella será llamada Evana, porque es la primera de su especie —declaró el hombre apretando un poco sus manos en torno a la niña.
—¿Quiere hacer más como ella? —preguntó con temor otro médico mientras sus ojos no se apartaban de la bebé.
—¡Sí! ¡¿No lo ven?! ¡Esto es solo el comienzo! —exclamó extasiado.
Todos esos susurros eran oídos por la niña y aunque ellos no lo sabían la capacidad mental de ella se desarrolló más rápido que su cuerpo así que cuando ella tenía seis años y descubrió a su padre también encerrado allí en la sede principal de Legión realizó un ataque que logró dañar seriamente el lugar dándoles la oportunidad de huir. Durante varios años corrieron, pero Legión no podía dejar a su pequeña creación suelta y mientras intentaban darles caza se encontraron con los paladines, que cazaban a los jumper, también hallaron o mejor dicho fueron contactados por los agentes de la Sección Trece que ocultaban cosas aún más grandes que solo personas con habilidades.
Años después cuando finalmente lograron encontrar a Evana descubrieron que tanto habían crecido sus poderes, pero ellos esta vez estaban mejor preparados, Evana no pudo defenderse, su padre y ella se separaron y lo último que vio de él fue como una criatura de ojos rojos y afilados colmillos le destrozaba la garganta.
Fue entonces que ya cansada fue rodeada pero aún así les dio pelea, sabía que los refuerzos no estaban lejos y ella ya no podía más, su cuerpo pedía a gritos un descanso, quería obligarse a continuar pero sus sentidos fallaban y entonces Lilith apareció de la nada surgiendo en medio del almacén donde la tenían acorralada.
—Ven conmigo Ana —esas fueron sus palabras y fue por esas palabras que ella se cogió a la mano de la extraña pues el único que la llamaba así era su padre.
Lilith se llevó a la niña a su residencia y cuando finalmente ella estuvo bien la rubia le propuso un trato.
—¿Porque me salvaste? —preguntó apenas abrió los ojos.
—Porque necesitabas ayuda.
—Nadie ayuda a un extraño sin esperar nada a cambio —respondió.
—Es cierto, quiero algo Ana.
—¿Para quién trabajas? —susurró.
—Para mi familia y ahora una de mis niñas necesita un guardián y tú eres la más adecuada así que quiero que te vuelvas su guardiana, a cambio obtendrás lo que siempre has anhelado: paz —ella no comprendía de qué hablaba pero algo en Lilith, la forma en la que se expresaba y se movía, hicieron que se quedara a escuchar.
Lilith no perdió el tiempo, le habló de los vampiros y de lo que quería de ella, al principio Evana no le creyó, pero Lilith era persuasiva además le probó que todo era real.
—Piénsalo Ana, cuando Bella despierte tú te convertirás en su guardiana, obtendrás la inmortalidad y la capacidad de vengarte de los que mataron a tu padre.
—Era un vampiro, la cosa que mató a mi papa tenía los ojos rojos y esos colmillos —se estremeció de sólo recordarlo.
—Lamentablemente los humanos han creado algo similar a mis niños, pero más agresivos. No saben con qué están jugando, pero pronto pagaran las consecuencias más mientras eso ocurre tu podrías obtener lo que deseas.
Evana la miró largo rato en silencio, sabía que si Lilith le contaba todo eso era porque no le preocupaba que ella pudiese escapar, más al analizarlo con calma se dio cuenta que no tenía a donde ir y si lo que Lilith le ofrecía no le gustaba siempre podría escapar.
La rubia no perdió el tiempo y llevó a Evana a la casa de Reene Swan, sólo necesito un pequeño hechizo de compulsión para que la mujer acogiera a la chiquilla y se convirtiera en su tutora legal.
—Ella es la madre de Bella y desde ahora también será tu tutora —explicó Lilith.
—¡Legión me encontrará y matará a esta familia! —protestó.
—No querida, cuando aceptaste el trato conmigo firmaste un contrato mágico muy poderoso, mientras tú cumplas con tu parte nadie jamás podrá hallarte, aun si se cruzan contigo no te reconocerán —dijo Lilith ofreciéndole un espejo.
Evana dudó en cogerlo, pero finalmente se animó y quedó sorprendida al verse, su cabello rebelde y rizado se había alisado y su piel morena ahora era pálida, sus ojos en antaño azules ahora eran negros y grandes, su rostro entero había variado.
Después de instalarla Lilith se marchó y dejó a Evana y Reene conocerse, ella que durante toda su vida había tenía poca interacción se mostró nerviosa y tímida con la mujer que le sonreía, además entró en pánico cuando Bella apareció y Reene las llevó a ambas a la secundaria.
Bella no hizo más que preguntas básicas y cuando ella no respondió algunas la castaña no insistió y en la escuela la mayoría pasaba de ella, al ver su desconcierto Bella le dijo que probablemente era todo obra de Lilith.
Finalmente, cuando ella se empezó a calmar llegaron Harry y compañía, Evana se puso alerta, pero al igual que Bella todos simplemente dejaron de preguntar cuando decidió no responder a sus preguntas pues, aunque estaba aceptando los cambios poco a poco, todavía no confiaba en ellos.
Evana era desconfiada por naturaleza, la vida y la experiencia la hicieron así, por eso tardó en confiar y decirles a sus dos instructores qué poderes poseía. No confiaba completamente y siempre mantenía su distancia, pero con Jasper cerca poco a poco fue bajando la guardia y finalmente les mostró sus verdaderas habilidades, ella era capaz de controlar los elementos, fuego, aire, agua y tierra respondían a su mandato, pero no controlaba por completo el alcance y la intensidad, y aunque nunca lo admitiría temía usar sus poderes.
Jasper notó la poca confianza que se tenía la chica así que él y Aurel primeramente se enfocaron en enseñarle a defenderse sin sus poderes, le enseñaron a camuflarse y Aurel decidió que enseñarle a fabricar pociones y como conseguir ciertos ingredientes sería muy buena idea, Jasper incluyo en eso supervivencia en campo abierto.
—No entiendo porque necesita aprender a sobrevivir como una muggel, cuando se transforme esas habilidades serán obsoletas —protestó Aurel mientras avanzaban a paso humano por el bosque.
—Aún no sabemos cuándo despertara Bella y nunca están demás las habilidades de supervivencia por si alguna vez se pierde siendo humana —respondió Jasper.
—Pero aun creo que esto es innecesario.
—A mí me gustaría aprender al modo humano —intervino la chiquilla, Jasper sonrió de lado mientras Aurel sólo suspiraba y continuaba andando.
Evana disfrutó de la compañía de ambos vampiros que la protegían aun cuando ella no lo notase siempre, pero conforme pasó el tiempo Jasper llegó a la parte que le daba miedo a ella, el tema del guardián. Él, al ser el más experimentado le habló sobre qué significaba ser un guardián, lo que conllevaba y también a lo que se enfrentaría.
—Somos la última línea de defensa de los nosferatu Evana, nosotros somos los que se interponen entre los nosferatu y los humanos, pero también somos sus más leales amigos.
—No lo entiendo ¿a quién defienden realmente los guardianes? —preguntó
—Nuestra lealtad es absoluta a nuestros creadores, pero también somos quienes evitan que ellos hagan algo malo cuando pierden el control —explicó Jasper mirando su mano en la cual tenía una cicatriz que atravesaba la palma.
—¿Como se puede hacer eso?, creí que los nosferatu eran demasiado poderosos, he oído a Harry hablar con Bella sobre todos esos poderes irreales que tienen, son capases de manejar las sombras, poseen magia, pueden volar, tiene súper fuerza y unos sentidos iguales a los de Superman, y si eso no fuera suficiente también pueden controlar a los muertos —dijo estremeciéndose.
—Sí, son muy poderosos pero un guardián se podía decir que tiene la capacidad de romper el hechizo de nigromancia, en palabras simples podemos resistirnos al control de los nosferatu sobre los demás vampiros y tenemos una forma de anular sus poderes.
—¿Cómo es posible? —cuestionó.
—Esa pregunta te la responderé cuando seas una de nosotros así que ten paciencia —dijo Aurel sonriéndole.
—¿Pero no es eso peligroso? Estás diciéndome que nosotros podríamos destruirlos.
—No podemos destruirlos, eso es imposible incluso enfrentarse a ellos es doloroso, podemos controlarlos y contener su poder, pero cuando te conviertes en un guardián se crea un lazo muy poderoso, parte de ti está en tu creador y parte de él está contigo, no es como la relación con sus compañeros, pero es igual de fuerte, incluso algunos guardianes han tenido una relación pasional con su creador —dijo Jasper con una sonrisa.
Aurel abrió los ojos sorprendido, esa parte de la historia nunca la había escuchado, aunque eso explicaría su leve temporada gay cuando pensaba que Harry era muy guapo, pero se le pasó muy rápido después de que el moreno le contase de su amor por el mago rubio.
Evana se sonrojó levemente y asintió, mientras Jasper observaba a la pequeña humana preguntándose si era la persona correcta para convertirse en guardiana.
Esa noche, Evana miraba el techo pensando en las pablas de los dos rubios, un leve estremecimiento la recorrió al recordar a ambos hablando de la oscuridad que poseían los nosferatu y como para reafirmar sus temores no podía dejar de pensar en aquella bestia de ojos rojos y a su padre muerto. Por mucho que lo pensó y analizo no se veía capaz de plantarse frente a un nosferatu si perdía el control y la bestia oscura tomaba el control.
Bella llevaba ya varios meses viendo a Evana, vivían en la misma casa pero no parecían conocerse realmente, acudían a sus clases extracurriculares con Harry y los demás más casi no se veían ahí y en la escuela Evana siempre se iba sentar sola en una mesa y revolvía su comida hasta que la mitad de la cafetería se vaciaba, la castaña estaba cansada de eso, Harry le había dicho que si algún día Evana sería su guardiana tenían que comenzar a conocerse mejor y forjar un lazo de amistad.
—Evana siéntate con nosotros —invitó aquel día.
Las amigas de Bella la observaron sorprendidas, Evana la observó y por un segundo las palabras de Jasper y Aurel volvieron a su mente al igual que la imagen de aquella criatura de ojos rojos, agachó la cabeza y murmurando una disculpa se marchó a su mesa solitaria, Bella estaba cansada de esa actitud, respetaba el pasado de Evana y si ella no quería contarlo pues estaba bien pero ya había tenido suficiente de la actitud evasiva de la morena así que sin decir nada siguió a Evana hacia la mesa solitaria y ante la mirada sorprendida de la chica se sentó, Alisa parpadeó confundida por la actitud de su amiga pero con Lilith habían aprendido a aceptar las rarezas de todos así que se encogió de hombros y siguió a Bella hacia el rincón, los gemelos se les unieron pocos minutos después y aunque Evana no habló mucho fue incluida en la conversación del grupo.
—¿Por qué? —preguntó Evana cuando iban saliendo y Reene las esperaba.
—Somos prácticamente familia —respondió Bella y se subió al auto.
Aquel día las cosas entre Bella y Evana comenzaron a cambiar y la niña que nació en un laboratorio y creció desconfiando de todos poco a poco fue abriéndose a su nueva vida y abrazó su futuro; ella sería la guardiana de Isabella y algún día vengaría a su padre y madre.
Pero mientras los meses pasaban y los jóvenes nosferatu aprendían sobre su naturaleza en una remota isla privada una alianza entre tres grupos deseoso de poder y con ansias de venganza se empezaba a desarrollar.
Luke, el único miembro sobreviviente del escuadrón liderado por Helsing tenía la mirada fija en el niño de diez años que sonreía mostrando todos sus colmillos, a sus pies había tres cadáveres.
—Papi ¿lo hice bien? —preguntó el último neonosferatu.
—Perfectamente pequeño —respondió un hombre de cabello cano y bata.
—No te lo pregunté a ti —gruñó el niño y los cristales reforzados vibraron peligrosamente.
—Vamos hombre felicita a tu chico —dijo un tercer hombre vestido de traje.
—Lo hiciste bien Adam ahora ve a dormir es tarde —susurró Luke.
—Sí papi —respondió el niño y se alejó adentrándose en el rincón más oscuro de la sala.
Los tres hombres se alejaron del cristal que fue cerrado con una cortina de acero, Luck observó a los otros hombres y mujeres que estaban en la sala: los paladines, los miembros de la Sección Trece y los últimos miembros del Proyecto Legión, todos ellos tenían una sola cosa en mente: ascender al poder y gobernar, y para lograrlo él les había dado el arma perfecta, aunque esa no fue su intención.
—Esos tres licántropos no han sido de un reto para Adam —comentó Alex Stone, uno de los representantes de la Sección Trece.
—Es necesario poner un mayor reto si queremos saber los límites del niño —opinó el doctor Octavio Stark, líder de lo que quedaba del Proyecto Legión.
Luck se apoyó en la pared en silencio mientras los demás seguían discutiendo y planteando más proyectos y experimentos, todo con el fin de descubrir los límites del poder del pequeño neonosferatu.
El tiempo siguió corriendo y mientras los nosferatu iban aprendiendo el pequeño neonosferatu también crecía y se desarrollaba.
Continuará…
